La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por Mycobacterium leprae y Mycobacterium lepromatosis, caracterizada por lesiones cutáneas y reacciones leprosas tipo 1 y tipo 2. El diagnóstico se realiza mediante baciloscopia y pruebas serológicas, mientras que el tratamiento incluye rifampicina y dapsona, aunque con posibles efectos adversos como hepatotoxicidad y anemia hemolítica. La respuesta inmune está mediada por linfocitos T y se clasifica en formas multibacilares y dimorfas.