Ficha de catedra modulo 2- materiales
Módulo 2: Necesidades Básicas y Salud del Adulto Mayor - Un Marco
para el Cuidado Integral
El cuidado integral del adulto mayor demanda una atención
meticulosa a sus necesidades básicas y una comprensión de las
particularidades de su salud. Este módulo explora los aspectos
fundamentales para brindar una asistencia de calidad y segura.
Higiene y Cuidado Personal:
La higiene y el cuidado personal son esenciales para mantener la
salud física, prevenir infecciones y promover el bienestar
psicológico del adulto mayor (Eliopoulos, 2018).
Higiene Corporal: El baño, ya sea en ducha, bañera o en cama
para personas con movilidad reducida, debe realizarse de
manera regular, respetando la intimidad y preferencias del
adulto mayor (Touhy & Jett, 2020). La higiene bucal,
incluyendo el cepillado de dientes y el cuidado de prótesis
dentales, previene infecciones y problemas de salud oral
(NIDCR, 2023). El cuidado de la piel implica la limpieza suave,
la hidratación para prevenir la sequedad y la inspección
regular para detectar posibles lesiones o úlceras por presión
(Agency for Healthcare Research and Quality, 2014). El
cuidado del cabello y las uñas contribuye a la higiene general
y al bienestar estético.
Vestido y Arreglo Personal: Asistir en el vestido y desvestido,
así como fomentar el arreglo personal (peinarse, afeitarse),
promueve la autonomía y la autoestima del adulto mayor
(Baltes, 1995). Se deben considerar las preferencias
individuales y facilitar prendas cómodas y seguras.
Prevención de Úlceras por Presión: Las úlceras por presión
son lesiones cutáneas graves que pueden desarrollarse en
personas con movilidad limitada (National Pressure Ulcer
Advisory Panel, 2019). La prevención es fundamental e
incluye la movilización regular y cambios de posición, el uso
de superficies de apoyo adecuadas, la inspección diaria de la
piel y una nutrición e hidratación adecuadas (European
Pressure Ulcer Advisory Panel, National Pressure Ulcer
Advisory Panel and Pan Pacific Pressure Injury Alliance,
2019).
Alimentación y Nutrición:
Una nutrición adecuada es crucial para mantener la salud, la
energía y la funcionalidad del adulto mayor (American Geriatrics
Society, 2014).
Cambios Fisiológicos y Necesidades Nutricionales: El
envejecimiento conlleva cambios fisiológicos que pueden
afectar el apetito, la digestión y la absorción de nutrientes,
así como aumentar las necesidades de ciertos nutrientes
(Roberts et al., 2012). Se requiere una ingesta adecuada de
proteínas, calcio, vitamina D, vitamina B12 y fibra, entre
otros.
Dietas Terapéuticas Comunes: Muchas condiciones de salud
prevalentes en adultos mayores (diabetes, hipertensión,
enfermedad renal) requieren dietas terapéuticas específicas,
que deben seguirse estrictamente bajo la supervisión de un
profesional de la salud (ADA, 2023; AHA, 2021; NKF, 2021).
Hidratación y Prevención de la Deshidratación: La
deshidratación es un riesgo significativo en adultos mayores
debido a la disminución de la sensación de sed y la menor
capacidad de los riñones para conservar líquidos (Popkin,
D'Anci, & Rosenberg, 2010). Fomentar la ingesta regular de
líquidos es esencial.
Problemas de Deglución (Disfagia): La disfagia, o dificultad
para tragar, es común en adultos mayores y puede llevar a
aspiración y neumonía (Logemann, 1998). La identificación
temprana de signos como tos o atragantamiento durante la
comida, la modificación de la textura de los alimentos y la
adopción de posturas seguras son importantes. Ante la
sospecha de disfagia, se debe alertar al equipo de salud.
Cuidados Básicos y Actividades de la Vida Diaria (AVD):
La asistencia en las AVD busca apoyar la autonomía del adulto
mayor en la realización de las tareas cotidianas (Katz et al., 1963).
Movilización y Transferencias Seguras: Aplicar técnicas
seguras para ayudar al adulto mayor a moverse en la cama,
levantarse, sentarse y caminar, minimizando el riesgo de
caídas y lesiones tanto para el cuidador como para la persona
cuidada (Tideiksaar, 2010).
Ayuda para Vestirse y Desvestirse: Facilitar la elección de
ropa cómoda y segura y brindar asistencia según sea
necesario, fomentando la independencia.
Asistencia en la Alimentación: Ofrecer ayuda para comer,
asegurando una postura adecuada y respetando las
preferencias y necesidades dietéticas.
Apoyo en la Higiene Personal: Asistir en el baño, la higiene
bucal y otras tareas de cuidado personal, respetando la
intimidad.
Control de Esfínteres: Brindar apoyo y asistencia en el manejo
de la continencia urinaria e intestinal, utilizando ayudas si es
necesario y manteniendo la higiene.
Salud y Patologías Comunes:
El conocimiento de las patologías prevalentes en la vejez es
fundamental para un cuidado informado (Hazzard et al., 2017).
Enfermedades Prevalentes: Las enfermedades
cardiovasculares (hipertensión, cardiopatía isquémica),
respiratorias (EPOC, asma), osteoarticulares (artrosis,
osteoporosis), metabólicas (diabetes, dislipidemia) y
neurológicas (Alzheimer, Parkinson) son comunes y requieren
una comprensión de sus manifestaciones y cuidados
específicos.
Signos y Síntomas de Alerta: El cuidador debe estar atento a
signos y síntomas que puedan indicar un problema de salud
agudo o una exacerbación de una condición crónica, como
cambios repentinos en el estado mental, dolor torácico,
dificultad para respirar, debilidad o caídas frecuentes.
Importancia de la Adherencia al Tratamiento Médico:
Asegurar que el adulto mayor tome sus medicamentos según
lo prescrito y asista a sus citas médicas es crucial para el
manejo de sus condiciones de salud (Haynes, Ackloo, Sahota,
McDonald, & Yao, 2008).
Primeros Auxilios y Emergencias Geriátricas:
La capacidad de responder adecuadamente ante emergencias
puede salvar vidas (American Heart Association, 2020).
Evaluación Inicial y Signos Vitales: Saber cómo evaluar la
respuesta de la persona, verificar la respiración y la
circulación, y tomar los signos vitales básicos (pulso,
respiración, temperatura).
Manejo Básico de Emergencias: Conocer los protocolos
básicos para el manejo de caídas, heridas, quemaduras y
atragantamiento, incluyendo las maniobras de Heimlich
adaptadas si es necesario.
Reanimación Cardiopulmonar (RCP) Básica Adaptada: Estar
capacitado en RCP básica, conociendo las modificaciones para
adultos mayores, aunque la decisión de realizarla puede
depender de las directivas previas del paciente.
Identificación y Activación del Sistema de Salud: Reconocer
cuándo una situación requiere atención médica urgente y
saber cómo activar los servicios de emergencia de manera
rápida y precisa.
En resumen, el Módulo 2 proporciona un marco esencial para el
cuidado de las necesidades básicas y la salud del adulto mayor. La
aplicación de estos conocimientos y habilidades contribuye
significativamente a la calidad de vida, la seguridad y el bienestar
de las personas mayores bajo nuestro cuidado.
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Agency for Healthcare Research and Quality. (2014).
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