Brenda Silvana Inga Coronel
Max Ponce Novoa
Universidad Nacional de Folklore José María Arguedas
Expresión Corporal
2025
I. EL CUERPO EMOCIONA
Para nosotros los danzantes, cultivar el cuerpo emocional implica varios aspectos clave:
Conciencia emocional: Desarrollar la capacidad de identificar, comprender y nombrar las
propias emociones. Esto implica prestar atención a las sensaciones físicas, los pensamientos
y los impulsos que acompañan a cada estado emocional.
Conexión cuerpo-emoción: Reconocer cómo las diferentes emociones se manifiestan
físicamente en el cuerpo. Por ejemplo, la alegría puede sentirse como ligereza y expansión,
mientras que la tristeza puede generar tensión en los hombros o pesadez en las
extremidades.
Expresión auténtica: Permitir que las emociones influyan en la calidad del movimiento, la
dinámica, el ritmo y la intención de la danza. No se trata de “actuar” una emoción, sino de
dejar que la emoción genuina se filtre a través del cuerpo.
Vulnerabilidad y honestidad: Estar dispuesto a mostrar una parte vulnerable de uno mismo
a través del movimiento. La danza emocionalmente resonante a menudo requiere que el
bailarín se conecte con experiencias personales y las transmita con honestidad.
Empatía y conexión con la audiencia: Un cuerpo emocional desarrollado permite al bailarín
comunicar emociones de manera efectiva al público, generando una conexión más profunda
y significativa. La audiencia puede sentir la autenticidad de la emoción transmitida a través
del movimiento.
Herramienta narrativa: Las emociones pueden ser utilizadas como una poderosa
herramienta para contar historias y transmitir mensajes a través de la danza. La forma en
que se expresan las emociones puede dar profundidad y complejidad a la narrativa
coreográfica.
Bienestar emocional: Explorar y expresar emociones a través de la danza puede ser una
forma catártica y terapéutica para los bailarines, contribuyendo a su bienestar emocional
general.