Resumen: Lope de Rueda y su teatro ambulante
Aliaa Hamdy:
La evolución del teatro
cómico español a
comienzos del siglo
XVI. Los autores como
Fernando de Rojas,
Torres Naharro y Gil
Vicente, y se
enumeran diversas comedias y autores que
siguieron su camino, aunque sin grandes
innovaciones. Estas obras, aunque a veces
bien estructuradas o con escenas realistas,
no superan un nivel medio y no aportan
novedades importantes. Los dramaturgos
posteriores son considerados continuadores
más que innovadores.
A partir de 1535, compañías de cómicos
italianos comenzaron a recorrer España, lo
que intensificó la influencia de la comedia
italiana en el teatro español. Durante esos
años, también fue activa la importación de
comedias italianas. Además, Plauto había
sido traducido por Francisco López de
Villalobos en 1515, aunque su influencia
llegó sobre todo a través de las producciones
italianas.
Hacia 1545 aparece en escena Lope de
Rueda, quien llegó a ser visto por Cervantes
actuando en Sevilla. En el prólogo de sus
Comedias y Entremeses (1615), Cervantes
recuerda las representaciones de Lope de
Rueda y su habilidad para representar
papeles como el del rufián, el negro o el
bobo. El escenario en esa época era muy
simple, como menciona Cervantes: “era una
manta vieja tirada”.
La figura de Lope de Rueda como pionero
del teatro profesional en España. Se destaca
su labor como líder de una de las primeras
compañías ambulantes de actores
profesionales, recorriendo ciudades como
Madrid, Sevilla, Valladolid, Valencia y
Segovia, donde tuvo gran aceptación del
público. Se mencionan actuaciones
específicas en el Corpus de Sevilla (1558) y
Toledo (1560).
Hager Mahmoud:
Lope de Rueda es presentado como el
primer hombre de teatro en España, que
vivía para el teatro y aprendía en él su oficio.
No escribía para la fama o la diversión, sino
para sobrevivir con su arte. Valoraba la
libertad, el contacto directo con el público, y
la posibilidad de viajar y conocer. Su objetivo
principal era hacer reír al público, más que
seguir reglas estrictas del arte dramático. No
le preocupaba la originalidad de las tramas,
sino entretener y conectar con la audiencia.
Escribía pensando en su propia
interpretación como actor, ajustando el texto
a sus gestos y voz. Su teatro estaba hecho
desde dentro del escenario, buscando la
máxima eficacia cómica.
En cuanto a su obra, escribió cinco
comedias, tres coloquios pastoriles y diez
pasos, además de dos autos sacramentales
y una farsa. Muchas de sus obras se inspiran
en la comedia italiana, con tramas simples y
personajes básicos, a veces adaptadas o
plagiadas. Lo esencial en su teatro era la
comicidad y la cercanía con el espectador.
El mayor aporte artístico de Lope de Rueda
fue su lenguaje teatral. Escribía en prosa,
evitando el verso tradicional, y su estilo
imitaba el habla cotidiana, creando un teatro
cercano, comprensible y vivo. Este lenguaje
teatral popular fue revolucionario y se
convirtió en su sello personal.
Lope de Rueda hizo del diálogo coloquial el
núcleo de su teatro, permitiendo que los
personajes cobraran vida a través de su
manera de hablar más que por sus acciones.
No inventó personajes nuevos, pero dio voz a
tipos ya conocidos como el bobo, la negra y
el rufián, que existían antes, pero que él
supo hacer universales.
Sus Pasos, obras breves llenas de
comicidad, representan lo mejor
de su producción. En Las
aceitunas, por ejemplo, una
discusión absurda sobre
aceitunas demuestra cómo la
palabra crea el conflicto y el
humor. En La tierra de Jauja, el engaño y el
juego verbal dominan la escena.
Aunque se ha dicho que fue “el padre del
teatro español”, esta afirmación es algo
exagerada. No obstante, es innegable que
Lope de Rueda fue fundamental para el
desarrollo del entremés y de un teatro
español con voz propia, basado en la
realidad, la oralidad y el contacto directo con
el público.
Presentado por:
Hager Mahmoud
Aliaa Hamdy