0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas9 páginas

Apelación en caso de violencia de género

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional revisó una apelación del Ministerio Público Fiscal sobre la decisión de realizar un nuevo peritaje psicológico a la denunciante en un caso de violencia de género. Se cuestionaron dos puntos específicos del peritaje, argumentando que su inclusión podría revictimizar a la denunciante y que el análisis de su testimonio debería ser realizado por el juez, no por peritos. La Cámara decidió revocar la decisión del juez de primera instancia, priorizando la protección de la integridad física y psicológica de la víctima.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas9 páginas

Apelación en caso de violencia de género

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional revisó una apelación del Ministerio Público Fiscal sobre la decisión de realizar un nuevo peritaje psicológico a la denunciante en un caso de violencia de género. Se cuestionaron dos puntos específicos del peritaje, argumentando que su inclusión podría revictimizar a la denunciante y que el análisis de su testimonio debería ser realizado por el juez, no por peritos. La Cámara decidió revocar la decisión del juez de primera instancia, priorizando la protección de la integridad física y psicológica de la víctima.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Poder Judicial de la Nación

CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL - SALA 6


CCC 86765/2019/CA2
A., J. J.
Medidas
Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 35

///TA: Para dejar constancia que el recurrente y la asistencia letrada de


J. J. A. presentaron a través del sistema de Lex100 el memorial
sustitutivo de la audiencia oral, tal como fueran intimados. Buenos
Aires, 17 de agosto de 2021.

Ramiro Ariel Mariño


Secretario de Cámara

Buenos Aires, 18 de agosto de 2021.-


Y VISTOS Y CONSIDERANDO:
I. Interviene el Tribunal en la apelación interpuesta por
por el representante del Ministerio Público Fiscal y la Unidad Fiscal
Especializada en Violencia contra las Mujeres, contra la decisión del 5
de julio pasado que dispuso un nuevo peritaje psicológico respecto a
F. L. -con su participación activa- y, en lo particular, atacan los puntos
10 y 12 de dicha medida.
II. A fin de realizar un correcto análisis corresponde
efectuaremos una breve descripción de los antecedentes que originan
el planteo.
El 28 de junio de este año, ante las visibles diferencias
que surgen de los informes periciales de las licenciadas Mónica M.
Herran -perteneciente al Cuerpo Médico Forense- y Liliana Sedler -
perito de parte- el magistrado ordenó una junta médica con expertos
en violencia sexual y de genero a los fines de que se expidan sobre las
conclusiones allí vertidas. A esos fines, dispuso que los especialistas
deberán utilizar el material psico diagnóstico de tests de las
evaluaciones efectuadas a la denunciante, su entrevista y todo otro
material obrante en el expediente que tramita en esta capital y el de la
provincia de Tucumán, para tener en cuenta la totalidad de los datos
que integran los sucesos que interesan. Ello, sin la intervención de L.
a fin de evitar su revictimización, dado que ya había declarado en tres
oportunidades.
Luego, a raíz de una presentación de la defensa, se
incluyó su participación con base en que el peritaje primigenio se
enfocó exclusivamente en los sucesos ocurridos en esta ciudad,
omitiéndose los restantes. Además, se ponderó que al radicar dos
denuncias en jurisdicciones distintas, existía la posibilidad que sea
sometida en cada investigación iniciada a similares estudios.
Así, se establecieron doce puntos dentro de los cuales los
recurrentes se opusieron, como se adelantó, a dos de ellos:
“10) Teniendo en consideración los mensajes por la
aplicación WhatsApp presentados por la testigo Lic. P. G., en
particular el de fecha 5 de junio de 2021 que textualmente dice “…te
quería preguntar si podés hacerme un informe psicológico mío y de
mi situación y condición…Por el tema claro. De momento para reunir
información y para una posible negociación”, los peritos informen si
esa expresión comunicativa, especialmente la pretensión de obtener
un informe para presentar en una posible “negociación”, es
compatible con la situación vivencial y traumática expuesta en la
denuncia.
12) Luego de analizar todo el material, corresponde
determinen si el relato de la víctima presenta solidez, lógica,
coherencia y verosimilitud.”
III. La jueza Magdalena Laíño dijo:
1) En relación a que L. se someta a un nuevo peritaje
psicológico, debo partir de la base de que este tipo de delitos presenta
suma dificultad a la hora de comprobar su materialidad en tanto
suelen darse en un ámbito de privacidad en el que únicamente se
encuentran la víctima y el victimario. Por ende, si bien considero
relevante la realización de esta clase de evaluación, pues de
verificarse una secuela psicológica vinculada con el hecho investigado
Poder Judicial de la Nación
CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL - SALA 6
CCC 86765/2019/CA2
A., J. J.
Medidas
Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 35

permite acreditarlo indirectamente, siempre se debe priorizar evitar la


revictimización.
La misma fue definida mediante el decreto 1011/2010
que reglamentó el artículo 3, inciso k de la Ley 26.485 como: “el
sometimiento de la mujer agredida a demoras, derivaciones,
consultas inconducentes o innecesarias, como así también a realizar
declaraciones reiteradas, responder sobre cuestiones referidas a sus
antecedentes o conductas no vinculadas al hecho denunciado y que
excedan el ejercicio del derecho de defensa de parte; a tener que
acreditar extremos no previstos normativamente, ser objeto de
exámenes médicos repetidos, superfluos o excesivos y a toda práctica,
proceso, medida, acto u omisión que implique un trato inadecuado,
sea en el ámbito policial, judicial, de la salud o cualquier otro”.
En ese sentido, no puede perderse de vista que esta clase
de evaluaciones implican per se una considerable intromisión sobre la
persona y su intimidad, por lo que existe la posibilidad de que agrave
su padecer o produzca un nuevo daño.
Al respecto, se ha sostenido que “… se encuentra en
condición de vulnerabilidad aquella víctima del delito que tiene una
relevante limitación para evitar o mitigar los daños y perjuicios
derivados de la infracción penal o de su contacto con el sistema de
justicia o para afrontar los riesgos de sufrir una nueva victimización.
La vulnerabilidad puede proceder de sus propias características
personales o bien de las circunstancias de la infracción penal. Se
destacan, entre otras víctimas, las menores de edad y las que
padecieron delitos sexuales. Todas estas condiciones se presentaron
en la damnificada. 6°) Que los jueces deben adoptar en estos casos
las medidas que resulten adecuadas para moderar los efectos
negativos del delito (víctimización primaria) y también deben
procurar que el daño sufrido no se vea incrementado como
consecuencia del contacto con el sistema de justicia (victimización
secundaria); en todas las fases del procedimiento penal, deben
proteger la integridad física y psicológica de la víctima.” (mutatis
mutandi, CSJN G. 1359 XLIII, “Gallo López, J. s/ causa Nº 2222.”,
rto. el 7/6/2011, voto de la Dra. Highton de Nolasco -Fallos:
334:725-; cfr. asimismo, Hernández Gómez, Y.; Zamora Hernández,
A.; Rodríguez Febles, J.. La victimización. Consideraciones teórico-
doctrinales. Derecho y Cambio Social, ISSN-e 2224-4131, Nº. 61,
2020, págs. 392-413;
[Link] y en
particular Ribes Moreno, María Virginia. Las otras víctimas, Trabajo
Final de Grado, Universitat Jaume I, España, 2014, pág. 24,
[Link]
13_ribesM.pdf?%20sequence=1).
En el caso bajo análisis, se debe tener en cuenta que la
denunciante, declaró en tres oportunidades y ya fue sometida a un
examen psicológico en el que estuvo presente la experta propuesta por
la defensa. En esa oportunidad si bien se consideraron esencialmente
los sucesos que habrían ocurrido en esta ciudad -del informe de la
perito de parte surge que se abordaron cuestiones acaecidas fuera del
ámbito capitalino-, como bien postulan los acusadores públicos, el
análisis que se efectuó de su estado psíquico comprendió la totalidad
de los episodios denunciados pues, si alguno de aquellos dejó una
huella en su salud mental, difícilmente se pueda escindirlo y precisar a
qué hecho puntual obedeció. Máxime si se tiene en cuenta que se
investigan conductas de una misma naturaleza y que habrían sido
ejecutadas por un mismo autor.
Por ello, entiendo que los fundamentos brindados por el
juez de grado para requerir su intervención activa, no resultan
suficientes ni razonables y desatienden los compromisos
internacionales asumidos, por lo que la junta médica ordenada deberá
emitir opinión en base a los elementos de prueba ya incorporados al
legajo.
Poder Judicial de la Nación
CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL - SALA 6
CCC 86765/2019/CA2
A., J. J.
Medidas
Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 35

2) En cuanto a los cuestionamientos dirigidos a la


inclusión de los puntos periciales 10) y 12), desde ya adelanto que
también asiste razón a los impugnantes.
Respecto del punto 10), el alcance que se le ha dado, se
vincula en esencia a cuestiones de hecho y prueba cuyo análisis se
encuentra en cabeza del órgano jurisdiccional y no del cuerpo pericial.
Es el juez quien, en definitiva, deberá valorar -bajo el prisma de la
sana crítica racional-, el testimonio de la víctima en conjunto con la
totalidad de la prueba colectada (directa e indicios).
Debe recordarse que el sistema de la sana crítica previsto
en nuestra ley procesal le permite al juzgador asignar a ciertos
elementos de la causa una fuerza probatoria superior a la asignada a
otros, siendo la de mayor relevancia la que servirá, según criterio
fundado, para tener por acreditado algún hecho o circunstancia
debatidos en el asunto que está llamado a resolver. Todo ello con
particular atención a los parámetros establecidos en la Ley 26.485
“Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la
violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus
relaciones interpersonales”, en particular los artículos 16 inciso i y 31
(cfr. Sala VI -con una integración parcialmente distinta- causa n°
78043/2017 “S.” rta. el 29/08/2019).
En cuanto al punto 12), entiendo que su incorporación
desvirtúa la finalidad de la medida pues envuelve en realidad un “test
de fabulación” que busca poner en tela de juicio el relato de la
denunciante en vez de indagar respecto a una eventual secuela que
pueda rastrearse producto de una situación vivida.
Prueba de ello es que en otro tipo de delitos en los que el
testimonio de la víctima resulta fundamental para sostener una
imputación -como puede ser el reconocimiento del sujeto que la
desapoderó de sus bienes en la vía pública-, no se pone en práctica.
Por el contrario, sí se lleva a cabo, como es en este caso, en las
cuestiones de violencia de género, lo que resulta claramente
discriminatorio, basado en estereotipos de género (Corte IDH, Caso
“Espinoza Gonzáles vs. Perú”, sentencia del del 20/11/14, párr. 256,
279 y 280; Corte IDH, Caso “Véliz Franco y otros vs. Guatemala”,
sentencia del 19/5/14, párr. 213).
En esta empresa no puede perderse de vista la necesidad
de examinar este tipo de casos de acuerdo a los compromisos
asumidos por nuestro país, en el sentido de actuar con la debida
diligencia y sin dilaciones en la aplicación de políticas orientadas a
prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer e incluso
en su legislación interna la normativa y los procedimientos legales
eficaces a ese fin, al ratificar la “Convención sobre la Eliminación de
todas las formas de Discriminación contra la Mujer” y la “Convención
Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra
la mujer” -Convención de Belem Do Pará-, que revisten jerarquía
constitucional desde su aprobación mediante Leyes 23.179 del 8 de
mayo de 1985 y 24.632 del 13 de marzo de 1996 respectivamente.
Y también con especial atención a lo establecido en el
artículo 16 incisos h) y j) de la Ley 26.485.
Cuanto postulo se inscribe además con los alcances de lo
resuelto en Acuerdo de Solución Amistosa suscripto el 23 de
octubre de 2019 y aprobado por Decreto del Poder Ejecutivo
Nacional 679/2020, entre el Estado Nacional y la Defensoría General
de la Nación, en representación de la Sra. O. d. R. D., víctima de
violencia de género, con motivo de la comunicación internacional n°
127/2018 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra
la Mujer de Naciones Unidas (cfr. Informe de la Dirección de Asuntos
Jurídicos Internacionales en Materia de Derechos Humanos del
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, comunicación a esta
Cámara del 10/9/2020 IF-2020-60285930-APN-
DNAJIMDDHH#[Link] ).
3) Por último, no puedo dejar de señalar que el Fiscal
General ante esta Cámara, Dr. Joaquín R. Gaset, en el memorial
Poder Judicial de la Nación
CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL - SALA 6
CCC 86765/2019/CA2
A., J. J.
Medidas
Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 35

sustitutivo de la audiencia oral, si bien mantuvo el recursos de sus


antecesores y postuló la revocación del pronunciamiento atacado,
propició que se consultara a los psicólogos del Cuerpo Médico
Forense si resultaba necesaria la presencia de L. y, en caso positivo, se
le preguntar a la nombrada si quería participar del acto o se oponía a
ello.
Atendiendo al marco del recurso por el cual se encuentra
habilitada esta jurisdicción, la solución alternativa propiciada por el
señor Fiscal resulta improcedente pues precisamente su convocatoria
es un extremo que debe ser evaluado y resuelto por el juzgador, tal
como sucede en el presente. Además, en ese contexto resulta impropio
-por resultar una revictimización secundaria- interrogar a la
denunciante a este respecto. Más aún cuando ya de modo expreso
manifestó a través de un mail (que envió el 7 de junio pasado a la
casilla de correo del juzgado de origen) su temor a ser revictimizada,
lo que no deja margen de duda sobre la inconveniencia de su
convocatoria en esta oportunidad.
Por todo lo expuesto, voto por revocar la decisión del
juez de la anterior instancia en todo cuanto fue materia de recurso y
con los alcances aquí fijados.
IV. El juez Julio Marcelo Lucini dijo:
De la lectura de las constancias causídicas sujetas a
tratamiento entiendo que asiste razón al Ministerio Público Fiscal.
En cuanto a la primera cuestión, habré de disentir en que
L. sea sometida nuevamente a un examen psicológico. Como se
señaló en el voto que antecede, el juzgador debe siempre evitar la
revictimización de quien somete a consideración de la justicia una
conducta como la que nos ocupa.
Es que no puede perderse de vista el agobiante proceso
que debe transitar en el que tiene que describir, una y otra vez,
diversos episodios que vulneraron su intimidad, lo que implica una
alta exposición con un elevado costo psicológico. Es por ello que se
impone morigerar los efectos negativos que pueda generarse.
En el caso bajo análisis, los fundamentos desarrollados
por el juez de grado para apartarse de ese norte no lucen concluyentes.
Precisó que la evaluación practicada únicamente ahondó sobre los
ocurridos en esta ciudad omitiendo aquéllos acaecidos en la provincia
de Tucumán.
Su cambió de postura fue a instancias de la defensa, cuyo
perito, además de participar de la evaluación pertinente, en su informe
plasmó cuestiones acaecidas fuera del ámbito capitalino, como la
renuncia de L. a un puesto en el Ministerio de Gobierno de la
Provincia de Tucumán, su festejo de cumpleaños, el del imputado y
otro evento en el inmueble de la calle ……………. de esa localidad y
el análisis de episodios de fecha 16 y 26 de marzo de 2018.
Entonces, comienza a perder valor el argumento
vinculado con que en la pericia no se tuvieron en cuenta hechos
ajenos a la ciudad de Buenos Aires.
Pero además, que sea examinada nuevamente no
cambiará lógicamente el resultado obtenido tras la pericia, en tanto se
analiza el estado psíquico de la persona –que obviamente es uno solo
y que se vio impactado por una serie de acontecimientos de igual
condición vulnerante- y las eventuales secuelas que puedan dejar que
no son respuesta a hechos puntuales. Además, las conductas que
habrían originado un eventual trauma serían de la misma naturaleza
-en su mayor o menor medida pero de índole sexual- y efectuadas por
un mismo autor.
Por lo tanto, la junta médica dispuesta deberá emitir
opinión en base a todos los elementos de prueba ya incorporados y
dirimir las discrepancias entre los informes elaborados.
Tampoco habré de coincidir con la incorporación de los
puntos de pericia cuestionados.
En relación al número 10), la tarea encomendada por el
juez de grado a los profesionales de la salud mental resulta exclusiva
Poder Judicial de la Nación
CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL - SALA 6
CCC 86765/2019/CA2
A., J. J.
Medidas
Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 35

del juzgador el cual deberá efectuar un juicio de valor de todos los


elementos de cargo incorporados y expedirse conforme la sana crítica
racional y asignar el valor probatorio pertinente a cada dato
incorporado al sumario.
En cuanto al restante, lo que se debe perseguir con la
medida es si el análisis de la psiquis de la víctima sugiere un
diagnóstico que guarda relación con el episodio que denuncia haber
sufrido, más allá de determinar la credibilidad de su relato.
Así voto.
En consecuencia, el Tribunal RESUELVE:
REVOCAR la resolución del 5 de julio pasado respecto
de la participación de F. L. en la junta médica y la incorporación de
los puntos periciales número 10 y 12, en cuanto fuera materia de
recurso.
Regístrese, notifíquese y devuélvanse las presentes
actuaciones al juzgado de origen, sirviendo lo proveído de atenta nota
de envío.
Se deja constancia que el juez Ignacio Rodríguez Varela,
quien fue sorteado para subrogar la Vocalía N° 8, no suscribe por
encontrarse abocado a las audiencias de la Sala IV.

Magdalena Laíño Julio Marcelo Lucini

Ante mí:

Ramiro Ariel Mariño


Secretario de Cámara

También podría gustarte