Apelación de Concubinato en Venezuela
Apelación de Concubinato en Venezuela
EN SU NOMBRE
JUZGADO SUPERIOR CUARTO EN LO CIVIL, MERCANTIL, TRÁNSITO Y BANCARIO DE
LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS.
-I-
IDENTIFICACIÓN DE LAS PARTES
PARTE ACTORA: Ciudadana L.D.V.G.R., venezolana, mayor de edad, de este
domicilio y titular de la cédula de identidad Nro. V- 5.009.307.
REPRESENTACIÓN JUDICIAL DE LA PARTE ACTORA: No consta de la revisión de
efectuada sobre las actas procesales que conforman el expediente que, la parte
actora, hubiera constituido apoderado judicial alguno. Se hizo asistir de los
ciudadanos J.A.S., MARIYELIS G.L., Y.N.B. y L.A.A.P., abogados en ejercicio, de este
domicilio e inscritos ante el Instituto de Previsión Social del Abogado
(INPREABOGADO), bajo los Nros. 59.213, 95.653, 14.867 y 212.273,
respectivamente.
PARTE DEMANDADA: Ciudadana M.D.M., venezolana, mayor de edad, de este
domicilio y titular de la cédula de identidad Nro. V-5.143.005; y, HEREDEROS
DESCONOCIDOS del causante W.M.V..
REPRESENTACIÓN JUDICIAL DE LA PARTE DEMANDADA: No aparece de los autos
remitidos a esta Alzada, que la parte accionada haya constituido apoderado judicial
alguno. La ciudadana M.D.M., se hizo asistir del ciudadano F.P., abogado en
ejercicio, de este domicilio e inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado
(INPREABOGADO), bajo el Nro. 68.219; y, los HEREDEROS DESCONOCIDOS del
causante, ciudadano W.M.V., representados judicialmente por la defensora ad-
litem E.C.G.G., abogada en ejercicio e inscrita en el Instituto de Previsión Social del
Abogado (INPREABOGADO), bajo el Nro. 107.375.
MOTIVO: ACCIÓN MERO DECLARATIVA DE CONCUBINATO.
Expediente Nº 14.274.-
- II –
RESUMEN DEL PROCESO
En razón de la distribución de causas efectuada, correspondió a este Juzgado
Superior, el conocimiento y la decisión del recurso de apelación ejercido a través
de diligencia suscrita los días catorce (14) y veintitrés (23) de abril de dos mil
catorce (2014), respectivamente, por la ciudadana L.D.V.G.R., debidamente
asistida por el abogado J.A.S., ya identificados, contra la sentencia dictada por el
Juzgado Noveno de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de
la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, la cual declaró SIN
LUGAR la demanda de ACCIÓN MERO DECLARATIVA DE CONCUBINATO, interpuesta
por la ciudadana L.D.V.G.R., contra la ciudadana M.D.M.; y, CONDENÓ en costas a
la parte actora, por haber resultado totalmente vencida, de conformidad con lo
establecido en el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil.
Se inició la presente acción MERO DECLARATIVA DE CONCUBINATO, interpuesta
por la ciudadana L.D.V.G.R., ya identificada, contra la ciudadana M.D.M.; también
suficientemente identificada, mediante libelo de demanda presentado en fecha
doce (12) de julio de dos mil doce (2012), ante la Unidad de Recepción y
Distribución de Documentos (U.R.D.D), del Circuito Judicial de los Juzgados de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción
Judicial del Área Metropolitana de Caracas.
Asignado como fue su conocimiento al Juzgado Noveno de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas, en virtud de la distribución de causa efectuada,
mediante auto dictado el veintiuno (21) de julio de dos mil doce (2012), previa
consignación por parte de la actora de la documentación que la fundamentaba,
procedió a su admisión; y, se ordenó el emplazamiento de la parte demandada a
los fines de que, en la oportunidad correspondiente, diera contestación a la
demanda intentada en su contra.-
Practicada la notificación personal de la parte accionada, el día veintiocho (28) de
septiembre de dos mil doce (2012), compareció ante el Juzgado de la causa la
ciudadana M.D.M., debidamente asistida por el abogado F.P.; y, en ese mismo
acto, procedió a dar contestación a la demanda intentada en su contra, en el cual
manifestó, entre otros aspectos, que el ciudadano W.M.V. y la demandante, había
procreado dos (02) hijos, de nombres A.M.G. y A.J.M., todo lo cual será analizado en
el capítulo respectivo.
A través de auto dictado en fecha once (11) de octubre de dos mil doce (2012), el
Juzgado de la causa ordenó el emplazamiento, mediante EDICTO, a los herederos
conocidos, desconocidos; y, a todas aquellas personas que tuvieran interés en el
juicio, a los fines de que, en la oportunidad fijada por el a-quo, dieran contestación
a la demanda.
Librados, publicados y consignados los edictos; y, vencido el lapso legal respectivo,
el Tribunal de la causa, mediante auto proferido el once (11) de julio de dos mil
trece (2013), designó a la abogada E.C.G.G., como defensora judicial de los
herederos desconocidos del de cujus, ciudadano W.M.V..
Notificada la defensora judicial; aceptado el cargo; y, prestado el juramento de ley,
el día siete (07) de agosto de dos mil trece (2013), procedió dar contestación al
fondo de la demanda.
Abierto el juicio a pruebas, únicamente la parte demandante promovió estas,
cuyos resultados serán analizados más adelante por este Juzgado Superior.
Seguidamente, el treinta (30) de enero del año dos mil catorce (2014), la parte
accionante, presentó escrito de informes ante el Juzgado de primera instancia.
Como ya se dijo, en fecha veintiséis (26) de febrero de dos mil catorce (2014), el
Juzgado Noveno de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de
esta Circunscripción Judicial, dictó sentencia de fondo, a través de la cual declaró
SIN LUGAR la demanda de ACCIÓN MERO DECLARATIVA DE CONCUBINATO,
intentada por la ciudadana L.D.V.G.R., contra la ciudadana M.D.M.; y, CONDENÓ en
costas a la parte demandante, de acuerdo con lo previsto en el artículo
274 del Código de Procedimiento Civil, por haber resultado vencida.
Posteriormente, los días catorce (14) y veintitrés (23) de abril de dos mil catorce
(2014), la parte accionante, como fue indicado, apeló de la referida sentencia de
primera instancia.
Oída la apelación en ambos efectos, por auto de fecha veintidós (22) de abril de
dos mil catorce (2014), el Tribunal de la causa ordenó, la remisión del expediente a
la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos (U.R.D.D), de los Juzgados
Superiores en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial
del Área Metropolitana de Caracas.
Recibidos los autos por distribución en esta Alzada, el día dos (02) de mayo del año
en curso, este Juzgado Superior fijó el lapso de cinco (5) días de despacho para que
las partes ejercieran su derecho a que este Tribunal se constituyera con asociados,
conforme a lo dispuesto en los artículos 517 y 118 del Código de Procedimiento
Civil.
El quince (15) de mayo de dos mil catorce (2014), vencido el lapso para que las
partes pudieran ejercer su derecho de pedir la constitución del Tribunal con
asociados, sin que ninguna de ellas hubiera hecho ejercicio del mismo; este
Juzgado Superior, de conformidad con lo establecido en el artículo 517 del Código
de Procedimiento Civil, fijó oportunidad para que las partes presentaran sus
informes.
En fecha trece (13) de junio de dos mil catorce (2014), únicamente la parte actora
recurrente, presentó escrito de informes.
A través de auto dictado el primero (1º) de julio de dos mil catorce (2014), este
Tribunal de Alzada fijó el lapso de sesenta (60) días continuos para dictar
sentencia, a tenor de lo dispuesto en el artículo 521 del Código de Procedimiento
Civil
Estando dentro del lapso procesal para dictar sentencia, el Tribunal pasa a hacerlo,
con base en las siguientes consideraciones:
-III-
DE LOS TÉRMINOS DE LA CONTROVERSIA
ALEGATOS DE LA PARTE ACTORA EN SU LIBELO DE DEMANDA
La ciudadana L.D.V.G.R., debidamente asistida por el abogado J.A.S., adujo en su
libelo de demanda, lo siguiente:
En lo que se refiere a la cuestión de hecho, manifestó que desde el año mil
novecientos noventa (1990), había iniciado una relación concubinaria, estable y de
hecho, con el ciudadano W.M.V.; relación que había mantenido hasta que había
fallecido, ab-intestato, en fecha once (11) de febrero de dos mil doce (2012), lo
cual constaba en acta de defunción Nro. 288, del doce (12) de ese mismo mes y
año, expedida por el Registro Civil de la Parroquia el Paraíso, Municipio Libertador,
Distrito Capital.
Que dicha unión concubinaria, se había caracterizado por ser pacífica, pública y
permanente, ayudándose y prestándose mutuo auxilio; manteniendo excelentes
condiciones de vida en común; cumpliendo en total armonía; y, con las
obligaciones y deberes con ánimo matrimonial, a tono con los valores morales que
existían en la sociedad; de la misma manera, con su familia, entre ellos, su madre,
ciudadana M.D.M..
Argumentó además que, de su unión estable de hecho, habían procreado dos (02)
hijos, mayores de edad, de nombres M.A.M.G. y A.J.M.G., respectivamente.
Que no habían obtenido bienes de fortuna, pero que, del hecho de la relación de
trabajo del causante, se habían generado unos activos, como lo eran sus
prestaciones sociales, caja de ahorro y seguro de vida; que éstos, para que
pudieran ser solicitados, la institución de la Contraloría General de la República, le
exigía, entre algunos requisitos, la declaración de únicos y universales herederos,
que en su caso particular como concubina del de cujus, W.M.V., tenía como único
medio para obtener tal declaración, la de solicitar, previamente ante el Tribunal, la
acción mero declarativa de reconocimiento de unión concubinaria; y, que no de no
presentarla, se le estaría causando un daño patrimonial, por verse imposibilitada
de reclamar el derecho que, como concubina, tenía a una parte de los bienes
patrimoniales de su difunto concubino.
En lo que respecta a la cuestión de derecho, fundamentó su pretensión en
el artículo 77 del Texto Fundamental; y, en el artículo 767 del Código Civil.
En ese sentido, adujo que la comunidad concubinaria era una presunción iuris
tantum, que sólo surtía efecto respecto a los concubinos entre sí y de sus
respectivos herederos, también entre uno de ellos, y los herederos del otro,
mediante la cual, los bienes adquiridos durante la unión concubinaria, pertenecían
de por mitad a ambos concubinos, siempre que alguno de los dos demostraran que
habían vivido permanente en tal estado, aunque los bienes cuya comunidad se
quería establecer, aparecieran a nombre de uno sólo de ellos; y, que la existencia
del concubinato, dependía de la comprobación de ciertos elementos, éstos eran, la
existencia de unión no matrimonial permanente; que ninguno de los concubinos
estuviera casado; y, que doctrinariamente se establecía además que, la unión
concubinaria brindara ante la sociedad apariencia patrimonial, así como la
existencia de efecto entre los concubinos y que éstos dieran la impresión de
guardarse mutua fidelidad; y, su convivencia fuera pública y notoria.
En último término, manifestó que de las pruebas aportadas al libelo, se daba fe de
su pretensión de acción mero declarativa judicial de unión concubinaria.
ALEGATOS DE LA PARTE DEMANDADA
EN SU CONTESTACIÓN AL FONDO DE LA DEMANDA
La ciudadana M.D.M., debidamente asistida por el abogado F.P., manifestó en su
escrito de contestación a la demanda, lo que a continuación se indica:
En primer término, manifestó que su hijo, ciudadano W.M.V., había convivido por
espacio de veintidós (22) años, con la ciudadana L.D.V.G.R..
Que durante su convivencia, había procreado dos (02) hijos mayores de edad, de
nombres M.A.M.G. y A.D.J.M., respectivamente; que habían mantenido excelentes
condiciones de vida en común con sus padres; que durante esa unión concubinaria
que habían mantenido en forma pacífica, pública y permanente, juntos,
ayudándose y prestándose mutuo auxilio; que habían hecho vida en común en
forma permanente, sin haber estado casados, con las apariencias de una unión
legítima; y, con los mismos fines atribuidos al matrimonio.
Argumentó que, los referidos ciudadanos, eran de estado civil soltero; y, que el
ciudadano W.M.V., había fallecido el día once (11) de febrero de dos mil doce
(2012).
En último lugar, solicitó que fuera admitida la contestación; sustanciada conforme
a derecho; y, que fuera declarada con lugar, en la sentencia definitiva que
recayera en la presente causa, con todos los pronunciamientos de Ley.
Por su parte, la abogada E.G.G., en su condición de defensora judicial de los
herederos desconocidos del de cujus, ciudadano W.M.V., en su escrito de
contestación a la demanda, alegó que:
Negó, rechazó y contradijo que, la ciudadana L.D.V.G.R., hubiera mantenido
relación concubinaria con el ciudadano W.M.V., quién había fallecido, ab intestato,
el once (11) de febrero de dos mil doce (2012), en la ciudad de Caracas.
Negó, rechazó y contradijo que el referido ciudadano, hubiera tenido vida en
común con la demandante; y, que esa supuesta vida en común, se hubiera
caracterizado por ser pacífica, pública y permanente, manteniendo excelentes
condiciones de vida en común, cumpliendo en armonía; y, con as obligaciones y
deberes, con ánimo matrimonial.
Negó, rechazó y contradijo igualmente que, de esa supuesta relación, los
ciudadanos W.M.V. y L.D.V.G.R., hubieran procreado dos hijos, de nombres
M.A.M.G. y A.J.M.G..
En último término, solicitó que fuera declarada sin lugar la demanda intentada por
la actora, por cuanto podían verse afectados los intereses de sus representados.
DE LOS ALEGATOS ANTE ESTA ALZADA
INFORMES DE LA PARTE DEMANDANTE
La ciudadana L.D.V.G.R., debidamente asistida por el abogado L.A.P., en escrito de
informes presentado ante este Juzgado Superior, solicitó que fuera declarada con
lugar la apelación; que fuera anulada la sentencia recurrida; y, que se declarara la
existencia de la relación concubinaria solicitada en la acción mero declarativa.
Tales pedimentos, los fundamentó en los siguientes alegatos:
Que en fecha veintiséis (26) de febrero de dos mil catorce (2014), el Juzgado de la
causa, había dictado sentencia mediante la cual había declarado sin lugar la acción
mero declarativa de reconocimiento de concubinato, entre el de cujus, W.M.V. y su
persona.
Que en el capítulo II, denominado motivación para decidir, específicamente en el
aparte titulado alegatos de la parte actora, había establecido: “…Que dicha unión
concubinaria se caracterizó por ser una relación pacífica, pública, estable y
permanente en tiempo donde imperaba el apoyo, socorro y auxilio con su
concubino y que producto de esa unión estable de hecho procrearon dos hijos…”
Que dicha afirmación, relacionada con la procreación de dos hijos, que además
había estado probada con las partidas de nacimiento, esto era, con documento
público, era sólo citada pero no analizada en la motiva de la sentencia, con lo cual
existía una falta de motivación por falta de análisis de las pruebas.
Indicó que, asimismo, en el aparte alegatos de la parte demandada, el a-quo había
citado algunos términos de la contestación de la demanda de la parte accionada,
madre del de cujus y codemandada en el proceso: “…En la oportunidad de
contestar la demanda, la codemandada M.d.M., arguyó que la ciudadana
demandante convivido su hiji (sic). W.M.V., durante el lapso de tiempo de dos (2)
años, procreando dos hijos que tienen por nombre de A.M.G. y A.J.M., haciendo
vida en común de forma permanente con la apariencia de estar casados…”
Que contrastando lo citado por el Juzgador con el escrito de contestación a la
demanda, se observaba que lo que realmente la codemandada había manifestado,
era lo siguiente: “…Yo M.d.M., antes identificada manifiesto que mi hijo W.M.V.,
(…) convivió por espacio de Veintidós (22), Con la ciudadana L.d.V.G. Rodríguez…”
Que el Tribunal había errado al citar lo afirmado por la codemandada en el escrito
de contestación a la demanda, al haber confundido los veintidós (22) años de
convivencia afirmados por la madre del de cujus, con los dos (2) años citados; y,
que habían servido como supuesto de hecho a la sentencia, lo cual evidenciaba, en
principio, un falso supuesto de hecho.
Manifestó además que, el Juzgado de la causa, en el ítem denominado de la
actividad probatoria, en el que se había limitado única y exclusivamente a calificar
el valor probatorio de cada una de las documentales que conformaban el acervo
probatorio de la acción mero declarativa intentada, sin haberlas adminiculado ni
analizado en el contexto probatorio útil y pertinente a la acción objeto del
procedimiento; que así las cosas, le había otorgado pleno valor probatorio al acta
de defunción, y el valor de documento administrativo a las partidas de nacimiento
de los hijos de la demandante y el de cujus, incurriendo en el vicio de errónea
aplicación del derecho y del principio iura novit curia, al haber utilizado normas de
la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos, a los efectos de cualificar y
valorar las partidas de nacimientos de los ciudadanos M.A.M.G. y A.M.G., esto era,
obviando el precepto cometido en el artículo 1357 del Código Civil; y, que más
aún, el Juzgador de primera instancia había valorado en forma distinta los dos
elementos probatorios, sin haber considerado que ambos emanaban de una misma
autoridad orgánica, esto era, de los mismos Registros Civiles que tenían facultades
constitucionales y legales; y, que a tal fin, cabía preguntarse que criterio jurídico
privaba, para aplicar distintos elementos normativos a las documentales en
cuestión, cuando ambas provenían de la misma institución.
Que asimismo, había negado todo el valor probatorio del instrumento contentivo
del justificativo de testigos, no obstante que le había otorgado la cualidad de
documento público, que si bien era cierto que no había sido ratificado en juicio en
el Tribunal, no era menos cierto que, no había sido impugnado ni tachado por las
partes en el proceso; y, que a todas luces, constituía, al menos, un indicio de
prueba que había debido ser valorado mediante el proceso de adminiculación
probatoria.
Adujo que el a-quo había valorado los instrumentos probatorios en forma separada,
utilizando el método fragmentario, obviando el obligatorio e imprescindible análisis
sistemático a que estaba obligado el Juzgador, esto era, nunca había hecho el
análisis integral, ni la necesaria adminiculación probatoria, a los efectos de
determinar la integralidad de las pruebas, lo cual conducía, indefectiblemente, a
un resultado evidentemente ilógico de la sentencia, toda vez que había carencia
de análisis integral y sistemático del acervo probatorio; y, por ende, contradicción
entre lo alegado, probado y lo concluido en la sentencia.
Que la sentencia nada había dicho, y menos analizado, sobre la pertinencia,
conducencia y utilidad de las partidas de nacimiento de los hijos que se había
procreado en la relación concubinaria, ciudadanos M.A.M.G. y A.J.M.G.; que
tampoco había valorado, a los efectos de la utilidad y pertinencia de la confesión
contenida en la contestación de la demanda de la demandada, con lo cual la
sentencia apelada, había incurrido en el vicio de falta de motivación por
prescindencia de análisis probatorio e ilogicidad de la sentencia, en tanto en
cuanto no había hecho una relación cinrcunstanciada entre lo alegado, lo probado
y lo decidido; y, que ello era así, porque habiendo hecho uso del argumento de
apelación a la autoridad, relacionado con la sentencia de la Sala Constitucional,
específicamente cuando citaba: “…tales como la permanencia o estabilidad en el
tiempo, los signos exteriores de la existencia de la unión (lo que resulta similar a la
prueba de la posesión de estado en cuanto a la fama y el trato, ya que la condición
de la pareja como tal debe ser reconocida por el grupo social donde se
desenvuelve así como la necesidad de que la relación sea excluyente de la otra de
iguales características debido a la propia condición de la estabilidad…”
Que el thema decidendum se había limitado a lo establecido anteriormente, no
obstante, la sentencia apelada nada había dicho sobre la probanza de tales hechos
y del tema a decidir; que sólo se había limitado a mencionar cual era el valor de
cada prueba, repitiendo la tarifa legal que establecía el legislador, sin haberlas
establecido ni aplicado el caso concreto; y, que no podía ser de otra manera, en
razón de la prescindencia total y absoluta del análisis probatorio sistemático y de
su adminiculación a los hechos que motivaban la acción.
Arguyó la parte demandante recurrente que, el a-quo, se había limitado a analizar
doctrinariamente lo que el legislador había establecido como tarifa probatoria, en
forma errónea; y, lo que el intérprete constitucional había determinado como tema
a decidir, pero que nunca había establecido la relación de los hechos con el acervo
probatorio, ésto era, la utilidad y pertinencia de la prueba; y, que menos aún,
había establecido la relación de cada prueba con cada hecho, lo cual,
indefectiblemente, lo había conducido a una decisión sin fundamentación de
carácter jurídico, por falta de adecuación normativa y por omisión de relación de
las pruebas con los hechos; ésto era, que en un mismo acto, había incurrido en
falta de motivación por silencio de prueba; y, por ende, en ilogicidad de la
sentencia.
Que ello era tan cierto, que según la sentencia vinculante de la Sala Constitucional
del Tribunal Supremo de Justicia, que había servido de argumento de autoridad a la
sentencia del a-quo, la paternidad se presumía de la relación concubinaria, lo que
en sentido contrario, no podía ser de distinta manera, a menos que hubiera
probanza de una relación adicional, lo que no estaba alegado ni probado en el
caso.
Que la sentencia en cuestión presumía de un análisis exhaustivo que no era tal,
porque como había quedado demostrado, no se había concatenado ni relacionado
las pruebas con los hechos, de tal suerte, que se obviaba la existencia de dos hijos
procreados en la relación concubinaria, al punto que ni lo habían mencionado en la
motiva del fallo; que se había descartado sin establecer el porque, la confesión
contenida en la contestación de la demanda, por la madre del concubino de cujus,
ciudadano W.M.V., en la cual se había reconocido una relación de veintidós (22)
años de concubinato; por el contrario, se había afirmado falsamente en la
sentencia que, dicha contestación de la demanda, decía que la relación era de dos
(02) años; que no se había dado ningún valor probatorio al instrumento contentivo
de justificativo de testigos, elementos estos que, en su conjunto, se proponían a
probar la existencia de la relación concubinaria, analizados separadamente sin
información sistémica, no se determinaba absolutamente nada, pero si se hubiera
realizado un análisis sistemático y exhaustivo de las probanzas, hubieran probado
la relación.
En ese sentido, invocó el criterio establecido por la Sala Constitucional de nuestro
M.T.d.J., en sentencia Nro. 00526.
En último término, alegó que como podía observarse, los hechos y el derecho
denunciados como violados por la sentencia impugnada, constituían una flagrante
violación al principio dispositivo del proceso civil; y, por ende, hacía que los
fundamentos de la sentencia, colidieran en forma grosera con la jurisprudencia
antes referida, lo que la hacía nula de toda nulidad.
-IV-
DEL FONDO DE LO DEBATIDO
Circunscrita como quedó la controversia en este juicio a los hechos antes
indicados, pasa esta sentenciadora a decidir el fondo de lo debatido en los
siguientes términos.
Como fue señalado en la parte narrativa de esta decisión, la Juez Noveno de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil del Tránsito y Bancario de la Circunscripción
Judicial del Área Metropolitana de Caracas, declaró SIN LUGAR la demanda de
ACCIÓN MERO DECLARATIVA DE EXISTENCIA DE RELACIÓN CONCUBINARIA,
interpuesta por la ciudadana L.D.V.G.R., contra la ciudadana M.D.M.; y, CONDENÓ
en costas a la parte demandante, de conformidad con lo dispuesto en el artículo
274 del Código de Procedimiento Civil, por haber resultado vencida.
Fundamentó la Juez de la recurrida, su decisión, en lo siguiente:
…- II –
Siendo la oportunidad para dictar sentencia, pasa este Tribunal a establecer los límites de la
controversia de la siguiente manera:
Alegó la parte actora en su escrito libelar que, inició una relación concubinaria con el ciudadano
W.M.V. en el año 1990 hasta la fecha de su muerte, es decir, hasta el 11 de febrero de 2012, según
consta de acta de defunción anexa marcada “A”.
Que dicha unión concubinaria se caracterizó por ser una relación pacífica, pública, estable y
permanente en el tiempo, donde imperaba el apoyo, socorro y auxilio con su concubino, y que producto
de esa unión estable de hecho procrearon dos hijos, los cuales llevan tienen por nombres M.A.M.G. y
A.J.M., según consta de anexo marcado “C”.
Aduce asimismo que, durante la unión concubinaria no adquirieron bienes de fortuna, sólo generándose
los activos correspondientes a las prestaciones sociales, caja de ahorro y seguros de vidas producto del
trabajo de su concubino.
Por su parte, la defensora judicial designada a los herederos desconocidos del de cujus W.M.V., en la
oportunidad de contestar la demanda, la rechazó y contradijo en todas y cada una de sus partes, tanto
los hechos narrados por no ser ciertos como el derecho invocado por no resultar aplicable.
Negó, rechazó y contradijo que entre la ciudadana demandante y el de cujus W.M.V., haya existido una
unión estable de hecho desde el año 1990 hasta el 11 de febrero de 2012.
Negó, rechazó y contradijo que dicha unión estable de hecho se haya caracterizado por ser pacífica,
pública y permanente, con excelentes condiciones de vida en común, y donde se haya cumplido las
obligaciones y deberes de una unión matrimonial.
Negó, rechazó y contradijo que entre la ciudadana L.D.V.G.R. y el de cujus W.M.V., hayan nacidos
hijos en común.
-&-
De la actividad probatoria
Tal y como fue indicado en la narrativa de esta decisión, sólo la parte demandante promovió los medios
de prueba que consideró pertinentes a la defensa de sus intereses, por lo que en atención a lo dispuesto
en los artículos 1354 del Código Civil, en concordancia con el artículo 506 del Código de
Procedimiento Civil, pasa esta Sentenciadora a realizar el análisis de las probanzas aportadas en
autos:
• Marcada “A”, folios (5 y 6), Copia Certificada de Acta de Defunción expedida por el Jefe Civil de la
Parroquia El Paraíso, Municipio Libertador del Distrito Capital. Al respecto, se observa que es
documento emanado de funcionario capaz de dar fe pública, se tienen por auténticos los hechos
presenciados por la autoridad, por lo que esta Sentenciadora le da pleno valor probatorio,
desprendiéndose del mismo la muerte del ciudadano W.M.V.;
• Marcado “B” y ”C”, (folios 7 y 8), Actas de Nacimientos de los ciudadanos M.A. y A.J., de las cuales
se evidencia que sus progenitores son los ciudadanos W.M.V. y L.D.V.G.R.. Al respecto, este Tribunal
en aplicación progresiva de los principios de ejecutividad y ejecutoriedad del acto administrativo,
consagrados en el artículo 8 de la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos, en virtud que el
mismo constituye un documento administrativo, se declara que el mismo goza de una presunción iuris
tantum de autenticidad y legalidad;
• Marcado “D”, (folios 9 al 11), instrumento contentivo de Justificativo de Testigos, el cual fue
evacuado ante la Notaría Pública Trigésima Segunda del Municipio Libertador del Distrito Capital, en
fecha 16 de febrero de 2012, donde los ciudadanos YEROVISCARDONA y D.G., venezolanos, mayores
de edad, de este domicilio y titulares de las cédulas de identidad Nº V-8.381.873 y V-18.002.826,
respectivamente, manifestaron conocer a los ciudadanos W.M.V. y L.D.V.G.R., que desde hace
aproximadamente 23 años establecieron su domicilio en la Parroquia caricuao, Sector R.P., UD 7,
Bloque 10, Edificio 2, Piso 2, Apartamento 2-02, Caracas, y que durante su union concubinaria
procrearon dos hijos que tienen por nombres M.A.M.G. y A.J.M.. Al respecto, destaca este Juzgado que
el Dr. H.B.L., (1.991) en su obra La Prueba y su Técnica, señala que este medio de prueba son
indudablemente documentos públicos conforme a la definición legal contenida en el artículo
1.357 del Código Civil; pero la fe pública que de ellos dimana se limita al hecho de haber declarado
los testigos sobre determinados particulares y a la existencia de un decreto judicial. La fe pública en
tales actuaciones no prejuzga sobre la veracidad o falsedad del contenido de los testimonios, los cuales
pueden ser posteriormente, controvertidos en juicio contencioso, por lo que su valoración está
circunscrita a los dichos de los testigos que participaron en la conformación extra litem del mismo, de
tal manera que, para que tenga valor probatorio, tendrá que exponerse al contradictorio, mediante la
presentación de aquéllos testigos para que ratifiquen sus dichos, y de esta forma ejerza la parte
contraria, el control sobre dicha prueba. Así pues, como quiera que durante el lapso probatorio no
comparecieron los mencionados testigos a rendir su testimonio sobre los particulares declarados,
incumpliéndose lo preceptuado en la norma contenida en el artículo 431 del Código de Procedimiento
Civil, este Juzgado lo desecha del acervo probatorio;
• Inserto a los folios 12 al 15 del presente asunto, fotostatos de las cédulas de identidad de los
ciudadanos W.M.V., L.D.V.G.R., M.A.M.G. y A.J.M., respectivamente. Al respecto, esta Juzgadora las
desecha por inconducente, por no ser el medio idóneo para probar los hechos controvertidos.
• Ratificó e hizo valer las pruebas documentales promovidas con el libelo de la demanda.
-&&-
Ahora bien, establecidos los hechos del proceso y analizadas las pruebas aportadas a los autos, observa
esta Juzgadora que la parte actora pretende el reconocimiento judicial de la relación concubinaria que,
a su decir, mantuvo con el de cujus W.M.V. hasta el día de su fallecimiento, 11 de febrero de 2012,
relación esta que si bien es cierto, se encuentra tutelada en el artículo 77 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, no es menos cierto, que en atención a su contenido y conforme a
la jurisprudencia la misma debe estar signada por una unión estable con fecha cierta de inicio, la cual
debe ser alegada por quien tenga interés, e igualmente deben ser probadas las características de dicha
relación, a saber, permanencia o estabilidad en el tiempo y demás signos exteriores de existencia de tal
unión, es decir, la prueba de la posesión del estado de concubino, ya que tal condición debe ser
reconocida por el grupo social donde se desenvuelve, igualmente que la pareja sea soltera, formada por
divorciados o viudos entre sí o con solteros, sin que existan impedimentos dirimentes que impidan el
matrimonio.
En efecto, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, mediante sentencia Nº 04-3301,
dictada en fecha 15 de julio de 2005, estableció lo siguiente:
(…omissis…)
En tal sentido, corresponde a la parte actora demostrar en juicio los requisitos que caracterizan la
unión estable de hecho, por cuanto sobre ella pesa la carga de demostrar los elementos que configuran
la relación concubinaria alegada, lo cual incluye no sólo la fecha cierta de inicio de la relación sino
todos aquellos aspectos que le permitan determinar al juez que efectivamente los hechos alegados son
ciertos.
En este sentido, de un análisis exhaustivo a las pruebas que reposan en autos, se evidencia que en el
presente caso no existen elementos suficientes que lleven a la convicción de esta sentenciadora sobre la
existencia de una unión concubinaria entre la ciudadana L.D.V.G.R., parte actora en la presente causa,
y el de cujus W.M.V., toda vez que no quedaron demostrados los hechos materiales de una unión estable
de hecho, conforme a lo previsto en el artículo 77 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, debido a que la misma no se materializó en las circunstancias de lugar y tiempo alegadas
por la accionante, en virtud de lo cual esta Juzgadora declara, SIN LUGAR la presente acción mero
declarativa. ASÍ SE DECIDE.
-III-
DISPOSITIVA
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil, se condena en
costas a la parte actora por haber resultado vencida…
Resulta interesante para la Sala resaltar que dicha norma use la voz
“unión estable” entre el hombre y la mujer, y no la de concubino o
concubina utilizada en el artículo 49.5 eiusdem; y ello es así porque
unión estable es el género, tal como se desprende del artículo 146 del
Código Orgánico Tributario, o del artículo 13-5 de la Ley de Empresas de
Seguros y Reaseguros, o del artículo 785 de la Ley de Cajas de Ahorro y
Fondos de Ahorro, siendo el concubinato una de sus especies.
Además de los derechos sobre los bienes comunes que nacen durante
esa unión (artículo 767 eiusdem), el artículo 211 del Código Civil, entre
otros, reconoce otros efectos jurídicos al concubinato, como sería la
existencia de la presunción pater ist est para los hijos nacidos durante
su vigencia .
En primer lugar considera la Sala que, para reclamar los posibles efectos
civiles del matrimonio, es necesario que la “unión estable” haya sido
declarada conforme a la ley, por lo que se requiere una sentencia
definitivamente firme que la reconozca.
Que durante su convivencia procrearon dos hijos, mayores de edad, de nombres M.A.M.G.
y A.J.M. como lo demuestran las actas de nacimientos, insertadas en los autos, que durante
esa unión concubinaria que mantuvieron en forma pacífica, pública y permanente, juntos
ayudandose y prestandose mutuo auxilio, que hicieron vida en común en forma permanente
sin estar casados, con las apariencias de una unión legítima y con los mimos fines
atribuidos al matrimonio.
Que W.M.V. y L.d.V.G.R., antes identificados eran de estado civil solteros y que el
ciudadano W.M.V., fallecio el dia 11 de febrero de 2012.
3° Cuando las partes, de común acuerdo, convengan en ello, o bien cada una por separado
pida que el asunto se decida como de mero derecho, o sólo con los elementos de prueba
que obren ya en autos, o con los instrumentos que presentaren hasta informes.
De la norma citada debemos extraer, que no sólo se trata de exención de prueba, sino que
también hay prohibición de prueba sobre los hechos admitidos por las partes. Así pues,
que el sentido de la norma y de la institución –admisión de hechos- no sólo versa sobre que
un hecho admitido debe tenerse como existente sin necesidad de prueba, sino que la ley
prohíbe probar esos hechos, por tanto si se propone prueba el juez debe rechazarla
DISPOSITIVO
PRIMERO
CON LUGAR el recurso de apelación ejercido a través de diligencias suscritas los días
catorce (14) y veintitrés (23) de abril de dos mil catorce (2014), por la ciudadana
L.D.V.G.R., demandante en este proceso, debidamente asistida por el abogado J.A.S.,
contra la sentencia dictada por el Juzgado Noveno de Primera Instancia en lo civil,
Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de
Caracas, en fecha veintiséis (26) de febrero de dos mil catorce (2014). En consecuencia,
QUEDA REVOCADO el fallo apelado, en todas y cada una de sus partes.
SEGUNDO
CON LUGAR la demanda de ACCIÓN MERO DECLARATIVA DE CONCUBINATO,
intentada por la ciudadana L.D.V.G.R., contra la ciudadana M.D.M.. En consecuencia, se
tiene que existió una unión estable de hecho entre los ciudadanos L.D.V.G.R. y W.M.V.,
desde el año mil novecientos noventa (1990), hasta el once (11) de febrero de dos mil doce
(2012).
TERCERO
Dada la naturaleza del presente fallo, no hay condenatoria en costas.
Remítase el presente expediente en su oportunidad legal al Tribunal de origen.
Déjese copia certificada de la presente decisión en el copiador de sentencias de este
Tribunal.
PUBLÍQUESE Y REGÍSTRESE
Dada, firmada y sellada en la Sala de despacho del Juzgado Superior Cuarto en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas,
a los treinta y un (31) días del mes de julio del año dos mil catorce (2.014). Años 204º de la
Independencia y 155º de la Federación.
LA JUEZ,
Dra. EVELYNA D’ APOLLO ABRAHAM.