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La misión de Konoha y el dilema de Hinata

El capítulo narra la experiencia de un grupo de ninjas en una misión de protección para una boda entre dos aldeas, destacando la relación entre Sasuke Uchiha y Hinata Hyuuga. A medida que la misión avanza, Hinata lucha con sus sentimientos hacia Sasuke, mientras él lidia con su pasado y su deseo de un futuro más significativo. La historia culmina en un momento de reflexión sobre el amor y el deber, dejando entrever la complejidad de sus emociones y la evolución de su relación.

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La misión de Konoha y el dilema de Hinata

El capítulo narra la experiencia de un grupo de ninjas en una misión de protección para una boda entre dos aldeas, destacando la relación entre Sasuke Uchiha y Hinata Hyuuga. A medida que la misión avanza, Hinata lucha con sus sentimientos hacia Sasuke, mientras él lidia con su pasado y su deseo de un futuro más significativo. La historia culmina en un momento de reflexión sobre el amor y el deber, dejando entrever la complejidad de sus emociones y la evolución de su relación.

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CAPITULO UNO

.-*-. Ganas de volar.-*-.

La cuadrilla de ninjas descansaba alrededor de la fogata. Un fuego de matices


naranjas y azulosos serpenteaba y lam�a los troncos al mismo tiempo que prove�a de
calor para cocer la carne de los peces que, clavados en varitas de madera, se
asaban para ser la cena. Luego de uno minutos de espera, el equipo diez, Sasuke
Uchiha y Hinata Hyuuga degustaban lo que ser�a la ultima cena fuera de Konoha.
Estaban a s�lo un d�a y medio de arribar a la aldea.

La misi�n en conjunto que hab�an desarrollado hab�a terminado con resultados


satisfactorios. La hija del l�der del la Aldea del Cobre se casar�a con uno de los
hijos del l�der de la Aldea de la Plata. Un matrimonio arreglado que acarrear�a
muchas satisfacciones para ambas familias. La reuni�n en un solo lugar de gente tan
rica y pudiente resultaba tentadora para los ladrones y los forajidos. Temiendo la
presencia de estos, los l�deres hab�an contratado los servicios de protecci�n de
Konoha. Afortunadamente, s�lo hab�an ocurrido incidentes menores en los d�as
previos a la boda, lo m�s fuerte que se hab�a suscitado hab�a sido un intento de
rapto de la novia para obligar a las familias a pagar una fuerte suma para
devolverla. Cosa que los shinobis de la hoja hab�an evitado que sucediera. Al cabo
de una semana la pareja contra�a matrimonio sin contratiempo alguno que lo
impidiera.

- Shikamaru, si vas a fumar al�jate de aqu�.- reproch� Ino a su compa�ero que ya


sosten�a un cigarrillo entre sus labios.

- Mendokusai, Ino no grites�- solt� el chico situ�ndose a una distancia


considerable de la rubia.

Mientras miraba a sus compa�eros, un poco alejado de ellos, Sasuke tuvo que admitir
que el equipo diez estaba muy bien complementado. Shikamaru era un buen l�der y
estratega, Ino ten�a unos dotes para el espionaje bastantes admirables, y Choji
representaba muy bien la fuerza bruta del equipo. Aunque claro, Sasuke frunci� la
boca al ver a este �ltimo, con la cantidad de comida que el Akimichi consum�a era
casi imposible que se quedara sin energ�a.

Unas palabras que se oyeron apenas en un susurro lo sacaron de sus pensamientos.

- Arigato, S-Sasuke.- hab�a proferido Hinata con algo de timidez atrevi�ndose a


tocarle.

Sasuke se gir� para mirar la mano que descansaba en su antebrazo, luego sus ojos se
dirigieron a la mujer que estaba a un lado suyo. Hinata retir� la mano, ten�a
bastante sabido que a Sasuke no le gustaba el contacto f�sico. El coraz�n de Hinata
comenz� a tener una aceleraci�n impresionante. Cada vez que los ojos de Sasuke le
miraban as�, suced�a lo mismo. La Hyuuga se llev� las manos al pecho, las mejillas
se colorearon en autom�tico.

- �Por qu�? � indag� sin emoci�n alguna en su voz.

- P-por haberme ayudado�

Las sombras del fuego cre� una serie de sombras es el rostro de Sasuke d�ndole un
aspecto siniestro. Sus ojos como pozos de desierto, infinitos y vac�os, capturaron
los de Hinata de nuevo. La garganta de la muchacha se seco, pero no por miedo, en
los orbes negros que parec�an nunca reflejar nada ella pod�a ver algo, un atisbo de
algo.
- No agradezcas, era mi deber�

Dicho eso el joven se levant� intern�ndose en el bosque. Hinata con expresi�n


atribulada le vio perderse entre la espesura. El equipo diez le vio marcharse pero
no dijeron nada.

"Era mi deber"

Justo las palabras que Hinata no quer�a escuchar. La joven solt� un suspiro pesado,
sin embargo la sensaci�n opresora de su pecho segu�a intacta. Los ojos perlados se
entornaron, la tristeza se presentaba en ellos una vez m�s.

De todos los errores que hab�a cometido en su vida con el que lidiaba en ese
momento era el m�s grande. Y el m�s terrible. Una equivocaci�n que le costaba
desvelos, impaciencia, y mucha desesperanza; un error que le garantizaba desdicha
para toda su vida si no lograba superarlo. Y Hinata se hab�a sincerado consigo
misma desde hac�a mucho, ya que ella ten�a la inevitable certeza de que nunca lo
superar�a. Se hab�a enamorado de �l.

- No te preocupes Hinata� Todo estar� bien� - escuch� a sus espaldas la voz de Ino.

La morena mir� a la rubia que sonre�a con amabilidad.

- Yo� puse en peligro la misi�n.- murmur�.

Por causa de la Hyuuga, la misi�n hab�a estado a punto de ser un fracaso y


desatarse una tragedia. La novia, una chica t�mida, hab�a hecho desde el principio
muy buenas migas con Hinata (tal vez por la similitud de destinos). La joven hab�a
pedido incluso que fuera la Hyuuga quien la custodiara personalmente los d�as que
estuvieran en la villa.

Todo se hab�a llevado a cabo con normalidad pero dos noches antes del matrimonio,
un par de ninjas renegados se hab�an colado hasta la habitaci�n de la futura
desposada intentando llev�rsela para secuestrarla. Sin embargo la joven del
Byakugan les hab�a detenido, inclusive les hab�a dejado fuera de combate, pero el
lado excesivamente sentimental de Hinata hab�a estado a punto de costarle la vida.

Uno de los dos ninjas, casi un ni�o, hab�a llorado enfrente de ella, pidi�ndole no
les entregara ya que si lo hac�a lo m�s probable que sucediera fuese que los
mataran. El chico rog�ndole, se hab�a acercado a ella con los ojos anegados en
l�grimas� l�grimas que nunca escurrieron.

Cuando Hinata quiso reaccionar su cuerpo estaba paralizado, el shinobi le hab�a


hecho caer en un genjutsu. Dentro de su mente el chico, quien al mirarlo de cerca
Hinata se dio cuenta que en realidad no lo era tanto, se burlaba de ella, de su
debilidad e ingenuidad.

Con sus extra�os ojos turquesa el bandido se hab�a aproximado a escasos cent�metros
de ella. Hab�a bastado un parpadeo de esos ojos para que el cuerpo inerme de Hinata
se suspendiera en el aire segundos despu�s la joven comenzaba a sentir como una
cuerda invisible se empezaba a cerrar alrededor de su cuello.

Estaba atrapada, intentaba romper de alguna manera la t�cnica ilusoria pero no


pod�a. El aire comenzaba a escasear de sus pulmones, en frente de ella el muchacho
con ojos perversos disfrutaba al ver como ella peleaba por obtener algo de aire. El
chico volvi� a parpadear materializando de la nada un brillante kunai.

Empez� a acercar poco a poco la filosa hoja al rostro de Hinata, la chica abri� los
ojos al sentir el fr�o del metal en su piel. Era el fin se dijo, entonces de s�bito
miraba como el chico se evaporaba ante ella. El fuerte golpe que hab�a
experimentado Hinata al caer al piso le devolvi� a la realidad. A un lado de ella,
el chico vuelto una masa sanguinolenta, luc�a desmayado. Hinata se llev� las manos
a la boca al ver el horrible estado que ten�a su atacante, momento despu�s la chica
se llevaba una mano a la cabeza, sent�a que le iba a estallar. En frente de ella,
Sasuke Uchiha le ve�a con los ojos m�s atemorizantes que ella hubiera podido
recordar.

- No estoy hablando de la misi�n, Hinata.- dijo Ino. La joven de cabellos negros


abri� los ojos sorprendida.- Puedo notar desde hace bastante tiempo que lo tuyo por
�l pas� a ser algo� m�s. �No es as�?

Hinata se sinti� avergonzada de que alguien m�s pudiera saberlo, y de que sintieran
pena por ella. S�lo Shino y Kiba sab�an que s� hab�a algo que Hinata en realidad
detestaba con todo su fuero interno era recibir miradas de l�stima o compasi�n. La
Hyuuga movi� la cabeza intentando negar pero en pocos instantes sus traidores
sentimientos de pesar sacaron unas traslucidas l�grimas.

- Gomenasai, Ino�- dijo pasando la manga de su chaqueta por sus ojos. Suspir� hondo
y pudo contener el llanto, s�lo que al hacerlo algo puntiagudo y doloroso se le
incrustaba en el pecho.

- Oye, no crees que si �l sigue con todo esto�- Ino tom� su mano izquierda.- Es por
algo�

Hinata no tuvo oportunidad de contestar. Sasuke volv�a con una pila de troncos para
la fogata.

El moreno las mir�. El rostro de Ino estaba demasiado serio, Sasuke escuch� a la
Yamanaka musitarle algo a Hinata luego la chica se levant� y se volvi� a su lugar
junto a su equipo. Los ojos negros se dirigieron a Hinata, �sta desvi� de inmediato
la mirada hacia la fogata. M�s sin embargo Sasuke hab�a visto que sus ojos blancos
estaban enrojecidos por l�grimas.

Sasuke se inclin� junto a la fogata y apil� los troncos a un lado, alimentando el


fuego danzar�n con unos cuantos m�s. Shikamaru, le mir� y asinti� en muestra de
agradecimiento.

- I-Ir� un momento al r�o.- dijo Hinata.

El equipo diez asinti�, Sasuke ni siquiera volte�, pero de soslayo le vio acercarse
al r�o que estaba a penas a unos veinte metros de distancia. El Uchiha tom� su
cantimplora y dio un sorbo de agua.

El regreso de Sasuke a Konoha se hab�a dado hac�a tres a�os. Si bien el Uchiha
hab�a participado en el ataque en contra de la aldea hab�a sido gracias a �l y su
fase absoluta del Sharingan que el Biju de diez colas (al fin creado por Madara) no
hab�a arrasado con Konoha y con todo lo existente. Madara hab�a huido jurando
vengarse de su sobrino.

Sasuke, con la ayuda de Naruto y Yamato, hab�a logrado controlar al m�tico


esp�ritu, y entre los tres hab�a conseguido de nuevo separarlo hasta volverlo otra
vez en nueve partes, aunque no pudieron evitar que dichas nueve esencias poderosas
se dispersaran de nueva cuenta por el mundo.

Aunque tarde, Sasuke se hab�a dado cuenta del porqu� su hermano se hab�a
sacrificado. La guerra era el verdadero demonio que no se deb�a invocar, un demonio
que arrebataba todo y no dejaba nada s�lo devastaci�n y m�s odio.
Los cientos de muertos, los ni�os sin padres, el olor a muerte y un dolor
interminable, eso era lo que el Uchiha pod�a sentir en todo Konoha. Naruto, Sakura
y hasta el mismo Yamato, abogaron por Sasuke cuando este se entreg� y ofreci� su
cabeza como castigo por el da�o cometido a la aldea.

Pero la vida le dar�a a Sasuke dos oportunidades insospechadas.

El Concejo y los jefes de cada clan barajearon los pros y los contras de permitirle
vivir de nuevo en la villa. Los pros fueron mayores, por muy poco. La luz de la que
Gaara le hab�a hablado hac�a tanto tiempo, al fin Sasuke pod�a verla. Era peque�a
pero era una luz de esperanza. Compartiendo bastantes misiones con diversos
equipos, Sasuke hab�a tenido muchas ocasiones para conocer m�s a fondo a sus
compa�eros. Aunque algunos aun lo miraban con recelo y otros al parecer con miedo,
la mayor�a de ellos en menor o mayor medida le aceptaban. Esa fue la primera
oportunidad para empezar de nuevo que el destino le brindaba.

La segunda, sin que lo pensara de nuevo, hab�a llegado hac�a cuatro meses cuando el
l�der del Souke hab�a pedido una cita con �l para tratar un asunto de suma
importancia. La idea del l�der del Clan era crear de nuevo un centro de vigilancia
en la villa. Restablecer el Centro de polic�a Uchiha. Y ya que ellos eran los
mejores en detectar chakra y Sasuke el principal objetivo si Madara volv�a, lo
congruente era que los Hyuuga en conjunci�n con el chico ejercieran la jefatura de
dicho centro. Adem�s de que en el distrito Uchiha se ten�a un edificio dispuesto y
perfecto para lo que dicha causa.

Naruto, Kakashi y Yamato (quienes acompa�aban a Sasuke) miraban incr�dulos a


Hiashi. Lejos de lo que todos pensaban, Sasuke hab�a aceptado a cambio de algo (con
eso Sasuke pensaba que Hiashi se echar�a para atr�s en tan est�pido plan, ya que
Sasuke lo que realmente pensaba era que el l�der no confiaba en �l y lo quer�a
mantener en constante vigilancia). Sasuke hab�a pedido casarse con la heredera del
clan, argumentando que como esposo de la futura l�der, tendr�a la seguridad de no
ser traicionado alg�n d�a por ellos. Para mayor sorpresa de todos, Hiashi hab�a
accedido.

Dos semanas despu�s, Sasuke se casaba con Hinata en el templo Shinto de la mansi�n
Uchiha. Hinata no hab�a podido negarse a su padre, era su deber como l�der
siguiente velar por el bien del Clan. As� que acallando una vez m�s a sus deseos,
la chica hab�a aceptado ese destino no deseado.

Los primeros d�as se hab�an comportados como si hubiesen sido dos extranjeros en
una posada. A pesar de no ser por completo extra�os (ambos hab�an compartido
�gracias a Naruto� uno que otro momento de convivencia, d�ndose cuenta cada quien
por su parte, que eran muy similares), la nueva situaci�n que experimentaban les
hac�a mantenerse uno al margen del otro. El ambiente de su nueva vida no era muy
grato para ninguno.

M�s sin que ninguno lo previera con el pasar del tiempo hab�an empezado a encontrar
agradable la compa��a del otro. Durante las comidas a veces sol�an compartir
detalles sobre las misiones u alg�n comentario sobre lo que degustaban. Sasuke
nunca se deten�a al decirle a su "esposa" que era la mejor cocinera de toda la
villa. Ni �l mismo sab�a por qu� lo hac�a, tal vez porque le agradaba ver sus
mejillas llenas de rubor y sus blancos ojos brillantes. As�, de poco en poco fueron
adentr�ndose en sus mundos, volvi�ndose m�s cercanos. Hab�a veces en que hasta se
sonre�an al despedirse.

Pero algo hab�a ocurrido para Sasuke. Esa simple cercan�a ya no le parec�a
suficiente, �l quer�a m�s de lo que ten�an. Porque un mal d�a sin imaginarlo jam�s,
se descubri� pensando en que quer�a que su matrimonio fuera real. Y que lo de
Hinata y �l fuera m�s que una simple convivencia basada en un est�pido acuerdo
vac�o. Sasuke mortificado, se encontr� deseando ser un verdadero esposo para
Hinata. Ser el confidente, el amante, su apoyo y su aliento.

Aunque el d�a que decidi� dar el paso, hac�a tres semanas, Hinata hab�a dejado muy
en claro que ella pensaba diferente.

"Y-Yo no puedo, Sasuke-kun"

"No importa, de todas formas tampoco eres lo que yo esperaba"

�l, en un arrebato de orgullo herido, le hab�a dicho eso. No pod�a negar que hab�a
sentido un placer retorcido al verla bajar la mirada entristecida y casi verla
llorar mientras sub�a aprisa las escaleras. Pero despu�s se hab�a arrepentido. A�n
hoy, se arrepent�a de haber sido un canalla.

A lo lejos Sasuke escuch� la voz de Shikamaru. Perdido en sus cavilaciones no hab�a


o�do lo que el Nara le hab�a comentado.

- �Dec�as? �pregunt� con su voz hueca.

- Yo har� esta vez la primera guardia. Choji har� la siguiente. As� que esta vez te
toca dormir.

- Bien- se limit� a contestar.

Choji se acerc� a quitarle algo de madera a la fogata. Ino se estir� mientras


soltaba un bostezo, luego se dirigi� con mirada adormilada a su tienda. S�lo hab�a
dos de ellas. El equipo diez compart�a la m�s grande, la otra era del matrimonio
Uchiha.

Sasuke dirigi� su vista hacia el riachuelo, pod�a vislumbrar la figura de Hinata


sentada en la rivera. Pele� consigo mismo por no ir por ella, pero cuando tuvo
conciencia ya estaba a un lado de su esposa esper�ndole. Ella segu�a con la mirada
entristecida, sus brazos rodeaban sus piernas.

- Es hora de dormir.

- N-No tengo sue�o.- dijo mientras abrazaba m�s sus rodillas.

- No has tenido unos d�as muy buenos. El genjutsu que te aplicaron era bastante
fuerte, adem�s has hecho esfuerzo por el regreso. Debes descansar.

Hinata se levant�, junto a ella, Sasuke contemplaba el paso de raqu�tico r�o.

- Sasuke�kun.- dijo ella. �l la mir�, ten�a bastante tiempo que no le dec�a de esa
forma.- La-lamento no ser lo que esperas.- confes� bajando los ojos al suelo, los
de Sasuke se dirigieron de nuevo al r�o.

- Hinata, cuando regresemos a Konoha lo mejor ser� terminar con todo esto.

La voz no ten�a ninguna connotaci�n emocional, los ojos negros segu�an inamovibles,
fijo en el correr del agua.

- Si es lo que quieres� est� bien.- acept� ella.

- No es lo que yo quiera Hinata, es lo que nos har� mejor a ambos.

- Oh.
De nuevo los ojos negros de Sasuke la miraban. Los orbes blancos de Hinata parec�an
tan llenos de dolor, que Sasuke quer�a creer que se deb�a a lo que acababan de
acordar, pero sab�a que no era as�. Hinata suspir�, esta vez su mirada fue la que
se dirigi� al r�o.

"Lucha, Hinata. Como siempre lo has hecho." le hab�a susurrado Ino hac�a unos
minutos. Y eso era lo que iba a hacer. Si Sasuke y ella ten�an alg�n futuro, Hinata
iba a luchar por ello. Se iba atrever a volar esperando, con el coraz�n, que �l la
siguiera. Que volaran juntos. Si Sasuke hab�a hecho aquello de las escaleras, era
por algo.

- Si Sasuke-kun pudiera regresar el tiempo, �Deshar�a esto?�

Un silencio pasmoso se situ� en ambos. Luego de unos instantes, Sasuke respondi�.

- S� Esto, fue un error�- los ojos se Sasuke se perdieron en las estrellas


lejanas.- Imagino que t� har�as lo mismo�

- Yo� aquel d�a en la escalera� ser�a lo �nico que pedir�a cambiar�- declar�
obteniendo la atenci�n de Sasuke.

- Imagino que ser�a para abofetearme como me lo merec�a, �no?.- Una sonrisa algo
amarga se curv� en los labios de su "esposo".

Ella segu�a inmersa en la visi�n del fluido que caminaba cuesta abajo del valle.

- No. Yo aceptar�a a Sasuke-kun� me deshar�a de mi miedo y� lo besar�a sin


dudarlo.- dijo con sinceridad, sus mejillas como dos brazas ardientes.

El coraz�n de Sasuke dio una voltereta, s�bitamente sus pulmones se hab�an vaciado.

- Ten�a miedo� Sasuke-kun� Tengo miedo� De lo que me hac�as sentir� de lo que


siento.

- Hinata�

- S� que no soy lo que esper-

La joven no termin�, un dedo de Sasuke acallaba sus labios.

- No digas m�s, onegai�

Ella lo mir� acercarse. Una de sus manos recogi� unos mechones poni�ndolos tras sus
orejas. Sasuke pod�a percibir en sus ojos cada cambio emocional que experimentaba
su "esposa".

Sin creerlo Sasuke, sus brazos temblaban de tensi�n antes de abrazarla, al final
domin� su nerviosismo rode�ndole la cintura y atray�ndola hacia �l.

- Segura que esta vez, �S�? � dijo �l con un tono tan extra�amente juguet�n que
Hinata de no haber tenido tantos nervios se habr�a re�do.

Ella s�lo asinti�. Antes de besarla �l roz� sus labios, para luego mirarla a los
ojos. Sasuke vio en ellos la emoci�n y la ansiedad que, estaba seguro, tambi�n
ten�an los suyos propios.

Su beso fue una mezcla de deseo y maravilla. Sasuke sabore� lentamente la boca de
ella, toc�ndola, reprimiendo el impulso de introducir la lengua a fondo y hacerla
gemir de pasi�n (como algunas veces hab�a so�ado). �l la sent�a fr�gil en sus
brazos. Las manos de Sasuke se mov�an lentas por la espalda y la cintura de Hinata.
Las caricias de ella eran m�s leves, t�midas, como si tuviera que pensarlas antes
de ponerlas en pr�ctica. Aunque despu�s de todo era la primera vez que ella hac�a
algo as�.

Hinata ten�a la sensaci�n de estar volando o de flotar. Como si estuviera en una


nube, en un lecho de plumas o en el agua de un mar c�lido. Con los ojos cerrados
Hinata sent�a como Sasuke la besaba con una delicadeza y suavidad que le hac�an
desarrollar una sensaci�n urgente de desear m�s. La muchacha pens� que se pod�a
hacer adicta a los besos de su esposo.

Cientos de choquecitos el�ctricos le jugueteaban a ella en la espalda, un calor que


ascendente se situaba en su interior primero en el pecho, luego lo sinti� bajar a
su vientre. Ella se peg� m�s a �l, atrevi�ndose a ahondar el beso, disfrutando de
sentir la plenitud de su cuerpo fuerte en contacto pleno al de ella. Entonces
Sasuke baj� la intensidad de todo aquello, separ�ndose lentamente.

- �Q-Qu� pasa?

- Pasa,� mi ansiosa esposa.- dijo jalando aire con avidez, ella estaba llena de
rubor.- Que si no paramos esto, le vamos a dar un espect�culo al equipo diez�

- �Oh! Gomene�

- No te disculpes�- dijo acarici�ndole una mejilla.- Cuando estemos en casa�


retomaremos el asunto.

La sonrisa que Sasuke le dedic� hizo que las lumbraradas en su cuerpo se


encendieran de nuevo.

- Vamos�- dijo d�ndole la mano.

Llegaron a donde estaba el grupo. Choji dormitaba en un saco, Shikamaru enarc� una
ceja al verlos llegar. Hinata estaba roja como una cereza. Ella entr� a la tienda,
Sasuke permaneci� afuera.

- Sasuke-kun� �No dormir�s t�?.- pregunt� al ver que no entraba con ella.

- Lo har� aqu� afuera.- Hinata apret� los labios.- No confi� mucho en mi control
contigo a mi lado y tan cerca, Hinata.- confes� sonri�ndole de nuevo de aquella
forma tan singular.

Hinata crey� que tambi�n se pod�a hacer adicta a esas sonrisas. La joven entr� pero
sab�a que no iba a dormir, el saber que pronto volar�a a inusitadas y nuevas
alturas con Sasuke le provocaba una ansiedad y una necesidad interna como nunca
hab�a experimentado.
**.Volando contigo.**

Muy en contrario de lo que hab�a pensado Hinata, el sue�o le hab�a asaltado en


alg�n punto de la noche. Entre sus pensamientos de c�mo ser�a estar con Sasuke y la
felicidad inmensa de saber que �l tambi�n quer�a m�s que un simple matrimonio de
apariencia, Morfeo sin previo aviso hab�a llegado y robado sus pensamientos
conscientes y ansiosos para cambiarlos por un relajante sue�o del que ten�a
bastantes d�as no hab�a podido disfrutar.

Sin embargo el recorrido final hasta Konoha se le antoj� a Hinata interminable. Al


fin, casi de noche, sus labios se entreabrieron y sus ojos brillaron cuando
divisaron a escasos metros las enormes puertas de la Villa. Sasuke mir� de soslayo
a la bonita joven de cabellos oscuros cuyo rostro estaba sonrosado. El muchacho
escondi� una sonrisa, pregunt�ndose para s�, c�mo Hinata pod�a haberse fijado en
alguien como �l.

"Sasuke-kun no es como ning�n chico que haya conocido. Sasuke-kun, me recuerda� a


m�."

Una fr�a noche de invierno, mientras miraban como peque�as motas de nieve empezaban
a caer, Hinata le hab�a dicho aquello. Un rato despu�s de aquella confesi�n ella se
hab�a mantenido callada y al final de la noche s�lo le hab�a sonre�do. No de la
manera que sol�an sonre�rle las otras j�venes, no como lo hac�an Ino o Sakura, no.
Lo de ella hab�a sido espont�neo, sencillo� honesto. La compa��a taciturna de
Hinata a pesar de ser bastante simple ten�a un sinf�n de mensajes impl�citos. Y esa
grandiosa simplicidad que pose�a ella era lo que m�s le hab�a gustado a Sasuke.

- Ustedes pueden adelantarse, yo dar� los datos de nuestro regreso en la entrada� -


la voz de Choji llam� la atenci�n de todos.-

- Y despu�s te ir�s a la barbacoa, �No?- reclam� su compa�era.

- �Muero de hambre, Ino!- contest� haciendo un puchero.

Ino escuch� eso y frunci� la boca. Al cabo de unos segundos estaban entrando por
las enormes puertas. Hinata sonri� cuando Choji mencion� a los ninjas del puesto
que volv�a todo el equipo diez y los "Uchiha". Nunca le gust� tanto su nueva
posici�n.

- Al fin� - dijo Shikamaru soltando un bostezo al caminar por las callecillas


empedradas.- S�lo entregaremos el reporte de la misi�n a Hokage-sama y podemos
irnos.

- Ustedes pueden irse, no es necesario que vayamos todos...- coment� Sasuke a la


rubia y a su esposa, luego dirigi� su mirada hacia el capit�n del equipo. Shikamaru
con un gesto de ojos, le hizo saber que �l estaba de acuerdo.

- Por mi est� bien�- acept� Ino. Hinata asinti�. Mientras miraba a Sasuke, este le
sonri� apenas, el gesto hizo que su casta esposa se sonrojara hasta las pesta�as.

Las chicas les vieron dirigirse hacia el edificio de la Hokage. Hinata uni� las
manos llev�ndolas hacia su regazo, las luces de las calles le arrancaban destellos
brillantes a sus ojos serenos; cerca de ella, Ino cruzada de brazos le miraba con
gesto enternecido.

- Todo se solucion�, �cierto?

Hinata asinti� al tiempo que le sonre�a a la rubia.

- Me alegro� - dijo envolvi�ndola en un abrazo.- Bueno, pues ser� mejor que nos
vayamos a nuestras casas. �Diablos que necesito con urgencia un buen ba�o!- dijo
emprendiendo el camino.

- Ino� Yo� - la rubia se detuvo al escucharla.-� Arigato.

-�Oh! Vamos, yo no hice nada� Nos vemos,� se�ora Uchiha.- grit� Ino p�cara alzando
la mano. La morena se volvi� una llama carm�n.

Hinata camin� por las calles bulliciosas y alegres por el fin de semana. Pens� en
lo dicho por Ino, ella tambi�n necesitaba de un buen ba�o, apur� el paso y se dio
prisa en llegar a su casa.
Se desliz� con rapidez por la villa, en menos de un instante se encontraba en los
territorios Uchiha. Entr� a la casa y se dirigi� corriendo a su habitaci�n. Desliz�
la puerta de su rec�mara, encamin�ndose directo hacia su armario, sac� ropa limpia
y se meti� a la regadera. Los nervios de nuevo la atacaban. Mientras el agua ca�a
por su piel muchas preguntas desalentadoras le pululaban por la cabeza. �Y si lo
hac�a mal? �Si no alcanzaba la expectativa que Sasuke esperaba? �Y si lo
decepcionaba? La chica alz� la cara queriendo que el chorro de agua se llevara sus
dudas y tribulaciones.

Mientras lavaba la extensa mata de cabello negro pensaba que Sasuke representaba
sus primeras veces en muchos aspectos. Su primer amor. El primero que le despertaba
deseo. El beso que hab�a compartido con �l tambi�n hab�a sido el primero ya que
nunca antes hab�a tenido semejante acercamiento similar con nadie. Y ahora iba a
ser el primero con quien ella� el s�lo pensarlo le desataba los nervios al m�ximo.

"Cuando estemos en casa� retomaremos el asunto."

Sali� de la ducha en su bata de ba�o.

- �S-Sasuke-kun!- El sobresalto que experiment� al verlo parado junto a la ventana


casi le hab�a hecho gritar.

Llevaba su ropa de dormir, estaba completamente ba�ado, y sus ojos cuando la


miraron desped�an algo tan intenso, tan fuerte y sensual que a Hinata se le
dispararon de nuevo los nervios.

- Tardaste mucho... - dijo absorbiendo su mirada.- Tuve que pelear para no entrar
por ti�

- Yo cre� que a�n no,� es decir, pens� que tardar�as m�s�

�l comenz� a caminar hacia ella, pasos lentos, pausados. El coraz�n de Hinata lat�a
con fuerza inusual a cada tramo que avanzaba. La joven trag� con fuerza al verlo
plantado frente a ella. Hinata jur� por todo el cielo que Sasuke era tan bello como
un dios. Con un suave movimiento, �l llev� una de sus grandes manos a las largas
mechas h�medas.

- Huele a fresas� me gustan las fresas... - dijo con un tono de voz profundo al
tiempo que deslizaba un dedo por el cuello blanco. El gesto le rob� por segundos el
oxigeno a ella.

- Sasuke-kun� yo�

- Hinata� �Sigues deseando esto? � ella agrand� los ojos pero no contest�.- Porque
yo s�. Deseo m�s que nada en el mundo que suceda, tanto que temo asustarte�-

Desde aquel d�a en las escaleras Sasuke hab�a alejado su orgullo para acercarse a
ella y las cosas no hab�a salido como lo esperaba pero ahora la situaci�n se hab�a
tornado de otra �ndole. Sin embargo ten�a la reserva de que ella de nuevo cambiara
de opini�n.

Hinata mir� ansiosa a su esposo. El semblante de Sasuke se hab�a vuelto algo gris,
turbado, parec�a tener dudas. Pero ella no. Ella estaba segura de lo que quer�a. Y
lo quer�a a �l, por entero, por completo. Una apenas percetible sonrisa se dibuj�
en los labios de Hinata.

- Nunca podr�a asustarme de ti.- le toc� la mejilla con la mano. Fue un leve roce
pero ella sinti� la reacci�n que produc�a.- As� como nunca podr�as alejarme de tu
lado� Yo� te amo, Sasuke-kun, con todo el coraz�n.
Hinata fue testigo de c�mo las facciones de su esposo pasaron de la zozobra a la
sorpresa para terminar en una indudable relajaci�n.

- �De verdad, Hinata?

Ella asinti�. Acerc�ndose poco a poco Hinata tom� su rostro entre las manos. Lo
mir� a los ojos y se puso de puntillas para rozarle los labios con un beso. Junto a
su boca le susurr�:

- Nunca hab�a estado tan segura de nada en mi vida. T� eres todo lo que quiero y
deseo, Sasuke, s�lo t�.

Durante una fracci�n de segundo �l se qued� inm�vil. No quer�a moverse, ni


respirar. Ella de verdad lo amaba.

- Eso� me halaga mucho se�ora Uchiha.

Sasuke sonri�, una de esas sonrisas que hac�an despertar cientos de cosquilleos en
el estomago de ella. Su mirada hab�a cambiado, otra vez pose�a ese semblante
ardiente y feroz que le llenaba de lumbraradas todo el cuerpo.

- En este preciso momento, quisiera arrancarte esa bata y ver el cuerpo que me ha
estado atormentando todas las noches. Quisiera besarte cent�metro a cent�metro,
toda por entero�

- Eso me halaga mucho� esposo.- dijo ella.

Sasuke hizo lo que deseaba hacer desde que la hab�a escuchado en el ba�o. La rode�
con los brazos, la apret� contra �l y cubri� su boca con la suya. Volvi� a saborear
los labios de su esposa con un beso largo, lento y profundo que provoc� un ardor en
�l y que le hizo creer que en cualquier momento iba a perder el control. Sinti�
como ella temblaba cuando profundizaba el beso, y supo que a pesar de que Hinata se
hab�a mostrado valiente, lo que estaba a punto de pasar entre ellos le atemorizaba,
as� que domin�ndose un poco baj� de nuevo el ritmo.

�l llev� las manos a sus hombros mientras le rozaba los labios con lentitud, quer�a
que ella se entregara, que le besara como lo hab�a hecho hac�a una noche. Cuando
Sasuke no hizo intenci�n de hacer nada m�s, Hinata suspir� y le rode� la cintura
con los brazos.

- Me gusta � le susurr� �l junto a su boca

- �Qu�? � dijo acarici�ndole los labios

- La forma en que me abrazas.

Ella sinti� un estremecimiento de placer por la espalda y, aunque no lo hab�a


buscado, sus dedos algo temblorosos entraron por debajo de su camisa y acariciaron
la piel desnuda. Se sobresalt� al hacerlo, pero no m�s que Sasuke.

- Eso� me gusta aun m�s.- dijo acarici�ndole la mejilla, la oreja con los labios.-
Tambi�n quiero tocarte as�, Hinata. Piel con piel

�l desliz� las manos de la espalda hacia sus costados hasta que sus manos
encontraron la redondez de sus senos. Sasuke sinti� como ella se pon�a tensa, pero
mientras segu�a bes�ndola, calm�ndola y acarici�ndola, Hinata suspir� y se entreg�
a las maravillosas espirales de sensaciones nuevas que la recorr�an. Incluso cuando
not� c�mo Sasuke le desataba la bata y la retiraba de su cuerpo, no protest�.
- Eres bell�sima, Hinata�

- �De-de verdad? � atin� a decir

- Lo juro, cari�o� Y me encanta lo que veo�- dijo sonri�ndole con deseo.

Sasuke tom� sus senos en las manos con mucho cuidado y, cuando sus dedos �speros
por los a�os de constante entrenamiento le acariciaron la piel, Hinata contuvo el
aliento. Su mirada se enturbi�. Sensaciones que no hab�a cre�do poseer se
apoderaron de ella.

- Tienes la piel tan suave como la seda. Y unos ojos tan hermosos y expresivos. Me
encanta mirarlos� me encanta mirarte.

Hinata apenas pod�a hablar por el nudo que sentia en la garganta.

- Yo� tengo mucho� calor� �T-t� no?

- S�- contest� �l al tiempo que hac�a que ella tomara su camiseta y se la quitara.
Sonri� al ver que apartaba un poco las manos de su desnudez.- Todav�a tengo calor,
Hinata. Pero no es por la ropa, es por ti. Por tus caricias� - �l tom� una de sus
manos y se la puso sobre el coraz�n.- Siente lo que me haces.

El coraz�n de Sasuke palpitaba con m�s fuerza que el de ella. Lo mir� directo a los
ojos, las lunas emit�an un fulgor que Sasuke quer�a ver siempre que estuviera a su
lado.

Sinti�ndose m�s osada, Hinata despleg� las manos sobre su pecho y se deleit� con la
libertad de poder acariciar aquella piel lisa y blanca y sus fuertes m�sculos. Los
latidos del coraz�n de Sasuke se volvieron atronadores, y Hinata sinti� un
estremecimiento de placer al saber que era ella la causa.

- Yo� apenas puedo respirar.- dijo. Sasuke sonri�.

- A m� me pasa igual. � tom� la mano de Hinata, se la llev� a los labios y ella


sinti� c�mo respiraba en peque�os jadeos.

Hinata mantuvo la mano sobre el rostro de Sasuke, y disfrut� de poder recorrer con
los dedos la curva de sus labios, la mand�bula fuerte y solida.

Sin esperar m�s Sasuke la levant� en brazos y la tumb� sobre la cama. Despu�s
termin� de desnudarse y dej� la ropa en el suelo, junto a la bata de ella. Volvi� a
besarla, haciendo que ella suspirara de nueva cuenta. Sinti� cierta ternura al
notar como ella se sobresaltaba al sentir su erecci�n bastante dura sobre sus
suaves muslos.

- Tranquila�

- Yo� esto no s� si� lo har� bien�

- Todo estar� bien�

Ella apenas asinti�. Quer�a volar, m�s all� de todo y hacerlo junto a �l. Juntos.

Sasuke comenz� a besarle de nuevo, mientras deslizaba por todo el cuerpo femenino
sus manos palpando y encontrando puntos que provocaban reacciones en su esposa.
Despu�s comenz� un camino de besos por su cuello, bajando hasta sus pechos. Acerc�
sus labios a ellos, los mordisque� y lami� hasta que los suspiros de ella se
convirtieron en peque�os gemidos de placer. Ella se aferraba a las sabanas,
arque�ndose hacia �l, pero Sasuke se conten�a, la empujaba poco a poco hasta el
borde de la locura.

Hinata se resist�a, por temor a aquel placer tan pr�ximo al dolor. Por temor a la
terrible necesidad que crec�a en su interior. Una necesidad que le hac�a temblar,
arquearse, ponerse r�gida. Sasuke encontr� el centro de su deseo, ardiente y
h�medo, y con sus dedos la catapult� a las alturas sin darle tiempo a pensar, para
prepararse.

- �S-Sasuke!�

Hinata sinti� c�mo su cuerpo se tensaba, vibraba y explotaba. Gimi� al alcanzar el


�xtasis y luego cay�, inerme sobre las sabanas, at�nita por las sensaciones que
todav�a la recorr�an.

Para Sasuke fue una maravilla verla, ella olvidaba sus miedos y se entregaba por �l
a ese intenso placer. Sus ojos se tornaron vidriosos y casi se cegaban de pasi�n.
�l ya no pod�a esperar m�s. Aquella enorme necesidad, tanto tiempo frenada, era una
bestia que luchaba por liberarse. La hab�a mantenido encadenada por mucho tiempo.

Con cuidado se posicion� en ella, cuando la penetr�, rompiendo la barrera de su


inocencia, vio como cerraba los ojos y sus facciones se contra�an. Despu�s abri� de
a poco los ojos, mirando los suyos. Sasuke a�n not� el dolor reflejado en ellos y
sinti� una punzada de angustia. Rogaba no haber sido demasiado brusco. Pero
pareciendo que ella quisiera calmarlo le abraz�.

�l permaneci� quieto esperando que el interior se relajara. Se esforz� por moverse


despacio, por embestirla de forma controlada. Y sinti� un enorme alivio al ver el
deseo y la pasi�n de nuevo en ella.

El movimiento en su interior hizo que Hinata mordiera uno de sus labios, al


principio hab�a dolido pero ahora, ese molesto dolor parec�a haberse desvanecido
para dar paso a un insospechado placer. Un placer nuevo e intenso que la tom� por
sorpresa. A cada embestida, se produc�a una deliciosa fricci�n en su interior que
desataba miles de placenteras sensaciones. Ella se incorpor� un poco, envolvi� sus
piernas en torno a �l, rode�ndole por completo queri�ndole sentir m�s adentro. Se
qued� mirando aquellos incre�bles ojos negros y, por primera vez, no tuvo miedo de
que lo que �l ver�a reflejado en ellos.

- Sasuke� te amo.

�l escuch� esa voz ronca, suave, incre�blemente sensual pero tan sincera qu� pens�
que era lo mejor que sus o�dos podr�an escuchar jam�s. �l respondi� sellando sus
palabras con un beso.

Ella empez� a moverse con �l, a elevarse con �l. Hab�a tanta fuerza dentro de
ella,� y energ�a, una energ�a que la impulsaba cada vez m�s alto y m�s r�pido.
Hinata logr� notar los estremecimientos que se apoderaron de �l al mismo tiempo que
ella alcanzaba un cielo hermoso y estallaba en placer. Al fin lo hab�an hecho, lo
hab�an hecho juntos. Saltado de la cima de la monta�a y volado.

Yacieron un buen rato unidos, respirando de forma entrecortada, con los corazones
desbocados.

- �Te encuentras bien?

- S�.- a ella le resultaba imposible decir algo m�s. Sentia un nudo en la garganta
que amenazaba con asfixiarla. Y no quer�a hacer el rid�culo llorando.
- �Te he hecho da�o?

Hinata movi� la cabeza de un lado a otro, y Sasuke se incorpor� sobre sus codos
para mirarla a la cara.

- �Est�s llorando, Hinata?

- N-No�- parpade� con fuerza sinti�ndose mortificada cuando una l�grima resbal� por
su mejilla. Sasuke acerc� sus labios a aquel punto.

- Esta mojada y sabe a sal, �Segura que no es una l�grima? � dijo en ese raro tono
juguet�n. Ella sonri� con timidez

- Est� bien� pero no s� por qu� lloro. Todo fue tan maravilloso� sent� como si
estuviera� volando.

- �Volando, eh? � enarc� una ceja. Ella se sonroj�.- S�, lo ha sido� hemos volado
juntos.

- Eh� estuvo bien, �verdad?

- Muy bien� pero podr�amos practicar mucho hasta volverlo� Excelente.- dijo con un
brillito delicioso en los ojos.

Ella se volvi� a sonrojar. Al parecer la joven aun no sab�a hasta que punto a su
esposo le gustaba sorprenderla para provocarle esos sonrojos.

- Te amo Hinata�. Y siempre quisiera volar contigo.

Hinata gan� m�s rubor, pero alejando sus miedos acerc� a su esposo a ella, lo bes�
con dulzura y deseo renovado, queriendo iniciar con eso un nuevo vuelo a su lado.
Los brazos de Sasuke la envolvieron otra vez y otra de esas sonrisas exclusivas
para ella volvi� a aparecer.

La vida de los Uchiha parec�a ahora un hermoso cielo azul, en donde ambos, en
completa armon�a desplegaban sus alas al un�sono en un vuelo a la felicidad. �l
hab�a hecho a un lado su orgullo, ella su miedo y las cosas para ambos no podr�an
haber resultado mejor.

**.Fin.**Kyuseishu

A Sasuhina Story

-x-

Chapter One

Hinata picked up the towel when she thought it was ready. This one felt pretty
cool. She picked up the other towel she had placed in the boiling water. That one
was burning hot.

Which one did he need?

She walked over to the sleeping form on the bed. She didn't know wether to touch
him or not. Even in his sleep, he seemed somewhat dangerous. It intimidated her a
bit and she was afraid to go near him the first few days he was here. But after she
realized that she took him in her care to help regain consciousness, she realized
that she had to touch him at some point.
She stood beside the bed, afraid to move closer. She took a deep breath. After
letting it out, she quickly placed her hand on his forehead, taking it back even
quicker. Somehow it felt as if touching this man was like touching the face of the
enemy and it scared her almost to death. She looked down at her palm. His forehead
felt hot, as if he had a fever.

She nodded, picking up the cool towel. She slowly placed it on his forehead,
watching him squeeze his closed eyes. He squirmed a bit before relaxing again.
Hinata let out a sigh before getting up and walking out of the room.

She didn't know why she had helped him. Maybe it was her kindness that took the
best of her. Or maybe it was the connection she felt she had with the missing nin
she had found only yesterday on the ground almost close to death. She had
recognized him the minute she saw him, although all the blood and scars on him made
her rethink her assumption.

Uchiha Sasuke, the only remainder left from the once big Uchiha clan. He was also
the traitor to Konoha who had left many years back. Rumors told her he'd become
somewhat of a clone of Orochimaru. She heard of him killing people without
hesitation, destroying peoples lives and taking what wasn't his without a care. She
had heard many about him from the people of Konoha� that was, when she was there.

She sighed, picking up a list of medicine she had written a few hours ago before
leaving out of the house.

Hinata returned back to the house with the basket of medicine.

She softly walked up the short amount of stairs before opening the door to her room
slowly. She peaked in, a bit scared to open it fully. When she saw that he was
still asleep, she opened the door all the way, stepping inside. She walked up to
the bed, taking a seat on the far edge of it.

A smell started taking over her nose then. A bad one, she noticed. She looked over
at the man who was unconscious on her bed and realized that he was still in his
bloody and dirty clothes that she found him in.

"Ew." Hinata mumbled, pinching her nose a bit.

It smelled - really bad.

She picked up the air freshener under the bed and sprayed it, seeing that it only
did little to cover the smell. As long as he had his clothes, this smell wasn't
going away. She shook her head. His dirty clothes was a concern she could deal with
later. Now, she had to deal with the many cuts and bruises that took over his skin.

She got off from the bed. Staring down at his helpless form, she let out a quiet
whimper. She was not � not ready to see what he looked like shirtless, bruises or
no bruises. Maybe she'll just start with his face first.

She took out the medicine, placing them on the counter next to the bed. Opening the
lid of the numbing one, she took the nearest towel and dipped it in. After it got
soaked in it, she took it out, walking over to where his head was laying on the
pillow. She bended over, putting the numbing medicine on the open wounds. It
must've stung, because Sasuke started shifting a bit, shutting his eyes tighter
once more. She ignored it, continuing tapping the towel on his wounds. Once done,
she picked up the bottle and read it.

'Wait 3 minutes for the numbing to take effect'


She bit her bottom lip. She knew numbing the wound before healing it sometimes
wasn't the best idea, but she had no choice. Yes, she wanted to heal him as quickly
as possible, but she also didn't want to wake him.

"Three minutes, that'd be fine." She whispered to herself, sitting down on the bed.
She stared down at her feet, finding nothing else to stare at. She found her eyes
slowly drifting over to Sasuke's face.

'Wow.' Was all she could think of. Whatever battle he was in must've been a really
bad one if he got this injured by it, she noticed.

Her eyes focused to the light shade of purple on his cheek that led to the darker
shade of purple around his ear. She got up, walking over to the section of the bed
to where his face was. She softly poked the colored skin. She hadn't noticed it
being there before� so what could've caused-

Her eyes widened.

'Was that the numbing medicine causing that?'

Of course it was. There was no other explanation - Sasuke was allergic to being
numb. Hinata felt her breathing quicken as she started pacing around the room. He
was surely going to die now, and it was because of her. She caused this, her. There
was no other person to blame. She should've never helped him. She should've just
let him die there, because then, no one would blame her for his death. She put her
hands on her face when her back hit the wall. Why couldn't she just stick to just
healing him? Why, why did she have to go the extra mile to assure that he wouldn't
wake up? What would've been the problem there if he did? Isn't that what she
wanted? For him to wake up?

"Oh my god, what did I do?" She mumbled, sliding down the wall to a seating
position. This was it, it was all over. She was going to go to jail. Or worse,
executed. She fisted her hands when another thought came to her head.

'Or even worse, they're going to find out who I am.'

Her life, what she started, what she worked so hard to keep, was done now. They
were going to find out she was a fake. They were going to find out she was from
Konoha and was a ninja. A missing nin. Then what were they going to do? Send her
back? She couldn't go back - she couldn't face them again.

Right now, Hyuuga Hinata was probably pronounced dead. Or worse, a traitor, a
betrayer, a runaway, which was all true.

Hinata had run away, she had betrayed the village by leaving in the middle of the
night to never return. But it wasn't because she hated the village. She just felt
as if she didn't belong anymore. It wasn't the first time she had been feeling that
way, she had been feeling it her whole life. It became obvious that she wasn't the
only one feeling it too. With her father's hate-filled words, to Neji's hate-filled
stares, to Hanabi's smug smirks, to her teammates worried looks every time she
picked up a kunai. She felt weak - useless, and she didn't want to feel that way
anymore.

So maybe running away to the Land Of Stones with a whole new identity living as a
baker, a hobby she always loved, was a way to not feel that way anymore.

Here, she had a life.


Here, she didn't feel like she didn't belong.

Here, she was Touzaki Misa, a somebody.

This was also probably the reason why she felt as if she needed to help Sasuke that
day. They had that connection, leaving Konoha to find a new life. Even though his
new life meant joining forces with Konoha's biggest enemy to get closer to his real
target, his brother.

But now she regretted it, all of it. Leaving Konoha, changing her entire identity,
taking that walk a few days ago to find Sasuke laying on a tree almost close to
death. Now was when she wished she could have a time machine and go back in time
to-

"Mmmph." Hinata shot her head up to where the sound came from. Her eyes widened as
she stared at Sasuke's moving form. Was he awake? Was he going to wake up? Hinata's
face turned expressionless as she stared at Sasuke turning back and forth on her
bed.

Was he going to kill her now?

Why wouldn't he? Hell, if she had just battled someone and saw death right in the
face and then woke up in some stranger's bed, she'd get pretty mad too. She'd
probably even blame the person, accuse them of being the same person who she had
just battled. Why else would someone try to keep her alive if she was marked one of
the world's biggest threats? Obviously to get a rematch.

Oh shit, here came the regret again.

Hinata closed her eyes and intertwined her fingers together and starting begging
that he wouldn't wake up. She didn't know who exactly she was begging to, but she
didn't care. She was begging anything, anything that would cause this man to fall
asleep once more.

She slowly opened her eyes again when she didn't hear anymore movement and she was
convinced he was asleep.

And he was, laying still as stone on the bed, his eyes closed. Hinata let out a
breath she didn't even know she was holding before running out of the room. And
then, the house.

There had to be something to cure numb allergies.

Turns out, there was.

Hinata stared at the basket filled with peanut influenced shots. She shivered. She
never liked getting shots, so she wasn't pretty happy with the idea of giving one.
She sighed, shaking her head.

'You have to do this. You have to do this. Don't let you're stupid fears get in the
way, do you really want to be blamed for a death of a person?'

She slid open the door to her home, waving at her neighbor before walking in. No
one knew she had a almost dead person in her home, no one saw her when she was
bringing in. She slid the door shut, locking it. She took off her shoes before
slowly going up the stairs. She did her routine of peaking through the door first.

He was still asleep.


She opened the door with a relieved sigh. She didn't know why she thought in those
few seconds she stepped out of the house that he'd wake up, she was to paranoid she
figured. She walked over to where his head was on the bed. She bit her bottom lip
before bending over to look at his ears. She narrowed her eyes when she saw the
once purple skin now a reddish pink.

Was that another allergic reaction?

She lifted her finger to poke it. It was soft, as if it puffed out.

"Oh my god." Hinata backed up and went for her basket that was placed on the
counter. She took out one of the shots that had to be inserted every four hours.
She stared at it before turning back to Sasuke. She gasped and dropped the shot.

His once closed eyes were now open, and staring right at her.

She couldn't remember a moment where she most afraid of anything in her life.

His memory didn't serve him well.

He only remembered running away. He was leading them into a trap. He ran out of the
Village and through the woods. There was where he saw it.

Chakra signals.

He had walked into another trap as he got surrounded by the many sound ninja's. As
they made a circle around him, he turned to look at the man who probably caused
this. He stared at Kabuto, Sasuke's third victim. He had successfully killed
Orochimaru and Itachi. And now he was planning to kill him.

He remembered seeing Kabuto's face. That grin, he remembered seeing that grin
before all of them did a blur of hand signs.

Then it came, the noise. That screeching sound that caused the blood to slide down
his ears.

Sasuke fell to his knees, his hands over his ears. He saw the approaching feet and
looked up to see the grin still on Kabuto's face.

"You thought you could kill Orochimaru and then - well, you thought wr- And now,
now you'll suffer for the rest of your - and you'll remember that I caused it."
Sasuke squinted his eyes, only catching some of Kabuto's speech while the rest
became mute. Kabuto smiled as the blood poured out of Sasuke's ears before he
kicked him in the face. Then the rest of the sound ninja's decided to play 'Who
could make him cry out the most' as they all kicked and threw kunai's at him.

Sasuke remembered holding his own for awhile before his vision started to blur.

And then, darkness.

Now here he was, in a bed, no clue where in the hell he was. He tried getting up,
but his body refused to cooperate. He grunted as the pain started coming all in his
back and abdomen. He blinked his eyes, wondering why he couldn't feel his hand
touching his head.

He was... numb?

Why would he be numb? He looked over at the counter, finding a stack of medicine.
He narrowed his eyes as it made sense.
Someone was making him numb. But why? And why only his head? Were they planning on
doing surgery on him? Are they trying to take his brain?

He shook his head, immediately regretting it when he neck started to ache. He


looked around the room trying to find anything familiar about it. He sniffed the
air, smelling a strong sense of lilac and strawberries.

So this was a woman's home?

What would a woman want with his brain?

He saw the door open slightly and immediately closed his eyes. He felt the presence
of the person grow stronger and heard something being placed on the counter. He
started feeling uncomfortable when he felt the person's breath on his cheek and a
finger at his ear. He sniffed the person quietly, smelling the lilac perfume.

Now he was certain it was a woman.

What was she doing so close to his face?

He opened his eyes when he felt the woman leave his face. She was at the counter,
looking through a basket that obviously wasn't there before. Her hair was long, and
the fact that she was bended over caused it to shield her face from Sasuke. He
narrowed his eyes at the odd color of it. He never really saw a really dark shade
of blue on any person's head. To occupied by her hair, Sasuke hadn't noticed that
she had turned around until his eyes caught something falling on the ground. He
then looked back up at her.

She stood there, staring at him with nothing but fright in her eyes. Sasuke
inwardly smirked.

She was afraid of him.

And he liked that.

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