ARIA BELEN FERNANDEZ
TRANSFORMACIONES DE LOS CONSUMOS
CULTURALES EN LA ERA DIGITAL
Maestría en comunicación - Comunicación Digital
MG María Estefanía Orozco
INTRODUCCIÓN
El consumo cultural en América Latina, desde una
perspectiva crítica, analiza cómo los hábitos culturales
y los estilos de vida se ven influenciados por las
Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
En este contexto, la Comunicación Social permite
entender las transformaciones culturales, como en
Argentina, donde las TIC impactan los imaginarios
colectivos. Se destaca la necesidad de abordar el
acceso a las TIC desde una perspectiva sociocultural,
considerando las desigualdades y brechas digitales.
Además, se exploran entrevistas en el ámbito educativo
y se analiza el discurso de las políticas públicas de
inclusión digital, buscando reducir barreras y promover
un acceso más equitativo a la información.
TRANSFORMACIONES DE LA SOCIEDAD
POSTINDUSTRIAL
EL paso a la sociedad postindustrial se debe analizar desde una perspectiva crítica del consumo
cultural, enfocándose en la influencia de la globalización, la tecnología y los medios en la
construcción de nuevas identidades. A partir de los aportes de Daniel Bell y Arjun Appadurai, se
reflexiona sobre la relación entre cultura, economía y subjetividad. El consumo cultural se
presenta como un espacio transnacional donde surgen formas alternativas de pertenencia y
resistencia simbólica frente a las estructuras del capitalismo.
EL PROBLEMÁTICO
CONCEPTO DE
CULTURA
Belén plantea, la complejidad del concepto de
cultura desde una perspectiva materialista,
destacando las tensiones dentro del marxismo
respecto a su definición.
Raymond Williams critica la visión reduccionista
que subordina la cultura a la superestructura,
rescatando su carácter histórico y
contradictorio.
El enfoque gramsciano de hegemonía, se
propone entender la cultura como un proceso
social total, donde las prácticas e instituciones
encarnan relaciones de poder, pero también
permiten la construcción activa de sentido y
legitimación del presente
EL CAMPO CULTURAL Y LA RACIONALIDAD DEL
CONSUMO
El campo cultural, según Bourdieu, se configura como un espacio de luchas simbólicas en torno al monopolio de capitales
específicos, articulando dimensiones económicas y simbólicas del consumo. Esta lógica se inscribe en la autonomía relativa de las
esferas sociales propias de la modernidad occidental. Desde esta perspectiva, el consumo cultural no es mera recepción pasiva,
sino un proceso de apropiación activa y resignificación, como plantea García Canclini, implicando una racionalidad comunicativa en
contextos de creciente hibridación cultural. La cultura internacional-popular en América Latina refleja la crisis de marcos
tradicionales como nación o clase. El consumo, por tanto, adquiere una dimensión política al evidenciar la exclusión generada por el
modelo neoliberal, donde el acceso desigual a bienes culturales reproduce la desigualdad. En este escenario, las políticas educativas
orientadas a la inclusión tecnológica actúan como dispositivos de legitimación estatal. El sistema educativo, entendido como campo
en disputa y no sólo como aparato ideológico, se convierte en espacio de conservación pero también de transformación cultural, en
el que el concepto de habitus permite comprender la internalización crítica de estructuras sociales.
LOS CONSUMOS CULTURALES EN
Los consumos culturales en Argentina reflejan transformaciones vinculadas al
avance de las tecnologías digitales, las cuales modifican tanto las formas de acceso
como los modos de apropiación simbólica de la cultura.
CINE AL CIBERCAFÉ
ARGENTINA: DEL
Investigaciones como las de Wortman señalan el declive del cine tradicional frente al
surgimiento del “espectador multimedia”, mediado por televisión, computadoras e
internet, en el marco de una reconfiguración de los públicos y de la crisis neoliberal.
Finquelievich y Prince analizan el papel de los cibercafés como espacios de acceso a
las TIC para sectores populares, revelando una dimensión social del consumo digital
y su potencial para reducir la brecha digital, entendida no solo como acceso, sino
también como apropiación significativa.
Winocur destaca el carácter simbólico del celular, instrumento clave para la
contención afectiva y para evitar la exclusión de la “otredad digital”. La distinción
entre “nativos” e “inmigrantes” digitales, si bien útil, corre el riesgo de naturalizar
desigualdades generacionales y de confundir habilidades técnicas con producción
crítica de conocimiento.
Las transformaciones
culturales derivadas del
acceso y apropiación de
tecnologías digitales,
centrado especialmente en
el contexto argentino y en
el marco del Programa
Conectar Igualdad. Aquí se
abordan tres ejes 1. Impacto de las nuevas tecnologías en los
centrales: consumos culturales:
“….SON PRECIOSAS, Las TIC modifican los modos de
resignificación de bienes simbólicos.
apropiación y
SON HERMOSAS
MAQUINITAS Existe tensión entre consumos culturales tradicionales
(salidas, espectáculos) y el retraimiento al hogar con
tecnologías domésticas (TV, computadoras, internet).
La cultura digital se convierte en recurso ante la crisis
social, y el consumo cultural, en forma de
participación o entretenimiento, adopta múltiples
formatos.
2. BRECHA DIGITAL,
ACCESO Y
APROPIACIÓN
La brecha digital no se limita al acceso físico
(tener o no tener tecnología), sino que incluye
aspectos más complejos como la apropiación
significativa, el desarrollo de competencias
tecnológicas y la participación activa en la
cultura digital.
La extensión del acceso a computadoras e
internet (WiFi en espacios públicos, netbooks
escolares) refleja avances importantes, pero
también expone tensiones entre el uso
educativo y el uso lúdico o recreativo.
La simple entrega de computadoras no
garantiza autonomía intelectual ni uso crítico o
transformador de la tecnología.
Los jóvenes son los principales usuarios y aparentan familiaridad,
esto no implica un uso profundo, reflexivo ni educativo de la
tecnología.
Docentes y directivos perciben un cambio en los hábitos: los recreos
y las previas sociales se resignifican en función de las computadoras
Surgen críticas a la dependencia de las pantallas, la cultura de la
imagen, y la pérdida de hábitos como la lectura o ir al cine.
El modelo 1 a 1 (una computadora por alumno) es presentado como
democratizador, pero también reproduce tensiones ideológicas, al
3. LOS JÓVENES COMO
estar inspirado en modelos del norte global y ligado a discursos de “NATIVOS DIGITALES”
desarrollo tecnológico como sinónimo de progreso inevitable.
CONCLUSIÓN La comprensión de los consumos culturales
Y MIRADA debe considerar los factores históricos e
CRÍTICA ideológicos que han llevado a la
“modernidad desbordada”. El acceso a las
El uso de las netbooks en la escuela es TIC es clave para el ejercicio de la
atravesado por representaciones ciudadanía, pero no garantiza por sí solo un
contradictorias: innovación vs. control,
inclusión vs. reproducción de
conocimiento útil. Las políticas educativas
desigualdades. de inclusión digital en Argentina buscan
reforzar discursos hegemónicos sobre la
Se naturaliza el progreso técnico,
vaciándolo de su dimensión ideológica al
nación, la participación y el progreso,
presentarlo como inevitable y neutro. planteando preguntas sobre el papel de la
técnica en la construcción de identidades y
Las TIC se convierten en “hermosas
maquinitas” deseadas, pero su efectividad la ciudadanía. Es esencial desarrollar
educativa depende menos del objeto en sí y competencias comunicativas complejas a
más de cómo y para qué se usan. través de las TIC, considerando las
La escuela, como institución, es también particularidades de cada institución y
atravesada por significaciones sociales que evitando una visión sacralizada de la
configuran tanto su estructura como su
tecnología como un “progreso inevitable”.
imaginario
MARIAN simbólico.
PEROZO - 29.926.693
GRACIAS
Recibido: 28/03/11
Aceptado: 25/08/11
María Belén Fernández.
PROINCOMSCI. Producciones e
Investigaciones comunicacionales y
sociales de la Ciudad Intermedia.
FACSO - UNCPBA.
E-mail: micaiara@[Link]
Intersecciones en Comunicación 5:
Pag. 137-159
Fin.
MG MARÍA ESTEFANÍA OROZCO