Proclama de Compromiso y Defensa de la Justicia
Al Juzgado de Primera Instancia N°5, a sus integrantes y
funcionarios, me dirijo respetuosamente en mi carácter
de abogado y representante legal, con la firme
convicción que guía mi ejercicio profesional y mi
compromiso ético irrestricto:
Como profesional del derecho, he prestado juramento
solemnemente, comprometiéndome a defender los
derechos constitucionales, garantizar el debido proceso y
velar por el correcto y transparente funcionamiento del
sistema de justicia, conforme a las normas y principios que
rigen nuestra República.
En virtud de ese juramento, y en mi calidad de integrante
activo de esta sociedad, asumo la responsabilidad
indelegable de ser guardián del decoro, la legalidad y la
transparencia en todas las actuaciones judiciales y
administrativas.
Por ello, manifiesto que no permitiré que ningún órgano,
funcionario o poder del Estado utilice su posición para
actuar fuera de los límites que las leyes establecen, ni que se
vulneren los plazos, procedimientos o garantías que
protegen a las partes y a la comunidad.
Resulta especialmente grave que la medida de embargo por
el 18% del sueldo de la Srta. [Nombre], único sostén de
familia y madre de dos hijos menores, haya sido dispuesta
sin la debida consideración de su situación vulnerable, ni el
análisis riguroso de los efectos que tal medida produce en la
subsistencia de su grupo familiar.
Asimismo, dejo expresamente manifestado que persistiré en
enmendar todas las irregularidades detectadas, utilizando
para ello todos los recursos y fueros que correspondan,
hasta que se haya hecho justicia plena.
En este sentido, el embargo en cuestión pasa a ser un tema
menor dentro de un reclamo mucho más amplio que busca
restablecer la legalidad, la transparencia y la protección de
derechos fundamentales.
Mi compromiso es total y absoluto: denunciaré y combatiré
toda irregularidad, arbitrariedad o desviación de poder, aún
si ello implica enfrentar a cualquier estructura que pretenda
eludir la justicia y el orden jurídico.
Esta postura se funda en los siguientes preceptos legales y
éticos:
• Artículo 18 de la Constitución Nacional, que garantiza el
derecho al debido proceso y la igualdad ante la ley.
• Artículo 14.1 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (Pacto de San José), que protege el
acceso a la justicia y la defensa técnica.
• Ley 5177 de la Provincia de Buenos Aires, que establece el
deber del Colegio de Abogados de velar por el decoro
profesional y la correcta administración de justicia.
• Código de Ética Profesional del Abogado, que impone la
obligación moral de denunciar toda conducta que afecte la
imparcialidad y el buen funcionamiento del servicio judicial.
• Artículo 639 del Código Procesal Civil y Comercial, que
establece límites y garantías para la ejecución sobre
salarios, especialmente cuando afectan la subsistencia del
deudor y su familia.
Finalmente, hago un llamado a la reflexión y al compromiso
de todos los actores involucrados en la administración de
justicia.
Porque la justicia no es un mero trámite ni una formalidad
burocrática, sino el pilar fundamental que sostiene la paz
social, la confianza ciudadana y la vigencia plena de los
derechos humanos.
En defensa de ese ideal, como abogado y ciudadano,
reafirmo mi vocación de servicio público y mi
inquebrantable compromiso con la legalidad, la
transparencia y la dignidad de la justicia.
No claudicaré en esta misión, porque sólo así podremos
construir un sistema judicial digno, confiable y respetado
por todos.
Asimismo, solicito respetuosamente que esta proclama
sea tenida por incorporada al expediente, a fin de que
conste en autos mi firme compromiso y la denuncia
pública de las irregularidades señaladas, sin perjuicio
de mi renuncia formal como apoderado en el presente
proceso.
Sin otro particular, saludo a los integrantes del Juzgado N°5
muy atentamente.
— Dr. Matías Esteban Di Marco