El Módulo Lunar o LM (del inglés Lunar Module)[N 1] fue un vehículo espacial de dos etapas
diseñado para el alunizaje durante el programa Apolo (1961-1972), que tenía como objetivo
llevar al hombre a la superficie de la Luna. Su papel era el de posarse sobre el satélite
transportando a dos de los tres miembros de la tripulación de una misión Apolo y su
equipamiento científico. Tras pasar de 2 a 4 días en la superficie lunar, su misión era la de
despegar y reunirse en órbita con el Módulo de Mando y Servicio (CSM), que había
permanecido mientras tanto, en espera en órbita lunar, y traería a los tres astronautas de
vuelta a La Tierra.
Cuando en 1961 el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, propuso como objetivo a
la Agencia Espacial Norteamericana enviar al hombre a la Luna antes de que termine la década,
el programa espacial estadounidense se encontraba aún en un estado primitivo. Tras haber
estudiado numerosas configuraciones para una nave espacial que alcance la superficie lunar,
la NASA presentó el 6 de febrero de 1962 el método LOR (Lunar Orbital Rendezvous, en
español Cita Orbital Lunar), idea inicial de John C. Houbolt del Langley Research
Center presentada junto a Charles Mathews del Marshall Space Flight Center. En esta
configuración, un módulo aluniza mientras otro módulo queda esperando en órbita. El método
fue seleccionado a pesar de las dudas que suscitaba en la época el arriesgado encuentro en
órbita entre ambos módulos, condición indispensable para que el viaje resulte un éxito. La
utilización de un módulo lunar independiente era la única manera que permitía cumplir el
plazo dado, ya que reducía considerablemente la masa a alunizar, y, con ello, los costes y los
riesgos tecnológicos.
El LM se componía de dos etapas: una de descenso, que tenía como objetivo principal hacer
descender verticalmente el módulo lunar gracias a un motor de potencia regulable, y una
etapa de ascenso, con su propio motor y la cabina presurizada donde se alojaban los
astronautas. A pesar de la complejidad de la misión y de un límite de masa muy estricto
(15 toneladas como máximo), el módulo lunar fue un éxito en sus 6 misiones y no tuvo ningún
incidente grave alojando a dos personas en un ambiente especialmente hostil y poco conocido
en el momento de su desarrollo. El desarrollo y la construcción del módulo lunar fue
encomendado a la empresa Grumman Aircraft Engineering Corporation el 11 de marzo de
1963. Se construyeron 15 módulos lunares, de los que 10 llegaron a volar y 6 llegaron a
alunizar, entre 1969 y 1972. El Módulo Lunar de la misión Apolo 13 no llegó a alunizar, pero
permitió salvar a la tripulación al sustituir como alojamiento al Módulo de Mando y Servicio
averiado. El programa Constelación, que tenía por objetivo volver a la Luna en 2020, sigue
utilizando una parte importante de las tecnologías desarrolladas para el LM.
Estructura
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La estructura del módulo lunar era de una aleación de aluminio, acero y titanio, siendo sus
dimensiones totales de 6,98 m de altura y 9,45 de anchura con una masa total en vacío de
15.061 kg. Constaba de 2 módulos bien diferenciados, el módulo de descenso y el de ascenso
que iban unidos mediante 4 pernos explosivos actuando ambos como una astronave única.
El módulo de descenso, al cual iba unido en el momento del alunizaje al de ascenso, medía
3,23 m de altura, 4,52 m de anchura y 2.033 kg en vacío, formando una especie de caja
octogonal que se sujetaba sobre cuatro patas articuladas, las cuales terminaban en un disco de
94 cm de diámetro destinado a absorber el choque mediante un sistema de paneles
deformables en forma de colmena y evitar el hundimiento del vehículo en el regolito.
Este módulo servía de soporte al motor cohete de frenado, los depósitos de propergol del
mismo, los depósitos de agua, oxígeno y helio, así como el instrumental científico (ALSEP), las
baterías eléctricas, el radar altímetro y en alguna misión el LRV o coche lunar replegado, todo
ello revestido de una pantalla de protección térmica y anti-micro meteoritos.
Tres de las cuatro patas del módulo de descenso iban equipadas con un sensor de 173 cm de
largo, que tenía como misión indicar a los pilotos el momento del contacto con la superficie
lunar para así detener el motor de frenado, portando la última pata la escalerilla de descenso
con barandilla y 9 peldaños.
El motor de frenado era reactivable y graduable, con una fuerza impelente de 476 a 4.477 kg,
alimentado por 8.187 kg de combustible que le permitía una autonomía de funcionamiento de
14:30 min.
Poseía asimismo la capacidad de inclinarse hasta 6º en cualquier dirección, si bien los
desplazamientos laterales de la nave se efectuaban con ayuda de pequeños cohetes de helio
situados en el módulo de ascenso.
El módulo de ascenso medía 3,76 m de alto, 4,52 m de diámetro y 2.179 kg en vacío, constando
de tres secciones principales: el puesto de pilotaje, la sección central y el compartimiento de
equipo, a lo que se añadía el soporte del motor, la pantalla térmica y anti-micro meteorito y la
antena.
El puesto de pilotaje era de forma cilíndrica, de 2,34 m de diámetro y 1,07 m de longitud, con
capacidad para dos astronautas en un volumen habitable de 4,53 m³ y con una atmósfera
interior de oxígeno al 100 % y 23,8 °C de temperatura, dotado de indicadores y elementos de
control similares a los del módulo de mando.
Los astronautas no disponían de asientos, manteniéndose erguidos mediante un sistema de
tirantes y abrazaderas que evitaban las sacudidas, pues según los técnicos, era la mejor
posición para que los tripulantes soportaran bien el choque con la superficie lunar.
Para la observación directa existían dos ventanillas poligonales a la altura de la vista, así como
otra situada en el techo y utilizada para la maniobra de atraque.
Este módulo disponía de una escotilla de 81 cm de diámetro en la parte superior, destinada a
permitir el paso de los tripulantes entre el módulo lunar y el módulo de mando, así como otra
compuerta de forma cuadrada de 81 cm de lado en la parte frontal empleada para efectuar la
salida al exterior.
La sección central lleva en la parte superior un túnel de 81 cm de diámetro y la compuerta de
acoplamiento al módulo de mando, y en la parte inferior la cubierta del motor cohete de
ascenso, con una fuerza impelente de 1.588 kg alimentado con 2.352 kg de combustible líquido
que le permitía una autonomía de 7 min y 40 s, pudiendo ser encendido y apagado 35 veces.
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