El nombre es un ser racional, sus actos están fundamentados en la
inteligencia
Con los actos originados por la razón, gutierrez saenz afirma que cuando
no existe la ética como siempre siempre ha escriitio el hecho moral , por
ello debe ser cuestionada por la sociedad
Los actos humanos son, como su nombre lo indica, originados en la
parte más típicamente humana del hombre, es decir, en sus facultades
específicas, como son la inteligencia y la voluntad.
Los actos humanos y los actos de hombre provienen de actus, el acto
humano proviene de la voluntad libre del bien y el mal.
Actos humanos no media la voluntad, son condiciones de nuestra propia
situación
Actos humanos los podemos controlar, es parte de nuestra inteligencia
Actos humanos orignados
Cuando se afirma que un acto humano contiene un valor moral,
está implícito que este valor moral puede ser de signo positivo o de
signo negativo. Trabajar tiene un valor moral positivo, pero robar tiene
un valor moral negativo. El valor moral negativo suele designarse con
la palabra inmoral.
El ser humano tiene la facultad
de actuar en consideración de un fin o intención. El hombre no se
conforma con el acto presente que está realizando, sino que se asoma
hacia un horizonte que pretende y que da sentido a su conducta actual.
Todo acto humano lleva implícito un sentido o dirección que estable-
ce la intención del que lo ejecuta. Dos actos materialmente iguales
pueden diferir notablemente por ese interés de su actor. Dos personas
ofrecen un donativo a una institución de beneficencia; externamente
los dos actos son idénticos; pero internamente esos dos actos pueden
estar orientados hacia finalidades diversas: el primero pretende ayudar
efectivamente a niños huérfanos o a ancianos desamparados, en tanto
que el segundo sólo pretende “mejorar la imagen de su empresa”.
El fin intrínseco del acto es lo que rige la finalidad o intención de
la persona que ejecuta el acto; en otros términos, el fin propio del acto
humano es de tal manera, que la persona no puede dejar de apegar sus
intenciones libres dentro del marco impuesto por la naturaleza de las
cosas. Uno de los problemas de la ética es poder penetrar en la natu-
raleza de un acto y descubrir la finalidad que tiene inscrita entre sus
caracteres consecutivos; ésta es una de las tareas del filósofo, penetrar
en la esencia del acto humano y descubrir las implicaciones necesarias
que en él se encuentran.
3.3. La libertad
El término libertad, conforme al Diccionario de la Lengua Española
(2003), “proviene del latín libertas, y significa la facultad natural que
tiene el hombre de obrar de una manera o de otra y de no obrar, por lo
que es responsable de sus actos”
El ser humano, a diferencia de otros seres de la naturaleza, tiene
conciencia de los actos que realiza y la ejecución de sus actos exige la
participación de su voluntad. En este actuar, la ética que dirige sus
actos es totalmente voluntaria por lo que equivale a “en forma libre”;
así, el concepto de voluntad está íntimamente ligado al de libertad,
porque la voluntad no es sólo el deseo, sino la facultad de cumplir ese
deseo. La libertad entonces se significa como la posibilidad de elegir
fines y optar por los medios conducentes. La libertad es la facultad de
actuar, decidir y elegir, y la voluntad es la posibilidad de ser libre.
Debemos actuar conforme a la libertad
La libertad es la conditio sine qua non de la ética; la obligación
moral y la realización del acto moral para su realización presuponen
la libertad. En este sentido, para Immanuel Kant (1981) “el problema
de la libertad es el de mayor trascendencia en el estudio de la ética y de
la moral” (p. 54). Sin el estudio de la libertad esta disciplina sería prác-
ticamente imposible, porque sin el análisis y la comprensión de la li-
bertad, el acto moral queda anulado y, como consecuencia, la ciencia
ética, encargada de reflexionar sobre él. Es indispensable también la
comprensión de la libertad para el derecho, la pedagogía, el arte y
la religión, entre otros.
Tenemos la libertad de que eligir, elegimos en donde estar, que
hacer y no hacer, en el momento que me sublebo yo eligo la
aciòn.
El determinismo es lo que decían en la edad media, si yo vivo en
pobreza extrema ahì me quedo por que la sociedad lo dice y me
voy esa idea, se genra por parte social, familiar, de donde
vengo, como me desarrollo, por ejemplo si alguien es
bandonado en la calle su situacipin esta determinada a vivir asì ,
puede salir adelnte con ucho trabajo, va tradr mucho más pero
es su decisión , el determinismo dice que esya esta detemrinado
El indeterminimo somos los aruitectos de nuestro propio
destino, vivimos en una sociedad para romper barreras, hay
condiciones que limitan el crecimiento.
Fatalismo decirmos que ya no hay nada màs que hacer, asi nos
vamos a quedar
La teoría determinista se ha planteado desde los
griegos. Entre sus expositores se ubican Leucipo en el siglo v a. C. y
Demócrito (460-370 a. C.); en la época moderna se encuentra Pierre
Simon Laplace (1749-1827), matemático francés. Con el desarrollo de
la sociología y la psicología a finales del siglo xix e inicios del xx,
Skinner, en su obra Más allá de la libertad y la dignidad, reafirma la
teoría determinista al sostener que “el comportamiento de una perso-
na está determinado por la dote hereditaria y por las circunstancias
ambientales” (Taylor, 1965, pp. 121-122). El determinismo parte del
planteamiento de que los mundos natural y humano están regidos por
el principio de causalidad, que todo acontecimiento tiene una causa,
Por su parte, Risieri Frondizi (1997) sostiene que a esta forma de
control se le llama “control aversivo” y la considera el modelo de la
coordinación social en ética, religión, gobierno, economía, educación,
psicoterapia y en la vida familiar” (p. 206). La concepción del determi-
nismo en sus varias modalidades es peligrosa para la ética; si todo está
determinado, como consecuencia, la responsabilidad moral, el control
de los actos, queda anulada. Conforme a esta teoría, las personas no
tienen culpa ni mérito alguno en la decisión de sus actos, puesto que
no pueden dejar de hacer lo que hacen, ya que todo está determinado.
En contraposición a la teoría anterior, se encuentra el indetermi-
nismo, con Campbell como uno de sus principales expositores. A esta
teoría también se le conoce como liberalismo. R. Taylor (1995) sostiene
que “la concepción que emerge del indeterminismo no es la de un
individuo libre, sino la de un fantasma intermitente y errabundo”
(p. 49).
Efectivamente, si bien el indeterminismo surge como una reacción
contra el determinismo, también esta teoría niega la conducta libre,
voluntaria y responsable, porque conforme a esta teoría, el ser humano
está determinado por el azar. Por esto el indeterminismo es tan peli-
groso para la ética como el determinismo. No es negando o eliminan-
do la causa o el antecedente como puede explicarse o justificarse la li-
bertad.
Más radical que el determinismo es el fatalismo. Esta teoría sostie-
ne que en definitiva el hombre no es libre, ya que su comportamiento
está definido de antemano por el destino. Dentro de esta teoría filosó-
fica se han desarrollado varias corrientes en la historia de la humani-
dad, entre ellas el estoicismo. Epicteto (citado por Abbagnano, 1989)
afirma que “aquel que se acomodaba a lo que fatalmente sucede es
sabio y apto para el conocimiento de las cosas divinas [...] La verda-
dera libertad consiste en querer que las cosas sucedan, no como se te
antojan, sino como suceden” (p. 50). Según los estoicos, el hombre no
puede resistir el curso de los acontecimientos, por lo que tiene que
aceptar su destino; la sabiduría consiste en tomar conciencia de esta
necesidad, de este destino ineludible. Se encuentra entonces en el con-
texto teórico el mayor o menor reconocimiento a la voluntad humana
para la conquista de la libertad.
Nuestra concepción se centra en el convencimiento de que la li-
bertad tiene su mayor sustento en la voluntad humana; es decir, que
no obstante los factores biológicos, la influencia sociológica y las
circunstancias particulares que rodean la vida de un ser humano, lo más
importante es la voluntad y la fe que tenga ese ser humano para tomar
decisiones. La voluntad, la fe, la convicción, y en última instancia la
seguridad en la toma de decisiones sólo se van formando con el desa-
rrollo intelectual, en donde tienen su función determinante la educa-
ción, la formación en valores y la religión. En la medida que un ser
humano alcance mayor nivel intelectual y cultural en su conjunto, en-
tendido esto en su concepto integral, sólo en esa medida el ser humano
tendrá mayor capacidad y mayor fortaleza de voluntad para distinguir
entre el bien y el mal, para saber elegir y por consiguiente para tener
libertad. Sólo seremos más libres entre más cerca estemos del bien, de
la bondad, de las virtudes. Se debe identificar la libertad no como un
producto de la naturaleza ni de las circunstancias, la libertad es una
conquista del hombre, de cada ser humano.
A. F. Shiskhin (1970) afirma que “la libertad consiste en el dominio
sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado en el
conocimiento de las necesidades naturales. Por eso es necesariamente
un producto de la evolución histórica” (p. 67). Para Raúl Gutiérrez
Sáenz (2000), la libertad humana se define como autodeterminación
axiológica; esto significa que una persona libre se convierte por ese
mismo hecho en el verdadero autor de su conducta, pues él mismo la
determina en función de los valores que previamente ha asimilado
(p. 83).
Desde el ámbito jurídico, la libertad es la facultad que la persona
tiene conforme a un orden normativo de optar de ejercer sus derechos
subjetivos. La justicia distributiva tiene como una de sus funciones
esenciales la correcta atribución de los derechos y deberes a los miem-
bros de una comunidad; por esto, la correcta atribución que corres-
ponde a cada integrante de la comunidad está dada en el límite de lo
justo de la libertad.
Estructura del acto moral
Sánchez (op. cit. p. 59-64), aborda al tema de la
estructura del acto moral.
Realiza una descripción de los elementos que conforman
la estructura y de la relación entre ellos, partiendo del
motivo, hasta llegar a los resultados y consecuencias del
acto moral.
Su exposición es oportunamente respaldada con
pronunciamientos que enriquecen y orientan el contenido.
La estructura del acto moral es una totalidad suigéneris
que se configura como un proceso muy singular de la
actividad humana articulada por fenómenos biológicos,
mentales, psicológicos y sociales, dinámica y
armónicamente interrelacionados entre lo abstracto y lo
concreto, lo individual y lo social, lo subjetivo y lo objetivo.
El acto moral es el elemento esencial del
comportamiento humano. Proviene de las acciones: pensar
y hacer. El pensar que corresponde a un plano teórico y el
hacer, a otro plano distinto que se caracteriza por ser
práctico. Pensar y hacer sitúan al ser humano en dos planos
que le singularizan como ente ético y moral.
un antecedente. Skinner “plantea que es posible reducir el comporta-
miento a un mecanismo susceptible de control, mediante un sistema
de refuerzos”.
Teorías de la motivación: Porque voy hacer un acto moral, quien
realiza un acto moral lo hcae para hcaer un acto bueno que lo
deje en paz.
Teoría de la jerarquía de las necesidades: Abraham H. Maslow
Se introduce en el derecho como atenuante de la necesidad por
ejemplo si alguin robo para satisfacer una necesidad primordial,
por ejemplo que alguien en pandemia robo un tanque de
oxigeno por necesidad, si lo hizo como primer delicnuete, sin
mediar violencia, para salvar alguna necesidad, esta en una
situación de robo famélico
Teoría de los motivos humanos de McClellan
Existen según este investigador tres teorías
aprendidas y adquiridas socialmente, es decir, mediante
la interacción: la necesidad de logros, la necesidad de
poder y la necesidad de filiación.
La primera se manifiesta como una fuerte necesidad
en el ambiente de trabajo, de alcanzar el éxito mediante
su propio esfuerzo personal.
La segunda, notable en los niveles ejecutivos donde
se espera alcanzar el éxito por diversos motivos que
impulsan a mejorar en el empleo, progresar más
rápidamente y llegar más alto en la jerarquía
administrativa.
La tercera es considerada como una motivación
negativa especialmente en funciones ejecutivas, debido
que se manifiesta como una tendencia a valorar
subjetivamente a las personas, lo que hace perder
objetividad y racionalidad en el trabajo.
• Teoría del reforzamiento: “la conducta
reforzada se repetirá, y la conducta que no es reforzada
es menos probable que se repita”.
Teoría X y teoría Y de McGregor
El autor destaca la importancia de comprender la
relación entre la motivación y la conducta.
Parte del supuesto de que los ejecutivos motivan a
los empleados utilizando uno de dos enfoques: la teoría
X y la teoría Y.
La teoría X describe a los ejecutivos utilizando
procedimientos tradicionalistas como la coacción, el
control y la amenaza para motivar a los empleados. En
cambio, según la teoría Y, los ejecutivos creen que la
gente es capaz y responde. Por lo tanto, no necesitan ser
motivados por medio del control o de la amenaza, para
trabajar bien.
Hedonismo Teoria del placer
Tendencia psicológica: una cosa tiene valor cuandos agrada y en
medida en que nos agrada.
Tendencia personalista defiende la teroria de F Brentano
Tendencia existencialista
Tendencia espiritualista
Jerarquía{ia de valores:
La Valoración a veces elegimos bien, pero elegimos mal