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Ética, Libertad y Actos Humanos

El documento aborda la naturaleza de los actos humanos, enfatizando que estos son guiados por la razón y la voluntad, y que poseen un valor moral que puede ser positivo o negativo. Se discuten las teorías del determinismo, indeterminismo y fatalismo en relación con la libertad y la responsabilidad moral, destacando la importancia de la voluntad humana en la toma de decisiones éticas. Además, se exploran diversas teorías de motivación y la estructura del acto moral, subrayando que la libertad es esencial para la ética y la moralidad.

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Ética, Libertad y Actos Humanos

El documento aborda la naturaleza de los actos humanos, enfatizando que estos son guiados por la razón y la voluntad, y que poseen un valor moral que puede ser positivo o negativo. Se discuten las teorías del determinismo, indeterminismo y fatalismo en relación con la libertad y la responsabilidad moral, destacando la importancia de la voluntad humana en la toma de decisiones éticas. Además, se exploran diversas teorías de motivación y la estructura del acto moral, subrayando que la libertad es esencial para la ética y la moralidad.

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El nombre es un ser racional, sus actos están fundamentados en la

inteligencia

Con los actos originados por la razón, gutierrez saenz afirma que cuando
no existe la ética como siempre siempre ha escriitio el hecho moral , por
ello debe ser cuestionada por la sociedad

Los actos humanos son, como su nombre lo indica, originados en la


parte más típicamente humana del hombre, es decir, en sus facultades
específicas, como son la inteligencia y la voluntad.

Los actos humanos y los actos de hombre provienen de actus, el acto


humano proviene de la voluntad libre del bien y el mal.

Actos humanos no media la voluntad, son condiciones de nuestra propia


situación

Actos humanos los podemos controlar, es parte de nuestra inteligencia

Actos humanos orignados

Cuando se afirma que un acto humano contiene un valor moral,

está implícito que este valor moral puede ser de signo positivo o de

signo negativo. Trabajar tiene un valor moral positivo, pero robar tiene

un valor moral negativo. El valor moral negativo suele designarse con

la palabra inmoral.

El ser humano tiene la facultad

de actuar en consideración de un fin o intención. El hombre no se

conforma con el acto presente que está realizando, sino que se asoma

hacia un horizonte que pretende y que da sentido a su conducta actual.

Todo acto humano lleva implícito un sentido o dirección que estable-


ce la intención del que lo ejecuta. Dos actos materialmente iguales

pueden diferir notablemente por ese interés de su actor. Dos personas

ofrecen un donativo a una institución de beneficencia; externamente

los dos actos son idénticos; pero internamente esos dos actos pueden

estar orientados hacia finalidades diversas: el primero pretende ayudar

efectivamente a niños huérfanos o a ancianos desamparados, en tanto

que el segundo sólo pretende “mejorar la imagen de su empresa”.

El fin intrínseco del acto es lo que rige la finalidad o intención de

la persona que ejecuta el acto; en otros términos, el fin propio del acto

humano es de tal manera, que la persona no puede dejar de apegar sus

intenciones libres dentro del marco impuesto por la naturaleza de las

cosas. Uno de los problemas de la ética es poder penetrar en la natu-

raleza de un acto y descubrir la finalidad que tiene inscrita entre sus

caracteres consecutivos; ésta es una de las tareas del filósofo, penetrar

en la esencia del acto humano y descubrir las implicaciones necesarias

que en él se encuentran.

3.3. La libertad

El término libertad, conforme al Diccionario de la Lengua Española

(2003), “proviene del latín libertas, y significa la facultad natural que

tiene el hombre de obrar de una manera o de otra y de no obrar, por lo


que es responsable de sus actos”
El ser humano, a diferencia de otros seres de la naturaleza, tiene

conciencia de los actos que realiza y la ejecución de sus actos exige la

participación de su voluntad. En este actuar, la ética que dirige sus

actos es totalmente voluntaria por lo que equivale a “en forma libre”;

así, el concepto de voluntad está íntimamente ligado al de libertad,

porque la voluntad no es sólo el deseo, sino la facultad de cumplir ese

deseo. La libertad entonces se significa como la posibilidad de elegir

fines y optar por los medios conducentes. La libertad es la facultad de

actuar, decidir y elegir, y la voluntad es la posibilidad de ser libre.

Debemos actuar conforme a la libertad

La libertad es la conditio sine qua non de la ética; la obligación

moral y la realización del acto moral para su realización presuponen

la libertad. En este sentido, para Immanuel Kant (1981) “el problema

de la libertad es el de mayor trascendencia en el estudio de la ética y de

la moral” (p. 54). Sin el estudio de la libertad esta disciplina sería prác-

ticamente imposible, porque sin el análisis y la comprensión de la li-

bertad, el acto moral queda anulado y, como consecuencia, la ciencia

ética, encargada de reflexionar sobre él. Es indispensable también la

comprensión de la libertad para el derecho, la pedagogía, el arte y

la religión, entre otros.


Tenemos la libertad de que eligir, elegimos en donde estar, que
hacer y no hacer, en el momento que me sublebo yo eligo la
aciòn.

El determinismo es lo que decían en la edad media, si yo vivo en


pobreza extrema ahì me quedo por que la sociedad lo dice y me
voy esa idea, se genra por parte social, familiar, de donde
vengo, como me desarrollo, por ejemplo si alguien es
bandonado en la calle su situacipin esta determinada a vivir asì ,
puede salir adelnte con ucho trabajo, va tradr mucho más pero
es su decisión , el determinismo dice que esya esta detemrinado

El indeterminimo somos los aruitectos de nuestro propio


destino, vivimos en una sociedad para romper barreras, hay
condiciones que limitan el crecimiento.

Fatalismo decirmos que ya no hay nada màs que hacer, asi nos
vamos a quedar

La teoría determinista se ha planteado desde los

griegos. Entre sus expositores se ubican Leucipo en el siglo v a. C. y

Demócrito (460-370 a. C.); en la época moderna se encuentra Pierre

Simon Laplace (1749-1827), matemático francés. Con el desarrollo de

la sociología y la psicología a finales del siglo xix e inicios del xx,

Skinner, en su obra Más allá de la libertad y la dignidad, reafirma la

teoría determinista al sostener que “el comportamiento de una perso-

na está determinado por la dote hereditaria y por las circunstancias

ambientales” (Taylor, 1965, pp. 121-122). El determinismo parte del


planteamiento de que los mundos natural y humano están regidos por

el principio de causalidad, que todo acontecimiento tiene una causa,

Por su parte, Risieri Frondizi (1997) sostiene que a esta forma de

control se le llama “control aversivo” y la considera el modelo de la


coordinación social en ética, religión, gobierno, economía, educación,

psicoterapia y en la vida familiar” (p. 206). La concepción del determi-

nismo en sus varias modalidades es peligrosa para la ética; si todo está

determinado, como consecuencia, la responsabilidad moral, el control

de los actos, queda anulada. Conforme a esta teoría, las personas no

tienen culpa ni mérito alguno en la decisión de sus actos, puesto que

no pueden dejar de hacer lo que hacen, ya que todo está determinado.

En contraposición a la teoría anterior, se encuentra el indetermi-

nismo, con Campbell como uno de sus principales expositores. A esta

teoría también se le conoce como liberalismo. R. Taylor (1995) sostiene

que “la concepción que emerge del indeterminismo no es la de un

individuo libre, sino la de un fantasma intermitente y errabundo”

(p. 49).

Efectivamente, si bien el indeterminismo surge como una reacción

contra el determinismo, también esta teoría niega la conducta libre,


voluntaria y responsable, porque conforme a esta teoría, el ser humano

está determinado por el azar. Por esto el indeterminismo es tan peli-

groso para la ética como el determinismo. No es negando o eliminan-

do la causa o el antecedente como puede explicarse o justificarse la li-

bertad.

Más radical que el determinismo es el fatalismo. Esta teoría sostie-

ne que en definitiva el hombre no es libre, ya que su comportamiento

está definido de antemano por el destino. Dentro de esta teoría filosó-

fica se han desarrollado varias corrientes en la historia de la humani-

dad, entre ellas el estoicismo. Epicteto (citado por Abbagnano, 1989)

afirma que “aquel que se acomodaba a lo que fatalmente sucede es

sabio y apto para el conocimiento de las cosas divinas [...] La verda-

dera libertad consiste en querer que las cosas sucedan, no como se te

antojan, sino como suceden” (p. 50). Según los estoicos, el hombre no

puede resistir el curso de los acontecimientos, por lo que tiene que

aceptar su destino; la sabiduría consiste en tomar conciencia de esta

necesidad, de este destino ineludible. Se encuentra entonces en el con-

texto teórico el mayor o menor reconocimiento a la voluntad humana

para la conquista de la libertad.


Nuestra concepción se centra en el convencimiento de que la li-

bertad tiene su mayor sustento en la voluntad humana; es decir, que

no obstante los factores biológicos, la influencia sociológica y las


circunstancias particulares que rodean la vida de un ser humano, lo más

importante es la voluntad y la fe que tenga ese ser humano para tomar

decisiones. La voluntad, la fe, la convicción, y en última instancia la

seguridad en la toma de decisiones sólo se van formando con el desa-

rrollo intelectual, en donde tienen su función determinante la educa-

ción, la formación en valores y la religión. En la medida que un ser

humano alcance mayor nivel intelectual y cultural en su conjunto, en-

tendido esto en su concepto integral, sólo en esa medida el ser humano

tendrá mayor capacidad y mayor fortaleza de voluntad para distinguir

entre el bien y el mal, para saber elegir y por consiguiente para tener

libertad. Sólo seremos más libres entre más cerca estemos del bien, de

la bondad, de las virtudes. Se debe identificar la libertad no como un

producto de la naturaleza ni de las circunstancias, la libertad es una

conquista del hombre, de cada ser humano.

A. F. Shiskhin (1970) afirma que “la libertad consiste en el dominio

sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado en el

conocimiento de las necesidades naturales. Por eso es necesariamente

un producto de la evolución histórica” (p. 67). Para Raúl Gutiérrez


Sáenz (2000), la libertad humana se define como autodeterminación

axiológica; esto significa que una persona libre se convierte por ese
mismo hecho en el verdadero autor de su conducta, pues él mismo la

determina en función de los valores que previamente ha asimilado

(p. 83).

Desde el ámbito jurídico, la libertad es la facultad que la persona

tiene conforme a un orden normativo de optar de ejercer sus derechos

subjetivos. La justicia distributiva tiene como una de sus funciones

esenciales la correcta atribución de los derechos y deberes a los miem-

bros de una comunidad; por esto, la correcta atribución que corres-

ponde a cada integrante de la comunidad está dada en el límite de lo

justo de la libertad.

Estructura del acto moral

Sánchez (op. cit. p. 59-64), aborda al tema de la

estructura del acto moral.

Realiza una descripción de los elementos que conforman

la estructura y de la relación entre ellos, partiendo del

motivo, hasta llegar a los resultados y consecuencias del

acto moral.

Su exposición es oportunamente respaldada con

pronunciamientos que enriquecen y orientan el contenido.

La estructura del acto moral es una totalidad suigéneris

que se configura como un proceso muy singular de la


actividad humana articulada por fenómenos biológicos,

mentales, psicológicos y sociales, dinámica y

armónicamente interrelacionados entre lo abstracto y lo

concreto, lo individual y lo social, lo subjetivo y lo objetivo.

El acto moral es el elemento esencial del

comportamiento humano. Proviene de las acciones: pensar

y hacer. El pensar que corresponde a un plano teórico y el

hacer, a otro plano distinto que se caracteriza por ser

práctico. Pensar y hacer sitúan al ser humano en dos planos

que le singularizan como ente ético y moral.

un antecedente. Skinner “plantea que es posible reducir el comporta-

miento a un mecanismo susceptible de control, mediante un sistema

de refuerzos”.

Teorías de la motivación: Porque voy hacer un acto moral, quien


realiza un acto moral lo hcae para hcaer un acto bueno que lo
deje en paz.

Teoría de la jerarquía de las necesidades: Abraham H. Maslow

Se introduce en el derecho como atenuante de la necesidad por


ejemplo si alguin robo para satisfacer una necesidad primordial,
por ejemplo que alguien en pandemia robo un tanque de
oxigeno por necesidad, si lo hizo como primer delicnuete, sin
mediar violencia, para salvar alguna necesidad, esta en una
situación de robo famélico

Teoría de los motivos humanos de McClellan

Existen según este investigador tres teorías

aprendidas y adquiridas socialmente, es decir, mediante

la interacción: la necesidad de logros, la necesidad de

poder y la necesidad de filiación.

La primera se manifiesta como una fuerte necesidad

en el ambiente de trabajo, de alcanzar el éxito mediante

su propio esfuerzo personal.

La segunda, notable en los niveles ejecutivos donde

se espera alcanzar el éxito por diversos motivos que

impulsan a mejorar en el empleo, progresar más

rápidamente y llegar más alto en la jerarquía

administrativa.

La tercera es considerada como una motivación

negativa especialmente en funciones ejecutivas, debido

que se manifiesta como una tendencia a valorar

subjetivamente a las personas, lo que hace perder

objetividad y racionalidad en el trabajo.

• Teoría del reforzamiento: “la conducta

reforzada se repetirá, y la conducta que no es reforzada

es menos probable que se repita”.

Teoría X y teoría Y de McGregor


El autor destaca la importancia de comprender la

relación entre la motivación y la conducta.

Parte del supuesto de que los ejecutivos motivan a

los empleados utilizando uno de dos enfoques: la teoría

X y la teoría Y.

La teoría X describe a los ejecutivos utilizando

procedimientos tradicionalistas como la coacción, el

control y la amenaza para motivar a los empleados. En

cambio, según la teoría Y, los ejecutivos creen que la

gente es capaz y responde. Por lo tanto, no necesitan ser

motivados por medio del control o de la amenaza, para

trabajar bien.

Hedonismo Teoria del placer

Tendencia psicológica: una cosa tiene valor cuandos agrada y en


medida en que nos agrada.

Tendencia personalista defiende la teroria de F Brentano

Tendencia existencialista

Tendencia espiritualista

Jerarquía{ia de valores:
La Valoración a veces elegimos bien, pero elegimos mal

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