"Imaginen una ciudad donde los rascacielos no solo toquen el cielo, sino también
la tierra de manera sostenible. Hoy, la industria de la construcción se enfrenta a
una crisis ambiental gigantesca: el 40% de las emisiones globales de carbono
provienen de nuestros edificios. Pero hay una visión, una solución que crece bajo
la planta de nuestros pies y aun mejor en nuestros campos colombianos: buenos
días para todos hoy vengo hablarles de la guadua. Pero no vengo hablarles solo
de la planta o del material en si, sino de una revolución arquitectónica e ingenieril
que ha venido trasformando y que transformará la forma en que construimos
nuestro mundo y nuestro futuro ."
Esta investigación revela que la guadua no es simplemente un sustituto de la
madera o el acero, ¡es una mejora! Conocida coloquialmente como "acero
vegetal" posee una resistencia a la tracción que desafía lo convencional,
ensayos de laboratorio deja ver que su comportamiento en cuanto a resistencia
puede llegar a ser similar al del acero. Pero su verdadera innovación radica en
su sostenibilidad: crece en tan solo 3 años, y durante su crecimiento absorbe
enormes cantidades de carbono y al finalizar su etapa útil se biodegrada
completamente sin dejar impactos ambientales considerables, cerrando el ciclo
de vida de manera armoniosa con el planeta. Además, la guadua impulsa la
bioeconomía colombiana, generando empleo y desarrollo en las regiones
rurales, donde cientos de familias colombianas a diario dan su mayor esfuerzo y
granito de arena por un mejor futuro, un futuro verde.
No se trata solo de construir, sino de diseñar un legado. Ingenieros y arquitectos
visionarios como Simón Vélez están demostrando el potencial estético y
estructural de la guadua, creando obras que son a la vez bellas y sostenibles,
dado que la guadua nos da como resultado unos acabados impresionantes que
a la vista es algo majestuoso. La norma NSR-10 de Colombia desde hace varios
años reconoce la guadua como material estructural, abriendo las puertas a una
nueva era de la construcción, una construcción con responsabilidad donde no
solo importe el presupuesto y la chequera.
"Estamos en un punto de inflexión. Podemos seguir construyendo un futuro de
concreto y carbono, o podemos elegir un camino de innovación, trasformación y
sostenibilidad. La guadua nos ofrece la oportunidad de diseñar un legado de
armonía con la naturaleza, un futuro donde la arquitectura y la ingeniería sea
sinónimo de vida. Donde nosotros como futuros profesionales en el campo de
las construcción, seamos mas consientes de nuestra existencia y preservación
y que de la mano con el acero vegetal de Colombia, dejemos una huella en el
planeta, pero no cualquier huella, una huella verde.