dinámica de Inicio: El juego de cinchada
El encuentro iniciará con un juego de “cinchada” tal como aparece en la imagen.
Equipo del bien: a cada uno de los participantes se le colocará palabras como verdad,
generosidad, obediencia, humildad, mansedumbre, paciencia, oración, obediencia,
fidelidad, escucha...
Equipo del mal: a cada uno de los participantes se le colocará palabras como
mentira, egoísmo, desobediencia, orgullo, violencia, intolerancia, soberbia,
individualismo, envidia...
Para evitar que alguien considere una ofensa la palabra que le tocará, ellos mismos
elegirán un cartel escrito en el reverso. Y si es necesario explicar el significado de las
palabras.
El catequista se colgará un gran corazón en el cuello con la inscripción: LA GRACIA de
DIOS.
Objetivos
■ Presentar las tentaciones que tenemos en el seguimiento de Jesús, como
normal consecuencia en la vida de quienes desean vivir según el evangelio.
■ Presentar a Jesús tentado como modelo de docilidad y fidelidad a la voluntad
del Padre.
■ Distinguir claramente entre tentaciones y pecado personal.
Luego ubicará a cada grupo en un extremo de la soga. Él se coloca en el medio.
Indica que comience el juego.
Cada vez que el equipo del bien esté a punto de caer, el catequista utilizando ayudará
al equipo a vencer al mal.
En otra ocasión permitirá que la lucha sea ganada por el mal sin intervenir.
Luego de un tiempo prudencial (más bien breve), se dialoga.
– ¿Cómo se sintieron?
– ¿Qué les pasó cuando ganaron? ¿Y cuando perdieron?
– ¿Cuál fue la función de “la gracia de Dios”?
Se prosigue con el siguiente diálogo a modo de iluminación:
– ¿Con qué situación o situaciones de la vida de Jesús se puede relacionar este juego?
– ¿Por qué les parece que aun siendo Hijo de Dios Él también tuvo que luchar
para vivir y hacer siempre el bien?
– ¿Quién estaría en el otro extremo de la soga?
– ¿Contra quién lucharía Jesús?
– ¿De dónde le vendría fuerza para la lucha?
– ¿Combatiría solo?
– ¿Cómo combatía Jesús? ¿Cuáles fueron sus armas de defensa?
Se lee el evangelio Mt 4,1-13.
El catequista deja claro:
– Jesús es Hijo de Dios.
– El Padre tenía un proyecto grande y exigente para con Él (salvador del mundo).
– Jesús siempre quiso y fue fiel a ese proyecto.
– Por eso, tuvo grandes tentaciones contra las que luchar y vencer.
– Con la confianza puesta en el Padre, venció toda tentación que quería apartarlo
de la voluntad de su Padre. Fue fiel.
Luego, el catequista ayudará a los niños a percibir que lo mismo que sucedió a Jesús,
sucede a los santos y a todas personas que sinceramente optan por vivir haciendo
siempre el bien como Jesús. Lo hará de tal manera, que los niños puedan reaccionar
poniendo ejemplos concretos de esto en la vida cotidiana. Es muy importante que se
pueda visualizar tentaciones, tanto “humanas” (deber de hacer la tarea para la
escuela y tener ganas de ver televisión, obediencia de no comer un pedazo de torta y
sentirse atraído con la posibilidad de hacerlo...), como “espirituales” (tener que ir a
misa el domingo y sentir muchas ganas de seguir durmiendo, deseos de venganza o
de respuesta violenta a alguien y no hacerlo para hacer la voluntad de Dios...).
Dinámica de Inicio: ¡Hoy, me siento un rey/ una reina!
El catequista prepara mantos o telas que simulen una alfombra y espera a los niños
fuera del salón. A medida que van llegando les coloca una pequeña corona y les invita
a sentirse reyes por un momento.
Luego, una vez que están todos reunidos, los invita a caminar sobre la “alfombra”
actuado como reyes, mientras tanto el catequista los recibe con aplausos y
aclamaciones.
Luego conversan sobre cómo se sintieron, si a ellos les gustaría ser reyes y por qué.
Luego continúan con las imágenes y preguntas propuestas en el libro.
Miran las fotos y conversan según las preguntas de los libros.
Luego leen el globo con las palabras de Jesús.
Objetivos
■ encontrarse con Jesús como verdadero Dios y Rey, pero cuyo reinado se
basa en la humildad y un estilo de vida sencillo.
■ Animar a los niños a vivir y celebrar el Domingo de Ramos.
■ Dar a conocer y explicar los gestos y momentos de la celebración litúrgica del