Islam
La cultura islámica y la ocupación del territorio:
Abarco un enorme territorio, partiendo desde la península arábica tomando
partes de Europa y África.
La península arábica constituye una meseta desértica con condiciones
climáticas y geográficas muy duras. Las poblaciones, tribus beduinas
independientes bajo el mando de un jefe, que se encontraban allí eran nómades
que vivían en tiendas que cambiaban de lugar dependiendo las necesidades. Se
dedicaban fundamentalmente al comercio, y algún oasis permitieron el
surgimiento de ciudades como la Meca y Medina.
En Europa conquistaron lo que era el imperio romano de oriente y occidente
y los imperios bizantinos, sasánidas, Yemen y Etiopía.
. Mahoma (570 d.C.):
Nace en la Meca, era un comerciante que dirigía caravanas y a través de
sus viajes conoce otras costumbres e ideas diferentes a las de su pueblo,
especialmente el monoteísmo.
A este se le apareció el arcángel Gabriel y le dice que debía predicar en el
nombre del señor. Así comienza a dedicarse a la meditación y elaboro un
pensamiento en el que solo se creía en un Dios (Alá). A esta nueva religión la
denomino islam, que significaba “sumisión o entrega a Dios”.
. La Hégira (622 d.C.):
Por sus pensamientos y predicaciones Mahoma es expulsado de la Meca,
considerado peligroso, hacia Medina. Con este suceso se empezó a fechar el
calendario musulmán.
Rápidamente alcanza poder allí, ya que no eran extrañas las practicas
monoteístas, debido a esto pudo alzarse en guerra contra la Meca. A este hecho
se lo conoce como “Guerra Santa” que tenia como fin la conversión de los infieles
por la razón o la fuerza. Con el triunfo de Mahoma, poco a poco empezó a ser
reconocido como profeta de un único Dios.
Mahoma plasma todos sus conocimientos y creencias en el Corán, libro
que tiene hechos históricos, enseñanzas, consejos, ideas religiosas, morales,
etc.
. Muerte de Mahoma (632 d.C.):
Con la muerte del profeta, dejando un estado que dominaba la Arabia
Occidental, no tenía decendencia ni había dejado ningún régimen de sucesión
por lo que se produjeron algunas luchas por el poder. Siendo algunos de sus
sucesores sus propios discípulos: Abú Beker, Osmar, Otman, Alí.
En este periodo la expansión del imperio árabe fue constante tomando
partes del Arabia, Irak, Palestina, Persia, Siria, Egipto, costa mediterránea de
África, suroeste de Asia.
. Dinastía Omeya (632 - 750 d.C.):
El gobernador de Siria derroto a Ali, el entonces califa, trasladando la capital
de la Meca a Damasco. Durante este periodo se conquistaron los territorios del
norte de África, Asia menor y España.
Predomino la influencia de las tradiciones sirias. La arquitectura de este
periodo destaca las construcciones del s. VII y VIII, en las que se adquiera gran
influencia de la cultura grecorromana y el arte bizantino.
. Conquista de España (711 d.C.):
Cruzaron por el Estrecho de Gibraltar desde el norte de África.
España constituyo un califato bajo la dependencia de Damasco y la antigua
capital de la península (Toledo) fue trasladada a Córdoba.
Al-Andalus, fue el nombre que se le dio al territorio de la península ibérica
que estaba bajo el dominio de los musulmanes en la Edad Media.
. Dinastía Abaside (750 – 1258 d.C.):
Tras los conflictos entre la dinastía Omeya y la Abaside, triunfando estos
últimos, la capital es trasladada a Bagdad.
Uno de los príncipes Omeyas logra escapar a España, asume el gobierno
del emirato proclamándose independiente y legitimo heredero del poder.
En esta época el arte islam desarrolla un proceso de orientalización,
abandonando las influencias grecorromanas y bizantinas, utilizando mas el
ladrillo y sistemas abovedados de origen mesopotámico.
. Del califato de Córdoba al reino de granada (929 – 1031 d.C.):
En 929, Abderramán III proclamo a Córdoba como Califato independiente
de Damasco. Córdoba rivalizaba el resplandor con Bagdad, pero
Abderramán mantuvo una política de unidad interna y de prestigio en el exterior,
fomentando el comercio, las industrias y la cultura.
En 1031, el califato se desmembró formándose los reinos de Taifas: Toledo,
Sevilla, Málaga, Zaragoza, Granada y Almería. La rivalidad entre estos reinos
favoreció a los reyes católicos para recuperar el territorio.
. Expulsión de los musulmanes de la península (1429 d.C.):
Los reyes católicos aprovecharon el conflicto entres los reinos de Taifas,
tomando granda y poniendo fin a la dominancia árabe en España. Sin embargo,
la influencia y la huella histórica dejada por los árabes en España es imborrable.