Vulnerabilidad y Resiliencia Económica en México
Vulnerabilidad y Resiliencia Económica en México
2016
CONSTANCIA DE APROBACIÓN
1. ______________________________________________________
2. ______________________________________________________
3. ______________________________________________________
ii
Dedicada a mi abuelo (Químico Ayala)
e hija (Inami Luna)
iii
Agradecimiento
Agradezco a mi madre (Dra. Nahara Ayala) por su amor incondicional, apoyo y fe en mí. A
la madre de mi hija (Lorena Pedrin) por su paciencia durante estos dos años de maestría y
haberme dado la oportunidad de ser el padre de una hija por la cual siento un amor
desbordante. A mi hija (Inami Luna) por su comprensión, amor, inspiración y motivación. A
mis tíos (Aracely Ayala y Hugo Hidalgo) por su gran amor y siempre creer en mí.
A Laura Gómez (Asistente de la coordinación de la MEA) por siempre contar con la mejor
disponibilidad ante cualquier duda o petición, con una sonrisa y su felicidad contagiosa. Al
Dr. Oscar Peláez (Coordinador de la MEA) por ser el punto de referencia de un maestro
dedicado y preocupado por el aprendizaje de sus alumnos, al cual le guardo una gran
admiración como investigador, maestro y persona.
Al Dr. Víctor Hugo Torres (Universidad de Colima) por su gran interés y amor por la
docencia, por haber sido el maestro que nos hizo sentir el nivel de una maestría en economía,
y haber imprimido un especial interés en la total comprensión de lo expuesto en clase,
iv
siempre contando con gran paciencia, disponibilidad y capacidad para transmitir sus
conocimiento. A su vez le agradezco al Dr. Víctor Hugo el haberme recibido con los brazos
abiertos en la Universidad de Colima y ofrecido todo lo necesario para un adecuado
desarrollo de mi estancia de investigación, y el haber aportado reflexiones y
cuestionamientos sumamente relevantes que fungieron fuertemente a favor de la calidad de la
investigación. A su vez mi gratitud se extiende a el hecho de haber aceptado ser el elector
externo de la presente tesis y siempre haber apoyado la investigación en muchos aspectos
teóricos y metodológicos, pero especialmente por el apoyo moral que motivo el extra
esfuerzo.
Al Dr. Noé Aron (Lector interno) por su gran interés y entusiasmo por la presente
investigación, por ser una fuente de inspiración, inspiración motivada por su capacidad
intelectual, su calidad como persona y su habilidad para traducir en términos simples
cuestiones complejas. Si bien la relación no fue estrecha, las palabras de apoyo,
cuestionamientos y sugerencias en torno a la investigación fueron de suma relevancia, y me
impulsaron a hacer una investigación más sólida y en creer en la relevancia de la
investigación.
A mis compañeros de clase Laura, Cinthia, Margarita, Eli Martínez, Ely Ojeda, Jaime,
Francisco, Diego, Fidel, Abraham, Alfredo, Oscar Martell, Oscar Alayon, Rene, Cristian y
Fabián por ser quienes son, por ser tan diversos y compartir el mismo amor por la economía.
Agradezco la oportunidad de poder haber formado parte de esta generación (2014-2016) de la
MEA, y haberla compartido con gente tan valiosa y por las cuales siempre guardare un gran
respeto y aprecio.
Agradezco a la vida la oportunidad de haber hecho realidad el sueño que un día tuve de
pertenecer a la MEA en el COLEF, la posibilidad de expandir mis horizontes, ensanchar mis
conocimientos y establecer relaciones personales que me marcaron de por vida para bien. Así
como la posibilidad de haber podido desarrollar una investigación cuyos resultados pueden
llegar a fungir a favor del desarrollo de nuestras comunidades.
Agradezco a Robert Frey (Fundador de Transición Ensenada A.C.) por haber abierto mi
percepción a la posibilidad de generar soluciones locales ante problemas globales y el
v
haberme mostrado que nosotros mismos contamos con la posibilidad de ser arquitectos de
nuestra propia realidad, y que el diseño de dicha realidad debe efectuarse por y para la
comunidad. Robert me adoctrino en los movimientos de transición en los cuales el concepto
de resiliencia económica (elemento central de la presente investigación) es de suma
importancia, ya que constituye una capacidad elemental para el desarrollo de las
comunidades. El trabajo de Roberto continua rindiendo frutos y la definición que él
inicialmente me dio de resiliencia económica hoy para mi es algo más complejo, tangible y
relevante.
vi
Resumen:
vii
Abstract:
The present investigation makes a theoretical development between the four central elements
for the study of the economic resilience of the states of Mexico (shock phenomenon,
vulnerability condition, resilience capacity and economic performance). The 2007-2009
international financial crisis represents the economic shock and its measure through the
cyclical component of the state’s economic growth, the vulnerability condition through the
estimation of the economic vulnerability index and the resilience capacity through the
economic resilience index, the forth element (economic performance) is measured trough the
slope of the trend of economic growth. The theoretical development starts from the presence
of an external economic shock who´s effects are materialized in the form of cyclical
component through the vulnerability condition, ones the effect of the shock is materialized
the resilience capacity allows a state’s economy to preserve or improve the slope of the
growth trend in the context of the international financial crisis. The exploratory analysis
makes a graphic and statistic description of the elements under consideration. While the
empirical analysis makes the estimation of models that relates the cyclical behavior of the
state’s economies and their respective vulnerability condition and models that relates the
changes in the slope of the trend of the economic growth with the resilience capacity of each
state in the context of the financial crisis.
viii
Índice de contenido:
INTRODUCCIÓN…………………………………………………….……………………01
Objetivos e hipótesis…………………………………………………………….……….05
Objetivo general………………………………………………………..…………………05
Objetivos específicos…………………………………………………………..…………05
Hipótesis general………………………………………………………………...……….06
Hipótesis especificas…………………………………………………………….……….06
I.-MARCO TEÓRICO…………………………………………………………….……….08
II.-MARCO METODOLÓGICO…………….…………………………………..…….….19
ix
2.2.3-Procesamiento de los datos para la construcción de variables………………...28
x
3.3.1-Componentes del Indicador de Vulnerabilidad Económica…………………..57
CONCLUSIONES GENERALES…………………………………………………...……90
Bibliografía……………………………………………………………………………….....97
xi
Anexos
xii
Índice de Tablas
Índice de Graficas
xiii
INTRODUCCIÓN
1
Los recientes desarrollos teóricos en relación a la resiliencia económica surgen como
respuesta ante la necesidad de identificar, entender y explicar las capacidades y condiciones
económicas que definen el porvenir de una economía ante la presencia de shocks externos.
2
El análisis exploratorio (capítulo III) y el análisis empírico (capítulo IV) se abocan a probar
las hipótesis concernientes a las relaciones shock-vulnerabilidad y resiliencia-desempeño de
manera separada. Sin embargo el puente entre ambas relaciones, el cual conecta a los efectos
del shock económico materializados por la vulnerabilidad con la capacidad de resiliencia y el
desempeño económico, es una cuestión que se deja pendiente para futuras investigaciones, lo
cual se debe a la necesidad de enfocar los esfuerzos de la presente investigación en validar
dichas relaciones por separado, de tal forma que se apoye la consolidación de los conceptos.
El tercer capítulo se aboca a desarrollar el análisis exploratorio, el cual inicia con una
descripción general de las causas de la crisis financiera internacional y sus efectos sobre la
economía mundial y el impacto de la crisis en México y en las entidades federativas; lo cual
constituye un elemento importante para justificar la necesidad de cuantificar la vulnerabilidad
y resiliencia económica de las entidades. En un segundo apartado se expone el
comportamiento de los elementos de vulnerabilidad y resiliencia económica, se estiman los
indicadores respectivos y se analizan en el contexto del comportamiento cíclico y la
pendiente de la tendencia del crecimiento económico de las entidades federativas de México
del 2003 al 2014.
3
El análisis empírico constituye el cuarto capítulo, en el cual se presentan las diferentes
estimaciones necesarias para cumplir con los objetivos de la investigación y poder refutar o
afirmar las hipótesis establecidas. Dichas estimaciones van desde la obtención de los
componentes cíclicos y la tendencia del crecimiento económico de las entidades federativas
por medio del método propuesto por Christiano y Fitzgerald (1999), pasando por la
estimación de los indicadores de vulnerabilidad y resiliencia económica por medio del
método de estandarización minimax, finalizando con la estimación de dos modelos base: el
primero establece al comportamiento cíclico de las economías en función de los elementos
del IVE y el segundo considera a la pendiente de la tendencia (trayectoria del crecimiento
económico) en función de los elementos del IRE.
El propósito del análisis reitera la necesidad de indagar en los factores que permiten explicar
las discrepancias en el comportamiento económico de las entidades federativas de México,
reconociendo que el análisis de la vulnerabilidad y resiliencia económica representa una
importante aproximación para entender dichas diferencias.
La tesis termino con el apartado de conclusiones generales, donde se señala que a pesar de
que el análisis empírico refuta la relación establecida entre el comportamiento cíclico de las
entidades federativas y su respectiva condición de vulnerabilidad económica, los resultados
del análisis exploratorio indican que las entidades más vulnerables presentaron un
componente cíclico negativo más pronunciado que las entidades menos vulnerables durante
el auge de la crisis financiera, lo cual concuerda el planteamiento teórico y confirma la
hipótesis establecida. Por otro lado, el análisis empírico permite afirmar la presencia de una
relación significativa entre la capacidad de resiliencia económica de una entidad y los
cambios en la pendiente de la tendencia de su crecimiento económico en el contexto de la
crisis financiera internacional.
4
Objetivos e hipótesis
Objetivo general
Desarrollar una relación teórica entre los conceptos: shock económico externo, condición de
vulnerabilidad económica, capacidad de resiliencia económica y desempeño económico para
identificar y cuantificar dichas condiciones y capacidades en las entidades federativas de
México por medio de la estimación de Indicadores de Vulnerabilidad Económica e
Indicadores de Resiliencia Económica. Y realizar un análisis exploratorio y empírico
vinculando los indicadores estimados (IVE e IRE), el componente cíclico (shock económico)
y desempeño económico (pendiente de la tendencia de crecimiento económico).
Objetivos específicos
Efectuar una revisión de la crisis financiera de 2008 (orígenes, causas y efectos) y relacionar
dicha crisis con el crecimiento económico y comportamiento cíclico de las entidades
federativas de México.
5
Hipótesis general
La condición de vulnerabilidad económica con la que cuente una entidad económica permite
o restringe la entrada de fuerzas externas (negativas y positivas) que pueden incidir en mayor
o menor grado sobre el comportamiento cíclico de dicha economía y por ende influir en su
trayectoria. Por otro lado la capacidad de resiliencia económica le permite a una economía
lidiar de mejor manera con las fuerzas de cambio externas, ya sea resistiéndose, adaptándose
o transformándose, de tal forma que dicha capacidad le permita preservar o mejorar su
trayectoria en el contexto de un shock económico.
Hipótesis específicas
La capacidad de resiliencia económica la permite a una entidad económica encarar las fuerzas
de shock externas que ingresan por medio de la condición de vulnerabilidad económica, de
tal forma que pueda mantener o mejorar la pendiente de su tendencia de crecimiento.
Una entidad con una elevada condición de vulnerabilidad y nula capacidad de resiliencia
económica, ante una fuerza externa negativa presentaría un componente cíclico muy por
debajo de su tendencia al momento del shock (reflejando su vulnerabilidad), mientras que la
ausencia de capacidades de resiliencia permitiría que la crisis generada por el shock externo
influya negativamente sobre la pendiente de la tendencia de crecimiento de dicha economía.
A su vez las fuerzas externas positivas que se presentan en la economía por medio de la
6
condición de vulnerabilidad económica no podrán ser traducidas en mejoras en la pendiente
de la trayectoria de crecimiento económico debido a su nula capacidad de resiliencia
económica.
En relación a las economías que cuentan con una condición de vulnerabilidad económica
(IVE) baja, y escasa capacidad de resiliencia (IRE), se esperaría presenten un
comportamiento cíclico ajeno a las fuerzas externas o shocks externos debido a su escasa
conectividad con los mercados internacionales, y por ende una trayectoria de crecimiento
estable.
Las hipótesis expuestas forman parte de los mecanismos y condiciones económicas implícitas
en el estudio de la vulnerabilidad y resiliencia económica, sin embargo debido a la
complejidad de dichas relaciones no todas las hipótesis son corroboradas en su totalidad. En
este sentido la hipótesis expuesta en el segundo párrafo del presente apartado (Hipotesis
Especificas), donde se expone que la capacidad de resiliencia encara las fuerzas de shock
externas materializadas por la condición de vulnerabilidad, es una cuestión que no es
cabalmente probada en la presente tesis. Los esfuerzos de la investigación se centran en
probar la relación entre la condición de vulnerabilidad económica y el comportamiento
cíclico de las economías, y la relación entre la capacidad de resiliencia económica y los
cambios en la pendiente de la tendencia durante y después de la crisis financiera.
7
I.-MARCO TEÓRICO
El objetivo del capítulo es generar un marco teórico amplio por medio de la revisión histórica
del concepto de resiliencia económica, resaltando las similitudes y diferencias presentes en
cada una de las aproximaciones teóricas establecidas por diferentes autores.
8
“Cualquiera que esté familiarizado con la historia del pensamiento económico
inmediatamente reconocerá, particularmente que todos los economistas del
siglo XIX y muchos del siglo XX han creído sin critica alguna, que todo lo que
es necesario para explicar la historia dada de desarrollo es indicar las
condiciones o factores causales, como el incremento de la población o la
oferta de capital. Lo cual es suficiente en los casos muy raros. Como regla,
ningún factor actúa en una forma única determinada, y cuando esto no sucede,
surge la necesidad de indagar en los detalles del modo operandi del
mecanismo a través del cual actúa” (Schumpeter, 1947, p. 149).
9
“En la visión de la naturaleza resiliente, comportamientos cercanos al
equilibrio y las herramientas matemáticas tradicionales para el análisis de la
estabilidad local son irrelevantes…El enfoque se convierte en las condiciones
en la frontera de dominios estables, el tamaño de dichos dominios, y las
fuerzas que mantienen esos dominios”, (Gunderson y Holling, 2002, p.5).
Posteriormente Agustine et al. (2012) retoma las aportaciones de Foster (2012) para
desarrollar el concepto de resiliencia económica, enfocándose en la dimensión “capacidad
económica regional” del IRR, la cual se compone de cuatro elementos: equidad de ingresos,
diversificación económica, accesibilidad económica de la región y ambiente de negocios. El
propósito de la investigación de Agustine et al. es encontrar evidencia empírica de la relación
entre la “capacidad económica regional” de una metrópolis con su capacidad resiliencia
económica.
Norris et al. (2008) definen resiliencia como “el proceso de vinculación de un conjunto de
capacidades adaptativas rumbo a una trayectoria positiva de funcionalidad y adaptación
después de un disturbio”. Lo cual junto con las aportaciones de otros autores (Foster, 2012;
Agustine et al., 2012) indica que la resiliencia no es un resultado u output, sino un proceso
del cual depende la capacidad de resistencia, adaptación y transformación de una entidad ante
fuerzas de cambio (Béné, 2012).
10
De la revisión histórica que realiza Winderl (2014) en relación a las distintas aportaciones de
múltiples autores para la medición de la resiliencia, identifica seis elementos que se incluyen
dentro de las diferentes aproximaciones para su cuantificación: medición del bienestar antes y
después del desastre o shock, cuantificación de la vulnerabilidad, medición de las
capacidades de resiliencia, identificación y cuantificación de los desastres relacionados con
shocks, medición de la reacción y recuperación, y la estimación de resultados de programas.
En este sentido Briguglio et al. (2009) realiza una importante aportación al incorporar en su
análisis de la capacidad de resiliencia económica la condición de vulnerabilidad económica.
Los autores consideran a la vulnerabilidad como una condición inherente que se encuentra
determinada por el grado de apertura económica, el nivel de concentración de las
exportaciones, y la dependencia en importaciones estratégicas. Además se refieren a la
resiliencia como una capacidad inducida determinada por la estabilidad macroeconómica, la
eficiencia de los mercados, buena gobernanza y desarrollo social.
En el modelo elaborado por Norris et al. (2008) la resiliencia ocurre cuando los recursos son
lo suficientemente robustos, redundantes, o rápidos para contrarrestar los efectos de los
estresores de tal forma que se retorne a la funcionalidad, adaptándose al entorno alterado. Y
la vulnerabilidad ocurre cuando los recursos no son lo suficientemente robustos, redundantes
o rápidos para crear resistencia o resiliencia, resultando en una disfunción persistente.
Los estresores son circunstancias que amenazan el funcionamiento de una entidad, los
modelos del proceso de estrés generalmente consideran las características del estresor,
valorización del estresor, la respuesta ante los efectos del estresor, y las condiciones que
11
influyen sobre la relación del estresor con su valorización y la respuesta del sistema (Norris
et al., 2008). Aunado a esto, en la teoría de la diátesis del estrés1 se propone que los niveles
de exposición interactúan con la vulnerabilidad preexistente, influyendo sobre la respuesta de
la entidad ante el estrés (Benight et al., 2002).
Lo anterior nos conduce a la investigación realizada por Duval et al. (2007) cuyo objetivo fue
la medición de la resiliencia económica de los países de la OECD, por medio de la
estimación de coeficientes de amplitud y persistencia de los ciclos económicos específicos
para cada nación, detallando que dichos coeficientes se encuentran determinados por la
regulación de los mercados, la presencia de legislación para la protección del empleo, y el
monto de deuda hipotecaria de los hogares. Adicionalmente, el componente cíclico2 de las
tasa de crecimiento es considerada por los autores (Duval op. cit., 2007) como el elemento
que representa la presencia de shocks económicos dentro de su modelo, y el cual constituye la
variable dependiente del modelo.
Lo anterior revela la existencia de una posible inconsistencia al intentar distinguir entre las
capacidades económicas necesarias para resistirse al cambio, de las necesarias para adaptarse
ante el cambio (Béné et al., 2012).
A su vez es importante realizar una distinción entre los shocks covariantes y los shocks
idiosincráticos, donde los primeros son shocks que afectan a todos los agentes o economías
bajo análisis, y los segundos son shocks que solamente afectan a un individuo o economía en
específico (Béné op. cit., 2012).
La divergencia entre los ciclos económicos de los distintos países de la OECD ha tendido a
disminuir, derivando en un incremento de la sincronización de ciclos económicos, lo cual se
debe principalmente a un incremento de los vínculos financieros y comerciales entre países, y
conduciendo a un ensanchamiento de los canales de transmisión de los shocks económicos
(Duval et al., 2007), lo cual guarda una estrecha relación con la condición de vulnerabilidad
1
Considera que las condiciones de vulnerabilidad de un individuo sin inherentes y hacen al individuo
susceptible ante cambios en su ambiente y efectos de estrés, lo cual puede derivar en cambios drásticos y
permanentes del individuo.
2
Brecha entre el crecimiento actual y la tendencia del crecimiento
12
económica identificada por múltiples autores (Briguglio et al., 2009; Winderl, 2014; Béné et
al., 2010),
Bajo la concepción de Duval et al. (2007), una economía es más resiliente conforme sus
políticas publicas le permiten minimizar la amplitud y reducir la persistencia de los efectos
ocasionados por la presencia de shocks covariantes o ciclos económicos.
“La Paradoja de Singapur” propuesta por Briguglio op. cit. (2009) surge del estudio de la
economía de Singapur, la cual cuenta con una elevada condición de vulnerabilidad debido a
una elevada participación del comercio exterior y del flujo de capitales en la economía, la
cual la hace más susceptible a la volatilidad de los mercados internacionales, dicha
vulnerabilidad es contrarrestada por las elevadas capacidades de resiliencia con las que
cuenta la economía de dicho país, lo cual le permite mantener tasas de crecimiento
económico sostenidas a pesar de encontrarse incrustada en contextos internacionales de alta
volatilidad.
Briguglio op. cit. (2009) considera a la resiliencia económica como una “habilidad
económica impulsada por políticas que le permite recuperarse y/o ajustarse a los impactos
negativos de shocks exógenos adversos y beneficiarse de shocks positivos”.
Las aportaciones de Béné et al. (2010), Briguglio et al. (2009), Agustine et al. (2012) y Duval
et al. (2007), permiten comprender el rol de cada uno de los elementos centrales (shocks,
resiliencia, vulnerabilidad y desempeño) para el estudio de la resiliencia económica. La
vulnerabilidad funge como una condición que permite la entrada de fuerzas de cambio
13
provenientes del exterior (shocks económicos), dichas fuerzas son encaradas por la capacidad
de resiliencia, la cual puede presentar tres facetas: resistencia, adaptación y transformación;
según la intensidad del cambio. Finalmente, en el desempeño económico culmina la
interacción entre shocks, vulnerabilidad y resiliencia, si la fuerza de cambio externa impacta
negativamente al desempeño económico se considera que la capacidad de resiliencia fue
insuficiente dada la intensidad del shock y la condición de vulnerabilidad. Por otro lado, si la
intensidad remante del shock externo es diferida por la capacidad de resiliencia se considera
que la economía cuenta con una capacidad de resiliencia satisfactoria.
14
En primer lugar la Resiliencia Económica se concibe como la capacidad económica que le
permite a una entidad resistirse y/o adaptarse ante las fuerzas de cambio, la cual se refleja en
una trayectoria de crecimiento (tendencia) estable y positiva, cuya pendiente no se ve alterada
significativamente después la presencia de los efectos del shock económico externo negativo.
Dicha capacidad se compone de los siguientes elementos: Grado de diversificación de la
actividad económica, distribución del ingreso, dimensión social (capital humano y acceso
a servicios de salud), y dimensión crediticia (monto del crédito otorgado por la banca
comercial en relación al PIB y el grado de diversificación de la distribución del crédito).
La Distribución del Ingreso mide que tan bien está distribuida la renta (ingresos) de una
economía entre su población, conforme una región cuenta con una mejor distribución del
ingreso su respuesta ante disturbios tiende a ser más cohesiva (Cutter et al., 2008). Este
elemento es considerado por Agustine et al. (2012) para la elaboración del ICER.
El Índice de Rotación del Empleo mide la Flexibilidad del Mercado Laboral, este factor es
considerado por autores como Duval et al. (2007) como un elemento clave de la resiliencia de
una economía, ya que un mercado laboral flexible le permite a una entidad ajustarse con
3
Representa el nivel de capacitación de la mano de obra que permite que el trabajador sea más
productivo y sea capaz de adaptarse, promoviendo la flexibilidad del mercado laboral. Es
considerado de manera indirecta por Briguglio et al. (2009) en la categoría de Desarrollo Social
para la construcción del Indicador de Resiliencia.
4
Representa a la población asegurada por instituciones públicas de salud. Autores como
Briguglio et al. (2009) consideran que avances en materia de salud conducen a una mayor
capacidad de resiliencia económica, ya que representa un elemento clave de la red de protección
social.
15
mayor rapidez y eficiencia ante cambios abruptos en la demanda laboral de determinados
sectores.
El Dimensión Crediticia se estima a partir de valores estandarizados del monto del crédito
otorgado por la banca comercial en relación al PIB y del grado de diversificación en la
distribución del crédito otorgado por la banca comercial.
El crédito otorgado por la banca comercial cuenta con el potencial de amortiguar los efectos
negativos de un shock o desastre económico (Hallegate, 2014), conforme la población y el
gobierno cuenten con mayor acceso a crédito su capacidad de respuesta ante efectos
negativos de una crisis económica incrementa, ya que le permite amortiguar los efectos, y a
su vez beneficiarse de periodos de recuperación o auge económico. Este elemento es
considerado en los trabajos de Hallegate (2014), Béné et al. (2012) y Winderl (2014).
16
precios de estos bienes pueden generar shocks económicos generados por cambios drásticos
en los términos de intercambio.
Por otro lado, conforme los Egresos por el Concepto de Deuda Pública incrementan en
relación al PIB de las entidades, se eleva la condición de vulnerabilidad de una economía, ya
que implica que una menor proporción de los ingresos públicos se encontrarán disponibles
ante la presencia de disturbios económicos, disturbios que pueden llegar a generar la
necesidad de participación del gobierno a través del gasto público. A su vez, una contracción
económica puede generar una reducción de la recaudación fiscal, lo cual ante la presencia de
elevados montos de egresos por el concepto de deuda, se exacerbaría los efectos de los
disturbios económicos.
17
largo de la entidad, una elevada densidad implica que una cantidad mayor de personas son
susceptibles a posibles disturbios en una sola localidad (Briguglio et al., 2009).
18
II.-MARCO METODOLÓGICO
Winderl (2014) destaca dos aproximaciones generales para la medición de la resiliencia, una
es la forma inductiva y la otra es la deductiva, la forma inductiva implica que el proceso de
selección de elementos que conformaran a los indicadores se basa en aportaciones teóricas y
consideraciones subjetivas, mientras que la forma deductiva implica la implementación de
algún método cuantitativo que permita la corroboración empírica de la significatividad de los
elementos seleccionados.
5
Otras formas de cuantificar a la resiliencia de una economía es por medio de la elaboración de
modelos que permitan identificar relaciones causales entre los elementos de resiliencia y el
desempeño económico en periodos de shock, así como la estimación de los coeficientes respectivos.
19
2.1.1-Las aportaciones de Agustine et al. (2012)
Agustine op. cit. (2012) estiman el Indicador de Capacidad Económica Regional (ICER) para
361 áreas metropolitanas de Estados Unidos durante el periodo de 1978 a 2007,
posteriormente operacionalizan periodos de recesión y recuperación con base en el
comportamiento de la tasa de crecimiento de la economía o el empleo; si las tasas de
crecimiento caen dos puntos porcentuales en un solo año con respecto al promedio de los
ocho años anteriores se considera que se presenta un periodo de recesión, si la economía
recupera los niveles de crecimiento promedio previos a la recesión (4 años) en un periodo
menor a los cuatro años se considera que se presenta un periodo de recuperación.
La intensión de Agustine et al. (2012) es establecer una relación entre los periodos de
recesión y recuperación con el ICER por medio de la implementación de un modelo logit
binario cuya variable dependiente es dicotómica, cero para los periodos de recesión y uno
para los de recuperación, siendo el ICER y sus elementos las variables independientes del
modelo.
Los resultados que obtienen indican que no hay una relación estadística significativa entre los
periodos de recesión y recuperación y las capacidades económicas regionales estimadas
dentro del ICER, lo cual tal y como lo mencionan los autores se puede deber a que la
capacidad económica se midió de manera incorrecta y/o incompleta, por no modelar
características cuantificables y relevantes en el análisis, o por efectuar un planteamiento
incorrecto para la medición de la resiliencia.
Un aporte importante del planteamiento elaborado por Agustine et al. (2012) radica en el uso
del Índice de Hirschman-Herfindahl para estimar el grado de diversificación de la actividad
20
económica. Dicho indicador es empleado a lo largo de la presente investigación para estimar
el grado diversificación de la actividad económica, el grado de concentración de las
exportaciones, y el grado de diversificación en la distribución del crédito otorgado por la
banca comercial, aspectos que serán revisados a detalles en apartados siguientes.
Como se mencionó en el primer capítulo (Marco Teórico) Duval et al. (2007) elaboran un
análisis entre las políticas estructurales, la resiliencia económica y los shocks económicos.
Dicho análisis implica la estimación de los coeficientes de persistencia y amplitud
(específicos para cada economía) de los ciclos económicos, con base en políticas y factores
institucionales que se incorporan en lo que los autores denominan Matriz X.
Por ende una economía cuyos coeficientes (de amplitud y persistencia) le permiten minimizar
la presencia de brechas entre los valores actuales y potenciales de las tasa de crecimiento
económico, por medio de una reducción de la amplitud y persistencia de los ciclos, es
considerada como una economía resiliente.
21
𝐺𝐴𝑃𝑖𝑡 = 𝜑𝑖 (𝐺𝐴𝑃𝑖𝑡−1 − 𝜂𝐺𝐴𝑃𝑖𝑡−2 ) + 𝜆𝑡 (1 + 𝛾𝑖 ) + 𝛼𝑖 + 𝜀𝑖𝑡 (1)
𝑗
𝜑𝑖𝑡 = 𝜑 + ∑ 𝜑 𝑗 (𝑋𝑖𝑡 − 𝑋̅𝑗 ) 𝑦 𝛾𝑖𝑡 = 𝛾 + ∑ 𝛾 𝐾 (𝑋𝑖𝑡𝐾 − 𝑋̅ 𝐾 ) (2)
𝑗 𝐾
El presente planteamiento nos permite visualizar el comportamiento dual que puede llegar a
tener una política pública, por ejemplo la presencia de legislación para la protección del
empleo en un periodo de shock económico puede reducir la amplitud del ciclo económico al
generar fricción sobre la movilidad laboral y al mismo tiempo prolongar los efectos
generados por el shock al limitar la movilidad laboral.
Dos elementos importantes del planteamiento de Duval et al. (2007) son considerados en la
estrategia metodológica de la presente tesis, el primer elemento es considerar al componente
cíclico, como variable dependiente del primer modelo, bajo el supuesto de que componentes
cíclicos de nulos a moderados durante periodos de crisis son un reflejo de la condición de
vulnerabilidad económica de una entidad, sustituyendo a los elementos de resiliencia
económico como variables independientes en el modelo por los elementos de vulnerabilidad.
22
2.1.3-Las aportaciones de Briguglio et al. (2009)
Briguglio et al. (2009) se limitan a realizar una aproximación inductiva, lo cual les permite
enfocarse en la estimación de los indicadores y en interpretar sus hallazgos. Lo que torna
peculiar el planteamiento de Briguglio y colaboradores es el hecho de ubicar en un plano
cartesiano a las diferentes economías bajo estudio, donde en el eje de las abscisas se presenta
el indicador de resiliencia y en el de las ordenadas el indicador de vulnerabilidad.
Los autores citados emplean un plano cartesiano para plantear cuatro escenarios en los cuales
se puede ubicar una economía. La economía de Singapur se presenta en el escenario “auto
hecho” (recuadro superior derecho), elevada vulnerabilidad y elevada resiliencia, mientras
que economías como Honduras, Venezuela, y Senegal se encuentran ubicadas en el recuadro
inferior derecho (“el peor escenario”).
23
1. Identificar las variables necesarias para la elaboración del análisis de la vulnerabilidad
y resiliencia económica.
2. Obtención y captura de datos.
3. Procesamiento de datos y construcción de variables (elementos) para la estimación de
los indicadores de resiliencia y vulnerabilidad económica, así como para la estimación
del shock y desempeño económico.
4. Estimación de los indicadores de vulnerabilidad y resiliencia económica por medio
del proceso de estandarización minimax.
5. Análisis exploratorio del crecimiento económico y del comportamiento cíclico de las
economías y de los elementos e indicadores de vulnerabilidad y resiliencia económica
de las entidades federativas de México en el contexto de la crisis financiera
internacional.
6. Estimación de un modelo con datos de panel que relacione al componente cíclico del
crecimiento económico de una entidad con los elementos del indicador de
vulnerabilidad económica.
7. Estimación de un modelo con datos de panel que relacione a la pendiente de la
tendencia del crecimiento económico de una entidad con los elementos del indicador
de resiliencia económica.
Este primer paso en la estrategia metodológica señala las variables necesarias para la
operacionalización de los cuatro elementos centrales en el análisis: Condición de
vulnerabilidad económica, capacidad de resiliencia económica, shock económico y
desempeño económico.
24
El primer elemento es la condición de vulnerabilidad económica de una entidad federativa,
cuantificada por medio de la estimación del Índice de Vulnerabilidad Económica (IVE), el
cual se compone de los siguientes elementos:
25
Los movimientos cíclicos de una economía (shocks económicos materializados) cuentan con
la posibilidad de incidir sobre la trayectoria (tendencia) del crecimiento económico por medio
de su capacidad de resiliencia económica. La hipótesis correspondiente a este planteamiento
considera que los cambios en la pendiente de la tendencia del crecimiento económico,
generados por movimientos cíclicos, de una entidad dependen de los elementos considerados
en el IRE. Por lo que el cuarto elemento de la investigación, el desempeño económico, es
representado por la pendiente de la tendencia del crecimiento económico de una entidad.
Algunos otros datos como las exportaciones por entidad federativa, y los egresos por
concepto de deuda pública fueron tomados del Banco de Información Económica (BIE). Del
Banco de México (BANXICO) se tomaron las cifras del crédito otorgado por la banca
comercial, y del Sistema Nacional de Información Estadística Educativa (SNIE) de la
Secretaria de Educación Pública (SEP) se obtiene las variables necesarias para la elaboración
del elemento Capital Humano: Tasa de escolarización de la educación media superior y la
cobertura porcentual de la educación superior.
26
Índice de Vulnerabilidad Periodo de Tiempo Fuente
Económica
a) Índice de Concentración de Del 2007 al 2014 Elaboración propia con datos de
Exportaciones(IHH) INEGI
b) Grado de Apertura Del 2007 al 2014 Elaboración propia con datos de
Económica INEGI
c) Flujos de IED sobre PIB Del 2003 al 2014 Elaboración propia con datos de
INEGI
d) Deuda Pública sobre PIB Del 2003 al 2014 Elaboración propia con datos de
INEGI
e) Densidad Poblacional 2005, 2010, 2012 y Elaboración propia con datos de
2013 INEGI
Cuadro 2.2.1-Elementos del Índice de Vulnerabilidad Económica
Fuente: Elaboración propia.
La información relevante para el análisis del crecimiento económico por entidad federativa
de 2003 a 2014 se obtuvo de INEGI bajo el concepto Producto Interno Bruto por Entidad
Federativa a valores constantes (base 2008).
27
2.2.3- Procesamiento de los datos para la construcción de variables.
• Índice de Hirschman-Herfindhal (IHH) para la obtención del ICE, IDEA y del Índice
de Diversificación en la Distribución del Crédito Otorgado por la Banca Comercial
(IDDCOBC, insumo necesario para la elaboración de la DC).
• Índice de Rotación del Empleo (IREmp) a partir de la cantidad anual del número de
trabajadores por actividad económica.
• La ponderación de variables en relación al PIB (Egresos por Deuda Pública, EDP;
Flujo de Inversión Extranjera Directa, FIED; Crédito Otorgado por la Banca
Comercial, COBC).
• Estimación de la Densidad Poblacional (DPob), la Dimensión Social (DS), y
Dimensión Crediticia (DC)
• Índice de Distribución del Ingreso (IDI) se construye a partir de la inversa del Indice
de Gini proporcionado por INEGI, de tal forma que mayores valores del IDI reflejen
una mejor distribución del ingreso.
• El porcentaje de la población con acceso a servicios de salud, son datos que se
emplearon sin modificación alguna.
28
• Estimación del componente cíclico y la tendencia del crecimiento económico por
medio del filtro de pase de banda Christiano-Fitzgerald (2003).
i) Índice de Hirschma-Herfindahl
1
Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑑𝑒 𝐷𝑖𝑣𝑒𝑟𝑠𝑖𝑓𝑖𝑐𝑎𝑐𝑖ó𝑛 =
𝐼𝐻𝐻
𝑋+𝑀
𝐺𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝐴𝑝𝑒𝑟𝑡𝑢𝑟𝑎 𝐸𝑐𝑜𝑛ó𝑚𝑖𝑐𝑎 =
𝑃𝐼𝐵
29
Para el caso de las estadísticas a nivel estatal solo se cuenta con el nivel de exportaciones de
2007 a la fecha, al presentarse la misma situación para las 32 entidades federativas se optó
por aplicar la siguiente formula:
𝑋𝑖𝑡
𝐺𝐴𝐸𝑖𝑡 =
𝑃𝐼𝐵𝑖𝑡
El GAE puede llegar a tomar valores superiores a la unidad6 cuando (X+M) es mayor que el
PIB(C+I+G+X-M), lo cual suele suceder en economías cuyo mercado interno es pequeño en
comparación con su sector externo, y en otras ocasiones se presenta cuando el flujo de
exportaciones se desfasa con respecto a la producción, lo cual es más común cuando las
exportaciones pueden mantenerse como inventarios. Lo anterior no limita las conclusiones
del análisis comparativo entre los distintos GAE de las entidades federativas.
Se estima a partir de la movilidad laboral anual entre las diferentes actividades económicas
(agrícolas, construcción, industria manufacturera, comercio, servicios, otros, y no
especificado) con base en las aportaciones de Castillo7. El IREmp se estima en dos etapas:
Primero se calculó la movilidad laboral por sector y posteriormente se promedian los valores
obtenidos de todos los sectores. La idea del indicador es resaltar que tan dinámico es el
mercado laboral, bajo la suposición de que conforme el mercado tenga mayor movilidad,
mayor será su capacidad de ajustarse.
6
El GAE es menor 1 cuando (X-M)<(C+I+G+X-M), igual a 0 cuando (X-M)=(C+I+G+X-M), y
mayor a uno cuando (X-M)>(C+I+G+X-M). Despejando la formula encontramos que un GAE>1 se
presenta cuando M>1/2(C+I+G+X-M), lo cual reitera que es un caso que se presenta cuando el tamaño
de la economía es pequeño en relación a su sector externo.
7
Castillo (2006) plantea un Índice de Rotación del Personal de una empresa, como parte de su
investigación en el área de administración de personal, con base en las contrataciones y despidos de
trabajadores dentro de un mismo periodo de tiempo.
30
La fórmula planteada por Castillo (2006)8 para la medición del IRE fue modificada para
adaptarse a la disponibilidad de información y cumplir con el objetivo del presente elemento
(IREmp).
√(𝐹1 − 𝐹2)2
∗ 100
𝐼𝑅𝐸𝑚𝑝 = 2
𝐹1 + 𝐹2
2
Los datos de Deuda Púbica, Flujos de Inversión Extranjera Directa y el monto del Crédito
Otorgado por la Banca Comercial se dividen con respecto al PIB de cada entidad federativa,
de tal forma que se pueda contar con el monto de la deuda pública, del flujo de IED y el
crédito otorgado por la banca comercial en relación al tamaño de la economía estatal.
8
𝐴+𝐷
∗100
𝐼𝑅𝑃 = 2
𝐹1+𝐹2 , donde “A” representa la cantidad de personal contratado durante el periodo de
2
análisis, “D” representa los despidos de personal durante el periodo de análisis.
En la tesis (A+D)/2 fue suplantada por la diferencia al cuadrado entre el número de trabajadores al
inicio del periodo y al final del periodo, posteriormente se obtiene la raíz cuadrada de esta diferencia,
de tal forma que solo se obtiene la diferencia en el número de empleo sin que se generen valores
negativos; el resto de la formula aplicada es idéntica al planteamiento de Castillo.
31
La Densidad Poblacional se estima a partir de las estimaciones poblacionales realizadas por
INEGI (para los años 2005, 2010, 2012 y 2013) y la extensión territorial de cada estado,
dividiendo el tamaño de la población de un determinado año con respecto a su extensión
territorial.
Las tasas de crecimiento económico anual se estiman con los valores del PIBE (base 2008)
de 2003 a 2014. El componente cíclico y la tendencia del crecimiento se estima con el
método propuesto por Christiano Fitzgerald (1999, 2003), considerando que las series del
PIBE son estacionarias en primer diferencia con el software Eviews versión 12.
Dicho método es considerado como un filtro de pase de banda, y es ideal para series de
tiempo que cuenten con raíz unitaria o son estacionarias, para el caso del PIB de las entidades
federativas la mayoría de los casos las series de tiempo son estacionarias en primera
diferencia, lo cual es considerado para la aplicación del filtro en cuestión.
32
la obtención de un componente cíclico y un componente no cíclico (tendencia)
estadísticamente más sólidos.
𝑡 𝑡
𝑡
𝑥𝑞𝑖 − 𝑚𝑖𝑛𝑞 (𝑥𝑞0 )
𝐼𝑞𝑖 = 𝑡 𝑡
𝑚𝑎𝑥𝑞 (𝑥𝑞0 ) − 𝑚𝑖𝑛𝑞 (𝑥𝑞0 )
𝑡
Donde 𝐼𝑞𝑖 representa el indicador estandarizado de “q” elemento, para el sujeto “i”, en el
𝑡 𝑡
tiempo “t”, 𝑚𝑖𝑛𝑞 (𝑥𝑞0 ) es el valor mínimo y 𝑚𝑎𝑥𝑞 (𝑥𝑞0 ) el valor máximo de la serie “q”; el
valor máximo de la serie “q” toma el valor estandarizado de 1, y el valor mínimo de la serie
toma el valor estandarizado de 0.
33
5 5
𝑡 𝑡
𝐼𝑉𝐸𝑀𝑖𝑛.𝑀𝑎𝑥.𝑖 = ∑ 0.20𝑝𝑞.𝑖.𝑡 𝐼𝑅𝐸𝑀𝑖𝑛.𝑀𝑎𝑥.𝑖 = ∑ 0.20𝑞𝑝𝑞.𝑖.𝑡
𝑞=1 𝑞=1
La parte final del análisis exploratorio se aboca a estimar los elementos que constituyen la
capacidad de resiliencia económica y a estimar los índices de resiliencia económico por
entidad federativa, lo cual al igual que el caso de la vulnerabilidad permite categorizar las
entidades en Resilientes y No Resilientes, a lo cual le precede contrastar dichas categorías con
los cambios en la pendiente de la tendencia de crecimiento en el contexto de la crisis
financiera, explorando la relación entre la resiliencia y el desempeño económico de las
entidades federativas.
34
Como complemento a lo descrito en el presente párrafo se añade la condición de
vulnerabilidad económica para la elaboración de la relación entre el desempeño económico y
la resiliencia económica de las entidades.
El modelo planteado considera al Componente Cíclico (CC) como variable dependiente del
modelo, y como variables independientes se consideran a los elementos que conforman al
indicador de vulnerabilidad económica. Se estiman las pruebas correspondientes para
determinar si la presencia de efectos fijos o efectos aleatorios son estadísticamente relevantes
en el modelo.
Se contrastan los resultados obtenido de cada uno de los modelos planteados para determinar
cuál es el mejor modelo. Es importante resaltar que el tercer modelo al considerar al ICE,
GAE y al PPFIED refleja su relación con los mercados internacionales, por lo que se espera
puede representar el mejor modelo que refleje la relación shock externo, vulnerabilidad
económica y componente cíclico.
Ambas series cuentan con sus propias ventajas y desventajas, la mayor desventaja del primer
periodo de análisis (2003 a 2014) es la ausencia de datos continuos en relación a las
exportaciones (incidiendo sobre el ICE y el GAE) por entidad federativa y al flujo de IED, lo
35
cual requiere la estimación de los valores faltantes, mientras que su mayor ventaja es contar
con un periodo de tiempo lo suficientemente largo como para abarcar cinco años previos a la
crisis y cinco años posteriores a la crisis.
Por otro lado el segundo periodo de análisis (2007 a 2014) cuenta con la ventaja de no contar
con valores ausentes, es decir todos los elementos cuentan con valores continuos, sin
embargo el periodo de análisis solo abarca dos años previos al auge de la crisis en México
(2009).
Se contrastan los resultados obtenidos de cada uno de los modelos estimados para determinar
cuál es el modelo que mejor refleja el comportamiento de la pendiente de la tendencia de
crecimiento económico.
36
Se consideran dos periodos de tiempo:
i) De 2003 a 2014
ii) De 2007 a 2014
37
III.-ANÁLISIS EXPLORATORIO: CRISIS FINANCIERA, CICLOS ECONÓMICOS,
VULNERABILIDAD Y RESILIENCIA ECONÓMICA
38
3.1-El Shock Económico: La Crisis Financiera Internacional 2008-2009
“La crisis financiera que ha estado causando estragos en los mercados estadounidenses y en
mercados alrededor del mundo desde Agosto del 2008, tiene sus orígenes en una burbuja de
activos que interactuó con nuevo tipo de innovaciones financieras que enmascaraban el
riesgo (Baily et al., 2008)”.
39
La interacción de tres elementos fue la causa principal por la cual la crisis financiera del 2007
pudo llegar a ser tan profunda como la crisis del martes negro en 1929, estos elementos
fueron la desregulación de los mercados financieros, innovaciones financieras y políticas
monetarias.
La desregulación de los mercados financieros tuvo un importante avance a finales de los años
noventa, cuando el presidente en turno de los Estados Unidos, Bill Clinton, firmo el Acto de
Gramm-Leach-Bliley previamente aprobado por el congreso, dicho acto es mejor conocido
como la ley que pone fin a el Acto Glass Steagall, cuyo propósito era separar a la banca de
inversión de la banca comercial.
Los VIE asumían las hipotecas del banco, así como el pago de la deuda (intereses y
principal), posteriormente estas instituciones colocaban las hipotecas adquiridas en una serie
de Bonos Respaldados por Hipotecas (BRH) para su venta en los mercados financieros.
El banco que inicialmente otorgó el crédito bajo el esquema mencionado aun contaba con la
función de originar el préstamo, monitorear los pagos del deudor, recolectar los pagos
mensuales y repartir dichos pagos al poseedor de los BRH. Cuando el banco vende la
hipoteca a otro agente no solo recupera liquidez, sino que también cede todo riesgo de que la
deuda no sea cubierta al poseedor del BRH, permitiendo al banco obtener importantes
ingresos con un riesgo implícito bajo.
40
Lo anterior género que los bancos otorgaran créditos bajo criterios más laxos, llegando a
otorgar créditos hipotecarios a personas insolventes, lo cual no les generaba conflicto
algunos, pues una vez generado el crédito la deuda era pasada a los VIE para su empaquetado
y venta en la forma de BRH (Himonas, 2009).
Eventualmente los BRH saturaron el mercado y su venta se tornó más difícil, por lo que los
creadores de hipotecas recurrieron al uso de derivados financieros denominados Obligaciones
de Deuda Garantizada (ODG), las cuales se constituían de diferentes tipos de BRH de tal
forma que la ODG generada contara con un nivel de riesgo enmascarado. Posteriormente se
desarrollaron un gran número de diferentes modalidades de ODG, lo cual tornó
prácticamente imposible la estimación por cuenta propia del riesgo implícito en estos
instrumentos, lo cual orilló a los inversionistas a depender solamente de la calificación que
las agencias de rating otorgaban a cada uno de los derivados, ignorando el conflicto de
interés con el cual contaban dichas agencias (Himonas, 2009).
Aunado a lo anterior el mercado de los derivados financieros es uno de los mercados menos
regulados, lo cual constituyó una de las principales causas de la crisis. Finalmente, es
necesario mencionar un tercer elemento, la política monetaria, Himonas (2009) señala que la
reserva federal de Estados Unidos (FED) falló en cumplir con la regla de Taylor9 en los años
posteriores a la recuperación de la crisis del año 2000.
De 2003 a 2006 la tasa de interés establecida por la FED fue inferior a su promedio de las dos
décadas anteriores, lo cual provocó que existiera una mayor disponibilidad del crédito barato,
permitiendo la creación de la burbuja hipotecaria.
9
Es una regla de la política monetaria que indica el ajuste necesario que un Banco Central debe
realizar a su tasa de interés nominal para mantener los niveles de inflación de la economía dentro de
los límites establecidos.
41
correctamente la regla de Taylor, sin embargo el vender una política monetaria que
artificialmente puede conducir a una ralentización de la economía para evitar una crisis
inexistente, hubiese sido una tarea difícil de lograr.
Durante los 4 años previos a la crisis financiera internacional, la economía de Estados Unidos
contó con una tasa de crecimiento promedio de 5.9%, durante el año que la crisis inició
(2008) la velocidad del crecimiento económico se redujo a 1.66%, para finalmente
experimentar una contracción en el 2009 al presentar una tasa de crecimiento negativa del
2.04%.
Hall R., (2010) señala que la contracción del Producto Nacional Bruto (PNB) se debió
principalmente a pérdidas en la inversión, inversión en negocios y bienes duraderos, y en una
proporción muy baja por el consumo de bienes no duraderos. Básicamente la demanda de
cualquier bien o servicio que se encuentre ligada a algún esquema de financiamiento, como
puede ser desde la adquisición de vivienda u automóvil hasta el establecimiento o expansión
de una empresa, se ve reducida en la misma proporción en la que se redujo el acceso al
crédito, el cual se contrajo drásticamente durante el periodo de crisis, generando una pérdida
de empleos en Estados Unidos de 2008 al 2009 que ascendió a más de 9 millones de puestos
laborales y en una pérdida en la riqueza de los hogares que superó los 19 billones de dólares
(Childress, 2012).
42
Después de la crisis a la economía de Estados Unidos le tomó 4 años recuperar una tasa de
crecimiento económico de igual a su tendencia (Figura 3.1.a). Sin embargo, el crecimiento
económico promedio para los 5 años posteriores al auge de la crisis financiera (2009) siendo
de 3.85% no superó al crecimiento promedio de los 5 años previos a la crisis (5.06%).
43
3.1.3.-Los efectos de la CFI sobre la economía mundial y las causas de su sincronía
El punto álgido de la crisis financiera se presentó en Septiembre de 2008 con la caída del
banco de inversión Lehman Brothers, a lo cual le siguió el rescate financiero10 por parte del
gobierno federal de los bancos de inversión Freddie Mac y Fannie Mae, así como el rescate
de la aseguradora AIG.
Un punto importante que se debe resaltar de la crisis financiera es el nivel de sincronía en sus
efectos sobre las economías alrededor del mundo, Edey (2009) considera que la presente
crisis financiera internacional de 2008 se presenta con mayor sincronía entre economías
alrededor del mundo que en las tres crisis globales anteriores, la del 2001, la de los 90´s y la
de los 80´s.
Edey (2009) identifica tres causas de la sincronía, la primera se centra en la pérdida masiva
de confianza tanto del consumidor como del productor, la segunda radica en la creciente
restricción de los estándares para otorgar créditos en las principales economías, y la tercera se
relaciona con los canales comerciales que diseminan los efectos de un restricción en el
consumo al reducir la producción industrial.
10
El rescate financiero inicialmente fue de 700 mil de millones de dólares, según el inspector general
del programa de rescate estima que la aportación total del gobierno hasta el 2015 ascendía a 16.8
billones de dólares.
44
“La crisis se convirtió en global principalmente por la presencia de dos mecanismos de
transmisión: el surgimiento repentino de la aversión al riesgo, la cual se transmitió
globalmente por los mercados financiaros, y la repentina caída en la demanda,
especialmente por bienes intensivos en capital, la cual fue transmitido de manera
rápida a lo largo de la cadena global de oferta (Gross y Alcidi, 2010)”.
Aunque la crisis fue global, continuó afectando de manera diferente a distintas economías.
Un factor clave de la heterogeneidad entre países es la existencia de diferentes modelos de
crecimiento. Un ejemplo claro de tal heterogeneidad lo presentan los casos de la economía
almena y estadounidense, por un lado el superávit de cuenta corriente con el que contaba
Alemania, antes de la crisis, le permitió que sus niveles de consumo se vieran alterados
levemente a pesar de una caída del 5% de su PNB, mientras que en Estados Unidos la caída
del su PNB alrededor del 4% generó una significativa contracción en los niveles de consumo
al contar con ahorros insuficientes para amortiguar los efectos de la crisis, reflejándose en
una drástica caída en los niveles de crecimiento del consumo, pasando del 3% antes de la
crisis al -1.2% durante el periodo de crisis (Gross y Alcidi, 2010).
A pesar de los distintos modelos de crecimiento económico alrededor del mundo, en términos
generales la crisis financiera del 2008 reveló la presencia de una elevada sincronicidad entre
los movimientos cíclicos de las economías alrededor del mundo, resaltando que el grado de
sincronía depende en gran medida de la apertura comercial y financiera con la que cuente una
economía.
La vulnerabilidad económica de muchas naciones fue evidente durante los periodos más
intensos de la crisis, un ejemplo es la caída abrupta en los precios de bienes primarios,
principalmente ofertados por países en vías de desarrollo y demandados por los países
industrializados. El recorte de la demanda de bienes duraderos, se tradujo en una reducción
en el precio de los insumos necesarios para producirlos, lo cual condujo a una pérdida en los
45
términos de intercambio para los países exportadores, generando presiones negativas sobre el
tipo de cambio, sus finanzas públicas y la renta nacional.
Por otro lado, la dependencia del flujo de inversión extranjera directa, la presencia de bonos
tóxicos11 en los portafolios de inversión y la aversión al riesgo por parte de los inversionistas
alrededor del mundo, son factores que constituyen los canales financieros que fungen como
mecanismos de transmisión de los shocks económicos externos.
Los siguientes párrafos resumen el estado de cada una de las variables mencionadas, de tal
forma que se construya una visión general del estado de la economía Mexicana en el contexto
de la CFI.
11
Los bonos tóxicos son los bonos respaldados por hipotecas, cuyo valor se desplomo cuando estalló
la burbuja hipotecaria en 2008, los cuales a su vez conformaban a los derivados financieros que
intensificaron los efectos de la crisis y sus efectos a escala mundial.
46
En el año 2006 México presentó una tasa de crecimiento del 4.94%, posteriormente a partir
del 2007 registró una reducción continua en la velocidad de su crecimiento económico que
duraría hasta el 2009, cuando su tasa de crecimiento fue de -4.74%. La continua caída en el
crecimiento económico de México se originó a partir de la crisis financiera de 2008 gestada
en Estados Unidos.
En la Figura 3.1.b se puede observar que el crecimiento del PIB de México del 2003 al 2015
cuenta con una tendencia positiva y los efectos de la CFI se presentaron con mayor
intensidad en el 2009, al presentarse una contracción del PIB del 6.6% de Febrero 2008 a
Febrero 2009, recuperando dicha perdida hasta el mes de Marzo del 2010.
En Agosto del 2009 el Indicador de Actividad Industrial (IAI) presentó su valor más bajo
(93.96) en los últimos cuatro años y seis meses, el valor del IAI durante los dos años
posteriores al estallido de la crisis se mantuvieron alrededor de 100.00, valores que
47
recuperaría el IAI a partir del año 2011, superando los valores previos a la crisis durante los
años posteriores.
Las exportaciones totales de México en Julio del 2008 ascendieron a 27,548 millones de
dólares, 78% de las exportaciones fueron no petroleras y 22% petroleras, durante los meses
posteriores a la fecha mencionada el monto de las exportaciones se contrajo constantemente
hasta alcanzar los 15,081 millones de dólares en Enero del 2009, lo cual representó una
reducción del 45% en el valor de las exportaciones en un periodo de cinco meses. El valor de
las exportaciones previo a la crisis financiera sería superado hasta Noviembre del 2010 con
un monto equivalente a 28,169 millones de dólares, dicha recuperación tomo dos años y
cuatro meses.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) en Marzo del 2008 comenzó a presentar una
disminución considerable pasando de ser de 103.2 a inicios del 2008 hasta llegar a ser de
78.53 en Mayo del 2009. Los valores del ICC previos al estallido de la crisis financiera no se
recuperaron durante los años posteriores, el valor del ICC postcrisis financiera que más se
asimila a valores previos al 2008 se presenta Enero 2013 presentando un valor de 99.09.
Por otro lado, la tasa de desocupación nacional se mantuvo relativamente estable durante los
tres años previos a la crisis financiera manteniéndose en el rango del 3.29% al 3.75%, a partir
de Marzo del 2008 como consecuencia de la crisis la tasa de desocupación se elevó a niveles
históricos alcanzando el 5.73% en Marzo del 2009. En Febrero del 2012 se presentó una
relativa recuperación con una tasa del 4.84%, sin embargo en los años posteriores a la crisis
no se ha logrado recuperar una tasa de desocupación a niveles pre crisis financiera.
Por último, otro importante elemento de análisis en el contexto de una crisis financiera es la
revisión del estado de la deuda pública antes y después de la crisis, en este sentido la deuda
neta total del sector público a nivel nacional se mantuvo entre 1,538 y 1,759 miles de
millones de pesos durante los dos años previos al estallido de la crisis, sin embargo a partir de
Octubre del 2008 el monto de deuda pública se incrementó súbitamente al duplicarse en tan
solo tres meses, llegando a ser de 3,020 miles de millones de pesos en Enero del 2009. Al
final del periodo de crisis, cuando el PIB retomó su crecimiento, la deuda interna ascendió a
4,000 mil millones de pesos, dicha tendencia se mantendría durante los años posteriores a la
48
crisis financiera, alcanzando cifras superiores a los 7,000 mil millones de pesos a partir del
2015.
3.2.1-Los efectos de la CFI sobre las economías de las entidades federativas de México
Como se mencionó con anterioridad la fuerza de shock externa bajo la forma de crisis
financiera se originó en Estados Unidos, al ser este el principal socio comercial de México la
transición del shock fue intensa a nivel nacional, sin embargo a pesar de que el
comportamiento cíclico de las economías de México y Estados Unidos es similar debido a la
interconexión comercial y financiera existente entre ambos países, estudios como el
elaborado por De la Jara (2012) señalan la presencia de diferentes grados de sincronía entre
distintas regiones de México y el comportamiento de la economía de Estados Unidos.
Distinguiendo que las regiones cuyos estados se encuentran más expuestos al flujo de IED y
al comercio de bienes y servicios son aquellos que presentan una mayor sincronía.
En 2008 el valor promedio de las 32 entidades federativas del ITAE fue de 99.91, en el 2009
(auge de la crisis financiera) fue de 95.91, lo cual implicó una pérdida de 4 puntos, para el
2010 el ITAE recuperaría y superaría los valores previos a la crisis siendo de 100.99,
continuando dicha tendencia alcanzando los 105.32 para el año 2011 (post crisis financiera).
Si bien lo planteado indica que en promedio las economías estatales resintieron y se
49
recuperaron de la crisis financiera, el análisis individual o grupal de las entidades federativas
indica lo contrario.
Mientras que la pérdida promedio de puntos del ITAE durante el auge de la crisis (2009) fue
de 4 puntos, algunas entidades sufrieron pérdidas en su ITAE mayores a 6 puntos como es el
caso de Baja California (-7.92 puntos), Campeche (-9.25 puntos), Coahuila (-13.11 puntos),
Chihuahua (-7.73 puntos), Jalisco (-6.76 puntos), Michoacán (-6.3 puntos), Nuevo León (-
7.33 puntos). A su vez se presenta el caso opuesto con entidades percibiendo pérdidas de más
de 2 puntos inferiores al promedio (4 puntos) como es el caso de Chiapas (-0.86 puntos),
Guerrero (-0.84 puntos), Oaxaca (-0.58 puntos), Veracruz (-0.20 puntos) y Yucatán (-1.80
puntos), resaltando el caso de Zacatecas al presentar un incremento en su ITAE de 6.41
puntos del 2008 al 2009.
Para los años 2010 a 2011 la actividad económica comenzó a recuperar niveles previos a la
crisis, presentando un ITAE promedio de 2010 a 2011 de 103.51, lo cual representa un
incremento de 9.4 puntos con respecto al valor del ITAE en 2009 (auge de la crisis). A nivel
entidad federativa la recuperación de la actividad económica fue asimétrica, algunas
entidades presentaron un impulso post crisis financiera más prominente que el promedio,
mientras que el impulso de otras entidades fue insatisfactoria.
Las entidades que presentaron un impulso post crisis financiera en su ITAE superior a los 2
puntos con respecto al promedio fueron: Aguascalientes (11.57 puntos), Coahuila (21.35
puntos), Colima (12.14 puntos), Guanajuato (11.59 puntos), México (11.62 puntos), Morelos
(12.76 puntos), Nuevo León (14.57 puntos), Puebla (12.79 puntos), Querétaro (13.52 puntos),
Sonora (14.35 puntos), Zacatecas (13.15 puntos). Por otro lado, las entidades que presentaron
un impulso post crisis más de 2 puntos inferior al promedio fueron: Baja California (5.77
puntos), Chihuahua (4.49 puntos), Oaxaca (6.46 puntos), Sinaloa (3.67 puntos), Tamaulipas
(4.41 puntos), Veracruz (5.96 puntos) y Yucatán (7.00 puntos), resaltando el caso de
Campeche que presentó una caída continua en su ITAE de 2009 a 2011 equivalente a 6.72
puntos.
En los párrafos anteriores se presenta una breve descripción del impacto de la crisis
financiera a nivel entidad federativa, seleccionando las entidades en función de la intensidad
50
de los efectos de la crisis sobre su ITAE. Posteriormente se analizó el impulso post crisis
financiera, lo cual se refiere al diferencial de puntos del ITAE de 2009 a 2011.
Como parte final del análisis del ITAE en el contexto de la crisis financiera es necesario
analizar los puntos que el ITAE en 2011 recuperó con respecto a su valor pre crisis financiera
(promedio de 2006 a 2007), el valor promedio de tal recuperación fue de 8.86 puntos. Las
entidades que presentaron una recuperación más de dos puntos superiores al promedio fueron
Aguascalientes (11.63), Coahuila (12.07), Chiapas (13.08), Guanajuato (11.10), México
(11.31), Nuevo León (12.37), Querétaro (17.21), Quintana Roo (12.48), San Luis Potosí
(12.18), Sonora (12.41), Tabasco (20.38) y Zacatecas (25.11). Mientras que las entidades que
presentaron una recuperación más de dos puntos inferiores al promedio son: Baja California
(-0.07), Chihuahua (0.35), Durango (5.86), Guerrero (6.34), Michoacán (6.01), Sinaloa (4.70)
y Tamaulipas (4.87).
Otro elemento importante de considerar dentro del análisis de una economía estatal en el
contexto de una crisis financiera es la tasa de desocupación. En este sentido la tasa de
desocupación promedio de 2006 a 2007 fue de 3.29%, de 2008 a 2009 la tasa de
desocupación promedio se elevó a 5.17 para el 2009, presentando una ligera recuperación en
2011 con una tasa equivalente a 5.08. Evidentemente el impacto de la crisis financiera sobre
la tasa de desocupación promedio incremento en 1.78 puntos porcentuales la tasa de
desocupación. La tasa de desocupación promedio se mantuvo persistentemente elevada
después de la crisis financiera, ascendiendo a 4.81% en 2013.
Similar al caso del ITAE la tasa de desocupación fluctúa de maneras diferentes entre las
economías estatales de México, mientras que del 2006 al 2007 (periodo pre crisis financiera)
entidades como Aguascalientes (4.72%), Coahuila (5.29%), Distrito Federal (5.70%), México
(5.00%), Nuevo León (4.71), Tamaulipas (4.49%), Tlaxcala (4.90%) presentaron tasas de
desocupación superiores a 4%. Por otro lado, durante el mismo periodo (2006 a 2007)
entidades como Baja California (1.86%), Baja California Sur (2.04%), Campeche (2.14%),
51
Chiapas (1.99%), Guerrero (1.30%), Oaxaca (1.79%), Veracruz (2.28%) y Yucatán (2.27%)
presentaron una tasas de desocupación más de un punto porcentual inferior al promedio.
Del análisis de las tasas de desocupación antes y durante el periodo de crisis se resalta la
presencia de dos grupos de entidades, por un lado se presentan las entidades que siguen un
patrón relativamente ajeno a las circunstancias relacionadas con la crisis financiera
internacional y por otro lado se presentan las entidades cuyo patrón de comportamiento se
encuentra relacionado en mayor o menor medida con el fenómeno de crisis. Lo cual afirma
las conclusiones elaboradas por De la Jara (2007) en el sentido de que existe diferentes
grados de sincronía entre los ciclos económicos de Estados Unidos y las diferentes entidades
federativas de México, la cual concluye se encuentra en función de la penetración del
TLCAN en las diferentes economías estatales.
52
crisis al periodo post crisis entidades como Baja California (3.93%), Baja California Sur
(3.78%), Chihuahua (3.93%) y Sonora (3.88%) ampliaron su tasa de desocupación en
alrededor de tres puntos porcentuales, lo cual significa un retroceso considerable para su
crecimiento y desarrollo económico, por otro lado entidades como Campeche (0.88%),
Chiapas (0.44%), Distrito Federal (0.87%), Guerrero (0.92%), Hidalgo (0.83%), Michoacán
(0.71%), Morelos (0.80%), Oaxaca (0.86%) y Yucatán (0.55%) experimentaron un
incremento porcentual en sus tasas de desocupación menores a la unidad.
La tasa anual de crecimiento económico nacional promedio de los 5 años previos a al auge de
la crisis financiera fue de 3.37%. Las entidades que registraron el mejor desempeño fueron
Baja California Sur que promedió 8.4%, Quintana Roo 6.8%, Querétaro 6.2% y Nuevo León
5.6%. Mientras que entidades como Morelos, Tlaxcala, Oaxaca, Chiapas y Campeche
promediaron una tasa de crecimiento inferior al 2%, destacando el caso de Campeche con un
crecimiento promedio de -3.1%.
En 2009 fue cuando la mayor cantidad de economías alrededor del mundo experimentarían
una contracción en su crecimiento económico como producto de la crisis financiera. México
en 2009 presentó una tasa de crecimiento de -4.74%, mientras que estados como Coahuila,
Campeche, Baja California, Chihuahua y Nuevo León experimentaron contracciones en el
rango de -12.7% al -7.33%.
Lo anterior afirma las diversas dinámicas de crecimiento económico que se presentan entre
las entidades federativas de México, lo cual se complementa con el análisis del devenir de las
tasas de crecimiento durante los 5 años posteriores a la crisis.
53
estados de Baja California Sur, Sinaloa, Baja California, Tamaulipas y Veracruz. Destacando
el caso del estado de Campeche el cual promedia una tasa de crecimiento económico negativa
de -2.2%, debido en parte a la contracción en los precios internacionales del petróleo 12,
alrededor del cual se sustenta una gran parte de su economía.
12
En 2009 el precio de la mezcla mexicana fue de $61.9 dólares por barril, lo cual representó una caída
drástica de $38 dólares con respecto a al precio de 2008. Del 2011 a 2014 la mezcla mexicana se
cotizó por encima de la barrera de los $90 dólares, para posteriormente registrar una caída drástica en
2016 al presentar un valor $39.2 dólares por barril.
54
Figura 3.2.b- Movimiento cíclico de las economías
estatales de México de 2003 al 2014. Fuente: INEG
Una forma de cuantificar que tan intenso fue el movimiento cíclico de las economías estatales
en el contexto de la crisis financiera es a través de la medición de la magnitud del
componente cíclico, es decir se estima la proporción que el movimiento cíclico representa en
relación al Producto Interno Bruto por Entidad (PIBE).
55
Siendo el año de 2009 el punto más intenso de la crisis financiera, se considerara como punto
de referencia para comparar las diferentes magnitudes de los movimientos cíclicos por cada
entidad federativa. Mientras que el valor promedio de la magnitud del movimiento cíclico
para las 32 entidades federativas en el año 2009 fue de -4.38% del PIBE promedio, entidades
como Baja California (-5.9%), Coahuila (12.4%), Jalisco (-5.85%), Nuevo León (-7.72%),
Puebla (-6.57%) y Sonora (-5.86%) superaron por más de un punto porcentual la magnitud
del movimiento cíclico promedio. Por otro lado entidades como Chiapas (-3.51%), Durango
(-3.39%), Guerrero (-2.8%), Nayarit (-2.56%), Oaxaca (-1.5%), Tabasco (-2.08%),
Tamaulipas (-3.01%), Veracruz (.3.01%), Yucatán (-3.17%) y Zacatecas (-1.47%) fueron
entidades que sufrieron un movimiento cíclico más de un punto porcentual menor al
promedio (-4.38%).
Durante el año 2010 la magnitud promedio del componente cíclico ascendió a -1.33%, lo cual
indica una mejora en relación al año anterior, el valor de la dicha magnitud a nivel entidad
federativa continua un patrón similar al expuesto en el párrafo anterior. Un punto porcentual
por encima del promedio se encuentran Sonora (-2.5%), Chihuahua (-3.1%), Baja California
Sur (-3.55%), Colima (-3.55%), Quintana Roo (-3.63%) y Baja California (-3.83), mientras
que por el lado de las entidades que presentaron un movimiento cíclico un punto porcentual
inferior al promedio (-1.33%) fueron Michoacán (-1.22%), Guanajuato (-1.16%), Yucatán (-
1.05%), Hidalgo (-1-03%), Campeche (-1.01%) y Veracruz (-0.98%).
Para inicios del periodo de recuperación de la crisis, en el año 2011 25 de las 32 entidades
federativas presentaron un movimiento cíclico cuya magnitud se mantuvo entre el 0.88% y el
-0.54%, Coahuila (2.55%), Tabasco (1.47%) y Chiapas (1.29%) presentaron movimientos
cíclicos positivos cuya magnitud supero al +1%. Por otro lado Quintana Roo, Chihuahua y
Sinaloa (-2.64%) presentaron movimientos cíclicos negativo cuya magnitud supero el -1%.
56
3.3.-El Índice de Vulnerabilidad Económica (IVE) y sus elementos
El valor estandarizado promedio del ICE de las 32 entidades federativas de 2007 al 2014 es
de 0.37, por encima del promedio se presentan los estados de Campeche (0.99), Guerrero
(0.96), Quintana Roo (0.90), Tabasco (0.89), Puebla (0.67), Baja California (0.62),
Aguascalientes (0.56), Oaxaca (0.54), Morelos (0.53), Nayarit (0.52), Jalisco (0.46),
Zacatecas (0.39) y Guanajuato (0.38). mientras que por debajo del promedio se encuentra
Coahuila (0.30), Chiapas (0.28), Baja California (0.26), Colima (0.24), Sinaloa (0.23),
57
Hidalgo (0.22), San Luis Potosí (0.21), Chihuahua (0.20), Estado de México (0.19),
Michoacán (0.18), Querétaro (0.17), Yucatán (0.17), Sonora (0.15), Distrito Federal (0.12),
Veracruz (0.08), Durango (0.07), Tamaulipas (0.07), Tlaxcala (0.02) y Nuevo León (0.02).
Los resultados descritos en el párrafo anterior nos indican que Campeche cuenta con el grado
de concentración de exportaciones más elevado de las 32 entidades federativas de México,
mientras que Nuevo León ocupa el último lugar.
En el Anexo 3.3.a se puede observar la lista de valores promedio del ICE de las 32 entidades
federativas de México.
El valor promedio del GAE de las 32 entidades federativas de 2007 al 2014 equivale al 18%
del PIBE promedio, por debajo del valor promedio se encuentra Jalisco (18%), Morelos
(16%), Guanajuato (16%), Tlaxcala (11%), México (10%), Veracruz (7.6%), Durango
(7.2%), Hidalgo (6.3%), Yucatán (5.6%), Chiapas (4.7%), Oaxaca (4.4%), Michoacán
(3.0%), Guerrero (2.2%), Colima (1.7%), Baja California Sur (1.5%), Sinaloa (1.2%),
Distrito Federal (1%), Nayarit (0.007%) y Quintana Roo (0.001%). Mientras que por encima
del promedio se presenta Querétaro (19%), Zacatecas (20%), Puebla (20%), San Luis Potosí
58
(20%), Nuevo León (21%), Tabasco (23%), Sonora (32%), Campeche (33%), Aguascalientes
(34%), Tamaulipas (48%), Coahuila (51%), Baja California (71%), Chihuahua (85%).
En relación al grupo de entidades que presentan el mayor GAE, Chihuahua, Baja California y
Coahuila ocupan las primeras tres posiciones de los indicadores del GAE, sin embargo existe
una gran diferencia entre los grados de apertura de estas tres economías.
Mientras que Chihuahua cuenta con un GAE promedio de 111%13, el de Baja California es
del 94%, y el de Coahuila es del 68%.
El máximo valor estandarizado (uno) del GAE lo presenta Chihuahua en el 2014, equivalente
a una apertura económica del 132.6% El valor mínimo (cero) lo presenta Quintana Roo en
2014 con una apertura equivalente al 0.1%.
En el Anexo 3.3.b se puede observar la lista de valores promedio del GAE de las 32
entidades federativas de México.
El PPFIED promedio para las 32 entidades federativas de México del 2003 al 2014 fue del
8.8% en relación al PIBE promedio, entidades como Sonora (10.44%), Nuevo León
(10.55%), Querétaro (11.23%), Baja California (12.32%), Chihuahua (17.21%), Baja
California (19.46%) y Zacatecas (23.77%) superaron por más de un punto porcentual el valor
promedio (8.8%) del PPFIED. Por otro lado las entidades federativas que presentaron un
13
Es importante mencionar que la razón por la cual el GAE puede ser superior a 100% radican en la
forma de contabilizar el tamaño de una economía (PIB=C+G+I+(X-M)), y usualmente se presenta
cuando el tamaño de una economía es pequeño en relación a su comercio exterior.
59
PPFIED promedio más de dos puntos porcentuales inferiores al promedio de las 32 entidades
federativas (8.8%) fueron Durango (6.59%), Veracruz (5.62%), Sinaloa (4.86%), Yucatán
(4.75%), Hidalgo (4.68%), Chiapas (3.62%), Tabasco (3.40%) y Campeche (2.30%).
En el Anexo 3.3.c se puede observar la lista de valores promedio del PPFIED de las 32
entidades federativas de México.
El valor promedio de los EDP de las 32 entidades federativas de 2003 a 2014 es del 0.61%
del PIBE promedio, las entidades que presentaron los valores de EDP más elevados son
Quintana Roo (1.84%), Coahuila (1.56%), México (1.31%), Nayarit (1.24%), Zacatecas
(1.12%), Nuevo León (1.07%) y Sonora (1.06%). Mientras que entidades como Campeche
(0.008%), Querétaro (0.01%), Guanajuato (0.18%), Tabasco (0.19%), Tamaulipas (0.24%),
Baja California (0.24%), Jalisco (0.26%) y Aguascalientes (0.26%) presentaron los valores
promedio de EDP más bajos; el resto de las entidades federativas presentaron EDP promedio
alrededor de la media de las 32 entidades federativas.
En el Anexo 3.3.d se puede observar la lista de valores promedio del EDP de las 32 entidades
federativas de México.
La densidad población del Distrito Federal y la del Estado de México son las entidades que
presentan la mayor densidad de las 32 entidades federativas, equivalentes a 5,932 y 732
habitantes por kilómetro cuadro al año 2013. Por otro lado las entidades que presenta una
densidad poblacional inferior a los 20 habitantes por kilómetro cuadrad son Coahuila,
Sonora, Campeche, Chihuahua y Baja California.
60
Quintana Roo) presentaron una densidad población entre los 110 y 33 habitantes por
kilómetro cuadrado.
El IVE se estima por la suma de los valores estandarizados de sus componentes, ponderando
por 0.20 a cada uno de los cinco componentes (ICE, GAE, PPFIED, EDP y DPob) del
indicador, el valor promedio del IVE para las 32 entidades federativas del 2007 al 2014 es de
0.17, los IVE promedio más elevados los presenta el Estado de México (0.29), Campeche
(0.27), Aguascalientes (0.26), Morelos (0.26), Tabasco (0.26), Quintana Roo (0.26),
Chihuahua (0.25), Distrito Federal (0.25), Puebla (0.24), Guerrero (0.23), Baja California
(0.23), Coahuila (0.22) y Zacatecas (0.21).
Por otro lado, las entidades federativas que presentan un IVE promedio más bajos son
Durango (0.05), Yucatán (0.07), Veracruz (0.08), Sinaloa (0.08), Michoacán (0.10), Colima
(0.10), Chiapas (0.10), San Luis Potosí (0.11), Nuevo León (0.11) e Hidalgo (0.11). El resto
de las entidades (Baja California, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Oaxaca, Tamaulipas, Sonora,
Querétaro y Tlaxcala) presentan IVE promedio entre el rango de 0.12 y 0.18.
En el Anexo 3.3.f se puede observar la lista de valores promedio del IVE de las 32 entidades
federativas de México.
61
3.4-Entidades Vulnerables y No Vulnerables y su relación con la Crisis Financiera
Internacional
Con base en que el valor promedio del IVE se presenta en el rango de 0.29 (Estado de
México) y 0.06 (Durango), se considera como Vulnerables a las entidades que ocupan los 10
valores más altos del IVE promedio y como No Vulnerables a las entidades que ocupan los
10 valores más bajos. De tal forma que la agrupación se presenta de la siguiente forma:
Vulnerables No Vulnerables
Entidad IVE promedio Entidad IVE promedio
Campeche 0.27 Hidalgo 0.12
Aguascalientes 0.27 Nuevo León 0.12
Morelos 0.26 San Luis Potosí 0.11
Tabasco 0.26 Chiapas 0.11
Quintana Roo 0.26 Colima 0.11
Chihuahua 0.26 Michoacán 0.10
Distrito Federal 0.26 Sinaloa 0.09
Puebla 0.24 Veracruz 0.08
Guerrero 0.24 Yucatán 0.08
Baja California 0.24 Durango 0.06
Tabla 3.4.a-Entidades Vulnerables y No Vulnerables (IVE)
Añadiendo al análisis la magnitud relativa del componente cíclico del crecimiento económico
en relación al PIBE, es posible afirmar que del grupo de entidades Vulnerables fue de -4.23%
en 2009 y de -1.58% en 2010, mientras que por el lado de las entidades No Vulnerables en el
62
año 2009 la magnitud promedio del componente cíclico fue de -4.26% en 2009 y de -1.20%
en 2010.
63
Figura 3.4.b- Componente cíclico de
las entidades económicamente
Vulnerables
Los resultados expuestos señalan que utilizar al IVE estimado como el criterio de selección
para distinguir a las entidades que se vieron afectadas por la crisis financieras de las que no
se vieron alteradas significativamente, representa un punto de referencia poco sólido. Sin
embargo si consideramos que en promedio el 48% del valor del IVE promedio proviene del
ICE, 25% del GAE y 11% del PPFIED, estos 3 componentes representan el 84% del IVE. Lo
anterior combinado con los planteamientos teóricos y la evidencia empírica que señalan que
los principales factores que inciden sobre la transmisión de shocks económicos son los
canales comerciales (relacionados al ICE y al GAE) y financieros (relacionados al PPFIED)
es que se opta por realizar una segunda estimación del IVE denominada IVE2, la cual
excluye los EDP y a la DPob.
64
0.06, mientras que en el rango de 0.44 y 0.33 se presentan 7 entidades. Lo cual resulta en la
siguiente agrupación de entidades:
Vulnerable No Vulnerable
Entidad IVE2 promedio Entidad IVE2 promedio
Campeche 0.45 Nuevo León 0.11
Chihuahua 0.41 Hidalgo 0.11
Tabasco 0.39 Colima 0.11
Baja California 0.36 Sinaloa 0.10
Guerrero 0.35 Michoacán 0.10
Aguascalientes 0.33 Yucatán 0.09
Quintana Roo 0.33 Distrito Federal 0.08
Puebla 0.32 Durango 0.08
Zacatecas 0.31 Veracruz 0.07
Coahuila 0.30 Tlaxcala 0.07
Tabla 3.4.b-Entidades Vulnerables y No Vulnerables (IVE2)
65
Figura 3.4.d- Componente cíclico
de las entidades económicamente
No Vulnerables (IVE2)
El análisis de las Figuras 3.4.c y 4.3.d indican que l IVE2, el cual solo considera al ICE, al
GAE y al PPFIED, representa un punto de referencia más adecuado para agrupar a las
entidades federativa en función de su vulnerabilidad ante la crisis financiera internacional.
Es relevante señalar que en la Figura 3.4.d (entidades No Vulnerables) se presentan los casos
de Veracruz, Nuevo León y el Distrito Federal, entidades que a pesar de contar con bajos
niveles de ICE, GAE y PPFIED aun cuentan con un movimiento cíclico prominente que
indica la presencia de los efectos de la crisis financiera, lo cual se puede deber en parte a la
elevada conexión comercial y financiera que dichas entidades guardan con el resto de la
república, lo cual incrementa la posibilidad de estas entidades se encuentren afectadas por la
tendencia predominante entre las entidades federativas de México, por lo que se puede
argumentar que el movimiento cíclico de ambas entidades no es ajeno a la crisis financiera
internacional a pesar de contar con bajos IVE2.
66
entidades Vulnerables fue de -4.70% y el de las No Vulnerables fue de -4.19%. Para el año
2010 el valor promedio fue de -1.32%, el de las entidades Vulnerables fue de -1.17% y el de
las No Vulnerables fue de -1.36%.
El párrafo anterior permite corroborar el planteamiento de que emplear al IVE2 como punto
de referencia para seleccionar a las entidades Vulnerables y No Vulnerables rinde mejores
resultados que emplear al IVE (estimación inicial), ya que en el 2009 las entidades
Vulnerables presentaron en promedio un movimiento cíclico cuya magnitud superó al
movimiento cíclico de las entidades No Vulnerables. Sin embargo los datos del año 2010
sugieren lo contrario, las economías No Vulnerables contaron con un movimiento cíclico
promedio cuya magnitud relativa es mayor que las entidades Vulnerables.
Para finalizar el apartado es necesario analizar la magnitud del componente cíclico de las
entidades federativas en 2011 y 2012 (años post crisis financiera), del cual se espera
encontrar que las entidades Vulnerables, al estar más relacionadas con las fuerzas de shock
tanto negativas como positivas, presenten un movimiento cíclico positivo más prominente
que las entidades No Vulnerables.
En 2011 el valor promedio de la magnitud del componente cíclico fue de 0.24%, el de las
entidades Vulnerables fue de +0.08% y el de las No Vulnerables de -0.009%. En 2012 el
valor promedio fue de +1.33%, el de las entidades Vulnerables 1.50% y el de las entidades
No Vulnerables de +1.31, lo cual fortalece la decisión de considerar al IVE2 como criterio de
selección.
En resumen, la segunda estimación del (IVE2) mejora significativamente los resultados, las
entidades Vulnerables sufren con mayor intensidad los efectos de la CFI en 2009 y para el
2012 presenta un movimiento cíclico positivo más prominente que las entidades No
Vulnerables. Sin embargo es ambiguo dictaminar si los efectos de la CFI tuvieron
repercusiones negativas, positivas o nulas sobre las economías estatales sin antes incorporar
en el análisis el concepto de resiliencia económica y los cambios en la pendiente de las
trayectorias de crecimiento de las economías estatales. Por lo que los siguientes apartados se
abocan a cubrir dichos elementos.
67
3.5-La Capacidad de Resiliencia Económica y la Tendencia de Crecimiento
68
diferencia de lo que podría esperarse de una economía cuya actividad económica se
encuentra altamente concentrada.
La distribución del ingreso es relevante en el sentido de que una economía cuya distribución
del ingreso se encuentra altamente polarizada puede llegar a ser incapaz de encarar de manera
cohesiva las fuerzas de shock (Cutter et al., 2008). Por otro lado la capacidad de rotación del
mercado laboral es determinante de la resiliencia, tal y como lo menciona Duval et al. (2007),
ya que un mercado laboral rígido es incapaz de permitir una adecuada movilidad laboral que
le permita a una economía ajustarse ante la fuerza de cambio. Dicha movilidad básicamente
se encuentra determinada por dos factores: la regulación legislativa para la protección al
empleo (Duval op. cit., 2007) y a la capacidad de la fuerza laboral para ajustarse a diversas
actividades económicas; lo cual se encuentra estrechamente ligado con el capital humano.
Por último la dimensión crediticia considera al porcentaje del PIBE que representa el total del
crédito otorgado por la banca comercial por estado y el grado diversificación del crédito
comercial entre las actividades económicas de una entidad. El primer componente de la
dimensión crediticia nos indica el acceso a crédito con el que cuenta una economía, ante lo
cual si bien algunos estudios señalan que el acceso al crédito comercial funge en detrimento
de la actividad económica de una entidad, la presente investigación se basa en la premisa
teórica de que el acceso a crédito es fundamental para el desarrollo de una economía el cual
permite la adquisición de bienes duraderos, el establecimiento o expansión de empresas y el
acceso a liquidez en periodos de estragos financieros.
69
El segundo componente de la DC, el índice de diversificación de la actividad económica se
relaciona estrechamente con las capacidades que brinda la diversificación de la actividad
económica en el sentido de que le permite el acceso a crédito a una mayor gama de
actividades económicas y por ende una mayor proporción de las actividades económicas
cuentan con un instrumento de financiamiento que les permite sobrellevar y aprovechar la
presencia de shocks tanto positivos como negativos.
Los siguientes apartados describirán el estado de los elementos que componen al IRE, se
analizaran las estimaciones del indicador de resiliencia, para finalmente analizar los cambios
en la pendiente de las tendencias de crecimiento económico en el contexto de la CFI y bajo la
consideración de las diferentes capacidades de resiliencia económica de cada entidad
federativa.
San Luis Potosí, Nuevo León, Guanajuato, Tlaxcala, Sonora e Hidalgo son las entidades
federativas cuyas economías presentan el mayor grado de diversificación, contando con
valores del IDAE superior a 0.92.
Mientras que las economías que presentan la menor diversificación de su actividad económica
son Oaxaca, Zacatecas, Sinaloa, Baja California Sur, Quintana Roo, Tabasco y Campeche.
Tabasco y Campeche son casos extremos cuyos valores promedio son 0.12 y 0.01, lo cual se
debe a que ambas entidades federativas dependen fuertemente de las actividades económicas
relacionadas a la extracción de petróleo.
Véase el Anexo 3.5.1.a para observar los valores promedio del IDAE por entidad federativa.
70
b) Índice de Distribución del Ingreso (IDI)
Las entidades federativas que presentan los valores más bajos son las que cuentan con una
mayor inequidad en la distribución de sus ingresos, ya que se invirtieron los valores origínales
(índice de gini) de tal forma que mejoras en la distribución del ingreso se reflejen en un
fortalecimiento del índice de resiliencia.
Véase el Anexo 3.5.1.b para observar los valores promedio del IDI por entidad federativa.
Hidalgo con un índice promedio de 0.71 es la entidad federativa cuyo mercado laboral
presenta la mayor rotación del empleo, seguida por Guerrero, Morelos, el Distrito Federal y
Sonora, cuyos indicadores promedian valores en el rango de 0.57 a 0.51.
Mientras que las entidades que muestran un menor índice de rotación del empleo son
Campeche, Yucatán, Aguascalientes, Puebla, Quintana Roo, Colima, Baja California,
Coahuila, Sinaloa y Tabasco con valores promedios en el rango de 0.29 a 0.20.
Los periodos de tiempo para los cuales se cuenta con el valor del IREmp por entidad
federativa son de 2008 a 2009, de 2009 a 2010, y de 2010 a 2012.
El primer periodo representa el auge de la crisis y los periodos posteriores son periodos de
recuperación económica, por lo que se esperaría una rotación decreciente del empleo de 2008
71
a 2012, sin embargo solo 3 entidades federativas presentan dicho patrón, 5 entidades
presentan el patrón opuesto, y el resto de las entidades presentan diversos patrones.
Véase el Anexo 3.5.1.c para observar los valores promedio del IREmp por entidad federativa.
El Distrito Federal es la entidad que lidera en los valores estimados para la Dimensión Social
0.76, muy por debajo con una diferencia de 0.26 unidades le siguen en segunda posición
Sinaloa y Tabasco.
Guerrero, Oaxaca, Chiapas, el Estado de México y Michoacán son las entidades federativas
que presentan los valores más bajos del indicador de Dimensión Social, presentando valores
en el rango de 0.22 a 0.18.
En relación a los valores del capital humano el Distrito Federal, Sinaloa y Sonora presentan
los valores más elevados, mientras que Guanajuato, Guerrero y Michoacán presentan los
valores más bajos.
Por otro lado, en relación al porcentaje de población con a acceso a servicios de salud el
Distrito Federal, Campeche y Tabasco presentan los valores más elevados, mientras que el
Estado de México, Puebla y Michoacán presentan los valores más bajos.
A pesar de los diferentes niveles de capital humano y acceso de servicios de salud con los que
cuentan las entidades federativas de México todas ellas presentan una DS que presenta un
crecimiento constante de 2003 a 2014.
Véase el Anexo 3.5.1.e para observar los valores promedio del DS por entidad federativa.
72
e) Dimensión Crediticia (DC)
Sonora, Sinaloa y Durango con valores estandarizados de 0.54, 0.53 y 0.50 son las entidades
que presentan los niveles promedio más elevados de la DC. Mientras que Oaxaca, Guerrero,
Baja California Sur y Campeche presentan los indicadores más bajos.
Los estados que cuentan con el mayor porcentaje de participación del crédito otorgado por la
banca comercial en relación a su PIB son: el Distrito Federal, Nuevo León y Sinaloa, mientras
que Campeche, Oaxaca y Guerrero presentan los valores de participación más baja.
Véase el Anexo 3.5.1.f para observar los valores promedio del DC por entidad federativa.
El IRE se estima ponderando por partes iguales los valores estandarizados de los cinco
elementos seleccionados (IDAE, IDI, IREmp, DS y DC) y sumando dichas ponderaciones.
De los resultados obtenidos se identifica que Tlaxcala es la entidad que presenta el mayor IRE
(0.61), superando el Distrito Federal y a Guanajuato por 0.02 unidades. A ellas se suman en
cuarto lugar el Estado de Mexico (0.57), seguidos por Sonora y Chihuahua (con 0.56 y 0.55),
y de la séptima a la décima posición se ubican Baja California, Tamaulipas, Jalisco y Morelos
con valores en el rango de 0.55 a 0.51.
73
Mientras que las entidades que presentan los 6 indicadores promedio más bajos, se ubican en
el rango de 0.17 a 0.30. En la última posición del listado se encuentra Campeche (0.17), en
penúltimo lugar Oaxaca (0.25), seguidas por Guerrero (0.26), Tabasco (0.28), Zacatecas
(0.29), y Chiapas (0.30).
Campeche cuenta con el IRE promedio más bajo de las 32 entidades federativas, lo cual se
debe a la baja diversificación de su actividad económica, a una mala distribución de ingresos
y a que el crédito otorgado por su banca comercial es muy pequeño en relación al tamaño de
su economía.
Por otro lado, la elevada resiliencia del Tlaxcala se debe su elevado IDAE promedio (0.92,
valor estandarizado), a un moderado IDI promedio (0.81) e IREmp promedio (0.46), a un
valor DS promedio de 0.30 y a un valor de la DC de 0.24.
Véase el Anexo 3.5.2 para observar el listado de los valores promedio de los IRE estimados
por entidad federativa
La tendencia del crecimiento económico de cada entidad federativa se estima a la par del
cálculo del componente cíclico por medio del método propuesto por Crhistiano y Fitzgerald
(1999), dicho método consiste en separar una serie de tiempo en su componente cíclico y su
tendencia (componente no cíclico).
Ciertamente los valores estimados varían dependiendo del periodo de tiempo seleccionado, al
realizar la descomposición de los diferentes PIBE considerando un periodo de tiempo del
2003 al 2014 la tendencia obtenida en parte está determinada por eventos a seis años de
distancia del auge de la CFI, por lo que cualquier cambio que la CFI pudo haber causado
sobre la pendiente de la tendencia se diluirá con los eventos que le antecedieron). La Figura
3.5.3.a muestra los cambios en la pendiente de la tendencia de 2003 a 2014.
74
Figura 3.5.3.a-Pendiente de la tendencia de
crecimiento de 2003 a 2014 por entidad federativa
75
Figura 3.5.3.b-Pendiente de la tendencia de
crecimiento de 2007 a 2014 por entidad federativa
El análisis gráfico permite reforzar el planteamiento de que es más apropiado considerar una
tendencia de crecimiento estimada en un periodo de tiempo cercano a la CFI de 2007 a 2014,
para poder analizar cambios en la pendiente que se encuentren más relacionados con la CFI y
la capacidad de resiliencia económica estimada. A su vez es importante mencionar que el
movimiento cíclico generado por la CFI no cambia de manera considerable ante el
acotamiento de las series de tiempo bajo análisis (PIBE).
Del análisis de los valores obtenidos con respecto a la tendencia se obtienen las siguientes
conclusiones, en 2008, Campeche, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Jalisco y
Aguascalientes presentaron un cambio negativo en la pendiente de su tendencia en el rango de
-0.04 y -0.002. Mientras que Zacatecas, Tabasco, Chiapas, San Luis Potosí, Nayarit,
Querétaro, México, Veracruz y Puebla presentan un cambio positivo en la pendiente su
tendencia en el rango de +0.0080 y +0.045.
Por otro lado para el año 2009, las entidades que presentaron una disminución en la pendiente
de su tendencia más prominente fueron Campeche, Baja California, Baja California Sur y
76
Chihuahua en el rango de -0.05 y -0.003. Mientras que para el mismo año Zacatecas, Tabasco,
Chiapas, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Puebla y Guanajuato presentaron cambios
positivos en la pendiente en el rango de 0.02 y 0.05. Replicándose un patrón similar para el
año 2010, simplemente que los cambios en la pendiente fueron todos positivos con excepción
de Campeche, lo cual funge como una señal de la recuperación económica después de la CFI
Para el año 2011 el valor promedio del cambio en la pendiente de la tendencia fue de 0.029 lo
cual marca el inicio de la era post CFI, excluyendo a Campeche las entidades que
experimentaron los menores cambios en su pendiente fueron Baja California, Baja California
Sur, Tamaulipas y Guerrero en el rango de 0.013 y 0.019. Mientras que las entidades que
pudieron traducir con mayor efectividad la recuperación económica en mejoras en la
pendiente de la tendencia de crecimiento fueron Querétaro, Zacatecas, Sonora, Coahuila,
Guanajuato, Aguascalientes, Quintana Roo, San Luis Potosí y Nuevo León con cambios en la
pendiente en el rango de 0.040 y 0.055.
La hipótesis de la investigación relacionada con el presente apartado indica que una entidad
con una elevada capacidad de resiliencia económica puede mantener o impulsar su tendencia
de crecimiento en el contexto de la CFI; bajo el supuesto que el IRE estimado refleja dichas
capacidades.
Para poder abonar a la resolución de la hipótesis planteada, se deben contrastar los valores de
los IRE estimados para cada entidad federativa con los cambios en la pendiente de la
tendencia de crecimiento, por lo que el siguiente apartado agrupa las entidades en función de
su IRE promedio y contrasta el comportamiento grupal de las entidades Resilientes con las
entidades No Resilientes.
77
3.5.4-El IRE y su relación con los cambios en la pendiente de la tendencia en el contexto
de la CFI
Considerando a las entidades que presentan los diez valores promedio más elevados como
entidades Resilientes y a las diez entidades con los valores más bajos como No Resilientes se
obtiene la siguiente agrupación:
Resiliente No Resilientes
Entidad IRE promedio Entidad IRE promedio
Tlaxcala 0.61 Colima 0.41
Distrito Federal 0.59 Baja California Sur 0.40
Guanajuato 0.59 Nayarit 0.40
Estado de México 0.57 Veracruz 0.39
Sonora 0.56 Chiapas 0.30
Chihuahua 0.55 Zacatecas 0.29
Baja California 0.55 Tabasco 0.28
Tamaulipas 0.55 Guerrero 0.26
Jalisco 0.52 Oaxaca 0.25
Morelos 0.51 Campeche 0.17
Tabla 3.5.4.a- Entidades Resilientes y No Resilientes (IRE)
El párrafo anterior muestra que las entidades No Resilientes mantuvieron cambios sobre la
pendiente de su tendencia de una magnitud mayor (positiva) que las entidades Resilientes. Sin
embargo para los años 2010 y 2011 los cambios promedios sobre la pendiente de las
78
entidades Resilientes superó al de las No Resilientes por 0.0015 unidades en 2010 y por
0.0057 en 2011; lo cual indica que las entidades con los IRE más elevados presentaron
cambios sobre su pendiente de mayor magnitud durante el periodo de recuperación (de 2010 a
2011) de la CFI que la entidades No Resilientes.
Lo descrito en los párrafos anteriores es evidencia insuficiente para confirmar una relación
significativa entre la resiliencia de las entidades federativas y los cambios sobre la pendiente
de la tendencia de crecimiento, lo cual se puede deber en parte por una selección incorrecta de
los componentes del IRE, por una estimación inapropiada de sus elementos o por no
considerar en el análisis a la condición de vulnerabilidad económica de las entidades.
79
El análisis comparativo entre ambos grupos de entidades arroja resultados ambiguos, mientras
que en el 2008 el grupo de entidades Vulnerables y Resilientes el cambio en la pendiente de la
tendencia fue de -0.0024, mientras que en 2009 fue de 0.0076, por otro la el grupo de
entidades Vulnerables y No Resilientes fue de 0.0056 y 0.011, valores de 2008 y 2009. Lo
anterior indica que el segundo grupo contó con cambios positivos sobre su tendencia
superiores a los experimentados por las entidades Vulnerables y Resilientes durante el auge de
la CFI.
Para los años 2010 y 2011, considerados como años post CFI, las entidades Vulnerables y
Resilientes presentaron cambios sobre la pendiente de su tendencia equivalentes a 0.019 para
2010 y de 0.029 para 2011, mientras que para el caso de las entidades Vulnerables y No
Resilientes dichos cambios fueron de 0.017 y 0.021, lo cual significa que el primer grupo de
entidades pudo traducir satisfactoriamente el periodo de recuperación de la CFI en cambios
positivos sobre su tendencia en comparación con los cambios experimentados por el segundo
grupo de entidades; lo cual guarda cierta concordancia con las hipótesis establecidas.
La razón por la cual los resultados del presente apartado son ambiguos radica en el hecho de
que los grupos de entidades seleccionadas no se comportan de manera consistente con el
planteamiento teórico, en el sentido de que las entidades Vulnerables y No Resilientes
contaron con cambios más positivos durante el 2008 y 2009 que el grupo de entidades
Vulnerables y Resilientes, sin embargo dicho patrón se revierte para los años 2010 y 2011. A
su vez la omisión de un gran número de factores y las limitantes intrínsecas a una
aproximación meramente estadística y gráfica representan limitantes importantes para poder
rechazar o refutar las hipótesis planteadas con los hallazgos expuesto hasta el momento.
80
Se inició con una descripción del proceso de gestación de la crisis y los factores y
circunstancias que jugaron un rol determinante en hacer de la CFI una crisis de extensión
global y magnitudes elevadas, transcurriendo por un breve análisis del devenir de la economía
estadounidense, del resto del mundo, México y sus entidades federativas en el contexto de la
CFI.
A pesar de la variedad de apartados que constituyen al presente capítulo, uno de los apartados
más relevantes en relación al propósito de la investigación radican en la conexión gráfica y
estadística entre la condición de vulnerabilidad económica, medida por medio de la
estimación del IVE, y el reflejo de fuerzas de shock externas en el comportamiento cíclico de
las entidades federativas. Se observa que las entidades que cuentan con valores más elevados
del IVE promedio se relacionan con economías cuyo componente cíclico muestra un patrón
estrechamente ligado con los efectos de la CFI, mientras que las entidades que presentan los
valores más bajos del IVE presentan el patrón opuesto, es decir su comportamiento cíclico
muestra en mayor o menor medida ser ajeno a las circunstancias externas.
Sin duda la densidad en cuestión de información y elementos con los que cuenta el presente
capítulo pueden llegar a ser abrumadores, no obstante las conclusiones derivadas de los
apartados más relevantes no cuentan con la solidez estadística que permita afirmar o negar las
hipótesis planteadas, por lo que se requiere una aproximación empírica que permita verificar o
refutar los hallazgos del presente capítulo.
81
IV.-ANÁLISIS EMPÍRICO DE LA VULNERABILIDAD Y RESILIENCIA
ECONÓMICA
El presente apartado establece que el Componente Cíclico (CC) de una entidad se encuentra
en función de los elementos considerados en la estimación del IVE (ICE, GAE, PPFIED, EDP
y DPob). El considerar al componente cíclico como un indicador de la presencia de un shock
económico permite corroborar la hipótesis que considera que incrementos en los valores de
las variables independientes se relacionan con la intensidad de la penetración de la fuerza de
shock externa (CFI).
Los modelos estimados comprenden del 2007 al 2014 abarcando a las 32 entidades
federativas, la determinación del espacio temporal del modelo se debe a que las cifras de
exportaciones (relacionadas con el ICE y el GAE) por entidad federativa solo comprende
dicho periodo por lo que se evita la necesidad y la distorsión generado por la proyección de
datos. A su vez dicha delimitación temporal comprende el periodo de inicio, auge y
degradación de los efectos de la CFI.
Se estiman 3 modelos diferentes en función de los elementos del IVE que se incorporan como
variables independientes, el Modelo A considera a los 5 elementos del IVE, el Modelo B
considera 4 elementos del IVE excluyendo a la DPob, y el Modelo C solo considera el ICE,
82
GAE y PPFIED como variables independientes. A su vez cada modelo presenta cuatro
modalidades diferentes: Mínimos Cuadrados Ordinarios con datos en sección cruzada (MCO),
modelo con efectos fijos, modelo con efectos fijos de tiempo y modelo con efectos aleatorios.
Las tablas 4.1.a, 4.1.b y 4.1.c (Anexo 4.1) contienen los resultados obtenidos de dichos
modelos, significancia conjunta, r-cuadrada, coeficientes estimados y su significancia,
pruebas de efectos fijos y aleatorios.
Del Modelo A, B y C se concluye que ninguna de sus modalidades (MCO, efectos fijos,
efectos fijos de tiempo y efectos aleatorios) muestra una Prueba F que afirma la significancia
conjunta de los modelos, con excepción del modelo que considera la presencia de efectos fijos
de tiempo. Por otro lado las r-cuadradas de los tres modelos estimados (A, B y C) no superan
el valor de 0.01.
Si bien los resultados del presente apartado son insatisfactorios en el sentido de que no
permiten establecer una relación empírica significativa entre los movimientos cíclicos y los
diferentes elementos del Indicador de Vulnerabilidad Económica (IVE), permiten rechazar la
validez de la presente aproximación metodológica, abriendo la posibilidad de plantear una
83
aproximación diferente que ofrezca resultados significativos que corroboren o refuten la
hipótesis en cuestión, la cual establece que la intensidad de los movimientos cíclicos en
relación a la CFI guardan una estrecha relación con la condición de vulnerabilidad económica.
La tablas 4.2.a, 4.2.b y 4.2.c (Anexo 4.2) contiene los resultados de cada uno de los tres
modelos (A, B y C) presentando los diferentes resultados obtenidos (r´s cuadradas,
significancia conjunta e individual por coeficientes estimados, pruebas de efectos fijos y
efectos aleatorios). Adicionalmente, como resultado de la persistente significancia estadística
de la presencia de efectos fijos, se incorporan las pruebas de heteroscedasticidad (Prueba de
Wald), correlación (Prueba de Wooldrige) y correlación contemporánea (Prueba de
Independencia Breusch-Pagan); pruebas pertinentes para un modelo con datos de panel.
84
Se presentan seis modalidades por modelo: Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO) con datos
en sección cruzada, Mínimos Cuadrados Ordinarios con variable dummy por entidad
federativa (MCO [Link]), Mínimos Cuadrados Ordinarios con variables dummy de tiempo
(MCO i.t), modelo lineal con estimador de efectos fijos (xtreg fe), modelo lineal con
estimador de efectos aleatorios (xtreg re), regresión lineal con un numero grande de variables
dummy (areg fe).
Las modalidades xtreg fe y areg fe, básicamente representan la misma aproximación, sin
embargo la modalidad areg fe que se deriva del comando areg de Stata (Versión 12) permite
la estimación de errores estándar robustos al recalcular la variable dependiente y la variable
independiente para que cuenten con una media igual en el grupo entre entidades (within
group), lo cual mejora la precisión y validez de los coeficientes estimados bajo condiciones
de heteroscedasticidad, el comando areg funciona de mejor manera cuando se presenta un
gran número de grupo (entidades para el presente caso). La desventaja del comando xtreg
empleado en la modalidad xtreg fe es que no realiza el ajuste que el comando areg efectua,
por lo que la estimación de sus coeficiente bajo la presencia de heteroscedasticidad puede
generar errores estándar que sobreestimen la precisión de los coeficientes estimados
(Cameron & Miller, 2015).
De las 6 modalidades elaboradas para cada uno de los Modelos (A, B y C) se obtuvo que los
modelos son estadísticamente significativos de manera conjunto con un nivel de confianza del
99%, las r´s cuadradas y las r´s cuadradas ajustadas se presentan en el rango de 0.14 a 0.16 en
la modalidad MCO en cada uno de los tres modelos (A, B y C), entre 0.44 y 0.48 para la
modalidad MCO i.t y xtreg fe, entre 0.59 y 0.66 para las modalidades MCO [Link] y areg fe.
85
El coeficiente estimado para la variable DS es estadísticamente significativo con un nivel de
confianza del 99% en cada uno de los tres modelos (A, B y C) bajo todas las modalidades
con excepción de MCO i.t, presentando valores en el rango de 0.02 a 0.11. Por otro lado la
variable DC resulta ser estadísticamente significativa con un 95% de confianza en los
modelos A y B bajo las modalidades MCO y xtreg re presentando valores en el rango de
0.023 a 0.025, mientras que en el Modelo C resulta ser significativo bajo todas las
modalidades con excepción de la modalidad MCO i.t presentando valores en el rango de
0.021 a 0.025.
Cada uno de los tres modelos estimados (A, B y C) se aplica la prueba de Hausman cuya
hipótesis nula establece que la diferencia entre los coeficientes estimados bajo las
modalidades xtreg fe y xtreg re no son sistemáticas, por lo que la hipótesis alternativa
considera que dichas diferencias son sistemáticas, por lo que se estaría fortaleciendo la
presencia de efectos fijos estadísticamente significativos. La prueba de Breusch-Pagan
considera como hipótesis nula que las diferencias entre entidades federativas no son
significativas, por lo que rechazar la hipótesis nula estaría confirmando la presencia de un
modelo con efectos fijos.
Posterior a confirmar la presencia de efectos fijos se procede a realizar la prueba de Wald para
probar la presencia de heteroscedasticidad, la prueba de Wooldrige para probar la presencia
de autocorrelación de primer orden y la prueba de independencia (entre los residuos)
Breusch-Pagan. Los resultados de estas tres pruebas coinciden entre los tres modelos
estimados (A, B y C), de la prueba de Wald se determina la presencia de heteroscedasticidad,
de la prueba de Wooldrige se confirma la presencia de autocorrelación de primer orden y la
prueba de independencia confirma la presencia de dependencia entre los residuos de las
entidades.
86
Dado los resultados mencionados en el párrafo anterior se puede seleccionar la modalidad
areg fe como la más apropiada, ya que tal como se mencionó anteriormente, el comando
implícito en dicha modalidad (areg) genera errores estándar robustos en clúster, lo cual hace
de dicha modalidad la más apropiada ante la presencia de heteroscedasticidad. Y de los tres
modelos elaborados (A, B y C) se selecciona el modelo C, ya que bajo la modalidad areg fe
presenta una r-cuadrada 0.01 menor que las de los modelos A y B a pesar de contar con solo
tres variables independientes (IDAE, DS y DC).
Aunado a lo anterior, la modalidad areg fe bajo el modelo C los coeficientes estimados para
las variables DS y DC resultan ser estadísticamente significativos con un nivel de confianza
del 99% y 90% de manera respectiva, el coeficiente estimado para DS es de 0.111 y el de DC
es de 0.0218, lo cual revela una relación positiva entre dichas variables y la pendiente de la
tendencia de crecimiento (PTend, variable dependiente). Si bien la magnitud de los
coeficientes estimados es baja, es importante mencionar que pequeños cambios en la
pendiente de una tendencia influencian en mayor proporción sobre la dirección de dicha
tendencia.
Sin embargo, el considerar los resultados obtenido de la modalidad areg fe como válidos para
la inferencia de conclusión sería inadecuado, ya que dicha modalidad u aproximación si bien
es apropiada ante la presencia de heteroscedasticidad (prueba de Wald), no atiende el
problema de autocorrelación de primer orden (prueba de Wooldrige), ni el problema de
correlación contemporánea (prueba de independencia Breusch-Pagan); Anexo 4.2.b. Por lo
que al contar con la opción del comando xtgls (Stata Versión 12), el cual permite ajustar el
modelo de datos de panel por medio de Mínimos Cuadrados Generalizados /MCG), se puede
realizar una estimación con errores estándar robustos ante disturbios que presenten
autoccorrelación de primer orden, heteroscedasticidad y correlación contemporánea de
sección cruzada (V. Torres, com. pers., 2007); circunstancias presentes en los modelos
estimados (A, B y C).
La estimación del modelo C se realiza bajo una nueva modalidad, xtgls, cuyos resultados se
presentan en la Tabla 4.2.e (Anexo 4.2.c), en la cual se muestra que el modelo es
estadísticamente significativo de manera conjunta, de igual forma los coeficientes obtenidos
para las variables independientes consideradas (IDAE, DS y DC) son estadísticamente
87
significativos con un 99% de confianza, presentándose la misma situación para el termino
constante estimado. Los coeficientes estimados para IDAE, DS y DC son 14.76, 0.026 y
0.025 de manera respectiva.
Los resultados obtenidos permiten aceptar la hipótesis establecida al inicio del documento, la
cual establece que los elementos que componen al IRE (IDAE, IDI, IREmp, DS y DC) se
relacionan con los cambios en la pendiente de la tendencia de crecimiento de una entidad en
el contexto de la CFI. Ante esto es importante considerar que las estimación del modelo C
bajo la modalidad xtgls solo considera como variables dependientes al IDAE, DS y DC, por
lo que lo más apropiado seria estimar un IRE que solo considere estas tres variables y a partir
de él realizar extraer las conclusiones pertinentes.
4.3-Conclusiones
El presente capítulo cuenta con el objetivo de probar las hipótesis centrales de la presente
investigación, las cuales establecen que el movimiento cíclico de una entidad económica se
relaciona con los componentes del IVE y que la pendiente de la tendencia de crecimiento de
88
una entidad se relacionan con los componentes del IRE, los resultados nos orillan a rechazar
la primera y a aceptar la segunda.
89
CONCLUSIONES GENERALES
La presente tesis pretende establecer algunos de los elementos teóricos y empíricos útiles para
cuantificar la vulnerabilidad y la resiliencia económica de las entidades federativas de
México. Para cumplir con tal objetivo se procedió de la siguiente manera.
De la primera parte del análisis exploratorio podemos concluir que las entidades Vulnerables
(seleccionadas con base en el IVE2) durante el auge de la crisis financiera (2009)
internacional (2009) presentaron un movimiento cíclico negativo cuya magnitud (relativa al
PIBE) superó al movimiento de las entidades No Vulnerables y durante el año de
recuperación económica, lo cual permite apoyar la hipótesis inicial que establece que la
condición de vulnerabilidad económica permite o restringe la entrada de fuerzas externas de
shock (negativos y positivos).
Excluyendo los resultados del año 2010, los cuales se pueden deber a que el impacto de la
crisis financiera fue retardado para el grupo de entidades No Vulnerables, los resultados de
esta primera parte del análisis exploratorio corroboran la hipótesis establecida que relaciona a
la condición de vulnerabilidad económica con la penetración de los efectos de shocks
económicos externos.
90
intentó refinar por medio de la exclusión de entidades No Vulnerables, los resultados no se
ven alterados.
Los resultados obtenidos indican que durante 2008 y 2009 las entidades Resilientes contaron
con cambios en la pendiente de su tendencia inferiores a los cambios que presentaron las
entidades No Resilientes, lo cual funge a favor de rechazar la hipótesis que establece que la
capacidad de resiliencia económica con la que cuenta una entidad le permite preservar y/o
mejorar la pendiente de su tendencia de crecimiento en el contexto shock económico externo,
lo cual significa que las entidades Resilientes sufrieron cambios negativos sobre la pendiente
de su tendencia superiores a los cambios sufridos por las entidades No Resilientes durante el
auge de la crisis.
Sin embargo para el 2010 y 2011 (años post crisis financiera) el grupo de entidades
Resilientes presentó cambios sobre la pendiente de su tendencia superiores a los de las
entidades No Resilientes, lo cual avala la hipótesis en cuestión, ya que significa que las
entidades más resilientes pudieron traducir de mejor manera el periodo de recuperación
económica en cambios positivos sobre la pendiente de su tendencia que las entidades menos
resilientes.
El análisis empírico cuenta con el objetivo de validar las hipótesis establecidas, de tal forma
que los indicadores estimados (IVE e IRE) cuenten con el sustento empírico, sustento que
permita la incrustación de los indicadores como un instrumento de evaluación y de toma de
decisiones de los hacedores de políticas económicas.
Dicho análisis básicamente consta de dos apartados, el primero desarrolló diferentes modelos
que relacionan al comportamiento cíclico de una entidad con los elementos que conforman al
IVE, mientras que el segundo apartado plantea diferentes modelos que relacionan a la
91
pendiente de la tendencia de crecimiento con la capacidad de resiliencia económica en el
contexto de la crisis financiera internacional.
Los resultados del primer apartado no muestran una relación estadísticamente significativa
entre los componentes del IVE y el componente cíclico, se refuta la presencia de efectos fijos
y efectos aleatorios, así como relación lineal alguna, con excepción del modelo que incorpora
efectos fijos de tiempo. Sin embargo el modelo con efectos fijos de tiempo, si bien presenta
una significancia estadística conjunta, la significancia individual de cada una de las variables
independientes (ICE, GAE, PPFIED, EDP y DPob) es nula, por lo que no se considera como
un modelo apto para ofrecer conclusiones significativas. De ahí la necesidad de continuar
revisando y ampliando los indicadores del IVE.
Por otro lado, en el segundo apartado del análisis empírico (pendiente de la tendencia de
crecimiento económico como una función de los elementos del IRE) se presenta en los
diferentes modelos estimados una persistente presencia de efectos fijos estadísticamente
significativos, sin embargo las pruebas de Wald, Wooldrige y Breusch-Pagan (correlación
contemporánea) muestran que cada uno de los modelos estimados (A, B y C) bajo la
modalidad de efectos fijos presentan heteroscedasticidad, autocorrelación de primer orden y la
presencia de dependencia entre los residuos de las entidades (dependencia de sección
cruzada); factores que fungen en detrimento de la estimación de coeficientes insesgados y a
favor de su sobre estimación.
92
resultados cuyos coeficientes estimados son insesgados y eficientes. El modelo en cuestión
(MCG) presenta una significancia estadística de manera conjunta e individual para cada una
de las variables independientes consideradas (IDAE, DS y DC) y para el termino constante,
con un nivel de significancia del 99% para cada uno de los tres casos; por lo que representa un
modelo adecuado para la extracción de conclusiones.
Del modelo estimado por MCG en el segundo apartado del análisis empírico se demuestra la
relevancia de los elementos IDAE, DS y DC en la determinación de los cambios en la
pendiente de tendencia de crecimiento en el contexto de la crisis financiera internacional,
demostrando una relación positiva entre las variables independientes y la dependiente,
resaltando la magnitud del coeficiente estimado para el IDAE (14.76) en comparación con la
magnitud de los coeficientes estimados para las variables DS y DC (0.026 y 0.025). Lo cual
permite validar la hipótesis que estable que los elementos que conforman a la capacidad de
resiliencia económica inciden a favor de la pendiente de la tendencia de crecimiento de una
entidad económica ante la presencia de un shock económico externo.
Es claro que ninguno de los resultados obtenidos del análisis exploratorio y del análisis
empírico son lo suficientemente sólidos como para aceptar o refutar en su totalidad a las
hipótesis establecidas, sin embargo de manera conjunta los resultados indican que el
desarrollo teórico que sustenta a la presente investigación puede llegar a ser una aproximación
valida y tangible para la medición de la resiliencia económica.
Sin embargo, para alcanzar dicho consenso aún es necesario superar ciertas barreras
metodológicas, especialmente la relacionada a la conexión entre los efectos del shock externo
93
materializados por la condición de vulnerabilidad económica y su interacción con la
capacidad de resiliencia económica y el desempeño económico de la entidad, situación
mencionada antes en las conclusiones del análisis empírico.
Otro aspecto relevante para una adecuada corroboración del planteamiento teórico y las
hipótesis que de él se deriven es poder separar los efectos de shock externos de los internos,
las condiciones vulnerabilidad interna y externa, así como las capacidades de resiliencia que
se relacionan con un shock interno y uno externo.
En este sentido la disponibilidad de información fue una limitante importante para la presente
investigación, lo cual se deriva principalmente de la escala regional del análisis (entidad
federativa). La ausencia de datos relevantes y válidos para el estudio de resiliencia, como es el
caso de la flexibilidad del mercado laboral, la capacidad de innovación de cada entidad
federativa y un indicador de buena gobernanza a nivel estatal, fungen en detrimento de una
adecuada medición regional de la resiliencia económica. Por otro lado, la ausencia de cifras
de importaciones (por concepto y lugar de origen) y cifras de los destinos de las
exportaciones, afectan la medición regional de la vulnerabilidad económica.
Evidentemente el estudio regional de la resiliencia económica aún tiene mucho que recorrer y
en ocasiones la complejidad de la interrelación de los elementos implícitos puede llegar a
desalentar seguir indagando en nuevas formas de aproximarse al estudio de la resiliencia. En
este sentido es importante retomar el planteamiento de Krugman (1995) de su obra
94
“Desarrollo, Geografía y Teoría Económica” en donde menciona como aspectos de la teoría
económica han sido olvidados o dejados a un lado por la incapacidad de cuantificar ciertos
aspectos de la teoría económica como es el caso del desarrollo económico, lo cual constituye
una de las razones por las cuales medimos nuestro desempeño económico en términos de
crecimiento y no de desarrollo.
Las conclusiones de Krugman (1995) se centran en dos aspectos, el primero hace alusión al
desarrollo de nuevos instrumentos y herramientas metodológicas que gradualmente permiten
cuantificar aspectos económicos antes imposibles de medir, el segundo consiste en la
necesidad de que el estudio de la economía siga expandiéndose hacia nuevas áreas a pesar de
que los instrumentos metodológicos necesarios no estén del todo desarrollados, ya que
gradualmente este empuje hacia las fronteras del conocimiento económico ayudará a la
generación de nuevos instrumentos y aproximaciones metodológicas que nos permitan
estructurar, cuantificar y analizar aspectos más complejos de nuestra realidad económica.
En este sentido, el haber aplicado el método de filtro de pase de banda propuesto por
Crhistiano y Fitzgerald (1999) para la estimación del componente cíclico y componente no
cíclico (considerado en la presente investigación como tendencia del crecimiento) de una serie
de tiempo, ofrece una tendencia de crecimiento (componente no cíclico) que no es
estrictamente lineal, a diferencia del método convencional para la estimación del ciclo y la
tendencia (Filtro Hodrick-Prescott); cuya tendencia es estrictamente lineal. El haber contado
con una tendencia que no es estrictamente lineal permite capturar con más detalle los cambios
en la pendiente de la tendencia, lo cual es de suma importancia tanto en el análisis
exploratorio como en el análisis empírico de la investigación.
95
Finalmente, la relevancia de la presente investigación radica en dos aspectos, en el desarrollo
teórico y en la medición de la vulnerabilidad y resiliencia económica de las entidades
federativas de México (por medio de la estimación de índices). Ambos aspectos son
igualmente relevantes, sin embargo la validez del segundo se encuentra determinada por la
validez del primero. La razón de ser de la presente investigación radica en el establecimiento
del IVE y del IRE a nivel regional como puntos de referencia para la evaluación y toma de
decisiones. Para que eso sea realidad es necesario mejorar y construir nuevos indicadores que
recaben una mayor cantidad de evidencia empírica, esto permitiría sustentar la relevancia y la
utilidad de ambos índices a nivel regional
Los elementos anteriores son algunas de las razones por las que las presentes conclusiones se
centraron en la validación de hipótesis y del desarrollo teórico, limitando la inferencia de
conclusiones derivadas de los resultados obtenidos por entidad federativa al capítulo III
(Análisis exploratorio), dejando abierta la posibilidad de futuras investigaciones centradas en
el análisis individual por entidad federativa de los índices estimados (IVE e IRE) y su relación
con la presencia de shocks económicos externos y el desempeño económico, retomando el
desarrollo teórico y los planteamientos metodológicos establecidos.
96
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100
ANEXOS
101
Anexo 3.3.b.-Tabla del Grado de Apertura Económica (Valores promedio)
102
Anexo 3.3.c.-Tabla de Porcentaje de Participación del Flujo de IED (PPFIED)
103
Anexo 3.3.d.-Tabla Egresos por Deuda Pública (Valores promedio)
104
3.3.e-Tabla Densidad Poblacional (Valor promedio)
Densidad Poblacional
Entidad Federativa Promedio Rango
Distrito Federal 0.98 1
México 0.11 2
Morelos 0.06 3
Tlaxcala 0.05 4
Aguascalientes 0.03 5
Guanajuato 0.03 6
Puebla 0.03 7
Querétaro 0.02 8
Hidalgo 0.02 9
Colima 0.02 10
Veracruz 0.02 11
Jalisco 0.01 12
Tabasco 0.01 13
Michoacán 0.01 14
Nuevo León 0.01 15
Chiapas 0.01 16
Guerrero 0.01 17
Yucatán 0.01 18
Sinaloa 0.01 19
Baja California 0.01 20
San Luis Potosí 0.01 21
Tamaulipas 0.01 22
Oaxaca 0.01 23
Nayarit 0.01 24
Quintana Roo 0.00 25
Zacatecas 0.00 26
Coahuila 0.00 27
Sonora 0.00 28
Campeche 0.00 29
Chihuahua 0.00 30
Durango 0.00 31
Baja California Sur 0.00 32
105
Anexo 3.3.f.-Índice de Vulnerabilidad Económica (Valor promedio)
106
Anexo 3.5.1.a-Índice de Diversificación de la Actividad Económica (IDAE)
107
Anexo 3.5.1.b-Índice de Distribución del Ingreso (IDI)
108
Anexo 3.5.1.c-Índice de Rotación del Empleo (IREmp)
109
Anexo 3.5.1.e-Dimensión Social (DS)
Dimensión Social
Entidades federativas Promedio Rango
Distrito Federal 0.76 1
Sinaloa 0.5 2
Tabasco 0.5 3
Aguascalientes 0.47 4
Tamaulipas 0.46 5
Colima 0.46 6
Campeche 0.45 7
Sonora 0.44 8
Coahuila 0.41 9
Nayarit 0.41 10
Nuevo León 0.4 11
Baja California Sur 0.39 12
Querétaro 0.39 13
Chihuahua 0.37 14
Durango 0.36 15
San Luis Potosí 0.35 16
Baja California 0.35 17
Morelos 0.33 18
Zacatecas 0.33 19
Yucatán 0.33 20
Tlaxcala 0.31 21
Quintana Roo 0.31 22
Hidalgo 0.31 23
Jalisco 0.29 24
Guanajuato 0.29 25
Puebla 0.27 26
Veracruz 0.27 27
Guerrero 0.22 28
Oaxaca 0.2 29
Chiapas 0.19 30
Estado de México 0.18 31
Michoacán 0.18 32
110
Anexo 3.5.1.f-Dimensión Crediticio (DC)
Dimensión Crediticia
Entidades Federativas Promedio Rango
Sonora 0.54 1
Sinaloa 0.53 2
Durango 0.5 3
Estado de México 0.47 4
Distrito Federal 0.46 5
Nuevo León 0.46 6
San Luis Potosí 0.45 7
Jalisco 0.43 8
Michoacán 0.43 9
Hidalgo 0.41 10
Aguascalientes 0.4 11
Tamaulipas 0.39 12
Chihuahua 0.39 13
Veracruz 0.37 14
Coahuila 0.36 15
Guanajuato 0.36 16
Puebla 0.35 17
Morelos 0.34 18
Colima 0.33 19
Baja California 0.31 20
Yucatán 0.3 21
Zacatecas 0.29 22
Querétaro 0.29 23
Tabasco 0.28 24
Chiapas 0.25 25
Tlaxcala 0.25 26
Nayarit 0.25 27
Quintana Roo 0.24 28
Oaxaca 0.21 29
Guerrero 0.2 30
Baja California Sur 0.17 31
Campeche 0.16 32
111
Anexo 3.5.2- Índice de Resiliencia Económica (IRE)
112
Anexo 4.1.-Modelos CC=f(ICE, GAE, PPFIED, EDP, DPob)
113
Modelo B CC=f(ICE, GAE, PPFIED, EDP)
Modalidades MCO Efectos Efectos Fijos Efectos Aleatorios
Fijos (Tiempo)
Significancia Conjunta(99% de confianza) Negativa Negativa Afirmativa Negativa
r-cuadrada 0.0038 0.39
r-cuadrada ajustada -0.012 0.37
r-cuadrada dentro 0.0448 0.0247
r-cuadrada entre 0.1486 0.338
r-cuadrada general 0.0034 0.0038
Coeficiente estimado y su significancia estadística
ICE 0.011 -1.01 -0.035 0.011
GAE 21.95 390.54*** 9.02 21.95
PPFIED 38.98 70.17 -177.64 38.98
EDP 11761 -13760 -49844 11761
114
Modelo C CC=f(ICE, GAE, PPFIED)
Modalidades MCO Efectos Efectos Fijos Efectos Aleatorios
Fijos (Tiempo)
Significancia Conjunta(99% de confianza) Negativa Negativa Afirmativa Negativa
r-cuadrada 0.0038 0.39
r-cuadrada ajustada -0.0081 0.37
r-cuadrada dentro 0.043 0.028
r-cuadrada entre 0.064 0.058
r-cuadrada general 0.0034 0.0038
Coeficiente estimado y su significancia estadística
ICE 0.012 -1.022 -0.038 0.012
GAE 21.63 389.41*** 10.73 21.63
PPFIED 39.67 73.82 -180.64 39.67
115
Anexo 4.2.a- Modelos PTend=f(IDAE, IDI, IREmp, DS, DC)
Variables dummy 14 de 31 6 de 7
significativas (90% de
confianza)
Prueba de Hausaman Se rechaza la hipótesis nula, se acepta la hipótesis alternativa que considera que
la diferencia es sistemática
Prueba Breusch-Pagan Se rechaza la hipótesis nula, se acepta la hipótesis alternativa que considera que
la diferencia entre entidades es significativa
Efectos Fijos Afirmativa*** Afirmativa***
Efectos Aleatorios Negativa
116
MODELO B Ptend=f(IDEA, IDI, DS, DC)
MCO MCO [Link] MCO [Link] xtreg ,fe xtreg, re
areg,
absorb(EF)
Significancia Afirmativa*** Afirmativa*** Afirmativa *** Afirmativa*** Afirmativa*** Afirmativa ***
conjunta
(Prueba F)
r-cuadrada 0.1604 0.6609 0.4721 0.6609
r-cuadrada 0.147 0.6069 0.4483 0.6069
ajustada
r-cuadrada (dentro) 0.442 0.4364
r-cuadrada (entre) 0.0089 0.0155
r-cuadrada (general) 0.0619 0.121
Variables dummy 13 de 31 6 de 7
significativas (90% de
confianza)
Prueba de Hausaman Se rechaza la hipótesis nula, se acepta la hipótesis alternativa que considera que
la diferencia es sistemática
Prueba Breusch-Pagan Se rechaza la hipótesis nula, se acepta la hipótesis alternativa que considera que
la diferencia entre entidades es significativa
Efectos Fijos Afirmativa*** Afirmativa***
Efectos Aleatorios Negativa
117
MODELO C Ptend=f(IDEA, DS, DC)
MCO MCO [Link] MCO [Link] xtreg ,fe xtreg, re
areg,
absorb(EF)
Significancia Afirmativa*** Afirmativa*** Afirmativa *** Afirmativa*** Afirmativa*** Afirmativa ***
conjunta
(Prueba F)
r-cuadrada 0.1601 0.6521 0.4706 0.6521
r-cuadrada 0.1501 0.5986 0.449 0.5986
ajustada
r-cuadrada (dentro) 0.4298 0.419
r-cuadrada (entre) 0.0182 0.0208
r-cuadrada (general) 0.046 0.1221
Variables dummy 15 de 31 6 de 7
significativas (90% de
confianza)
Prueba de Hausaman Se rechaza la hipótesis nula, se acepta la hipótesis alternativa que considera que
la diferencia es sistemática
Prueba Breusch-Pagan Se rechaza la hipótesis nula, se acepta la hipótesis alternativa que considera que
la diferencia entre entidades es significativa
Efectos Fijos Afirmativa*** Afirmativa***
Efectos Aleatorios Negativa
118
Anexo 4.2.b- Pruebas de Wald, Wooldrige y Breusch-Pagan para el modelo C con datos de
panel.
119
120