UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRES
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACION
CARRERA PSICOLOGIA
PAUL RICOEUR
UNIVERSITARIO:
- Encinas Mendoza Adrian Yesid
- Ferrufino Limachi Nicole Claudett
- Paco Callisaya Beymar Vidal
- Yujra Villarreal Joel
DOCENTE:
Lic. Luis Alberto Portugal
Materia:
Epistemología “Curso de temporada”
GETION: l - 2023
La Paz – Bolivia
PAUL RICOEUR
1. BIOGRAFÍA
Paul Ricoeur nació en Valence, 27 de febrero de 1913 y falleció en Châtenay-Malabry, el
20 de mayo de 2005. Fue un filósofo y antropólogo francés.
Los primeros años de Ricoeur estuvieron marcados por dos hechos principales.
- El primero fue que nació en una devota familia protestante, se convirtió en un miembro de
una minoría religiosa en la católica Francia.
- El segundo, que su padre murió en 1915 en la Primera Guerra Mundial, cuando Ricoeur
tenía solamente dos años de edad. Siendo así educado por su tía en Rennes con una
pequeña pensión asignada por su condición de huérfano de guerra.
Ricoeur era un muchacho intelectualmente precoz y amante de los libros, cuya inclinación
hacia el estudio fue incentivada por el énfasis de su familia protestante sobre el estudio de
la Biblia.
En 1933 Ricoeur se licenció por la Universidad de Rennes y en 1934 comenzó sus estudios
de filosofía en la Sorbona, donde fue influido por Gabriel Marcel ( fue su alumno). Estudió
las obras de Jaspers, Martín Heidegger y Edmund Hursserl, escribiendo sobre la
Fenomenología.
Su unidad fue capturada durante la invasión alemana de Francia en 1940, y pasó los cinco
años siguientes como prisionero de guerra.
Este puesto marcó el ascenso de Ricoeur como uno de los más grandes filósofos de Francia.
Además de su interés por la fenomenología Husserliana, fue precursor de la corriente
interpretativa de principios de la década de los 70. La hermenéutica, como lo llamará
después, será la gran tendencia de Ricoeur, posteriormente a su llegada a Francia.
Junto a otros autores como Gadamer promovieron una tensión en la filosofía que hasta hoy
en día es tema en discusiones de temas académicos. En dos de sus obras más relevantes
«De la Interpretación» y «El Conflicto de las Interpretaciones» se dedicó a la Hermenéutica
(temática a la cual su nombre fue íntimamente relacionado), corriente que intentó conciliar
con otras corrientes filosóficas contemporáneas como la fenomenología, al existencialismo
y el psicoanálisis.
En el punto más bajo de su popularidad y desencantado de su vida en Francia, en 1970
Ricoeur se trasladó a la Universidad de Chicago donde permanecería hasta 1985.
Gracias a este cambio Ricoeur se familiarizó con la filosofía americana y las ciencias
sociales, convirtiéndose en uno de los pocos pensadores igualmente cómodos con el mundo
intelectual de habla francesa, alemana e inglesa.
2. PENSAMIENTO FILOSÓFICO
El pensamiento que manejaba Paul Ricoeur tiene como núcleo fundamental la
preocupación por la comprensión del ser humano, entendido como un ser que se halla
permanentemente en la búsqueda del sentido. Su descripción antropológica establece un
diálogo crítico y fecundo, no sólo con los principales pensamientos de los clásicos del
pensamiento occidental, sino también con las corrientes fundamentales de la filosofía de
nuestro siglo, en una aproximación rigurosa pero abierta, que discurre por cauces
fenomenológicos y hermenéuticos.
La filosofía que Ricoeur señala también tiende a enfocarse en diversos temas y cuestiones
relacionadas con la hermenéutica, la fenomenología, la ética y la teoría de la narración.
Ricoeur también desarrolló una aproximación filosófica que busca entender la condición
humana y los fenómenos culturales a través de la interpretación y el significado.
Ricoeur se propuso elaborar una poética de las experiencias de creación y recreación,
poética que constituye una verdadera filosofía de la trascendencia. Pero, si bien nunca llegó
a concretar este proyecto, sus obras “La simbólica del mal”, “La metáfora viva, y “Tiempo
y narración” alude en muchos aspectos a tal proyecto, en tanto investigan las múltiples
modalidades de lo que más tarde llamaría una “creación regulada”, la cual se halla
implicada en los grandes mitos sobre el origen del mal, en las metáforas poéticas y en las
intrigas narrativas.
Ricoeur también desarrolla una antropología filosófica que plantea convertir en una
ontología fundamental analizando las estructuras constitutivas del ser humano, al cual
concibe como una totalidad concreta, pues a Ricoeur le interesa el sujeto personal, el sujeto
histórico, carnal, la totalidad de cada ser humano.
El problema para él no es qué es el hombre sino quién soy yo –misteriosa cuestión a
dilucidar y que hay que plantear de una manera precisa-. El yo individual es un enigma, su
existencia es una anomalía radical en el universo; es libertad encarnada, cantidad
irrelevante, pero, sin embargo, insustituible; suprema improbabilidad en cuanto al hecho de
existir, de haber nacido (Gonzalez E. Oliver, 2006).
A pesar de mantener una base fundamental de pensamiento, Ricoeur no niega haber tomado
de Pascal la idea de elaborar una “ontología de la desproporción”. Puede señalarse que el
hombre es un ser viviente inhabitado por una máxima tensión entre lo finito y lo infinito,
entre lo involuntario marcado por la finitud del mundo material y social e histórico y lo
voluntario que tiende a trascender lo empírico, lo dado, lo inmediato, motivado por un
anhelo muchas veces inclaudicable de lo infinito. Por otro lado, el espíritu encarnado que es
el hombre, en tanto yo o sujeto, implica una dinámica de infinitud que se manifiesta en el
deseo; pero en tanto ser carnal, es una presencia finita.
El hombre es “desproporcional”, “inadecuable”, “inconformable” en su deseo de ser;
habita en él una exigencia de felicidad y totalidad que lo desborda, que supera sus límites
empíricos. Pero sus deseos desmedidos reclaman correspondencia, satisfacción, las cuales
no pueden ser siempre alcanzadas, pues muchas veces las mismas sólo existen en el orden
del acontecimiento, de la novedad, de la alteridad, de lo que sólo cabe esperar y esto
implica a veces esperar lo imposible y, por ende, desesperar (Paul G. Ricoeur).
Es importante mencionar como Ricoeur enfoca su obra filosófico a través de la condición
humana, a través de la temporalidad Ricoeur reflexiona sobre la naturaleza temporal de la
existencia humana reconociendo que los seres humanos están inmersos en el tiempo, y que
nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos está influida por nuestra ubicación
temporal. Gracias a la relación entre el pasado, el presente y el futuro, y la narración nos
permite construir una identidad y dar sentido a nuestras experiencias temporales.
Bajo la narratividad, Ricoeur sostuvo que los seres humanos somos seres narrativos
llegando a construir una identidad y darle sentido a la vida a través de historias y
narraciones. Para él, la narración es una forma esencial de interpretación y comprensión del
mundo, y nos permite establecer conexiones significativas entre eventos y experiencias.
En términos éticos, Ricoeur también abordaba la cuestión de la responsabilidad y la acción
moral en las personas ante distintas situaciones y como podían enfocarse para los diferentes
contextos. Él defiende una ética del reconocimiento y aboga por una preocupación por el
otro y la justicia. Ricoeur considera que la responsabilidad ética implica asumir las
consecuencias de nuestras acciones y reconocer la dignidad y los derechos de los demás.
3. PENSAMIENTO EPISTEMOLÓGICO
Si bien Paul Ricœur no es reconocido como un filósofo epistemológico en el sentido
tradicional, hizo contribuciones relevantes al campo de la epistemología a través de su
enfoque hermenéutico, su enfoque en la interpretación y la comprensión del conocimiento.
Una de las principales contribuciones de Ricœur a la epistemología fue su enfoque en la
relación entre la interpretación y la verdad. Argumentó que el conocimiento no puede
desligarse de la interpretación, ya que nuestras experiencias y el mundo en sí mismo están
mediados por interpretaciones y construcciones simbólicas. Para Ricœur, la interpretación
es esencial para alcanzar un entendimiento profundo y significativo de la realidad.
La hermenéutica de Paul Ricœur se enfoca en la interpretación y comprensión del
significado en diversas áreas del conocimiento, como la filosofía, la literatura, la religión y
las ciencias sociales. Su enfoque busca entender cómo atribuimos sentido y entendimiento a
través de la interpretación de textos, símbolos y experiencias.
Según Ricœur, la interpretación implica un diálogo activo y creativo entre el texto o
fenómeno y el intérprete. Ve la interpretación como un proceso de negociación en el cual
ambos interactúan para construir significado. Reconoce la importancia de la estructura
interna del texto, la cual debe ser desentrañada y comprendida en el proceso interpretativo.
A medida que avanzamos en la lectura y establecemos conexiones entre las partes del texto,
el sentido se despliega gradualmente.
El concepto de "horizonte de comprensión" es otro elemento clave en la hermenéutica de
Ricœur. Se refiere a los supuestos, prejuicios y conocimientos previos que el intérprete trae
consigo al proceso de interpretación. Este horizonte de comprensión influye en cómo el
intérprete lee y comprende el texto, pudiendo enriquecer o limitar su capacidad de
comprensión.
4. BIBLIOGRAFÍA
[Link]
"Hermenéutica y acción: De la hermenéutica del texto a la hermenéutica de la acción"
(2001) - Ediciones Siglo XXI.
Gonzales E. Oliver (2006). PAUL RICOEUR: CREATIVIDAD, SIMBOLISMO Y
METÁFORA