INTRODUCCIÓN
El derecho internacional privado es desde hace tiempo el instrumento que regula las relaciones
entre las sociedades, facilitando el movimiento de personas y el intercambio de bienes y
servicios, fomentando la integración y combatiendo las actividades transfronterizas ilícitas. El
proceso de codificación del derecho internacional privado en el ámbito interamericano ha sido
una de las actividades jurídicas permanentes de los Estados americanos desde las últimas
décadas del siglo XIX. Esta labor ha asumido distintas formas institucionales y en la actualidad
se realiza como un proceso jurídico por medio de las Conferencias Especializadas
Interamericanas sobre Derecho Internacional Privado.
Jurídicamente este hecho adquiere una importancia capital en el sentido de que una relación
jurídica, un acto o un hecho jurídico, podrá estar vinculado con varios ordenamientos jurídicos a
la vez.
El artículo 408 del Código Bustamante obliga a los jueces aplicar “de oficio”, cuando proceda,
las leyes de los demás. La aplicación de oficio impone una obligación y reduce el papel de las
partes quienes, al invocar la aplicación del derecho extranjero o al disentir de ella, podrán
justificar su texto, vigencia y sentido (art. 419). Así, Venezuela queda obligada frente a los
Estados que ratificaron el Código Bustamante sin reservas o con reservas especiales, excluyendo
los artículos reservados. A falta de normas internas, el Código se aplicaba también como fuente
supletoria, es decir, por analogía o como principio de Derecho Internacional Privado
generalmente aceptado.
De igual forma se pronuncia la Convención Interamericana sobre Normas Generales de Derecho
Internacional Privado. En su artículo 2 se consagra la obligación de aplicar el derecho extranjero
por parte de jueces y autoridades y se agrega que esta aplicación deberá hacerse tal como la
harían los jueces del Estado cuyo derecho resultare aplicable. Es decir, los jueces del caso
deberán aplicar el derecho extranjero identificándose con el respectivo juez extranjero. La
abundante jurisprudencia venezolana ha reflejado esta tesis en las sentencias de la Corte
Suprema de Justicia y las Cortes Superiores en lo Civil.
Aplicación y Tratamiento del Derecho Extranjero
El Derecho Internacional Privado determina el ordenamiento de acuerdo al cual han de
resolverse los conflictos que presenten uno o más elementos extranjeros relevantes, de modo que
en muchos casos tribunales nacionales deben aplicar Derecho extranjero. De aquí resulta el
problema de establecer qué tratamiento debe otorgársele a las normas de un ordenamiento
foráneo: si el propio de las normas jurídicas nacionales o, simplemente, el previsto para los
hechos (puesto que, si bien son Derechos, aparentemente no integran el ordenamiento Jurídico
nacional).
El derecho extranjero se aplica en casos donde se involucren partes de diferentes países o en
situaciones transnacionales. El tratamiento del derecho extranjero implica la interpretación y
aplicación de las leyes y regulaciones de otros países en los tribunales locales. Esto puede ser
complejo ya que cada país tiene sus propias leyes y costumbres legales, por lo que es importante
contar con expertos en derecho internacional para asesorar en estos casos.
A esto surge una pregunta; ¿Cómo se aplica el Derecho extranjero en Venezuela?
El Derecho extranjero que resulte competente se aplicará de acuerdo con los principios que rijan
en el país extranjero respectivo, y de manera que se realicen los objetivos perseguidos por las
normas venezolanas de conflicto.
Aplicación de oficio del derecho extranjero
La aplicación de oficio del derecho extranjero es una práctica que permite a los tribunales aplicar
la ley extranjera sin que se le solicite a las partes involucradas. Esto sucede cuando el tribunal
considera que la ley extranjera es relevante para el caso y puede afectar su decisión. En estos
casos, el tribunal puede buscar asesoramiento experto en derecho internacional y aplicar la ley
extranjera si es necesario para resolver el caso.
En Venezuela, la aplicación de oficio del derecho extranjero está prevista en el Código de
Procedimiento Civil. Según este código, los tribunales venezolanos pueden aplicar la ley
extranjera de oficio en casos civiles y comerciales, siempre que sea relevante para el caso en
cuestión y no viole las leyes y políticas públicas venezolanas. En estos casos, los tribunales
pueden buscar asesoramiento experto en derecho internacional para aplicar la ley extranjera de
manera adecuada. Es importante destacar que la aplicación de oficio del derecho extranjero es
una práctica que se utiliza con cautela y sólo cuando es necesario para resolver el caso.
Las relaciones jurídicas tienen la capacidad de ser extraterritorializadas, es decir, salen de la
frontera del Estado en donde se crean, esta realidad trae como consecuencia que los Estados se
vean en la obligación de admitir la aplicación de un derecho extranjero, en aquellos casos en los
cuales se ha hecho necesario para mantener su sistema de justicia.
En este orden de ideas la aplicación de la ley extranjera va a ser la aceptación de un derecho
material extranjero en el ordenamiento jurídico de otro Estado.
En Venezuela la posición doctrinaria sobre la alegación y aplicación de la Ley Extranjera, tiene
sus orígenes a principios del siglo XX, por criterios de Ángel Cesar vivas y Pedro Manuel
Arcaya, quienes explicaban que una vez asegurada la aplicación de la ley extranjera, la
obligación consistiría en investigarla y respetarla de la misma manera como lo harían en la Ley
Nacional.
Aun cuando existió jurisprudencias que aceptó la aplicación de la Ley Extranjera, Venezuela no
poseía en su ordenamiento jurídico Interno, una ley expresará la aceptación de la Ley Extranjera,
ya que solo contaba con las previsiones del Código Bustamante y de la Convención Internacional
sobre normas generales de Derecho Internacional Privado.
En Venezuela no existía una norma expresa que autorizara la aplicación del Derecho Extranjero
hasta el 6 de febrero de 1999, cuando entro en vigencia la Ley de Derecho Internacional Privado,
que estableció en su artículo 2, la posibilidad de aplicar el Derecho Extranjero, cuando este sea
competente y no vaya en contra del orden público y las buenas costumbres del País.
Interpretación del derecho extranjero
La interpretación del derecho extranjero es el proceso de analizar y comprender las leyes y
regulaciones de otros países para aplicarlas a situaciones legales en un país determinado. La
interpretación del derecho extranjero puede ser un proceso complejo, ya que cada país tiene sus
propias leyes y costumbres legales, y puede ser necesario buscar asesoramiento experto en
derecho internacional para entender completamente estas leyes. Además, es importante tener en
cuenta las diferencias culturales y lingüísticas que pueden afectar la interpretación de la ley
extranjera. En resumen, la interpretación del derecho extranjero es fundamental para la
aplicación adecuada de la ley en casos transnacionales.
En Venezuela, la interpretación del derecho extranjero se realiza en los tribunales cuando se
presentan casos que involucran leyes y regulaciones de otros países. Los tribunales venezolanos
tienen la responsabilidad de interpretar y aplicar la ley extranjera de manera adecuada, teniendo
en cuenta las diferencias culturales y lingüísticas que pueden afectar su interpretación. En
algunos casos, los tribunales pueden buscar asesoramiento experto en derecho internacional para
ayudar en el proceso de interpretación. Es importante destacar que la interpretación del derecho
extranjero debe ser coherente con las leyes y políticas públicas venezolanas.
De conformidad con el artículo 2º de la Ley de Derecho Internacional Privado, "el Derecho
extranjero que resulte competente se aplicará de acuerdo con los principios que rijan en el país
extranjero respectivo, y de manera que se realicen los objetivos perseguidos por las normas
venezolanas de conflicto".
Puede apreciarse claramente en este texto, que el legislador venezolano supera la inveterada
discusión sobre la naturaleza del derecho extranjero, y admite la tesis "jurídica", según la cual el
derecho extranjero es derecho auténtico y como tal no puede ser asimilado a una cuestión de
hecho.
La circunstancia de su extranjería no le quita su esencia normativa ni su existencia formal. El
tratamiento procesal de este derecho, supone que se le coloque en pie de igualdad con el derecho
nacional, porque respecto de ambos, se tratará de la aplicación de un quid iuris. Al referirse a la
naturaleza del derecho extranjero (art. 2), la Ley adopta como hemos visto, la tesis jurídica y
ratifica esta concepción en sus artículos 60 y 61.
El tema referente a la aplicación del derecho extranjero ha ocupado sendas páginas en la doctrina
y ha sido estudiado exhaustivamente. La natural desconfianza a sus disposiciones y, sobre todo,
la dificultad de su conocimiento han sido causa de tratar de evitar su obligatoria aplicación. Esto
ha sido logrado fácilmente, al considerar el derecho extranjero de naturaleza fáctica, es decir,
como un simple hecho en el proceso.
La igualdad de tratamiento del derecho extranjero, en lo que a recursos se refiere (art. 61),
conduce a preguntar si estos recursos se extienden al de inconstitucionalidad. La pregunta no está
respondida en la Ley y deja abierta la puerta a la jurisprudencia.
Generalidades
El derecho extranjero se refiere al conjunto de leyes y regulaciones que rigen en otros países
diferentes al propio. Algunas generalidades del derecho extranjero son:
1. Cada país tiene sus propias leyes y costumbres legales.
2. El derecho extranjero puede ser relevante en situaciones transnacionales o cuando se
involucren partes de diferentes países.
3. La interpretación y aplicación del derecho extranjero puede ser compleja, especialmente
cuando hay diferencias culturales y lingüísticas.
4. Los tribunales pueden buscar asesoramiento experto en derecho internacional para ayudar en
la interpretación y aplicación de la ley extranjera.
5. La aplicación de oficio del derecho extranjero es una práctica que permite a los tribunales
aplicar la ley extranjera sin que se le solicite a las partes involucradas.
6. Es importante tener en cuenta las leyes y políticas públicas locales al interpretar y aplicar el
derecho extranjero.
En Venezuela, algunas generalidades del derecho extranjero son:
1. El derecho extranjero puede ser aplicado por los tribunales venezolanos en casos civiles y
comerciales, siempre que sea relevante para el caso en cuestión y no viole las leyes y políticas
públicas venezolanas.
2. Los tribunales pueden buscar asesoramiento experto en derecho internacional para ayudar en
la interpretación y aplicación de la ley extranjera.
3. La interpretación del derecho extranjero debe ser coherente con las leyes y políticas públicas
venezolanas.
4. En algunos casos, los tribunales pueden aplicar la ley extranjera de oficio si consideran que es
relevante para el caso.
5. Es importante tener en cuenta las diferencias culturales y lingüísticas que pueden afectar la
interpretación de la ley extranjera.
CONCLUSIÓN
Algunos autores quieren ver en esta norma la solución al problema de calificaciones, a favor de
la calificación lege causae de la consecuencia jurídica de la norma. Creemos que se trata de la
simple reafirmación de aplicar el derecho extranjero congruentemente, lo cual incluye también la
calificación de sus conceptos con las normas de su propio derecho material.
A pesar de la existencia de la regulación internacional y la posición firme de la mayoría de la
jurisprudencia, la ausencia de una norma interna causó algunos exabruptos judiciales en los
cuales aparece la concepción fáctica al exigir el tribunal la prueba del derecho extranjero. Por
ejemplo, en un caso, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, sostuvo, que “.la
ratificación que de un tratado internacional haya hecho un país extranjero no es otra cosa que una
medida legislativa adoptada por el país de que se trate que en tal carácter configura derecho
extranjero y, por lo tanto un hecho susceptible de prueba”. En otra sentencia dictada en 1991, la
Corte, en Sala Político Administrativa, señaló que “La reciprocidad en el contexto del exequátur
constituye un problema de aplicación de un derecho extranjero (a falta de un convenio
internacional vinculante sobre la materia) por lo que este derecho debe comprobarse. Dicha
prueba, la onus probandi, le incumbe a la parte que solicita el exequátur.”
La norma contenida en el artículo 2 de la Ley consagra la aplicación de oficio del derecho
extranjero, de acuerdo con los principios que rijan en el país extranjero, con una sola limitación:
la aplicación de este derecho extranjero deberá cumplir con los objetivos perseguidos por las
normas venezolanas de conflicto. Esto establece la base para una adaptación del derecho
extranjero no al contenido de la Ley venezolana, sino a sus objetivos. La disposición no debe
interpretarse como la expresión de una tendencia, ya superada, hacia la aplicación de la lex fori,
sino como la reafirmación de la libertad del juez de encontrar el objetivo de la determinada
norma de Derecho Internacional Privado o, como fin último, la solución equitativa del caso
concreto.