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Haití: Crisis, Violencia y Gobierno en Transición

Haití enfrenta una crisis profunda con un gobierno de facto y una creciente violencia de bandas criminales, lo que ha llevado a la población a sufrir hambre aguda. Las negociaciones para un gobierno de transición se complican, mientras el país no ha tenido elecciones desde 2016 y la intervención internacional ha sido cuestionada. La situación es crítica, con un 80% de Puerto Príncipe controlado por estas bandas, lo que dificulta el acceso a servicios básicos y la ayuda humanitaria.

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Haití: Crisis, Violencia y Gobierno en Transición

Haití enfrenta una crisis profunda con un gobierno de facto y una creciente violencia de bandas criminales, lo que ha llevado a la población a sufrir hambre aguda. Las negociaciones para un gobierno de transición se complican, mientras el país no ha tenido elecciones desde 2016 y la intervención internacional ha sido cuestionada. La situación es crítica, con un 80% de Puerto Príncipe controlado por estas bandas, lo que dificulta el acceso a servicios básicos y la ayuda humanitaria.

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Haití, un país a punto de colapsar: claves para entender el

conflicto

En medio de arduas negociaciones para la conformación de un gobierno de transición, en un


territorio sin elecciones presidenciales desde 2016, la violencia de las bandas criminales no cesa
y amenaza con hundir todavía más al estado más pobre de la región.

Por Jordana Timerman - 18 de marzo de 2024

Haití es un país al borde del abismo. Un precipicio cuyo fondo se aleja cada vez
más porque la crisis lleva años agudizándose y parece increíble que siga empeorando,
pero es lo que está pasando.

Si uno tuviera que definir de forma concreta qué es lo que está pasando hoy en
Haití, diría que se busca emprender un camino incierto hacia un gobierno de transición1
con la posibilidad de caer en una guerra civil, en un contexto de acefalía2 y de
proliferación de la violencia por parte de bandas criminales. Mientras tanto, la población
en el país más pobre de la región sufre hambre: 4,3 millones de personas padecen
hambre aguda y 1,4 millones están al borde de la hambruna, según datos de la ONU.

Las problemáticas haitianas, atadas a la intervención internacional y la corrupción


local, vienen de muy largo plazo. Haití se liberó del poder colonial en 1791. En una
historia única — detallada hace unos años en una investigación del New York Times–
fueron personas esclavizadas las que lideraron la revolución contra Francia. Y aquí la
raíz de la pobreza que afecta a generaciones: el joven país pagó reparaciones
monetarias a sus antiguos “dueños”. Los costos crueles fueron impuestos por Francia, y
Haití se encontró sin aliados internacionales por el temor a que el ejemplo revolucionario
inspirara levantamientos entre otros rincones del mundo. Así fue como Haití financió el
crecimiento de fortunas internacionales que entorpecieron su crecimiento.

Pero volvamos al presente. Hace aproximadamente algunos días, el primer


ministro, Ariel Henry, emprendió un viaje internacional que fue aprovechado por

1
Un gobierno de transición es aquel gobierno que se conforma por acuerdo político o elecciones anticipadas, luego
de un evento que altera la paz social o el normal funcionamiento de la administración pública. Este gobierno que
ejercerá funciones por tiempo menor al “usual”, procurará el orden social y/o institucional del Estado hasta tanto se
realicen nuevamente elecciones populares o se conforme un nuevo y definitivo gobierno.
2
Hablamos de acefalía cuando una institución, organización o Estado, pierde a o a las personas que están a cargo de
ellas, por decisión propia o no. Cuando un gobierno estatal queda acéfalo, las personas que fueron designadas para
un cargo dejan de estarlo y no hay quién las conduzca.
organizaciones criminales para unificarse y buscar forzar la salida del premier3,
aparentemente motivadas por un anuncio que una vez más dilataría las postergadas
elecciones.

El 2 de marzo, estas bandas asaltaron dos de los centros penitenciarios más


grandes del país, donde liberaron a los reos, sitiaron el puerto de la capital y rodearon el
aeropuerto nacional. El objetivo: que Henry no pudiera volver. El mandatario se
encontró atascado en Puerto Rico después de que República Dominicana rechazara un
plan para que retornara a Haití desde su territorio en un vuelo nocturno de helicóptero.
Ante ese escenario, las embajadas europeas mudaron a sus diplomáticos y los marines
estadounidenses evacuaron la embajada de su país.

El 11 de marzo, Henry asistió a una reunión internacional en Jamaica liderada por


países del Caribe anglófono (CARICOM), de la que participó también el secretario de
Estado estadounidense, Antony Blinken. Allí, el premier accedió a renunciar y el grupo
internacional armó un plan para que líderes haitianos formen un gobierno de transición
que llevaría al país hacia elecciones democráticas, escenario hoy incierto. Blinken
anunció el viernes que ya fueron nombrados casi todos los representantes de coaliciones
políticas y grupos de la sociedad civil que formarían el Consejo Presidencial de
Transición, con el objetivo de elegir a un primer ministro interino y un gabinete de
ministros y ayudar a organizar elecciones generales.

Los miembros del Consejo incluirían representantes del sector privado; el


Colectivo 30 de enero (agrupación de partidos políticos); Fanmi Lavalas (partido del
expresidente Jean-Bertrand Aristide); el Acuerdo Montana (un grupo de organizaciones
de políticos y de la sociedad civil); el Acuerdo 21 de diciembre (aliados de Henry); y el
Engagés pour le Développement (partido del expremier Claude Joseph). También habría
dos miembros observadores sin voto: uno representando a la sociedad civil y el otro al
sector religioso, detalla el experto en actualidad haitiana Jake Johnston (…).

El grupo político Pitit Dessalines, liderado por el exsenador Jean-Charles Moïse,


rechazó participar en el Consejo de transición y busca instalar otro con la participación

3
En este caso, el término premier refiere a un Jefe de Estado, Presidente o Primer Ministro.
de Guy Phillipe, líder rebelde en varios intentos de golpe de Estado4 contra el gobierno
de Aristide, recientemente deportado de Estados Unidos donde fue condenado por
lavado de dinero.

Otro nombre relevante a seguir es el de Jimmy “Barbecue” Chérizier, un expolicía


convertido en jefe criminal que lidera la unificación de bandas y habla de revolución
redistributiva en tono guevarista.

Vale la pena destacar que Haití no tiene elecciones nacionales desde el 2016, en
gran parte porque no están dadas las condiciones para celebrar comicios libres en un
contexto de altísima violencia criminal. En el país no hay un solo puesto electoral cubierto
y la Asamblea Legislativa dejó de funcionar el año pasado, cuando caducaron los
mandatos de los últimos 10 senadores, aunque no tenía quórum hace tiempo.

El irregular mandato de Henry

Ariel Henry gobierna de facto desde que fue asesinado el presidente Jovenel
Moïse en 2021, en lo que parece haber sido una conspiración golpista. El magnicidio5
sucedió días después de que el dirigente de 74 años fuera nombrado primer ministro,
puesto que nunca fue ratificado por la Legislatura por falta de quórum6. Ante ese
escenario, se debería haber llamado a elecciones presidenciales en un plazo que la
Constitución estipula en seis meses desde sucedida la vacante. En este caso ya pasaron
dos años y medio y eso no sucedió.

Las negociaciones a puertas cerradas para implementar el plan caribeño apuntan


también a destrabar el despliegue de una misión internacional de apoyo a la abrumada
policía haitiana, que sería liderada por Kenia, con apoyo financiero y logístico de Estados
Unidos y Canadá. Fue solicitada por el propio Henry hace un año y medio ante la ONU,
pero la larga historia de fallidos intentos internacionales de asistir Haití hace que pocos
quieran involucrarse en el territorio.

4
Un golpe de Estado puede entenderse como una forma violenta e ilegal de acceder al gobierno de un Estado por
un grupo armado (político o militar).
5
Asesinato de un presidente, jefe de Estado o mayor representante de un gobierno.
6
Cuando se reúne una legislatura, consejo o congreso, y no se llega al número mínimo de participantes necesarios
para tratar un tema, tomar una decisión o votar.
El plan de transición del CARICOM generó, además, fuertes rechazos entre
quienes aseguran que carece de legitimidad, ya que su desarrollo no fue comandado por
líderes haitianos. “Fue el apoyo estadounidense y extranjero a Henry lo que llevó la
situación a su estado más grave”, escribe el mencionado Johnston. “Pero en lugar de
permitir que se lleve a cabo un proceso verdaderamente liderado por Haití -añade el
experto-, esas mismas potencias extranjeras han optado por un pacto de estabilidad que,
al parecer, buscará asegurar un statu quo insostenible al menos en el corto plazo”.

Otros se preocupan por el rol de Kenia como líder de la misión de seguridad,


debido al preocupante historial en materia de derechos humanos que ostenta este país
africano. “La supervivencia de Haití no puede depender de Kenia. Hay que ver qué
decide el Consejo cuando esté formado. Creo que lo de Kenia es la opción de Estados
Unidos y Naciones Unidas, pero no sé si es la única para los haitianos”, señaló Monique
Clesca, representante del Acuerdo Montana, a El País. “Creo que habrá discusiones
sobre esto. Puede que tengamos problemas, pero eso no significa que no tengamos
ideas. No somos una colonia”, añadió.

Las bandas criminales que ponen en jaque la gobernanza de Haití

Crecieron de mano de partidos políticos que históricamente las usaron para


ejercer el poder y manejar los negocios ilegales. Hace varios años que dominan grandes
partes del territorio haitiano -se estima que actualmente controlan un 80% de la ciudad
capital, Puerto Príncipe, donde la gente casi no sale de sus casas-. Controlan arterias
críticas de conexión nacional, al punto tal que se hace imposible transportar ayuda
humanitaria ante los desastres naturales que con relativa frecuencia azotan el país.
Cometen actos de violencia, secuestros y violaciones para ejercer el control territorial
(algunas noticias falsas llegaron a hablar de que incurren en actos de canibalismo,
pero que hayan resultado creíbles para Elon Musk ya pintan el escenario que se vive).

Las bandas criminales operan dentro de un vacío. Ante la violencia en el país, que
incluye ataques constantes a hospitales, se hace casi imposible para muchos acceder a
la atención médica, que de todas formas carece sistemáticamente de insumos y
electricidad para funcionar. El Poder Judicial, por su parte, se encuentra impedido de
funcionar, ya que los abogados temen ir a las cortes por miedo a ser atacados en el
camino. Y los jueces que investigan casos, como por ejemplo el asesinato de Moïse, son
amenazados.

La población ya viene afligida por elecciones canceladas, procesos políticos


endebles y, previamente, un ciclo de golpes y dictaduras que duraron décadas. Como
en toda la región, la interferencia estadounidense fue lapidaria, a lo que también se
suman misiones de ayuda internacional que parecen intervenir para empeorar, como fue
la epidemia de cólera que introdujo una misión de la ONU en el 2010 y terminó con la
vida de más de 10.000 personas. El Washington Post tiene una buena cronología de
la época post-dictadura que comienza en 1986.

Muchos se preguntan cuán efectivo sería cualquier plan que no incluya a los
líderes criminales que ejercen el poder fáctico. La historia dramáticamente se encuentra
en pleno desarrollo y un país con más de 11 millones de habitantes implora por una
solución urgente a tantos años de inestabilidad.

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