Exposición: Motivación en la Inteligencia Emocional
Buenos días/tardes, hoy les voy a hablar sobre un aspecto muy importante dentro
de la inteligencia emocional: la motivación.
Para empezar, ¿qué es la motivación en este contexto? Según el libro *Hazte experto
en inteligencia emocional* de Olga Cañizares Gil, la motivación emocional es la
capacidad de dirigir nuestras emociones hacia metas que tienen sentido para
nosotros.
Es decir, no solo se trata de tener ganas de hacer algo, sino de mantenernos firmes,
entusiasmados y constantes incluso cuando hay dificultades.
Como dice la autora: “Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de
automotivarse y resistir la frustración, lo que les permite perseverar en sus
objetivos”.
Ahora bien, esta idea se basa en la teoría de Daniel Goleman, quien en 1995
popularizó el concepto de inteligencia emocional.
Pero Olga Cañizares, que es pedagoga y especialista en este tema, se enfoca más en
cómo aplicar esta teoría en nuestra vida diaria, especialmente en el ámbito
educativo y personal.
¿Y cuáles son las características de la motivación emocional? Podemos destacar
cinco principales:
1. Orientación a objetivos: implica enfocar nuestra energía en metas claras.
2. Persistencia: es la capacidad de seguir adelante, aunque haya obstáculos.
3. Optimismo: tener una actitud positiva frente a los desafíos.
4. Compromiso: involucrarse con lo que hacemos desde el corazón.
5. Automotivación: que nuestra motivación venga de adentro, no solo por premios
externos.
¿Y cómo se aplica esto en la vida real?
Por ejemplo, en los estudios, la motivación emocional nos ayuda a no rendirnos si
algo se nos dificulta.
En el trabajo, nos permite seguir con energía, aunque tengamos días complicados.
En nuestras relaciones, nos ayuda a ser constantes, empáticos y a mantener
vínculos sanos.
Y en la salud mental, nos da fuerza para enfrentar emociones negativas y seguir
adelante.
Les comparto ahora dos ejemplos concretos tomados del libro:
Ejemplo 1: Una maestra, que durante la pandemia se sentía muy cansada
emocionalmente. Sin embargo, decidió canalizar esa emoción y transformarla en
creatividad. Preparó nuevas actividades para motivar a sus alumnos. Esto
demuestra su automotivación y compromiso.
Ejemplo 2: Un vendedor que, a pesar de recibir muchas negativas, no se desanima.
Al contrario, sigue mejorando su estrategia y mantiene su entusiasmo. Eso es tener
una alta tolerancia a la frustración y una motivación interna muy fuerte.
En resumen, la motivación emocional no es solo cuestión de ánimo. Es una
herramienta poderosa que nos permite avanzar con sentido, incluso cuando todo
parece difícil.
Y como hemos visto, no solo es útil en la escuela o el trabajo, sino también en
nuestra vida personal, nuestras relaciones y nuestro bienestar emocional.
Muchas gracias por su atención.