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Métodos Efectivos de Control de Plagas

El documento aborda los métodos de control de plagas en la agricultura, destacando la importancia de estrategias no químicas y el manejo integrado de plagas (MIP) para minimizar el daño a los cultivos y los riesgos para la salud y el medio ambiente. Se clasifican los métodos en culturales, físicos, mecánicos, genéticos, químicos, biológicos y legales, enfatizando la necesidad de prácticas sostenibles y la reducción de residuos de plaguicidas. Además, se menciona la evolución hacia la agricultura ecológica y la producción integrada como respuestas a los desafíos actuales en el control de plagas.

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Métodos Efectivos de Control de Plagas

El documento aborda los métodos de control de plagas en la agricultura, destacando la importancia de estrategias no químicas y el manejo integrado de plagas (MIP) para minimizar el daño a los cultivos y los riesgos para la salud y el medio ambiente. Se clasifican los métodos en culturales, físicos, mecánicos, genéticos, químicos, biológicos y legales, enfatizando la necesidad de prácticas sostenibles y la reducción de residuos de plaguicidas. Además, se menciona la evolución hacia la agricultura ecológica y la producción integrada como respuestas a los desafíos actuales en el control de plagas.

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Tema 2: MÉTODOS DE CONTROL DE

PLAGAS

01 Introducción.
02 Métodos de control de plagas.
03 Importancia de los métodos no químicos.

04 Medios de protección fitosanitaria.

Sitio: Campus Virtual de Consultora Formación


Curso: 00547 Plaguicidas de Uso Agrícola Nivel Cualificado Online
Libro: Tema 2: MÉTODOS DE CONTROL DE PLAGAS
Imprimido por: Consultora Formación S.C.
Día: jueves, 25 de agosto de 2022, 09:35
Tabla de contenidos
1. INTRODUCCIÓN.

2. MÉTODOS DE CONTROL DE PLAGAS


2.1. Métodos culturales
2.2. Físicos
2.3. Mecánicos.
2.4. Genéticos
2.5. Químicos
2.6. Biológicos y Biotecnológicos.
2.7. Legales.

3. IMPORTANCIA DE LOS MÉTODOS NO QUÍMICOS.

4. MEDIOS DE PROTECCIÓN FITOSANITARIA.


4.1. Productos fitosanitarios
4.2. Equipos de tratamiento fitosanitarios
4.3. Organismos de control biológico

RESUMEN
1. INTRODUCCIÓN.
La presencia y dinámica de las poblaciones de fitófago (plagas y enfermedades) y plantas
adventicias (malas hierbas) que acompañan a los cultivos, ha estado íntimamente ligado a la actividad
agraria. Debemos considerar que, a pesar de ser indeseables, pertenecen a los ecosistemas que el hombre
origina para producir alimentos, ya que estos han evolucionado junto con ellos.
La adaptación de un ecosistema salvaje a una parcela agrícola lleva aparejado inevitablemente un
cambio en la mayoría de las
especies que lo habitaban. Es
notorio que el mero hecho de roturar
el suelo para la adecuada
implantación del cultivo, conlleva un
drástico cambio de la flora arvense
anterior y una simplificación de
la biodiversidad total del ecosistema.
Esta reducción de la diversidad
biológica ocasiona grandes nichos
ecológicos que son aprovechados
por las especies oportunistas, los ya
mencionados fitófago y plantas adventicias y que se desarrollan, bien directamente a costa de los cultivos o
bien, indirectamente por el espacio que se les proporciona.
Este hecho queda suficientemente demostrado observando que, tanto las hierbas como los fitófagos que
se desarrollan junto a los cultivos, son sustancialmente distintos a los que se dan en un espacio natural, de
ahí que el termino "plaga" o "mala hierba" sea un concepto antropológico y no biológico.
Hasta el final de los anos cuarenta, los escasos productos químicos con acción plaguicida, eran
utilizados como elementos adicionales a practicas de control mecánicas o culturales que contribuían a paliar
los efectos de las plagas. La aparición de los insecticidas de síntesis a finales de la década de 1950, dio
paso a la utilización masiva de los productos de una forma indiscriminada y que se basaba en un calendario
de tratamientos, que no consideraba, si quiera, la presencia o no de plaga. A esta forma de actuar se le
denomino "lucha química a ciegas".
En principio supuso esta forma de operar un avance importante en la mejora de las producciones
agrarias, cada vez más demandadas de forma comercial por los acontecimientos sociales que
comenzaron a producirse:

La aparición de otras actividades económicas más rentables y cómodas distintas a la agraria.


La emigración masiva de los habitantes del medio rural a las ciudades, con el consiguiente abandono
de la actividad agraria de pequeñas escalas (autoconsumo)
Demanda de alimentos provocada tras los conflictos bélicos

Con el paso del tiempo este sistema va perdiendo eficacia y se necesita aplicar más plaguicidas y mayor
numero de tratamientos para conseguir el mismo efecto, debido a la aparición de resistencias y también a
resurgencias de nuevas plagas que antes no tenían importancia, al estar controladas de forma natural.

Todo ello provocó un aumento extraordinario en el costo del control de plagas, llegando, en muchos
casos, a la no rentabilidad del cultivo. Asimismo, la evolución de los medios de trasporte y movimientos de
material vegetal (incluidos los alimentos) entre territorios, supuso una presencia cada vez mas globalizada de
plagas y enfermedades que aumentaban las dificultades en su control.
Como consecuencia de la falta de eficacia en las aplicaciones de los plaguicidas, se emprendieron
diversos estudios encaminados a determinar los momentos de mayor sensibilidad de los parásitos a los
diferentes productos fitosanitarios como también, los destinados al comportamiento de la biología, ecología y
dinámica poblacional de las plagas. La realización de las intervenciones en los momentos mas adecuados
aumentaba su eficacia, lo que supuso una reducción de tratamientos fitosanitarios. A este sistema dirigido a
la plaga y en el momento oportuno, se le denomina "Lucha Química aconsejada".
Esta reducción no fue suficiente debido al aumento de los costos de las intervenciones fitosanitarias,
motivo por el que se comienza a considerar la asunción de ciertos daños ocasionados por las plagas, pero
siempre y cuando el coste de los mismos fuera inferior al del tratamiento.
Esto dio lugar al
concepto "Umbral
Económico de
Tratamientos".
En épocas
relativamente
recientes, estos
problemas dieron
pie a estudios
dirigidos
al conocimiento de la
fauna auxiliar
autóctona,
respetándola con
productos
fitosanitarios selectivos y considerándola desde el punto de vista de control
de plagas, lo que se conoce como "lucha dirigida". Pero problemas
importantes seguían aún sin ser resueltos:

Los residuos de plaguicidas en los alimentos, ya que constituían


autenticas trabas para la exportación de la producción vegetal por su peligro para la salud de
los consumidores.
El medioambiental, en una sociedad cada vez mas mentalizada con la preservación de la
biodiversidad,

Estos inconvenientes adquieren relevancia especial, al ser obligatorio asumir normas cada vez mas
exigentes en temas medioambientales y en residuos de plaguicidas.
Para dar respuesta a estos retos nace el "control integrado", que no solo se preocupa de la sanidad del
cultivo, sino también de los efectos que produce en el medio natural la aplicación de fitosanitarios, intentando
reducirlos al máximo. Se emplean preferentemente métodos de control biotecnológicos y culturales, que por
extensión a todos los agentes causantes de provocar alteraciones (no solo las plagas y enfermedades) en
los cultivos, se denomina "producción integrada".
Por último, nace la marca de "producción integrada" que abarca,
no solo los anteriores conceptos, sino todos los elementos
productivos: desde la plantación hasta que el producto se pone
en la cadena de distribución (practicas culturales,
abonados, plaguicidas, revisión de la maquinaria, tratamientos
fitosanitarios, postcosecha y hormonales, reciclaje de envases,
etc.).
En un nivel superior, desde el punto de vista medioambiental, se
encuentra la agricultura ecológica, regulada a nivel comunitario y
que renuncia a la utilización de fitosanitarios y abonos de síntesis.
Ha demostrado ser un sistema de producción de alimentos totalmente viable, al basarse en un adecuado
manejo de la biodiversidad que dota al ecosistema de funcionalidad. En el las relaciones tróficas se
encuentran tan desarrolladas que son raras las situaciones de desequilibrio, tal como ocurre en la naturaleza
(ataques de plagas y enfermedades).
2. MÉTODOS DE CONTROL DE PLAGAS
Los métodos de control de plagas tienen por objeto eliminar o reducir la incidencia de los fitófagos que
afectan a los cultivos. Los podemos clasificar en los siguientes.
El manejo integrado de plagas (MIP) es una forma de mantener los huertos de manera que el daño
de enfermedades y plagas esté bajo el nivel económicamente aceptable.
Eso también reduce el riesgo de la salud humana y el medio ambiente, y también el costo de los
productores.
Estrategias de control: divididas en:

Prevención.
Supresión.
Erradicación.

» La prevención, como su propio nombre indica, se basa en


mantener una plaga, de forma que no llegue a convertirse en
un problema.
» La supresión consiste en la reducción del nivel de
población de plaga, disminuyendo la posibilidad de que
pueda producir un daño a los cultivos
» La erradicación de una plaga consiste en la destrucción absoluta de la población infectante. Para
lograr tal objeto se requiere la adopción de medidas drásticas, generalmente muy costosas, que sólo
pueden ser posibles mediante dispositivos legales obligatorios.
2.1. Métodos culturales
Son operaciones propias del cultivo que se orientan a la prevención de plagas y enfermedades o evitar
sus daños. A la hora de diseñar una plantación resulta fundamental que las especies y variedades elegidas
estén adaptadas a las condiciones de cultivo .
También es importante que las plantas se desarrollen de forma armónica, al ser menos susceptibles a
problemas fitopatológicos que las que presentan deficiencias o excesos nutricionales, o aquellas en las que
no se realizan adecuadamente las operaciones culturales (poda, en tutorado).
Algunas de las técnicas empleadas son:

Densidad de siembra o plantación

Es fundamental en el establecimiento del cultivo que se adapte a un marco de plantación o densidad de


siembra adecuada. La falta de aireación en las parcelas por una alta densidad de plantación puede favorecer
la proliferación de patógenos. Se sabe que plagas que se sitúan en el interior de los árboles, como son la
araña roja o cochinillas, se dificulta su control en estas condiciones.
Variar la densidad de siembra en hortícolas puede suponer la reducción del numero de aplicaciones
fitosanitarias al evitar excesos de humedad y se obtienen unos mejores rendimientos productivos.

Época de siembra

En determinadas situaciones, (aunque no siempre es posible), variar la época de siembra puede ser una
estrategia muy eficaz en plagas con una generación al ano. Si se adelanta la plantación a la aparición de la
plaga al estar el cultivo más desarrollado y se puede evitar su instalación. Por el contrario, si se atrasa la
plantación, la plaga
emergente no encuentra
hospedante donde
alimentarse o reproducirse.

Época de recolección

Adelantar la época de
recolección puede ser
interesante en aquellas
especies en las que la
maduración continua una vez
se ha recolectado (frutales).
Por ejemplo, el ataque
de trips en nectarinas y
melocotones de pulpa blanca se produce cuando tienen un determinado grado de madurez. En el caso de la
mosca de la fruta en frutales, elegir variedades tempranas que se recolectan antes de que suban las
poblaciones de esta.
En naranjas tardías, recolectarlas antes de que las poblaciones sean tan altas como para producir
ataque.

Poda

Esta práctica, además de regular la producción y dar calidad a la fruta, resulta fundamental en la sanidad
del cultivo, sobre todo para aquellas plagas que habitan en el interior de las plantas, tales como araña roja o
cochinillas.
Abrir el centro de los árboles, permite favorecer la actividad de los enemigos naturales y permite que los
tratamientos fitosanitarios resulten mas eficaces.
Regulación de la vegetación de la planta
Resulta útil para las plagas cuyo ciclo biológico esta supeditado a las condiciones climáticas y a la
fonología del cultivo. El minador de las hojas de los cítricos se desarrolla y daña solo las hojas tiernas
cuando las temperaturas son medias- altas. Regulando la brotación de pleno verano mediante el riego, se ha
conseguido que las poblaciones de la plaga disminuyeran en el cultivo de los cítricos.

Eliminar los restos del cultivo anterior


Evita la propagación de plagas al nuevo cultivo, sobre todo aquellas que afectan a la madera o tocones
(taladro de la alcachofa, barrenillos, gusano cabezudo, Zeuzera……), así como el inoculo que sirve para la
proliferación de enfermedades viróticas trasmitidas por insectos (TYLCV, TSWV…….).

Rotación de cultivos

La mayoría de las enfermedades y plagas son más o menos específicas, es decir, suelen atacar con
mayor intensidad a un cultivo determinado. La rotación de cultivos es una técnica que consiste en no plantar
especies de la mismas familia en el mismo lugar de forma consecutiva, así se interrumpe el ciclo biológico de
muchas plagas que no sobreviven en el nuevo cultivo.
Uso de material de propagación selecto
Resulta básico en cualquier estrategia de control de plagas. El material
vegetal ha de provenir de viveros autorizados y con Pasaporte Fitosanitario
para garantizar la sanidad al inicio del cultivo.
Manejo de plantas espontáneas
En la actualidad se ha comprobado que una diversificación de la flora
arvense, contribuye de forma positiva a la dinámica de la población de
insectos benéficos, sirviéndoles de refugios y alimentos (polen y néctar)
necesarios en determinadas estadios o fases de su vida. Se contribuye así a
la reducción de plagas que en su ausencia crecerían sin límites. No
obstante, de que en determinadas épocas pueden competir de forma hídrica
con el cultivo. El mantenimiento de las hierbas en invierno resulta muy
eficaz, así como mantenerlas de forma permanente en los márgenes
y ribazos de los cultivos.
Cultivo de plantas refugio, cebo y búnker
Las cebo se basa en intercalar en el cultivo principal especies mas apetecibles para la plaga y
eliminarlas posteriormente. Otra opción es utilizar plantas repelentes (albaca, tomillo, ajos) para las plagas
que atacan al cultivo principal. La plantas bunker son aquellas distintas al cultivo que se utilizan para servir
de huésped a una plaga inocua al cultivo y sobre la que se desarrollaran las poblaciones de los auxiliares
que si controlan alguna plaga del cultivo principal. Algunas especies de plantas (tabaco, parietaria...) sirven
de refugio a auxiliares que combaten a las plagas del cultivo.

Labores del terreno

En determinados momentos que las plagas se sitúan en la parte superficial, una labor en esta zona puede
destruir gran cantidad de larvas de gusanos del alambre o blancos, larvas de trips o puestas de gusano
cabezudo.

Definición y métodos para la extinción de


plagas.
2.2. Físicos
Las altas o bajas temperaturas son factores limitantes del desarrollo de la mayor parte del los insectos
y ácaros que afectan a los cultivos.

Solarización:
El calentamiento del terreno mediante la instalación de
plástico en la superficie del terreno entre 4 a 6 semanas, en
los meses que las temperaturas son mas altas,
ha demostrado ser una técnica muy eficaz en la destrucción
de algunas plagas de suelo o para aquellas que pasan por
una fase en el, así como la eliminación de semillas de
malas hierbas. Se mejorara la eficacia si saturamos el suelo
de agua y añadimos materia orgánica fresca, esta técnica se
denomina bio-solarización.

La saturación o inundación del suelo


Puede ser interesante contra aquellos insectos que viven o que pasan en algún estadio de su vida en
él. Para el control de la filoxera se han inundado viñas en invierno, con buenos resultados. Las ninfas de
trips mueren cuando se mantiene inundado tres días el suelo.
Trampas luminosas
Numerosas especies de insectos voladores se sienten atraídos por una luz
durante la noche. Este fenómeno se puede aprovechar para la instalación de
diferentes tipos de trampas (liquidas o pegajosas), bien para realizar
monitoreo y determinar la dinámica poblacional de una determinada plaga o
para realizar captura masiva y reducir los niveles de estos insectos. Es una
técnica muy usada en especies de noctuidos, como Tuta y Spodoptera
exigua en cultivos protegidos.
Color: trampas cronotrópicas
Al igual que la luz atrae a numerosos artrópodos, determinados colores
pueden tener el mismo efecto. Es una práctica muy utilizada en hortícolas y
en algunas especies de frutales. Su uso mayoritario es para muestreo y
detección de las primeras infestaciones de insectos plaga. Las placas
amarillas y azules son las más utilizadas.
Sonidos y ultrasonidos. Ahuyentadores
Es muy utilizada en las plantaciones de uva de mesa. Se trata de una
técnica disuasoria para evitar la entrada de animales, fundamentalmente
aves, capaces de provocar danos en los frutos. Las grabaciones de los
sonidos, pueden ser de: simuladores de escopetas, emergencia que realizan
los pájaros en situaciones de amenaza, los que realizan los depredadores de
animales potencialmente dañinos, etc.
Método de Control de Plagas: todo sistema natural o artificial
que da como resultado la prevención, represión, contención,
destrucción o exclusión de una plaga.
2.3. Mecánicos.
Son aquellos que protegen al cultivo mediante barreras. Pueden ser acolchados para evitar la
proliferación de malas hierbas o bien para cubrir la plantación o a parte de los vegetales:

mallas
mantas térmicas
embolsado de frutos

Otros métodos físicos serían: recogida a mano y


destrucción de insectos o de puestas, destrucción
refugios (descortezado en parrales).

¿En qué consiste el control mecánico de


plagas?
2.4. Genéticos
La mejora genética clásica se basa en la introducción de genes de tolerancia y resistencia en
variedades comerciales mediante hibridación de especies haciendo posible su cultivo en muchas zonas
donde la presión de determinadas plagas o enfermedades lo hace imposible o muy difícil.

Ha tenido repercusión muy importante en el control de enfermedades en hortícolas, como son la


obtención de variedades y porta injertos resistentes a enfermedades.

→ La ingeniería genética es una novedosa técnica no


exenta de críticas ya que de forma natural no podría
producirse. Se basa en la introducción de genes de
resistencia ajenos o muy lejanos al vegetal que queremos
hacer resistente.
→ Esa resistencia se trasmite a las generaciones posteriores
y es susceptible de contaminar especies compatibles
por hibridación, son los conocidos como los Organismos
Modificados Genéticamente (OGM).

Definición de ingeniería genética:


Técnica para retirar, modificar o agregar genes a una
molécula de ADN [de un organismo] a fin de cambiar la
información que contiene.
2.5. Químicos
Están basados en la utilización de productos que actúan sobre las plagas o malas hierbas
por toxicidad, alterando su desarrollo o modificando su comportamiento.
Resulta fundamental en la eficacia de los tratamientos conocer los hábitos de la plaga a controlar. Si ésta se
encuentra en la periferia de las plantas, (pulgones, minador….), el tratamiento lo situaremos en el exterior.
Por el contrario si se encuentran en el interior (como arañas o cochinillas….), la presión y el gasto de caldo
del tratamiento sera mayor.
Tipos de control de plagas
Fungicidas.
Herbicidas.
Insecticidas.
Acaricidas.
Nematicidas.

Principales ventajas:
Alguna de las ventajas del uso
de químicos incluyendo insecticida se encuentran: Es
el único método o recurso práctico para controlar
las plagas una vez que han sobrepasado el nivel
económico de infestación o están a punto de
alcanzarlo. Ejercen una rápida acción curativa, lo que
permite evitar daños económicos.

Principal problema:
El control exclusivamente químico es el que mayores probabilidades tiene de producir efectos
perjudiciales: puede generar resistencia al agroquímico en la propia plaga, con el consiguiente
aumento de los costes de producción, puede afectar la salud del productor y de sus trabajadores, si
no se consideran las estrictas normas de seguridad en la aplicación de dichos elementos.
2.6. Biológicos y Biotecnológicos.
→ Trampas alimenticias
Se basa en la necesidad de alimentarse que tienen las hembras de algunas
moscas antes de realizar las puestas. El atrayente alimenticio, compuesto por
sustancias nitrogenadas o proteínas hidrolizadas, se dispone en el interior de un
recipiente con unos orificios.
Las hembras se introducen al sentirse atraídas, resultandoles imposible
encontrar la salida y mueren, bien ahogadas en el líquido o por el efecto de un
insecticida volátil.
Funciona tanto para la mosca de la fruta como para la del olivo.

→ Esterilización de insectos
Consiste en la liberación de
machos estériles de la
especie que se quiere
controlar con el objetivo de
reducir al mínimo la
descendencia.
Otro variante de este
sistema consiste en atraer a
los individuos de una plaga
mediante una fuente
alimenticia mezclada con una
sustancia esterilizarte.
→ Semioquímicos
Las comunicaciones entre
los insectos de una misma
especie están reguladas por
unas determinadas
sustancias denominadas
feromonas. Estas pueden ser de apareamiento, de alimentación, de agregación, de alerta y defensa, etc.
Las mas desarrolladas son las sexuales y tienen varias utilidades.
La técnica de confusión sexual es la mas desarrollada, consiste en inundar el medio mediante
difusores con la sustancia que incita a la fecundación, así los machos no son capaces de localizar a las
hembras y fecundarlas. Se han obtenido importantes éxitos, sobre todo contra polillas, como Anarsia,
Cacoecia o Grafolita en plantaciones de frutales o contra Hilandero en vid y uva de mesa.
Otra modalidad consiste bien en situar el emisor sobre una superficie pegajosa quedando los machos
atraídos pegados en esta o mueren bajos lo efectos de un insecticida volátil en el interior de una trampa.
Este método se usa, preferentemente como monitoreo y seguimiento de las poblaciones para decidir si
realizar un tratamiento químico.
2.7. Legales.
Son normas de obligado cumplimiento dictadas por las autoridades competentes destinadas a evitar la
introducción o proliferación de determinados organismos patógenos.
Regulan aspectos como:

la producción (viveros)
comercialización de material de propagación (Pasaporte Fitosanitario)
la importación y movimiento de vegetales entre territorios (cuarentenas)
campañas obligatorias contra plagas y enfermedades mediante tratamientos
arranque y destrucciones de plantaciones.

Normativa y legislación en métodos de contro


de plagas.
3. IMPORTANCIA DE LOS MÉTODOS NO QUÍMICOS.
La presencia y dinámica de las poblaciones de fitófagos (plagas y enfermedades) y plantas
adventicias (malas hierbas) que acompañan a los cultivos, ha estado íntimamente ligado a la
actividad agraria. Debemos considerar que, a pesar de ser indeseables, pertenecen a los ecosistemas
que el hombre origina para producir alimentos, ya que estos han evolucionado junto con ellos.
La adaptación de un ecosistema salvaje a una parcela agrícola lleva aparejado inevitablemente un
cambio en la mayoría de las especies que lo habitaban. Es notorio que el mero hecho de roturar el
suelo para la adecuada implantación del cultivo, conlleva un drástico cambio de la flora arvense anterior
y una simplificación de la biodiversidad total del ecosistema.
Esta reducción de la diversidad biológica ocasiona grandes nichos ecológicos que son aprovechados
por las especies oportunistas, los ya mencionados fitófagos y plantas adventicias y que se desarrollan,
bien directamente a costa de los cultivos o bien, indirectamente por el espacio que se les proporciona.
Este hecho queda suficientemente demostrado observando que, tanto las hierbas como los fitófagos
que se desarrollan junto a los cultivos, son sustancialmente distintos a los que se dan en un espacio
natural, de ahí que el término “plaga” o “mala hierba” sea un concepto antropológico y no biológico.
Hasta el final de los años cuarenta, los escasos productos químicos con acción plaguicida, eran
utilizados como elementos adicionales a prácticas de control mecánicas o culturales que contribuían a
paliar los efectos de las plagas. La aparición de los insecticidas de síntesis a finales de la década de
1950, dio paso a la utilización masiva de los productos de una forma indiscriminada y que se basaba en
un calendario de tratamientos, que no consideraba, si quiera, la presencia o no de plaga. A esta forma
de actuar se le denominó “lucha química a ciegas”.
En principio supuso esta forma de operar un avance importante en la mejora de las producciones
agrarias, cada vez más demandadas de forma comercial por los acontecimientos sociales que
comenzaron a producirse: 

La aparición de otras actividades económicas más rentables y cómodas distintas a la agraria. 


La emigración masiva de los habitantes del medio rural a las ciudades, con el consiguiente
abandono de la actividad agraria de pequeñas escalas (autoconsumo) 
Demanda de alimentos provocada tras los conflictos bélicos.

Con el paso del tiempo este sistema va perdiendo eficacia y se necesita aplicar más plaguicidas y mayor
número de tratamientos para conseguir el mismo efecto, debido a la aparición de resistencias y también
a resurgencias de nuevas plagas que antes no tenían importancia, al estar controladas de forma
natural.
Todo ello provocó un aumento extraordinario en el costo del control de plagas, llegando, en muchos
casos, a la no rentabilidad del cultivo. Asimismo, la evolución de los medios de trasporte y movimientos
de material vegetal (incluidos los alimentos) entre territorios, supuso una presencia cada vez más
globalizada de plagas y enfermedades que aumentaban las dificultades en su control.
Como consecuencia de la falta de eficacia en las aplicaciones de los plaguicidas, se emprendieron
diversos estudios encaminados a determinar los momentos de mayor sensibilidad de los parásitos a los
diferentes productos fitosanitarios como también, los destinados al comportamiento de la biología,
ecología y dinámica poblacional de las plagas. La realización de las intervenciones en los momentos
más adecuados aumentaba su eficacia, lo que supuso una reducción de tratamientos fitosanitarios. A
este sistema dirigido a la plaga y en el momento oportuno, se le denomina “Lucha Química
aconsejada”.
Esta reducción no fue suficiente debido al aumento de los costos de las intervenciones fitosanitarias,
motivo por el que se comienza a considerar la asunción de ciertos daños ocasionados por las plagas,
pero siempre y cuando el coste de los mismos fuera inferior al del tratamiento. Esto dio lugar al
concepto “Umbral Económico de Tratamientos”.
En épocas relativamente recientes, estos problemas dieron pie a estudios dirigidos al conocimiento de
la fauna auxiliar autóctona, respetándola con productos fitosanitarios selectivos y considerándola desde
el punto de vista de control de plagas, lo que se conoce como “lucha dirigida”. Pero problemas
importantes seguían aun sin se resueltos:

Los residuos de plaguicidas en los alimentos, ya que constituían autenticas trabas para la
exportación de la producción vegetal por su peligro para la salud de los consumidores. 
El medioambiental, en una sociedad cada vez más mentalizada con la preservación de la
biodiversidad,

Estos inconvenientes adquieren relevancia especial, al ser obligatorio asumir normas cada vez más
exigentes en temas medioambientales y en residuos de plaguicidas.
Para dar respuesta a estos retos nace el “control integrado”, que no sólo se preocupa de la sanidad
del cultivo, sino también de los efectos que produce en el medio natural la aplicación de fitosanitarios,
intentando reducirlos al máximo. Se emplean preferentemente métodos de control biotecnológicos y
culturales, que por extensión a todos los agentes causantes de provocar alteraciones (no sólo las
plagas y enfermedades) en los cultivos, se denomina “protección integrada”.
Por último, nace la marca de “producción integrada” que abarca, no sólo los anteriores conceptos,
sino todos los elementos productivos: desde la plantación hasta que el producto se pone en la cadena
de distribución (prácticas culturales, abonados, plaguicidas, revisión de la maquinaria, tratamientos
fitosanitarios, postcosecha y hormonales, reciclaje de envases, etc.).
En un nivel superior, desde el punto de vista medioambiental, se encuentra la agricultura ecológica,
regulada a nivel comunitario y que renuncia a la utilización de fitosanitarios y abonos de síntesis. Ha
demostrado ser un sistema de producción de alimentos totalmente viable, al basarse en un adecuado
manejo de la biodiversidad que dota al ecosistema de funcionalidad. En el las relaciones tróficas se
encuentran tan desarrolladas que son raras las situaciones de desequilibrio, tal como ocurre en la
naturaleza (ataques de plagas y enfermedades).
4. MEDIOS DE PROTECCIÓN FITOSANITARIA.
Según define la ley 43/2002 de Sanidad Vegetal los Medios de
Defensa Fitosanitaria son los productos, organismos, equipos,
maquinaria de aplicación, dispositivos y elementos destinados a
controlar los organismos nocivos, evitar sus efectos o incidir sobre el
proceso vital de los vegetales de forma diferente a los nutrientes.
La evolución de los medios de protección fitosanitaria, ha ido
encaminada hacia la selección de aquellos más efectivos y que a
un mismo tiempo limiten la contaminación ambiental, reduciendo
así los riesgos de los consumidores y aplicadores.

Ha estado condicionada por los siguientes aspectos:


1. Dar respuesta a los problemas fisiopatológicos de los
cultivos.
2. Los conocimientos o avances científicos de cada
época.
3. Repercusión contaminante que han tenido en el medio
natural.
4. El cumplimiento de las normas fitosanitaria que a su
vez han estado condicionadas por los anteriores.
4.1. Productos fitosanitarios
Desde que el hombre adoptó costumbres sedentarias y se convirtió de cazador-recolector a agricultor-
ganadero hace unos 10.000 años, tuvo la necesidad de combatir las plagas que atacaban a sus cultivos
y al ganado y que mermaban sus producciones y por tanto su fuente de alimentos. La primera etapa
de los plaguicidas abarca aproximadamente desde el 3000 antes de Cristo, hasta mediados del siglo
XIX y se la conoce como: "Era de los productos naturales" Los primeros compuestos orgánicos
fueron generalmente sustancias derivadas de los extractos de vegetales o mezclas de
sustancias químicas muy poco refinadas, como los piretroides, rotenoides y nicotinoides.
La primera referencia a un insecticida corresponde a papiros egipcios del año 3.000 a.C., en los que se
documentaba la utilización de
diversas soluciones de cobre para
el control de hongos en cebada y
soluciones acuosas de compuestos
arsenicales contra la langosta.
Posteriormente Homero en el
1.000 antes de Cristo, hace
referencia a las propiedades
"purificadoras" de la quema de
azufre como fumigante que atacaba
a los mohos. Plinio el Viejo (23-79
DC) registró la mayor parte de los
usos de los primeros insecticidas en
su Historia Natural. Entre esos usos
estaba incluido el de las agallas de un lagarto verde para proteger las manzanas de los gusanos y de
la pudrición. Los chinos utilizaron el arsénico en el control de roedores y otras plagas en el año 900.
Posteriormente se utilizaron sustancias mas complejas, como el jabón, pero que seguían siendo
naturales.
La segunda etapa, corresponde a la "Era de los fumigantes y derivados del petroleo" y discurre
entre mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX, cuando se forja la industria química a causa
de la mayor demanda de los fitosanitarios, por la explosion que tuvo la agricultura a nivel comercial. Se
lanzaron al mercado una serie de sustancias inespecíficas y a muy bajo costo tales como:

acetoarsenito de cobre (verde de Paris)


disulfuro de carbono
sulfato de cobre con cal o el bromuro de metilo
También se descubrió en aquellas fechas que algunas fracciones del petróleo crudo resultaban efectivas
para el control de ácaros, cochinillas y diversos hongos.

En los años 20 del siglo pasado se inicia la "Era de los plaguicidas sintéticos" con la síntesis y el
uso de dinitroderivados. Pero sin duda la sustancia que marcó la época fue el órganoclorado DDT. A
pesar de que se sintetizó en 1873, no se conocieron sus propiedades insecticidas hasta el año 1939, lo
que supuso el Premio Nobel a Paul Herman Muller en 1948 por poner a punto su aplicación como
insecticida.
Durante la segunda guerra mundial, los ejércitos aliados, consideraron al DDT como estratégico por su
actividad contra insectos que trasmitían enfermedades tales como la malaria y por su buena tolerancia
en los animales de sangre caliente. Posteriormente, su uso fue ampliamente utilizado en la agricultura y
ganadería y se pensó que con su ayuda se podría librar de plagas la humanidad. Una generación mas
tarde se prohíbe su uso por su gran estabilidad y capacidad de entrar en la cadena trófica, llegándose
a encontrar DDT o sus metabolitos en lugares tan apartados como la Antártida. A partir de la década de
los 40 se desarrolla la industria de los agroquímicos de síntesis, apareciendo hasta la fecha multitud de
sustancias pertenecientes a distintos grupos tales como los organofosforados y carbamatos y los
inhibidores de la colinesterasa.
Más recientemente los principios activos basados en la modificación del comportamiento de los
insectos como:

los antialimentarios
reguladores del crecimiento (IGRs)
feromonas
las endotoxinas proteicas de origen microbiano (Bt)
aceites naturales (limoneno, eugenos…)
la copia de productos de origen natural: piriproxifem, ivermectina, neonicotinoides…(estos ultimos
se encuentran en la actualidad en tela de juicio, por atribuírsele el síndrome de la colmena
despoblada, que afecta seriamente a las abejas),

Conforman la cuarta generación de los productos en el control de plagas, donde la alta selectividad y
la rápida degradación constituyen las principales ventajas.
En los inicios de la actividad agraria, al igual que ocurriera con las plagas producidas por los
artrópodos, los medios para el control de las malas hierbas eran manuales.
La lucha química contra los vegetales indeseables es bastante reciente. A finales del siglo XIX se
empezó a utilizar sulfato de cobre para controlar malas hierbas en cereales y en las décadas siguientes
se usaron con este fin, otros compuestos inorgánicos (cloruro sódico, sulfato de hierro, arsenito sódico
e incluso ácido sulfúrico diluido).

En 1941 cuando se trataba de hallar nuevos fungicidas e insecticidas, se sintetizó el primer


herbicida en [Link]., el 2,4-D. Se descubrió que era un regulador del crecimiento vegetal que podía
ser empleado para el control de malas hierbas dicotiledoneas.
En 1943 se logra sintetizar en Inglaterra otro herbicida, el DNOC, y en el año 1945 el MCPA.
En 1949 se desarrollan los primeros aceites minerales herbicidas, y a partir de la década de 1950,
diversas empresas químicas comienzan a sintetizar gran diversidad de herbicidas, muchos de los
cuales son de uso corriente en la actualidad.

En el ámbito legislativo, la primera disposición que se dicta en España


para paliar los efectos de las plagas y enfermedades data de 1908
mediante la publicación de la Ley de las Plagas del Campo de 21 de
mayo, intenta paliar los efectos de las plagas mediante el tratamiento de
los focos que pudieran dar lugar a plagas. Además permitió considerar
de utilidad pública la lucha contra plagas como el barrenillo, el arañuelo
del olivo, el piojo rojo, la cochinilla australiana de los naranjos, el chancro
de los castaños, la mosca de las frutas, la filoxera y la langosta.
Los medios técnicos para combatir artrópodos y ciertas enfermedades eran todavía muy escasos, por
lo que se intenta impedir la entrada de agentes nocivos procedentes del exterior, a la vez que se
intensifican estudios sobre las principales plagas.
Las necesidades alimenticias de la población española después de la Guerra Civil y de la Segunda
Mundial, aconsejaron incrementar la protección de las cosechas de alimentos básicos, por lo que el
Ministerio de Agricultura queda facultado para declarar, por utilidad publica, como obligatorio el
tratamiento de plagas tan extendidas como:

Escarabajo de la patata (1944)


Gusano rosado del algodonero (1953)
Nematodos parásitos (1954)
Mosca de la fruta (1955)
Arañuelo, polilla y barrenillo del olivo (1957)
Moho azul del tabaco, mosca del olivo, rosquilla negra, y repilo del olivo (1962).

El desarrollo de la industria de fitosanitarios junto con la obligatoriedad mediante campañas


subvencionadas para combatir las plagas por el Ministerio de Agricultura, dió como resultado la
utilización masiva de los plaguicidas y lo que en un principio se pensó que solo ofrecía beneficios,
comenzó a mostrar otros aspectos.
En todo el mundo se observaron los efectos nocivos sobre las personas y la fauna como consecuencia
del uso indiscriminado de los plaguicidas, lo que hizo necesario la publicación de diversas disposiciones
que los regularan. Al mismo tiempo se fomentaron trabajos de investigación y estudios que permitieran
un mejor conocimiento de los problemas provocados por los fitosanitarios.
De esta época destacan las disposiciones legislativas en materia fitosanitaria sobre
las siguientes cuestiones:

Clasificación de los plaguicidas en categorias (A, B, C) segun su peligrosidad para personas y


animales domésticos y prohibición de adquirir y
tratar con productos de categoría C a los
particulares (23- II-1965).
Prohibición del DDT (22-III-1971).
Peligrosidad para la fauna silvestre (31-I-1
973).
Creación de las Estaciones de Avisos (31-Vlll-
1973).
Regulación del uso de herbicidas hormonales
(8-X-1973).
Prohibición del uso de los clorados de larga persistencia (4-XII-1975).
Prevención de daños a la fauna silvestre (9-XII-1975).
Creación del Libro Oficial de Movimiento (LOM) de productos fitosanitarios y regulación de su
fabricación, comercio y utilización (29- lX-1 976).
Resolución de Servicio de Defensa Contra Plagas prohibiendo el uso del metil paration en cítricos
(19-IX-1979).

Con la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea, la competencia en materia


fitosanitaria queda supeditada a lo dispuesto a las normas comunitarias. La publicación de la Directiva
91/414, traspuesta a nuestro ordenamiento jurídico mediante el Real Decreto 2163/94, que armoniza
las legislaciones nacionales de los distintos estados miembros, establece un sistema único de registro
de sustancias activas a partir de la cuales se pueden fabricar formulados, que deberán ser autorizados
por cada país.
Las sustancias existentes con anterioridad a la citada norma deberían pasar una nueva revisión más
exhaustiva, mientras que las nuevas necesitan, para ser incluidas en la lista única comunitaria, ser
autorizadas por la Comisión Europea.

De las mil sustancias activas autorizadas antes de 1993, un 26% (250) ha superado
la evaluación de seguridad.
La mayoría de las sustancias, un 67% han sido revocadas porque los expedientes no
se presentaron, eran incompletos o fueron retirados por las empresas.
Unas setenta sustancias, el 7% no superaron la reevaluación de seguridad y fueron retiradas del
mercado.

Por otra parte, las normas que regulan los productos fitosanitarios, cada vez mas exigentes y
restrictivas, y la progresión de sistemas productivos que no utilizan productos químicos de síntesis,
como es el de la agricultura ecológica, determinan la importancia de regular otros medios para el
control o la mitigación de los daños que pueden producir las plagas de los cultivos.
A tal efecto se publica la Orden APA 1470/2007. En su ámbito de aplicación están incluidos los
organismos de control biológico, las trampas y otros medios o dispositivos para el control de plagas, los
productos no fitosanitarios que puedan favorecer que los cultivos desarrollen vigor o resistencias frente
a patógenos o a condiciones ambientales adversas, o permitan mitigar de otra forma los estragos que
puedan causar.
Se excluyen del ámbito de aplicación de la presente orden los productos fitosanitarios,
los fertilizantes, los organismos de control biológico exóticos y los medios de aplicación de los
productos fitosanitarios sometidos a normativa específica.

Página Web del Ministerio del Agricultura,


Pesca y Alimentación.
4.2. Equipos de tratamiento fitosanitarios
Mucho se ha avanzado en la aplicación de los productos
para el control de los agentes nocivos de los vegetales.
Desde el primer pulverizador de mochila con
embolo (diseñado en el año 1887) para tratar el mildiu de la
vid, pasando por los pulverizadores de carro arrastrados
por caballerías, donde las bombas eran accionadas por las
ruedas o por un motor adicional, se ha llegado en la
actualidad a los potentes atomizadores turboalimentados
arrastrados por modernos tractores.
En cualquier caso, la finalidad del proceso de distribución de
agroquímicos radica en depositar, con la mayor eficiencia
posible, el plaguicida sobre las áreas ocupadas por las plagas. Este objetivo resulta ideal cuando permite
controlar la plaga en cuestión con la mínima cantidad de producto preservando la seguridad de las personas
y del ambiente.

Los medios empleados para la aplicación de productos fitosanitarios determinan en gran medida la
eficacia del tratamiento.
Cuando un equipo no se mantiene en un correcto estado no se pueden controlar los parámetros del
tratamiento: los costes de aplicación o la dosificación, como tampoco se puede obtener una efectividad
máxima de aquel.
De igual forma, un equipo mal regulado o con desgaste
excesivo (en boquillas, manómetro, bomba, etc...) tiene un
potencial contaminante muy elevado y riesgos de toxicidad
para el agricultor, que aumenta cuando los equipos carecen
de las protecciones de seguridad necesarias para evitar
accidentes (de la toma de fuerza, de correas y poleas, del
ventilador, etc).
Es por ello que en virtud de lo dispuesto en la Directiva
128/2009 y su transposición al ordenamiento jurídico
nacional mediante los Reales Decretos 1702/2011 y 1311/2012 determinan el Marco de Actuación para
conseguir un Uso Sostenible de los Productos Fitosanitarios.
Entre otras medidas, establece la revisión obligatoria de los equipos de aplicación de productos
fitosanitarios a partir del año 2016.
4.3. Organismos de control biológico
El término "control biológico" fue usado por primera vez en 1919 referido al uso de enemigos
naturales para el control de insectos plaga.
Quizá el caso mas antiguo de empleo de enemigos naturales (hace al menos 800 años) es el realizado
por agricultores chinos que utilizaban hormigas para el control de una chinche desfoliadora de los cítricos.
Pero existen también otros hechos históricos documentados de control biológico, así:

En 1835 se determinó que el problema que afectaba al gusano de seda era el hongo Beauveria
bassiana.
En 1878, en Rusia se descubrió que el hongo Metarhiziumanisopliae controlaba la larva del
escarabajo de la remolacha.
A principios del siglo XX un bacteriólogo japonés descubrió la bacteria Bacillus thurigiensis (cuando
la aísla de los cadáveres del gusano de seda) y que causaba grandes pérdidas en la sericultura.
En 1930 el hongo Trichodermasp otro muy conocido para el control de hongospatógenos del suelo.

Muchas de las utilidades de estos descubrimientos, sin embargo quedaron aparcados por el auge de los
fitosanitarios, ya que en aquel momento se consideró el remedio más interesante en el control de plagas y
enfermedades.
No obstante, el control biológico surge como método científico hacia el final del sigloXIX (1888)
gracias al éxito que alcanzo la introducción desde Australia a California de la Rodoliacardinalis para la lucha
de la cochinilla acanalada de los cítricos.
A nivel mundial, aparecen nuevas empresas especializadas, así como administraciones públicas que
ofrecen el material para su liberación a un costo que hace viable su aplicación y en función de la rentabilidad
del cultivo.
A continuación y sin ánimo de ser una relación exhaustiva, se relacionan algunas posibilidades
de utilización de artrópodos útiles:

Coleópteros

Cryptolaemusmontrouzieri: depredador del cotonet.


Rodoliacardinalis: depredador la cochinilla acanalada
Adaliabipunctata: depredador de pulgones en invernaderos.

Himenópteros

Leptomastixdactylopii: endoparásito de
cotonet
Aphytismelinus: ectoparásito de piojo
rojo o piojo blanco,
Trichogrammaspp: endoparásitos de
huevos de lepidópteros,
Diglphusisaea: parasitoide de dípteros
minadores de las hojas en hortalizas.

Fitoseidos

Phytoseiuluspersimilis: contra la araña


roja en invernadero,
Amblyseiuscucumeris contra trips.

Chinches
Nesidiocoristenius, Eretmocerusmundus
Macrolophuscaliginosus y Dicyphustamaniniison depredadores de mosca blanca
Oriusspp. contra trips, huevos y larvas de lepidópteros y otras plagas en invernadero.

Neurópteros

Chrysopa carnea: depredador polífago que combate lepidópteros y pulgones.

Dípteros

Aphidoletesaphidimyza: mosquito depredador de pulgones.


Algunos insectos introducidos, tales como Rodoliacardinalis o Cales noacki, se han aclimatado
perfectamente a nuestras condiciones y siempre que seamos respetuosos conla utilización de fitosanitarios
selectivos, ejercerán un buen control de la cochinilla acanalada y de la mosca blanca mosca
respectivamente.
Como veíamos anteriormente, el control de plagas puede también conseguirse con microorganismos
como virus, bacterias, hongos, nematodos, etc., ya porque ejercen una acción infectiva directa sobre el
huésped o mediante una acción toxica debida a los metabolitos obtenidos a partir de ellos.
RESUMEN
La presencia y dinámica de las poblaciones de fitófago (plagas y enfermedades) y plantas adventicias
(malas hierbas)
que acompañan a los cultivos, ha
estado íntimamente ligado a la actividad agraria.
Debemos considerar que, a pesar de
ser indeseables, pertenecen a los ecosistemas que el
hombre origina para producir alimentos, ya que estos
han evolucionado junto con ellos.

La evolución de los medios de protección


fitosanitaria, ha ido encaminada hacia la selección de
aquellos más efectivos y que a un mismo tiempo
limiten la contaminación ambiental, reduciendo
así los riesgos de los consumidores y aplicadores.

Los métodos de control de plagas tienen por


objeto eliminar o reducir la incidencia de los
fitófagos que afectan a los cultivos.

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