Evangelina Villegas Moreno (1924-2017)
Bioquímica que lucho en contra de la desnutrición.
Evangelina Villegas fue una
destacada científica mexicana
nacida el 24 de enero de 1924,
egresada del Instituto Politécnico
Nacional como Química y
Bióloga, fue una reconocida
investigadora en el campo de la
agronomía y la nutrición, su
trabajo tuvo un impacto
significativo en la mejora de la
calidad nutricional de los
alimentos básicos, en particular
del maíz.
En 1950 comenzó su carrera en el Instituto Nacional de Nutrición de la
Oficina de Estudios Especiales donde hizo una de sus contribuciones más
destacadas desarrollando el maíz de calidad proteica, conocido como
“maíz de calidad proteica (QPM). ” Este tipo de maíz contiene una mayor
cantidad de proteínas de alta calidad en comparación con el maíz
convencional, lo que lo hace más nutritivo. Su investigación ayudó a
combatir la desnutrición en países en desarrollo, donde el maíz es un
alimento fundamental en la dieta de muchas personas. Se inspiró en la
ciencia para mejorar la nutrición.
Premios y reconocimientos profesionales:
– La Mujer del Año 2000 otorgado por la Asociación Mexicana de la Mujer,
que le entregó el ex presidente de México Ernesto Zedillo.
– En 2001, la Dra. Villegas fue incluida en la prestigiosa lista de Mujeres
Destacadas en el Ámbito Internacional de Alpha Delta Kappa y recibió la
Medalla Lázaro Cárdenas del Instituto Politécnico Nacional.
– En 2013, la Universidad Estatal de Kansas (KSU) le otorgó el Premio de
exalumna Distinguida.
– En 2017 CIMMYT nombra un laboratorio en honor de Evangelina
Villegas, Premio Mundial de la Alimentación.
Luis Ernesto Miramontes Cárdenas (1925-2004)
Los grandes descubrimientos logran cambios trascendentes en la
humanidad.
Fue uno de los ingenieros químicos que cambiaron el mundo fue un
destacado químico mexicano conocido por su contribución fundamental en
la síntesis de la píldora anticonceptiva. Nació el 16 de marzo de 1925 en
Tepic, México, y falleció el 13 de septiembre de 2004 en Ciudad de
México.
Miramontes realizó su trabajo pionero en 1951, cuando era un joven
estudiante de química en la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM). Trabajando en colaboración con los químicos Carl Djerassi y
George Rosenkranz en la compañía farmacéutica Syntex en México,
participó en la síntesis de la hormona noretindrona, un compuesto clave en
la creación de la primera píldora anticonceptiva oral.
Esta contribución revolucionaria permitió el desarrollo de un método
anticonceptivo altamente eficaz y fácil de usar que tuvo un profundo
impacto en la planificación familiar y la salud reproductiva en todo el
mundo. La píldora anticonceptiva, lanzada en la década de 1960,
transformó la vida de las mujeres al brindarles un mayor control sobre la
planificación de sus embarazos y, a su vez, tuvo un impacto significativo
en la sociedad y la cultura.
Premios y reconocimientos profesionales:
– Recibió el Premio Nacional de Química Andrés Manuel del Río, en 1986
– Recibió por parte del gobierno del estado de Nayarit la Presea Amado
Nervo, en 1998
– En 2003, la noretisterona fue considerada una de las 17 moléculas más
importantes en la historia de la humanidad
– En 2004, la invención de Luis Miramontes fue elegida como la vigésima
más importante de todos los tiempos.
– En 2009, la BBC de Londres lo nombró uno de los cinco investigadores
latinoamericanos más importantes de todos los tiempos, además ese
mismo año la Facultad de Química de la UNAM lo reconoció como su
egresado más sobresaliente de todos los tiempos, bautizando con su
nombre el premio 2009 QUIMIUNAM.
Mario Molina (1943-2020)
El científico mexicano más
influyente en la comprensión
de la salud de nuestro
planeta.
Molina estudió química en la
Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM)
y luego obtuvo su doctorado
en físico-química en la
Universidad de California,
Berkeley. Su investigación se
centró en el estudio de la
atmósfera terrestre y los
efectos de los compuestos
químicos en la capa de ozono, particularmente los clorofluorocarbonos
(CFC), que se utilizaban en productos como aerosoles y refrigerantes.
En 1974, junto con el científico estadounidense Frank Sherwood Rowland,
Molina publicó un influyente estudio que advirtió sobre el impacto
destructivo de los CFC en la capa de ozono. Su investigación reveló cómo
los CFC liberados a la atmósfera podían descomponerse bajo la radiación
solar, liberando átomos de cloro que destruían las moléculas de ozono.
Esta investigación contribuyó a la conciencia global sobre el agujero en la
capa de ozono y llevó a la firma del Protocolo de Montreal en 1987, un
tratado internacional destinado a proteger la capa de ozono mediante la
eliminación gradual de los CFC y otros compuestos destructores de
ozono.
Mario Molina recibió el Premio Nobel de Química en 1995, junto con
Frank Sherwood Rowland y Paul Crutzen, por su trabajo en la química
atmosférica y la protección de la capa de ozono. Su legado incluye su
destacado liderazgo en la investigación ambiental y su defensa de políticas
para abordar los problemas del cambio climático y la degradación de la
capa de ozono. Molina es considerado uno de los científicos más
influyentes en la comprensión de los problemas ambientales globales y su
impacto en la salud de nuestro planeta.
Manuel Sandoval Vallarta (1909-1998)
Uno de los físicos
mexicanos más
importantes del siglo
XX
Sandoval Vallarta se
destacó en varias
áreas de la física,
incluyendo la física
de partículas y la
teoría de la
relatividad. Fue uno
de los pioneros de la física en México y realizó importantes investigaciones
en el campo de la física teórica. Contribuyó al desarrollo de teorías y
modelos en física que ayudaron a avanzar en nuestra comprensión de los
fundamentos del universo.
Si bien Manuel Sandoval Vallarta no es tan conocido internacionalmente
como algunos de sus contemporáneos, como Mario Molina, su trabajo y
dedicación a la ciencia en México son reconocidos en la comunidad
científica y contribuyeron al avance de la investigación en su país.
Participó en la creación de los documentos estatutarios del Organismo
Internacional de Energía Atómica (OIEA) el cual fomenta en todos los
países el uso pacífico de la energía nuclear y supervisar su desarrollo y
evitar el uso militar−, aprobado por la ONU en 1956.
Fue miembro de las delegaciones mexicanas ante la Asamblea General de
la OIEA desde 1961 hasta 1968; miembro de la Junta de Gobernadores de
la OIEA (1966-1967): durante su encargo se logró aprobar el tratado
internacional del espacio ultraterrestre que prohíbe hacer ensayos de
armas nucleares en el espacio exterior.
Publicó cerca de sesenta trabajos, principalmente sobre métodos
matemáticos, mecánica cuántica, relatividad general, rayos cósmicos,
entre los que se pueden mencionar, “Longitude Effect of Cosmic Radiation
and the Position of the Earth’s Magnetic Centre” (1937) y “Cosmic Rays
and the Magnetic Field of the Moon” (1948) ambos en la revista Nature y
“Theory of the Geomagnetic Effects of Cosmic Radiation” (1961), en el
Handbuch der Physik.
Fue director del IPN (1944-1947) y subsecretario de la SEP (1953-1958).
Miembro de la Legión de Honor de Francia en 1952 y Premio Nacional de
Ciencias y Artes 1959. Doctor honoris causa por la UNAM y por la
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Sus restos descansan
en la Rotonda de las Personas Ilustres. Miembro fundador de El Colegio
Nacional el 15 de mayo de 1943.
En conclusión, México tiene motivos de sobra para sentirse orgulloso de su
legado científico y de los cuatro destacados científicos que hemos
explorado en este blog, y como son ejemplos inspiradores de dedicación,
innovación y excelencia en sus respectivos campos. A través de sus
investigaciones y contribuciones, han dejado una huella imborrable en la
ciencia global, demostrando que el talento y la pasión por el conocimiento
trascienden fronteras. Estos científicos mexicanos han elevado la
reputación de México en la comunidad científica internacional y han
contribuido de manera significativa al progreso de la humanidad. Así que,
en este mes patrio, celebremos las contribuciones de estos científicos
mexicanos de la cual somos parte de esta nación llena de talento y
potencial. ¡Viva México!
Carlos de Singüenza y Góngora.
Hijo de españoles, Singüenza y Góngora nace en la Ciudad de México en
1645. En su juventud inicia sus estudios religiosos pero es expulsado por
indisciplina. Tiempo después se graduó en la Universidad Real y Pontificia.
En América fue el precursor de la separación de Astrología y Astronomía,
por lo que fue altamente criticado en la comunidad científica, incluso en
Europa. Determinado y convencido debatió su teoría hasta el final basado
en hechos y observaciones rigurosas. Por su alto nivel de observación y
experiencia ecológica, fue designado para crear los mapas Hidrológicos de
toda la Nueva España que en ese momento abarcaba hasta Florida.
Además, se encargó de rescatar los vestigios de lo poco que quedaba del
México precolombino, pero su muerte repentina en 1700 interrumpió una
de las investigaciones arqueológicas de México más importantes hasta ese
momento.
Guillermo González Camarena
nació el 17 de febrero de 1917
en Guadalajara, Jalisco. A la edad de doce años construyó su primer
transmisor de radioaficionado. Cuando contaba con quince años de edad,
Guillermo construyó su primera cámara de televisión con piezas de
radios descompuestos; compuso una canción “Río Colorado” y con las
regalías de esa canción mejoró sus ingresos y compró piezas para sus
inventos.
A la edad de 23 años se le otorgó la patente de su “sistema tricromático
de secuencia de campos, utilizando los colores primarios, rojo, verde y
azul, para la captación y reproducción de las imágenes” por parte de
México y Estados Unidos; de esa manera su invento empezó a cobrar
fama en el resto del mundo.
Para 1952 inauguró comercialmente su estación televisora XHGC Canal
5 con equipo diseñado y construido por el; en 1962 patentó un nuevo
invento: el sistema bicolor simplificado para la televisión a colores.
Camarena puso en marcha ambiciosos proyectos de docencia, entre los
que destaca la Telesecundaria.
A los 48 años de edad falleció en un accidente automovilí[Link] su
memoria se instituyo el 18 de abril de 1970 como el “Día del técnico de
la televisión”.
Andrés Manuel del Río
En 1792 se inauguró el Real Seminario de Minería de la Nueva España, a
partir de un decreto del rey Carlos III, con el objeto de reformar
la minería y metalurgia en la región. El joven Andrés Manuel del Río fue
comisionado para ocupar la cátedra de Química y Mineralogía de la nueva
institución dirigida por Fausto Elhúyar (1755-1833), descubridor
del tungsteno. Río arribó al puerto de Veracruz el 20 de octubre de 1794, a
bordo del navío San Francisco de Alcántara procedente de Cádiz. Una vez
en la Nueva España, realizó una muy valiosa labor docente y de
investigación. Llegó a ser director del Seminario de Minería y realizó
importantes estudios de minerales y desarrollos de novedosos métodos de
minería. En México, Andrés Manuel del Río fue colaborador y amigo del
naturalista alemán Alexander von Humboldt quien escribió a propósito de
su colega: “es en México en donde se ha impreso la mejor obra
mineralógica que posee la literatura española, los Elementos de
Orictognosia escrita por el señor Del Río”. De hecho, esta obra vino a ser
el primer libro de mineralogía escrito en toda América. El barón Humboldt
participó activamente en las labores del Real Seminario, al lado de Andrés
Manuel del Río. Organizó excursiones a Chapultepec, a la zona basáltica
del Pedregal del Xitle (Pedregal de San Ángel) y al Peñón de los Baños,
recogiendo datos y muestras de minerales y rocas que sometió a ensayos
químicos para identificación.
En 1820 fue elegido diputado ante las cortes españolas, en donde adoptó
posturas separatistas abogando siempre por la secesión de la Nueva
España. Se encontraba en Madrid cuando se concretó la Secesión de la
Nueva España. Invitado a permanecer en Europa, Andrés Manuel del Río
decidió volver a lo que llamó “su patria”. Después del turbulento periodo de
las guerras de secesión, el gobierno autónomo de México decretó en 1829
la expulsión de una parte de la población peninsular residente en el país,
con notables excepciones, entre las cuales se encontraba el caso de Don
Andrés. Estas medidas impactaron de manera decisiva las actividades del
Seminario de Minería y de hecho su director Fausto Elhúyar, se vio
obligado a renunciar y a salir del país. Indignado con la medida, Andrés
Manuel del Río decidió solidarizarse con los expulsados exiliándose
voluntariamente en la Ciudad de Filadelfia en los Estados Unidos de
América, donde fue ampliamente reconocido, viendo su obra escrita
reeditada. Finalmente regresó a México en 1834 y asumió nuevamente su
cátedra de Mineralogía.