INTRODUCCIÓN
Apreciados alumnos, después de cumplir con las evaluaciones para la designación
de docentes EESTP – PNP., hemos tenido el honor de haber sido designados para
dictar la cátedra de TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN
POLICIAL II, por la cual, la materia a enseñar la desarrollaremos en forma técnica –
práctica, ser un docente facilitador, creativo, interactuar con nuestros educandos,
donde lo primordial es Ud. joven alumno, por lo tanto nuestra enseñanza será
basada en las diferentes teorías educativas y enfoques de educación a fin de hacer
la clase más dinámica, participativa y sencilla.
El Presente Silabus de Técnicas y Procedimientos de Intervención Policial II
considera en su definición al conjunto de acciones que realiza el personal de la
Policía Nacional del Perú, con motivo de la ocurrencia de un delito, falta o infracción
desde su etapa inicial como interviniente hasta su conclusión en el cumplimiento de
las actividades propias de la función policial en su ámbitos de su jurisdicción, siendo
guías que el alumno deberá conocer y poner en práctica cuando egrese del centro
de formación a prestar servicio policial a la sociedad, en sus diversas intervenciones
policiales teniendo en consideración la Constitución, las leyes, los valores éticos y
el respeto a los derechos humanos, lo que le permitirá enfrentar con éxito las
nuevas formas de asistencia y defensa de la sociedad, ya que el fin último de la
Policía es SERVIRLA y PROTEGERLA.
La naturaleza de la función policial es compleja, variada y crítica; no sólo se produce
después de un hecho anómalo, de manera reactiva, sino aun con mayor énfasis
antes de éste, obligando a la adopción de medidas preventivas.
La Labor policial en la sociedad se vincula al Estado de Derecho y a la promoción y
protección de los derechos humanos, ya que ellos garantizan su pleno desarrollo,
cumpliendo la Policía un papel fundamental en esta labor. Por ello su preparación,
competencia y actuación deberán reflejarse en una actitud de respeto a las personas
y a sus derechos fundamentales en especial en las intervenciones policiales que
tengan relación con el arresto, la detención y las intervenciones policiales en sus
diversas modalidades.
En este contexto, es imprescindible que el personal policial que lo ejecuta tome una
actitud ética, esto es, honesta, solidaria, proactiva, comprometida, justa y
respetuosa. Actuar en este marco facilita y legitima el cumplimiento de la misión,
fortaleciendo la relación entre el policía y el ciudadano. Convirtiéndose en una
conducta ética revalora al policía, elevando su autoestima y confianza.
SYLLABUS DE LA ASIGNATURA DE “TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS DE LA
INTERVENCIÓN POLICIAL II”
I UNIDAD
TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS DE LA INTERVENCIÓN POLICIAL II
PRIMERA SEMANA
NORMAS PARA LA INTERVENCION POLICIAL
A. MARCO NORMATIVO
La función policial es un servicio público continúo destinado universalmente a
mantener el orden público, asistir a las personas en situaciones de emergencia
y a prevenir y detectar el delito. Todas estas tareas forman parte de la
obligación general que tiene el Estado de Derecho de hacer cumplir la ley. El
servicio policial se traduce en acciones diarias a través de las cuales se facilita
que las personas puedan ejercer libremente sus derechos. No obstante, la
función policial también cuenta con herramientas que permiten restringir los
derechos de algunas personas para favorecer así el bien común. Por esta
razón, en circunstancias específicas, el personal policial puede detener, realizar
registros de vestimentas, equipajes y vehículos, incautar especies e incluso
emplear la fuerza.
Todas las intervenciones policiales son legítimas cuando son necesarias para
garantizar una convivencia social pacífica. Por esta razón se encuentran
autorizadas tanto por la ley peruana como por el derecho internacional, que
impone a los Estados la responsabilidad de proteger a las personas.
El derecho internacional de los derechos humanos ofrece importantes
herramientas de interpretación de la ley que ayudan a la policía a aplicarla
correctamente y que sirve de protección para la actividad policial. De esta
manera, cada vez que un procedimiento policial está bien ejecutado, este
cuenta con el respaldo no sólo de la ley peruana, sino con la normativa de los
derechos humanos aplicables a la función policial.
Ósea, que las funciones, poderes y procedimientos de la policía suelen estar
definidos y limitados por ley.
Las leyes pertinentes pueden consistir en una Ley de policía, un Código de
procedimiento penal o un Código penal o todos ellos. De manera general
tenemos que el marco normativo para el desarrollo de la función policial de la
PNP es la Constitución Política del Perú, los Tratados Internacionales firmados
por Perú referentes a Derechos Humanos, el Decreto Legislativo Nº 1267 - Ley
de la Policía Nacional Del Perú, Decreto Supremo Nº 026-2017-IN (Reglamento
del Decreto Legislativo Nº 1267), Decreto Legislativo N° 957 - Código Procesal
Penal y demás leyes y protocolos aplicables (Protocolos de Trabajo Conjunto
entre Ministerio Público y Policía, Protocolo específico de articulación, trabajo y
coordinación entre el Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú, etc.),
también las directrices de carácter oficial emanada por el Comando
Institucional; documentos que le dan legitimidad a la actividad policial. Estos
proporcionan una base sólida para la intervención e investigación policial.
La Ley de la Policía Nacional del Perú suele abarcar los elementos orgánicos,
así como los poderes pertinentes de una fuerza policial, sobre todo en la esfera
del orden público.
B. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ. –
Artículo 1°. La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son
el fin supremo de la sociedad y del Estado.
Artículo 2. Derechos fundamentales de la persona
1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre
desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le
favorece.
2. A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de origen,
raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera
otra índole.
3. A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No
hay persecución por razón de ideas o creencias. No hay delito de opinión.
4. A solicitar sin expresión de causa la información que requiera y a recibirla
de cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo que suponga el
pedido. Se exceptúan las informaciones que afectan la intimidad personal y
las que expresamente se excluyan por ley o por razones de seguridad
nacional.
El secreto bancario y la reserva tributaria pueden levantarse a pedido del
juez, del Fiscal de la Nación, o de una comisión investigadora del Congreso
con arreglo a ley y siempre que se refieran al caso investigado.
5. Al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y familiar, así
como a la voz y a la imagen propias.
6. A la inviolabilidad del domicilio. Nadie puede ingresar en él ni efectuar
investigaciones o registros sin autorización de la persona que lo habita o
sin mandato judicial, salvo flagrante delito o muy grave peligro de su
perpetración. Las excepciones por motivos de sanidad o de grave riesgo
son reguladas por la ley.
7. A elegir su lugar de residencia, a transitar por el territorio nacional y a salir
de él y entrar en él, salvo limitaciones por razones de sanidad o por
mandato judicial o por aplicación de la ley de extranjería.
8. A reunirse pacíficamente sin armas. Las reuniones en locales privados o
abiertos al público no requieren aviso previo. Las que se convocan en
plazas y vías públicas exigen anuncio anticipado a la autoridad, la que
puede prohibirlas solamente por motivos probados de seguridad o de
sanidad públicas.
9. A trabajar libremente, con sujeción a ley.
10. A mantener reserva sobre sus convicciones políticas, filosóficas, religiosas
o de cualquiera otra índole, así como a guardar el secreto profesional.
11. A la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así
como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su
vida.
12. A la legítima defensa.
13. A la libertad y a la seguridad personales. En consecuencia:
a. Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda, ni impedido de
hacer lo que ella no prohíbe.
b. No se permite forma alguna de restricción de la libertad personal, salvo
en los casos previstos por la ley. Están prohibidas la esclavitud, la
servidumbre y la trata de seres humanos en cualquiera de sus formas.
c. No hay prisión por deudas. Este principio no limita el mandato judicial
por incumplimiento de deberes alimentarios.
d. Nadie será procesado ni condenado por acto u omisión que al tiempo
de cometerse no esté previamente calificado en la ley, de manera
expresa e inequívoca, como infracción punible; ni sancionado con pena
no prevista en la ley.
e. Toda persona es considerada inocente mientras no se haya declarado
judicialmente su responsabilidad.
f. Nadie puede ser detenido sino por mandamiento escrito y motivado del
juez o por las autoridades policiales en caso de flagrante delito. El
detenido debe ser puesto a disposición del juzgado correspondiente,
dentro de las veinticuatro horas o en el término de la distancia.
Estos plazos no se aplican a los casos de terrorismo, espionaje y tráfico
ilícito de drogas. En tales casos, las autoridades policiales pueden
efectuar la detención preventiva de los presuntos implicados por un
término no mayor de quince días naturales. Deben dar cuenta al
Ministerio Público y al juez, quien puede asumir jurisdicción antes de
vencido dicho término.
g. Nadie puede ser incomunicado sino en caso indispensable para el
esclarecimiento de un delito, y en la forma y por el tiempo previstos por
la ley. La autoridad está obligada bajo responsabilidad a señalar, sin
dilación y por escrito, el lugar donde se halla la persona detenida.
h. Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni
sometido a tortura o a tratos inhumanos o humillantes. Cualquiera
puede pedir de inmediato el examen médico de la persona agraviada o
de aquélla imposibilitada de recurrir por sí misma a la autoridad.
Carecen de valor las declaraciones obtenidas por la violencia. Quien la
emplea incurre en responsabilidad.
Artículo 137, inciso 1 De la Constitución Política del Perú Establece el Estado
de emergencia, en caso de perturbación de la paz o del orden interno, de
catástrofe o de graves circunstancias que afecten la vida de la Nación. En esta
eventualidad puede restringirse o suspenderse el ejercicio de los derechos
constitucionales relativos a la libertad y seguridad personales, la inviolabilidad
de domicilio y la libertad de reunión o tránsito en el territorio comprendidos en
los incisos, 9, 11 y 12 del artículo 2 y en inciso 24 apartado f del mismo artículo.
En ninguna circunstancia se puede desterrar a nadie.
Artículo 166°. De la Constitución Política del Perú Establece la finalidad
fundamental de la Policía Nacional Perú es garantizar, mantener y restablecer
el orden interno. Presta protección y ayuda a las personas y a la comunidad.
Garantiza el cumplimiento de las leyes y la seguridad del patrimonio público y
del privado. Previene, investiga y combate la delincuencia. Vigila y controla las
fronteras.
1. PROCEDIMIENTO MENTAL EN LAS INTERVENCIONES POLICIALES.
A. CONTROL EMOCIONAL EN LAS INTERVENCIONES POLICIALES.
Este trabajo presenta los resultados de una investigación realizada en las
Unidades de Intervención Policial (U.I.P´s) acerca de la Exigencia Emocional
de Trabajo. Se parte del modelo de Lazarus (2006) para definir los escenarios
que provocan diferentes emociones y se realiza un cuestionario “ad hoc”
construido específicamente para esta población, siendo aplicado a 837 policías.
Se analiza la validez de contenido del instrumento a través del criterio
profesional de veinte psicólogos de la Policía Nacional del Perú, quedando
establecidas siete escalas de contenido emocional o escenarios
potencialmente provocadores de: Miedo-Terror, Vergüenza, Compasión,
Ansiedad, Ira, Tristeza o Culpa. Entre los escenarios o eventos emotivos de
mayor presencia en sus intervenciones, destaca la elevada frecuencia con que
estos policías tienen que dormir fuera de casa, participar en dispositivos de alto
riesgo o recibir insultos. Se aprecia una generalizada madurez en el manejo de
las emociones que las diversas situaciones evocan, siendo escasas las
reacciones emocionales que interfieren en su trabajo. Los eventos cuya
emoción influye con mayor frecuencia en su actuación profesional son las
sanciones disciplinarias, las intervenciones que exigen el uso de la bocacha
(disparar) y la muerte de un compañero. La ansiedad y la ira son las emociones
básicas que con más frecuencia pueden ser evocadas por los contextos de
intervención. Son, además, las emociones que más fácilmente puede inducir
interferencias en el trabajo de estos policías.
En la actualidad la institución a traviesa por una mayor exigencia por los
distintos problemas sociales que se agudizan. Dar cumplimiento a su función
como agente policial se considera una labor de alto riesgo por el peligro
constante ante la serie de intervenciones con delincuentes, terroristas
(pandillas), y ciudadanos conflictivos. Las personas que forman parte de dicha
institución están expuestos a forzar la capacidad de reacción, que con el
tiempo causa el agotamiento físico que es visible con facilidad, no obstante, el
que no se percibe es su desgaste mental y emocional.
La Policía Nacional del Perú (PNP) que vela por la seguridad social, se
considera hoy en día como una población vulnerable, debido a la naturaleza de
su trabajo, ya que están constantemente expuestos a factores estresantes y
adversos que afectan su estabilidad emocional. A esto se suma el horario de
trabajo por largos periodos de tiempo, en turnos de mañana, tarde, noche, falta
de ascensos (falta de oportunidad laboral) siendo parte de un elemento
estresor que genera preocupación por satisfacer su autorrealización y genera
desmotivación al no lograr el grado en el tiempo y edad establecida, la
preocupación por la inseguridad de sus familiares, debido al distanciamiento
por las largas jornadas laborales, y la probabilidad que sean víctimas de
ataques. Toda una acumulación emocional que perjudica bienestar en el
trabajo, y como consecuencia; se dan conflictos entre compañeros, desde
agresiones verbales, físicas que fomentan un sentimiento de inestabilidad
alterando el bienestar psicológico individual y de los demás, sumando un
deterioro en el trabajo como institución.
Objetivos de la investigación.
Objetivo general.
Diagnosticar los estilos de expresión emocional de los agentes operativos de
la Policía Nacional del Perú, para el posterior diseño y aplicación de un
programa de intervención para el adecuado control y expresión emocional.
Objetivos específicos.
Medir los diferentes estilos de expresión de las emociones en los agentes a
través de pruebas estandarizadas para conocer el estilo predominantemente
nocivo de expresión emocional en la población a intervenir.
Establecer los comportamientos nocivos presentes en los estilos de expresión
emocional de los agentes.
Diseñar y aplicar un programa de intervención para el control y manejo de las
emociones en los agentes.
Evaluar el impacto del programa de intervención implementado para el control
y manejo de la expresión de las emociones en el personal operativo PNP.
Justificación del estudio.
Ante los episodios de violencia que sufre nuestro país, y estos se ven
reflejados en los diferentes medios de comunicación. La Policía Nacional del
Perú, encargada de velar la seguridad pública que busca detener la violencia
social, surge una preocupación con respecto a la salud emocional y sus estilos
de expresión en las personas que son agentes policiales, ya que dicha labor
conlleva un sobreesfuerzo por intervenir en situaciones de alta violencia y
hechos horrorosos que demandan una mayor estabilidad emocional. Por lo
tanto, es de principal interés por conocer los estilos de expresión emocional,
para determinar la afectación de su trabajo, sus conductas en el ámbito laboral
y familiar.
La presente investigación surge a partir de conocer los niveles de relación y
expresión emocional dentro de la institución, con el propósito de identificar
aquellas emociones y conductas inadecuadas que son producidas por; los
acontecimientos, o estímulos estresores del el ritmo de vida actual, llevando a
estados constantes de activación, lo que se traduce en una serie de reacciones
físicas mentales y emocionales que se vuelven en síntomas que nos llevan a
somatizar en trastornos, cambios de conducta como: deterioro de la calidad del
trabajo, cambio negativo en el rendimiento, ausencias o retrasos repetidos en
actividades importantes, y frecuentes conflictos interpersonales. Y de esta
manera dotar a los agentes con estrategias que mejoren su integridad personal
beneficiando a la vez su entorno laboral, familiar.
Con investigación se pretende profundizar en estudios sobre la población
policial y la naturaleza de su labor, ya que, en nuestro país, no se cuenta con
suficiente material sobre el efecto de su labor. De esta manera dar un mayor
abordaje y tener un alcance del problema para definir mecanismos y
estrategias para la prevención e intervención.
El trabajo tiene un gran impacto social por la línea metodológica, ya que
podrían realizarse futuras investigaciones para posibilitar análisis conjuntos,
comparaciones entre periodos concretos, evaluaciones e intervención del
programa para medir su eficacia.
CONTROL EMOCIONAL EN LAS INTERVENCIONES POLICIALES
Algunos estudios empíricos han puesto de manifiesto que la emoción más
experimentada por los agentes de policía es el estrés. De hecho, el trabajo del
policía está fuertemente vinculado al estrés por dos razones fundamentales:
1. La mayoría de las veces, el policía desarrolla su profesión y su labor en
un entorno conflictivo y arriesgado, sobre todo, cuando debe actuar o
intervenir en situaciones de seguridad y atención ciudadana. En otras
ocasiones, las intervenciones policiales aparentemente resultan ser
inofensivas, pero pueden complicarse hasta convertirse en situaciones
críticas y peligrosas.
2. Por otro lado, las herramientas de trabajo del policía el arma, la defensa
y/o bastón policial, generan o añaden un riesgo que puede considerarse
como factor de estrés.
Por estas razones, es necesario que el efectivo policial reúna una serie de requisitos
o condiciones que le ayuden a enfrentar con éxito cualquier tipo de situación
estresante, crítica o peligrosa que surja o pueda surgir en sus intervenciones
policiales.
CONDICIONES A TENER EN CUENTA EN LAS INTERVENCIONES POLICIALES
Mantener una perfecta condición física;
Disponer de una preparación y formación en tácticas policiales, así como, de
una práctica y un entrenamiento adecuados de las mismas;
Poseer una formación técnica de tiro policial y conocimientos sobre la propia
arma, además, de que ésta sea lo suficientemente eficaz;
Por último, y no por ello menor importante, conseguir una perfecta condición
psicológica y un adecuado control mental sobre situaciones estresantes.
Factores de Riesgo y Factores de Protección del policía
Los principales factores de riesgo a los que el efectivo policial debe hacer frente en
una situación crítica, que pueda ocurrir en una determinada intervención, son las
consecuencias y los efectos que produce, a nivel fisiológico, cognitivo y conductual,
la activación corporal producida por el estrés.
A pesar de ello, el policía cuenta con un potente factor de protección para poder
minimizar dichas consecuencias y efectos: la preparación mental o psicológica ante
situaciones de crisis. Esta preparación mental consiste principalmente en que el
policía:
1. Tenga conocimientos sobre las consecuencias y los efectos que produce el
estrés en su propio cuerpo;
2. Reconozca y sea consciente de las propias reacciones en una situación de
estrés;
3. Entrene algunas técnicas psicológicas básicas y efectivas que le ayuden a
mejorar el control mental en este tipo de situaciones.
Por tanto, se podría establecer una “pirámide en entrenamiento psicológico del
policía” en la que el debe aprender a entrenar las técnicas psicológicas de
relajación y respiración, de visualización e imaginación, y de concentración. De
forma que, realizando previamente ejercicios de relajación y respiración, el policía
puede mejorar el control de la propia activación fisiológica producida en una
situación de estrés. Además de que, con los ejercicios de visualización, que
consisten en imaginar con el pensamiento las posibles situaciones a las que se
puede tener que enfrentar, para analizar y buscar las mejores soluciones o
alternativas para resolverlas, el agente de policía consigue mejorar la velocidad de
reacción e improvisación de respuestas adecuadas y puede adaptarse con mayor
facilidad a situaciones de gran presión psicológica.
Como complemento al entrenamiento de los ejercicios nombrados, cabe destacar
la importancia de conjugarlos con la realización de simulaciones o “role-playing”
de situaciones de crisis en las que se genere un elevado nivel de estrés. De esta
forma, se consigue adquirir, de una forma más controlada, determinadas
experiencias reales de afrontamiento al estrés.
Sin embargo, estas simulaciones deben realizarse de forma gradual, de menor a
mayor dificultad, para evitar en el policía un desbordamiento emocional o un posible
“trauma” por la adquisición de algún miedo.
Conclusiones
El policía debe estar preparado psicológicamente para enfrentarse a cualquier
situación de estrés que se produzca en sus intervenciones. De hecho, el policía que
cuente con una adecuada preparación mental estará en una posición más óptima y
ventajosa para afrontar el estrés de la intervención policial que otro agente cuya
preparación mental sea inferior o menos adecuada. Por ello, todo policía debería ser
consciente de esta necesidad y debería fomentar su entrenamiento mental para
mejorar su desempeño profesional.
B. TRIÁNGULO DE SEGURIDAD (PENSAMIENTO TÁCTICO).
Bibliografía
Centre de Recerca Thomas Becket (2005), “Efectos sobre la salud del trabajo de policía. Su
incidencia en la carrera laboral”.
García, A.I. (1999), “Cómo afecta el estrés al sistema inmune”. Boletín de la Sociedad
Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) nº 10, 13-26.
Herrero, F.P., (2002), “Preparación mental para situaciones de alto estrés. La mente, el
arma más poderosa”. Revista Sector Seguridad, nº 2; 30 – 32.
SEGUNDA SEMANA
PROCEDIMIENTO MENTAL EN LAS INTERVENCIONES POLICIALES
La preparación de los efectivos policiales constituye un proceso permanente de
capacitación y entrenamiento que debe permitirle desempeñarse adecuadamente
ante los diversos requerimientos que el contexto social presenta durante el
cumplimiento de su misión. Los planes y programas del sistema educativo policial
deben garantizar una alta profesionalización, individual y colectiva, incidiendo en los
aspectos de uso de armas de fuego, defensa personal, técnica policial y ética; esta
instrucción se debe mantener en los diferentes niveles educativos, garantizando el
sostenimiento de una evaluación real que permita apreciar la calificación de la
aptitud para cumplir con la función policial.
Es importante que la capacitación y el entrenamiento no sean sólo un
condicionamiento de calificación, pues el requerimiento de aptitud y competencia
son necesidades básicas para prestar un servicio eficiente y seguro, por lo tanto
debe motivarse que ésta se realice principalmente por el interés personal de cada
efectivo policial y no como una obligación. (PB 18, 20) La instrucción debe ser
profesional, lógica y realista.
Con ella se adquiere habilidad y destreza, permitiendo que el policía pueda enfrentar
las tareas con menor riesgo para su integridad física y su vida, asegurándole cumplir
con su función de servir a la comunidad y proteger a las personas en el marco
irrestricto del respeto a los derechos humanos.
A. PREPARACIÓN PSICOLÓGICA
La seguridad del efectivo policial está directamente relacionada con su
preparación o estado mental. Esto le permitirá visualizar y ensayar sus
acciones, de modo que se tenga una respuesta en razón a la forma de actuar
de los presuntos infractores de la ley. Por estas mismas razones se debe
proporcionar a los efectivos policiales orientación para que puedan sobrellevar
las tensiones propias de situaciones en las que se empleen la fuerza o las
armas
Para actuar en la vida real, usted tiene que entrenar lo máximo posible.
Acuérdese que todas las situaciones son posibles de ser simuladas con
realismo durante los entrenamientos. Realícelo mentalmente. Si usted no se
prepara mentalmente para las situaciones, o lo que resulte de ellas, muy
probablemente tendrá un desempeño no deseado, pudiendo incluso quedarse
paralizado y ser víctima de los acontecimientos. Discuta, intercambie ideas,
realice simulaciones sólo o con su equipo, aprovechando reportajes
periodísticos, boletines de ocurrencia, testimonios de sus compañeros y todo
lo que sea necesario.
Contrario a lo que se puede pensar, el condicionamiento físico y el arma que
usted tiene no son lo más relevante para su seguridad. El principio básico es
su preparación mental que proporciona la base para todas sus decisiones.
Las emociones como la cólera, la ira, la compasión, el miedo, entre otras, son
estados de ánimo que influyen directamente en el accionar del efectivo
policial; el dominio de estas emociones nos permitirá mantener un
comportamiento adecuado y realizar las operaciones policiales de manera
apropiada, de igual forma el equilibrio emocional permite mantener la
serenidad ante el peligro y el valor suficiente para enfrentar situaciones de
riesgo, garantizando el éxito de la intervención policial y haciendo prevalecer
el sentido de justicia.
Recuerde que ignorar el peligro no es la mejor manera de vencerlo.
Reconocer una situación de amenaza requiere de una capacidad de
respuesta basada en su carácter y en una inteligente decisión.
1. NIVELES DE ALERTA
Al atender una ocurrencia o aproximarse a lo que puede ser una situación
de crisis, usted estará en un cierto nivel de alerta, que dependerá de su
capacidad de anticipación al peligro.
Cuanto mejor preparado mentalmente se encuentre, mejor condición
tendrá para operar en el nivel apropiado de alerta y con la rapidez que la
situación exija; detectar señales de riesgo y amenazas y pasar
rápidamente a un nivel superior de alerta, de acuerdo con la evolución de
la ocurrencia.
El estado de alerta puede ser identificado a través de los siguientes
niveles:
a. Nivel de distracción
Se distrae con lo que está sucediendo a su alrededor, lo que puede ser
ocasionado por el cansancio o la creencia de que no hay posibilidad de
problemas. Su estado mental no está preparado para un eventual
enfrentamiento, aumentando su propia inseguridad y también la de su
equipo durante el servicio policial.
b. Nivel de atención
Es el nivel de alerta que usted debe tener en todo momento cuando
está patrullando, dando prioridad a la búsqueda de una amenaza
potencial. Con frecuencia los efectivos policiales son lesionados por
algo que no anticiparon, no respondieron ni estaban mentalmente
preparados para enfrentar. El estado de atención no es una garantía
de protección, pero dará mejores condiciones para detectar un peligro
y también en el caso de pasar a los estados de reacción.
c. Nivel de seguridad
Hay conciencia de la existencia de un peligro, sin embargo, su
entrenamiento, experiencia, educación y buen sentido le permiten
efectuar un planeamiento táctico a seguir, en el que se incluye el
pedido de cobertura de otros efectivos policiales, el uso de abrigos, la
identificación de alguien que pueda representar una amenaza y el uso
de la fuerza si fuese necesario. El nivel de seguridad disminuye los
riesgos de usted y su equipo. Si son sorprendidos se encontrarán listos
para dar las respuestas que la situación exija.
d. Nivel de reacción
– Positiva.- El riesgo es real y la reacción debe ser instantánea. Debe
focalizar la amenaza y tener en mente una acción necesaria para
controlarla: intervención verbal, fuerza física o fuerza potencialmente
letal, conforme las circunstancias exijan. La preparación mental y el
entrenamiento colocan al efectivo policial en condiciones plenas para
realizar su defensa y la de terceros.
– Negativa.- Cuando el peligro se mantiene por un tiempo prolongado
o el efectivo policial enfrenta un peligro para el cual no está preparado,
el organismo entra en un proceso de sobrecarga, por lo tanto no
consigue dar respuestas compatibles y funcionar adecuadamente;
podrían producirse fallas en la percepción de la situación en que se
encuentra.
PSICOLOGÍA POLICIAL Y DE LAS FUERZAS ARMADAS
Se trabaja en gabinetes y departamentos psicológicos para realizar funciones de
Selección y Formación del Personal, siendo estas actuaciones clásicas de la
Psicología del Trabajo y de las Organizaciones aplicadas al medio policial.
A la Selección y Formación de Policías como tarea tradicional de la Psicología
Policial, se están incorporando otras tareas más complejas como son la formación
especializada de mandos intermedios y oficiales, así como la creación y puesta en
marcha de grupos especiales (Unidad de menores, delitos contra la sexualidad, etc).
Todos ellos cuentan con una formación técnica especializada, incluyendo en sus
planes de formación de policías, temas de criminología, delincuencia, dinámica de
grupos, habilidades sociales, manejo de situaciones críticas, psicopatología criminal,
psicología del testimonio, etc.
OBJETIVOS
1. Prestar mejor servicio a la sociedad en general.
2. Que los funcionarios policiales aprendan aquellas técnicas psicológicas que le
ayuden a desenvolverse con la mayor efectividad positiva en su labor.
3. Proporcionar una mejor calidad de vida al personal policial a través de una
adecuada supervisión y asistencia técnico-profesional.
4. Reducir el absentismo laboral.
5. Mejorar la imagen social de la Policía.
FUNCIONES
1. Selección de personal.
2. Formación general y/o específica.
3. Estudios del clima social y laboral.
4. Análisis de puestos de trabajo.
RELACIÓN
En relación con las Fuerzas Armadas, la psicología Jurídica Militar goza de la misma
ampliación y desarrollo que la psicología militar, siendo cada vez más el número de
psicólogos militares que trabajan y se interesan por esta área.
APORTACIONES
Las principales aportaciones de la Psicología Jurídica Policial, se centran en tres
cometidos:
1. Trabajos afines a la “psicología Jurídica Civil”. Realización de peritajes
psicológicos efectuados tanto al personal policial como a policías de reemplazo,
así como a personal civil relacionado con el estamento policial, ante diversos
tribunales, en su mayoría de carácter médico – sanitario. También se realizan
intervenciones en el ámbito de la Prisión Policial, perteneciendo a los equipos de
Observación y Tratamiento.
2. Estudios de psicología jurídica sobre áreas específicamente militares: de
carácter eminentemente práctico por su implicación en los mismos, se llevan a
cabo sobre aquellos temas relacionados con la Policía nacional del Perú que
tiene un gran interés, tal y como las implicaciones psicológicos – jurídicas del
ingreso de mujeres policías; la repercusión de la normativa que regula la
objeción de conciencia y el problema asociado de la insumisión; ordenación
legal de la psicología policial, etc.
3. Estudios teóricos sobre áreas concretas, en las que se involucran las Fuerzas
Policiales: como es, por ejemplo, los aspectos legales de la aplicación de las
reglas y usos de la guerra psicológica, componentes legales y su implicación
psicológica en el concepto de la “DEFENSA DE LA COMUNIDAD”, etc.
VICTIMOLOGÍA Y POBLACIÓN
La atención a las víctimas es una de las áreas de máximo interés e indiscutible
desarrollo en el Perú, sobre todo en asuntos especialmente significativos como
abusos sexuales, malos tratos, etc.
Desde hace algunos años ha entrado en vigor la Ley Contra la Violencia de la Mujer
y los Integrantes del Grupo Familiar, donde se contempla la creación de oficinas y
asistencia psicoterapéuticas a las víctimas en las sedes de los juzgados.
TERCERA SEMANA
TÉCNICAS BASICAS DE CONTROL FISICO EN LAS INTERVENCIONES
POLICIALES
INMOVILIZACION (COLOCACION DE GRILLETES)
.
DEFENSA PERSONAL PÓLICIAL
El conjunto o bagaje de Técnicas Defensivas y de reacción, que se emplean,
reguladas por la norma jurídicas legales en vigencia y que capacitan al funcionario
público encargado de hacer cumplir la ley para el cumplimiento de su misión,
cuando debe a aplicar el uso de la fuerza, que le permita neutralizar, reducir y
conducir detenido a un sospechoso, sin ocasionarle daño físico o en su defecto el
menor posible y así ponerlo a disposición de la justicia, respetando su dignidad y
los Derechos Humanos aplicados a la función policial.
Las técnicas de defensa que se emplean siempre deben de ajustarse a derecho.
Para ello hay que tener muy en cuenta que un policía desde ser gradual en el uso
de la fuerza en cada una de sus intervenciones, debiendo evaluar los posibles
riesgos y formas de intervención en función de riesgo existente y de la posible
consecuencia.
A diferencia de cualquier tipo de defensa, el policía en particular debe emplear una
Defensa que se constituya en contraataque y que no sea agresiva. Es decir que
no necesariamente tengamos que dañar para poder defendemos. La Defensa
Policial la podemos descomponer fundamentalmente en Tres componentes o R.I.T.:
A. REDUCCIÓN
B. INMOVILIZACIÓN
C. TRASLADO
Hay que tener en claro el objetivo de cada componente y analizar las diferentes
técnicas que combinadas correctamente logren resultados óptimos, que no nos
comprometen procesalmente.
A. REDUCCION
Es el movimiento que empleamos por intermedio de una técnica para llegar a
detener o desviar una agresión. Puede haber dos tipos:
ESTÁTICA: Cuando tenemos que reducir a una persona que esta quieta
(parada, sentada, acostada, dentro de un vehículo, etc.)
DINÁMICA: Cuando tenemos que reducir a una persona que está en
movimiento o que nos ataca desplazándose en cualquier dirección.
B. INMOVILIZACION
Inmovilizar es fijar algún elemento sobre un punto. En verdad inmovilizar a una
persona determinada, por intermedio de una técnica, con el fin de practicarle
varios propósitos (palparlo, esperar la colaboración de otra persona, etc.).
Hacer que disminuya el efecto de una acción lográndolo con el uso correcto de
las esposas para que la persona cese completamente su accionar, sin correr
riesgo el efectivo Policial, tercero y la propia vida del detenido, teniendo
encuentra el respeto en todo momento de los Derechos Humanos.
C. TRASLADO (CONDUCCIÓN)
Es trasladar algo de un lado a otro. En nuestro caso es por intermedio de
una técnica trasladar a una determinada persona de un lugar a otro. La
Defensa Policial es toda acción justificada que ejerce un individuo con el
propósito de proteger su persona ante la amenaza de una agresión inminente.
"Las técnicas de defensa personal, que resultan toda una necesidad dentro de
nuestra sociedad, se presentan como una serie de habilidades y conocimientos
tanto físicos como sicológicos que ayudan a sobrevivir en las agitadas urbes de
hoy y que, de no ponerlos en práctica, también contribuyen a mantenerse en
forma”. La inseguridad reinante en las grandes ciudades en la actualidad es
elemento generador de ciertas relaciones de violencia que acaban por atentar
contra la seguridad de los ciudadanos, razón por la cual resulta imprescindible
el desarrollo de destrezas que permitan enfrentar situaciones de esta
naturaleza y salir ilesos de ellas.
TÉCNICAS DE REDUCCIÓN CON ESPOSAS (GRILLETES POLICIALES)
CONCEPTO
Los grilletes policiales constituyen un elemento muy útil e imprescindible del equipo
básico del policía. No sólo permiten controlar la acción agresiva del infractor de la
ley, sino también la sujeción momentánea de éste, para su aseguramiento o
traslado ante la autoridad competente.
Es un medio de policía que limita el uso de la fuerza y el empleo de las armas de
fuego, por lo que:
1. Controlan el accionar violento de la persona intervenida y evitan que ésta se
autolesione.
2. Reducen las posibilidades de la persona intervenida de agredir al personal
policial, garantizando su integridad física y la de sus compañeros.
3. Reducen las posibilidades de la persona intervenida de agredir a terceras
personas.
Toda persona que presumiblemente haya cometido un delito, deberá ser engrilletada
para su inmovilización, registro, conducción y traslado ante la autoridad competente.
También deberán ser engrilletadas las personas intervenidas que se encuentren bajo
el efecto de drogas, alcohol o cualquier estado emocional alterado que represente
peligrosidad para sí mismo o para otros.
Una vez colocados los grilletes, no se usará contra la persona intervenida ningún
otro medio de coerción ni fuerza física alguna que atente contra su integridad
física o dignidad.
Los grilletes se manipularán exclusivamente para su colocación, nunca como
medio de intimidación o humillación. Antes de salir al servicio se debe de verificar
que los grilletes se encuentren listos para usarse y contar con su respectiva llave o
dispositivo de apertura.
Los grilletes policiales que usa el personal de la Policía Nacional del Perú para el
cumplimiento de sus funciones son los grilletes de seguridad, grilletes de lazo y los
grilletes desechables.
LOS GRILLETES DE SEGURIDAD (METALICOS).
Son el tipo de grilletes más seguros empleados en el servicio policial, su porte es
obligatorio en especial para el personal policial que cumple funciones de patrullaje.
Por el material empleado en su fabricación, el uso de los grilletes de seguridad
puede originar lesiones si son mal empleados. Por ello, el personal policial
deberá posibilitar la atención médica necesaria en caso de que estas lesiones se
hayan producido. Deben estar siempre preparados antes de salir al servicio con
tres o cuatro dientes sobresalidos de la anilla doble.
DESCRIPCIÓN
TECNICAS DE USO
DIRECTA
La persona intervenida debe encontrarse de espaldas al policía interviniente. Se le
debe indicar que coloque sus manos en la espalda a la altura de la cintura, con las
manos juntas, las palmas hacia afuera y los pulgares hacia arriba.
Los grilletes se sujetan con la mano de contacto, quedando la cadena y los
eslabones fijos dentro de la palma; las anillas simples hacia abajo, y las cerraduras
hacia el lado de el/la policía interviniente.
El policía sujeta los pulgares del intervenido llevándolos hacia sí, alejando la unión
de las manos de la espalda del intervenido para que permita el ingreso de los
grilletes, empujando éstos sobre las muñecas en un solo movimiento de arriba hacia
abajo; luego se colocan los seguros.
INDIRECTA
Con la mano de contacto se cogen los grilletes por la parte media (eslabones), el
dedo índice y pulgar sujetan los grilletes, presionando la anilla simple sobre la
muñeca hasta lograr el engrilletamiento.
Se hace girar el brazo engrilletado llevándolo hacia la parte posterior de la cintura,
mediante la toma del grillete con el pulgar e índice hacia el lado opuesto de la toma
inicial.
Con la otra mano se sujetan los dedos de la mano libre del intervenido, llevándola
hacia atrás, junto a la otra, para colocarle los grilletes y los seguros.
CONDUCCIONES CON GRILLETES
Por lo general, cuando se detiene a alguien, hay que trasladarlo después a otro sitio
bien sea una habitación reservada, una comisaría, etc. En consecuencia, hay que
conducirlo obligadamente andando o en vehículo, y para ello hay algunas formas
muy efectivas, sobre todo si el detenido ofrece cierta resistencia.
CONDUCCIONES BASICAS CON GRILLETES
Procedimiento 01
Procedimiento 02
Procedimiento 03
Antes de comenzar el traslado, compruebe la colocación de los grilletes, así
como la puesta de los seguros. Ha de realizar un rápido reconocimiento de
seguridad, así como un examen de las características de la persona, con el fin de
poder informar detalladamente en caso de huida.
CUARTA SEMANA
PROCEDIMIENTO DE CONTROL FÍSICO
I. INTRODUCCIÓN
En el campo de la Instrucción Policial sobre el control de personas intervenidas
por la policía, algunos “expertos” en la materia confunden erróneamente la
defensa personal con el cuarto nivel de uso de la de fuerza, EL CONTROL
FISICO, elaborando para dicha necesidad policial, sistemas complicados de
técnicas de control de personas, basadas en artes marciales o lucha olímpica
que requieren de un largo proceso de aprendizaje y entrenamiento continuo,
dejando muchas veces al personal policial con una instrucción inconclusa o sin
entrenamiento continuo, lo que conlleva a que en diversas intervenciones no se
aplique la técnica correcta y utilicen dichas técnicas inapropiadas, en forma
agresiva y lesiva, como el ejemplo de Wilhem Calero (2010), que resultó muerto
por una mala praxis de técnica de control físico y conducción.
Sin embargo, todo lo señalado no niega que también resulte necesario utilizar
estas técnicas para obtener un sistema congruente de control físico, de rápido
aprendizaje y que pueda ser aplicado por cualquier policía de servicio de calle
para lograr su objetivo legal, bajo la premisa de causar el menor daño posible en
la persona que se interviene; asimismo, se debe tener en cuenta que el uso de
la fuerza es necesario, cuando no existe otra forma de lograr dicho objetivo legal
(P. NECESIDAD)
Es por esto que, en la presente lección, se recomienda un procedimiento, que no
descarta los demás existentes pero que ciertamente es el que más se adecúa a
la realidad policial según el equipo de instructores policiales de derechos
humanos aplicados a la función policial del Ministerio del Interior, teniendo en
cuenta los niveles de resistencia del intervenido, el contexto social que rodea al
policía en su día a día y el vacío legal existente para sus intervenciones, donde
se toma como fundamento que los bienes jurídicos más protegidos del Estado
son la Dignidad, la integridad física y la vida de las personas.
I. CONTROL FÍSICO
Es el cuarto Nivel del Uso de la fuerza que consiste en la regulación de la
resistencia física de un individuo que atenta contra las disposiciones legales de
seguridad, tranquilidad, paz y moralidad, mediante técnicas de contacto
adecuadas que permitan reducir, inmovilizar, registrar y conducir, causando el
menor daño posible.
A. Reducir: Es minimizar la resistencia física de una persona, con la finalidad
que no cause lesiones a la(s) persona(s) (policía, víctimas o terceros) y/o daños
a la propiedad pública o privada, para que la policía pueda cumplir con sus
funciones.
B. Inmovilizar: Incapacitar físicamente en forma temporal la acción mecánica
corporal de una persona, para la colocación de grilletes, registro preliminar y su
conducción (con o sin grilletes).
C. Registrar: es el examen preliminar del cuerpo de la persona, con la finalidad
de encontrar objetos, armas u otros análogos, que puedan servir para causar
lesiones o daño, así como que sirvan de evidencia de un hecho delictuoso.
D. Conducir: trasladar en forma segura una persona intervenida, desde el punto
de la intervención hasta una dependencia policial.
III. TECNICAS DE CONTROL FISICO
Al realizar las técnicas de control físico, se debe observar que los
procedimientos utilizados no se confundan con los de la defensa personal, toda
vez que, al entrar en contacto, se suelen utilizar golpes de puño y pie en defensa
y contraataque, acciones que son consideradas lesivas afectando la integridad
física de las personas intervenidas. Por esta razón, recomendamos el uso de
procedimientos donde no se utilicen este tipo de golpes, sino más bien la
sujeción y presión de extremidades que nos permita regular la resistencia física
del intervenido y que se ajuste a la defensa de la persona humana y el respeto
de su dignidad, con el fin de que el policía pueda cumplir con su función
constitucional.
Cabe mencionar que, al referirnos a la defensa de la persona humana y el
respeto de su dignidad, hacemos mención en este caso específico a la
protección de la vida e integridad física de la víctima, terceros, policía e infractor.
Se debe tener en cuenta que la amenaza a la vida y a la seguridad de los
efectivos policiales debe considerarse como una amenaza a la estabilidad de
toda la sociedad, para ello el estado le otorga poderes y facultades a los
efectivos policiales para poder cumplir con su responsabilidad constitucional,
estos poderes y facultades está relacionado al uso adecuado de la fuerza el
mismo que se encuentra regulado por los principios de legalidad necesidad y
proporcionalidad.
Los procedimientos expuestos a continuación, se aplican bajo el precepto de
que debe ser en equipo; es decir, como mínimo la intervención para el control
físico debe contar con dos (02) efectivos policiales, o más de ser necesario. Se
vuelve a insistir en que si un (01) policía decide hacer la intervención sin apoyo,
se constituiría en un acto de defensa personal, porque, aunque no lo quiera va a
extremar y dar intensidad a los golpes de puño y pie o en la técnica que realice,
salvo que sea una persona experimentada en defensa personal policial y cause
el menor daño posible, por lo cual se debe tener como regla que todo uso
excesivo de la fuerza se convierte en violencia.
A. TECNICA PARA CONTROLAR A UNA PERSONA CON DOS POLICIAS
Control de brazos:
Partiendo de la posición de intervención policial conocida como cono o triangulo
de seguridad, los efectivos policiales observaran a la persona o personas a
quien se va intervenir, poniendo énfasis en las extremidades superiores e
inferiores conocidos como “puntos de peligro”. Para efectos didácticos
nombraremos al policía interviniente como “POLICIA A” y al policía de seguridad
como “POLICIA B”, de acuerdo al siguiente detalle:
a. Sujeción de muñecas:
- POLICIA A: De acuerdo a su posición, hará una toma directa, sujetando la
muñeca izquierda del intervenido con su mano izquierda, o la muñeca derecha
del intervenido con su mano derecha, teniendo en cuenta que debe sujetar la
muñeca que se encuentre más lejos al POLICIA B.
- POLICIA B: De acuerdo a su posición hará una toma directa, sujetando con su
mano derecha la muñeca derecha del intervenido o con su mano izquierda la
muñeca izquierda del intervenido; de acuerdo a su posición, sujetará la muñeca
que se encuentre más cerca de él.
b. Sujeción de brazo:
Una vez agarrada las muñecas, ambos policías introducirán el brazo libre, a
manera de enganche, por debajo del brazo a la altura de la zona axilar del
intervenido, los efectivos policiales continuarán cogiendo la muñeca buscando
dejar el brazo extendido en posición diagonal hacia abajo pegada al tórax del
policía, con la palma de la mano del intervenido hacia afuera.
La importancia del control de brazos, es no permitirle al intervenido realizar
acciones mecánicas que puedan provocar lesiones en el policía, así como
contener el cuerpo del intervenido para que no se caiga y se haga daño.
La integridad física de la persona y del efectivo policial se debe ajustar a un uso
adecuado de la fuerza, aplicando técnicas de contacto que no generen un acto
arbitrario.
Para que la técnica tenga el éxito requerido, se necesita que en todo momento
se verbalice con el intervenido, para que disminuya su nivel de resistencia física
y tratar de regresarlo a un estado de calma, para su conducción.
c. Flexión de muñeca hacia abajo.
El intervenido aumenta su nivel de resistencia física, realizando movimientos
mecánicos tratando de zafarse de la sujeción con una acción muscular llevando
sus puños hacia el pecho, ante lo cual ambos policías con la palma de la mano
del brazo de enganche realizaran presión sobre el dorso de la mano (altura de
los nudillos) del intervenido hacia abajo y, en simultáneo, pondrán el codo del
intervenido a la altura de la zona axilar, manteniéndolo sujeto entre el brazo y la
parte lateral del tórax (altura de las costillas) del policía.
De acuerdo al nivel de resistencia física que ponga el intervenido se aplicará la
intensidad necesaria en la flexión de la muñeca con el fin de impedir que se zafe
y poder regular el control que se ejerce sobre la persona; asimismo, si el nivel de
resistencia del intervenido disminuye el nivel de fuerza relacionado al control
físico debe acortarse, no se usara con el intervenido, otro medio de coerción ni
fuerza física alguna que atente contra su integridad física o dignidad.
d. Torsión de muñeca hacia afuera.
Se debe tomar en cuenta el movimiento mecánico del intervenido, esta variante
se aplicará cuando no resulte la flexión de muñeca hacia abajo, la acción
muscular de los brazos y el cuerpo del intervenido es hacia adelante tratando de
zafarse de la sujeción de los policías para lo cual se desarrollará los siguientes
pasos:
1. De la toma directa en que sujeta la muñeca del intervenido, el brazo de
enganche del efectivo policial realiza una presión a la altura del bíceps con la
intención de controlar el brazo y evitar que zafe el intervenido; asimismo, los
policías cambiarán a una toma de mano indirecta, sujetando la mano de la
persona por la parte externa de la mano (dorso) cerrando los dedos
alrededor de su mano a la altura de los nudillos.
2. La mano de enganche pasara por encima del antebrazo colocando el hueso
cubital del efectivo policial sobre hueso radial del intervenido, para sujetar por
debajo el propio antebrazo del policía.
3. Teniendo el control de la extremidad superior del intervenido iniciaremos la
torsión, llevando los dedos en dirección del hombro del efectivo policial que
sujeta al mismo, si la torsión ha cumplido su objetivo de disminuir su
resistencia física del intervenido la intensidad será restringida sin perder el
control de la extremidad evitando el uso excesivo de la fuerza.
e. Torsión de muñeca hacia abajo y control de antebrazo
Dicha técnica se aplicará cuando las variantes antes mencionadas no logren su
objetivo, dependerá mucho de la amenaza y la peligrosidad del intervenido,
aplicando el siguiente procedimiento:
1. Del control de brazos que realizan los efectivos sobre la persona intervenida,
el policía A o B sacara el brazo de enganche que se encuentra en el brazo del
intervenido para colocarlo por encima de su antebrazo, llegando a sujetar el
antebrazo del efectivo policial.
2. Flexionando el antebrazo del intervenido y a la vez colocando su codo en el
tórax del efectivo policial, en forma simultanea sin perder la sujeción de la
muñeca del intervenido, el efectivo policial deslizara su mano hacia los
nudillos de la mano en sujeción realizando una torsión de muñeca hacia
abajo, manteniendo el control de la extremidad.
B. TÉCNICAS DE CONTROL FÍSICO CON MÁS DE DOS POLICÍAS.
El efectivo policial al momento de realizar un uso adecuado de la fuerza referente al
control físico deberá observar varios factores del individuo, la contextura, su postura
el desplazamiento que realice, no se debe olvidar que es comprensible que una
persona cuando es abordada por la policía, rechaza, trata de excusarse o cuestiona
la acción policial, más aun cuando se encuentra alterada en alerta y sin control sus
glándulas suprarrenales generan adrenalina que actúan principalmente en el
musculo del intervenido, es ahí cuando la intervención policial se torna dificultosa
teniendo un tiempo prudencial para aplicar el sistema de control físico arriba
mencionado si no resultara por la elevación de la resistencia física del intervenido u
otros factores la consigna obligatoria del policía debe ser el de solicitar apoyo, con el
fin de cumplir eficientemente los objetivos policiales bajo el contexto de la defensa
de la persona humana y el respeto de su dignidad.
La técnica de control físico es importante en toda intervención, teniendo en cuenta
que la función policial se considera de emergencia por más mínima que parezca, es
por ello que al realizar una intervención donde exista contacto físico se debe
planificar en segundos lo que se va a realizar teniendo comunicación con los demás
efectivos para lograr el control de la persona intervenida.
El desarrollo de la presente técnica debe seguir el siguiente procedimiento:
1. Partiendo del concepto de que dos policías se encuentran sujetando los
brazos de la persona, de acuerdo a la técnica de control de brazo arriba
mencionado, se necesita del apoyo de otros policías, uno de los cuales
sujetara los tobillos del intervenido y el otro otorgara seguridad a la
intervención.
2. El policía que sujeta los tobillos, antes de proceder a levantar las
extremidades inferiores, debe estar seguro de que sus compañeros tengan
bien controlado al individuo de los brazos, toda vez que el intervenido debe
quedar en posición de cúbito ventral en el aire con dirección hacia el piso
3. Llevaran al piso al individuo, trabajando en conjunto, para que cada policía se
haga cargo de las extremidades que controlan, conforme al siguiente
procedimiento:
a. Los que controlan los brazos del intervenido al momento de bajarlo,
extenderán los brazos en paralelo y con la palma de la mano en dirección al
piso, quedando el cuerpo tendido en posición cubito ventral, colocándose
ambos policías a los laterales de la persona. El que se encuentra en el lado
izquierdo (derecho), sujetara la muñeca o los dedos índice y medio con su
mano izquierda (derecha), con la mano derecha (izquierda) presionará la
zona del omóplato del intervenido y colocara su rodilla derecha (izquierda)
sobre la zona del musculo tríceps, haciendo una ligera presión. b. El policía
que controla los tobillos cruzará los pies para flexionar las piernas hacia
adelante a favor de la articulación, para proceder a montarse sobre ellas,
colocando las palmas de la mano en la zona lumbar del intervenido logrando
controlar las piernas.
C. TÉCNICAS DE INMOVILIZACIÓN
Una vez controlada la persona en la posición de tendido, se procederá a su
inmovilización para la colocación de grilletes, registro preliminar y su conducción.
1. Técnica de inmovilización a través de una extremidad El policía que se
encuentra al lado izquierdo del intervenido procederá a realizar la inmovilización
(brazo), sin que los policías suelten el control de las extremidades superiores e
inferiores. Se empieza por el lado izquierdo, con el fin de restarle tentativa al
intervenido que intente zafar la mano derecha (considerando que la mayoría de
las personas son diestras) y se sobreponga a la intervención policial. El
procedimiento es el siguiente:
a. Sujetando la palma de la mano del intervenido la misma que se encuentra
hacia el piso, la giramos hacia arriba en sentido del cuerpo, a favor de la
articulación (el dorso queda tocando el piso).
b. Sosteniendo los dedos, el policía se levanta, elevando y acompañando la
mano del intervenido formando en la extremidad superior un bastón
simultáneamente cambia el agarre con la otra mano.
c. Una vez controlada la extremidad superior en forma de bastón el efectivo
flexionara las rodillas hasta que ambas se posicionen en la espalda del
intervenido, dejando su extremidad superior (brazo) entre ambas piernas.
d. Se procede a realizar una escuadra con el brazo del intervenido, flexionando
el codo hacia adelante (en sentido de la articulación), y a la vez se flexiona la
muñeca hacia abajo con la finalidad de colocar los grilletes de seguridad,
quedando el cuerpo controlado.
e. Tenga en consideración que los policías que se encuentran en el otro brazo y
las piernas mantienen el control de dichas extremidades.
D. CONDUCCION DEL INDIVIDUO SIN GRILLETES.
Este procedimiento se realiza con el fin de sacar al intervenido lo más pronto posible
de una zona de riesgo, para salvaguardar la integridad física del intervenido y del
personal policial que interviene.
Una de las técnicas que se puede utilizar para el traslado de una persona, cuando el
intervenido se encuentra de pie, es utilizando el control de brazo con flexión de
muñeca en lados, como se detalla en el punto de control de brazos (III.1.c.).
Otra técnica de conducción sin grilletes, parte desde el punto en que el intervenido
se encuentra en la posición de tendido y ambos policías realizan la posición de
bastón que se aplica en la técnica de inmovilización (III.C.1.b), y continuarán de la
siguiente manera:
- Considere que el efectivo policial que se encuentra al lado derecho del intervenido
realizara el agarre de la posición de bastón con su mano izquierda y el que se
encuentra al lado opuesto realizara el agarre con la mano derecha.
- En forma simultánea, ambos policías colocarán sus rodillas en el piso (el del lado
derecho rodilla izquierda y el otro policía la rodilla derecha). - Ambos policías
llevaran las manos del intervenido hacia el cuerpo (a favor de la articulación) entre
el tórax y su propio brazo, colocando el codo entre el tórax y el brazo del policía. -
Manteniendo la flexión de las muñecas procedemos a verbalizar en el intervenido
para que él se pare y proceder con la conducción.
IV. PUNTOS TÁCTICOS DE PRESIÓN PARA AYUDAR AL CONTROL FÍSICO.
Existe la posibilidad de que una persona, al ser intervenida, oponga una férrea
resistencia hacia el policía, como por ejemplo se agarre de una reja, de un poste, de
pasamanos, barandas o cualquier objeto fijo que impida su traslado o retiro de algún
lugar determinado, inclusive de su propio cuerpo, por lo cual el policía que interviene
debe aplicar puntos tácticos de presión en zonas sensibles con el objetivo de soltar
las extremidades y poder aplicar el procedimiento de control físico.
Los puntos de presión son técnicas que se utilizan en diferentes zonas sensibles del
cuerpo humano en forma rauda y con un tiempo máximo de tres segundos por
punto, con el fin de causar un efecto inmediato, que rompa la resistencia física
mecánica del intervenido, como lo hemos dicho, para que exponga los brazos o
piernas y poder realizar el control sobre los mismos.
El policía presionará las zonas sensibles con el nudillo del dedo de mayor dominio y
la mano cerrada, acuérdese de que no es golpe sino presión.
Para que la técnica tenga el efecto deseado y causar el menor daño posible, debe
tener en cuenta el factor sorpresa; es decir, que el intervenido no se percate que
usted utilizará dicha técnica.
Algunos puntos de presión, que podemos considerar de fácil aprendizaje y que
ayudaran el desarrollo del control físico, son:
1. En la cabeza: De acuerdo a la posición, se recomienda tener contacto con el
intervenido por la espalda, con el fin de que antes de aplicar el punto de presión,
el policía coloque su pecho sobre la cabeza del intervenido y a la misma vez, la
mano débil (la mano que no aplica el punto de presión) sostendrá el otro lado de
la cabeza, con la finalidad de tener un dominio absoluto de la cabeza al
momento de la aplicación del punto táctico de presión. a. En la zona lobular, al
inicio del maxilar.
a. Detrás de la oreja, entre el cuello y el maxilar.
b. En las sienes, con ambos nudillos, al terminar las cejas.
c. En el mentón, el nudillo del dedo pulgar se colocara por un costado (derecha o
izquierda) sobre el hombro, a la altura del maxilar inferior llevando el mentón
hacia el hombro opuesto y la palma de la mano que hace la presión descansara
en el hombro y la mano que queda libre controlará el tríceps del brazo libre del
intervenido.
2. En la pierna. Para aplicar presión en cualquiera de las piernas, tendrá cuidado
de poner el pie de la pierna que va a presionar, con la punta de los dedos hacia
afuera (posición de tirador tendido), aplicara la presión con su rodilla en la
pantorrilla entre los tíbiales y musculo gastronomía. Si aplica la presión en la
pantorrilla derecha, aplicará presión con su rodilla izquierda y si la realiza en la
pantorrilla izquierda utilizará la rodilla derecha.
Si no existiera un policía de apoyo que pueda controlar la otra pierna que no se
va a presionar, se mantendrá un estado de alerta para evitar cualquier golpe con
dicha pierna libre.
3.- En el tórax.
Cuando el individuo, por la forma de agarrarse exponga la caja torácica al
policía, específicamente las costillas, se podrá aplicar el punto táctico de
presión, como se detalla: a. Se hará nudillo, con el dedo de dominio, en ambas
manos. b. El punto de presión se hará en ambas costillas flotantes, teniendo
como referencia, a 10 centímetros aproximadamente de los pezones, en
diagonal hacia abajo.
QUINTA SEMANA
A. INTERVENCIÓN DE VEHÍCULOS POR LA POLICIA NACIONAL DEL PERU
1. Intervención de Vehículos por Infracción RNT:
Es importante que el personal conozca esta modalidad, teniendo en cuenta
que existe un considerable número de policías que durante una intervención
a un vehículo han sido atropellados por otras unidades vehiculares.
Es imprescindible que el vehículo a intervenir esté detenido y con el
motor apagado.
a. Posición del Vehículo Policial (Patrullero)
- Ubicar el vehículo policial detrás del vehículo a intervenir a
unos cinco metros aproximadamente, pero en la misma orientación.
- Vértice anterior derecho en proyección a la parte media posterior
del vehículo intervenido.
- Esta posición permite que el personal policial cuente con un carril
de
- Seguridad brindada por la estructura del vehículo policial, con lo
cual minimiza el riesgo de ser embestido por otro vehículo. El
vehículo policial siempre debe estar detrás del vehículo intervenido.
b. Posición de los Efectivos Policiales:
- Luego de solicitarle al conductor del vehículo a intervenir que se
estacione y habiendo obtenido de la central información con relación
al mismo, descienden ambos policías. El/la conductor policial (P1)
se desplaza por el carril de seguridad, manteniendo el contacto
visual del vehículo e inclusive valiéndose del espejo retrovisor
izquierdo del vehículo a intervenir hasta llegar a la posición
señalada.
- El/la conductor/a (P1) se ubicará en la parte posterior de la
puerta del conductor del vehículo intervenido, de tal forma que le
permita tener un control visual del conductor. De este modo, si en
caso el intervenido quisiera emplear su puerta para atacarnos e
intentar una fuga no podría impactarnos.
- El/la operador/a (P2) desplazándose por el otro lado se ubicará a
la altura de la puerta posterior derecha del vehículo intervenido,
brindando las medidas de seguridad.
- Estas posiciones evitarán un cruce de fuego entre los policías ante
cualquier intento de reacción del conductor del vehículo intervenido
que amerite el empleo de las armas.
c. Intervención:
- El/la policía de contacto procede a identificarse y precisa el
motivo de la intervención. - Solicita los documentos personales y
del vehículo, indicándole que mantenga las manos sobre el timón o
el tablero del vehículo, permaneciendo siempre en una actitud
vigilante, sin descuidar el contacto visual.
- Recibir los documentos con la mano que no utiliza para manipular
el armamento, permitiendo que ante una reacción que requiera el
empleo del arma, se tenga libertad de acción.
- Al verificar los documentos, hacerlo en una posición que no
obstaculice nuestro dominio visual, principalmente, de las manos del
intervenido.
- En la intervención policial debe tratarse al ciudadano con firmeza
y con educación. Si fuera el caso, cuando se termine la intervención
debe reiniciarse la circulación segura del vehículo intervenido,
haciendo las señales pertinentes.
- Terminada l a intervención, habiendo decidido que continúe
con su desplazamiento, regresar a nuestro vehículo luego de que
el intervenido reinicie su marcha.
2. INTERVENCIÓN DE VEHÍCULOS POR COMISIÓN DE DELITO
a. Intervención a Vehículo con Presuntos Infractores desde un
Vehículo Policial:
1) Posición del vehículo policial (PATRULLERO):
- Ubicar el vehículo policial detrás del vehículo a intervenir, a
unos cinco metros aproximadamente.
- En diagonal (45º aprox.), vértice anterior derecho en
proyección al vértice posterior izquierdo del vehículo
intervenido.
- Las llantas giradas hacia la izquierda de tal manera
que queden paralelas al vehículo intervenido.
- Esta posición permite que el motor y las llantas sirvan de
cubierta a los policías intervinientes.
- Se adoptará esta posición cuando el vehículo intervenido se
estacione al lado derecho de la vía, será lo opuesto cuando
se encuentre a la izquierda y opcional en un campo abierto.
2) Posición de los efectivos policiales:
- POSICIÓN 1.- El/la conductor/a (P1) se ubicará a la altura de
la llanta delantera izquierda del vehículo policial, de tal forma
que le permita tener un control visual de la puerta del
conductor del vehículo.
Intervenido (POSICIÓN 2).
- POSICIÓN 2.- El/la operador/a (P2) se ubicará detrás del
vértice posterior derecho del patrullero, controlando el lado
opuesto del vehículo intervenido (POSICIÓN 1).
- POSICIÓN 3.- Si hubiera un tercer policía (en el asiento
posterior) descenderá por la puerta posterior izquierda
(derecha) y se ubicará detrás de la posición 1 con la misma
orientación. Otra opción es que se ubique detrás del patrullero
orientado hacia la retaguardia, brindando la seguridad
respectiva.
Esta distribución del personal policial se dará cuando el vehículo
intervenido se encuentre estacionado al lado derecho de la vía, si
lo hiciera a la izquierda se adoptarán las posiciones señaladas
entre paréntesis.
SEXTA SEMANA
3) Intervención:
El policía que adopta la posición 1 debe ser preferentemente
quien verbalice con el (los) ocupante (s) del vehículo intervenido,
debiendo efectuar las siguientes acciones:
- Identificarse como policía: “El (los) ocupante (s) del vehículo
(indicar las características, marca, color, placa, etc.) es la
Policía”.
- Hacer conocer el motivo de la intervención, por ejemplo: “Su
vehículo presenta una orden de captura por haber sido
empleado en un robo”.
- Qué es lo que se requiere del ocupante (conductor). Por
ejemplo: “Necesitamos identificarlo, obedezca las siguientes
indicaciones” (ser imperativo y repetitivo, actuar con energía).
- Indicar:
“Saque ambos brazos por la ventana de su vehículo,
estírelos hacia arriba de tal manera que me permita ver las
manos”.
“Con la mano izquierda coloque la llave de contacto sobre
el techo de su vehículo”.
“Con la misma mano desabróchese el cinturón de
seguridad”.
“Con la mano derecha y por la parte externa abra su
puerta”.
“Descienda lentamente permaneciendo con las manos en
alto, dirija su mirada hacia mi persona”. (f) “Avance hacia
mi ubicación”
- Cuando el intervenido se encuentre entre ambos vehículos,
se le ordena que se detenga y que gire hasta dar la espalda,
efectuando un registro ocular del intervenido; este movimiento
debe hacerlo lentamente.
- Una vez logrado ello, ambos policías (posiciones 1 y 3)
retroceden a una distancia prudente, manteniéndose en el
área de seguridad (protección del vehículo), para luego hacer
girar al intervenido a la orientación inicial y que avance hacia la
llanta posterior izquierda.
- El intervenido debe ser colocado cerca del vehículo,
facilitando su control y permitiendo brindar cobertura. Se
coloca al intervenido en la posición más adecuada (rodilla o
tendido) y se procede al engrilletamiento, registro e
interrogatorio para obtener información sobre la posibilidad de
la presencia de otras personas en el vehículo.
- Recabada dicha información, el operador procede por su lado
a realizar su desplazamiento hacia el vehículo intervenido para
verificar la situación de seguridad del mismo.
- El desplazamiento se hará en el sentido contrario al reloj. Al
llegar a la altura de la puerta del conductor, cogerá la llave de
contacto y retornará hasta la altura de la maletera, donde desde
un costado efectuará un contacto visual con su compañero y
procederá a abrirla, permitiendo la observación del interior por
su compañero. Si no hubiera nadie, se puede emplear la voz:
“limpio”, “despejado”, etc. En caso contrario, la que corresponda:
“rehén”, “infractor”, “arma” o la que se presente.
- La intervención continuará de acuerdo a ley
Para hacer descender a otro ocupante
- Una vez que ya ha reducido, engrilletado y obtenido
información del conductor, se adopta el siguiente
procedimiento: El policía que se encuentre en la posición 2,
procede a realizar las mismas indicaciones que efectuó su
compañero con el conductor, ubicando al intervenido en la
parte posterior del vehículo.
Ante la presencia de un tercero o más ocupantes
- Se les indicará que saquen las manos por la ventana del lado
derecho.
- Es recomendable hacer descender, luego de haber intervenido
al conductor, al (los) ocupante(s) del asiento trasero por la
puerta posterior izquierda (detrás de la del conductor) para
minimizar la posibilidad de una toma de rehén por el(los) otro(s)
infractor(s).
- Ante esta situación, se debe contar de preferencia con el apoyo
de otra unidad policial. (NOTA: Tener cuidado, el descenso
debe efectuarse uno por uno).
SÉPTIMA SEMANA
PRIMER EXAMEN PARCIAL
OCTAVA SEMANA
PATRULLAJE OPERATIVO POLICIAL
I. EL PATRULLAJE (Concepto)
Operación policial que cotidianamente realiza la PNP, con el objeto de
mantener el orden público y prevenir los delitos y faltas.
El patrullaje Policial con su sola presencia evita el delito y proporciona
seguridad al ciudadano, para lo cual, deben de dar la imagen de lo que el
ciudadano quiere de su Policía, presentando un aseo, un porte y un cuidado
en el vestir digno. Se ha de extremar la cortesía con los ciudadanos, ya que
son su policía.
II. ACTITUD DEL POLICIA DURANTE EL PATRULLAJE
La mayoría de Cuerpos de Policía, carecen de protocolo o guía de
procedimientos para reaccionar ante llamadas sobre intervenciones de
evidente alto riesgo. Queda a discreción de los policías ejecutar las
respuestas que por "ciencia infusa" les viene a la conciencia. Por ello, muy
comúnmente los policías acaban haciendo aquello que se les ocurre; y a
menudo, lo que un agente intenta entra en conflicto con lo que hace el otro.
Por ello hay que tener presente de lo que hacemos.
Las armas de fuego, por supuesto, se sitúan como una parte importante de
las posibilidades de respuesta y por ende, de defensa. Nuestras armas,
después de todo, son nuestra última posibilidad de defensa, y la habilidad en
su uso en algunas situaciones puede ser la única opción que tengamos en un
enfrentamiento. Pero no acaba ahí nuestra preparación para salir ilesos.
También tiene que ver con los siguientes elementos jugarán a nuestro favor:
1. El acondicionamiento mental.- Puede prepararnos para un encuentro
crítico antes de que ocurra y ayudarnos a hacer frente a peligros antes,
durante y después de que ocurran.
2. Pensar tácticamente.- Nos aportará confianza y seguridad no sólo en
situaciones que podamos enfrentar día a día, sino también ante las
"rarezas" extra-peligrosas que podemos encontrar aunque sólo sea una
vez en nuestra vida.
3. La manipulación verbal.- Puede posibilitar prevenir la escalada de una
confrontación y permitirnos el control no violento de una situación que
está a punto de explotar o suceder.
4. Las habilidades físicas.- Puede mantenernos vivos y en muchos casos
libres de heridas cuando no podemos recurrir a la fuerza, bien por
imposibilidad física, bien por no estar justificado su uso.
Pero quizás, la más importante de todas las facetas sea la ACTITUD,
elemento ESENCIAL para jugar nuestras opciones tácticas en cualquier
momento y lugar.
Muchos de los temas que en estas páginas se expondrán nos refrescarán y
reforzarán lo que la experiencia o el sentido común ya nos han enseñado.
Otros conceptos serán nuevos para nosotros, pero no debemos temer a la
innovación, siempre que ésta sea coherente.
III. FINALIDAD DEL PATRULLAJE
1. Su PRESENCIA PREVIENE la comisión de delitos y faltas
2. El Patrullaje proporciona SEGURIDAD al ciudadano.
3. Permite ACTUAR con iniciativa y criterio.
4. Permite NO CAER LA RUTINA ya que primero está nuestra integridad
física.
IV. CARACTERÍSTICAS DEL PATRULLAJE
1. Es Preventivo
2. Es Permanente
3. Es Operativo
4. Permite brindar seguridad a los establecimientos públicos y privados.
5. Respeto a los [Link].
6. Tiene límites y restricciones en su ejecución.
V. CLASES DE PATRULLAJE
B. Patrullaje Urbano
Es el conjunto de labores que realiza la PNP con el objeto de lograr la
prevención de delitos y faltas en el área de vigilancia que corresponde a las
Unidades que prestan servicio en las ciudades.
Por esta razón suele decirse que su mejor ejecución constituye la primera y
más importante acción contra el crimen y la delincuencia.
C. Patrullaje Rural
Es un servicio periódico que cumple la PNP en áreas alejadas de la zona
urbana, como anexos, caseríos, haciendas, centros mineros, etc., que por
la distancia no reciben dicho servicio en forma permanente.
VI. TIPOS DE PATRULLAJE
A. Patrullaje a Pie
Es la forma tradicional y más común de efectuar la vigilancia urbana. En la
ciudad esta función está encomendada a las Delegaciones PNP, las que
se ejecutan durante las 24 horas del día, en sus respectivas jurisdicciones.
Definiéndose como la permanente vigilancia de las calles de una
demarcación policial en las zonas que la planificación del servicio haya
establecido como más importantes. Recibe también el nombre de servicio
de calle.
B. Patrullaje motorizado
Esta es la forma más efectiva de realizar la vigilancia. En la PNP está
encomendado a las unidades motorizadas de Radio Patrulla y de Tránsito.
Los vehículos por su mayor movilidad cubren un mayor radio de acción,
en un terreno más amplio, con las facilidades de la comunicación
mediante una central de radio.
La tripulación de un patrullero la componen dos efectivos, un piloto y un
operador, el patrullaje en motos se realiza en dos unidades.
C. Patrullaje Montado
Es aquel que se emplea utilizando caballos especialmente preparados para
efectuar rondas en parejas. Generalmente se efectúa en los Asentamientos
Humanos, espectáculos públicos, y perentoriamente en la zona urbana. Es
muy recomendable para las zonas rurales.
D. Patrullaje Aéreo
Forma moderna de desarrollar vigilancia y observación en zonas urbanas y
rurales de gran extensión, facilitada mediante la red de comunicaciones
brindando asistencia a unidades motorizadas de superficie que cuentan
con sistema de microcomputadoras, la que permite su aplicación de
coordinación.
J. INTERVENCIÓN A PERSONAS EN LA VÍA POR POLICÍAS A PIE
Se han considerado dos situaciones que se presentan en forma cotidiana en el
servicio policial: la primera, con fines de identificación, y la segunda, cuando se
trate de un presunto infractor. Sin embargo, una no es excluyente de la otra.
A. INTERVENCIÓN CON FINES DE IDENTIFICACIÓN:
La identificación de personas tiene por finalidad comprobar su identidad
personal con fines policiales y/o judiciales.
Es conveniente tener en consideración los siguientes aspectos:
- Formar el triángulo de seguridad, tomando una distancia aproximada de
dos brazos extendidos, que impida al intervenido atentar contra la
integridad física de cualquiera de los dos policías intervinientes. De
existir una pared (inmueble), el o la policía que da la seguridad debe
ubicarse de espaldas a ésta.
- Individualizar claramente a la persona a intervenir (vestimenta,
características físicas, sexo, etc.)
- Identificarse (saludo, grado, apellidos, unidad en la que presta
servicio), haciéndole conocer el motivo de la intervención.
- Solicitarle sus documentos de identificación personal,
permaneciendo siempre en una actitud
vigilante, sin descuidar el contacto visual.
- Recibir los documentos con la mano que
no porte el arma de fuego; esto
- para permitir que ante una eventual
reacción pueda usarla con libertad de
acción.
- Al verificar los documentos, hacerlo en
una posición que no obstaculice el
dominio visual, principalmente de las
manos del intervenido.
Efectuar preguntas relacionadas a los datos consignados en el
documento de identidad con la finalidad de contrastarlos o formular preguntas
modificando algunos datos que permitan establecer la titularidad de los
mismos. Por ejemplo, mencionarle como su segundo nombre uno que no le
corresponde.
- Culminada la intervención sin novedad, el policía de contacto (P1)
agradecerá su cooperación, desplazándose luego hacia la ubicación del
policía de seguridad (P2), para que el ciudadano reinicie su camino
acompañándolo con la mirada hasta cierta distancia.
Circunstancias para hacer Uso de la Fuerza:
El personal de la Policía Nacional del Perú puede usar la fuerza, en las
siguientes circunstancias:
1. Detener en flagrante delito o por mandato judicial conforme a ley.
2. Cumplir un deber u órdenes lícitas dictadas por las autoridades
competentes.
3. Prevenir la comisión de delitos y faltas.
4. Proteger o defender bienes jurídicos tutelados.
5. Controlar a quien oponga resistencia a la autoridad.
B. INTERVENCIÓN A UN PRESUNTO INFRACTOR – PRACTICA:
Estas intervenciones son las que representan un mayor nivel de riesgo para
el personal policial. Pueden presentarse durante el patrullaje o a mérito de
una comunicación radial o telefónica de la unidad policial. En ese sentido, es
de suma importancia que la información que recabe el personal policial que
va a intervenir sea detallada con la finalidad de tomar conocimiento de la
situación.
Esta intervención se debe iniciar con la verbalización, teniendo en cuenta
los siguientes pasos:
- El policía debe identificarse como tal expresando en voz alta:
¡ALTO POLICÍA!
¡Levante las manos, míreme!
- Hacerle saber el motivo de la intervención, por ejemplo:
“Es usted sospechoso de…” o
“ha cometido el delito de…”
- Indicarle que se le va a identificar y registrar, para que así pueda
colaborar con la intervención. De ser necesario, ordenar que adopte una
posición apropiada para la inmovilización temporal (colocándole los
grilletes) y realizar el registro preliminar. Para ello se deben utilizar
términos que sean fáciles de entender como:
¡PONGA LAS MANOS SOBRE LA CABEZA!
Despacio, despacio, tranquilo.
¡ENTRELACE SUS DEDOS! o
¡CRUCE LOS DEDOS SOBRE LA CABEZA!
¡GIRE! o
¡DESE VUELTA, DE ESPALDAS A MÍ!
¡MANTENGA LA CALMA!
…ESTE ES UN PROCEDIMIENTO POLICIAL, EN LA MEDIDA QUE
USTED COOPERE, LO REALIZAREMOS DE MANERA RÁPIDA Y
SEGURA, NO OFREZCA RESISTENCIA…
¡ES LA POLICÍA!
¡PÉGUESE A LA PARED! o
¡ARRODÍLLESE! o
¡TIÉNDASE EN EL SUELO!
Se debe tener especial cuidado de mantener control sobre las manos del
intervenido, puesto que lo más probable es que suceda una agresión. No
permita que mueva las manos ni desvíe la mirada sin su autorización.
Procure que el infractor mantenga las manos lo más lejos posible del
cuerpo o de un posible lugar donde pueda tener oculta un arma. Las
indicaciones impartidas por el personal policial al presunto infractor deben
ser simples, concisas y objetivas; trasmitidas con claridad y dejando que
transcurra un tiempo prudencial para que el infractor oiga, entienda y
cumpla.
Una acción que ayudará a minimizar los riesgos es efectuar un registro
visual del intervenido. Ello nos permitirá ubicar cualquier tipo de amenaza
(arma u objeto). Esta acción se efectúa en el momento que el intervenido
se encuentra frente al policía que realiza el contacto verbal, desde la
línea imaginaria que divide la zona de seguridad y la de riesgo.
Controlada la situación, el personal policial deberá identificarse
señalando su grado, apellidos y unidad a la que pertenece, así como los
derechos que asisten al intervenido y los procedimientos a realizarse con
motivo de su detención. Por ejemplo: “Usted va a ser conducido a
(dependencia policial), desde donde podrá comunicarse con un familiar y
solicitar la presencia de un abogado”.
POSICIONES PARA EL ARRESTO: Para efectuar el arresto, el
personal policial puede utilizar básicamente tres posiciones:
1. De Pie
- Esta posición es recomendable cuando en el lugar de la
intervención existe un muro, pared, etc. donde el infractor se
pueda apoyarse.
- Efectuado el contacto visual e iniciada la verbalización, se ubica al
intervenido frente a los policías, a una distancia prudencial que les
permita formar el triángulo de seguridad y dominar la situación,
indicándole que levante los brazos, con las manos totalmente
alejadas una de otra y los dedos separados.
- Hacerlo
girar
lentamente hasta dar frente a la pared.
- Indicar al infractor que avance hacia la pared, juntando el cuerpo
a ésta, bajando los brazos hasta la altura de los hombros en
forma paralela al piso, girando las palmas de las manos hacia los
policías, manteniendo los pies juntos por los talones, separando
las puntas hasta que estén lo más pegados a la pared, logrando
así disminuir su resistencia.
Controlar al intervenido sujetándolo fuertemente.
Es necesario colocar al sospechoso en desequilibrio.
Mantener al intervenido contra la pared, limita una reacción
violenta. El registro debe ser minucioso.
2. De Rodillas
- Es recomendable emplear esta técnica cuando el infractor se
encuentra en un ambiente abierto.
- Efectuado el contacto visual e iniciada la verbalización, se
ordenará al intervenido colocarse frente a los policías, a una
distancia que permita dominar la situación, formando el triángulo
de seguridad.
- Se le indica que levante los brazos, con las manos totalmente
alejadas una de otra y los dedos separados.
- Que gire lentamente hasta quedar de espaldas a los policías
intervinientes.
- Que el infractor se arrodille, manteniendo los brazos levantados.
- Una vez arrodillado, ordenarle entrelazar los dedos de una mano
con la otra y que las coloque encima de la cabeza; luego que
cruce una pierna sobre la otra, siempre y cuando su contextura
física lo permita, caso contrario que junte los pies principalmente
las puntas y hacerlas estirar.
- Una vez que el infractor está en esa posición, el/la policía de
seguridad se colocará perpendicularmente a la línea formada por
los hombros del intervenido y su compañero, desarrollando una
abertura del triángulo (ubicación en “L” invertida), que le permita
mejorar el contacto visual con el intervenido, por lo que el/la
policía de contacto (P1) deberá indicarle que gire la cabeza en
esa dirección.
- El/la policía de seguridad (P2) en esta posición debe verbalizar
para recabar información y no permitir que el intervenido se
concentre en planificar una respuesta violenta en contra del
accionar del o de la policía de contacto.
- El/la policía de contacto (P1) después de enfundar su arma,
cogerá sus grilletes y se aproximará al infractor, adoptando una
posición diagonal, permitiendo que el lado donde lleva su arma no
esté al alcance del infractor.
- Tomar los dedos medio y anular de la mano izquierda del
intervenido (esto puede variar por la forma en que las haya
entrelazado el infractor), juntándolos levemente y ejerciendo una
presión sobre la cabeza para impedir que se suelte.
- Al mismo tiempo se coloca el pie izquierdo entre los pies del
infractor, en el caso de estar cruzados.
- También se ejerce presión sobre las puntas de los pies en caso
de estar estirados, con lo cual minimizará la posibilidad de
reacción, procediendo a colocarle los grilletes.
- Luego se procede a efectuar un registro minucioso del infractor.
Posteriormente, se le ayudará a levantarse tomándolo por los
codos.
- La conducción del infractor se hará bajo las recomendaciones
hechas en el párrafo de intervención de pie.
3. Tendido
- Esta posición
es la más
segura,
representa menos riesgo o posibilidad de reacción del infractor.
Es la más recomendable cuando exista más de un intervenido.
- Utilizando la verbalización se ordenará al intervenido ubicarse
frente a los efectivos policiales, a una distancia que les permita
dominar la situación y formar el triángulo de seguridad,
indicándole que levante los brazos, con las manos totalmente
alejadas una de otra y los dedos separados.
- Indicarle que extienda los brazos a la altura de los hombros (en
forma de cruz) colocando el dorso de las manos al piso con las
palmas hacia arriba y que cruce un pie sobre el otro, flexionando
ambas piernas hacia sus glúteos.
- Una vez que el infractor está en esa posición, el policía de
seguridad se desplazará desarrollando una abertura del triángulo,
que le permitirá efectuar un contacto visual con el intervenido en
línea con la ubicación de su cabeza, para lo cual el/la policía de
contacto deberá indicarle que gire la cabeza en esa dirección.
- El/la policía de seguridad en esta posición debe verbalizar para
obtener información y no permitir que el intervenido se concentre
en planificar una respuesta violenta contra la acción de el/la
policía de contacto.
- El/la policía de contacto adopta la posición de seguridad y se
desplaza hacia el infractor, adoptando una posición segura,
cómoda y flexible, permitiendo que el lado donde lleva su arma no
esté al alcance del infractor. Luego coloca su pie izquierdo entre
las rodillas del infractor y con su rodilla ejerce leve presión sobre
los pies del infractor, minimizando la posibilidad de reacción,
después enfunda su arma y procede a colocarle los grilletes.
- Colocados los grilletes se procederá al registro minucioso del
infractor.
- Para levantar al infractor, se le indicará previamente que se
procederá a sentarlo con nuestra ayuda, para ello cruzará una
pierna sobre la otra y cogiéndolo de los hombros lo ayudamos a
sentarse.
NOVENA SEMANA
I. INTERVENCIÓN DE VEHÍCULOS
A. CONCEPTO
La intervención a vehículos se realiza principalmente en dos situaciones:
por infracción al Reglamento Nacional de Tránsito; y por prevención de
delitos y faltas. En cualquiera de estas situaciones, el procedimiento que se
debe emplear depende del potencial riesgo de la intervención. Sin embargo,
siempre deberá hacer de conocimiento a la central sobre la ubicación de la
intervención, la placa y características del vehículo a intervenir:
B. INTERVENCIÓN DE VEHÍCULOS POR LA POLICIA NACIONAL DEL PERU
1. Intervención de Vehículos por Infracción RNT:
Es importante que el personal conozca esta modalidad, teniendo en
cuenta que existe un considerable número de policías que durante una
intervención a un vehículo han sido atropellados por otras unidades
vehiculares.
Es imprescindible que el vehículo a intervenir esté detenido y con el
motor apagado.
a. Posición del Vehículo Policial (Patrullero)
- Ubicar el vehículo policial detrás del vehículo a intervenir a
unos cinco metros aproximadamente, pero en la misma orientación.
- Vértice anterior derecho en proyección a la parte media posterior
del vehículo intervenido.
- Esta posición permite que el personal policial cuente con un carril
de
- Seguridad brindada por la estructura del vehículo policial, con lo
cual minimiza el riesgo de ser embestido por otro vehículo. El
vehículo policial siempre debe estar detrás del vehículo intervenido.
b. Posición de los Efectivos Policiales:
- Luego de solicitarle al conductor del vehículo a intervenir que se
estacione y habiendo obtenido de la central información con relación
al mismo, descienden ambos policías. El/el conductor policial (P1)
se desplaza por el carril de seguridad, manteniendo el contacto
visual del vehículo e inclusive valiéndose del espejo retrovisor
izquierdo del vehículo a intervenir hasta llegar a la posición
señalada.
- El/la conductor/a (P1) se ubicará en la parte posterior de la
puerta del conductor del vehículo intervenido, de tal forma que le
permita tener un control visual del conductor. De este modo, si en
caso el intervenido quisiera emplear su puerta para atacarnos e
intentar una fuga no podría impactarnos.
- El/la operador/a (P2) desplazándose por el otro lado se ubicará a
la altura de la puerta posterior derecha del vehículo intervenido,
brindando las medidas de seguridad.
- Estas posiciones evitarán un cruce de fuego entre los policías ante
cualquier intento de reacción del conductor del vehículo intervenido
que amerite el empleo de las armas.
c. Intervención:
- El/la policía de contacto procede a identificarse y precisa el
motivo de la intervención. - Solicita los documentos personales y
del vehículo, indicándole que mantenga las manos sobre el timón o
el tablero del vehículo, permaneciendo siempre en una actitud
vigilante, sin descuidar el contacto visual.
- Recibir los documentos con la mano que no utiliza para manipular
el armamento, permitiendo que ante una reacción que requiera el
empleo del arma, se tenga libertad de acción.
- Al verificar los documentos, hacerlo en una posición que no
obstaculice nuestro dominio visual, principalmente, de las manos del
intervenido.
- En la intervención policial debe tratarse al ciudadano con firmeza
y con educación. Si fuera el caso, cuando se termine la intervención
debe reiniciarse la circulación segura del vehículo intervenido,
haciendo las señales pertinentes.
- Terminada l a i n t e r v e n c i ó n , h a b i e n d o decidido que
continúe con su desplazamiento, regresar a nuestro vehículo
luego de que el intervenido reinicie su marcha.
-
DECIMA SEMANA
INTERVENCIÓN DE VEHÍCULOS POR COMISIÓN DE DELITO
A. Intervención a Vehículo con Presuntos Infractores desde un Vehículo
Policial:
1) Posición del vehículo policial (PATRULLERO):
- Ubicar el vehículo policial detrás del vehículo a intervenir, a unos
cinco metros aproximadamente.
- En diagonal (45º aprox.), vértice anterior derecho en proyección
al vértice posterior izquierdo del vehículo intervenido.
- Las llantas giradas hacia la izquierda de tal manera que
queden paralelas al vehículo intervenido.
- Esta posición permite que el motor y las llantas sirvan de cubierta a
los policías intervinientes.
- Se adoptará esta posición cuando el vehículo intervenido se
estacione al lado derecho de la vía, será lo opuesto cuando se
encuentre a la izquierda y opcional en un campo abierto.
2) Posición de los efectivos policiales:
- POSICIÓN 1.- El/la conductor/a (P1) se ubicará a la altura de la
llanta delantera izquierda del vehículo policial, de tal forma que le
permita tener un control visual de la puerta del conductor del vehículo
Intervenido (POSICIÓN 2).
- POSICIÓN 2.- El/la operador/a (P2) se ubicará detrás del vértice
posterior derecho del patrullero, controlando el lado opuesto del
vehículo intervenido (POSICIÓN 1).
- POSICIÓN 3.- Si hubiera un tercer policía (en el asiento posterior)
descenderá por la puerta posterior izquierda (derecha) y se ubicará
detrás de la posición 1 con la misma orientación. Otra opción es que
se ubique detrás del patrullero orientado hacia la retaguardia,
brindando la seguridad respectiva.
Esta distribución del personal policial se dará cuando el vehículo
intervenido se encuentre estacionado al lado derecho de la vía, si lo
hiciera a la izquierda se adoptarán las posiciones señaladas entre
paréntesis.
3) Intervención:
El policía que adopta la posición 1 debe ser preferentemente quien
verbalice con el (los) ocupante (s) del vehículo intervenido, debiendo
efectuar las siguientes acciones:
- Identificarse como policía: “El (los) ocupante (s) del vehículo
(indicar las características, marca, color, placa, etc.) es la Policía”.
- Hacer conocer el motivo de la intervención, por ejemplo: “Su vehículo
presenta una orden de captura por haber sido empleado en un robo”.
- Qué es lo que se requiere del ocupante (conductor). Por ejemplo:
“Necesitamos identificarlo, obedezca las siguientes indicaciones” (ser
imperativo y repetitivo, actuar con energía).
- Indicar:
“Saque ambos brazos por la ventana de su vehículo, estírelos
hacia arriba de tal manera que me permita ver las manos”.
“Con la mano izquierda coloque la llave de contacto sobre el
techo de su vehículo”.
“Con la misma mano desabróchese el cinturón de seguridad”.
“Con la mano derecha y por la parte externa abra su puerta”.
“Descienda lentamente permaneciendo con las manos en alto,
dirija su mirada hacia mi persona”. (f) “Avance hacia mi ubicación”
- Cuando el intervenido se encuentre entre ambos vehículos, se le
ordena que se detenga y que gire hasta dar la espalda, efectuando un
registro ocular del intervenido; este movimiento debe hacerlo
lentamente.
- Una vez logrado ello, ambos policías (posiciones 1 y 3) retroceden a
una distancia prudente, manteniéndose en el área de seguridad
(protección del vehículo), para luego hacer girar al intervenido a la
orientación inicial y que avance hacia la llanta posterior izquierda.
- El intervenido debe ser colocado cerca del vehículo, facilitando su
control y permitiendo brindar cobertura. Se coloca al intervenido en la
posición más adecuada (rodilla o tendido) y se procede al
engrilletamiento, registro e interrogatorio para obtener información
sobre la posibilidad de la presencia de otras personas en el vehículo.
- Recabada dicha información, el operador procede por su lado a
realizar su desplazamiento hacia el vehículo intervenido para verificar
la situación de seguridad del mismo.
- El desplazamiento se hará en el sentido contrario al reloj. Al llegar a
la altura de la puerta del conductor, cogerá la llave de contacto y
retornará hasta la altura de la maletera, donde desde un costado
efectuará un contacto visual con su compañero y procederá a
abrirla, permitiendo la observación del interior por su compañero. Si
no hubiera nadie, se puede emplear la voz: “limpio”, “despejado”,
etc. En caso contrario, la que corresponda: “rehén”, “infractor”,
“arma” o la que se presente.
- La intervención continuará de acuerdo a ley
Para hacer descender a otro ocupante
- Una vez que ya ha reducido, engrilletado y obtenido información del
conductor, se adopta el siguiente procedimiento: El policía que se
encuentre en la posición 2, procede a realizar las mismas indicaciones
que efectuó su compañero con el conductor, ubicando al intervenido en
la parte posterior del vehículo.
Ante la presencia de un tercero o más ocupantes
- Se les indicará que saquen las manos por la ventana del lado derecho.
- Es recomendable hacer descender, luego de haber intervenido al
conductor, al (los) ocupante(s) del asiento trasero por la puerta posterior
izquierda (detrás de la del conductor) para minimizar la posibilidad de
una toma de rehén por el(los) otro(s) infractor(s).
- Ante esta situación, se debe contar de preferencia con el apoyo de otra
unidad policial. (NOTA: Tener cuidado, el descenso debe efectuarse uno
por uno).
DECIMO PRIMERA SEMANA
I. PENSAMIENTO TÁCTICO EN INTERVENCIÓN POLICIAL A VEHICULOS
El, patrullaje motorizado es indudablemente, el tipo de patrullaje más eficaz y
económico, cuando la maneja una persona competente que emplee los
mejores métodos para patrullar. Sin embargo, para lograr operaciones eficaces
y seguras habrá que adoptar procedimientos para detener automóviles
sospechosos y para intervenir con estos cuando se tenga conocimiento de
hechos delictuosos. El patrullaje motorizado tiene algunas desventajas porque
el policía conductor tiene menos oportunidades de observación y contacto con
los ciudadanos que cuando va a pie y por consiguiente es menos útil para dar
informaciones a los ciudadanos y servir con los ojos y los oídos de la Ley. Sin
embargo, estas desventajas pueden aminorarse mediante procedimientos
adecuados, capacitación del personal y la debida vigilancia. El poner
demasiado énfasis en el carácter de emergencia del patrullaje motorizado
indica una interpretación falsa de su verdadero fin de los cual resulta con
frecuencia que se limite su uso a atender llamadas de emergencia, y no para
labores normales de patrullaje. El patrullero que permanece escondido en su
vehículo en un lugar apartado cuando no anda recorriendo su zona no presta el
mejor servicio policial. El policía que gasta todo su tiempo en correr en el
automóvil con su deber de hacer inspecciones, de observar de estar disponible
para servir al público y de estar en contacto con los ciudadanos.
1. El Automóvil
Los coches para utilizar en el patrullaje deben ser conducido por policías no
obstante ello los accidentes o infracciones al Reglamento de Tránsito son
frecuentes. Las estadísticas no dejan de alarmar considerando que no todos
los accidentes se deben a la excesiva velocidad si no que es necesario las
prácticas de seguridad en la conducción. El vehículo policial en nuestro país no
debe durar menos de dos años ni más de tres no obstante que en [Link]. los
coches deben durar tres años.
2. El Conductor
La mayoría de los conductores policiales no reconocen sus errores si no que
cualquier falla los atribuyen a los otros o al mecánico Muchas veces, los
conductores policías comenten errores que los demás conductores no hacen y
más que nada porque se atribuyen dentro de la autoridad con criterio de
superioridad que los hace olvidar entre otros, que no debe salir por la puerta
del lado del tránsito. El conductor policial debe manejar a tiempo completo y
estar completamente pendiente del vehículo, pues, no ha dejado de ser policía.
No debe voltear la cabeza al hablar con su compañero.
Seguridad permanente: algunas veces ha habido alguna intervención previa
que puede haberle molestado, pero ello no es óbice para que se olvide y
mantenga su serenidad en todo momento.
Fatiga y sueño: el esfuerzo físico de conducir unido al esfuerzo mental de la
labor policial puede desencadenar una fatiga y somnolencia peligras. Es
conveniente entonces:
- Abrir la ventanilla para que circule el aire fresco.
- Hablar en voz alta.
- Detenerse frecuentemente para llevar a cabo verificaciones de seguridad. -
Inspeccionar lugares peligrosos.
No es recomendable el uso de píldoras para evitar el sueño.
b. Revisión. Es necesario “conocer el vehículo”, recomendándosele:
- Revisar todas las luces.
- Revisar la bocina (claxon), la sirena y las luces de emergencias.
- Revisar el agua, aceite y gasolina. Comprobar la presión del aceite después
de calentar el motor.
- Revisar los frenos y líquido.
- Revisar la presión de las llantas y procurar tener una llanta de repuesto en
buen estado.
- Limpiar el parabrisas, las ventanillas y el espejo retrovisor.
- Revisar los limpia parabrisas.
- Revisar el embrague y ver si el pedal tiene la media de una pulgada del libre
movimiento al legar de oprimirlo antes de que se sienta la resistencia. -
Revisar el equipo de accesorios mecánico.
- Revisar la lubricación del coche. Debe hacerse cada 2000 a 3000 Km.
(1) Accesorio Mecánicos
- Llevar gata.
- Llevar llave de ruedas
- Alicate. - Atornillador.
- Bomba de pie.
- Faro auxiliar para reparaciones nocturnas.
- Cable de remolque.
- Triangulo de seguridad.
- Corre de repuesto para el ventilador.
- Caja de fusibles. - Llanta de repuesto.
- Envase para líquidos
(2) Equipo Especial.
- Agentes químicos y macara antigás.
- Soga de salvataje y rescate.
- Hacha de bombero.
- Fusil ametrallador.
- Bolsa de plástico (para recojo de cadáver).
- Sabanas para cubrir los cadáveres
- Máquina fotográfica.
- Rótulos especiales (alto, peligro, etc.)
- Botiquín de primeros auxilios (con inhalador y oxigeno).
- Extinguidor de incendios.
- Separadores de vidrio o rejilla a consideración de Ambos para separar el
asiento de adelante con el de atrás.
(3) Equipo Policial.
- Tablilla para escribir.
- Linternas de mano.
- Cinta métrica (guincha)
- Megáfono.
- Agentes químicos y mascara antigás.
- Escopeta de perdigones.
- Esposas de seguridad.
- Pistola ametralladora.
c. Recomendaciones Especiales.
- Use el cierre (SCHOCK) de mano para arrancar el motor solo en tiempo frio.
- Arranque apretando (bombeando) el acelerador una o dos veces antes de
funcionar el arrancador en lugar de usar el cierre (SCHOCK). Antes de
arrancar caliente el vehículo (dos por lo menos), así evitara el desgaste del
motor.
- Cuando el auto esta estacionado hay que usar únicamente el freno de
estacionamiento. Si el coche es volteado mientras tiene el motor en marcha
se produce una fractura en el engranaje de contacto, de lo que resulta que
falle la trasmisión. Esto no se aplica cuando esta estacionado en pendiente.
- Solamente en situaciones de emergencia se puede conducir a gran
velocidad con marcha en segunda (autos mecánicos Norte Americanos.) la
excesiva velocidad con marcha en segunda, recalienta el motor y motiva
falla de la trasmisión.
- El mayor ahorro de combustible se logra parando el motor siempre que el
vehículo se para por dos minutos o más.
- Contra la creencia general, las frecuentes paradas de motor no perjudican la
batería o el arranque, si la arrancada es suave cuando el motor a sido
detenido, solamente diez o quince minutos. Un motor en punto muerto
generalmente no carga la batería, pero puede descargarla.
- Cuando un vehículo se estaciona debe colocarse a la sombra, siempre que
sea posible. Esto limitara la evaporación de la gasolina que puede ser
causada por el calor directo del sol.
DECIMA SEGUNDA SEMANA
INTERVENCIÓN POLICIAL A VEHICULOS (POSICIÓN DEL VEHICULO
POLICIAL) Y DESPLAZAMIENTO DEL EFECTIVO POLICIAL
1. Condiciones Operacionales.
No es suficiente que el conductor policial acate todas las reglas de tránsito,
deberá emplear lo que se denomina “Manejo a la Defensiva” para protegerse
de situaciones en que se causan accidentes. Debe estar constantemente alerta
y pensar en todo con suficiente anticipación para poder llevar a cabo la acción
necesaria antes de que situaciones peligrosas produzcan el accidente.
a. Conducción Normal.
Durante estos momentos el conductor debe permanecer siempre alerta y dirigir
su atención al camino que tiene por delante con el fin de observar ñeque
momento el transito se detiene repentinamente. Debe reducir la velocidad para
que sea posible una observación completa de las condiciones en que se
encuentra la pista, así como los incidentes de interés para la patrulla. Un
conductor policial no debe subestimar la distancia necesaria para detenerse.
Aun con buenos frenos es necesario un espacio amplio. Cuando se va detrás
de un automóvil en medio del tránsito debe dejar como espacio entre los dos la
longitud de un coche por cada 15 Km. hora de velocidad. En húmedos la
distancia es mayor. Nunca debe suponer que el otro conductor le va a ceder el
derecho de pase al acercarse a una intercepción en la proximidad de cada cual
tendrá el pie fuera del acelerador y preparado sobre pedal de freno puede
suponer que tiene el derecho de paso solo cuando logre atravesar con
seguridad una intercepción. La cortesía común y la preocupación por otros
conductores indican que un vehículo policial debe ceder el carril de la extrema
derecha de la carretera cuando se desplace a una velocidad menor que la del
flujo normal del tránsito.
b. Conducción a Gran Velocidad.
Un policía conductor puede esperar que en cualquier momento recurra a una
mayor velocidad que le flujo normal. En esta circunstancia es necesario tomar
algunas precauciones:
(1) Estimar la velocidad del vehículo al que se persigue y la distancia del
tránsito que se acerca en contra, para determinar el margen de seguridad antes
de tratar de rebasar.
(2) No rebasar nunca en lomas o curvas.
(3) Regresar al carril, correspondiente del tránsito solamente cuando aparezca
claramente en el espejo retrovisor el vehículo rebasado.
(4). Verificar atrás y los carriles de los del lado antes de mezclarse con el
tránsito.
(5). Mantener siempre las dos manos sobre el volante.
(6). Reducir la velocidad antes de entrar en una curva; luego será preciso
acelerar, conforme la curva lo permita. Nunca se debe cortar a través de las
esquinas.
(7). Indicar las intenciones mucho antes de detenerse o reducir la velocidad por
medio de las luces de los frenos o haciendo señas con la mano.
(8). Para gradualmente, no esperar hasta el último momento.
c. Conducción Con Mal Tiempo.
El tiempo inclemente ocasiona peligros adicionales. Durante los aguaceros o
nevadas la visibilidad se reduce y el pavimento resbaladizo hace que aumente
la distancia necesaria para detenerse. En los demás sujetos a temperaturas de
congelación, se debe tomar precauciones suplementarias. Antes de comenzar
el patrullaje, el conductor policía debe tomar unos minutos para limpiar el
parabrisas y la ventana posterior y eliminar así la nieve y el hielo. Las llantas se
deben mantener a la presión recomendada. Las llantas desinfladas y la baja
presión no mejoran la tracción, pero si aumenta el desgaste. Deben tomarse
precauciones especiales cuando se conduce sobre un pavimento mojado por
un aguacero que ha caído después de un periodo prolongado de sequía. Las
manchas de aceite tienen tendencia a ser mucho más peligrosas en estas
condiciones. Las pruebas ocasionales de los frenos y la detención de un
vehículo son una precaución prudente para que le conductor conozca el
cambio de las condiciones.
d. Detención en El Pavimento Resbaladizo.
El conductor policía que trata de detenerse en un pavimento resbaladizo se
tiene que enfrentar al riesgo adicional de patinar o perder el control del
vehículo. Cuando se intenta detener el auto no se debe oprimir nunca el pedal
de freno. En lugar de ello hay que realizar una acción de bombeo. Oprimir y
soltar el pedal con rapidez, una o dos veces por segundo, eso hace que las
ruedas giren, y controla la dirección, lo cual ayudad a evitar que patine el
automóvil.
2. Emergencias
A. Generalidades.
Cuando la policía cree que esta en emergencia es porque lleva un herido grave
o va en persecución de un vehículo incurso en delitos o cuando realiza auxilios
especiales, necesita libre tránsito es decir necesita reducir las demoras o que
los vehículos se estacionen a la derecha de la calle o en la berma de la
carretera. Para este fin emplea las señales sonoras y auditivas de que está
dotado un vehículo, la sirena y la luz roja giratoria (circulinas), que son señales
especiales, exclusivas y llamativas para que por la vista y el oído se alerte a los
demás conductores de la situación. La experiencia a demostrado que los
empleos de las señales de emergencia no siempre aseguran a la policía el
inmediato ejercicio del derecho de vía libre.
Muchas veces han ocurrido choques porque un automovilista no oyó la sirena,
ciertas técnicas en el uso de la sirena y en la manera de conducir compensaran
hasta cierto punto las deficiencias de las personas, que se pongan nerviosas o
estén poco atentas a su conducción. A veces bastara con una señal con la
mano o tocar el claxon antes de la sirena y de noche solamente la circulinas.
De todas maneras, el vehículo policial se debe utilizar de tal manera que no
ponga en peligro vidas o propiedades. El conductor debe tomar en
consideración la pista, el tránsito, el tiempo y su técnica de manejo. Cuando se
acerca a la luz roja de un semáforo o una señal de alto, el vehículo policial
debe detenerse y ceder derecho de paso a todos los vehículos y peatones.
Solo podrá entrar en la intercepción cuando todo el tránsito se ha detenido. Si
se acerca a una luz verde o a un crucero, el conductor debe reducir su
velocidad, retirar el pie del acelerador y prepararse para frenar. Solo reanuda
su marcha cuando este seguro.
B. La Sirena.
Las practicas realizadas en [Link].: han demostrado que:
(1) La sirena es más audible para automovilistas que se hallan directamente
delante del vehículo policial. La distancia a que los observadores oyen el
aviso fue únicamente de más o menos 300 mts. Bajo audiciones ideales,
cuando estaban expresamente escuchando el aviso.
(2) Las ondas sonoras de la sirena están influidas por la dirección. Los
automovilistas que acercan a una intercepción desde ángulos rectos, el
paso del vehículo no recibe la señal con tanta fuerza como los que hallan al
frente, aunque a mayor distancia.
(3) Las barreras del sonido como son los edificios disminuyen
considerablemente el ruido de las sirenas. Para reducir las posibilidades de
choque un vehículo policial que avance contra una señal de transito debe
atenuar la velocidad aproximadamente a 30 km/h para atravesar por una
intercepción.
El policía que conduce un vehículo policial de emergencia debe considerar,
como factor de seguridad:
- Que los demás automovilistas son medio sordos.
- Que no prestan atención a su manejo ni al resto del tránsito.
- Que llevan cerradas las ventanillas de sus vehículos.
- Que su auto tiene el escape libre y el motor hace mucho ruido.
- Que van con una persona al lado conversando y que al asiento posterior tiene
tres niños jugando; y
- Que se quedaran confusos sin saber qué hacer cuando oigan la sirena.
La sirena debe ser operada a través de todas las escalas de sus tonos,
fluctuando del alto al bajo.
Cuando existe la posibilidad inminente de un conflicto de tránsito, la sirena
debe ser usada con suficiente anticipación a fin de que peatones y
automovilistas tengan una adecuada advertencia de la proximidad de un
vehículo de emergencia. El uso repentino de la sirena inmediatamente detrás
de otro vehículo puede dar lugar a que un automovilista nervioso se detenga de
una manera tan brusca que su coche resulte chocado por el de la Policía.
Los policías deben conocer el hecho de que las sirenas pueda dar lugar a que
con otros automovilistas dejen el derecho de paso a un sospechoso fugitivo
igual que a un vehículo de emergencia que este acercándose por ello a veces
resultara aconsejable detener a un sospecho fugitivo sin hacer uso de las
circulinas ni de la sirena siempre y cuando no se violen las reglas de tránsito.
C. Comunicaciones.
Siempre que sea posible, los policías deben enterarse bien de una llamada de
emergencia antes de poner en funcionamiento la sirena. Mientras está
funcionando es difícil para el operador de radio recibir una transmisión y ello
puede ser la acusa de que el vehículo no reciba adecuadamente las llamadas.
Durante una persecución, el momento adecuado para trasmitir debe coincidir
con aquel en el que el, tono bajo de la sirena facilite la recepción por el
operador de la radio. Cuando eso no puede conseguirse conllevar el receptor
del micrófono apoyado en un lado del cuello debajo de la quijada reducirá
considerablemente el ruido de la sirena durante la transmisión.
D. Recorrido.
Un vehículo policial de emergencia debe siempre controlar el velocímetro
cuando valla haciendo uso de la sirena debe rebasar al resto del tránsito por la
izquierda, aunque sea necesario conducir a través de la línea centra de una
carretera. Todo automovilista debe siempre cargar al ala derecha a la
proximidad de un vehículo de emergencia. Por lo tanto, un policía debe pasar
con todo cuidado por la derecha solamente cuando no tenga otro camino para
pasar.
El auto policial no debe seguir muy de cerca de un vehículo de emergencia que
esté usando las circulinas y la sirena. Al dejar paso a un vehículo de
emergencia, un automovilista debe arrimarse al borde de la acera o colocarse
en la berma. Inmediatamente después de que se halla parado el vehículo de
emergencia podría chocar con un vehículo de la policía que siguiera a aquel.
En algunos casos, cuando un vehículo policial en emergencia va a poca
velocidad a través de una intercepción congestionada en que es considerable
la posibilidad de un choque el uso de la segunda velocidad es un factor de
seguridad ya que así atenúa más de prisa la rapidez al frenar y aceleras más
rápidamente al arrancar.
DÉCIMO SEGUNDA
EXAMEN PARCIAL
DÉCIMA TERCERA SEMANA
INTERVENCIÓN EN INMUEBLES
A. Intervención en inmuebles
Procede en las siguientes circunstancias:
- Con la autorización del propietario o poseedor del inmueble.
- Flagrante delito.
- Orden motivada y escrita de un juez.
- Grave peligro de perpetración de un delito.
- Estado de necesidad (por ejemplo: incendio, salubridad, entre
otros).
1 Reconocimiento
Se debe tener siempre presente que por más información que se
obtenga del inmueble, los ambientes interiores constituyen zonas
de riesgo permanente. Estas zonas son controladas y convertidas
en áreas seguras una por una. Otro aspecto a considerar es el
diseño y material empleados en su construcción, ello conlleva un
trabajo profesional altamente coordinado, donde prime la
seguridad como norma básica y se la ejecute con sigilo,
dinamismo, destreza y control emocional.
Antes de planificar la intervención es conveniente obtener y
verificar en el lugar la información con relación al inmueble y a las
personas que se puedan encontrar en su interior, teniendo en
consideración los siguientes aspectos:
- Lugar que estén ocupando posiblemente los sospechosos si
estuvieran en el interior.
- Nivel de riesgo de la estructura.
- Presencia de otras personas en el interior (familiares, inquilinos,
etc.).
- Tipo de muebles u objetos que puedan servir de ocultamiento o
eventualmente de parapeto.
- Ubicación de las puertas y ventanas que dan hacia el exterior.
- Accesos a las puertas y ventanas.
- Cerco perimétrico exterior.
- Otros puntos de entrada o salida:
Desagües.
Sistemas de ventilación.
Puerta falsa.
Áreas de encubrimiento y cobertura a inmediaciones del
inmueble.
- Existencia de materiales peligrosos.
- Existencia de mascotas.
Luego de realizar la apreciación del inmueble es importante
superar el mayor problema de la intervención:
Los puntos de
entrada o
ingreso. Para ello
se debe
considerar que,
en caso de haber
infractores de la
ley en el interior,
éstos saben que
el ingreso de los
policías o propietarios deberá hacerse por las puertas y tomarán
medidas para impedirlo o neutralizarlo.
2.- Ingreso
Debe ser realizado por dos policías como mínimo o un grupo de
policías que deberán dividirse en parejas para poder hacer la
intervención ambiente por ambiente. Es importante considerar
previamente:
- Antes de entrar, debe detenerse, oler y oír.
- Los ingresos tienen puertas y éstas pueden estar cerradas o
abiertas.
- Es importante verificar si la puerta está asegurada,
exponiéndose lo menos posible.
- Para la toma de la cerradura, por ningún motivo el policía se
colocará frente a la p u e r t a , deberá hacerlo a un lado, de
preferencia agachado lo más posible.
- Si es necesario comunicarse con el sospechoso, la
conversación debe realizarla el policía que se encuentre más
lejos de la puerta.
- Una vez abierta, el personal debe cubrirse ya que pueden
haber colocado objetos cerca o apoyados contra la puerta.
- Si la puerta abre hacia adentro, dejar que ésta golpee la
pared para asegurarse de que no haya un presunto infractor
escondido detrás de la misma. Use un espejo de inspección si
lo tuviera.
Tipos de ingreso:
1. Ingreso dinamico
2. Ingresdo en “X”
3. Ingreso en “J”
4. Ingreso por el lado largo
5. Ingreso por el lado corto
6. Ingreso por barrida o ganada de Angulo
DECIMO CUARTA SEMANA
2 Intervención en equipos:
Cuando la situación lo amerite y se evalúe la realización de una
intervención de mayor envergadura, lo ideal es que sea ejecutada
por el equipo táctico de la unidad especializada.
Sin embargo, al no existir una disponibilidad inmediata de estas
unidades, ésta deberá ser realizada por el personal policial
presente en el lugar. Por ello, es importante conocer la
conformación de un equipo.
- El número de policías de un equipo de intervención requerido
es de 3 o
- 4 como mínimo, mientras que en las más complejas el
número tendrá que ser mayor.
- Se divide en dos grupos: el de reconocimiento (R), encargado
de iniciar el ingreso y registro; y otro de soporte (S), que se
encargará de la seguridad de los intervinientes, la custodia de
los intervenidos y las comunicaciones.
- Inclusive cuando sólo hay dos policías, debe aplicarse la
misma organización táctica (un policía de reconocimiento y otro
de soporte).
- En ambos casos, os grupos tendrán que ser estructurados y
organizados con los criterios de disciplina táctica.
- Este procedimiento debe ser utilizado sobre todo cuando
lleguen los refuerzos, los que deben ser organizados bajo
estos criterios tácticos.
3 Conformación de los equipos
- R1 Reconocimiento uno:
El/La policía que cuenta con mayor experiencia y destreza.
- Reconocimiento dos:
El/la policía escogido por el R1 debido a la necesidad de un
perfecto entendimiento y confianza entre ellos. Debe
preocuparse especialmente por la seguridad del R1.
- S1 Soporte uno:
Es la ubicación recomendable para el responsable del equipo
policial, facilitándole adoptar las medidas operacionales y
administrativas para el éxito de la misión, debiendo siempre
mantenerse en condiciones de controlar las acciones dentro y
fuera del local de la intervención.
- S2/ S3 /S4 Soporte dos, tres, cuatro…:
Se encargarán de la cobertura de las áreas revisadas,
estarán atentos a la seguridad de los policías que están al
frente, tomando el control de los intervenidos y procediendo a
su inmovilización, registro y traslado inicial, así como a la
protección de la retaguardia. Atenderán directamente las
orientaciones del S1.
4 Comunicación
Cuando se actúe tácticamente, teniendo conciencia del proceso
mental del sospechoso agresivo, se debe tener el máximo cuidado
para no ser localizado. En ese sentido, la comunicación entre
policías debe ser cuidadosa. En situaciones de riesgo, en caso se
utilice la voz para comunicarse con su equipo, deben hacerse
susurrando. El volumen de la radio debe estar lo más bajo posible.
De ser posible se debe utilizar un auricular en el oído. Todo debe
hacerse para mantener la ventaja táctica de la sorpresa. El radio
puede estar separado.
Una buena alternativa son las señales de mano, porque permiten
una comunicación eficiente entre el equipo, favoreciendo la
sorpresa. Las señales de mano deben ser simples y estar bien
entrenadas para que no haya problemas. Al efectuar una señal
asegúrese de que su compañero recibió y entendió la
comunicación sin haber desviado su atención de los puntos de
observación.
5 Uso de espejo
Existen en la actualidad equipamientos policiales basados en el
empleo de espejos (periscopio, plancha de identificación, espejo
táctico, entre otros). Su uso brinda mayor seguridad al personal
policial, pues evita exponer parte del cuerpo para realizar la
observación, facilitando su mantenimiento en la zona de abrigo o
parapeto.
Es importante tener presente estas recomendaciones generales
en todos los casos:
- Si se encuentran con muchas áreas de peligro es importante
esperar el apoyo.
- Al escuchar un disparo, se debe efectuar una retirada táctica
hasta la zona que se tenga asegurada o controlada.
- Nunca se debe asumir que un lugar no representa riesgo o
peligro, si éste no ha sido revisado previamente.
- El desplazamiento no debe efectuarse por el centro de las
escaleras.
- Es importante que el equipo que se lleve esté debidamente
asegurado para evitar el ruido innecesario que delate nuestra
posición.
DÉCIMA QUINTA SEMANA
EXPOSICIÓN DE TRABAJOS APLICATIVOS
DÉCIMO SEXTA SEMANA
EXAMEN FINAL DACA