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Déficit Habitacional en Ibagué, Colombia

En 2021, el 31% de los hogares colombianos presentaron déficit habitacional, siendo más grave en áreas rurales (68.2%) que urbanas (20.4%). La ciudad de Ibagué enfrenta un déficit cuantitativo de vivienda, afectando principalmente a familias de estratos 1 y 2, y se estima que se requieren 70,000 unidades de vivienda para abordar esta crisis. El proyecto propuesto busca diseñar viviendas de interés social en Calambeo, priorizando la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida de los habitantes.

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Déficit Habitacional en Ibagué, Colombia

En 2021, el 31% de los hogares colombianos presentaron déficit habitacional, siendo más grave en áreas rurales (68.2%) que urbanas (20.4%). La ciudad de Ibagué enfrenta un déficit cuantitativo de vivienda, afectando principalmente a familias de estratos 1 y 2, y se estima que se requieren 70,000 unidades de vivienda para abordar esta crisis. El proyecto propuesto busca diseñar viviendas de interés social en Calambeo, priorizando la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida de los habitantes.

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JUSTIFICACIÓN

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, en el 2021


el 31 % de los hogares colombianos (5.4 millones) presentaron déficit habitacional,
un indicador que no solo hace referencia a la ausencia o falta de una vivienda,
sino a las necesidades estructurales insatisfechas y a las condiciones precarias
que rodean el entorno en el que residen las familias.
En ese sentido, el déficit en las ciudades se ubicó en un 20.4 % y, en la ruralidad,
alcanzó el 68.2 %, panorama que, para subsanar, como lo manifestó el Gobierno
nacional, costaría cerca de $197 billones, tomaría más de un siglo para erradicarlo
y, adicionalmente, según el Laboratorio de Economía Urbana del Instituto de
Tecnología de Massachusetts (MIT), se necesitaría construir 400 mil viviendas
nuevas cada año.

Fuente: DANE, Encuesta de Calidad de Vida (ECV).

El déficit cuantitativo identifica a los hogares que viven en viviendas que tienen
deficiencias estructurales y de espacio. Es necesario agregar nuevas viviendas al
inventario del país para garantizar que los hogares que se encuentran en este
déficit tengan viviendas adecuadas.
En 2021, el 31,0% de los hogares del país se encontraban en déficit habitacional
(23,5% en déficit cualitativo y 7,5% en déficit cuantitativo). En las cabeceras
municipales, el déficit habitacional fue del 20,4% (16,7% en cualitativo y 3,7% en
cuantitativo) y en los centros poblados y rural disperso dicho déficit fue del 68,2%
(47,5% en cualitativo y 20,7% en cuantitativo).
El déficit cuantitativo de vivienda identifica a los hogares que viven en una vivienda
con alguna de las siguientes características:

EN LA ESTRUCTURA O TIPO DE LA VIVIENDA: hogares que habitan en viviendas


tipo contenedor, carpa, embarcación, vagón, cueva, refugio natural. Se excluyen a los
hogares que habitan en viviendas étnicas o indígenas.

EN EL MATERIAL DE LAS PAREDES EXTERIORES DE LA VIVIENDA:


hogares que habitan en viviendas en las que el material sea madera burda, tabla o
tablón; caña, esterilla, otros vegetales; materiales de desecho o viviendas sin paredes.

EN LA COHABITACIÓN: hogares que habitan una vivienda con tres o más hogares. En
cabeceras y centros poblados se incluyen también a los hogares secundarios que
habitan la vivienda con otro hogar y donde viven más de seis personas en total.

EN HACINAMIENTO NO MITIGABLE: hogares en cabeceras y centros poblados que


habitan en viviendas en las que hay más de cuatro personas por cuarto para dormir.

Fuente: Propia

Por las características señaladas anteriormente, el indicador del déficit cuantitativo


de vivienda no reconoce una manera para adecuar o mejorar la vivienda. En
consecuencia, y sin importar con cuál de estos componentes el hogar se
encuentre en déficit, se hace necesario agregar nuevas viviendas al inventario que
tiene el país para garantizar que esos hogares cuenten con viviendas adecuadas.
El derecho a la vivienda digna está reconocido por el artículo 51 de la Constitución
Política de Colombia. Es un derecho de carácter asistencial que requiere de un
desarrollo legal previo y que debe ser prestado directamente por la administración
o por las entidades asociativas que sean creadas para tal fin. Olano García, H. A.
(2009). El derecho a la vivienda digna en Colombia. Díkaion, 15(2).
En relación a la ciudad de Ibagué el déficit de vivienda se concentra en su gran
mayoría en las familias estratos 1 y 2 los cuales representan el 90% del total del
déficit. Esta situación se ve afectada por el alto precio del suelo, la escaza
aplicación de los instrumentos de gestión del suelo (contenidos en la ley 388/97) y
la deficiente cobertura de servicio públicos domiciliarios (Acueducto y
Alcantarillado) que nos permitan generar suelo barato y de calidad para proveer
vivienda de interés prioritario (VIP). Es por esta razón que se debe entender que la
concepción de vivienda para las familias de más escasos recursos requiere de la
integralidad del suelo y vivienda.

El De los 174.392 hogares de Ibagué 5.486 (3,15 %) están en déficit cuantitativo,


además 3.750 de estos hogares están en la cabecera municipal y 1.736 están en
los Centros Poblados Rural y Disperso. El mayor porcentaje de déficit cuantitativo
está en los Centros Poblados Rural y Disperso (16,8 %) se debe al menor número
de hogares además de las condiciones de las viviendas en esta zona.
Según la gráfica se puede determinar que las comunas 2, 3, 7, 8 y 11; concentran
el mayor porcentaje de déficit cuantitativo en la ciudad de Ibagué.

Según los datos suministrados por RUPD, la ciudad de Ibagué contabilizaba la


recepción de 45.564 personas en condición de desplazamiento hacia diciembre de
2015. Parte de ellos provienen del área rural y de municipios del propio
departamento del Tolima. Estos desplazamientos de población hacia la cabecera
municipal no sorprenden al observar las cifras del SISBEN 2021 para todo el
departamento, que señalan "que el 25% de los hogares encuestados
pertenecientes a los niveles 1, 2 y 3 de pobreza, manifestaron no poseer vivienda
propia, o viven en hacinamiento (3 o más personas en un mismo cuarto), o más de
2 o 3 hogares que viven en una misma casa o apartamento, este valor
corresponde a un déficit de cerca de 70.000 unidades de vivienda distribuidas así:
55.000 urbanas y 15.000 rurales".

Algunos asentamientos informales de las riberas del río Combeima al sur de la


ciudad, del río Chípalo y de ciertas áreas de los cerros tutelares al norte de la
ciudad resultan ser receptores de esa población desplazada. Unos lugares que al
ser ilegales y al carecer de infraestructura, servicios públicos, equipamiento y
elementos de participación que lo vinculen tanto física como socialmente a la
estructura de la ciudad formal, tienen una posición de desventaja frente a la
población que habita en los otros barrios que conforman la ciudad.
Fuente: Vargas D. & Jiménez M., 2010. Recuperado y modificado, 2016

Teniendo en cuenta el análisis realizado anteriormente, la problemática se puede


definir como el déficit cuantitativo de vivienda que contempla Ibagué y en base a
ello se escoge como zona de estudio la comuna 3, la zona de Calambeo; por que
presenta características particulares a nivel natural e histórico donde predomina
un paisaje boscoso, diversidad de relieves y se caracteriza por ser un borde
urbano rural; es decir que permite disfrutar de cada uno de los dos ecosistemas o
personalidades del hábitat.
Este asunto debe ser tratado en un contexto determinado, por lo tanto esta
problemática de vivienda debe ser abordada de forma transdisciplinar y de manera
integral, ya que el desafío no se encuentra solo en la falta de vivienda, si no que
por el contrario es un tema que debe entenderse como una dificultad a la hora de
implementar y producir viviendas que cuenten con las condiciones óptimas de
habitabilidad.
Se dice que la vivienda asequible no solo debe ser vista como un medio para
aliviar la pobreza y reducir el déficit de la misma, sino que es importante que los
proyectos tengan en cuenta las condiciones básicas para asegurar la calidad de
vida de las personas. La vivienda social debe entenderse como una herramienta
que no solo alivia la escasez, sino que también crea inclusión y movilidad social.
Con ello involucrar dinámicas de identidad ya que la vivienda debe verse como un
espacio lleno de sentimientos, pensamientos y acciones. De esta manera la casa
se convierte en un hogar donde cada uno de sus habitantes experimenta,
modifica, adapta y personaliza, convirtiéndola en un reflejo de sus gustos y
deseos.
“finalmente la vivienda es un patrimonio familiar que puede funcionar no solamente
como refugio a la intemperie sino como una herramienta económica, si esa
inversión aumenta de valor en el tiempo habríamos podido usarla para superar la
pobreza”, Alejandro Aravena
Por lo anterior, el presente proyecto busca diseñar viviendas de interés social,
teniendo como prioridad satisfacer las necesidades habitacionales de las familias
del sector de Calambeo que lo requieren; reconociendo las mismas como un
escenario para la construcción de la identidad humana y la dignidad. Se pretende
plantear un enfoque de diseño en el proyecto que contemple acciones que estén
concebidas bajo parámetros de sostenibilidad, soluciones que ayuden a mitigar,
prevenir, corregir y compensar los impactos que se han derivado a causa de las
malas prácticas que se realizan en el campo de la construcción. Esto con el fin de
mejorar la calidad de vida de las personas sin dejar de lado el contexto existente y
de esta forma poder lograr un equilibrio entre el crecimiento urbano y las
dinámicas del sistema natural

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