Métodos Efectivos de Control de Plagas
Métodos Efectivos de Control de Plagas
PLAGAS
01 Introducción.
02 Métodos de control de plagas.
03 Importancia de los métodos no químicos.
RESUMEN
1. INTRODUCCIÓN.
La presencia y dinámica de las poblaciones de fitófago (plagas y enfermedades) y plantas
adventicias (malas hierbas) que acompañan a los cultivos, ha estado íntimamente ligado a la actividad
agraria. Debemos considerar que, a pesar de ser indeseables, pertenecen a los ecosistemas que el hombre
origina para producir alimentos, ya que estos han evolucionado junto con ellos.
La adaptación de un ecosistema salvaje a una parcela agrícola lleva aparejado inevitablemente un
cambio en la mayoría de las
especies que lo habitaban. Es
notorio que el mero hecho de roturar
el suelo para la adecuada
implantación del cultivo, conlleva un
drástico cambio de la flora arvense
anterior y una simplificación de
la biodiversidad total del ecosistema.
Esta reducción de la diversidad
biológica ocasiona grandes nichos
ecológicos que son aprovechados
por las especies oportunistas, los ya
mencionados fitófago y plantas adventicias y que se desarrollan, bien directamente a costa de los cultivos o
bien, indirectamente por el espacio que se les proporciona.
Este hecho queda suficientemente demostrado observando que, tanto las hierbas como los fitófagos que
se desarrollan junto a los cultivos, son sustancialmente distintos a los que se dan en un espacio natural, de
ahí que el termino "plaga" o "mala hierba" sea un concepto antropológico y no biológico.
Hasta el final de los anos cuarenta, los escasos productos químicos con acción plaguicida, eran
utilizados como elementos adicionales a practicas de control mecánicas o culturales que contribuían a paliar
los efectos de las plagas. La aparición de los insecticidas de síntesis a finales de la década de 1950, dio
paso a la utilización masiva de los productos de una forma indiscriminada y que se basaba en un calendario
de tratamientos, que no consideraba, si quiera, la presencia o no de plaga. A esta forma de actuar se le
denomino "lucha química a ciegas".
En principio supuso esta forma de operar un avance importante en la mejora de las producciones
agrarias, cada vez más demandadas de forma comercial por los acontecimientos sociales que
comenzaron a producirse:
Con el paso del tiempo este sistema va perdiendo eficacia y se necesita aplicar más plaguicidas y mayor
numero de tratamientos para conseguir el mismo efecto, debido a la aparición de resistencias y también a
resurgencias de nuevas plagas que antes no tenían importancia, al estar controladas de forma natural.
Todo ello provocó un aumento extraordinario en el costo del control de plagas, llegando, en muchos
casos, a la no rentabilidad del cultivo. Asimismo, la evolución de los medios de trasporte y movimientos de
material vegetal (incluidos los alimentos) entre territorios, supuso una presencia cada vez mas globalizada de
plagas y enfermedades que aumentaban las dificultades en su control.
Como consecuencia de la falta de eficacia en las aplicaciones de los plaguicidas, se emprendieron
diversos estudios encaminados a determinar los momentos de mayor sensibilidad de los parásitos a los
diferentes productos fitosanitarios como también, los destinados al comportamiento de la biología, ecología y
dinámica poblacional de las plagas. La realización de las intervenciones en los momentos mas adecuados
aumentaba su eficacia, lo que supuso una reducción de tratamientos fitosanitarios. A este sistema dirigido a
la plaga y en el momento oportuno, se le denomina "Lucha Química aconsejada".
Esta reducción no fue suficiente debido al aumento de los costos de las intervenciones fitosanitarias,
motivo por el que se comienza a considerar la asunción de ciertos daños ocasionados por las plagas, pero
siempre y cuando el coste de los mismos fuera inferior al del tratamiento.
Esto dio lugar al
concepto "Umbral
Económico de
Tratamientos".
En épocas
relativamente
recientes, estos
problemas dieron
pie a estudios
dirigidos
al conocimiento de la
fauna auxiliar
autóctona,
respetándola con
productos
fitosanitarios selectivos y considerándola desde el punto de vista de control
de plagas, lo que se conoce como "lucha dirigida". Pero problemas
importantes seguían aún sin ser resueltos:
Estos inconvenientes adquieren relevancia especial, al ser obligatorio asumir normas cada vez mas
exigentes en temas medioambientales y en residuos de plaguicidas.
Para dar respuesta a estos retos nace el "control integrado", que no solo se preocupa de la sanidad del
cultivo, sino también de los efectos que produce en el medio natural la aplicación de fitosanitarios, intentando
reducirlos al máximo. Se emplean preferentemente métodos de control biotecnológicos y culturales, que por
extensión a todos los agentes causantes de provocar alteraciones (no solo las plagas y enfermedades) en
los cultivos, se denomina "producción integrada".
Por último, nace la marca de "producción integrada" que abarca,
no solo los anteriores conceptos, sino todos los elementos
productivos: desde la plantación hasta que el producto se pone
en la cadena de distribución (practicas culturales,
abonados, plaguicidas, revisión de la maquinaria, tratamientos
fitosanitarios, postcosecha y hormonales, reciclaje de envases,
etc.).
En un nivel superior, desde el punto de vista medioambiental, se
encuentra la agricultura ecológica, regulada a nivel comunitario y
que renuncia a la utilización de fitosanitarios y abonos de síntesis.
Ha demostrado ser un sistema de producción de alimentos totalmente viable, al basarse en un adecuado
manejo de la biodiversidad que dota al ecosistema de funcionalidad. En el las relaciones tróficas se
encuentran tan desarrolladas que son raras las situaciones de desequilibrio, tal como ocurre en la naturaleza
(ataques de plagas y enfermedades).
2. MÉTODOS DE CONTROL DE PLAGAS
Los métodos de control de plagas tienen por objeto eliminar o reducir la incidencia de los fitófagos que
afectan a los cultivos. Los podemos clasificar en los siguientes.
El manejo integrado de plagas (MIP) es una forma de mantener los huertos de manera que el daño
de enfermedades y plagas esté bajo el nivel económicamente aceptable.
Eso también reduce el riesgo de la salud humana y el medio ambiente, y también el costo de los
productores.
Estrategias de control: divididas en:
Prevención.
Supresión.
Erradicación.
Época de siembra
En determinadas situaciones, (aunque no siempre es posible), variar la época de siembra puede ser una
estrategia muy eficaz en plagas con una generación al ano. Si se adelanta la plantación a la aparición de la
plaga al estar el cultivo más desarrollado y se puede evitar su instalación. Por el contrario, si se atrasa la
plantación, la plaga
emergente no encuentra
hospedante donde
alimentarse o reproducirse.
Época de recolección
Adelantar la época de
recolección puede ser
interesante en aquellas
especies en las que la
maduración continua una vez
se ha recolectado (frutales).
Por ejemplo, el ataque
de trips en nectarinas y
melocotones de pulpa blanca se produce cuando tienen un determinado grado de madurez. En el caso de la
mosca de la fruta en frutales, elegir variedades tempranas que se recolectan antes de que suban las
poblaciones de esta.
En naranjas tardías, recolectarlas antes de que las poblaciones sean tan altas como para producir
ataque.
Poda
Esta práctica, además de regular la producción y dar calidad a la fruta, resulta fundamental en la sanidad
del cultivo, sobre todo para aquellas plagas que habitan en el interior de las plantas, tales como araña roja o
cochinillas.
Abrir el centro de los árboles, permite favorecer la actividad de los enemigos naturales y permite que los
tratamientos fitosanitarios resulten mas eficaces.
Regulación de la vegetación de la planta
Resulta útil para las plagas cuyo ciclo biológico esta supeditado a las condiciones climáticas y a la
fonología del cultivo. El minador de las hojas de los cítricos se desarrolla y daña solo las hojas tiernas
cuando las temperaturas son medias- altas. Regulando la brotación de pleno verano mediante el riego, se ha
conseguido que las poblaciones de la plaga disminuyeran en el cultivo de los cítricos.
Rotación de cultivos
La mayoría de las enfermedades y plagas son más o menos específicas, es decir, suelen atacar con
mayor intensidad a un cultivo determinado. La rotación de cultivos es una técnica que consiste en no plantar
especies de la mismas familia en el mismo lugar de forma consecutiva, así se interrumpe el ciclo biológico de
muchas plagas que no sobreviven en el nuevo cultivo.
Uso de material de propagación selecto
Resulta básico en cualquier estrategia de control de plagas. El material
vegetal ha de provenir de viveros autorizados y con Pasaporte Fitosanitario
para garantizar la sanidad al inicio del cultivo.
Manejo de plantas espontáneas
En la actualidad se ha comprobado que una diversificación de la flora
arvense, contribuye de forma positiva a la dinámica de la población de
insectos benéficos, sirviéndoles de refugios y alimentos (polen y néctar)
necesarios en determinadas estadios o fases de su vida. Se contribuye así a
la reducción de plagas que en su ausencia crecerían sin límites. No
obstante, de que en determinadas épocas pueden competir de forma hídrica
con el cultivo. El mantenimiento de las hierbas en invierno resulta muy
eficaz, así como mantenerlas de forma permanente en los márgenes
y ribazos de los cultivos.
Cultivo de plantas refugio, cebo y búnker
Las cebo se basa en intercalar en el cultivo principal especies mas apetecibles para la plaga y
eliminarlas posteriormente. Otra opción es utilizar plantas repelentes (albaca, tomillo, ajos) para las plagas
que atacan al cultivo principal. La plantas bunker son aquellas distintas al cultivo que se utilizan para servir
de huésped a una plaga inocua al cultivo y sobre la que se desarrollaran las poblaciones de los auxiliares
que si controlan alguna plaga del cultivo principal. Algunas especies de plantas (tabaco, parietaria...) sirven
de refugio a auxiliares que combaten a las plagas del cultivo.
En determinados momentos que las plagas se sitúan en la parte superficial, una labor en esta zona puede
destruir gran cantidad de larvas de gusanos del alambre o blancos, larvas de trips o puestas de gusano
cabezudo.
Solarización:
El calentamiento del terreno mediante la instalación de
plástico en la superficie del terreno entre 4 a 6 semanas, en
los meses que las temperaturas son mas altas,
ha demostrado ser una técnica muy eficaz en la destrucción
de algunas plagas de suelo o para aquellas que pasan por
una fase en el, así como la eliminación de semillas de
malas hierbas. Se mejorara la eficacia si saturamos el suelo
de agua y añadimos materia orgánica fresca, esta técnica se
denomina bio-solarización.
mallas
mantas térmicas
embolsado de frutos
Principales ventajas:
Alguna de las ventajas del uso
de químicos incluyendo insecticida se encuentran: Es
el único método o recurso práctico para controlar
las plagas una vez que han sobrepasado el nivel
económico de infestación o están a punto de
alcanzarlo. Ejercen una rápida acción curativa, lo que
permite evitar daños económicos.
Principal problema:
El control exclusivamente químico es el que mayores probabilidades tiene de producir efectos
perjudiciales: puede generar resistencia al agroquímico en la propia plaga, con el consiguiente
aumento de los costes de producción, puede afectar la salud del productor y de sus trabajadores, si
no se consideran las estrictas normas de seguridad en la aplicación de dichos elementos.
2.6. Biológicos y Biotecnológicos.
→ Trampas alimenticias
Se basa en la necesidad de alimentarse que tienen las hembras de algunas
moscas antes de realizar las puestas. El atrayente alimenticio, compuesto por
sustancias nitrogenadas o proteínas hidrolizadas, se dispone en el interior de un
recipiente con unos orificios.
Las hembras se introducen al sentirse atraídas, resultandoles imposible
encontrar la salida y mueren, bien ahogadas en el líquido o por el efecto de un
insecticida volátil.
Funciona tanto para la mosca de la fruta como para la del olivo.
→ Esterilización de insectos
Consiste en la liberación de
machos estériles de la
especie que se quiere
controlar con el objetivo de
reducir al mínimo la
descendencia.
Otro variante de este
sistema consiste en atraer a
los individuos de una plaga
mediante una fuente
alimenticia mezclada con una
sustancia esterilizarte.
→ Semioquímicos
Las comunicaciones entre
los insectos de una misma
especie están reguladas por
unas determinadas
sustancias denominadas
feromonas. Estas pueden ser de apareamiento, de alimentación, de agregación, de alerta y defensa, etc.
Las mas desarrolladas son las sexuales y tienen varias utilidades.
La técnica de confusión sexual es la mas desarrollada, consiste en inundar el medio mediante
difusores con la sustancia que incita a la fecundación, así los machos no son capaces de localizar a las
hembras y fecundarlas. Se han obtenido importantes éxitos, sobre todo contra polillas, como Anarsia,
Cacoecia o Grafolita en plantaciones de frutales o contra Hilandero en vid y uva de mesa.
Otra modalidad consiste bien en situar el emisor sobre una superficie pegajosa quedando los machos
atraídos pegados en esta o mueren bajos lo efectos de un insecticida volátil en el interior de una trampa.
Este método se usa, preferentemente como monitoreo y seguimiento de las poblaciones para decidir si
realizar un tratamiento químico.
2.7. Legales.
Son normas de obligado cumplimiento dictadas por las autoridades competentes destinadas a evitar la
introducción o proliferación de determinados organismos patógenos.
Regulan aspectos como:
la producción (viveros)
comercialización de material de propagación (Pasaporte Fitosanitario)
la importación y movimiento de vegetales entre territorios (cuarentenas)
campañas obligatorias contra plagas y enfermedades mediante tratamientos
arranque y destrucciones de plantaciones.
Con el paso del tiempo este sistema va perdiendo eficacia y se necesita aplicar más plaguicidas y mayor
número de tratamientos para conseguir el mismo efecto, debido a la aparición de resistencias y también
a resurgencias de nuevas plagas que antes no tenían importancia, al estar controladas de forma
natural.
Todo ello provocó un aumento extraordinario en el costo del control de plagas, llegando, en muchos
casos, a la no rentabilidad del cultivo. Asimismo, la evolución de los medios de trasporte y movimientos
de material vegetal (incluidos los alimentos) entre territorios, supuso una presencia cada vez más
globalizada de plagas y enfermedades que aumentaban las dificultades en su control.
Como consecuencia de la falta de eficacia en las aplicaciones de los plaguicidas, se emprendieron
diversos estudios encaminados a determinar los momentos de mayor sensibilidad de los parásitos a los
diferentes productos fitosanitarios como también, los destinados al comportamiento de la biología,
ecología y dinámica poblacional de las plagas. La realización de las intervenciones en los momentos
más adecuados aumentaba su eficacia, lo que supuso una reducción de tratamientos fitosanitarios. A
este sistema dirigido a la plaga y en el momento oportuno, se le denomina “Lucha Química
aconsejada”.
Esta reducción no fue suficiente debido al aumento de los costos de las intervenciones fitosanitarias,
motivo por el que se comienza a considerar la asunción de ciertos daños ocasionados por las plagas,
pero siempre y cuando el coste de los mismos fuera inferior al del tratamiento. Esto dio lugar al
concepto “Umbral Económico de Tratamientos”.
En épocas relativamente recientes, estos problemas dieron pie a estudios dirigidos al conocimiento de
la fauna auxiliar autóctona, respetándola con productos fitosanitarios selectivos y considerándola desde
el punto de vista de control de plagas, lo que se conoce como “lucha dirigida”. Pero problemas
importantes seguían aun sin se resueltos:
Los residuos de plaguicidas en los alimentos, ya que constituían autenticas trabas para la
exportación de la producción vegetal por su peligro para la salud de los consumidores.
El medioambiental, en una sociedad cada vez más mentalizada con la preservación de la
biodiversidad,
Estos inconvenientes adquieren relevancia especial, al ser obligatorio asumir normas cada vez más
exigentes en temas medioambientales y en residuos de plaguicidas.
Para dar respuesta a estos retos nace el “control integrado”, que no sólo se preocupa de la sanidad
del cultivo, sino también de los efectos que produce en el medio natural la aplicación de fitosanitarios,
intentando reducirlos al máximo. Se emplean preferentemente métodos de control biotecnológicos y
culturales, que por extensión a todos los agentes causantes de provocar alteraciones (no sólo las
plagas y enfermedades) en los cultivos, se denomina “protección integrada”.
Por último, nace la marca de “producción integrada” que abarca, no sólo los anteriores conceptos,
sino todos los elementos productivos: desde la plantación hasta que el producto se pone en la cadena
de distribución (prácticas culturales, abonados, plaguicidas, revisión de la maquinaria, tratamientos
fitosanitarios, postcosecha y hormonales, reciclaje de envases, etc.).
En un nivel superior, desde el punto de vista medioambiental, se encuentra la agricultura ecológica,
regulada a nivel comunitario y que renuncia a la utilización de fitosanitarios y abonos de síntesis. Ha
demostrado ser un sistema de producción de alimentos totalmente viable, al basarse en un adecuado
manejo de la biodiversidad que dota al ecosistema de funcionalidad. En el las relaciones tróficas se
encuentran tan desarrolladas que son raras las situaciones de desequilibrio, tal como ocurre en la
naturaleza (ataques de plagas y enfermedades).
4. MEDIOS DE PROTECCIÓN FITOSANITARIA.
Según define la ley 43/2002 de Sanidad Vegetal los Medios de
Defensa Fitosanitaria son los productos, organismos, equipos,
maquinaria de aplicación, dispositivos y elementos destinados a
controlar los organismos nocivos, evitar sus efectos o incidir sobre el
proceso vital de los vegetales de forma diferente a los nutrientes.
La evolución de los medios de protección fitosanitaria, ha ido
encaminada hacia la selección de aquellos más efectivos y que a
un mismo tiempo limiten la contaminación ambiental, reduciendo
así los riesgos de los consumidores y aplicadores.
En los años 20 del siglo pasado se inicia la "Era de los plaguicidas sintéticos" con la síntesis y el
uso de dinitroderivados. Pero sin duda la sustancia que marcó la época fue el órganoclorado DDT. A
pesar de que se sintetizó en 1873, no se conocieron sus propiedades insecticidas hasta el año 1939, lo
que supuso el Premio Nobel a Paul Herman Muller en 1948 por poner a punto su aplicación como
insecticida.
Durante la segunda guerra mundial, los ejércitos aliados, consideraron al DDT como estratégico por su
actividad contra insectos que trasmitían enfermedades tales como la malaria y por su buena tolerancia
en los animales de sangre caliente. Posteriormente, su uso fue ampliamente utilizado en la agricultura y
ganadería y se pensó que con su ayuda se podría librar de plagas la humanidad. Una generación mas
tarde se prohíbe su uso por su gran estabilidad y capacidad de entrar en la cadena trófica, llegándose
a encontrar DDT o sus metabolitos en lugares tan apartados como la Antártida. A partir de la década de
los 40 se desarrolla la industria de los agroquímicos de síntesis, apareciendo hasta la fecha multitud de
sustancias pertenecientes a distintos grupos tales como los organofosforados y carbamatos y los
inhibidores de la colinesterasa.
Más recientemente los principios activos basados en la modificación del comportamiento de los
insectos como:
los antialimentarios
reguladores del crecimiento (IGRs)
feromonas
las endotoxinas proteicas de origen microbiano (Bt)
aceites naturales (limoneno, eugenos…)
la copia de productos de origen natural: piriproxifem, ivermectina, neonicotinoides…(estos ultimos
se encuentran en la actualidad en tela de juicio, por atribuírsele el síndrome de la colmena
despoblada, que afecta seriamente a las abejas),
Conforman la cuarta generación de los productos en el control de plagas, donde la alta selectividad y
la rápida degradación constituyen las principales ventajas.
En los inicios de la actividad agraria, al igual que ocurriera con las plagas producidas por los
artrópodos, los medios para el control de las malas hierbas eran manuales.
La lucha química contra los vegetales indeseables es bastante reciente. A finales del siglo XIX se
empezó a utilizar sulfato de cobre para controlar malas hierbas en cereales y en las décadas siguientes
se usaron con este fin, otros compuestos inorgánicos (cloruro sódico, sulfato de hierro, arsenito sódico
e incluso ácido sulfúrico diluido).
De las mil sustancias activas autorizadas antes de 1993, un 26% (250) ha superado
la evaluación de seguridad.
La mayoría de las sustancias, un 67% han sido revocadas porque los expedientes no
se presentaron, eran incompletos o fueron retirados por las empresas.
Unas setenta sustancias, el 7% no superaron la reevaluación de seguridad y fueron retiradas del
mercado.
Por otra parte, las normas que regulan los productos fitosanitarios, cada vez mas exigentes y
restrictivas, y la progresión de sistemas productivos que no utilizan productos químicos de síntesis,
como es el de la agricultura ecológica, determinan la importancia de regular otros medios para el
control o la mitigación de los daños que pueden producir las plagas de los cultivos.
A tal efecto se publica la Orden APA 1470/2007. En su ámbito de aplicación están incluidos los
organismos de control biológico, las trampas y otros medios o dispositivos para el control de plagas, los
productos no fitosanitarios que puedan favorecer que los cultivos desarrollen vigor o resistencias frente
a patógenos o a condiciones ambientales adversas, o permitan mitigar de otra forma los estragos que
puedan causar.
Se excluyen del ámbito de aplicación de la presente orden los productos fitosanitarios,
los fertilizantes, los organismos de control biológico exóticos y los medios de aplicación de los
productos fitosanitarios sometidos a normativa específica.
Los medios empleados para la aplicación de productos fitosanitarios determinan en gran medida la
eficacia del tratamiento.
Cuando un equipo no se mantiene en un correcto estado no se pueden controlar los parámetros del
tratamiento: los costes de aplicación o la dosificación, como tampoco se puede obtener una efectividad
máxima de aquel.
De igual forma, un equipo mal regulado o con desgaste
excesivo (en boquillas, manómetro, bomba, etc...) tiene un
potencial contaminante muy elevado y riesgos de toxicidad
para el agricultor, que aumenta cuando los equipos carecen
de las protecciones de seguridad necesarias para evitar
accidentes (de la toma de fuerza, de correas y poleas, del
ventilador, etc).
Es por ello que en virtud de lo dispuesto en la Directiva
128/2009 y su transposición al ordenamiento jurídico
nacional mediante los Reales Decretos 1702/2011 y 1311/2012 determinan el Marco de Actuación para
conseguir un Uso Sostenible de los Productos Fitosanitarios.
Entre otras medidas, establece la revisión obligatoria de los equipos de aplicación de productos
fitosanitarios a partir del año 2016.
4.3. Organismos de control biológico
El término "control biológico" fue usado por primera vez en 1919 referido al uso de enemigos
naturales para el control de insectos plaga.
Quizá el caso mas antiguo de empleo de enemigos naturales (hace al menos 800 años) es el realizado
por agricultores chinos que utilizaban hormigas para el control de una chinche desfoliadora de los cítricos.
Pero existen también otros hechos históricos documentados de control biológico, así:
En 1835 se determinó que el problema que afectaba al gusano de seda era el hongo Beauveria
bassiana.
En 1878, en Rusia se descubrió que el hongo Metarhiziumanisopliae controlaba la larva del
escarabajo de la remolacha.
A principios del siglo XX un bacteriólogo japonés descubrió la bacteria Bacillus thurigiensis (cuando
la aísla de los cadáveres del gusano de seda) y que causaba grandes pérdidas en la sericultura.
En 1930 el hongo Trichodermasp otro muy conocido para el control de hongospatógenos del suelo.
Muchas de las utilidades de estos descubrimientos, sin embargo quedaron aparcados por el auge de los
fitosanitarios, ya que en aquel momento se consideró el remedio más interesante en el control de plagas y
enfermedades.
No obstante, el control biológico surge como método científico hacia el final del sigloXIX (1888)
gracias al éxito que alcanzo la introducción desde Australia a California de la Rodoliacardinalis para la lucha
de la cochinilla acanalada de los cítricos.
A nivel mundial, aparecen nuevas empresas especializadas, así como administraciones públicas que
ofrecen el material para su liberación a un costo que hace viable su aplicación y en función de la rentabilidad
del cultivo.
A continuación y sin ánimo de ser una relación exhaustiva, se relacionan algunas posibilidades
de utilización de artrópodos útiles:
Coleópteros
Himenópteros
Leptomastixdactylopii: endoparásito de
cotonet
Aphytismelinus: ectoparásito de piojo
rojo o piojo blanco,
Trichogrammaspp: endoparásitos de
huevos de lepidópteros,
Diglphusisaea: parasitoide de dípteros
minadores de las hojas en hortalizas.
Fitoseidos
Chinches
Nesidiocoristenius, Eretmocerusmundus
Macrolophuscaliginosus y Dicyphustamaniniison depredadores de mosca blanca
Oriusspp. contra trips, huevos y larvas de lepidópteros y otras plagas en invernadero.
Neurópteros
Dípteros