ELFOS
Bosque: Son los más abundantes del bosque Zeottish son bastante calmados y tienen habilidades
natas para la agricultura la medicina y las acrobacias, los más estudiosos son capaces de predecir el
clima de forma exacta, pueden hablar con las plantas y animales de todo tipo, aceleran el
crecimiento de la naturaleza a su placer y tienen total control sobre ellas (herboquinesis) no tienen
una paleta de color definida y pueden variar mucho.
Estelares: Son la especie con más cantidad de magia en las venas conocida, viven en el lago estelar
y son muy sedentarios y desconfiados, es casi imposible entrar en su reino sin sufrir un desmayo por
la gran cantidad de magia. Tienen la habilidad de ver visiones pasadas o futuras sin poder
cambiarlas, tienen la transportación estelar su piel es de tonos fríos y su pelo representa galaxias,
cambian de colores según la estación del año, su piel cuenta con constelaciones y estrellas, son muy
inteligentes y sabios con muchos conocimientos arcanos.
Magma: Viven en la zona volcánica, sus pieles son grises o muy oscuras, todos tienen piercings, y
los ojos de tonos saturados y cálidos, pueden manipular el fuego y son extremadamente resistentes a
temperaturas abrasantes (pueden bañarse en lava) tienen una gran habilidad para la armería mágica
y los deportes de contacto, son muy hastíos y brutos, adoran la comida y sobretodo la carne.
Nivales: Viven en la zona helada, cuentan con geoquinesis y algunos con crioquinesis y al igual que
los del bosque y los costeros no tienen una paleta de colores definida, lo único con lo que cuentan
son sus distintivas pestañas blancas, son expertos en minerales y gemas preciosas, son algo
codiciosos y envidiosos pero muy pacíficos y son siempre neutrales en cualquier guerra.
Costeros: A diferencia de los marinos estos no viven en las profundidades marinas si no en la
superficie, son natos en la hidroquinesis y tienen muchísimo aguante bajo el agua (pero no podrían
vivir en ella), adoran los objetos marinos como las conchas, las perlas o cualquier cosa que puedas
encontrar en las costas, son muy buenos cocineros y de una naturaleza muy social, tienen muchos
festivales a los que acude gente de todas partes y son muy amigables.
Marinos: Viven en las profundidades del mar con muchas otras especies, es muy difícil acceder a
su territorio, cuentan con branquias, pulmones y aletas retractiles, su piel se seca al estar mucho
tiempo en el exterior y les escuece mucho, pero son seres muy sociables aunque se les vea poco, les
encanta el entretenimiento y viven de comerciar con la superficie, con objetos de las profundidades
o cartografiando el suelo marino.
Nubes: Viven en el reino de las nubes, su paleta de color es de blancos o colores pasteles
extremadamente claros, muchos son albinos, aparte de las orejas élficas clásicas, justo encima
tienen alitas que se mueven depende de como se sientan, tienen aeroquinesis y pueden manipular las
nubes, ellos cartografían el mundo desde el aire y ayudan al transporte de objetos de una manera
mucho mas rápida.
HUMANOS
Los humanos son la raza más extendida por todo el mundo. La mayoría pertenece a la población
normal y no mágica, caracterizada por su desconfianza —y en ocasiones odio— hacia las especies
mágicas, especialmente si son nativas de Neowin. A pesar de ello, son seres con gran destreza,
fuerza de voluntad y un espíritu pionero que los ha convertido en los líderes de la tecnología y el
comercio en el mundo. Su capacidad de adaptación y ambición los hace impulsores de todo cambio
significativo.
Sin embargo, no todos los humanos comparten este rechazo: otra parte de la población humana
mantiene buenas relaciones con las criaturas mágicas y sus entornos, coexistiendo en armonía y
colaboración.
BRUJAS Y MAGOS
Convertirse en bruja o mago no es un camino sencillo: requiere pagar un precio muy alto, un pacto
de sangre con la diosa Amene. Algunos magos no eligieron este destino por voluntad propia; fueron
marcados desde su nacimiento, cuando sus padres realizaron el pacto en su nombre, a modo de un
bautizo ritual.
A pesar de sus dones, tienen prohibida la entrada a Neowin, aunque muchos residen en su zona
subterránea, una vasta red subterránea que funciona como una ciudad paralela. Tampoco tienen fácil
acceso al Reino de Zettesh, salvo que logren demostrar un vínculo profundo y verdadero con
Amene.
Todos los magos y brujas llevan una marca de estrellas alrededor del brazo, símbolo inconfundible
de su pacto. Cada vez que utilizan la magia, la marca brilla intensamente, revelando su verdadera
naturaleza ante los ojos de los demás.
ÁNGELES
Los ángeles son las majestuosas criaturas que gobiernan el Reino de las Nubes, una región elevada
y casi inalcanzable para la mayoría de los seres mortales. A simple vista podrían confundirse con
humanos, de no ser por sus enormes alas blancas y el halo de luz que flota sobre sus cabezas como
una corona celestial.
Son seres de gran sabiduría y dominio mágico, conocidos tanto por su conocimiento como por el
peligro que representan. Poseen la capacidad de crear ilusiones a voluntad y pueden adoptar la
forma de cualquier otra persona por un tiempo limitado, imitando incluso sus habilidades con
inquietante precisión.
Sin embargo, tienen una debilidad natural: los demonios. Sus poderes no funcionan contra ellos. El
simple contacto o intento de engaño provoca en los ángeles una reacción violenta, haciendo que su
piel se queme, acompañada de vómitos y desmayos. Esta incompatibilidad los obliga a mantenerse
alejados de los demonios, con quienes tienen una enemistad ancestral.
ALIPHES
Los Aliphes son criaturas híbridas, una fascinante mezcla entre humano y animal. Su cuerpo es
principalmente humano y su comportamiento, en la mayoría de los casos, también; sin embargo,
conservan rasgos físicos y habilidades del animal con el que están fusionados.
Por ejemplo, un Aliphe con sangre de tigre presenta ojos felinos, rayas negras en el rostro, orejas y
cola de tigre, además de una fuerza, velocidad y ferocidad propias de este depredador, acompañadas
por sus afilados dientes. Un Aliphe con esencia de loro posee plumas cubriendo parte de su piel,
alas funcionales, cabello adornado con plumas de vivos colores y dedos más largos y afilados,
adaptados para trepar o manipular objetos con destreza.
Cada Aliphe destaca en competencias y habilidades diferentes según el animal que lleva en la
sangre: algunos son veloces, otros fuertes, otros astutos o capaces de percibir estímulos
imperceptibles para los demás. Esta diversidad hace de los Aliphes una raza variada y sorprendente,
adaptada a múltiples entornos y desafíos.
DEMONIOS
Los demonios son seres de poder inquietante y apariencia fascinante, divididos en distintas
subespecies según su afinidad elemental o naturaleza interna. Cada tipo de demonio posee
características físicas y habilidades únicas, haciendo de ellos una raza impredecible y temida.
• Demonios grises
Cuentan con alas pequeñas de color gris y largas garras afiladas. La tonalidad de las puntas de sus
garras revela su esencia: blancas si son demonios de luz, negras si son de oscuridad. En ambos
casos, las puntas brillan intensamente, como un faro de su verdadera naturaleza.
• Demonios amarillos
Los demonios amarillos están cargados de electricidad viva. Sus alas producen descargas eléctricas,
con las puntas de un tono anaranjado y el resto en amarillo brillante. Su cola, en forma de rayo,
puede alargarse y clavarse para liberar descargas. Sus cuernos, grandes y con forma de relámpago,
coronan su cabeza como símbolos de su poder eléctrico.
• Demonios azules
• De agua:
Tienen piel escamosa y húmeda, con branquias en el cuello. Sus alas y cola están hechas de
agua, lo que les permite modificarlas a voluntad. Sus extremidades pueden transformarse en
tentáculos o aletas, adaptándose a cualquier situación. Sus cuernos, con aspecto de coral,
completan su extraña belleza marina.
• De agua eléctrica:
Comparten las características de los acuáticos, pero sus alas de agua emiten descargas
eléctricas por las puntas. Su piel está adornada con patrones de rayos y su cola, similar a la
de los demonios amarillos, es azul y electrificada. Sus cuernos, en forma de pequeños rayos,
son más discretos pero igualmente cargados de energía.
• Demonios verdes
Expertos en el veneno y las toxinas, estos demonios expulsan un aliento venenoso en forma de
polvo que ciega temporalmente a sus víctimas, dándoles la oportunidad perfecta para atacar con sus
garras y uñas venenosas. Sus cuernos, alas y cola tienen un aspecto derretido y viscoso, y su cola
termina en un aguijón venenoso. Brillan en la oscuridad, haciéndolos visibles… pero aún más
aterradores.
• Demonios rosas
• De amor:
Poseen alas esponjosas, casi angelicales, y una cola en forma de corazón. Su piel es de un
suave tono rosa pastel y todos llevan un tatuaje de una rosa en el pecho, símbolo de su
esencia.
• De deseo:
Su piel es de un rosa intenso o morado, sus alas más afiladas y su cuerpo emite un brillo
rosáceo seductor. Pueden liberar un humo rosa que embriaga los sentidos, induciendo a la
víctima a una sumisión instantánea. Su cola termina en el capullo de una rosa llena de
espinas; al abrirse, la flor libera el humo hipnótico.
• Demonios negros
Seres de sombra pura, su piel es oscura como la noche, dejando ver solo ojos y una boca llena de
colmillos afilados. Sus alas son las más grandes de todas las castas, incluso superando las de los
demonios rojos. Sus cuernos son pequeños y deformes, temblando y moviéndose constantemente
como si no tuvieran forma definida. Su cola, similar a un cuchillo, es extremadamente afilada, al
igual que sus garras cortantes.
• Demonios rojos
La familia real demoníaca. Su información es escasa y envuelta en misterio. Se sabe que solo seis
miembros siguen con vida. Su poder, influencia y verdadero aspecto permanecen desconocidos para
la mayoría.
Los Qunaris son una raza de ‘humanos’ robustos y respetados, habitantes de las entrañas de las
montañas, donde han construido una ciudad monumental y pacífica, tallada directamente en la roca
y diseñada a una escala que sobrecoge. Sus enormes cuerpos, que pueden alcanzar hasta cuatro
metros de altura, y los grandes cuernos que se curvan desde sus cabezas, inspiran temor y
admiración a partes iguales; pocos se atreven a provocar a uno de estos colosos.
A pesar de su imponente apariencia, los Qunaris son nobles y hospitalarios, conocidos por su
maestría en la arquitectura y por producir algunos de los mejores alcoholes del mundo, fuertes y
complejos, capaces de derribar a cualquier bebedor inexperto. Aman compartir su mesa y su bebida
con viajeros y forasteros, fascinados por conocer las costumbres y tradiciones de otras razas,
integrando poco a poco esas influencias en su propia cultura.
Toda su magia está profundamente ligada a su fuerza física, un poder que puede canalizarse
directamente en sus músculos o transmitirse a sus armas, convirtiéndolos en tanques vivientes,
capaces de soportar golpes devastadores y devolverlos multiplicados. Su magia no es sutil, pero sí
aplastante, directa y brutal.
Aunque los Qunaris aborrecen los grandes conflictos que puedan poner en peligro a sus familias o
su ciudad, no pueden resistirse a la emoción de una buena pelea callejera o la adrenalina de saltar al
ring, especialmente si hay unos cuantos siqs en juego. Para ellos, el combate es tanto un arte como
un deporte, una forma de medir fuerzas y respeto sin necesidad de guerras inútiles.
En su mundo de piedra, acero y honor, los Qunaris son guardianes tranquilos, guerreros pacientes y
amigos leales… pero jamás olvides: bajo su sonrisa bonachona, late el corazón de un verdadero
coloso.
LIDIKS
Los Lidiks son una raza difícil de encontrar en la superficie, pues su hogar está en las profundidades
del océano, en los reinos oscuros y presurizados donde la luz apenas alcanza. Son hostiles por
naturaleza hacia el resto de las razas inteligentes, manteniendo una relación distante y a menudo
cargada de desconfianza o desprecio. Su verdadera devoción está puesta en la fauna y flora marina,
a la que veneran y protegen con fervor casi religioso.
A pesar de su aislamiento, los Lidiks son reconocidos —y temidos— por sus avances en ciencia e
investigación, especialmente en áreas desconocidas para las razas de la superficie. Su mente es
brillante, analítica y pragmática, y no dudan en emplear su conocimiento para obtener ventaja sobre
otros.
Físicamente, los Lidiks poseen aletas retráctiles, que les permiten desplazarse velozmente bajo el
agua y desaparecer cuando emergen en tierra. Tienen branquias funcionales, pero también
pulmones, aunque estos últimos limitados: pasar demasiado tiempo fuera del agua provoca en ellos
problemas respiratorios severos. Su piel, de colores tan variados como los peces del mar, necesita
mantenerse constantemente húmeda; de lo contrario, comienza a agrietarse, endurecerse e incluso
pudrirse, un proceso doloroso y peligroso que solo puede evitarse mediante una hidratación
constante.
Sus dientes, afilados y dispuestos en dos hileras, reflejan su naturaleza depredadora, siempre listos
para desgarrar carne o intimidar. Pueden pasar largas temporadas sin comer o dormir, siempre que
tengan acceso al agua, de la cual obtienen parte de su energía vital. Son extremadamente
inteligentes, astutos y manipuladores, capaces de tejer complejas redes de influencia sin necesidad
de exponerse directamente.
Los Lidiks son, en esencia, los señores ocultos de las profundidades, guardianes de secretos que
ningún mortal de la superficie debería conocer.
HADAS
No te dejes engañar por su aspecto delicado y encantador: las hadas son guerreros natos, seres
forjados en magia y combate, envueltos en apariencias florales o rasgos de adorables insectos que
ocultan su verdadera naturaleza. Su magia es inigualable, poderosa y ancestral, transmitida a cada
hada desde el momento de su nacimiento.
Cada hada nace con un cargo predestinado, una responsabilidad que marca su lugar en la sociedad y
su camino en la batalla. Con ese cargo reciben un arma sagrada, un objeto místico que comparte su
sangre y esencia vital. Estas armas, aunque poseen una forma principal, tienen la capacidad de
transformarse en hasta cuatro formas distintas, cada una con un poder único, adaptándose a las
necesidades del combate o del ritual, al estilo del legendario Chastiefol.
Pero su destreza no solo reside en la guerra. Las hadas son también maestras cerveceras, y la mejor
cerveza del mundo —espesa, aromática, con un retrogusto casi místico— solo puede encontrarse en
sus dominios. Aman beber… y no solo eso: adoran emborracharse, convirtiendo cualquier reunión
en una celebración caótica y ruidosa. Muchos incluso llevan su afición al exceso, entregándose a las
flores alucinógenas, hongos y todo tipo de sustancias psicotrópicas, alterando su percepción del
mundo y potenciando su conexión mágica de formas impredecibles.
Detrás de su brillo y color, las hadas esconden un espíritu indomable: feroces, leales y salvajes,
siempre listas para defender su tierra o perderse en los delirios de una noche sin fin.
ENANOS
Los enanos son una raza forjada en las profundidades de la tierra, conocidos por su habilidad
incomparable en la minería y el trabajo de los metales. Su estatura robusta y su resistencia física
solo son superadas por su astucia y meticulosidad.
Lo que los distingue no es solo su destreza manual, sino su magia única, la cual se manifiesta a
través de sus cinco sentidos, potenciándolos más allá de lo humano. De todos ellos, el sentido de la
vista es el más afinado: los enanos pueden percibir vetas de minerales ocultas, impurezas invisibles
al ojo común, e incluso rastros de energía mágica en las rocas, como si la tierra misma les hablara al
mirar. Su olfato, oído, tacto y gusto también les sirven para descifrar los secretos del subsuelo,
haciendo de su magia algo profundamente sensorial e intuitivo.
A pesar de su talento, los enanos son reservados y cautelosos por naturaleza. Su confianza no se
entrega fácilmente, ni siquiera entre los miembros de su propia raza. Cada amistad o alianza es
como una gema rara, ganada con esfuerzo y tiempo. Desconfían de los forasteros, y prefieren
mantener sus secretos, conocimientos y tesoros bien guardados en las entrañas de sus dominios.
Para los enanos, la profundidad lo es todo: tanto la profundidad de las minas como la de las
relaciones que cultivan. Y mientras más hondo se cava, mayor es el valor de lo que se encuentra.