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Síntomas de COVID-19 en Niños Mexicanos

La tesis investiga la percepción de los síntomas de COVID-19 en niños mexicanos, comparando su experiencia antes y después del contagio. Se evaluaron 47 niños de entre 2 y 18 años que contrajeron la enfermedad, analizando las secuelas físicas y cognitivas que pueden afectar su desarrollo y aprendizaje. El estudio busca mejorar la comprensión de cómo el COVID-19 impacta la percepción de síntomas en la población pediátrica, utilizando un enfoque cuantitativo y cuestionarios para recopilar datos.

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Síntomas de COVID-19 en Niños Mexicanos

La tesis investiga la percepción de los síntomas de COVID-19 en niños mexicanos, comparando su experiencia antes y después del contagio. Se evaluaron 47 niños de entre 2 y 18 años que contrajeron la enfermedad, analizando las secuelas físicas y cognitivas que pueden afectar su desarrollo y aprendizaje. El estudio busca mejorar la comprensión de cómo el COVID-19 impacta la percepción de síntomas en la población pediátrica, utilizando un enfoque cuantitativo y cuestionarios para recopilar datos.

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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

DIVISIÓN DE ESTUDIOS PROFESIONALES

PERCEPCIÓN DE LOS SÍNTOMAS DE COVID-19 EN NIÑOS MEXICANOS:


COMPARACIÓN ANTES Y DESPUÉS DEL CONTAGIO DURANTE LA
PANDEMIA

TESIS

QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE LICENCIADA EN PSICOLOGÍA

PRESENTA

CARMEN ELENA BRAVO SILVA

DIRECTORA:
DRA. LAURA ELISA RAMOS LANGUREN

REVISORA:
DRA. GABRIELA OROZCO CALDERÓN

SÍNODO:
DR. MARIO ALBERTO ARIAS GARCÍA
MTRO. MARCOS EVENCIO VERDEJO MANZANO
LIC. GABRIELA VILLAREAL VILLAFAÑE

CIUDAD UNIVERSITARIA, MÉXICO

1
UNAM – Dirección General de Bibliotecas
Tesis Digitales
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PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL

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fines educativos e informativos y deberá citar la fuente donde la obtuvo
mencionando el autor o autores. Cualquier uso distinto como el lucro,
reproducción, edición o modificación, será perseguido y sancionado por el
respectivo titular de los Derechos de Autor.
Dedicatoria

A Aarón, mi trébol de cuatro hojas.


A Maslow, mi compañera de vida.
A Misifus, mi deseo cumplido.
Sin ustedes, nada en mi universo sería posible.
Con todo mi amor, Carmen Elena.

“La flexibilidad, la resistencia, y la incertidumbre, esa especie de aventura, están en nuestro


sistema nervioso, forman parte de la vida”.
- Oliver Sacks

No soy una cosa, soy cientos, maravillosas, otras odiosas.


Yo soy la espina, el tallo, la rosa.
Y no me adapto a ninguna de tus esposas.
Yo decidí besar cada cicatriz, perdonarme todo para ser feliz.
Decidí vivir, no evitar sufrir, decidí ser yo, parecerme a mí.
- Ambkor

2
Agradecimientos
Investigación realizada gracias al Programa de Apoyo a Proyectos para Innovar y Mejorar la
Educación (PAPIME) de la UNAM- PE308423 “Divulgación de la Neuropsicología Clínica y
Rehabilitación Neuropsicológica”.

A quienes está dedicada esta Tesis


“Yo tenía el concepto equivocado de que todos mis logros eran solamente míos, nada más
alejado de la verdad. Yo he sido animado, sostenido, inspirado y tolerado.”
- Sheldon Cooper, The Big Bang Theory

A Aarón Martínez Villalobos. Gracias por vivir, por elegirme, gracias por sentir, por
no rendirte, por convivir con mis despistes, por acudir cuando estoy triste, por ser el sol en
días grises, eres lo primero, lo que quise siempre. Definitivamente, contigo nunca se hará
tarde. Gracias por llegar a mi vida y llenarla de paciencia, de empatía, de diversión y de amor,
creo que no me va a alcanzar la vida para agradecerte todo lo que haces por mí y sé que gasté
toda mi buena suerte en conocerte.

A Maslow. Hija, hermana, amiga, compañera de vida. Por estos 20 años caminando
juntas en este mundo, por acompañarme en este viaje, por cada maullido, por cada exigencia,
gracias por elegirme. Mi sonido favorito en el mundo son tus cuatro patitas siguiendo mis
pasos.

A Misifus. Por enseñarme del amor, de la resiliencia, de la paciencia y del


agradecimiento. Espero caminar juntos en este mundo mucho tiempo. Tu no lo sabes, pero
eres el deseo que me cumplió el destino.

A mi familia
“Cada vez que alguien logra algo, lo logra con la ayuda de mil héroes silenciosos.”
- Alex Dunphy, Modern Family

A María del Carmen Silva, mi mamá. Sé que gracias a tu ejemplo de fortaleza y de


perseverancia estoy aquí el día de hoy. Gracias por enseñarme de justicia, de defender lo
correcto y por enseñarme a nunca rendirme. Admiro tu fuerza y tu alegría. Gracias por cada
viaje, chisme y pelea. Gracias por todo, por toda mi vida. Te amo.

A Salomé Bravo, mi papá. El recuerdo favorito de mi infancia siempre es en una


montaña rusa, contigo. Nunca tuve miedo, porque estabas a mi lado, gracias por seguir
presente en este camino, sé que no lo digo siempre, pero te admiro, admiro tu historia, de

3
donde vienes y como llegaste a ser un profesional admirable. Te amo. Gracias por permitirme
llegar hasta aquí.

A Negra. Chiquita, verte después de un día largo y cansado siempre me hace feliz, eres
mi hermana pequeña, agradezco que llegaras a nuestras vidas y que tengas un hogar amoroso.

A María Elena Silva, mi tía. Tu presencia en mi vida ha sido el motor que me ha


impulsado a seguir adelante, de nuevo te digo que eres la mujer más fuerte que he conocido,
te admiro y te amo, que suerte tuve al crecer a tu lado.

A Domingo Meléndez †, mi tío. Espero que desde donde estás me mires y te sientas
orgulloso, eres la inspiración para que decidiera aprender de Neurociencias, aún tenemos un
baile pendiente, te amo y te extraño. Descansa en paz.

A Alfonso Silva, mi tío. Por ser un ejemplo de éxito, de paciencia y de constancia, por
permitirme entrar a tu casa y enseñarme.

A mis amigos
“Lo que sea que hagas en esta vida, no será legendario, a menos que tus amigos estén ahí
para verlo.”
- Barney Stinson, How I met your mother

A Susana Licona, mi mejor amiga. Debí haber hecho algo muy bueno en otra vida para
tenerte en esta, espero que sepas que ningún proyecto, recuerdo o chiste está completo hasta
compartirlo contigo. Te amo infinitamente. Gracias por tanto a lo largo de todos estos años,
que privilegio que formes parte de mi vida.

A Óscar Piña. Sigo tus huellas, tus consejos son mi guía, tengo una fe absoluta en ti y
en tus palabras, tu voz es la que suena más alta si todos hablan. Gracias por cada tarde sentados
en silencio, por cada chisme y por cada chiste, gracias por compartir tus espacios conmigo, por
cada proyecto, por confiar en mí, en mi talento, por tu amistad y tus regaños, la Universidad
no hubiera sido tan maravillosa sin ti.

A Jesús Hernández. Por ser mi porrista personal, mi hermano mayor y a veces, mi


enemigo más divertido, por espantar mis miedos, no sé lo que haría si tú no estás el primero.
Porque no me dejaste sola esa primera semana en la Universidad en donde yo estaba tan
asustada y te quedaste a pesar de mis locuras.

4
A Rodrigo Millán. Por cada concierto y por cada fotografía que pude observar gracias
a tu lente que siempre es certero, tu amistad siempre me ha fortalecido. Mi cumpleaños
favorito fue en el que me obligaste (así fue y lo dejo escrito para que quede huella) a ir al coro.

A Alicia Aguilar. Por compartir conmigo cada opinión y por escuchar cada uno de mis
traumas, anhelo en mi vida personal y profesional rodearme de más personas como tú,
desinteresadas, amorosas, empáticas, inteligentes y divertidas. Amiga, sin tu apoyo no habría
llegado hasta este momento.

A Yarely de la Trinidad. Hermana de laboratorio, de proyectos y de esperanzas, gracias


por creer en mí, por ser paciente, por ser consistente, por acompañarme en las mejores y en
las peores. Gracias por cada plática llena de empatía y de risas.

A Tonatiuh Olvera. Mi abrigo, testigo de todos mis pasos desde hace ya un mundo, no
he visto amistad igual, nada que se le parezca un poco. Siempre serás mi hermano de otra
madre, gracias por siempre estar, por ser una luz en la oscuridad.

A Eduardo Nava. Mi flor de loto, mi amuleto en mis momentos flojos, a pesar de estar
lejos, pelaná, todos los recuerdos de nuestra infancia y adolescencia agarraditos de las manos,
perdiéndonos en Bellas Artes, me dieron la fuerza en los momentos malos, te quiero, gracias,
por tanto.

A Mario Giovanni †. Por el tiempo que compartimos en vida, por tu amistad y por los
recuerdos imborrables. Tengo una estrella que guía mis pasos.

A los profesores que contribuyeron a mi aprendizaje y crecimiento

A la Dra. Laura Elisa Ramos Languren. Agradecida por los espacios, el tiempo, las
oportunidades de mejorar mis habilidades, por la confianza y también las pruebas.

Al Dr. Mario Alberto Arias. Por la confianza en mí para desarrollar este proyecto, por
las colaboraciones y por aportar mi crecimiento profesional.

A la Dra. Gabriela Orozco. Por su contribución acertada en mi proyecto y por confiar


en mi desarrollo y aprendizaje.

Al Mtro. Marcos Verdejo. Por hacerme amar la estadística y la metodología. Sus clases
han sido una inspiración, sin duda mi ñoñez se vio recompensada.

A la Lic. Gabriela Villareal. Por las facilidades para mi avance académico y su apoyo
en el desarrollo del presente proyecto.

5
A la Dra. Irma Saldívar †. Sus clases fueron mi inspiración y guía en la carrera, ojalá
la Universidad tenga más profesionales humanos, empáticos y que transmitan el conocimiento
como usted; deseo construir mi futuro profesional con base en sus enseñanzas.

Al Mtro. Gregorio Luna. Por cada adjetivo que definitivamente dio en el blanco, por
nunca apartarme, ni verme diferente y por contribuir con su enseñanza a mi aprendizaje.

A la Mtra. Guadalupe Medina. Por colaborar en mi crecimiento. Ese regaño que nunca
olvidaré me permitió mantenerme siempre con los pies sobre la tierra.

A la Mtra. Adriana Mendiola †. Por la confianza en mí, por quererme desde pequeña
y por guiarme hasta el último momento.

Al Mtro. Claudio Gutiérrez †. Por formar parte de mi vida académica y de mi formación


artística, demostrándome que la ciencia nunca está peleada con el arte.

A la Mtra. Regina Orozco. Por participar en mi formación académica y personal, ojalá


todos los niños tengan en la vida un ejemplo como usted.

Al Mtro. Jaime Sagahon. Por ser ejemplo de cómo una persona divertida e interesante,
puede ejercer su vida profesional de manera memorable y empática.

Al Mtro. Miguel Ángel Rojo. Por ser un ejemplo de ser un profesional memorable y con
vocación.

Al Mtro Vicente Guerrero. Por ser un ejemplo de ética profesional y empatía.

A quienes han sido guías en el camino

Al Pbro. Tharcisse Rukundo. Por ser un ejemplo de fuerza, de liderazgo y de bondad.

A Carmen Aguilar. Por ser un ejemplo de bondad desinteresada.

A la Mtra. Estela Araujo y a la Mtra Celia Arcos. Por ser ejemplo de amistad y de
cariño, por ser una constante en mi vida. Las quiero a ambas.

A la Psic. Claudia de la Parra. Por mantenerme cuerda en este proceso.

A la UNAM
Yo no caí en la universidad pública, yo la elegí y ella me levantó, me abrazó, me enseño sueños
colectivos y me cambió para siempre. No hacemos ciencia para el pueblo, somos el pueblo
haciendo ciencia.

6
Resumen

Actualmente se continúan analizando e investigando las secuelas de sobrevivir a una


pandemia mundial debido a la enfermedad que causó estragos en diferentes sectores de la
población. Se han realizado múltiples investigaciones de distintas disciplinas científicas
derivadas de la pandemia causada por la COVID - 19; enfermedad que comenzó a desarrollarse
en Wuhan, China y hasta la fecha ha tenido diferentes variantes y picos de contagio en todos
los países, incluso a pesar de la vacunación. Durante todo este tiempo, se ha indagado acerca
de las consecuencias en la salud, derivadas del contagio de SARS-Cov-2.

Después de padecer COVID - 19, se han descrito diferentes secuelas que van desde las
físicas hasta las cognitivas. Sin embargo, estas secuelas han sido poco estudiadas en la esfera
cognitiva, particularmente en memoria y atención visual, funciones importantes para la
correcta ejecución de procesos mentales superiores necesarios en el desarrollo y el
aprendizaje.

Estas investigaciones han sido poco profundas en diferentes grupos etarios como en es
el caso de la población pediátrica, en donde se sabe que la enfermedad puede ocasionar
síntomas considerables, por lo que el objetivo de esta investigación es analizar el cambio en la
percepción de la sintomatología antes y después del contagio por COVID 19 en población
pediátrica mexicana. En esta tesis se evaluó la percepción de las sintomatología física y
cognitiva en población mexicana después de haber contraído SARS-CoV-2 en comparación
con lo que se percibía antes de haber contraído SARS-COV-2. Participaron 47 evaluados de
entre 2 y 18 años, de los cuales el 100 por ciento contrajeron COVID-19 al menos una vez
durante la pandemia.

El presente proyecto tiene un alcance cuantitativo con un diseño experimental


transversal de diferencia de grupos y permitió comparar la sintomatología antes y después del
contagio de COVID-19 de población pediátrica mexicana para mejorar nuestra comprensión
sobre cómo la enfermedad afecta la percepción de síntomas en población pediátrica, lo cual
tiene varias implicaciones significativas.

Se utilizó un cuestionario inicial para invitar a la población a participar en el estudio.


Para reportar las alteraciones cognitivas, los padres de los participantes completaron un
cuestionario sobre los síntomas que presentaban los niños antes y después del contagio.
Posteriormente, se aplicarán análisis estadísticos descriptivos y no paramétricos para
comparar los síntomas reportados.

7
Palabras Clave

Sintomatología, COVID-19, población pediátrica, cuestionario, percepción de


síntomas.

El presente proyecto de investigación se encuentra financiado por el PROYECTO


PAPIME PE308423: DIVULGACIÓN DE LA NEUROPSICOLOGÍA CLÍNICA: EVALUACIÓN
Y REHABILITACIÓN NEUROPSICOLÓGICA

Índice

Índice ......................................................................................................................................... 8

Lista de tablas y figuras ........................................................................................................... 10

Antecedentes ............................................................................................................................ 12

SARS CoV-2.......................................................................................................................... 12

SARS CoV-2 en el resto del cuerpo humano ........................................................................ 14

COVID - 19 ........................................................................................................................... 17

Epidemiología del COVID - 19 ............................................................................................. 18

Manifestaciones clínicas de la COVID - 19 en adultos .........................................................20

Manifestaciones clínicas de la COVID - 19 en población pediátrica .................................... 21

Secuelas físicas derivadas del contagio de COVID-19.......................................................... 22

Secuelas cognitivas y psicológicas derivadas del contagio de COVID-19 ............................ 25

Diferenciación de las secuelas de la enfermedad según su duración................................... 26

Secuelas derivadas de COVID-19 en adultos ........................................................................... 27

Secuelas derivadas de COVID-19 en población pediátrica ...................................................... 29

Justificación ............................................................................................................................. 32

Método ..................................................................................................................................... 32

Planteamiento del problema .................................................................................................... 32

Pregunta de investigación ........................................................................................................ 32

Objetivo .................................................................................................................................... 33

Objetivos específicos ................................................................................................................ 33

Hipótesis .................................................................................................................................. 33

8
Diseño de investigación .................................................................................................... 33

Muestreo ........................................................................................................................... 33

Criterios de inclusión: ...................................................................................................... 34

Criterios de eliminación: .................................................................................................. 34

Participantes ........................................................................................................................ 34

Definición de grupos ............................................................................................................ 35

Modalidad y lugar de aplicación....................................................................................... 35

Lugar ................................................................................................................................. 35

Variable independiente .................................................................................................... 35

Variables dependientes .................................................................................................... 35

Instrumento ......................................................................................................................... 36

Consideraciones éticas ............................................................................................................. 37

Análisis estadístico................................................................................................................... 37

Resultados................................................................................................................................ 38

Descripción general de la muestra ....................................................................................... 38

Estadísticos descriptivos | Características generales de los participantes .......................... 38

Estadísticos descriptivos | Antecedentes de los participantes ............................................. 42

Estadísticos descriptivos | Contagio de COVID-19 .............................................................. 46

Estadísticos descriptivos | Síntomas de COVID-19 ............................................................. 49

Estadística No Paramétrica | Secuelas físicas de la COVID-19 ............................................ 50

Estadística No Paramétrica | Secuelas cognitivas y psicológicas de la COVID-19 .............. 54

Discusión.................................................................................................................................. 59

Conclusiones ............................................................................................................................ 67

Perspectivas ............................................................................................................................. 67

Alcances y limitaciones ............................................................................................................68

Referencias............................................................................................................................... 69

Anexos ...................................................................................................................................... 81

9
Lista de tablas y figuras

Figura 1. Transmisión y ciclo de vida del SARS-CoV-2 que causa COVID-19 ......................... 14
Figura 2. Distribución de los receptores ACE2 en los distintos tejidos del cuerpo humano .. 15
Figura 3. Acumulado de casos diarios confirmados en México por género ............................ 18
Figura 4. Rangos de edad y tipo de paciente contagiados en México ...................................... 19
Figura 5. Impactos COVID-19.................................................................................................. 25
Figura 6. Efectos a largo plazo del coronavirus 2019 (COVID-19) ..........................................28
Figura 7. Prevalencia agrupada de COVID-19 persistente según síntomas en niños y
adolescentes a través de diferentes metaanálisis .................................................................... 31
Figura 8. Esquema de las fases de evaluación de la investigación. ......................................... 37
Figura 9. Sexo de los participantes. ......................................................................................... 38
Figura 10. Edades de los participantes .................................................................................... 38
Figura 11. Escolaridad .............................................................................................................. 39
Figura 12. Estudia actualmente ............................................................................................... 39
Figura 13. Modalidad de clases ................................................................................................40
Figura 14. Tipo de escuela ........................................................................................................40
Figura 15. Socioeconómico ...................................................................................................... 41
Figura 16. Lugar de residencia ................................................................................................. 41
Figura 17. Complicaciones perinatales .................................................................................... 42
Figura 18. Neurodesarrollo ...................................................................................................... 42
Figura 19. Otras enfermedades ................................................................................................ 43
Figura 20. Ejercicio físico ........................................................................................................ 43
Figura 21. Alimentación ........................................................................................................... 44
Figura 22. Número de contagios.............................................................................................. 44
Figura 23. Vacunación ............................................................................................................. 45
Figura 24. Fechas de inicio de los síntomas ............................................................................ 45
Figura 25. Tiempo de los síntomas durante el contagio .......................................................... 46
Figura 26. Pruebas para determinar el diagnóstico ................................................................ 46
Figura 27. Severidad de la enfermedad ................................................................................... 47
Figura 28. Tratamiento ............................................................................................................ 47
Figura 29. Tiempo de recuperación de los síntomas ...............................................................48
Figura 30. Síntomas del contagio ............................................................................................ 50
Figura 31. Secuelas en el cerebro ............................................................................................. 65
Figura 32. Secuelas en distintos sistemas del cuerpo humano ............................................... 66

Tabla 1. Síntomas que se presentaron al momento del contagio de COVID-19 ...................... 49

10
Tabla 2. Dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones. ................................................... 51
Tabla 3. McNemar variable dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones ...................... 51
Tabla 4. Alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio .................................... 51
Tabla 5. McNemar variable alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio ...... 52
Tabla 6. Fatiga, cansancio, agotamiento ................................................................................. 52
Tabla 7. McNemar variable fatiga, cansancio, agotamiento .................................................... 52
Tabla 8. Malestar estomacal, mayor o menor apetito ............................................................. 53
Tabla 9. McNemar variable malestar estomacal, mayor o menor apetito ............................... 53
Tabla 10. Pérdida del gusto u olfato......................................................................................... 54
Tabla 11. McNemar variable pérdida del gusto u olfato. ......................................................... 54
Tabla 12. Dificultad para concentrarse en una tarea ............................................................... 55
Tabla 13. McNemar variable dificultad para concentrarse en una tarea ................................. 55
Tabla 14. Dificultad para recordar cosas a corto plazo ............................................................ 55
Tabla 15. McNemar variable dificultad para recordar cosas a corto plazo .............................. 55
Tabla 16. Dificultad para evocar recuerdos o información ...................................................... 56
Tabla 17. McNemar variable dificultad para evocar recuerdos o información ........................ 56
Tabla 18. Pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada) ...................................... 57
Tabla 19. McNemar variable pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada) ........ 57
Tabla 20. Aversión por lugares concurridos y personas que no se protegen, ataques de pánico
.................................................................................................................................................. 57
Tabla 21. McNemar variable aversión por lugares concurridos y personas que no se protegen,
ataques de pánico..................................................................................................................... 58
Tabla 22. Ansiedad.................................................................................................................. 58
Tabla 23. McNemar variable ansiedad .................................................................................... 58
Tabla 24. Sexo de los participantes.......................................................................................... 87
Tabla 25. Edad de los participantes ......................................................................................... 87
Tabla 26. Escolaridad de los participantes .............................................................................. 87
Tabla 27. Estudia actualmente................................................................................................. 87
Tabla 28. Modalidad de clases ................................................................................................ 88
Tabla 29. Tipo de escuela ........................................................................................................ 88
Tabla 30. Lugar de residencia ................................................................................................. 88
Tabla 31. Nivel de ingresos ..................................................................................................... 88
Tabla 32. Complicaciones perinatales .....................................................................................89
Tabla 33. Trastornos del neurodesarrollo ...............................................................................89
Tabla 34. Diagnóstico de otras enfermedades antes del contagio ...........................................89
Tabla 35. Ejercicio físico ..........................................................................................................89
Tabla 36. Alimentación ............................................................................................................89

11
Tabla 37. Número de contagios ...............................................................................................90
Tabla 38. Vacunación...............................................................................................................90
Tabla 39. Fechas de inicio de los síntomas ..............................................................................90
Tabla 40. Tiempo de los síntomas ...........................................................................................90
Tabla 41. Pruebas para el diagnóstico...................................................................................... 91
Tabla 42. Severidad de la enfermedad..................................................................................... 91
Tabla 43. Tratamiento ............................................................................................................. 91
Tabla 44. Tiempo de recuperación .......................................................................................... 91
Tabla 45. Dificultad para entender o seguir instrucciones ...................................................... 92
Tabla 46. McNemar variable dificultad para entender o seguir instrucciones ....................... 92

Antecedentes

SARS CoV-2

El SARS-CoV-2 pertenece a la familia de los coronavirus (Coronaviridae) y al género


Betacoronavirus (Pastrian-Soto, 2020), esto significa que este virus tiene ciertas
características y relaciones filogenéticas específicas que lo agrupan con otros virus similares,
los coronavirus son virus zoonóticos, que tienen la particularidad de que pueden transmitirse
entre animales y humanos (Cortés, 2020).

Los coronavirus son parte de la subfamilia Coronavirinae, que pertenece a la familia


Coronaviridae dentro del orden Nidovirales, y tienen la capacidad de provocar enfermedades
en los sistemas respiratorio, digestivo y nervioso tanto en humanos como en diversos animales
(Yang, et. al., 2020). En cuanto a sus características generales las partículas de coronavirus
tienen una forma esférica con un diámetro aproximado de entre 80 y 160 nanometros. Su
envoltura externa está recubierta con la proteína de pico o proteína spike, mientras que las
proteínas de membrana y de envoltura se encuentran entre las proteínas de pico o spike. En el
interior de esta envoltura, el ARN genómico y la proteína nucleocápside fosforilada forman
una nucleocápside en estructura helicoidal (Yang, et. al., 2020).

Song, et. al., (2019) señalan que los coronavirus en humanos pueden provocar desde
resfriados comunes hasta afecciones severas, como el Síndrome Respiratorio Agudo Severo
(SARS) y el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). Estos virus se dividen en
cuatro géneros: alfa, beta, gamma y delta. De estos, los géneros alfa y beta infectan
exclusivamente a mamíferos, mientras que gamma y delta afectan mayormente a aves, aunque
algunos también pueden infectar a mamíferos (Lu et al., 2020). Exceptuando el SARS-CoV, el

12
SARS-CoV-2 y el MERS-CoV, la mayoría de los coronavirus no generan enfermedades graves
en humanos (Yang et al., 2020).

Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP, 2020), el SARS-
CoV-2 fue un nuevo tipo de coronavirus, el cual pertenece a la familia Coronavirinae y debe su
nombre a las características de su estructura, que también presenta picos o espinas que forman
una especie de corona. Este tipo de virus es común en varias especies animales, como camellos,
gatos y murciélagos. Los coronavirus pueden evolucionar, seleccionando variantes que pueden
conferir ventajas en transmisibilidad, patogenicidad o menor susceptibilidad a los antivirales
o respuestas inmunes (Li, et. al., 2021).

Se especula que el SARS-CoV-2 pudo haber sido transmitido por primera vez a
humanos a través del contacto directo con animales infectados en mercados de animales vivos
o mediante el consumo de animales infectados (Reina, 2020). Una vez que el virus logró
infectar a humanos, se propagó rápidamente de persona a persona.

El SARS-CoV-2 es un virus de ARN de cadena simple y sentido positivo. Su estructura


contiene la proteína Spike, esencial para que el virus ingrese a las células humanas al unirse al
receptor ACE2 en las células huésped (Pastrián-Soto, 2020). El SARS-CoV-2 infecta las células
hospedadoras cuando interactúa la proteína S con la proteína ACE2, que se encuentra en gran
cantidad en todo el tejido respiratorio, desde las vías superiores pasando por la cavidad nasal
y bucal, hasta los alvéolos pulmonares (Santos-López, et. al., 2021).

13
Figura 1. Transmisión y ciclo de vida del SARS-CoV-2 que causa COVID-19. Tomado de: Funk,
et. al., (2020).

Una de las principales características del SARS-CoV-2 es su alta tasa de


transmisibilidad en comparación con otros Coronavirus, identificándose diversas rutas de
transmisión hacia las personas, como las gotículas respiratorias, el contacto directo y los
aerosoles. Además, se han registrado altas concentraciones virales en los fluidos orales de
pacientes positivos, incluidos aquellos asintomáticos (Romero-Saritama, 2021). Por otro lado,
estudios han determinado que el período de incubación del SARS-CoV-2 puede extenderse
hasta 14 días, siendo el promedio de 3 a 4 días (Yang et al., 2020).

La infección por SARS-CoV-2 en el sistema respiratorio avanza en tres diferentes fases


o etapas. La primera fase, se produce en la cavidad nasofaríngea, transmitiendo el virus a
ciertos tipos celulares, pero no desencadena una respuesta del cuerpo humano que sea intensa;
típicamente se observa en casos asintomáticos. La segunda fase involucra la infección de las
vías respiratorias más grandes, como los bronquios y bronquiolos, que se caracteriza por
síntomas de inflamación pulmonar y puede incluir o no hipoxia. En la tercera fase, ocurre la
infección de las estructuras de intercambio gaseoso, los alvéolos (Manta, 2022).

SARS CoV-2 en el resto del cuerpo humano

El SARS-CoV-2 se adhiere a la enzima convertidora de ACE2, presente en distintos


órganos del cuerpo humano donde puede generar daños importantes (Matar-Khalil, 2022).

14
Una vez que se infecta el sistema respiratorio, la infección puede afectar el sistema
cardiovascular, el sistema endocrino, el sistema digestivo y el sistema nervioso central (Gupta,
et. al., 2020). De hecho, la proteína ACE 2 está presente en el resto del cuerpo humano en el
riñón, el sistema cardiovascular, el hígado, el tracto digestivo, el sistema reproductor tanto en
hombres como en mujeres y el sistema nervioso central (Pérez, et. al., 2020).

Figura 2. Distribución de los receptores ACE2 en los distintos tejidos del cuerpo humano.
Tomado de: Ayala, Z., et. al., 2020.

Yeo, et. al., (2020) mencionan que entre el 2% y el 10% de los pacientes contagiados
de SARS CoV-2 experimentan diarrea, y en estos casos se ha encontrado ARN del virus en
muestras de heces y sangre. En un estudio con 73 pacientes hospitalizados, se detectó ácido
ribonucleico viral en muestras fecales de 39 personas (53,24%), de las cuales 25 eran hombres
y 14 mujeres, con una duración de entre 1 y 12 días. En 17 pacientes (23,19%), el ácido
ribonucleico viral permaneció en las muestras fecales incluso después de la mejoría de los
síntomas respiratorios (Xiao, et. al., 2020). Estos estudios se correlacionan con un daño al
tubo digestivo y al hígado derivado de la infección por SARS CoV-2.

En cuanto sistema cardiovascular, más del 7,5% de las células miocárdicas presentan
una expresión positiva de ACE2 y en cuanto al sistema renal los podocitos y túbulos proximales
renales expresan ACE2 (Pérez, et. al., 2020).

15
Con lo recopilado hasta el momento podemos tener presentes los componentes de la
respuesta inmunológica a los que se han enfrentado todos los que tuvieron un contagio por el
SARS CoV-2, dentro de estas respuestas, una de las más relevantes ha sido la relacionada con
el Sistema Nervioso Central (SNC).

Efecto del SARS Cov-2 en el Sistema Nervioso Central

La familia de los coronavirus exhibe la capacidad de afectar el sistema nervioso, lo que


puede resultar en trastornos neurológicos incluyendo polineuropatía, encefalopatía, lesiones
desmielinizantes, accidente cerebrovascular isquémico y síndrome de Guillain-Barré,
similares a los que han aparecido en el MERS y el SARS (Cuevas-García, 2021).

Pérez, et. al., (2020) mencionan que los coronavirus tienen la capacidad de infectar
macrófagos, células astrogliales y microgliales, lo que provoca que las células gliales liberen
factores con actividad proinflamatoria.Y en correlación con su familia, el virus SARS Cov-2
puede desencadenar una tormenta de citocinas, lo que aumenta la permeabilidad de los vasos,
favorece la inflamación y la hipercoagulación, contribuyendo al desarrollo de diversas
afecciones neurológicas e intensificando los efectos dañinos de las lesiones cerebrales y la
inflamación (Matar-Khalil, 2022).

La presencia de ACE2 ha sido detectada en neuronas del tronco encefálico, la corteza


cerebral, el cuerpo estriado y el hipotálamo, lo que sugiere que el cerebro podría ser vulnerable
a la infección por SARS-CoV-2 (Baig, et. al., 2020). El SARS-CoV-2, al unirse a su receptor
ACE2, tiene la capacidad de invadir células endoteliales, interactuar con el endotelio de los
capilares, replicarse en su interior y propagarse hacia las neuronas. Entre el 85.6% y el 88%
de los pacientes presentan alteraciones en el sentido del olfato y el gusto (Wee et al., 2020).

De manera general, la inflamación sistémica provocada por el COVID-19 incrementa


la permeabilidad de la barrera hematoencefálica, facilitando así la entrada del virus, así como
de citocinas y células inmunitarias infectadas al sistema nervioso central (Hampshire, et. al.,
2021). Se ha documentado que el SARS-CoV-2 infecta de manera crónica a astrocitos,
macrófagos y células gliales (González & Dorta-Contreras, 2020).

La expresión de la proteína ACE2 tiene otras características, puesto que su expresión


en los distintos sistemas del cuerpo humano no solo depende del órgano al que se adhiere el
virus, si no también depende de características propias del receptor, una de ellas es la edad.

16
Proteína ACE2 y su diferenciación según la edad

La amplia presencia de ACE2 en los diferentes tejidos del cuerpo humano no solo es
responsable de la disfunción multiorgánica que se observa en pacientes graves de COVID-19,
sino que también indica una marcada afinidad del virus por estos tejidos, lo cual se refleja en
sus diversas manifestaciones clínicas (Gupta, et. al., 2020).

La infección por SARS-CoV-2 en niños suele tener un curso más benigno que en los
adultos (Bretón & Tordecilla, 2021). La distribución extendida de la proteína ACE2 en el
cuerpo está asociada con la baja susceptibilidad de los niños al SARS-CoV-2, debido al
desarrollo y función de esta proteína, que resulta en una menor habilidad para enlazarse con
el virus. Además, la respuesta de las células desencadenada por ACE2 en las células epiteliales
alveolares es menos activa en población pediátrica en comparación con los adultos (Brodin,
2020). De igual manera, Pérez, et. al., (2020), mencionan que la expresión de la proteína
ACE2 varía en los diferentes sistemas dependiendo del grupo etario, de hecho es mayor en los
pacientes de 17 años que población más joven y aumenta conforme aumenta la edad de las
personas.

Toda esta expresión de proteína ACE2 y de la unión del virus SARS CoV-2 en ella, se
refleja en la enfermedad que ocasionó una pandemia mundial por las características propias
del virus y su forma de manifestarse en la población.

COVID - 19

Según la Clínica Mayo, la enfermedad por Coronavirus 2019 o COVID - 19, es una
enfermedad que es ocasionada por el virus del síndrome respiratorio agudo grave de tipo 2,
o SARS-CoV-2. El inicio de su transmisión inició a finales de 2019 y se convirtió en una
pandemia en 2020 (Mayo Clinic, 2024). Su nombre, "COVID-19", se deriva de la
combinación de términos que hacen referencia a su origen y naturaleza. La palabra "corona"
hace alusión al tipo de virus, "virus" indica que es un agente infeccioso, "enfermedad" señala
que se trata de una condición patológica, y el número 19 corresponde al año en que se
identificó por primera vez, 2019 (OPS, 2020).

Por lo tanto, la COVID-19 se puede transmitir al inhalar aire o tocar superficies


contaminadas que contienen gotas de saliva que emiten las personas enfermas al toser,
estornudar o hablar ya que estas gotas pueden entrar en contacto con la mucosa de ojos nariz
o boca y de esta manera ocasionar un contagio (Gobierno de México, s. f.).

Debido a la transmisibilidad del virus, la gravedad de la enfermedad y lo que la OMS

17
consideró inacción, el 11 de marzo de 2020 la COVID-19 fue caracterizada como una
pandemia que a pesar del control debido a las vacunas y las diferentes restricciones siguió
aumentando su índice de contagios hasta la actualidad.

Epidemiología del COVID - 19

Según la Organización Mundial de la Salud, desde diciembre de 2019 y hasta agosto de


2023 se registraron 760 millones de casos y 6,9 millones de fallecimientos a nivel mundial; no
obstante, se cree que la cifra real es mayor (World Health Organization, 2023).

En México, los primeros casos oficiales de la enfermedad se confirmaron en febrero de


2020, aunque algunos ya habían sido reportados semanas antes. Hasta el primero de agosto
del año 2023 se confirmaron 7,649,199 casos totales y 334,472 defunciones totales por
COVID-19 (Secretaría de Salud, 2023). Y más de tres años después, a noviembre de 2023, se
habían documentado cerca de 7.7 millones de casos y cerca de 335 mil muertes, siendo la
Ciudad de México la entidad federativa con mayor número de pacientes.

Figura 3. Acumulado de casos diarios confirmados en México por género. Tomado de:
Dirección General de Epidemiología del Gobierno de México.

Según los datos abiertos de la Dirección General de Epidemiología (CONAHCYT,


2023) el mayor número de contagios registrados en México se manifestó en el grupo de edad

18
de 25 a 29 años, con un acumulado total de 938,880 de casos confirmados incluyendo los que
fueron ambulatorios y los que requirieron hospitalización.

Mientras tanto, la población que tiene el menor número de casos acumulados es el de


los menores de edad es decir la población pediátrica que abarca desde el nacimiento hasta los
18 años en México e incluye una amplia variedad de pacientes, que van desde neonatos
prematuros hasta adolescentes, los pacientes pediátricos conforman una población especial,
con diferencias fisiológicas y de desarrollo muy distintas con respecto a la población mayor de
edad (González, 2016).

La Dirección General de Epidemiología (2023) reporta que la población pediátrica es


la que tiene menos casos acumulados en comparación con los otros rangos de edad, pues según
el tipo de paciente los casos pediátricos (0-18 años) hospitalizados fueron escasos 25,000
casos confirmados mientras que los casos pediátricos ambulatorios casos confirmados fueron
1,223,166.

Figura 4. Rangos de edad y tipo de paciente contagiados en México. Tomado de: Dirección
General de Epidemiología del Gobierno de México.
La enfermedad por Coronavirus tuvo expresiones distintas en mayores de edad que en
la población pediátrica, en los grupos de edad con menos de 18 años, más del 50% de los
pacientes experimentaron sintomatología leve o incluso fueron asintomáticos, y por debajo
del 6% de los menores de edad tuvieron síntomas graves (Pérez, et. al., 2020).

19
Manifestaciones clínicas de la COVID - 19 en adultos

La COVID-19 puede manifestarse con una amplia gama de síntomas clínicos, desde
cuadros asintomáticos hasta afecciones graves. De acuerdo con los Centros para el Control y
la Prevención de Enfermedades (CDC, 2022), la sintomatología puede presentarse en un
rango de 2 a 14 días después del contagio. Quien sea puede experimentar sintomatología que
varía de leve a severa. Los síntomas pueden incluir fiebre, escalofríos, tos, dificultad para
respirar, fatiga, dolores musculares o corporales, dolor de cabeza, pérdida del gusto o del
olfato, dolor de garganta, congestión o secreción nasal, náuseas, vómitos y diarrea. Aunque
los síntomas que más aparecen en cualquier gravedad de la enfermedad incluyen fiebre, tos
seca y dificultad para respirar (Centers For Disease Control And Prevention, 2020).

Sin embargo, la COVID-19 suele comenzar a manifestarse similar a un resfriado con


síntomas respiratorios leves. La fiebre afecta del 30% al 90% de los contagiados, más
comúnmente en aquellos que requieren hospitalización y menos frecuente en los pacientes
ambulatorios y de mayor edad (Gil, et. al., 2021)

Wiersinga, et. al., (2020) reportaron que las manifestaciones clínicas de la COVID-19
en los adultos varían ampliamente en gravedad, desde casos asintomáticos hasta
enfermedades graves con insuficiencia respiratoria aguda. Anaya-Covarrubias, et. al., (2022)
reportan la tos como el síntoma más frecuente, afectando aproximadamente al 67% de los
contagiados, seguida de la disnea y la fiebre como síntomas principales de la infección.

Algunos pacientes presentan sintomatología gastrointestinal como diarrea, náuseas y


vómitos, los cuales llegan a manifestarse antes o después de la sintomatología respiratoria. La
diarrea ha sido reportada en el 23% de los pacientes, a menudo acompañada de dolor
abdominal, mientras que las náuseas y los vómitos afectaron al 8% de las personas en la región
latinoamericana (Anaya-Covarrubias, 2022).

Además, se ha reportado sintomatología neurológica que incluye dolor de cabeza,


mareos y confusión en algunos pacientes con COVID-19 (Granoble, Intriago, & Díaz, 2023).
En frases graves, quienes se contagian pueden presentar convulsiones o pérdida de conciencia,
así como sintomatología cardíaca que va de dolor torácico, palpitaciones hasta dificultad
respiratoria. Además, ciertos pacientes informan sintomatología en el sistema
musculoesquelético como dolor muscular, fatiga y molestias articulares (Ashktorab, et. al.,
2021).

Las manifestaciones en los diversos sistemas del cuerpo humano, pueden aparecer
antes que la sintomatología normativa mencionada anteriormente, aunque de manera general

20
son tardías o representan secuelas de la enfermedad (Vázquez, et. al., 2022). Estas
manifestaciones se correlacionan con las características propias del paciente contagiado, pues
durante el desarrollo de la pandemia, la mayor edad y las comorbilidades cardiometabólicas
como la diabetes, obesidad e hipertensión, seguidas de la enfermedad cardiaca, insuficiencia
renal crónica, inmunosupresión y EPOC estuvieron asociadas al desarrollo de formas severas
de COVID-19 en los adultos mexicanos (Pérez-Sastré, et. al., 2020).

Todas las comorbilidades relacionadas con la gravedad de la enfermedad COVID-19,


se ven permeadas por la edad, debido a que la fase más grave de la enfermedad se correlaciona
al presentarse en adultos con otros diagnósticos crónicos y su gravedad aumenta conforme
aumenta la edad del usuario, por esto, es preciso diferenciar entre las características de la
población mayor con la población pediátrica.

Manifestaciones clínicas de la COVID - 19 en población pediátrica

En Wuhan, China al inicio de la pandemia se informaron síntomas comunes en


pacientes pediátricos, como polipnea, fiebre, tos, expectoración, náuseas y vómitos. Entre
estos síntomas, la polipnea fue más frecuente en los infantes que desarrollaron formas más
graves de la enfermedad en comparación con otros síntomas (Sun, et. al., 2020).

Según los resultados de una revisión sistemática realizada por Yasuhara, [Link]., (2020),
los síntomas más comunes en la población pediátrica con casos confirmados de SARS-CoV-2
fueron la fiebre, presente en el 80.3 % de los casos, y la cefalea, reportada en el 74.5 %. Otros
síntomas, como la tos y la mialgia, fueron menos frecuentes, con una incidencia del 37.1 % y
32.9 %, respectivamente. Por otro lado, un estudio llevado a cabo en la República Dominicana
por Arturo y su equipo (2020) encontró que la distribución por sexo en niños con COVID-19
fue prácticamente equitativa, con un 50.7 % correspondiente al sexo femenino y un 49.3 % al
sexo masculino.

Debido a lo expuesto anteriormente, se concluye que, a diferencia de los adultos


infectados, la mayoría de los niños infectados presentan un cuadro clínico menos grave (Lu,
et. al., 2020). Giachetto, et. al., (2021) en un estudio que buscaba describir las características
clínicas en menores de edad, concluyen que se observa una menor prevalencia y severidad de
la enfermedad en pacientes menores de 15 años, especialmente en los escolares y los menores
de 15 años tienen menos probabilidades de enfermarse de COVID-19 en comparación con los
adultos, y cuando se infectan, suelen presentar síntomas leves o incluso ser asintomáticos.

Sin embargo, la mortalidad no es independiente de pertenecer a la población


pediátrica, la mortalidad en los pacientes menores de 18 años se ha asociado principalmente

21
a aquellos niños que presentan factores de riesgo predisponentes. Entre las condiciones que
aumentan el riesgo se incluyen: haber nacido prematuramente, con peso bajo, menores a los
tres meses de edad, cardiopatía congénita, neumopatía crónica, neuropatía,
inmunodeficiencia, ser fumador pasivo, problemas sociales, síndrome de Down, hipertensión
y diabetes mellitus (Edelson, et. al., 2020).

De acuerdo con el estudio realizado por Lu, et. al., (2020), se evaluó a 1,391 niños que
habían estado en contacto con casos confirmados o sospechosos de COVID-19, de los cuales
171 fueron diagnosticados con la enfermedad. Las manifestaciones más comunes fueron: Tos
en un 48.5%, dolor faríngeo en un 46.2% y fiebre en 41.5%, con una duración promedio de tres
días, sin embargo hay autores que refieren que los síntomas que se encuentran en las
manifestaciones clínicas en niños son distintas que las de los adulos, de hecho, la fiebre y la
tos no se ven como los signos clásicos en población pediátrica, ya que muchos menores de edad
presentan síntomas no respiratorios como diarrea, vómitos, náuseas y cefalea (Agüero &
Chavarría, 2021).

Todas las afecciones descritas hasta el momento no son las únicas que se derivan del
contagio de SARS CoV-2 y del desarrollo de la COVID-19, durante el transcurso de la
pandemia, se observó que algunos pacientes sin importar su edad podían presentar secuelas
después de la fase aguda de la enfermedad (Vargas-Lara, et. al., 2020).

Secuelas físicas derivadas del contagio de COVID-19

Se han identificado más de 200 síntomas con impactos en múltiples sistemas orgánicos
(Davis, et. al., 2023). Las secuelas físicas del COVID-19 incluyen principalmente fatiga,
acompañada de molestias en brazos, piernas, tobillos y dificultad para respirar. En un estudio
realizado a adultos jóvenes recuperados de COVID-19, se observó que 302 personas es decir
el 51,27% de la muestra reportaron afectaciones físicas moderadas. Entre las secuelas más
comunes, la fatiga o el cansancio fue la más frecuente, seguida de molestias en los brazos,
piernas, tobillos, como sensación de hormigueo, y dificultad para respirar (Becerra, et. al.,
2023).

Peramo-Álvarez, et. al, (2021) señalan que la afectación renal es una complicación
frecuente en pacientes con COVID-19, con una incidencia de lesión renal aguda que puede
llegar al 36 % entre quienes requieren hospitalización. Además, debido a que la disfunción
renal persistió incluso después del alta, se sugiere que la disfunción renal puede ser
prolongada, a pesar de la resolución de la fase aguda de la enfermedad (Hirsch, et. al., 2020).

22
En los sobrevivientes de COVID-19, se ha reportado una amplia variedad de
manifestaciones pulmonares, las cuales se evidencian en las pruebas funcionales y
espirométricas (Peramo-Álvarez, et. al., 2021). Y en un estudio realizado por Putmann, et. al.,
(2020) se compararon las imágenes de resonancia magnética cardíaca de 100 pacientes de
entre 49 y 14 años que se habían recuperado de COVID-19, tres meses después del diagnóstico,
con un grupo de controles sanos. El 78 % de los pacientes que se recuperaron de COVID-19
mostraron signos de afectación cardíaca detectable en la resonancia magnética, incluyendo
miocarditis, cicatrización o realce del pericardio.

En cuanto a los síntomas neurológicos, los más comunes tras la COVID-19 incluyen
cefalea, mareo, anosmia o pérdida del olfato y ageusia o pérdida del gusto. Otros hallazgos
neurológicos que se han observado son accidentes cerebrovasculares, alteraciones en el nivel
de conciencia, convulsiones y encefalopatía (Zubair, et. al., 2020). De acuerdo con un
metanálisis reciente realizado por Tong, et. al., (2020), las alteraciones en el olfato y el gusto
son las manifestaciones neurológicas más frecuentes después de la cefalea, con una
prevalencia del 52,73 % para la disfunción olfativa y del 43,93 % para la disfunción gustativa.

23
[ Sintomas

Patologia • Dolor de pecho • Insuficiencia cardiaca


• Palpitaciones • Inflamación del miocardio
o POTS

Páncreas
• Diabetes
• Lesión del páncreas

Tracto gastrointestinal
{¡~~s~, •· Dolor
Dolor abdominal
abdominal • Disbiosis intestinal
• Náuseas • Persistencia viral
y reservario viral

• Fatiga
• Transtornos del sueño • Neuroinflamación
• Perdida de memoria • Flujo sanguineo
- Tinitus cerebral reducido
• Neuropatia de fibras pequeñas

Vasos sanguíneos
Fatiga • Coagulopatía
• Trombosis venosa profunda
• Disfunción endotelial
• Microangiopatia
• Microcoágulos
• Embolia pulmonar
• Accidente cerebrovascular

Sistema reproductivo
• Disfunción eréctil • Recuento de
• Aumento de la gravedad y espermatozoides
número de sintomas reducido
premestruales
• Menstruación irregular

24
Figura 5. Impactos COVID-19. Se muestran los impactos de la COVID prolongada en
numerosos órganos con una amplia variedad de patologías. Traducida.

Sin embargo, las afectaciones derivadas de padecer COVID-19 no se quedan dentro de


la esfera física, se identificaron secuelas que iban desde las psicológicas relacionadas con el
estado emocional hasta las cognitivas, relacionadas con el desempeño de funciones cognitivas.

Secuelas cognitivas y psicológicas derivadas del contagio de COVID-19

El COVID-19 ha sido asociado con problemas en el desempeño cognitivo. La cognición


se entiende como la capacidad que permite a los seres humanos llevar una vida funcional,
resolviendo problemas, adaptándose a diversas situaciones, procesando información del
entorno de manera adecuada, y utilizándola para el aprendizaje y la memoria. En condiciones
de envejecimiento cerebral normal o fisiológico, esta habilidad se conserva a lo largo de la vida.
Sin embargo, en casos de envejecimiento anormal o patológico, pueden presentarse diferentes
niveles de deterioro en las funciones mentales superiores (Gutiérrez & Guzmán, 2017).

Aunque la investigación actual no es aún sistemática ni completa, los sobrevivientes de


COVID-19 parecen enfrentar un mayor riesgo de deterioro cognitivo, lo que podría ser un
factor crucial en los posibles efectos a largo plazo de la enfermedad (Li, et. al., 2023). Tras
recuperarse de COVID-19, algunos pacientes han presentado alteraciones cognitivas,
incluyendo deterioro en la memoria de trabajo, la expresión verbal y las funciones ejecutivas,
según lo evidenciado por las pruebas neuropsicológicas realizadas después del alta. Estos
resultados indican que la COVID-19 puede impactar áreas cognitivas específicas, como el
control ejecutivo y la memoria de trabajo (Li, et. al., 2023).

De hecho, en un estudio longitudinal llevado a cabo en la Ciudad de México, que


incluyó mediciones a los cinco y doce meses tras el egreso hospitalario de 71 sobrevivientes de
neumonía grave por COVID-19, se observó que la secuela que mostró un aumento más
significativo con el tiempo fue la pérdida de memoria a corto plazo, que pasó del 24.3% a los
seis meses al 41.9% al año (Ortega, et. al., 2024). Los déficits cognitivos relacionados con el
SARS CoV-2 son un área en la que la comunidad científica aún se encuentra en proceso de
investigación. Aunque existen numerosos informes anecdóticos y algunos estudios que
indican que la COVID-19 podría impactar negativamente en la función cognitiva, todavía no
se ha alcanzado un consenso científico sobre la magnitud y la gravedad de este efecto (Herranz
& Losada, 2023).

Es relevante señalar que, según Trujillo (2020), el 92% de los pacientes que reciben un
diagnóstico psiquiátrico mientras están hospitalizados por infección de SARS-CoV-2/COVID-

25
19 no cuentan con antecedentes de trastornos mentales previos. Taquet, et. al. (2021) realizó
un seguimiento de 236,379 personas que habían superado el COVID-19 durante un período
de seis meses. Los resultados mostraron que, aunque el riesgo de desarrollar ansiedad o
trastornos del estado de ánimo disminuyó en comparación con los tres meses posteriores al
diagnóstico, seguía siendo elevado. Asimismo, los recuperados de COVID-19 presentaron con
mayor frecuencia insomnio y trastornos relacionados con el abuso de sustancias en
comparación con quienes habían tenido gripe u otras infecciones respiratorias. Según Peramo-
Álvarez et al. (2021), se estimó que la incidencia de diagnósticos neurológicos o psiquiátricos
en los seis meses siguientes fue del 33,62%, y un 12,84% de los casos correspondieron a un
primer diagnóstico de estas condiciones.

Diferenciación de las secuelas de la enfermedad según su duración

Existe una diferenciación en las secuelas del COVID-19, Shah, et. al., (2021) sugieren
clasificar estos síntomas en dos categorías: subagudos o continuos, que incluyen síntomas que
aparecen entre cuatro y 12 semanas después de la fase aguda de COVID-19; y el síndrome de
COVID persistente o Long COVID. El COVID persistente o Long COVID se define como la
persistencia de signos y síntomas clínicos que pueden surgir durante la fase más grave de la
enfermedad o después de ya no tener carga viral y por consecuencia no presentar los síntomas
agudos del cuadro clínico de la COVID-19, estos síntomas permanecen más de 12 semanas y
no se explican por un diagnóstico alternativo (Carod, 2021).

La Guía clínica para la atención al paciente Long COVID/COVID persistente


coordinada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia y Long COVID Acts
(2021), menciona que dentro de las características de Long COVID encontramos que la
presentación de los síntomas no tiene relación con la gravedad de la fase aguda de la COVID-
19, su sintomatología no es una consecuencia directa de las secuelas de la enfermedad aguda,
también hay distribución en todas las edades con un predominio en la adultez joven, así mismo
hay una frecuente fluctuación de los síntomas que no se explican por alguna otra enfermedad
subyacente alternativa.

A pesar de que en México no existen estadísticas relacionadas con las secuelas


subagudas o continuas o con el Long COVID, tomando como referencia a otros países, hasta
finales de abril de 2023 los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en
Estados Unidos han registrado más de 104 millones de casos de COVID-19. Y según los datos
recopilados por el Centro Nacional de Estadísticas de Salud, más del 11 % de los adultos que
alguna vez tuvieron COVID-19 actualmente tienen síntomas que han durado al menos 3 meses
(Landhuis, 2023). Eso podría indicar que es muy probable que millones de personas vivan con

26
secuelas de la COVID-19, no solo en Estados Unidos, si no que en todo el mundo incluyendo a
México. Las secuelas derivadas del COVID-19 tienen características específicas de cada grupo
de edad, puesto que se presentan según la persona contagiada y sus características de salud.

Secuelas derivadas de COVID-19 en adultos

Las secuelas más frecuentes asociadas a la infección post-COVID-19 en adultos,


documentadas en varios países de América Latina, incluyen dificultades respiratorias como
fatiga y tos, junto con disfunciones olfativas y gustativas postvirales. También se reportan
debilidad muscular, complicaciones neurológicas como encefalopatías, accidentes
cerebrovasculares, ansiedad, depresión y problemas de sueño. Además, se observan secuelas
musculares, tales como atrofia, debilidad, dolores musculares, dolor articular y alteraciones
del sistema musculoesquelético. Otras secuelas mencionadas incluyen alteraciones
cardiovasculares, problemas trombóticos, complicaciones psicológicas, una respuesta
inmunitaria alterada y alteraciones gastrointestinales persistentes (Granoble, Intriago & Díaz,
2023). Aunque la mayoría de los síntomas tienden a mejorar con el tiempo, hay estudios en
adultos que indican que algunos síntomas pueden persistir hasta un año después del COVID-
19 (López-León, et. al., 2022).

Según el artículo “Síndrome Post COVID 19, complicaciones tardías y rehabilitación”


del autor Carod (2021); dentro del grupo de síntomas que se identifican en las secuelas por
COVID-19 algunos de los que se encuentran son los siguientes:

a) Sistema respiratorio: Disnea y tos con espirometría después de 6 meses casi


normal en los sobrevivientes y TAC pulmonar con cambios fibróticos mínimos.

b) Cardiovasculares: Dolor torácico y dolor torácico opresivo, taquicardia,


palpitaciones, trombosis y alteraciones endoteliales en pulmones, cora-zón,
cerebro, miembros inferiores, riñones e hígado, miocarditis, arritmias,
insuficiencia cardiaca.

c) Gastrointestinales: Dolor abdominal, náuseas, diarrea, anorexia.

d) Neurológicos: El SARS-CoV-2, afecta tanto a las neuronas como a las células


gliales por neurotropismo y neurovirulencia bajo la hipótesis de mecanismos
de plausibilidad biológica por otros virus respiratorios.

e) Psiquiátricos: Depresión, ansiedad, síndrome de estrés postraumático,


delirium.

27
f) Alteraciones cognitivas: Memoria y atención.

Figura 6. Efectos a largo plazo del coronavirus 2019 (COVID-19). Tomado de: Lopez-Leon, et.
al., (2021).

Un metaanálisis y revisión sistemática cuyo propósito fue identificar investigaciones


que analizaran los efectos prolongados de la COVID-19, así como calcular la prevalencia de
diversos síntomas, signos o parámetros de laboratorio en la etapa posterior a la infección,
encontró que el 80% de las personas infectadas con SARS-CoV-2 manifestaron al menos un
síntoma persistente. Los cinco síntomas más comunes fueron: fatiga (58%), cefalea (44%),

28
dificultades de atención (27%), caída de cabello (25%) y disnea (24%) (Lopez-Leon et al.,
2021).

Secuelas derivadas de COVID-19 en población pediátrica

En cuanto a las estadísticas relacionadas a secuelas de la COVID-19 en población


pediátrica, la prevalencia estimada en niños muestra una variabilidad considerable (Goldman,
2022). Las secuelas de COVID-19 en niños pueden representar un desafío clínico importante
debido a su baja prevalencia. Aunque, en general, el pronóstico es favorable, algunos niños
pueden experimentar síntomas persistentes que afectan notablemente su vida cotidiana
(Fainardi, et. al., 2022).

Según Ludvigsson (2020), los niños pueden experimentar efectos similares a los de los
adultos después de una infección clínica de COVID-19. En su estudio, se analizó a cinco niños
con posible COVID-19 prolongado, con una edad mediana de 12 años (rango de 9 a 15 años),
de los cuales cuatro eran niñas. Estos niños presentaron síntomas persistentes durante 6 a 8
meses tras el diagnóstico clínico de COVID-19. Aunque ninguno fue hospitalizado
inicialmente, uno de ellos fue ingresado posteriormente por perimiocarditis. Todos los niños
experimentaron fatiga, disnea, palpitaciones cardíacas o dolor en el pecho, y cuatro de ellos
también reportaron dolores de cabeza, dificultades para concentrarse, debilidad muscular,
mareos y dolor de garganta.

Las secuelas del COVID-19 en la población pediátrica suelen ser menos frecuentes y
graves en comparación con los adultos, pero aún pueden ser de relevancia médica (Fainardi,
et. al., 2022). En el artículo Secuelas post-COVID-19 en niños de Kumar & Jat (2023), se
reporta que los estudios sobre secuelas de COVID-19 en niños han identificado una variedad
de secuelas que pueden persistir por semanas o meses después de la infección inicial. Entre
los síntomas más comunes se encuentran:

a. Síntomas Generales: Fatiga, pérdida de apetito, pérdida de peso, mala calidad


de vida, fiebre, debilidad.

b. Respiratorios: Tos, disnea, dolor en el pecho, sibilancia, dificultad para


respirar, disnea de esfuerzo, dolor de garganta, opresión en el pecho.

c. Cardiovasculares: Variación de la frecuencia cardíaca, dolor torácico, disnea de


esfuerzo, palpitaciones.

d. Neurológicos: Dolor de cabeza, mareos, dificultad para concentrarse,


convulsiones, derrame cerebral, debilidad muscular, problemas de visión,

29
cambios en el gusto y el olfato, encefalomielitis desmielinizante aguda,
síndrome de Guillain-Barré (GBS).

e. Hematológicos: Sangrado, eventos tromboembólicos, aumento de la


coagulación.

f. Gastrointestinales: Estreñimiento, diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal,


disfagia.

g. Dermatológicos: Erupciones cutáneas, caída del cabello.

h. Musculoesqueléticos: Dolor articular y muscular persistente.

i. Problemas del Sueño: Insomnio, hipersomnia.

j. Psicosociales: Ansiedad y depresión.

k. Renales: Insuficiencia renal aguda o no especificada.

l. Endocrinos: Diabetes tipo 1 y tipo 2.

m. Síndrome Inflamatorio Multisistémico en Niños (MIS-C): Dilatación de la


arteria coronaria, dolor de cabeza, alteración sensorial, convulsiones, derrame
cerebral, debilidad muscular, hipo o hiperreflexia, posturas anormales.

30
Figura 7. Prevalencia agrupada de COVID-19 persistente según síntomas en niños y
adolescentes a través de diferentes metaanálisis. Tomado de: Lopez-Leon, et. al., (2022).

Aunque la mayoría de los síntomas tienden a mejorar con el tiempo, hay estudios en
adultos que indican que algunos síntomas pueden persistir hasta un año después del
diagnóstico de COVID-19 (Lopez-Leon, et. al., 2022). Los primeros reportes sobre la

31
sintomatología multisistémica en niños surgieron en estudios de casos y pequeñas series,
mayormente entre aquellos que habían experimentado una forma grave de COVID-19
(Ludvigsson, 2020). Sin embargo, al formar parte de la población pediátrica, ha sido
complicado su estudio debido a la poca población que ha derivado del contagio de COVID-19
en una enfermedad grave y a la diferencia en los síntomas propios de la fase aguda de la
enfermedad.

Justificación

Independientemente de la edad y del nivel de gravedad de las manifestaciones clínicas


de la COVID-19, las personas que se contagian y se recuperan pueden reportar o no
alteraciones físicas y psicológicas posteriores a la recuperación de la enfermedad (Estrada, et.
al., 2023). Marchuet, et. al., (2022) consideran que, estas posibles secuelas han sido poco
estudiadas en la población pediátrica, la pediatría es una especialidad médica que se enfoca en
el cuidado, el desarrollo y las enfermedades de los niños, desde su nacimiento hasta la
adolescencia entre los 1 y los 18 años (Kliegman, 2020). Esta población tuvo acumulado el
menor número de contagios y sus manifestaciones en gran medida son asintomáticas, aunque
los padres con menores que forman parte de la población pediátrica y son recuperados de
COVID-19 han mencionado diversas manifestaciones en diferentes sistemas del cuerpo
humano que presentan sus hijos, por ello es imperativo su investigación.

Método

Planteamiento del problema

El SNC es vulnerable a la infección por SARS-CoV-2, lo que puede causar alteraciones


en los procesos cognitivos. La investigación sobre los efectos de la COVID-19 en la población
pediátrica ha sido limitada, y se desconocen en gran medida las posibles consecuencias del
contagio. Por lo tanto, es importante investigar y profundizar en el conocimiento de la
sintomatología percibida antes y después del contagio en la población pediátrica Mexicana
causada por la infección derivada del contagio de SARS-CoV-2.

Pregunta de investigación

¿Se presentan cambios en la percepción parental de la sintomatología reportada en


población pediátrica mexicana antes y después del contagio por COVID-19?

32
Objetivo

Analizar cambios en la percepción de la sintomatología antes y después del contagio


por COVID-19 en población pediátrica mexicana.

Objetivos específicos

Analizar la percepción de los síntomas físicos (dolor de cabeza, aversión a lugares


concurridos, anemia y pérdida de masa muscular, problemas de sueño, fatiga, malestar
estomacal, anosmia) en comparación con la percepción que tenían antes del contagio de
COVID-19.

Analizar la percepción de los síntomas cognitivos (dificultad para concentrarse,


dificultad para recordar a corto plazo, dificultad para evocar, amnesia anterógrada o
retrógrada, ansiedad, estrés postraumático, problemas para seguir instrucciones) en
comparación con la percepción que tenían antes del contagio de COVID-19.

Hipótesis

La percepción de la sintomatología después del contagio por COVID 19 será mayor


respecto de la percepción antes del contagio por COVID-19 en población pediátrica mexicana.

Diseño de investigación

La presente es una investigación transversal con un enfoque de investigación


cuantitativo. Un estudio transversal es un tipo de investigación que se lleva a cabo en un punto
específico en el tiempo para analizar variables y su comportamiento dentro de una población
determinada. En estudio transversal, los datos se recopilan en un único momento. Su objetivo
principal es describir las variables y examinar su prevalencia o incidencia en un momento
particular (Sampieri, 2018).

Muestreo

Se utilizó un muestreo no probabilístico por conveniencia.

De acuerdo con Hernández et al. (2014), el muestreo por conveniencia es un método


de selección no probabilístico en el que las muestras de la población son escogidas debido a su
accesibilidad para el investigador.

33
Criterios de inclusión:

1. Formar parte de la población pediátrica (0-18 años).

2. No presentar antecedentes neurológicos o psiquiátricos.

3. No presentar sintomatología severa relacionada con ansiedad.

4. No presentar sintomatología severa relacionada con depresión.

5. No tener diagnóstico de algún trastorno psicológico o psiquiátrico.

6. No haber pasado más de un año del contagio de COVID-19 al momento de la


evaluación.

7. Responder el cuestionario del reporte de los síntomas percibidos antes y


después del contagio de COVID-19.

Criterios de exclusión:

1. No formar parte del rango de edad necesario.

2. Haber presentado dos o más contagios de COVID-19.

3. Presentar sintomatología severa relacionada a ansiedad y depresión.

4. Presentar alguna comorbilidad que pueda afectar el desempeño cognitivo en la


prueba.

5. No responder el cuestionario del reporte de los síntomas percibidos antes y


después del contagio de COVID-19.

Criterios de eliminación:

1. Que las respuestas del cuestionario no estuvieran completas.

2. Que las respuestas del cuestionario no fueran claras.

Participantes

Participaron un total de 47 menores de edad de entre 2 y 18 años, de los cuales, al


menos una vez, habían contraído SARS CoV-2. Residentes de la Ciudad de México, el Estado

34
de México, y otras zonas el país, que cursaban los niveles preescolar, básico y medio superior.
Dado que los participantes fueron menores de edad, los cuidadores primarios fueron quienes
respondieron la entrevista, previa firma del consentimiento informado (anexo 1).

Los participantes fueron reclutados mediante carteles difundidos a través redes


sociales (Facebook: Club de Neurociencias y Laboratorio del envejecimiento y daño cerebral:
@NeurobiolEnvejecimiento) y a través del contacto con padres de familia que previamente
habían participado en investigaciones del Laboratorio de Neurociencia Traslacional de la
Facultad de Psicología de la UNAM. La recolección de datos fue de manera transversal,
comenzó el 22 de enero de 2022 y finalizó el 11 de febrero de 2023.

Definición de grupos

Debido a la dificultad que implica determinar un grupo control en población pediátrica


a través de una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar la ausencia
del virus SARS CoV-2, este estudio solamente se limitó a trabajar con pacientes pediátricos
que habían pasado la fase aguda y contagiosa de la COVID-19 y que contaban con un
diagnóstico previo, estos pacientes reportaron quejas subjetivas derivadas del contagio.

Modalidad de aplicación

En línea a través de plataforma Google Forms y por llamada telefónica. Cualquier lugar
que estuviera libre de estímulos distractores como ruidos externos, personas y objetos físicos
que pudieran distraer el padre de responder la encuesta en relación con el paciente pediátrico.

Lugar de aplicación

Cualquier lugar que estuviera libre de estímulos distractores como ruidos externos,
personas y objetos físicos que pudieran distraer al padre de responder la encuesta en relación
con el paciente pediátrico.

Variable independiente

▪ Contagio por COVID-19

Variables dependientes

▪ Síntomas físicos (dolor de cabeza, aversión a lugares concurridos, anemia y pérdida de


masa muscular, problemas de sueño, fatiga, malestar estomacal, anosmia).

35
▪ Síntomas cognitivos (dificultad para concentrarse, dificultad para recordar a corto
plazo, dificultad para evocar, amnesia anterógrada o retrógrada, ansiedad, estrés
postraumático, problemas para seguir instrucciones).

Instrumento

Se utilizó una entrevista estructurada para la recolección de los datos. Una entrevista

estructurada es aquella en que las preguntas se establecen previamente con un orden

específico y presentan un conjunto definido de categorías u opciones para que los participantes

seleccionen. Este tipo de cuestionario se administra de manera uniforme a todos los sujetos

del estudio (Díaz-Bravo, et. al., 2013). Las preguntas realizadas en la entrevista estructurada

se encuentran anexadas en el presente documento (anexo 2).

Procedimiento

En primer lugar, se inició un contacto inicial con los padres de los participantes a través

de las redes sociales del laboratorio y las escuelas, donde se les invitó a participar en la

investigación. Posteriormente, se les proporcionaron instrucciones claras sobre el proceso y

se resolvieron las dudas relacionadas con el llenado del formulario.

Durante la fase de selección, se llevó a cabo una entrevista estructurada por vía

telefónica con el padre o tutor de cada posible participante, con el propósito de verificar el

cumplimiento de los criterios de inclusión y explicarles detalladamente en qué consistiría la

evaluación.

Para el análisis de la muestra, las respuestas del formulario fueron recopiladas

mediante Google Forms y posteriormente exportadas a una hoja de cálculo en Excel, donde se

organizaron para su análisis en el programa SPSS. Se definieron las variables a utilizar en la

investigación, especificando su tipo (nominal u ordinal) y asignando etiquetas y valores

correspondientes para facilitar el análisis.

36
Finalmente, se realizó un análisis estadístico mediante estadística descriptiva para

caracterizar los datos sociodemográficos, y se utilizó estadística no paramétrica con la prueba

McNemar para comparar las variables relacionadas con la percepción de síntomas antes y

después del contagio por COVID-19.

Figura 8. Esquema de las fases de evaluación de la investigación.

Consideraciones éticas

Para el desarrollo del protocolo de investigación se han tenido en cuenta y observado

los principios de la declaración de Helsinky y las directrices de la Resolución 4-20 de Derechos

Humanos de las Personas con COVID-19, dicho documento busca proteger los derechos de

todos aquellos individuos que se involucren en estudios de investigación.

Análisis estadístico

Los análisis de las variables y las visualizaciones de los resultados se realizaron con el
programa SPSS.

Se llevó a cabo un análisis estadístico descriptivo de frecuencias de los criterios de


inclusión en la muestra, utilizando medias y se llevó a cabo un análisis de estadística
inferencial no paramétrica a través de la prueba McNemar que es una prueba estadística no
paramétrica que se utiliza para comparar dos proporciones en muestras relacionadas para
comparar grupos, en este caso con las variables nominales para la percepción de los síntomas
físicos y cognitivos pre y post COVID-19.

37
En la sección de resultados encontraremos distintos símbolos, los cuales nos refieren
a los datos estadísticos obtenidos. De igual manera se encontrarán resultados en donde se verá
una puntuación < 0.05, esto significa que hay 5% o menos de probabilidad de que un resultado
se produzca por azar.

Resultados

Descripción general de la muestra

La recolección de datos se inició el día 22 de enero del 2022 y finalizó el día 11 de


febrero del 2023. Se obtuvo un total de 47 participantes, todos menores de edad (de 2 a 18
años) quienes presentaron contagio del virus SARS CoV-2. Asimismo, la totalidad de los
participantes no se habían vacunado al momento de su contagio.

Estadísticos descriptivos | Características generales de los participantes

51% 49%

Masculino Femenino

Figura 9. Sexo de los participantes.

Figura 10. Edades de los participantes

38
En las figuras anteriores, se muestran el sexo y la edad de los participantes del presente
estudio, de los cuales fueron 23 hombres y 24 mujeres (anexo 3, tabla 24), en cuanto a las
edades de los participantes, se destaca que el 10.6% tenía 11 años y otro 10.6% tenía 17 años,
siendo estas las edades con mayor representación en el estudio (anexo 3, tabla 25).

Figura 11. Escolaridad

4%

96%

Si No

Figura 12. Estudia actualmente

39
Figura 13. Modalidad de clases

Figura 14. Tipo de escuela

En relación con las características académicas de los participantes, se observa que, del
total de la muestra, la mayoría, es decir, 45 de 47 se encontraban estudiando al momento de
la investigación (anexo 3, tabla 27) con una escolaridad mayormente de secundaria (anexo 3,
tabla 26), mientras que solo dos no estaban inscritos en ninguna institución educativa. El
74.5% de los estudiantes asistía a una escuela pública, y el 46.8% cursaba sus estudios en
modalidad completamente en línea (anexo 3, tabla 28). Respecto al nivel educativo, la mayoría
de los menores, específicamente el 40,4%, estaban inscritos en el nivel de educación primaria
(anexo 3, tabla 29).

40
Figura 16. Lugar de residencia

Figura 15. Socioeconómico

En las figuras previas se muestran el lugar de residencia de los participantes al


momento del estudio. La mayoría (61.7%) vivía en la Ciudad de México y la Zona
Metropolitana, mientras que el resto se distribuía en diversos estados de la República (anexo
3, tabla 30). En cuanto al nivel de ingresos familiares, según el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI, 2022), los ingresos en México se clasifican en bajos, medios y
altos, utilizando un umbral de 11,000 pesos. No obstante, la mayoría de los participantes
reportaron un ingreso familiar inferior a 10,999 pesos (anexo 3, tabla 31).

41
Estadísticos descriptivos | Antecedentes de los participantes

Dentro de la entrevista estructurada, se les preguntó a los participantes antecedentes


clínicos relacionados con algún problema físico o psicológico, a continuación, se presentan los
resultados de esa parte de la entrevista estructurada.

Figura 17. Complicaciones perinatales

Figura 18. Neurodesarrollo

42
Figura 19. Otras enfermedades

En las figuras anteriores se muestra como la mayoría de los participantes no


presentaron ninguna complicación al momento del nacimiento (anexo 3, tabla 32), asimismo,
la mayoría de los participantes no tenían ningún diagnóstico de algún trastorno del
neurodesarrollo (anexo 3, tabla 33), mientras que cuatro de los participantes ya tenían un
diagnóstico de TDAH y uno de ellos tenía problemas del lenguaje (anexo 3, tabla 34). Se
recopiló la información de diagnósticos previos al contagio de COVID-19, la mayoría de los
padres no reportaron ningún diagnostico en los menores de edad, sin embargo, el 23.4% de
ellos si habían presentado alergias.

Figura 20. Ejercicio físico

43
Figura 21. Alimentación

En este apartado, en la primera figura se muestra que la mayoría de los participantes


sí realizaban ejercicio, entre 1 y 4 veces a la semana antes de la pandemia (anexo 3, tabla 35).
En la segunda figura se muestra que, de acuerdo con la consideración de los padres, la
alimentación de los menores de edad fue entre buena y regular antes de la pandemia (anexo
3, tabla 36).

Figura 22. Número de contagios

44
13%

87%

Si No

Figura 23. Vacunación

En la primera figura se muestra un resumen del número de contagios de los


participantes al momento de la investigación, como se observa, solo uno de los participantes
había tenido dos contagios, al cual se le aclaró que era importante que respondiera las
preguntas en función de su primer contagio, el resto de los participantes se habían contagiado
solo una única ocasión (anexo 3, número 37). En la segunda figura se muestra que, al momento
de la encuesta, solo seis de los participantes habían accedido al proceso de vacunación para la
prevención del COVID-19, sin embargo, cuando se contagiaron, ninguno de los 47
participantes había accedido a la vacuna (anexo 3, número 38).

Figura 24. Fechas de inicio de los síntomas

45
La figura presenta diferentes periodos a lo largo de los dos primeros años de la
pandemia, junto con el número de participantes que experimentaron el inicio de los síntomas
en cada uno de esos periodos (anexo 3, numero 39).

Estadísticos descriptivos | Contagio de COVID-19

A continuación, se presenta una descripción de las experiencias vividas por los


participantes durante el periodo de contagio por COVID-19.

Figura 25. Tiempo de los síntomas durante el contagio

La figura muestra que la mayoría de los participantes se recuperaron de los síntomas


de COVID-19 en un periodo de menos de una semana a una semana. Sin embargo, es
importante recalcar que existió un caso de los participantes de este estudio, en el que la
duración de los síntomas se extendió por más de seis semanas (anexo 3, tabla 40).

Figura 26. Pruebas para determinar el diagnóstico

46
En la figura se recopilan las pruebas que utilizaron los padres de los participantes para
determinar el diagnóstico de COVID-19, la mayoría de ellos se diagnosticaron con una prueba
nasofaríngea y en segundo lugar se diagnosticaron con una prueba PCR, asimismo, 6 de ellos
no utilizaron ninguna prueba y 6 de ellos obtuvieron un diagnóstico con su sintomatología
clínica (anexo 3, tabla 41).

Figura 27. Severidad de la enfermedad

En la figura se muestran los distintos niveles de severidad de la enfermedad según la


percepción de los padres de los participantes del estudio, en ella destaca que la mayoría de
ellos reportaron una enfermedad de leve a moderada, mientras que los más graves fueron
únicamente dos de ellos correspondiente al 2% de la población evaluada (anexo 3, tabla 42).

Figura 28. Tratamiento

47
La figura muestra los tratamientos seguidos por los participantes durante el contagio
de COVID-19. La mayoría (59.6%) utilizó medicamentos prescritos por un médico; sin
embargo, una proporción bastante amplia no recibió ningún tipo de tratamiento (29.8%)
(anexo 3, tabla 43).

Figura 29. Tiempo de recuperación de los síntomas

En la figura se describen las semanas que los participantes tardaron en recuperarse de


los síntomas a largo plazo que se reportan en la presente investigación, es importante recalcar
que dos de los participantes tuvieron la sintomatología al menos 12 semanas o más (anexo 3,
tabla 44).

48
Estadísticos descriptivos | Síntomas de COVID-19

En este apartado, se describen los posibles síntomas experimentados por los menores
de edad en la población pediátrica al momento de su contagio por COVID-19.

Síntomas que se presentaron al momento del contagio de COVID-19


Porcentaje de
presencia
Ausencia Presencia %
Fiebre o escalofríos 22 25 53.2
Congestión nasal o irritación de 46 1 2.1
garganta
Tos o dificultad respiratoria 33 14 29.8
Dolor de garganta 29 18 38.3
Falta de aliento o dificultad para 43 4 8.5
respirar
Fatiga 30 17 36.2
Dolor de cabeza 24 23 48.9
Dolores musculares o de cuerpo 31 16 34.0
Nauseas o vómitos 38 9 19.1
Diarrea 38 9 19.1
Mala alimentación o falta de 34 13 27.7
apetito
Pérdida reciente del sentido del 32 15 31.9
gusto o del olfato
Dolor abdominal 39 8 17.0
Goteo nasal o estornudos 46 1 2.1
Sudoración 45 2 4.3
Pérdida de apetito 46 1 2.1
Dolor en los ojos 45 2 4.3
Insomnio 46 1 2.1
Taquicardias 46 1 2.1
Infecciones en vías urinarias 46 1 2.1

Tabla 1. Síntomas que se presentaron al momento del contagio de COVID-19. La tabla presenta
un resumen de los síntomas de COVID-19 observados en infantes dentro de la población
estudiada. La mayoría de los participantes reportó haber experimentado un número reducido
de síntomas. Entre los más frecuentes destacan la fiebre o escalofríos, presentes en el 53.2%
de los casos, el dolor de cabeza en el 48.9%, y el dolor de garganta en el 38.3%.

49
Figura 30. Síntomas del contagio. La figura ofrece una visualización detallada de cada síntoma
reportado, mostrando tanto la frecuencia de su presencia como de su ausencia entre los 47
participantes del estudio. Esta representación no solo permite identificar los síntomas más
comunes y menos frecuentes, sino que también destaca que la ausencia de síntomas fue
predominante en la mayoría de los casos.

Estadística No Paramétrica | Secuelas físicas de la COVID-19

En este apartado se muestran las secuelas físicas significativas que percibieron los
menores de edad de la población pediátrica durante el contagio por COVID-19. Además, se
presenta una comparación entre la percepción de estas secuelas antes y después de haber
contraído la enfermedad, proporcionando un análisis detallado de los cambios observados.

Dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 26 100.0% 18 85.7% 44 93.6%

50
Presencia 0 0.0% 3 14.3% 3 6.4%
Total 26 100.0% 21 100.0% 47 100.0%

Tabla 2. Dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones. La tabla presenta un análisis


cruzado del dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones antes y después del contagio por
COVID-19.

Prueba de McNemar | Dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones

Valor gl p

χ² 18.0 1 <.001

N 47

Tabla 3. McNemar variable dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones. La tabla presenta
los resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de <.001, que es menor
a 0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente significativo, lo que implica que el
dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones son representativos y relevantes para la
población evaluada en este estudio.

Alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID- Ausencia 30 96.8% 13 81.3% 43 91.5%
19 Presencia 1 3.2% 3 18.8% 4 8.5%
Total 31 100.0% 16 100.0% 47 100.0%

Tabla 4. Alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio. La tabla presenta un


análisis cruzado de la percepción de alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e
insomnio, antes y después del contagio por COVID-19.

51
Prueba de McNemar
Alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio

Valor gl p

χ² 10.3 1 0.001

N 47

Tabla 5. McNemar variable alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio. La


tabla presenta los resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de 0.001,
que es menor a 0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente significativo, lo que
implica que las alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio son representativas
y relevantes para la población evaluada en este estudio.

Fatiga, cansancio o agotamiento


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 21 100.0% 23 88.5% 44 93.6%
Presencia 0 0.0% 3 11.5% 3 6.4%
Total 21 100.0% 26 100.0% 47 100.0%

Tabla 6. Fatiga, cansancio, agotamiento. La tabla presenta un análisis cruzado de la percepción


de fatiga, cansancio o agotamiento antes y después del contagio por COVID-19.

Prueba de McNemar | Fatiga, cansancio o agotamiento

Valor gl p

χ² 23.0 1 <.001

N 47

Tabla 7. McNemar variable fatiga, cansancio, agotamiento. La tabla presenta los resultados de
la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de <0.001, que es menor a 0.05. Esto
indica que el resultado no es estadísticamente significativo, lo que implica que la fatiga,

52
cansancio o agotamiento son representativas y relevantes para la población evaluada en este
estudio.

Malestar estomacal, mayor o menor apetito


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 28 96.6% 16 88.9% 44 93.6%
Presencia 1 3.4% 2 11.1% 3 6.4%
Total 29 100.0% 18 100.0% 47 100.0%

Tabla 8. Malestar estomacal, mayor o menor apetito. La tabla presenta un análisis cruzado
de la percepción de fatiga, cansancio o agotamiento antes y después del contagio por COVID-
19.

Prueba de McNemar
Malestar estomacal, mayor o menor apetito

Valor gl p

χ² 13.2 1 <.001

N 47

Tabla 9. McNemar variable malestar estomacal, mayor o menor apetito. La tabla presenta los
resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia <0.001, que es menor a
0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente significativo, lo que implica que el
malestar estomacal y el mayor o menor apetito son representativos y relevantes para la
población evaluada en este estudio.

Pérdida del gusto u olfato


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 35 100.0% 11 91.7% 46 97.9%
Presencia 0 0.0% 1 8.3% 1 2.1%
Total 35 100.0% 12 100.0% 47 100.0%

53
Tabla 10. Pérdida del gusto u olfato. La tabla presenta un análisis cruzado de la percepción de
la pérdida del gusto u olfato antes y después del contagio por COVID-19.

Prueba de McNemar | Pérdida del gusto u olfato

Valor gl p

χ² 11.0 1 <.001

N 47

Tabla 11. McNemar variable pérdida del gusto u olfato. La tabla presenta los resultados de la
prueba de McNemar, con un nivel de significancia de <0.001, que es menor a 0.05. Esto indica
que el resultado es estadísticamente significativo, lo que implica que la pérdida del gusto u
olfato son representativas y relevantes para la población evaluada en este estudio.

De acuerdo con este resultado, todas las variables que correspondían a la


sintomatología física, es decir, dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones (p = <0.001
< 0.05), alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio (p = 0.001 < 0.05), fatiga,
cansancio o agotamiento (p = <0.001 < 0. 05), malestar estomacal, mayor o menor apetito (p
= <0.001 < 0.05), pérdida del gusto u olfato (p = <0.001 < 0.05), resultaron relevantes y
representativas para la población evaluada en el presente estudio.

Estadística No Paramétrica | Secuelas cognitivas y psicológicas de la COVID-19

En este apartado se describen las secuelas cognitivas y psicológicas significativas que


experimentaron los menores de edad de la población pediátrica durante el contagio por
COVID-19. Además, se presenta una comparación entre la percepción de estas secuelas antes
y después de haber contraído la enfermedad, proporcionando un análisis detallado de los
cambios observados.

Dificultad para concentrarse en una tarea


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 26 100.0% 14 66.7% 40 85.1%
Presencia 0 0.0% 7 33.3% 7 14.9%
Total 26 100.0% 21 100.0% 47 100.0%

54
Tabla 12. Dificultad para concentrarse en una tarea. La tabla presenta un análisis cruzado de
la dificultad para concentrarse en una tarea antes y después del contagio por COVID-19.

Prueba de McNemar | Dificultad para concentrarse en una tarea

Valor Gl p

χ² 14.0 1 <.001

N 47

Tabla 13. McNemar variable dificultad para concentrarse en una tarea. La tabla presenta los
resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de <0.001, que es menor a
0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente significativo, lo que implica que la
dificultad para concentrarse en una tarea es significativa y relevante para la población
evaluada en este estudio.

Dificultad para recordar cosas a corto plazo


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 36 100.0% 8 80.0% 45 95.7%
Presencia 0 0.0% 2 20.0% 2 4.3%
Total 36 100.0% 10 100.0% 47 100.0%

Tabla 14. Dificultad para recordar cosas a corto plazo. La tabla presenta un análisis cruzado de
la dificultad para recordar cosas a corto plazo antes y después del contagio por COVID-19.

Prueba de McNemar | Dificultad para recordar cosas a corto plazo

Valor Gl p

χ² 8.00 1 0.005

N 47

Tabla 15. McNemar variable dificultad para recordar cosas a corto plazo. La tabla presenta los
resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de 0.005, que es menor a
0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente significativo, lo que implica que la

55
dificultad para recordar cosas a corto plazo es significativa y relevante para la población
evaluada en este estudio.

Dificultad para evocar recuerdos o información


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 41 100.0% 5 83.3% 46 97.9%
Presencia 0 0.0% 1 16.7% 1 2.1%
Total 41 100.0% 6 100.0% 47 100.0%

Tabla 16. Dificultad para evocar recuerdos o información. La tabla presenta un análisis
cruzado de la dificultad para evocar recuerdos o información antes y después del contagio por
COVID-19.

Prueba de McNemar
Dificultad para evocar recuerdos o información

Valor Gl p

χ² 5.00 1 0.025

N 47

Tabla 17. McNemar variable dificultad para evocar recuerdos o información. La tabla presenta
los resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de 0.025, que es menor
a 0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente significativo, lo que implica que la
dificultad para evocar recuerdos o información es significativa y relevante para la población
evaluada en este estudio.

Pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada) en relación con el


contagio de COVID-19
Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 41 100.0% 5 83.3% 46 97.9%

56
Presencia 0 0.0% 1 16.7% 1 2.1%
Total 41 100.0% 6 100.0% 47 100.0%

Tabla 18. Pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada). La tabla presenta un


análisis cruzado de la pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada) antes y después
del contagio por COVID-19.

Prueba de McNemar
Pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada)

Valor Gl p

χ² 5.00 1 0.025

N 47

Tabla 19. McNemar variable pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada). La tabla
presenta los resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de 0.025, que
es menor a 0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente significativo, lo que implica
que la pérdida de memoria (amnesia anterógrada o retrógrada) en relación al contagio de
COVID-19 es significativa y relevante para la población evaluada en este estudio.

Aversión por lugares concurridos y personas que no se protegen, ataques de pánico


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 37 97.4% 7 77.8% 44 93.6%
Presencia 1 2.6% 2 22.2% 3 6.4%
Total 38 100.0% 9 100.0% 47 100.0%

Tabla 20. Aversión por lugares concurridos y personas que no se protegen, ataques de pánico.
La tabla presenta un análisis cruzado de la aversión por lugares concurridos y personas que
no se protegen, además de ataques de pánico antes y después del contagio por COVID-19.

57
Prueba de McNemar
Aversión por lugares concurridos y personas que no se protegen, ataques de
pánico

Valor Gl p

χ² 4.50 1 0.034

N 47

Tabla 21. McNemar variable aversión por lugares concurridos y personas que no se protegen,
ataques de pánico. La tabla presenta los resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de
significancia de 0.034, que es menor a 0.05. Esto indica que el resultado es estadísticamente
significativo, lo que implica que la aversión por los lugares concurridos y las personas que no
se protegen, además de los ataques de pánico son significativos y relevantes para la población
evaluada en este estudio.

Ansiedad
Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 17 100.0% 29 96.7% 46 97.9%
Presencia 0 0.0% 1 3.3% 1 2.1%
Total 17 100.0% 30 100.0% 47 100.0%

Tabla 22. Ansiedad. La tabla presenta un análisis cruzado de la pérdida de memoria (amnesia
anterógrada o retrógrada) antes y después del contagio por COVID-19.

Prueba de McNemar | Ansiedad

Valor gl p

χ² 29.0 1 <.001

N 47

Tabla 23. McNemar variable ansiedad. La tabla presenta los resultados de la prueba de
McNemar, con un nivel de significancia de <0.001, que es menor a 0.05. Esto indica que el

58
resultado es estadísticamente significativo, lo que implica que la ansiedad es significativa y
relevante para la población evaluada en este estudio.

De acuerdo con estos resultados, la mayoría de las variables correspondientes la


sintomatología cognitiva y psicológica, es decir, dificultad para concentrarse en una tarea (p =
<0.001 < 0.05), dificultad para recordar cosas a corto plazo (p = 0.005 < 0.05), dificultad para
evocar recuerdos o información (p = 0.025 < 0.05) pérdida de memoria (amnesia anterógrada
o retrograda) (p = 0.025 < 0.05), aversión por lugares concurridos y personas que no se
protegen, ataques de pánico (p = 0.035 < 0.05) y ansiedad (p = <0.001 < 0.05). En contraste
con esto, la variable dificultad para entender o seguir instrucciones (p= 0.059 > 0.05); la
información correspondiente a esta información se puede encontrar anexado en el presente
documento (anexo 3).

Estos resultados reflejan una percepción de un impacto relevante del contagio por
COVID-19 en la mayoría de las áreas evaluadas en la presente investigación. Esto sugiere que
los padres de la población pediátrica mexicana que participaron en este estudio reportaron
percibir secuelas físicas, psicológicas y cognitivas en los menores de edad.

Discusión

El objetivo principal de esta investigación fue analizar el cambio en la percepción de la


sintomatología antes y después del contagio por COVID-19 en población pediátrica mexicana,
y describir las características generales de la población evaluada, la hipótesis fue que la
percepción de la sintomatología después del contagio por COVID-19 sería diferente a la
percepción antes del contagio por COVID-19 de manera significativa.

En cuanto a las características generales de la población, el sexo de los participantes


fue muy similar en donde el sexo femenino fue 51.1% y el masculino fue 48.9%, esto ha sido
una característica común en estudios realizados en la población infantil, de hecho, en un
estudio realizado en la República Dominicana por Arturo, et. al., (2020), en la población 50.7%
eran del sexo femenino, mientras que el 49.3% correspondían al sexo masculino. Esto tiene un
sustento biológico, Bunyavanich, et. al., (2020) llevaron a cabo un análisis retrospectivo del
epitelio nasal en personas de entre 4 y 60 años atendidas en el Mount Sinai Health System de
Nueva York. Los hallazgos revelaron que la expresión del receptor ACE2 en el epitelio nasal es
independiente del sexo.

A pesar de que las características demográficas, como la distribución por sexo,


muestran una tendencia similar en diversas poblaciones, la diferencia más destacada en la
pandemia de COVID-19 se encuentra en la forma en que el virus afecta a los niños en

59
comparación con los adultos. La edad de los participantes en la población evaluada en la
presente investigación tiene como característica común haber pertenecido a la población
pediátrica y ser atendidos por pediatría al momento del contagio, con un rango de los 2 a los
18 años, desde los primeros informes provenientes de China al inicio de la pandemia, se
notaron variaciones en las manifestaciones clínicas de COVID-19 entre los menores de edad y
los adultos (De los Ángeles del Campo-Martínez, et. al., 2021). Una de las principales
diferencias fue el número de menores de edad infectados, de hecho, en un estudio realizado
por el Grupo de trabajo de epidemiología para la respuesta a epidemias del NCIP en China con
una cohorte de 44,672 pacientes, solo el 2.1% tenía menos de 20 años y de esos participantes,
solo el 1.2% presentó síntomas.

A pesar de los retos que impuso la pandemia, el grupo de los menores de edad adquirió
retos adicionales. En el caso de la educación, la pandemia de COVID-19 dio paso a un cierre
masivo de escuelas y de actividades presenciales, esto confirmado por la Comisión económica
para América Latina y el Caribe (2020). Un estudio realizado por Angélica, et. al., (2021),
afirma que la educación virtual durante la pandemia fue clave para mantener la continuidad
de los procesos educativos. En el caso de los participantes del presente estudio, el 95.7%
continuó con sus estudios y el 40.4% pertenecía al nivel primaria. Además, la modalidad de
las clases que tomaron fue completamente en línea en un 46.8%, y según Angélica & Alexandra
(2021), este fue un formado que facilitó el desarrollo del conocimiento participantes, siendo
aplicable en todos los niveles académicos. Por otro lado, los autores afirman que los entornos
virtuales durante el aislamiento demostraron ser efectivos en el ámbito del aprendizaje.

Asimismo, otro reto importante durante la pandemia para los menores de edad fue la
situación económica, en nuestro estudio la mayor parte de la muestra fue de la Ciudad de
México y la Zona Metropolitana, pero también contestaron participantes de Durango, Oaxaca,
Veracruz, Morelos, Yucatán y Tamaulipas, en la República Mexicana, el nivel de ingresos
según el INEGI (2022), se clasifica como en bajo, medio y alto, estableciendo como umbral
11,000 pesos. No obstante, la mayoría de los participantes reportaron un ingreso familiar
inferior a 10,999 pesos, el CONEVAL (2020) considera que un hogar es pobre si su ingreso
mensual es menor a $11,290.80 por lo que el 53.2% de la población evaluada en el presente
estudio pertenece a esta clasificación.

En este sentido, según Araujo (2015), las dificultades económicas pueden estar
vinculadas a una mayor vulnerabilidad a padecer alguna condición clínica, lo que hace aún
más relevante analizar los antecedentes clínicos de los participantes. En cuanto a la muestra,
afortunadamente solo 4 de los participantes, es decir, el 8.5% tuvo alguna complicación al
momento del nacimiento, en cuanto al diagnóstico de los trastornos del neurodesarrollo, solo

60
cinco de los participantes tuvieron diagnóstico, 4 de ellos (8,5%) con TDAH y 1 de ellos (2.1%)
con el diagnóstico de problemas del lenguaje. Y en cuanto a otras comorbilidades, la mayoría
de la población no presentaba ninguna, y el 23.4% presentaba algún tipo de alergia. De
acuerdo a lo anteriormente mencionado, la presencia de comorbilidades aumenta aún más un
riesgo de padecer una fase grave de la enfermedad COVID-19, como es el caso del trastorno
por déficit de atención e hiperactividad, que se ha asociado a una mayor probabilidad de
requerir atención médica hospitalaria por COVID-19 grave (Mayo Clinic, 2024)

Según la Clínica Mayo (2024), la probabilidad de desarrollar una forma grave de


COVID-19 está estrechamente relacionada con factores como el estado de salud general, la
edad y las actividades realizadas antes del contagio. Uno de los factores de riesgo más
relevantes es la falta de actividad física, en cuanto a los hábitos de la población evaluada en el
presente estudio, la mayoría realizada ejercicio de manera recurrente, mientras que los padres
clasificaron la alimentación entre buena (66.0%) y regular (34.0%), esta información pudo
haber sido de influencia a la forma en la que se dio la infección en los afectados. Además, la
vacunación contra la COVID-19 se ha demostrado eficaz para reducir significativamente tanto
el riesgo de fallecimiento como la probabilidad de desarrollar formas graves de la enfermedad,
debido a las características de la población, los menores de edad fueron los últimos en
vacunarse, de hecho, ninguno de los participantes había accedido a la vacunación al momento
del contagio.

Otro factor de riesgo que podría tomarse en cuenta para las poblaciones es la variante
de COVID-19 que contagia al participante, de acuerdo con las fechas del inicio de los síntomas,
la mayoría de los participantes tuvieron el contagio entre Julio de 2021 y Diciembre de 2021,
en ese momento la situación epidemiológica global del SARS-CoV-2 se distinguía por la
prevalencia de la variante delta, la reducción progresiva de las variantes alfa, beta y gamma, y
la aparición de la variante ómicron, la cual fue clasificada como variante de preocupación
(VOC, por sus siglas en inglés) según l0 reportado por la OMS el 26 de noviembre de 2021.
Una variante de interés pasa a ser considerada una variante de preocupación cuando se
demuestra que tiene una mayor capacidad de propagación, causa enfermedades más graves,
elude la respuesta inmunitaria del cuerpo, modifica los síntomas del virus o reduce la
efectividad de las herramientas existentes, como las medidas de salud pública, los
diagnósticos, los tratamientos y las vacunas, sin embargo, ninguna de estas fue una variante
de preocupación para los menores de 18 años ya que no se modificó la prevalencia o el aumento
de gravedad los síntomas (Díaz-Quiñonez, 2021).

En cuanto a la población investigada, la mayoría de la severidad de la enfermedad fue


entre leve y asintomática, de hecho, algunos padres mencionaron que supieron del contagio

61
del menor debido a que otro miembro de la familia comenzó con síntomas de la enfermedad,
y así decidieron realizar una prueba, la mayoría con una prueba nasofaríngea (31.9%) o una
prueba PCR (27.7%), aunque otra gran parte no usó ninguna prueba o solo fue diagnosticada
por la sintomatología clínica (12.8% para cada grupo). Y una gran parte solo trató estos
síntomas con medicamentos (59.6%).

Diversos estudios sugieren que una posible complicación de la COVID-19 es la


persistencia de los síntomas más allá del primer mes desde el inicio de la enfermedad,
pudiendo prolongarse incluso durante más de tres meses. En un estudio revisado, mencionan
que todos los pacientes de la población pediátrica presentaron fatiga, disnea y palpitaciones o
dolor en el pecho. Cuatro de ellos también manifiestan cefaleas, problemas de concentración,
debilidad muscular y mareos. Además, tres pacientes experimentaron dolor abdominal,
pérdida de memoria, depresión, erupciones cutáneas y dolores (Grupo de Pediatría Basada en
la Evidencia de la AEP y AEPap, 2022).

En el presente estudio, las variables dolor de cabeza, dolor de huesos o articulaciones,


alteraciones del sueño, pesadillas, hipersomnia e insomnio, fatiga, cansancio o agotamiento,
malestar estomacal, mayor o menor apetito, pérdida del gusto u olfato fueron significativas,
esto tiene correlación con lo encontrado en la literatura, pues la infección tiene impacto
directamente en distintos sistemas del cuerpo humano (Díaz-Castrillón & Toro-Montoya,
2020), incluso los padres en este estudio reportaron una percepción en el aumento de los
síntomas después del COVID-19 que duraron un periodo considerable.

Las secuelas reportadas en la presente investigación, también se han encontrado en


distintos estudios, el dolor crónico o recurrente puede provocar alteraciones emocionales,
como ansiedad o depresión, y afectar el bienestar general del menor de edad (Prieto, 2002),
en cuanto a las alteraciones referentes al sueño, Arredondo-Nontol et. al., (2024) señalan que
la prevalencia de los trastornos del sueño se encuentra entre el 9.7 % y el 50 %, aunque en
pacientes hospitalizados puede alcanzar hasta el 80 %. En cuanto a los menores de edad, la
información disponible es limitada y presenta una alta variabilidad, con prevalencias
reportadas que van del 2 % al 63 % (Avittan & Kustovs, 2023). Los trastornos del sueño
vinculados al COVID-19 podrían explicarse por diversos factores, entre los que destacan la
afinidad del virus por el sistema nervioso central, la activación de procesos inflamatorios, la
insuficiente regeneración del tejido neuronal, y factores psicosociales aún poco estudiados,
como la depresión y el aislamiento social (Tizenberg et al., 2021). En un estudio llevado a cabo
por Assia-Robles et al. (2024), se analizó a niños y adolescentes con Long COVID en Puebla,
México, encontrando que entre los síntomas más comunes asociados con esta condición se

62
encontraban el dolor muscular y la fatiga. Y según Betancourt-Peña et al. (2023), las
alteraciones en el sentido del olfato y el gusto asociadas con la infección por SARS-CoV-2
suelen ser de los primeros síntomas en manifestarse. La anosmia, seguida en muchos casos
por trastornos del gusto, se presenta con alta prevalencia en personas infectadas por COVID-
19, incluso cuando no se experimentan otros síntomas nasales, y su aparición puede ser
repentina (Carod, 2020).

En cuanto a la esfera mental, los resultados de múltiples investigaciones indican que


la enfermedad por COVID-19 y el SARS CoV-2 afecta de manera extensa y poco específica a
las estructuras neuronales vinculadas al funcionamiento psicológico superior (Matar-Khalil,
2022). Lo anteriormente mencionado, subraya la importancia de este estudio, ya que dentro
de la población inevstigada, el resultado fue que los menores de edad tuvieron secuelas
cognitivas y psicológicas como la dificultad para concentrarse en una tarea, la dificultad para
recordar información a corto plazo, la dificultad para evocar recuerdos, la pérdida de memoria
(amnesia anterógrada o retrógrada), la aversión a lugares concurridos o personas sin medidas
de protección, así como los ataques de pánico y la ansiedad posteriores al contagio y la
recuperación de COVID-19.

Una explicación posible para estos resultados es el neurotropismo, explicación


abordada por Cuevas-García, et. al., (2021) que explican que el neurotropismo se refiere a la
capacidad de ciertos patógenos para invadir y persistir en el sistema nervioso. En el caso del
SARS-CoV-2, se ha comprobado su afinidad por este sistema, lo que sugiere que puede causar
daños tanto directos como indirectos en el tejido neuronal. La barrera hematoencefálica está
compuesta por el endotelio vascular, astrocitos, pericitos y matriz extracelular, que trabajan
conjuntamente para proteger el sistema nervioso central de sustancias nocivas y patógenos.
En el endotelio del cuerpo humano se expresa el receptor de la enzima convertidora de
angiotensina 2 o ECA2, el cual es utilizado por el SARS-CoV-2 como puerta de entrada para
invadir células. Esto implica un riesgo potencial de daño a la barrera hematoencefálica y al
sistema nervioso central (Koralnik & Tyler, 2020). Se observó una expresión disminuida de
ACE2 en menores, comparada con la expresión en adultos, lo que explicaría por qué la COVID-
19 tiene menor prevalencia en la población infantil, además de presentar síntomas más leves
y de menor duración. La mayoría de los síntomas reportados en el presente estudio, fueron de
leves a moderados (Bunyavanich, et. al., 2020). A pesar de esto, la falta de estudios sobre la
COVID prolongada, especialmente aquellos que incluyan un grupo de control de niños no
infectados por SARS-CoV-2, limita nuestra capacidad para llegar a conclusiones definitivas
(Fainardi, et. al., 2022).

63
En cuanto el tiempo que duraron los síntomas, uno de los participantes presentó
síntomas que duraron más de 12 semanas, este es uno de los posibles criterios para el
diagnóstico de COVID prolongada. La COVID prolongada en niños puede representar un
desafío clínico importante. Aunque, en general, el pronóstico es favorable, algunos niños
pueden experimentar síntomas persistentes que afectan notablemente su vida cotidiana
(Fainardi, et. al., 2022). Los primeros reportes sobre la sintomatología multisistémica en
niños surgieron en estudios de casos y pequeñas series, mayormente entre aquellos que habían
experimentado una forma grave de COVID-19 (Ludvigsson, 2020). Otro estudio indica que los
niños con COVID prolongado presentan síntomas como fatiga, malestar después del esfuerzo,
problemas cognitivos, pérdida de memoria, dolores de cabeza, intolerancia ortostática,
dificultades para dormir y problemas para respirar (Berg, et. al., 2022).

Según Ludvigsson (2020), los niños pueden experimentar efectos a largo plazo
similares a los de los adultos después de una infección clínica de COVID-19. En su estudio, se
analizó a cinco niños con posible COVID-19 prolongado, con una edad mediana de 12 años
(rango de 9 a 15 años), de los cuales cuatro eran niñas. Estos niños presentaron síntomas
persistentes durante 6 a 8 meses tras el diagnóstico clínico de COVID-19. Aunque ninguno fue
hospitalizado inicialmente, uno de ellos fue ingresado posteriormente por perimiocarditis.
Todos los niños experimentaron fatiga, disnea, palpitaciones cardíacas o dolor en el pecho, y
cuatro de ellos también reportaron dolores de cabeza, dificultades para concentrarse,
debilidad muscular, mareos y dolor de garganta.

A pesar de lo anteriormente mencionado, la mayoría de los síntomas de los menores


de edad participantes en el estudio, fueron síntomas subagudos que se desvanecieron en
máximo cuatro semanas después de la fase aguda de la COVID-19, este desvanecimiento es
relevante debido a que confirma en cierta manera la recuperación funcional después de un
daño cerebral ha sido reconocida de manera empírica desde hace siglos. La plasticidad
cerebral, por su parte, se define como la capacidad del sistema nervioso central para adaptarse
y minimizar los efectos de las lesiones. Esto ocurre a través de cambios que alteran tanto la
estructura como la función del cerebro, permitiendo adaptaciones en respuesta a estímulos
internos y externos. Las neuronas, al comunicarse entre sí, hacen posible la realización de
todas las actividades humanas. Además, poseen una notable capacidad de adaptación y
desarrollo a lo largo de la vida, dependiendo del entorno de la persona. Esta plasticidad
neuronal permite al sistema nervioso ajustarse a nuevos aprendizajes, experiencias, y reparar
en cierta medida los efectos de lesiones o enfermedades (Ramos, et. al., 2023). Es importante
mencionar que este sistema de plasticidad cerebral es mayor conforme la edad de las personas
es menor, es decir, es mayor en menores de edad.

64
Carod (2021), menciona que se ha documentado un grupo importante de pacientes con
infección por SARS-CoV-2 que presentan trastornos relacionados con alteraciones cognitivas
en memoria y atención. Por lo tanto, es relevante la información de este estudio debido a que
el desarrollo de la atención y la memoria en los niños ocurre a lo largo del proceso formativo
y educativo. Las habilidades cognitivas, como la atención, constituyen la base del aprendizaje
humano y están orientadas a satisfacer las necesidades de las personas. Ambas son esenciales
para el desarrollo de competencias, ya que una estimulación adecuada puede fomentar
habilidades que perduren a lo largo de la vida (Sierra, 2016).

Figura 31. Secuelas en el cerebro. Created in [Link] por Carmen Elena Bravo
Silva

La imagen resume las dos funciones principales que presentan mayores afectaciones
significativas en los menores de edad evaluados en la presente investigación. Asimismo, se
destacan las posibles áreas de impacto y las dos principales teorías que explican estas secuelas:
la presencia de receptores ACE2 y la neuroinflamación inducida por el virus SARS-CoV-2. En
la imagen se muestran algunas estructuras relacionadas con la atención de acuerdo con Jones
et al. (2003) y estructuras relacionadas con la memoria de acuerdo con Rudy (2014) que si
bien, no muestran el sistema completo, de acuerdo con diversos metaanálisis, están en los
problemas cognitivos que se derivan del contagio de SARS CoV-2.

65
Figura 32. Secuelas en distintos sistemas del cuerpo humano. Created in
[Link] por Carmen Elena Bravo Silva

La imagen representa los sistemas corporales afectados por las secuelas analizadas en
esta investigación, permitiendo identificar la presencia de sintomatología en diversas áreas,
como el cerebro, los músculos, el sistema respiratorio y el sistema digestivo. Además, se
resaltan las posibles zonas de impacto y la distribución de los receptores ACE2 en estos
sistemas.

Todo lo mencionado hasta el momento y lo obtenido mediante la investigación


presente es importante debido a que los menores de edad han sido un grupo poco estudiado
durante y después de la pandemia de COVID-19. Aunque el estudio de las secuelas provocadas
por el contagio de SAR-CoV-2 es un tema relativamente nuevo, centrar la atención en la
población pediátrica presenta desafíos adicionales debido a la limitada investigación en este

66
grupo. Sin embargo, esto no significa que no existan secuelas en los niños; de hecho, también
pueden experimentar efectos persistentes que requieren mayor atención y estudio.

Conclusiones

La relevancia del presente estudio se centra en analizar la percepción de la


sintomatología después del contagio por COVID-19. El análisis realizado en este estudio
permite confirmar la hipótesis inicial de que la percepción de la sintomatología antes y
después del contagio por COVID-19 en la población pediátrica mexicana sería mayor a la que
se percibió antes del contagio. Esto debido a que once de los doce síntomas evaluados tuvieron
una relevancia significativa, si bien, el síntoma dificultad para seguir instrucciones no fue
significativamente relevante, los padres indicaron una percepción generalizada de un aumento
de este, aunque no alcanzó la significancia estadística. Esto sugiere que la percepción de los
padres sobre las secuelas podría ser un factor importante para considerar en futuras
investigaciones sobre los efectos prolongados del COVID-19 en niños.

En resumen, este estudio revela que los niños infectados por COVID-19 pueden
experimentar secuelas significativas, tanto físicas como psicológicas, que afectan su salud
general, cognición y bienestar emocional. Aunque la mayoría de los síntomas fueron de
carácter leve y de corta duración, algunos niños presentaron efectos prolongados que reflejan
la importancia de un monitoreo a largo plazo. Este trabajo subraya la necesidad urgente de
investigar más sobre la COVID prolongada en la población pediátrica y de diseñar
intervenciones que aborden las secuelas tanto físicas como psicológicas que puedan perdurar.

Perspectivas

La actual investigación es un precedente para indagar qué otras alteraciones


neurobiológicas o cognitivas se relacionan con los menores de edad, además de que demuestra
la necesidad de indagar si existirán afectaciones a largo plazo derivadas del contagio de
COVID-19, asimismo, deja en el aire la cuestión de si la estimulación cognitiva que se dio de
manera orgánica después de la pandemia ayudó a frenar algunas alteraciones y si cambiarían
los resultados si el número de contagios hubiera sido mayor en los participantes o si la variante
del SARS CoV-2 afecta en la gravedad o la manifestación de las secuelas.

Es importante tomar en cuenta las características propias de esta investigación, pues


es necesario indagar de manera general hacia muestras que no tengan buenos hábitos
alimenticios, ni tampoco buenos hábitos de ejercicio, de esa manera se podrán tener
conclusiones más globales incluyendo los factores de riesgo para Long COVID.

67
Es crucial continuar investigando las secuelas neuropsicológicas del COVID-19 a largo
plazo, ampliando el alcance de los estudios para incluir no solo a personas asintomáticas y a
pacientes con síntomas leves no hospitalizados, sino también a aquellos con Long COVID y a
poblaciones de diferentes grupos etarios. Además, es fundamental que los especialistas
trabajen para proporcionar una atención integral que mejore el funcionamiento cognitivo de
los afectados, con el fin de mejorar su calidad de vida.

En cuanto a la psicología propiamente, es necesario tomar en cuenta las afectaciones


emocionales, sociales y de aprendizaje que pudieran tener no solo los menores de edad, si no
todas las personas que pasaron por al menos un contagio de COVID-19 y que, posterior a este
contagio experimentaron y reportaron secuelas físicas y cognitivas. Así mismo, es sumamente
importante tener en cuenta estas secuelas en el ámbito hospitalario para indagar acerca de
cuáles secuelas y trastornos emocionales o cognitivos son derivados del contagio de otros virus
o la adquisición de otras enfermedades.

Desde la perspectiva psicológica, los hallazgos de este estudio pueden contribuir


significativamente al desarrollo de terapias dirigidas a la rehabilitación de los síndromes
cognitivos asociados a la enfermedad. Asimismo, brindan herramientas para una comprensión
más profunda de los trastornos psicológicos, como la ansiedad derivada del contagio por
COVID-19, fomentando la colaboración interdisciplinaria y transdisciplinaria con disciplinas
como la medicina. Esto cobra especial relevancia al reconocer que los pacientes dados de alta
de cualquier enfermedad, sin importar su edad, pueden experimentar y reportar secuelas que
impactan negativamente su calidad de vida

Alcances y limitaciones

Se alcanzó el objetivo general de indagar acerca de las posibles alteraciones en un


grupo de menores de edad contagiados con SARS CoV-2, una limitación al momento de la
realización de este estudio sin duda es la pandemia, ya que fue difícil la evaluación a un grupo
más grande de población pediátrica y una evaluación de manera presencial, asimismo, las
limitaciones del estudio se centran en la imposibilidad para evaluar en diferentes esferas
cognitivas a cada uno de los participantes.

68
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80
Anexos

Anexo 1: Consentimiento informado

Universidad Nacional Autónoma de México

Facultad de Psicología

Laboratorio de neurociencias traslacional

Consentimiento Informado

Título del proyecto. “PERCEPCIÓN DE LOS SÍNTOMAS DE COVID-19 EN NIÑOS


MEXICANOS: COMPARACIÓN ANTES Y DESPUÉS DEL CONTAGIO DURANTE LA
PANDEMIA”

A cargo del proyecto. Dr. Mario Alberto Arias García / Dra. Laura Elisa Ramos Languren

Responsable del proyecto. Psic. Carmen Elena Bravo Silva

El participante ________________________________________________ fue


invitado a colaborar en el proyecto de investigación que tiene por nombre “PERCEPCIÓN DE
LOS SÍNTOMAS DE COVID-19 EN NIÑOS MEXICANOS: COMPARACIÓN ANTES Y
DESPUÉS DEL CONTAGIO DURANTE LA PANDEMIA” supervisado por el Dr. Mario Alberto
Arias García. Antes de continuar con el procedimiento de la prueba, es necesario explicar el
objetivo de esta, el cual puede resumirse en evaluar algunos síntomas a largo plazo derivados
del contagio de COVID-19 e identificar si existen algunas secuelas físicas, cognitivas o
psicológicas en niños que se contagiaron de SARS CoV-2. Se plantea realizar una llamada, con
una duración promedio de 60 minutos, en la cual, se realizará una serie de preguntas.

El objetivo de la presente investigación es determinar las posibles secuelas en menores de edad


contagiados por SARS-COV-2.

Algunos de los beneficios que tendrá el participante al decidir participar serán:

• Favorecer el desarrollo del conocimiento científico en torno a temas


relacionados a las secuelas de SARS CoV-2, esto traerá beneficios en
investigaciones e intervenciones con antecedentes para la detección de déficits
o secuelas del contagio.

Es necesario realizar las siguientes aclaraciones y derechos que tiene como participante.

81
• Los datos del participante serán confidenciales, y solo servirán como ficha de
identificación para el expediente y enviar la documentación necesaria una vez
finalizada la investigación.
• La participación es completamente voluntaria para la exploración y
comprensión de la relación entre el contagio de SARS CoV-2 y las secuelas
físicas y psicológicas.
• El participante tiene el derecho de preguntar cualquier duda sobre los
procedimientos en los cuales participará el sujeto, al igual de los resultados de
las pruebas psicológicas que se lleguen a aplicar y temas relacionados a la
investigación.
• El participante puede retirarse en cualquier momento del experimento.
• El participante y el responsable a cargo no recibirá ningún tipo de pago en
efectivo por su participación.
• Si el participante no cumple con algún criterio para la inclusión a la muestra,
se le indicará.

Una vez que se obtengan los resultados del estudio, se adjuntará una copia de la investigación
y de los resultados individuales del participante, los cuales se enviarán al correo que nos
proporcionó en los datos generales.

_____________________________________ ________________

Nombre del responsable del participante Fecha

_____________________________________ ________________

Nombre del supervisor del proyecto Fecha

_____________________________________ _________________

Nombre del investigador en turno Fecha

82
Anexo 2: Entrevista estructurada

Las preguntas realizadas en la entrevista estructurada fueron las siguientes:

▪ ¿Sexo del menor de edad?

▪ Edad del menor de edad:

▪ ¿Cuál es el último grado académico que cursó el menor de edad?

▪ El menor de edad, ¿actualmente se encuentra estudiando?

▪ Si la respuesta anterior fue afirmativa, ¿cuál es la modalidad de clases que toma

actualmente?

▪ ¿En qué tipo de escuela está inscrito?

▪ ¿En qué estado de la república vive actualmente?

▪ ¿En qué rango se estima el ingreso familiar mensual?

▪ ¿El menor de edad tuvo alguna complicación a la hora del nacimiento?

▪ ¿Al menor de edad de dieron diagnóstico de algún trastorno del neurodesarrollo

antes del contagio?

▪ Antes de la pandemia, ¿con qué frecuencia realizaba actividad física el menor de

edad?

▪ Antes de la pandemia, ¿cómo consideraba que era la alimentación del menor de

edad?

▪ Antes del contagio de COVID-19, ¿el menor tuvo algún diagnóstico de alguna

enfermedad?

▪ Hasta el momento, ¿cuántas veces se ha contagiado el menor de edad?

▪ ¿El menor de edad ya se vacunó contra el COVID-19?

▪ ¿En qué fecha empezó con síntomas de COVID-19 el menor de edad?

▪ ¿Cuánto tiempo presentó síntomas el menor de edad?

▪ ¿Cuáles fueron las pruebas que utilizó para determinar el diagnóstico del menor de

edad?

83
▪ Según su percepción, ¿cuál fue el grado de severidad de los síntomas de COVID-19

presentados por el menor de edad?

▪ ¿Cuál fue el tratamiento que se le dio al menor de edad?

▪ ¿Cuántas semanas le tomó recuperarse al menor de edad?

▪ Durante el contagio de COVID-19, ¿qué síntomas físicos presentó el menor de

edad?

▪ Durante el contagio de COVID-19, ¿qué síntomas psicológicos, cognitivos o

neurológicos presentó el menor de edad?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de alteraciones del

sueño, pesadillas, hipersomnia o insomnio?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de fatiga, cansancio

o agotamiento?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de malestar

estomacal, mayor o menor apetito?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de pérdida del gusto

u olfato?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dolor de cabeza,

dolor de huesos o articulaciones?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de alteraciones del

sueño, pesadillas, hipersomnia o insomnio?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

concentrarse en una tarea?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

recordar cosas a corto plazo?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

evocar recuerdos o información?

84
▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de pérdida de

memoria (amnesia anterógrada o retrógrada) en relación al contagio de COVID-

19?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de ansiedad?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de aversión por

lugares concurridos y personas que no se protegen o ataques de pánico?

▪ ¿Antes del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

entender o seguir instrucciones?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de alteraciones

del sueño, pesadillas, hipersomnia o insomnio?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de fatiga,

cansancio o agotamiento?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de malestar

estomacal, mayor o menor apetito?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de pérdida del

gusto u olfato?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dolor de

cabeza, dolor de huesos o articulaciones?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de alteraciones

del sueño, pesadillas, hipersomnia o insomnio?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

concentrarse en una tarea?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

recordar cosas a corto plazo?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

evocar recuerdos o información?

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▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de pérdida de

memoria (amnesia anterógrada o retrógrada) en relación con el contagio de

COVID-19?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de ansiedad?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de aversión por

lugares concurridos y personas que no se protegen o ataques de pánico?

▪ ¿Después del contagio de COVID-19 el menor tuvo algún síntoma de dificultad para

entender o seguir instrucciones?

86
Anexo 3: Tablas de análisis descriptivos

Características generales de los participantes

Sexo de los participantes


N %
Masculino 23 48.9%
Femenino 24 51.1%
Tabla 24. Sexo de los participantes

Edad de los participantes


N %
2 1 2.1%
4 1 2.1%
5 2 4.3%
6 2 4.3%
7 2 4.3%
8 2 4.3%
9 3 6.4%
10 4 8.5%
11 5 10.6%
12 4 8.5%
13 3 6.4%
14 5 10.6%
15 3 6.4%
16 4 8.5%
17 5 10.6%
18 1 2.1%
Tabla 25. Edad de los participantes

Escolaridad de los participantes


N %
Preescolar 5 10.6%
Primaria 19 40.4%
Secundaria 10 21.3%
Preparatoria 13 27.7%
Tabla 26. Escolaridad de los participantes
Estudia actualmente
N %
Si 45 95.7%
No 2 4.3%

Tabla 27. Estudia actualmente

87
Modalidad de clases
N %
Ninguna 2 4.3%
Presencial y en línea 16 34.0%
Totalmente presencial 7 14.9%
Totalmente en línea 22 46.8%
Tabla 28. Modalidad de clases

Tipo de escuela
N %
No estudia 2 4.3%
Pública 35 74.5%
Privada 10 21.3%

Tabla 29. Tipo de escuela

Estado de la República donde vive


N %
CDMX 29 61.7%
Edo Mex 10 21.3%
Durango 1 2.1%
Oaxaca 2 4.3%
Veracruz 2 4.3%
Morelos 1 2.1%
Yucatán 1 2.1%
Tamaulipas 1 2.1%
Tabla 30. Lugar de residencia

Nivel de ingresos
N %
Menos de 10,999 25 53.2%
Entre 11,000 y 22,999 14 29.8%
Entre 23,000 y 77,999 7 14.9%
Más de 78,000 1 2.1%
Tabla 31. Nivel de ingresos

88
Antecedentes de los participantes

Complicaciones perinatales
N %
Si 4 8.5%
No 41 87.2%
No sé 2 4.3%
Tabla 32. Complicaciones perinatales

Trastornos del neurodesarrollo


N %
Ninguno 42 89.4%
TDAH 4 8.5%
Problemas de lenguaje 1 2.1%
Tabla 33. Trastornos del neurodesarrollo

Diagnóstico de otras enfermedades antes del


contagio de COVID-19
N %
Ninguna 32 68.1%
Alergias 11 23.4%
Anemia 1 2.1%
Enfermedades cardiacas 1 2.1%
Obesidad 2 4.3%

Tabla 34. Diagnóstico de otras enfermedades antes del contagio


Ejercicio físico antes de la pandemia
N %
No hacía ejercicio 6 12.8%
1 a 2 veces a la semana 23 48.9%
3 a 4 veces a la semana 16 34.0%
5 a 7 veces a la semana 2 4.3%
Tabla 35. Ejercicio físico

Alimentación antes de la
pandemia
N %
Buena 31 66.0%
Regular 16 34.0%
Tabla 36. Alimentación

89
Número de contagios
N %
Una vez 46 97.9%
Dos veces 1 2.1%
Tabla 37. Número de contagios

Vacunación de los
participantes
N %
Si 6 12.8%
No 41 87.2%

Tabla 38. Vacunación

Contagio de COVID-19

Fechas del inicio de los síntomas


N %
Febrero 2020 - Junio 2020 5 10.6%
Julio 2020 - Diciembre 2020 12 25.5%
Enero 2021 - Junio 2021 13 27.7%
Julio 2021 - Diciembre 2021 17 36.2%
Tabla 39. Fechas de inicio de los síntomas

Tiempo de los síntomas durante el contagio


N %
Menos de una semana 17 36.2%
Una semana 16 34.0%
Dos semanas 8 17.0%
Tres semanas 3 6.4%
Cuatro semanas 1 2.1%
Seis semanas 1 2.1%
Más de seis semanas 1 2.1%
Tabla 40. Tiempo de los síntomas

Pruebas para determinar el diagnóstico de


COVID-19
N %
Ninguna 6 12.8%
PCR 13 27.7%
Prueba rápida de sangre 3 6.4%
Prueba de antígenos 2 4.3%

90
Radiografía 1 2.1%
Prueba nasofaríngea 15 31.9%
Prueba orofaríngea 1 2.1%
Sintomatología clínica 6 12.8%

Tabla 41. Pruebas para el diagnóstico

Severidad de la enfermedad según la


percepción de los cuidadores
N %
Asintomático 4 8.5%
Leve 21 44.7%
De leve a moderado 15 31.9%
Moderado 4 8.5%
De moderado a grave 1 2.1%
Grave 2 4.3%
Tabla 42. Severidad de la enfermedad
Tratamiento
N %
Ninguno 14 29.8%
Medicamentos 28 59.6%
Nebulizaciones 4 8.5%
Ejercicios de respiración 1 2.1%
Tabla 43. Tratamiento

Semanas que tardó en recuperarse de las


secuelas que aparecieron después del
contagio de COVID-19
N %
Menos de una semana 7 14.9%
Una semana 11 23.4%
Dos semanas 15 31.9%
Tres semanas 7 14.9%
Cuatro semanas 3 6.4%
Seis semanas 1 2.1%
Siete semanas 1 2.1%
12 semanas o más 2 4.3%
Tabla 44. Tiempo de recuperación

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Anexo 4: Estadística No Paramétrica | Secuelas cognitivas y psicológicas NO significativas

derivadas del contagio de la COVID-19

Dificultad para entender o seguir instrucciones


Post COVID-19
Ausencia Presencia Total
N % N % N %
Pre COVID-19 Ausencia 40 97.6% 6 100.0% 46 97.9%
Presencia 1 2.4% 0 0.0% 1 2.1%
Total 41 100.0% 6 100.0% 47 100.0%

Tabla 45. Dificultad para entender o seguir instrucciones. La tabla presenta un análisis
cruzado de la dificultad para entender o seguir instrucciones antes y después del contagio por
COVID-19.

Prueba de McNemar | Dificultad para seguir instrucciones

Valor gl p

χ² 3.57 1 0.059

N 47

Tabla 46. McNemar variable dificultad para entender o seguir instrucciones. La tabla presenta
los resultados de la prueba de McNemar, con un nivel de significancia de 0.059, que es mayor
a 0.05. Esto indica que el resultado no es estadísticamente significativo, lo que implica que la
dificultad para entender o seguir instrucciones no es significativa y no es relevante para la
población evaluada en este estudio.

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