NORMA Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona
recién nacida.
Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos. - Secretaría de Salud.
PABLO ANTONIO KURI MORALES, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud y Presidente del Comité Consultivo
Nacional de Normalización de Prevención y Control de Enfermedades, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 39, de la Ley
Orgánica de la Administración Pública Federal; 4, de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo; 3o, fracciones IV, XV y XVI, 13,
apartado A, fracción I, 61, 61 Bis, 62, 63, 64, 64 Bis, 65, 133, fracción I, 134, fracciones VIII y XIII, 158, 159 y 160, de la Ley General
de Salud; 38, fracción II, 40, fracciones III y XI, 41, 43, 47, fracción IV, de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización; 28, del
Reglamento de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización, así como 8, fracción V y 10, fracciones VII y XVI, del Reglamento
Interior de la Secretaría de Salud y
CONSIDERANDO
Que el 6 de enero de 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-1993,
Atención a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido. Criterios y procedimientos para la prestación del
servicio, la cual entró en vigor al día siguiente de su publicación;
Que la ciencia médica, a nivel nacional e internacional, ha desarrollado importantes avances en materia de investigación científica
que permiten establecer mejores prácticas médicas, servicios para la atención de la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio,
así como la atención de la persona recién nacida, especialmente, en cuanto a los cuidados prenatales, atención oportuna y de calidad
durante el parto y la atención que requiere la persona recién nacida en los primeros 28 días de vida, a fin de que se logren establecer
alternativas para un mejor desarrollo en salud durante la línea de vida de la madre y de sus hijas e hijos;
Que el 25 de mayo de 2009, de conformidad con el artículo 27, fracción III, de la Ley General de Salud y los artículos 71 al 75, del
Reglamento de la Ley General de Salud en materia de Prestación de Servicios de Atención Medica, se firmó el Convenio General de
Colaboración entre la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de
los Trabajadores del Estado, a fin de proveer servicios de salud a través de sus unidades médicas a todas las mujeres embarazadas
que presenten una emergencia obstétrica con el fin de reducir la morbi-mortalidad materna y perinatal a nivel nacional, lo que se
reflejará en los indicadores correspondientes;
Que con fecha 5 de noviembre de 2012, en cumplimiento de lo acordado por el Comité Consultivo Nacional de Normalización de
Prevención y Control de Enfermedades y de conformidad con lo previsto en el artículo 47, fracción I, de la Ley Federal sobre
Metrología y Normalización, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Proyecto de Norma Oficial Mexicana PROY-NOM-007-
SSA2-2010, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y del recién nacido, a efecto de que dentro de los
sesenta días naturales posteriores a dicha publicación, los interesados presentarán sus comentarios ante dicho Comité Consultivo
Nacional de Normalización ;
Que con fecha 17 de febrero de 2016, en cumplimiento a lo previsto en el artículo 47, fracción III, el citado Comité Consultivo
Nacional de Normalización, aprobó las respuestas a comentarios recibidos, así como las modificaciones al proyecto que derivaron de
las mismas, las cuales, con fecha previa, fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación recibidas por el mencionado Comité, y
Que en atención a las anteriores consideraciones, contando con la aprobación del Comité Consultivo Nacional de Normalización de
Prevención y Control de Enfermedades, he tenido a bien expedir y ordenar la publicación de la
NORMA OFICIAL MEXICANA NOM-007-SSA2-2016, PARA LA ATENCION DE LA MUJER DURANTE EL
EMBARAZO, PARTO Y PUERPERIO, Y DE LA PERSONA RECIEN NACIDA
PREFACIO
En la elaboración de la presente Norma participaron:
SECRETARIA DE SALUD.
Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud.
Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva.
Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades.
Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/SIDA.
Dirección General de Calidad y Educación en Salud.
Dirección General de Promoción de la Salud.
Dirección General de Epidemiología.
Dirección General de Planeación y Desarrollo en Salud.
Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
Comisión Nacional de Arbitraje Médico.
SECRETARIA DE LA DEFENSA NACIONAL.
Dirección General de Sanidad.
Hospital de Especialidades de la Mujer.
SECRETARIA DE MARINA.
Dirección General de Sanidad Naval.
Centro Médico Naval.
0. Introducción
El artículo 4o., de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece los derechos humanos de toda persona a la
salud y a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos. La Ley General de Salud
en su artículo 3o., fracción IV, define la atención materno-infantil como materia de salubridad general, y el artículo 61, del mismo
ordenamiento jurídico, reconoce su carácter prioritario mediante acciones específicas para la atención de la mujer durante
su embarazo, parto y puerperio, así como de la persona recién nacida y etapas posteriores, vigilando su crecimiento y desarrollo.
La salud materno-infantil constituye un objetivo básico de los pueblos porque en ella descansa la reproducción biológica y social
del ser humano; es condición esencial del bienestar de las familias, y constituye un elemento clave para reducir las desigualdades y la
pobreza. Por ello se busca contribuir al cumplimiento de dos de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio que el Gobierno de
México hizo suyos, junto con 189 países más, al adoptar la Declaración del Milenio en el año 2000, hasta el 2015 la atención materna
y perinatal basada en el objetivo 4, que corresponde a disminuir la mortalidad de los niños menores de cinco años, en dos terceras
partes entre 1990 y 2015, y el 5 que es "Mejorar la Salud Materna", con el 5.A, que se refiere a reducir la mortalidad materna en tres
cuartas partes entre 1990 y 2015, y lograr la cobertura universal de asistencia al parto, actualmente orientamos las acciones a la
nueva Estrategia Mundial para la salud de la Mujer, la Niñez y la adolescencia 2016-2030, que tiene como objetivo lograr el más alto
nivel de salud para todas la mujeres, los niños y adolescentes transformar el futuro y garantizar que cada recién nacido, la madre y el
niño no sólo sobreviva, sino que prospere. La estrategia se basa en el éxito de la estrategia 2010, lo que ayudó a acelerar el logro de
los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud.
El Programa Sectorial de Salud 2013-2018, en concordancia con el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, establece seis
objetivos asociados a las Metas Nacionales: México en Paz, México Incluyente, México con Educación de Calidad, México Próspero y
México con Responsabilidad Global y a las tres estrategias transversales: Democratizar la Productividad, Gobierno Cercano y
Moderno, así como Perspectiva de Género.
Estos seis objetivos se refieren a: 1. Consolidar las acciones de protección, promoción de la salud y prevención de enfermedades;
2. Asegurar el acceso efectivo a servicios de salud con calidad; 3. Reducir los riesgos que afectan la salud de la población en cualquier
actividad de su vida; 4. Cerrar las brechas existentes en salud entre diferentes grupos sociales y regiones del país; 5. Asegurar la
generación y el uso efectivo de los recursos en salud, y 6. Avanzar en la construcción del Sistema Nacional de Salud Universal bajo
la rectoría de la Secretaría de Salud.
El Plan Sectorial de Salud 2013-2018, destaca los logros sustantivos en diversos indicadores, como el aumento en la esperanza de
vida y la disminución de la mortalidad infantil en el país. Sin embargo, queda pendiente avanzar en algunos indicadores clave de
salud. Por ejemplo, la mortalidad materna que se redujo a menos de la mitad entre 1990 y 2011 (al pasar de 89 a 43 defunciones de
mujeres por cada 100,000 nacidos vivos). No obstante, este indicador se encuentra lejos de alcanzar la meta de 22 defunciones
propuesta para 2015, como parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que fueron pactados con los países miembros de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU), para alcanzar una mejor calidad de vida de la población, razón por la cual el Plan
Sectorial de Salud 2013-2018, contempla estrategias y líneas de acción específicas para atender esta situación prioritaria.
El 30 de agosto de 2013, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades
y No Discriminación contra las Mujeres 2013-2018 (PROIGUALDAD), que da respuesta a la obligación señalada en el PND, de contar
con una estrategia transversal de perspectiva de género en todos los programas, acciones y políticas de gobierno; esto significa que
en los programas
sectoriales, especiales, institucionales y regionales que elaboren las dependencias de la Administración Pública Federal estarán
explícitas la perspectiva de género y las acciones afirmativas (concebidas como medidas efectivas, caracterizadas por su dimensión
temporal que inciden en la reducción de las desigualdades) que permitan reducir las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres.
En este Programa se incorpora el objetivo 4 Fortalecer las capacidades de las mujeres para participar activamente en el desarrollo
social y alcanzar el bienestar; que en su estrategia 4.2 contempla Impulsar el acceso de las mujeres a los servicios de cuidado a la
salud en todo el ciclo de vida y explícitamente incluye la línea de acción 4.2.8 Reducir la mortalidad materna y fortalecer la atención
perinatal con enfoque de interculturalidad.
Ante este escenario, es vital incrementar esfuerzos y dar un renovado impulso al fortalecimiento de los servicios de salud,
mejorando su regulación, organización, cobertura y calidad, a fin de avanzar más rápidamente en el logro de las metas establecidas,
satisfacer de manera más equitativa las necesidades de salud materno-infantil de la población de México y reducir los contrastes
sociales que persisten en esta materia. En este contexto, se incorporan a esta Norma aspectos relevantes enfocados a la salud
materna y a la prevención de la morbimortalidad materna y perinatal, mediante intervenciones previas a que una mujer decida
embarazarse, así como durante su embarazo, parto y puerperio y establecer el manejo del autocuidado como una acción de
corresponsabilidad para enlazar con el personal de salud, por lo que adquiere importancia el mejorar la calidad de la atención prenatal
desde el periodo preconcepcional, es decir, que se realice una valoración correcta del riesgo reproductivo en mujeres con
enfermedades concomitantes y en adolescentes; promover la planificación familiar, la detección temprana de diabetes gestacional
mediante la realización de tamiz de glucosa, con base en la evidencia científica, sabiendo que su diagnóstico y tratamiento oportunos
impactarán en la salud materno-fetal y mejorará además el pronóstico de la mujer una vez finalizado su embarazo.
En ese mismo sentido, se busca impedir la transmisión perinatal de sífilis y VIH, mediante su detección y tratamiento oportunos. Se
promueve además, la adecuada nutrición, la prescripción de hierro y ácido fólico, y multivitamínicos, así como, evitar el uso y abuso de
sustancias tóxicas y adictivas para prevenir bajo peso y daños en el feto.
Así mismo, se enfatiza sobre las ventajas de la lactancia materna y el espaciamiento de los embarazos a través de la adopción de
un método anticonceptivo posparto, con pleno respeto a la decisión de la mujer. Se busca en definitiva que la mujer y su pareja, se
corresponsabilicen junto con la institución que provee el servicio y su personal, en el cuidado de su salud.
En este mismo sentido, se afirma que el derecho universal a la salud sexual y reproductiva, la opción libre e informada, el respeto a
la integridad física y el derecho a no sufrir discriminación ni coerción en todos los asuntos relacionados con la vida sexual y
reproductiva de las personas, y a su vez recibir un trato digno y respetuoso bajo los derechos humanos y la perspectiva de género,
llevando un embarazo más seguro y protegido.
Esta norma respeta los derechos reproductivos que se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas las personas a
decidir, libre y responsablemente, la cantidad de hijos que desean tener, el momento oportuno para tenerlos y el tiempo entre
embarazos, así como la de tener la información y los medios para concretar sus deseos, y el derecho de obtener el mayor estándar de
salud sexual y reproductiva.
Las intervenciones que se desarrollan para alcanzar la maternidad segura son: planificación familiar, atención preconcepcional,
prenatal, parto limpio y seguro, puerperio y los cuidados obstétricos esenciales.
Por lo anterior, es necesario puntualizar las acciones a cumplir en cada consulta, con sentido ético, respetuoso y humanitario, y
que éstas deban realizarse cuidadosamente, con un análisis e interpretación correcta de los resultados que se obtengan de pruebas
rápidas, de laboratorio y, en su caso, de gabinete. Al mejorar la consulta pregestacional y prenatal, se contribuirá a la identificación
oportuna de posibles riesgos en una fase temprana y por lo tanto establecer medidas preventivas, o bien, el tratamiento
correspondiente con mínimas secuelas y evolución satisfactoria.
La mayoría de los daños obstétricos y los riesgos para la salud de la madre y la persona recién nacida pueden ser prevenidos,
detectados y tratados con éxito mediante la aplicación de procedimientos para la atención, entre los que destacan, el uso del enfoque
de riesgo, la realización de actividades eminentemente preventivas y la eliminación o racionalización de algunas prácticas
generalizadas que llevadas a cabo en forma rutinaria y sin indicaciones generan riesgos innecesarios. Por lo tanto, las acciones
incluidas en esta Norma, tienden a favorecer el desarrollo fisiológico de cada una de las etapas del embarazo y a prevenir la aparición
de complicaciones.
En caso de una complicación no diagnosticada de manera oportuna y que ésta evolucione a una forma severa, se establece, al
igual que en otras normas internacionales vigentes, que la atención de urgencias
obstétricas es una prioridad todos los días del año y que el personal de salud debe informar con oportunidad a la mujer embarazada y
a sus familiares desde la primera consulta prenatal, y refiriéndola a los establecimientos para la atención médica de las instituciones
públicas del Sistema Nacional de Salud que atienden urgencias obstétricas, sea o no derechohabiente de alguna de ellas.
Considerando el incremento de maltrato reportado en estudios nacionales e internacionales hacia la mujer en todas sus formas, y
en razón al estado vulnerabilidad que se presenta durante el embarazo, esta debe ser identificada y atendida con oportunidad.
Otros factores de riesgo que pueden incidir en el incremento de la mortalidad materna es la violencia que, en sus diferentes
formas, tiene efectos negativos en la salud emocional y física de la mujer embarazada y complicaciones graves en su salud sexual y
reproductiva.
La violencia sexual y la violencia a la mujer pueden ocasionar embarazos no deseados, problemas ginecológicos, abortos
provocados e infecciones de transmisión sexual, entre ellas, la infección por sífilis y/o VIH. La violencia o maltrato hacia la mujer
durante el embarazo aumenta la probabilidad de sufrir abortos espontáneos, muerte fetal, parto prematuro y bajo peso al nacer, para
lo cual es necesario realizar acciones de prevención primaria de la violencia familiar y de género, así como canalizar a servicios
especializados a las mujeres que la viven, sobre todo si se encuentran en etapa gestacional.
Por lo mencionado, es necesario efectuar cambios en los procedimientos de la atención materno-infantil que deben ser normados,
a fin de garantizar su cumplimiento en todo el país. De esta manera la presente Norma contribuirá a corregir desviaciones actualmente
en uso, que afectan la calidad de la atención en salud y señalar pautas específicas a seguir para disminuir la mortalidad y la morbilidad
materna y perinatal.
1. Objetivo y campo de aplicación
1.1 Esta Norma tiene por objeto establecer los criterios mínimos para la atención médica a la mujer durante el embarazo, parto y
puerperio normal y a la persona recién nacida.
1.2 Esta Norma es de observancia obligatoria en todo el territorio nacional, para el personal de salud de los establecimientos para
la atención médica de los sectores público, social y privado del Sistema Nacional de Salud, que brindan atención a mujeres
embarazadas, durante el parto, puerperio y de las personas recién nacidas.
5. Disposiciones generales
5.1 La atención médica que reciban las mujeres en edad reproductiva en los establecimientos para la atención médica públicos,
privados y sociales del país, debe ser con un enfoque preventivo, educativo, de orientación y consejería.
5.1.2 La consulta preconcepcional debe fomentarse para promover la salud de la mujer y de su descendencia, evaluar la salud de
la mujer en esta etapa permite identificar condiciones de riesgo reproductivo, en el embarazo y sobre todo, llevar a cabo medidas
preventivas. La asistencia del personal de salud debe estar dirigida a identificar y aconsejar sobre los problemas existentes, situar a la
mujer en las mejores condiciones de salud posible para embarazarse y planear de forma objetiva el momento más adecuado para el
embarazo. Ver Apéndices C y D Normativos, de esta Norma.
5.1.3 En las consultas preconcepcional y prenatal, se debe incluir valoración por el servicio de estomatología.
5.1.4 El examen de valoración debe incluir, una historia clínica completa, realizar exámenes de laboratorio básicos para detectar
alteraciones que puedan incrementar el riesgo obstétrico y otorgar elementos educativos para un adecuado control prenatal, embarazo
saludable, parto fisiológico y puerperio sin complicaciones, además de los factores educativos que le permitan lograr exitosamente una
lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses postparto.
5.1.5 La atención debe ser integral y enfocada a considerar la reproducción humana como una expresión de los derechos
reproductivos, para que sea libremente escogida y segura; fomentando la corresponsabilidad en el cuidado de la salud de la mujer, su
pareja, la comunidad y el personal de salud e informar sistemáticamente de las ventajas de lograr un periodo intergenésico mínimo de
2 años, para reducir los riesgos a largo plazo y planificar adecuadamente la familia.
5.1.6 En la visita preconcepcional, se debe brindar información sobre los cuidados de la persona recién nacida, lactancia, tamiz
metabólico neonatal, estimulación temprana y aplicación de vacunas, prevención de enfermedades diarreicas y respiratorias.
5.1.7 En los establecimientos para la atención médica de los sectores público, social y privado, que no cuenten con el servicio de
atención de urgencias obstétricas, se debe procurar en la medida de su capacidad resolutiva, auxiliar a las mujeres embarazadas en
situación de urgencia, y una vez resuelto el problema inmediato y estabilizado y que no esté en peligro la vida de la madre y la
persona recién nacida, se debe proceder a su referencia a un establecimiento para la atención médica que cuente con los recursos
humanos y el equipamiento necesario para la atención de la madre y de la persona recién nacida.
5.1.8 Los establecimientos para la atención médica que brinden atención de urgencias obstétricas deben contar con espacios
habilitados, personal especializado, calificado y/o debidamente capacitado para atender dichas urgencias, equipo e instalaciones
adecuadas, así como los insumos y medicamentos necesarios para su manejo, además de contar con servicio de transfusión
sanguínea o banco de sangre con hemocomponentes y laboratorio para procesamiento de muestras; 24 horas del día, todos los días
del año.
5.1.9 Toda mujer en edad reproductiva que desee embarazarse, debe acudir de preferencia acompañada de su pareja al
establecimiento para la atención médica, para recibir asesoría médica sobre el riesgo reproductivo, idealmente tres meses antes de
intentar el embarazo. En este periodo es importante iniciar la suplementación de ácido fólico para la prevención de defectos del tubo
neural y continuarla durante el embarazo.
5.1.10 Todo el tiempo y en especial durante el embarazo y la lactancia, se debe promover que la mujer se abstenga de utilizar
sustancias adictivas como tabaco (aun como fumadora pasiva), bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas (Ver Apéndice D
Normativo, de esta Norma).
5.1.11 La atención a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y a la persona recién nacida debe ser proporcionada con
calidad y respeto de sus derechos humanos, principalmente a su dignidad y cultura, facilitando, en la medida de lo posible, apoyo
psicológico durante su evolución.
Todas las instituciones de salud deben capacitar a las licenciadas en enfermería obstétrica, parteras técnicas y parteras
tradicionales para identificar complicaciones del embarazo, parto y puerperio; así como, proveer facilidades para la referencia y
acompañamiento oportuno de la embarazada a los establecimientos
para la atención médica, en su caso. Los partos de bajo riesgo de término, pueden ser atendidos por enfermeras obstetras, parteras
técnicas y parteras tradicionales capacitadas.
5.1.12 Las mujeres y las personas recién nacidas referidas a los establecimientos para la atención médica por las parteras
tradicionales u otro prestador de servicio de salud de la comunidad, deben ser atendidos con oportunidad. La mujer debe tener la
opción de parir en forma vertical, siempre y cuando se cuente con personal capacitado y con la infraestructura suficiente para tal fin,
preservando en todo momento su autonomía y la seguridad del binomio.
5.1.13 En los establecimientos para la atención médica, se debe disponer de la capacidad para detectar, registrar, asignar y
manejar oportunamente el riesgo reproductivo, obstétrico y perinatal para cada embarazo, el cual debe servir para planear y aplicar un
plan de vigilancia y manejo de forma individual y con la intervención de los especialistas acordes a cada situación.
5.1.14 Los establecimientos para la atención médica, deben garantizar la prestación de servicios de salud oportunos, con calidad y
seguridad durante el embarazo, parto y puerperio, así como durante la atención de urgencias obstétricas.
5.2 Atención del embarazo.
5.2.1 Las actividades a realizar por parte del personal de salud en la primera consulta de atención prenatal deben ser:
[Link] Elaborar y registrar la historia clínica en un expediente, carnet perinatal o la guía básica para la mujer embarazada (ver
Apéndice J Normativo, de esta Norma), debiendo tener los siguientes apartados:
[Link].1 Identificación de la embarazada, su nombre completo que acredite con una identificación oficial edad, escolaridad, estado
civil, empleo, lugar de residencia habitual, teléfono y los datos de algún familiar o amistad para establecer contacto en caso necesario;
[Link].2 Identificar antecedentes heredo familiares, personales patológicos y personales no patológicos;
[Link].3 Identificar antecedentes de embarazos previos y su resolución mediante interrogatorio intencionado para datos de:
cesárea, preeclampsia, hemorragia obstétrica, parto pretérmino, restricción en el crecimiento intrauterino, óbito, pérdida repetida de la
gestación, DG y malformaciones fetales.
[Link] Realizar el diagnóstico del embarazo por el método clínico, de laboratorio (prueba inmunológica de embarazo en orina o
suero) o ultrasonográfico; con este fin, no se deben emplear estudios radiográficos ionizantes ni prescribir medicamentos hormonales.
[Link] Calcular la edad gestacional y fecha probable de parto, mediante el uso de los siguientes métodos:
[Link].1 Wahl y Naegele: Al primer día de la FUM agregar 7-10 días y al mes se le restan 3;
[Link].2 A partir del primer día de la FUM se contarán 280 días, esa será la fecha probable de parto, y
[Link].3 En algunos casos, cuando hay dudas o se desconoce la FUM, el ultrasonido es un auxiliar para la estimación de la edad
gestacional.
[Link] Realizar búsqueda de factores de riesgo en el interrogatorio en forma dirigida.
[Link] Identificar los siguientes factores de riesgo para DG: Padres con DM o familiares en primer grado; antecedente de DG;
edad mayor de 25 años; peso al nacer de la paciente igual o mayor que 4 Kg; obesidad igual o mayor que 90Kg, IMC Kg/E ² igual o
mayor que 30Kg/E ² antes del embarazo; pacientes con tamiz alterado, a la hora igual o mayor que 130mg/dl; hijos/as con peso al
nacer igual o mayor que 4,000g; antecedente de óbito; aborto recurrente; hijos con malformaciones congénitas e hipertensión arterial
crónica.
[Link] Identificar e informar a la mujer embarazada, sobre el alto riesgo que representan las adicciones a sustancias químicas, la
automedicación, la exposición de fármacos, tabaco, marihuana, alcohol o sustancias psicoactivas o psicotrópicas y otras drogas con
efectos potencialmente agresivos para la madre y el producto, que puedan tener repercusiones en la evolución del embarazo, y daño
embrioâfetal, independientemente del periodo gestacional (Ver Apéndice D Normativo, de esta Norma).
[Link] En la atención a la madre durante el embarazo y el parto, vigilar estrechamente la prescripción y uso de medicamentos,
valorando el riesgo-beneficio de su administración (Véase Apéndice D Normativo, de esta Norma).
[Link] Identificar datos de depresión o cualquier otro trastorno en relación a la salud mental durante el embarazo, parto y
puerperio.
[Link] Cuando se atienda a una mujer embarazada, de manera particular si es adolescente menor a 15 años, realizar la búsqueda
intencionada de ejercicio de violencia sexual, familiar o de género. En caso de encontrarse datos sugestivos, proceder conforme a las
disposiciones jurídicas aplicables.
[Link] Exploración física completa que incluya: signos vitales, peso, talla y evaluación del estado nutricional (Ver Apéndice C
Normativo, de esta Norma). Exploración bucodental, mamaria, auscultación cardiaca materna, medición del fondo uterino y de la
frecuencia cardiaca fetal en su caso, así como toma de citología cérvico-vaginal, si procede, como lo dispone la Norma Oficial
Mexicana citada en el punto 2.8, del Capítulo de Referencias, de esta Norma. Todas estas actividades deben ser anotadas en el
expediente clínico para cada consulta otorgada.
[Link] Prescripción de medidas generales higiénico dietéticas con el fin de promover la salud.
[Link] Aplicar la primera dosis de toxoide antitetánico preferentemente antes de la semana 14 y la segunda, entre 4 y 8 semanas
después de la primera aplicación.
[Link] Para prevenir defectos del tubo neural, es importante prescribir 0.4 mg de ácido fólico y micronutrientes desde el periodo,
mínimo tres meses previos a la primera consulta y durante todo el embarazo.
[Link] Solicitar los siguientes exámenes de laboratorio:
[Link].1 Biometría hemática completa;
[Link].2 Grupo sanguíneo y factor Rh. En Paciente Rh negativo (coombs indirecto);
[Link].3 Glucosa en ayuno y a la hora (poscarga de 50 g);
[Link].4 Creatinina;
[Link].5 Acido úrico;
[Link].6 Examen general de orina; se recomienda realizar prueba rápida con tira reactiva en cada consulta prenatal e indicar
urocultivo para que en caso positivo se inicie tratamiento antibacteriano.
[Link].7 Prueba de laboratorio para detectar sífilis en la embarazada y prevenir sífilis congénita;
[Link].8 La detección de VIH y sífilis debe ser ofertada sistemáticamente de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana citada en el
punto 2.7, del Capítulo de Referencias, de esta Norma. La prueba de tamizaje para VIH y sífilis se debe realizar en las primeras 12
semanas previa orientación y aceptación de la embarazada, a través de su consentimiento informado, enfatizando la consejería y
orientación acerca de los beneficios de una prueba en etapas tempranas del embarazo para evitar transmisión vertical hacia el feto.
Se debe asentar en el expediente clínico que se ofertaron ambas pruebas y la mujer debe firmar la decisión que tomó acerca de su
realización. En aquellas mujeres que no se sometieron a tamizaje durante las etapas tempranas del embarazo debe ofrecerse la
realización del mismo, antes del parto o en el postparto inmediato, para las medidas profilácticas o terapéuticas que apliquen.
Toda mujer que resulte positiva a VIH o sífilis, debe ser enviada inmediatamente al segundo nivel de atención, o establecimientos
para la atención médica especializados, y
[Link].9 Exámenes de gabinete pertinentes. De acuerdo a valoración clínica y evolución del embarazo, se podrá solicitar estudio
ultrasonográfico.
[Link] Promover que la embarazada de bajo riesgo reciba como mínimo cinco consultas prenatales, iniciando preferentemente
en las primeras 8 semanas de gestación y/o prueba positiva de embarazo atendiendo al siguiente calendario:
1 ª consulta: entre las 6 - 8 semanas;
2 ª consulta: entre 10 - 13.6 semanas;
3 ª consulta: entre 16 - 18 semanas;
4 ª consulta: 22 semanas;
5 ª consulta: 28 semanas;
6 ª consulta: 32 semanas;
7 ª consulta: 36 semanas; y
8 ª consulta: entre 38 - 41semanas.
La importancia de la atención prenatal con intervenciones integrales y preventivas permite detectar riesgos fetales y maternos
pudiendo aplicar el tamizaje prenatal oportuno entre 11 y 13.6 semanas, y segundo trimestre de 16 a 22 semanas, donde el
ultrasonido es un medio fundamental de vigilancia.
[Link] Promover que se realice un ultrasonido obstétrico en cada trimestre del embarazo por personal capacitado, para
determinar el bienestar materno y fetal de manera intencionada. El primero entre las semanas 11 a 13.6, mediante el cual se
establezca la vitalidad, edad gestacional y número de fetos que se están gestando; el segundo entre las 18 y 22 semanas y el tercero,
entre las 29 y 30 semanas o más de
gestación.
[Link] Por el alto riesgo de la morbilidad y la mortalidad perinatales, toda mujer embarazada con 41 semanas o más, debe ser
trasladada al segundo nivel de atención, para su valoración y atención.
[Link] En la consulta prenatal efectiva y periódica, los prestadores de servicios de salud deben brindar a la embarazada,
información clara, veraz y basada en evidencia científica, sobre diferentes aspectos de salud en el embarazo, con el fin de que
conozca sobre los factores de riesgo, estilos de vida saludable, aspectos nutricionales que la mejoren, lactancia materna exclusiva y
planificación familiar. Resaltar la atención ante posibles complicaciones que pueden poner en riesgo su vida y la de la persona recién
nacida y que debe estar alerta ante los primeros signos y síntomas para buscar atención médica inmediata. La consulta prenatal debe
ofrecer la oportunidad de aclarar dudas a la embarazada, especialmente para aquéllas que cursan su primer embarazo; durante todo
el embarazo se deben efectuar acciones para prevenir o detectar la presencia de enfermedades preexistentes o subclínicas, diabetes
gestacional, infecciones de vías urinarias, infecciones periodontales y preeclampsia; además de promover el autocuidado y la
preparación para el nacimiento, quedando registrado en el expediente clínico.
5.3 Consultas subsecuentes.
5.3.1 Las actividades a realizar por parte del personal de salud en las consultas subsecuentes deben ser:
[Link] Permitir a la embarazada exponer sus dudas y síntomas. Aclararle las dudas con lenguaje comprensible y tomar en cuenta
todos los signos y síntomas que manifieste.
[Link] Hacer interrogatorio dirigido buscando datos de alarma en el embarazo.
[Link] Identificar signos y síntomas de urgencia obstétrica: hipertensión arterial, pérdida de la conciencia, convulsiones,
epigastralgia, cefalea intensa, hemorragia transvaginal, palidez intensa, dolor abdominal, fiebre, pérdida transvaginal de líquido o
sangre. Consultar la Guía de Práctica Cínica de Detección y Tratamiento Inicial de las Emergencias Obstétricas, en la página de
internet: [Link]
GER_Emergencias_obstxtricas.pdf
[Link] Realizar medición, registro e interpretación de peso, talla, presión arterial, temperatura, frecuencia cardiaca, frecuencia
respiratoria, crecimiento de fondo uterino, movimientos del feto y frecuencia cardiaca fetal, ultrasonido.
[Link] Realizar interpretación y valoración de los resultados de exámenes de laboratorio y estudios de gabinete solicitados en la
entrevista previa. En caso de cualquier anormalidad en los estudios, se debe referir a la paciente con el médico especialista de forma
inmediata y en su caso, trasladar al servicio de atención obstétrica de urgencia.
[Link] A todas las mujeres embarazadas se debe realizar la prueba de detección para DG entre la semana 24 y 28 del embarazo,
aunque las mujeres con mayor riesgo pueden ser estudiadas desde antes.
[Link] Las mujeres con diagnóstico de DG deben ser referidas a un establecimiento para la atención médica de 2o. o 3er. nivel de
atención en donde puedan recibir un manejo inmediato especializado. Entre las 6 y 12 semanas posteriores al término de la gestación
a toda mujer con diagnóstico de diabetes gestacional se le debe realizar una CTG a fin de identificar a las mujeres con diabetes
mellitus; así como para proporcionar el seguimiento especializado a su hija/o.
[Link] Promover que la mujer embarazada acuda a consulta, de preferencia con su pareja, para que se integre y se
corresponsabilice del control y vigilancia del embarazo; o bien, con algún familiar, para garantizar que alguien de su confianza la apoye
en el proceso.
[Link] Promover la lactancia materna exclusiva, excepto en los casos medicamente justificados, entre ellos, el de madre VIH
positiva, en los cuales, se recomendará sucedáneos de la leche materna o humana, conforme a la Norma Oficial Mexicana citada en el
punto 2.7, del Capítulo de Referencias, de esta Norma.
[Link] Proveer información completa sobre los métodos anticonceptivos, así como proporcionar la oferta sistemática de éstos
conforme a lo establecido en la Norma Oficial Mexicana, citada en el punto 2.2, del Capítulo de Referencias, de esta Norma, así como
establecer mecanismos efectivos para la referencia y atención de la anticoncepción post-evento obstétrico, de preferencia en el post-
parto o post-aborto inmediato y antes del alta hospitalaria, para aquellas mujeres que durante su control prenatal y su atención del
parto expresen su deseo de usar algún método anticonceptivo.
[Link] Vacunar a la embarazada conforme a lo establecido en la Norma Oficial Mexicana citada en el punto 2.21, del Capítulo de
Referencias, de esta Norma;
[Link] Proporcionar información completa a la embarazada y a sus familiares, sobre signos y síntomas de alarma que ameriten
una atención inmediata en el establecimiento para la atención médica, la elaboración de un plan de seguridad para la atención del
parto o ante una urgencia obstétrica, en el que se identifique el
establecimiento que prestará la atención, el vehículo a utilizar en el traslado y la persona acompañante, considerando planes
alternativos en caso de urgencia, debiéndose registrar dicha información en los formatos institucionales de traslado, el carnet perinatal
o la guía básica para la mujer embarazada (ver Apéndice J Normativo, de esta Norma).
[Link] Trasladar oportunamente a las pacientes en situación de urgencia obstétrica a los establecimientos para la atención
médica con la capacidad resolutiva adecuada, para tal efecto el personal de salud debe:
[Link].1 Conocer e informar a la mujer embarazada y a sus familiares, la ubicación del establecimiento para la atención médica
de atención de urgencias obstétricas que le corresponda.
[Link].2 Definir el traslado, de acuerdo con los criterios establecidos, para atención de las gestantes a los establecimientos para
la atención médica de primer, segundo y tercer nivel, empleando para ello los formatos que se establezcan con ese fin, como pueden
ser formatos institucionales de traslado, el carnet perinatal o la guía básica para la mujer embarazada (ver Apéndice J Normativo, de
esta Norma).
[Link].3 En todos los casos de urgencia obstétrica, tales como hemorragia obstétrica, trastornos hipertensivos del embarazo,
amenaza de parto pretérmino, sepsis o con enfermedades concomitantes graves, se debe brindar atención médica integral con
oportunidad y calidad.
[Link] Proporcionar a la gestante, un carnet perinatal, cartilla o la guía básica para la mujer embarazada, que contenga los
siguientes datos: ficha de identificación; antecedentes heredo familiares; antecedentes personales patológicos; antecedentes
ginecoobstétricos; factores de riesgo obstétrico; evolución del embarazo en cada consulta incluyendo; fecha; edad gestacional; peso;
presión arterial; fondo uterino; frecuencia cardiaca fetal; resultados de exámenes de laboratorio; observaciones; resultado de la
atención obstétrica; factores de riesgo para embarazos posteriores.
[Link] Proporcionar información que destaque la importancia de la lactancia materna exclusiva, planificación familiar y signos de
alarma durante el embarazo.
[Link] El control prenatal debe ser realizado por personal calificado para la atención prenatal, con pertinencia cultural,
considerando las diversas cosmovisiones en salud, especialmente de los pueblos indígenas, estar dirigido a la promoción de estilos de
vida saludables, a la prevención, detección y control de factores de riesgo obstétrico como anemia, preeclampsia, complicaciones
hemorrágicas del embarazo, infecciones cérvico vaginales, urinarias y de transmisión sexual, restricción del crecimiento intrauterino
y detección y control de otras patologías preexistentes e intercurrentes con el embarazo, y aplicar las medidas de atención oportuna,
Guía de Práctica Clínica Reducción de la Frecuencia de Operación Cesárea. México; 2014. Disponible en:
[Link]
[Link] Realizar en cada consulta subsecuente, la búsqueda intencionada de los factores de riesgo y posibles complicaciones de
acuerdo con los lineamientos y guías de práctica clínica vigentes.
5.4 Prevención del peso bajo al nacimiento.
5.4.1 El prestador de los servicios de salud que proporciona atención obstétrica debe seguir los criterios y procedimientos básicos
para la prevención, detección oportuna de los factores de riesgo y manejo adecuado ante la amenaza de parto pretérmino, restricción
en el crecimiento intrauterino y peso bajo al nacimiento. Ver el Apéndice E Normativo, de esta Norma.
5.4.2 La detección oportuna se debe realizar 3 meses antes del embarazo y durante la gestación.
5.4.3 Los procedimientos preventivos deben incluir la orientación a la mujer para el autocuidado, la identificación de los signos de
alarma y la búsqueda de atención médica oportuna. Esta orientación también debe ser proporcionada a su pareja o a algún familiar.
5.4.4 Para detectar la restricción del crecimiento intrauterino se debe realizar periódica y sistemáticamente el seguimiento del
incremento del peso materno, altura del fondo uterino (Apéndice A Normativo, de esta Norma), y del estudio ultrasonográfico, realizado
preferentemente en etapas tempranas del embarazo (antes de las 20 semanas de gestación). En caso de sospechar restricción del
crecimiento del feto, se debe confirmar el diagnóstico, clasificar, establecer el manejo y el seguimiento en el segundo o tercer nivel de
atención.
5.4.5 En todos los establecimientos para la atención médica que manejan partos pretérmino, preferentemente se debe establecer
la estrategia de madre canguro, para facilitar e incrementar el contacto de la persona recién nacida con la mamá. Además de propiciar
la alimentación del recién nacido pretérmino con leche materna, en cuanto sea posible, a través de valoración clínica del médico.
5.5 Atención del parto.
5.5.1 En todo establecimiento para la atención médica se deben aplicar las normas y procedimientos para la atención del parto y
favorecer la seguridad emocional de la mujer, así como su bienestar durante todo el proceso, siendo prioritario facilitar el parto. En
especial, en mujeres primigestas, se debe propiciar la conducción no medicalizada del trabajo de parto y el parto fisiológico, siempre
que no exista contraindicación médica u obstétrica. Estas medidas procuran la atención de calidad y respeto al derecho de la mujer a
un parto espontáneo, así como reducir el índice de cesáreas, morbimortalidad y el riesgo de complicaciones a largo plazo.
5.5.2 Al ingreso de toda mujer para la atención obstétrica, se deberá abrir el expediente clínico, de acuerdo con la Norma Oficial
Mexicana citada en el punto 2.1, del Capítulo de Referencias, de esta Norma y se integrará el partograma correspondiente que se
señala en el Apéndice B Normativo, de esta Norma. En caso de necesitar traslado a un establecimiento para la atención médica con
mayor capacidad resolutiva, se deberá valorar el traslado oportuno y seguro.
5.5.3 Ninguna persona que preste servicios de ginecología y obstetricia, discriminará o ejercerá algún tipo de violencia hacia la
mujer en trabajo de parto.
5.5.4 En la valoración de inicio del trabajo de parto verdadero, se debe interrogar sobre la percepción de contracciones uterinas
dolorosas, su intensidad y frecuencia, así como sobre la expulsión de mucosidad, liquido o sangre a través de los genitales, se deben
tomar signos vitales, presión arterial, temperatura, efectuar palpación abdominal, medición de la altura uterina, presentación fetal, así
como tacto vaginal para evaluar: presentación, variedad de posición, grado de encajamiento y proporción céfalo-pélvica,
dilatación, borramiento y posición del cuello uterino, además de evaluar características de membranas amnióticas, para decidir la
conducta a seguir conforme a la Guía de Práctica Clínica Reducción de la Frecuencia de Operación Cesárea. México; 2014.
Disponible en:
[Link] y en el caso de
pérdida de sangre transvaginal, deben descartarse complicaciones como placenta previa, desprendimiento prematuro de placenta
normo inserta, u otras causas de hemorragia.
5.5.5 Durante el trabajo de parto se puede permitir la ingesta de líquidos a la paciente, de acuerdo a sus necesidades; se
propiciará la deambulación alternada con reposo en posición sentada o de pie, siempre y cuando el establecimiento para la atención
médica cuente con el espacio suficiente y seguro, respetando la posición en que la embarazada se sienta más cómoda, en tanto no
exista contraindicación médica. Si la madre escoge recostarse deberá recomendarse el decúbito lateral izquierdo para prevenir
hipotensión materna y riesgo de hipoxia fetal.
5.5.6 La prescripción de analgésicos, sedantes y anestesia durante el trabajo de parto se realizará según el criterio médico, basado
en evidencias y con atención personalizada previa información y autorización de la paciente de conformidad con la Norma Oficial
Mexicana citada en el punto 2.4 del Capítulo de Referencias, de la Norma.
5.5.7 La inducción y conducción del trabajo de parto, así como la ruptura artificial de las membranas, se debe realizar según el
criterio médico, basado en evidencias y con atención personalizada previa información y autorización de la paciente, mediante el
consentimiento informado.
5.5.8 La utilización de auxiliares de diagnóstico de laboratorio y gabinete como la cardiotocografía y el ultrasonido, debe obedecer
a indicaciones específicas. Los procedimientos invasivos requieren del consentimiento informado de la paciente por escrito.
5.5.9 A la recepción de la embarazada en trabajo de parto, la tricotomía vulvo perineal y la aplicación de enema evacuante, no
serán de aplicación obligatoria, excepto en los casos que por indicación médica así se requiera. Asimismo, se debe reducir el número
de tactos vaginales. En todo caso, la mujer debe ser informada previamente y debe existir nota médica en el expediente clínico. Se
recomienda realizar episiotomía de manera selectiva dependiendo de la valoración clínica.
5.5.10 Las contracciones uterinas se deben monitorear cada 30 a 60 minutos por periodos de 10 minutos con la mano extendida
sobre el abdomen materno, sin presionar. La frecuencia cardiaca fetal debe auscultarse antes, durante y después de las contracciones
y se sugiere un control cada 30 a 45 minutos. La basal se tomará entre contracciones, son valores normales 120 a 160 latidos por
minuto. Valores entre 100 a 119 latidos por minuto señalan bradicardia y valores por arriba de 160 latidos por minuto indican
taquicardia, ambos signos de hipoxia leve.
5.5.11 El registro e interpretación del progreso de las modificaciones cervicales, variedad y descenso de la presentación, se debe
realizar mediante tacto vaginal por lo menos cada hora para identificar oportunamente
eutocias o distocias. La mujer debe ser informada antes y después de la exploración.
5.5.12 El registro e interpretación de los signos vitales (pulso, presión arterial, temperatura y frecuencia respiratoria) deben hacerse
cada dos horas, de acuerdo a las condiciones clínicas de la paciente.
5.5.13 Las indicaciones, prescripciones y procedimientos deben ser registrados en el expediente clínico, conforme a lo que
establece la Norma Oficial Mexicana citada en el punto 2.1, del Capítulo de Referencias, de esta Norma.
5.5.14 Durante el periodo expulsivo, no debe realizarse la maniobra de Kristeller ya que los riesgos para la madre y el feto son
elevados.
5.5.15 La atención del parto respetuoso con pertinencia cultural se debe promover en los establecimientos para la atención médica
de segundo nivel de atención, mediante la adecuación de espacios físicos, procedimientos de atención, implementos utilizados y
permitiendo la elección de la posición por parte de la mujer. Esto se debe efectuar de acuerdo a las condiciones clínicas de la
embarazada y del producto, así como de la adecuación de la infraestructura hospitalaria y la capacitación del personal para este tipo
de atención. Dicha capacitación debe ser promovida por las instituciones que forman parte del Sistema Nacional de Salud, en los
lugares donde es culturalmente utilizado y aceptado.
5.5.16 El pinzamiento y corte del cordón umbilical se debe realizar de 30 a 60 segundos después del nacimiento, aun siendo
prematuros, manteniendo a la persona recién nacida por abajo del nivel de la placenta. En caso de madre Rh negativo no
isoinmunizada, circular de cordón al cuello y sufrimiento fetal agudo, el pinzamiento y corte debe ser inmediato.
5.5.17 Para el manejo activo del periodo del parto se recomienda la aplicación de 10 UI de oxitocina por vía IM o IV, posterior al
nacimiento del hombro anterior. Realizar pinzamiento del cordón umbilical, tracción suave y sostenida del mismo y finalmente masaje
uterino a través de la pared abdominal. Revisar que la placenta y sus membranas estén completas, verificar la integridad del canal del
parto. Asimismo, comprobar que el útero esté contraído, el sangrado transvaginal sea escaso y los signos vitales sean normales.
La aplicación de otros uterotónicos será de acuerdo al criterio médico basado en evidencia con atención personalizada y bajo
vigilancia.
5.5.18 La revisión manual o instrumental de la cavidad uterina no debe realizarse de manera rutinaria; no es una maniobra
sustitutiva de la comprobación de la integridad de la placenta. Sólo ante la sospecha de retención de restos placentarios, previa
información a la paciente, bajo estricta técnica de antisepsia y analgesia, se debe realizar la revisión de la cavidad uterina por personal
calificado.
5.5.19 En todas las puérperas Rho (D) negativas se debe pinzar el cordón umbilical únicamente en el extremo que corresponde a
la persona recién nacida, dejando sin pinzar su extremo placentario y se debe evitar, en lo posible, la revisión de la cavidad uterina.
5.5.20 Los datos correspondientes al resultado del parto deben consignarse en el expediente clínico incluyendo los siguientes
datos:
[Link] Tipo y atención del parto;
[Link] Fecha y hora de nacimiento;
[Link] Condiciones de la persona recién nacida al nacimiento: valoración Silverman Anderson, Apgar, sexo, edad gestacional,
examen antropométrico completo, estado de salud, pronóstico, aplicación de medicamentos o vacunas, de conformidad con los
Apéndices E, F, G y H Normativos, de esta Norma, y
[Link] Anotar si existen anomalías congénitas, enfermedades, o lesiones;
[Link] En caso de realizar la operación cesárea, es necesario registrar con detalle en el expediente clínico los diagnósticos que
condujeron a dicho procedimiento quirúrgico, y el o los profesionales de la salud responsables de la decisión;
[Link] Debe informarse oportunamente a la mujer de esta decisión y sus fundamentos, lo que también debe registrarse en el
expediente clínico, incluyendo los riesgos y beneficios asociados y las consideraciones en futuros embarazos y partos después de la
operación cesárea, y
[Link] Al final de este periodo, se debe valorar las condiciones clínicas para la aplicación de algún método anticonceptivo
indicado en el postparto inmediato, como es el dispositivo intrauterino, siempre y cuando se haya cumplido con el proceso de
consejería y de consentimiento informado.
5.6 Atención del puerperio.
5.6.1 En todo establecimiento para la médica en el que se proporcione atención obstétrica, el personal de salud aplicará los
procedimientos para la vigilancia del puerperio inmediato, que deben incluir:
[Link] En caso de haberse realizado episiotomía, revisar la episiorrafia ante la posibilidad de hemorragia o hematoma, dentro de
la primera hora posparto.
[Link] En la primera hora del puerperio, revisar a la paciente cada 15 minutos, vigilando el comportamiento de la frecuencia
cardiaca, frecuencia respiratoria, presión arterial, temperatura, llenado capilar, hemorragia transvaginal, el tono y altura del útero y el
reinicio de la micción espontánea. Posteriormente, se revisará cada 30 minutos hasta completar las 2 primeras horas del puerperio y
luego entre 4 y 8 horas de acuerdo a su evolución hasta su egreso.
[Link] Inicio de la lactancia materna exclusiva a libre demanda dentro de los primeros 30 minutos de vida de la persona recién
nacida, en mujeres y recién nacidas/os cuyas condiciones de salud lo permitan;
[Link] En las primeras ocho horas, favorecer la deambulación, alimentación normal e hidratación;
[Link] Informar a la paciente y a su pareja, para que identifiquen oportunamente signos y síntomas de alarma, incluidos aquellos
que afecten la salud mental;
[Link] El egreso de la paciente podrá efectuarse hasta que hayan transcurrido las 24 horas del posparto en caso de no existir
complicaciones.
[Link] A las madres Rho (D) negativas, con persona recién nacida Rho positivo y con prueba de Coombs indirecta negativa, se les
aplicarán 300 µg de globulina inmune anti Rho, dentro de las primeras 72 horas posparto o cuando se realice otro evento obstétrico o
procedimiento invasivo capaz de ocasionar hemorragia feto-materna y que pueda condicionar en la madre inmunización al
antígeno "D". La atención preferentemente debe ser realizada por personal calificado.
[Link] Se debe promover desde la atención prenatal hasta el puerperio inmediato, que la vigilancia del puerperio fisiológico sea
llevada a cabo con un mínimo de 2 controles médicos.
[Link] Durante el internamiento y antes del alta médica, orientar a la madre y a su pareja o familiar, sobre los cuidados de la
persona recién nacida, sobre la técnica de la lactancia materna exclusiva, signos y síntomas de alarma de la persona recién nacida
(succión e ingesta adecuada, micción y evacuación presente, estado de alerta, fiebre, ictericia, apnea, cianosis, dificultad respiratoria,
llanto inconsolable, crisis convulsivas, vómito, distensión abdominal e hipotermia) o de la madre (fiebre, hemorragia, cefalea
persistente), que ameritan atención médica urgente.
5.6.2 Para la atención del puerperio mediato y tardío, el personal de salud debe:
[Link] Proporcionar 2 consultas, la inicial dentro de los primeros 15 días y la segunda al final del puerperio.
[Link] Vigilar la involución uterina, los loquios, la presión arterial, frecuencia cardiaca y la temperatura tan frecuente como sea
necesario para prevenir y detectar complicaciones.
[Link] Proporcionar información completa a la madre y a su pareja, sobre los cuidados de la persona recién nacida, cuadro de
inmunizaciones, lactancia materna exclusiva, nutrición de la madre y los cambios emocionales que ocurren durante este periodo.
5.7 Atención a la persona recién nacida.
5.7.1 La atención de la persona recién nacida viva implica asistencia en el momento del nacimiento, así como la primera consulta
de revisión entre los 3 y 5 días posteriores al nacimiento, y la segunda a los 28 días posteriores al nacimiento.
5.7.2 Todo establecimiento para la atención médica que proporcione atención obstétrica debe tener reglamentados procedimientos
para la atención de la persona recién nacida que incluyan:
[Link] Reanimación neonatal; de ser necesaria;
[Link] Manejo del cordón umbilical;
[Link] Valoración de Apgar, conforme al Apéndice F Normativo, de esta Norma;
[Link] Valoración de Silverman Anderson. Apéndice G Normativo, de esta Norma;
[Link] Prevención de cuadros hemorrágicos con vitamina K 1 mg IM;
[Link] Prevención de oftalmopatía purulenta con antibiótico local;
[Link] Exámenes físico y antropométrico completos;
[Link] Valoración de la edad gestacional o madurez física y neuromuscular de acuerdo al Apéndice H Normativo, de esta Norma;
[Link] Vacunación de la persona recién nacida conforme a lo establecido en la Norma Oficial Mexicana citada en el punto 2.21, en
el Capítulo de Referencias, de esta Norma;
[Link] Alojamiento conjunto;
[Link] Alimentación exclusiva al seno materno y/o leche humana, y
[Link] Realización de toma de muestra para el tamiz neonatal a partir de las 72 horas de vida.
5.7.3 Para valorar la edad gestacional y la maduración neurológica, se emplearán el método de Capurro o el de Ballard modificado
conforme a lo establecido en los Apéndices H e I Normativos, de esta Norma.
5.7.4 Se debe realizar el examen físico de la persona recién nacida, valorando los siguientes elementos:
[Link] Aspecto General: estado de maduración, estado de alerta, de nutrición, actividad, llanto, coloración, presencia de edema,
evidencia de dificultad respiratoria, postura, examen antropométrico y otros elementos que permitan considerar sano o no a la persona
recién nacida.
[Link] Piel: color, consistencia, hidratación, evidencia de tumores, lesiones, erupciones, presencia de vérmix caseosa y valorar si
está teñida de meconio, uñas.
[Link] Cabeza y Cara: tamaño, forma, fontanelas, líneas de suturas, implantación de cabello, simetría facial y dismorfia facial.
[Link] Ojos: presencia y tamaño del globo ocular, fijación visual, nistagmus, presencia/ausencia de infecciones, edema
conjuntival, hemorragia, opacidades de córnea y cristalino, reflejos pupilares, retina, distancia entre ambos ojos y lagrimeo.
[Link] Oídos: tamaño, forma, simetría e implantación, presencia/ausencia de apéndice preauricular, fístulas, permeabilidad de
conducto auditivo externo y reflejo cocleopalpebral por palmada.
[Link] Nariz: permeabilidad de fosas nasales, presencia/ausencia de secreciones anormales y depresión del puente nasal.
[Link] Boca: Presencia de fisuras de labio y/o paladar, quistes de inclusión, brotes dentarios y sialorrea, forma y tamaño de la
lengua.
[Link] Cuello: movilidad y presencia de masas tumorales, permeabilidad esofágica, presencia y tamaño de tiroides y
presencia/ausencia de fístulas.
[Link] Tórax: forma, simetría de areolas mamarias, evidencia de dificultad respiratoria, frecuencia y tipo de respiración, percusión
y auscultación con entrada bilateral de aire en campos pulmonares.
[Link] Cardiovascular: frecuencia y ritmo cardiaco, presencia y/o ausencia de soplos, cianosis, frémito palpación de los pulsos
en las cuatro extremidades y, en su caso, medición de presión arterial.
[Link] Abdomen: forma, volumen, concavidad, masas palpables, megalias, presencia de hernia o eventración,
presencia/ausencia de peristaltismo y características del cordón umbilical (presencia de dos arterias y una vena).
[Link] Genitales: anomalías y características de los órganos genitales masculinos o femeninos. En los hombres: implantación
del meato urinario, presencia, tamaño y localización testicular, coloración. En las mujeres: presencia de secreción vaginal y tamaño del
clítoris.
[Link] Ano: permeabilidad y localización.
[Link] Tronco y columna vertebral: Integridad, continuidad y presencia/ausencia de masas.
[Link] Extremidades: integridad, movilidad, deformaciones, posiciones anormales, fracturas, parálisis y luxación congénita de
cadera, pulsos periféricos, llenado capilar.
[Link] Estado neuromuscular: reflejo de Moro, glabelar, búsqueda, succión, deglución, prensión palmar y plantar, marcha
automática, tono, reflejos osteotendinosos y movimientos anormales.
5.7.5 Para la evaluación y registro de examen antropométrico deben utilizarse las tablas de la OMS vigentes.
5.7.6 En caso de identificar alteraciones y/o defectos al nacimiento, se debe aplicar lo establecido en la Norma Oficial Mexicana
citada en el punto 2.19, en el Capítulo de Referencias, de esta Norma.
5.7.7 Se recomienda investigar rutinariamente en la persona recién nacida de madre Rh negativa que se sospeche riesgo de
isoinmunización, el grupo ABO, el factor Rho (D), su variante débil Du y la prueba de antiglobulina directa o prueba de Coombs, así
como Biometría hemática completa y bilirrubinas.
5.7.8 Se eliminarán como prácticas de rutina y serán realizadas sólo por indicación médica: la aspiración de secreciones con
sonda, el lavado gástrico, el ayuno, la administración de soluciones glucosadas por vía oral, agua y/o fórmula láctea, el uso de biberón
y la separación madre-hija/o.
5.7.9 Evitar el ayuno por más de 4 horas en la persona recién nacida a menos de que exista indicación
médica y siempre con aporte de soluciones parenterales según los requerimientos, conforme a la Guía de Práctica Clínica Nutrición
Parenteral en Pediatría, que se encuentra en la página de
internet: [Link]
Ssa_121_08_grr.pdf.
5.7.10 En el alojamiento conjunto, se debe vigilar y tomar signos vitales a la persona recién nacida por lo menos una vez por turno
(cada 8 horas) y evitar que la persona recién nacida esté en decúbito ventral (boca abajo), para reducir el riesgo de muerte súbita.
5.7.11 Se debe vigilar estrechamente por lo menos durante 24 horas a toda persona recién nacida que haya recibido maniobras de
reanimación neonatal o a aquellos productos pretérmino o postérmino.
5.7.12 En todo establecimiento para la atención médica en el que se atiendan partos y a personas recién nacidas, se debe tomar
muestra para el tamiz metabólico neonatal, tomando muestra del talón, a partir de las 72 horas del nacimiento hasta los 5 días de vida,
asegurando el envío en menos de 5 días y la entrega de resultados en menos de 15 días. Para casos especiales, consultar el
Lineamiento Técnico para la Detección y Tratamiento Oportuno e Integral del Hipotiroidismo Congénito, que se encuentra en la página
de internet: [Link]
5.7.13 Evitar como práctica rutinaria la circuncisión, toda vez que no existe evidencia científica que compruebe un beneficio directo
a la persona recién nacida.
5.8 Protección y fomento de la lactancia materna exclusiva
5.8.1 En todo establecimiento para la atención médica en el que se proporcione atención obstétrica, el personal de salud debe
aplicar los criterios y procedimientos para favorecer la práctica de la lactancia materna exclusiva, así como el alojamiento conjunto,
atendiendo a las condiciones sociales, culturales y laborales de la mujer lactante.
5.8.2 Se debe promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de la persona recién nacida y promover
continuarla de manera complementaria hasta el segundo año de vida.
5.8.3 Durante la lactancia, se debe vigilar estrechamente la prescripción y el uso de medicamentos administrados a la madre,
conforme al Apéndice D Normativo, de esta Norma.
5.8.4 En los establecimientos para la atención médica no se permitirá promover fórmulas para lactantes o alimentos que sustituyan
la leche materna.
5.8.5 La indicación de sucedáneos de leche materna o humana a menores de seis meses, únicamente se hará bajo prescripción
médica y así se debe registrar en el expediente clínico.
5.8.6 Los establecimientos para la atención médica deben ofrecer las condiciones para que las madres puedan practicar la
lactancia materna exclusiva, excepto en casos médicamente justificados. Se debe informar diariamente a las embarazadas y
puérperas acerca de los beneficios de la lactancia materna exclusiva y de las implicaciones derivadas del uso del biberón y de los
sucedáneos de la leche materna o humana.
5.9 Manejo de la niña o el niño, con peso bajo al nacimiento.
5.9.1 En las instituciones de salud se debe promover que la atención a la embarazada con amenaza o con trabajo de parto
pretérmino, restricción del crecimiento intrauterino de la persona recién nacida pretérmino o con peso bajo se lleve a cabo en
establecimientos para la atención médica de segundo o tercer nivel de atención o por personal especializado.
5.9.2 Al nacimiento, se debe utilizar la curva de crecimiento intrauterino para clasificar a la persona recién nacida y tomar las
medidas pertinentes en su manejo, de conformidad con el Apéndice E Normativo, de esta Norma. Se recomienda utilizar la
clasificación mexicana de Jurado García o la clasificación internacional adaptada de Battaglia y Lubchenco.
5.9.3 Se debe promover que la persona recién nacida de bajo peso sea alimentado con leche de su propia madre.
5.9.4 La madre y el padre deben ser instruidos sobre los cuidados domiciliarios de la persona recién nacida de peso bajo, para su
integración a programas específicos.
5.10 Prevención del retraso mental y otros daños producidos por errores congénitos del metabolismo como el hipotiroidismo
congénito, la galactosemia, la fenilcetonuria y la hiperplasia de glándulas suprarrenales.
5.10.1 En caso de existir la mínima sospecha de enfermedad metábolica congénita, el personal de salud, debe promover la
atención del recién nacido pretérmino, se lleve a cabo en establecimientos para la atención médica de segundo o tercer nivel de
atención o por personal especializado.
5.10.2 En todo establecimiento para la atención médica en el que se atiendan partos y personas recién
nacidas, se debe tomar muestra para el tamiz neonatal, tomando muestra del talón, idealmente, y a partir de las 72 horas del
nacimiento hasta los 5 días de vida. Para casos especiales, consultar el Lineamiento Técnico, Tamiz Neonatal. Detección y
Tratamiento Oportuno e Integral del Hipotiroidismo Congénito, que se encuentra en la página de
internet [Link]
5.11 Promoción de la salud materna y perinatal.
5.11.1 En todo establecimiento para la atención médica, el personal de salud debe:
[Link] Desarrollar acciones de educación para la salud orientadas a favorecer la decisión libre e informada que estimule en las
madres y padres actitudes y aptitudes de autocuidado de la salud y responsabilidad compartida a favor de la salud perinatal y de la
maternidad, paternidad, familias y ambientes de trabajo saludables.
[Link] Promover, impulsar y fortalecer la participación de autoridades comunitarias, municipales y de la sociedad civil organizada,
para la elaboración y ejecución de acciones que disminuyan los factores de riesgos que afectan la salud materna y perinatal,
incluyendo la violencia familiar y de género y los factores ambientales negativos.
[Link] Proporcionar información completa acerca de:
[Link].1 La calidad alimentaria, nutricional e higiene de los alimentos.
[Link].2 El uso de medicamentos durante el embarazo y la lactancia con efectos indeseables en el feto o en el niño/a.
[Link].3 Las ventajas de la lactancia materna exclusiva, la técnica de amamantamiento y la atención de los problemas más
frecuentes.
[Link].4 Los cuidados durante el embarazo y el puerperio y signos de alarma que requieren atención médica urgente, así como
el lugar donde se podrá acudir para recibir la atención médica.
[Link].5 Los signos del inicio del parto y conducta ante los mismos.
[Link].6 Los cuidados de la persona recién nacida y signos de alarma que requieren atención médica urgente.
[Link].7 La importancia de la vigilancia nutricional del crecimiento y desarrollo en las diferentes etapas de la niñez.
[Link].8 La prevención y control de enfermedades diarreicas y manejo del sobre vida suero oral.
[Link].9 Los esquemas de vacunación.
[Link].10 La planificación familiar desde el control prenatal la anticoncepción postevento obstétrico (APEO).
[Link].11 La detección oportuna de los defectos al nacimiento.
[Link].12 La prevención del retraso mental por hipotiroidismo congénito y otros errores del metabolismo.
[Link].13 Los cambios físicos y emocionales de la embarazada.
[Link].14 La importancia de la participación de la pareja y/o la familia durante el proceso grávido-puerperal.
[Link].15 En los establecimientos para la atención médica de segundo nivel de atención localizadas en regiones indígenas, se
debe promover la presencia de facilitadoras interculturales (traductoras indígenas) que apoyen en el proceso de traducción a las
gestantes, respecto a los procedimientos a ser realizados, asegurando la total comprensión de los mismos, como un elemento
indispensable para señalar su conformidad con la realización de éstos. Todas estas acciones deben realizarse con pertinencia cultural,
en contextos donde sea requerido.
5.12 Registro e información.
5.12.1 Las personas responsables de obstetricia y de pediatría de los establecimientos para la atención médica deben efectuar el
registro de las atenciones obstétricas y a las personas recién nacidas, mediante formatos específicos que serán llenados por el
personal de salud que preste el servicio y concentrados por las personas responsables del área de estadística correspondiente.
5.12.2 Para la certificación del nacimiento en el territorio nacional de toda persona nacida viva debe utilizarse el formato vigente del
Certificado de Nacimiento y observarse la normativa aplicable a la expedición, uso y manejo de este Certificado.
5.12.3 Los Certificados de Nacimiento, Defunción y Muerte Fetal deben ser expedidos de conformidad con lo establecido en la
Norma Oficial Mexicana citada en el punto 2.20, del Capítulo de Referencias, de esta Norma y en las disposiciones jurídicas
aplicables.
5.12.4 Toda defunción y muerte fetal ocurrida en territorio nacional será certificada mediante los formatos vigentes de los
certificados de defunción y muerte fetal, de conformidad con la normativa aplicable a la expedición, uso y manejo de ambos
certificados.
6. Vigilancia epidemiológica
6.1 La vigilancia epidemiológica de la mortalidad materna se deriva al SINAVE que cumple con las disposiciones del CONAVE y
cuenta con el consenso de las instituciones que lo conforman.
6.2 Requieren ser objeto de estudio epidemiológico los casos reportados como probables y confirmados de muerte materna.
6.3 El estudio epidemiológico de la muerte materna implica el llenado de formatos relacionados. Las fuentes de información parten
de los sistemas ordinarios y de los formatos específicos.
6.4 Son motivo de registro nominal los casos nuevos, probables y confirmados de muerte materna.
6.5 La vigilancia epidemiológica de la mortalidad materna se debe realizar conforme a la Norma Oficial Mexicana citada en el punto
2.13, del Capítulo de Referencias, de esta Norma.
NORMA OFICIAL MEXICANA, NOM 005-SSA2-1993, De los Servicios de Planificación Familiar Al margen un sello con el
Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Secretaría de Salud. GREGORIO PEREZ-PALACIOS, Director
General de Planificación Familiar, por acuerdo del Comité Consultivo Nacional de Normalización de Servicios de Salud,
con fundamento en los artículos 39 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; 3o. fracción V, 13 apartado
A) fracción I, 67, 68, 69 de la Ley General de Salud; 38, fracción II, 45, 46 fracción II, 47 de la Ley Federal sobre
Metrología y Normalización; 8o. fracción IV y 25 fracción V del Reglamento Interior de la Secretaría de Salud. P
5. Disposiciones generales
5.1 Servicios de planificación familiar.
5.1.1 Los servicios de información, orientación, consejería, selección, prescripción y aplicación de anticonceptivos,
identificación y manejo de casos de esterilidad e infertilidad, así como de prevención de enfermedades de transmisión
sexual y de atención materno infantil, constituyen un conjunto de acciones, cuyo propósito es contribuir al logro del
estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad durante el proceso de
reproducción y el ejercicio de la sexualidad, así como al bienestar de la población.
5.1.2 Los servicios de planificación familiar que se imparten por personal médico y paramédico de las instituciones de
salud, auxiliar comunitario y médicos privados, deben comprender las siguientes actividades: - Promoción y difusión. -
Información y educación. - Consejería. - Selección, prescripción y aplicación de métodos anticonceptivos. - Identificación
y manejo de casos de infertilidad y esterilidad.
5.1.3 La prestación de los servicios de planificación familiar debe ofrecerse sistemáticamente, a toda persona en edad
reproductiva que acuda a los servicios de salud, independientemente de la causa que motive la consulta y demanda de
servicios, en especial a las mujeres portadoras de mayor riesgo reproductivo.
5.1.4 Los servicios de planificación familiar deben ser gratuitos cuando sean prestados por instituciones del sector
público.
5.1.5 Todo solicitante de los servicios de planificación familiar debe quedar protegido para evitar embarazos no
deseados y prevenir el embarazo de alto riesgo, para lo cual, además de la información que reciba, se le debe
proporcionar consejería adecuada y, en caso de aceptarlo, se debe prescribir o aplicar algún método anticonceptivo lo
cual puede ocurrir desde la primera atención.
5.1.6 Todo usuario puede asistir libremente al servicio de planificación familiar para recibir atención adecuada cuando
tenga alguna duda o se presente algún efecto colateral importante imputable al uso del método anticonceptivo, aun
cuando no tuviera cita.
5.1.7 El instrumental y los materiales que se empleen para la prestación de servicios de planificación familiar, deben
cumplir las condiciones de higiene y esterilización, de acuerdo a los procedimientos propios de cada método.
5.1.8 Los locales donde se presten los servicios de planificación familiar, deben de cumplir las condiciones higiénicas y de
limpieza que garanticen la atención a los usuarios sin riesgo para su salud.
5.1.9 Las unidades de atención médica que presten servicios de planificación familiar deben llevar un control de
existencias de material anticonceptivo, para garantizar en forma permanente la prestación de los servicios a que se
refiere esta Norma.
5.1.10 Los responsables de las unidades de atención médica deben verificar que el personal efectúe la prestación de los
servicios de planificación familiar, atendiendo criterios de calidad, de conformidad con lo señalado por esta Norma.
5.2 Promoción y difusión.
La promoción y difusión de los servicios de planificación familiar se deben efectuar a través de acciones de comunicación
en medios masivos, participación social y comunitaria, técnicas grupales, entrevistas personales, y visitas domiciliarias
para dar a conocer la importancia de la práctica de la planificación familiar para la salud, así como la existencia de los
servicios correspondientes en unidades médicas, centros comunitarios de atención y servicios médicos privados.
5.3 Información y educación Deben impartirse tanto a hombres como a mujeres a nivel grupal o individual y
comprender los siguientes aspectos:
a) Sexualidad y reproducción humana desde los puntos de vista biológico, psicológico y social.
b) Información y orientación sobre salud reproductiva, con énfasis en los principales factores de riesgo reproductivo en
las diferentes etapas de la vida, con el fin de que los individuos lleguen al autorreconocimiento de sus factores de riesgo.
c) Información sobre los métodos anticonceptivos disponibles para hombres y mujeres, su presentación, efectividad
anticonceptiva, indicaciones, contraindicaciones, ventajas y desventajas, efectos colaterales e instrucciones sobre su
uso, y si procede, información sobre su costo.
d) Información sobre lo que el usuario debe esperar de los prestadores de los servicios con respecto a asesoría técnica y
abastecimiento de métodos anticonceptivos.
e) Información y orientación sobre esterilidad e infertilidad.
5.4.1 Definición.
. La consejería en Planificación Familiar debe incluir un proceso de análisis y comunicación personal, entre los
prestadores de servicios y los usuarios potenciales y activos, mediante el cual se brinden a los solicitantes de métodos
anticonceptivos, elementos para que puedan tomar decisiones voluntarias, conscientes e informadas acerca de su vida
sexual y reproductiva, así como para efectuar la selección del método más adecuado a sus necesidades individuales y así
asegurar un uso correcto y satisfactorio por el tiempo que se desea la protección anticonceptiva. En parejas infértiles o
estériles debe acompañarse de referencia oportuna a unidades médicas en caso necesario.
5.4.2 Características:
[Link] La consejería debe proporcionar información, orientación y apoyo educativo a individuos y parejas, para
esclarecer las dudas que pudieran tener sobre los métodos anticonceptivos en cuanto a:
- Sus características.
- Efectividad anticonceptiva.
- Indicaciones.
- Contraindicaciones y precauciones.
- Forma de administración.
- Lineamientos generales para la prescripción.
- Duración de la protección anticonceptiva.
- Seguridad, efectos colaterales y conducta a seguir.
- Necesidad de seguimiento, evaluación y reforzamiento de la protección anticonceptiva.
- Cuando proceda, información sobre el costo. La consejería también debe proporcionar información, orientación y
apoyo adecuado a las parejas infértiles y estériles.
[Link] La consejería debe hacer énfasis en la correlación entre los atributos y limitaciones de los métodos
anticonceptivos, con las necesidades y características individuales y de pareja de los posibles aceptantes. Se debe poner
especial atención en la seguridad, efectividad y duración de la protección anticonceptiva de cada uno de los métodos, así
como de sus características, forma de uso, necesidades de seguimiento y participación activa y comprometida de los
usuarios, para lograr la efectividad del método seleccionado.
[Link] La consejería debe tomar en cuenta en todo momento, que la decisión y consentimiento responsable e
informado de los usuarios deben ser respetados en forma absoluta y no se debe inducir la aceptación de un método
anticonceptivo en especial.
[Link] El consejero debe constatar que los aceptantes han recibido y comprendido la información completa sobre las
características, usos y riesgos de los diferentes métodos anticonceptivos, así como de su responsabilidad por el buen uso
de ellos. En virtud de que no existe un anticonceptivo 100% efectivo, el aceptante asume el riesgo de la falla de cada
método.
[Link] La consejería debe dar particular atención a los siguientes grupos e individuos: a) adolescentes; b) usuarios que
solicitan métodos de anticoncepción permanente; c) individuos que presentan limitaciones físicas o psíquicas que
puedan afectar su capacidad de decisión, y d) en el posparto y poscesárea cuando el recién nacido presente problemas
de salud que comprometan su supervivencia.
[Link] La consejería debe proporcionar información completa sobre los diferentes métodos anticonceptivos, tanto a los
nuevos usuarios o aceptantes, como a los usuarios activos, con el fin de esclarecer dudas. En caso necesario, será un
apoyo para la decisión de cambio de método.
[Link] La aceptación de métodos anticonceptivos permanentes (oclusión tubaria bilateral y vasectomía) debe ir
precedida por consejería y se debe ratificar por escrito por el usuario e incluir este documento en la ficha individual o
expediente clínico personal. Este documento debe describir el conocimiento del aceptante sobre la irreversibilidad del
procedimiento.
5.5 Selección, prescripción y aplicación de métodos anticonceptivo.
5.5.1 Los métodos anticonceptivos se utilizan para regular la capacidad reproductiva de un individuo o una pareja con el
fin de evitar embarazos no deseados. Dependiendo de la posibilidad de recobrar la fertilidad se clasifican en temporales
y permanente
s, y son los siguientes:
- Temporales.
a) Hormonales orales.
b) Hormonales inyectables.
c) Hormonales subdérmicos
. d) Dispositivo intrauterino
. e) De barrera y espermicidas.
f) Naturales o de abstinencia periódica
. – Permanentes:
a) Oclusión tubaria bilateral. b) Vasectomía. 5.5.2 Para la adecuada selección, prescripción y aplicación de métodos
anticonceptivos se deben efectuar: - Interrogatorio. - Examen físico en función de capacitación y recursos de los
prestadores de servicios, así como de los requerimientos de los métodos anticonceptivos. - Valoración de riesgo
reproductivo. - Consejería que garantice selección informada de un método específico por el usuario. - Señalamiento de
la efectividad, duración de la protección anticonceptiva, efectos colaterales e indicaciones sobre el uso. - Seguimiento de
los usuarios de métodos anticonceptivos, para detectar oportunamente embarazo, uso incorrecto del método y efectos
colaterales. - Referencia a otra unidad de salud, cuando no exista la posibilidad de proporcionar el método
anticonceptivo seleccionado. - Localización y promoción de la reincorporación de usuarios inasistentes al control
periódico.
5.5.3 Cuando la mujer se encuentre en periodo de lactancia, se deben preferir métodos anticonceptivos no hormonales,
o bien, utilizar únicamente los que contienen sólo progestina.
[Link] Presentación Existen tres tipos de presentaciones de los anticonceptivos hormonales combinados orales: - Las
que contienen dosis constantes del estrógeno y de la progestina en cada una de las tabletas o grageas. Se presentan en
cajas de 21 tabletas o grageas. Algunas presentaciones incluyen siete tabletas o grageas adicionales que no contienen
hormonas, sino sólo hierro o lactosa, resultando ciclos de 28 tabletas o grageas para administración ininterrrumpida. -
Las que contienen dosis variables del estrógeno y de la progestina en las tabletas o grageas que se administran dentro
del ciclo de 21 días, se denominan trifásicos por incluir tabletas o grageas con tres cantidades diferentes de hormonas
sintéticas, y - Aquellas que en el paquete para 21 días contienen 15 tabletas o grageas con el estrógeno solo, seguidas
por seis tabletas o grageas con dosis fijas del estrógeno, más alguna progestina sintética, se denominan secuenciales y
no se debe recomendar su uso como anticonceptivo.
[Link] Efectividad anticonceptiva - Bajo condiciones habituales de uso, este método brinda protección anticonceptiva
del 92 al 99%.
[Link] Indicaciones Los anticonceptivos hormonales combinados orales están indicados para mujeres en edad fértil con
vida sexual activa, nuligestas, nulíparas o multíparas, incluyendo adolescentes, que deseen un método temporal de alta
efectividad y seguridad y que acepten la responsabilidad de la ingesta diaria de las tabletas o grageas en las siguientes
circunstancias:
- Antes del primer embarazo.
- En el intervalo intergenésico.
- En posaborto inmediato
- En posparto o poscesárea, después de la tercera semana, si la mujer no está lactando.
[Link] Contraindicaciones:
- Lactancia en los primeros seis meses posparto. - Embarazo o sospecha de embarazo. - Tener o haber tenido
enfermedad tromboembólica, incluyendo trombosis de venas profundas, embolia pulmonar, accidente cerebrovascular,
insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica, y cardiopatía reumática. - Tener o haber tenido cáncer mamario o del
cérvix. - Tener o haber tenido tumores hepáticos benignos o malignos. - Enfermedad hepática aguda o crónica activa. -
Durante la administración crónica de rifampicina o anticonvulsivantes. [Link] Precauciones - Hemorragia uterina
anormal de etiología no determinada. - Fumadoras mayores de 35 años de edad. - Hipertensión arterial.
-Diabetes mellitus no controlada.
- Migraña focal.
- Leiomiomatosis uterina.
- Insuficiencia renal.
- Alteraciones de la coagulación.