La tensión entre justicia sustancial y seguridad jurídica: Análisis
de la Casación N.º 3565-2016-Ica
Introducción
La Casación N.º 3565-2016-Ica, emitida por la Sala Civil Transitoria de la Corte
Suprema de Justicia de la República del Perú, representa un precedente
significativo en el análisis jurídico de la prescripción extintiva cuando se relaciona
con el principio de publicidad registral. El caso aborda una demanda de nulidad
de un acto jurídico presentada años después de su inscripción registral,
generando un debate interpretativo sobre el inicio del cómputo del plazo
prescriptorio. Esta situación revela una tensión normativa entre el artículo 1993
del Código Civil, que estipula que la prescripción inicia cuando puede ejercerse la
acción, y el artículo 2012, que establece una presunción absoluta de conocimiento
sobre todo acto inscrito. En este contexto, se vuelve indispensable reflexionar
sobre la necesidad de armonizar los principios fundamentales de seguridad
jurídica, justicia sustancial y tutela jurisdiccional efectiva.
Análisis fáctico y jurídico del caso
Los hechos del caso se centran en la demanda presentada por los herederos de
Octavio Abigaíl Tasayco, quienes solicitaron la nulidad de una escritura pública de
compraventa firmada en 1994, alegando haber tomado conocimiento de dicho
acto recién en 2010. Además, solicitaron la cancelación de los asientos registrales
correspondientes y una indemnización por daños. La parte demandada invocó la
excepción de prescripción extintiva, argumentando que había transcurrido el plazo
de diez años desde la inscripción del acto en el registro, conforme al artículo 2001
inciso 1 del Código Civil.
La jueza de primera instancia rechazó dicha excepción, considerando que el plazo
debía computarse desde el momento en que los demandantes tomaron
conocimiento del acto, en virtud del artículo 1993. Sin embargo, la Sala Superior
revocó esta decisión al considerar que, de acuerdo con el artículo 2012, debe
presumirse que los actores conocían el contenido del acto desde su inscripción,
lo cual fue finalmente confirmado por la Corte Suprema en la sentencia de
casación.
Cuestión normativa en debate
El núcleo del debate jurídico se encuentra en la interpretación y aplicación
conjunta de los artículos 1993 y 2012 del Código Civil. Mientras que el primero
establece que la prescripción comienza cuando puede ejercerse la acción,
reconociendo así una dimensión subjetiva ligada al conocimiento del acto, el
segundo impone una presunción legal absoluta sobre el conocimiento de todo lo
inscrito en el registro. Esta presunción iure et de iure es una herramienta poderosa
para consolidar la seguridad jurídica, pero también puede convertirse en un
obstáculo cuando ignora las circunstancias particulares de las partes,
especialmente de aquellos terceros que no participaron en el acto registrado.
En ese sentido, la pregunta que subyace al fallo es: ¿debe el principio de
publicidad registral imponerse incluso en contextos en los que los actores
demuestran que el conocimiento real del acto ocurrió muchos años después de
su inscripción? La respuesta que da la Corte Suprema, alineada con una visión
formalista, pone en segundo plano el principio de tutela jurisdiccional efectiva
garantizado por el artículo 139 inciso 3 de la Constitución Política del Perú.
Análisis doctrinal
La doctrina nacional ha sido crítica frente a interpretaciones excesivamente
literales del principio de publicidad registral. Carlos Fernández Sessarego (2003)
advierte que el derecho no puede desentenderse de las condiciones reales de las
personas, y que una lectura exclusivamente formal de las normas puede derivar
en graves injusticias. Para este autor, la función del derecho no es solo brindar
certeza normativa, sino también realizar justicia concreta.
Por su parte, Mario Castillo Freyre (2015) enfatiza que el proceso judicial no debe
convertirse en un escenario de ritualismos, donde el fondo del conflicto se sacrifica
por formalidades legales. Esta crítica apunta directamente a decisiones como la
analizada, donde se impide al juez valorar el momento real del conocimiento del
acto impugnado debido a una presunción legal inamovible.
Valoración crítica del fallo
La Corte Suprema, al priorizar la seguridad jurídica sobre la justicia individual,
adopta una postura conservadora que favorece la previsibilidad de las relaciones
jurídicas por encima de una justicia contextual. Si bien el principio de publicidad
registral tiene una importancia incuestionable para el orden económico y jurídico,
su aplicación mecánica puede convertirse en una herramienta de exclusión y
desigualdad.
El fallo no valoró adecuadamente los indicios razonables que sustentaban el
desconocimiento previo del acto por parte de los demandantes, como la solicitud
de testimonio notarial de la escritura pública recién en 2010. Tampoco reconoció
la dificultad probatoria que enfrentan quienes no participaron del acto registrado.
De esta manera, se debilita la función correctiva del artículo 1993, que podría
actuar como un contrapeso necesario frente a la presunción absoluta del artículo
2012.
Conclusión
La Casación N.º 3565-2016-Ica es una muestra clara de los dilemas actuales del
derecho civil peruano entre justicia formal y justicia sustancial. Este caso invita a
repensar el rol del juez civil y el uso del principio pro actione como herramienta de
interpretación garantista. La tarea no consiste en suprimir las presunciones
legales, sino en permitir excepciones razonables cuando la realidad de los hechos
así lo exige. Solo así se puede hablar de un verdadero Estado Constitucional de
Derecho.
La Corte Suprema ha privilegiado la certidumbre jurídica, pero ha dejado de lado
una oportunidad valiosa para consolidar una jurisprudencia más equitativa y
humana. En adelante, el desafío de la judicatura peruana será encontrar un
equilibrio razonable entre los intereses del tráfico jurídico y los derechos
fundamentales de los ciudadanos.