LA COMUNICACIÓN O EXPRESION ORAL
FORMAS DE LA EXPRESION ORAL:
CHARLA
EXPOSICION
INDIVIDUALES
CONFERENCIA
DISCURSO
Familiar
Privada
Laboral
Conversación Dialogo
Mesa redonda
Panel
Debate
COLECTIVAS Phillips 6-6
Pública Disertación
Foro
Simposio
Congreso
Seminario
Juicio educativo
Abierta Dirigida
No dirigida
Entrevista o bien: De presión
Mixta
Cerrada
IMPORTANCIA DE LA EXPRESIÓN ORAL EN PÚBLICO
En el mundo actual, el tema de la comunicación ha adquirido una extraordinaria
importancia y esto es debido a la necesidad de relación entre todos los niveles y en las
actividades más diversas. De aquí la importancia de observar dos aspectos fundamentales:
Saber transmitir las ideas y
Saber hacerse comprender por los demás.
Por otra parte, para coordinar las actividades públicas es necesario que las personas se
expresen oralmente.
Se debe hablar bien, de modo coherente, convincente y preciso.
Esto se refiere a la presentación de una idea o tema por parte de un emisor. Los rasgos que
definen el aspecto oral de la comunicación son su carácter utilitario y la intención que busca
el hablante al comunicarse así mismo, estos elementos determinarán el intercambio o no de
ideas con el auditorio.
Ahora bien, la exposición oral puede ser individual o grupal. En la primera están
comprendidos el discurso, la conferencia, la exposición y la charla. En la grupal están
integrados entre otras la mesa redonda y el panel. Por su parte, la posibilidad de efectuar
prácticas frecuentes de expresión oral individual y/o grupal en el aula tiene un elevado valor
formativo, contribuyendo de manera eficaz al desarrollo las habilidades y destrezas de
comunicación de los/as estudiantes.
Es conveniente advertir que en el mundo contemporáneo casi todos los tipos de comunicación
oral pueden reforzarse provechosamente con el empleo de material didáctico como
transparencias, videos, diapositivas, etc., cuando se sabe emplearlos adecuadamente.
FORMAS INDIVIDUALES DE LA EXPRESIÓN ORAL EN PÚBLICO
El discurso:
Es una forma de expresión oral que se utiliza para ocasiones significativas, sobre un tema
relacionado con la actividad o evento en que se pronuncia, por ejemplo, para conmemorar el
centenario del natalicio de Don Benito Juárez; para la inauguración de una institución de
importancia social relevante; la toma de posesión de algún nuevo funcionario; para los cierres
de campaña de los candidatos presidenciales, etc.
El discurso es un instrumento que se usa para comunicar a otros, nuestros conocimientos,
sentimientos o convicciones.
El éxito del orador con su discurso dependerá de la intención del mismo, del dominio del
tema, la confianza en sí mismo que le permita facilitar su información, sus argumentos y la
destreza expositiva. Cuando su finalidad es persuasiva, el uso de esta forma de comunicación
será para ejercer una especial influencia sobre las decisiones de los oyentes.
El discurso puede ser leído, memorizado o improvisado. Para oradores u oradoras
principiantes es recomendable, realizar de antemano algunas pruebas o ensayos. En cuanto a
la improvisación, su éxito depende en gran parte de la experiencia previa en el uso de la
palabra en circunstancias parecidas, así como de la mayor o menor familiaridad que tengamos
con la temática del caso.
La conferencia:
La conferencia es una disertación en público con carácter predominantemente expositivo o
argumentativo. Se pronuncia ante oyentes invitados para un evento cuyo punto central, a
veces único, es precisamente el desarrollo de la conferencia. Cuando el caso lo amerita, un
representante de los organizadores hace la presentación del conferenciante. Aunque es una
regla formal la de conceder una ronda de preguntas o coloquio, a veces las circunstancias en
que se efectúa la conferencia le permiten al conferenciante tomar la decisión de suspender
dicho coloquio.
Esta forma de comunicación oral permite que el o la conferenciante proporcione a muchos
en poco tiempo información sobre un tema específico de manera sistemática. El propósito es
aumentar la información del auditorio en un área del saber. La conferencia pide calidad
científica, artística, etc. y, generalmente, es leída, aunque también es válido hablar en base a
un guión específicamente preparado por el propio conferenciante, y esto lo llegan a hacer
quienes tienen conocimientos y experiencia práctica en el tema de interés. En general es
recomendable que la conferencia no exceda la hora de duración ni que dure menos de veinte
minutos.
Requisitos para una conferencia eficaz:
Expresarse con claridad: es decir, ofrecer información que sea fácilmente
comprensible.
Usar un lenguaje apropiado: que se ajuste a las preferencias y nivel cultural de los
escuchas.
Eliminar expresiones vagas o muy generales.
Evitar repeticiones, pues le restan elegancia.
Huir del titubeo: emplear términos de uso común sin llegar a la mediocridad y a lo
vulgar.
La Exposición:
Es una forma de expresión oral presente directa o indirectamente en nuestra vida cotidiana
que se expresa a través de discursos que se escuchan frecuentemente en la radio, la TV, las
clases escolares, de preparación, actualización, etc., difundiendo temas de interés.
Esta forma de la expresión oral también esta relacionada con las necesidades de aprender o de
tener conocimientos, pero exige una oratoria menos formal que la que se pide en una
conferencia.
Consiste en el desarrollo de ideas sobre un tema determinado delante de público para
informar o convencer.
El dominio de esta forma de expresión proporciona herramientas para expresar nuestros
conocimientos de manera clara y convincente sobre algún tema concreto así como nuestras
experiencias y opiniones en situaciones en que sea necesario.
Charla:
Parecido a la conferencia es el tipo de comunicación llamado charla. La charla es una
reunión de personas donde un expositor proporciona información y dialoga con los
asistentes.
La charla reviste menor solemnidad y formalismo, y no suele ser leída.
Simposio o Simposium
Es una reunión de expertos o especialistas que se reúnen para discutir y analizar un tema
específico desde diferentes perspectivas.
Origen:
La palabra proviene del griego "sympósion", que significa "beber juntos" y hacía referencia a
un banquete en la antigua Grecia donde se discutía sobre diversos temas.
Propósito:
Actualmente tiene como objetivo principal la exposición y discusión de un tema de interés
común por parte de expertos, con el fin de profundizar en el conocimiento y generar debate.
Estructura:
Los simposios suelen estar estructurados en sesiones donde los participantes (expertos)
presentan sus ideas, perspectivas y conclusiones sobre el tema central, a menudo con un
coordinador que facilita la discusión y el debate.
Ejemplos:
Se pueden encontrar simposios en diversas áreas, como la ciencia, la medicina, la tecnología,
las humanidades, entre otras.
Congreso
Los congresos son reuniones de personas que comparten un interés o antecedente común. Su
objetivo es discutir temas, ideas y trabajos relacionados con un asunto que les concierne.
Características de los congresos
Se reúnen expertos, profesionales o personas interesadas en un campo específico
Se intercambian conocimientos, se presentan investigaciones y se discuten temas
relevantes
Se transmiten enseñanzas, nuevas técnicas o actualizaciones sobre un tema o líneas de
investigación específicas
Se establecen contactos y redes de colaboración
Tipos de congresos
Científicos, Académicos, Culturales, Artísticos, Tecnológicos, Sociales, Sindicales, Privados,
Generales o mixtos.
Organización de congresos
Se requiere un espacio considerable, que cuente con los adelantos tecnológicos
adecuados
Se precisa una organización apropiada, en donde se cumpla un protocolo de actuación
Se debe cubrir ciertos aspectos, como el alojamiento de los que van a acudir
Se debe definir el público que asistirá al evento
Se debe fijar presupuestos
Se debe realizar la promoción temprana del evento
FORMAS GRUPALES DE LA EXPRESIÓN ORAL EN PÚBLICO
El diálogo:
Es uno de los medios de comunicación más eficaces. Tiene como propósito reunir un grupo
afín para intercambiar y analizar informaciones o experiencias, así como intentar la solución
del problema que constituye su objeto. Además, recomendar una acción o definir una
situación específica con la cooperación de todos los reunidos.
En algunos lugares, el diálogo se toma como equivalente de “mesa redonda” o de “rueda de
prensa”, mientras que en otros tiene el sentido genérico de “reunión concertada para tratar
un tema”. Entendiendo el diálogo en esta última acepción, la forma de programarlo y
desarrollarlo dependerá tanto del tema a tratar, como de los objetivos que se proponen sus
organizadores. En cualquier caso, el diálogo implica grupo y requiere previsión y
preparación
La mesa redonda
Por mesa redonda se suele entender un diálogo ante un auditorio, desarrollado por un grupo
seleccionado de personas (por lo general de tres a seis) bajo un moderador. Predomina el tono
conversacional, y no hay lugar para “discursos” ni de los integrantes ni del moderador. El
Diccionario de la Real Academia Española define la mesa redonda como: “Grupo de personas
versadas en determinada materia que se reúnen para confrontar sus opiniones sin diferencia
de jerarquía entre los participantes”.
Características de la mesa redonda
1. La reunión puede ser informal o formal.
2. Se puede mantener un control limitado del campo y de la dirección de la discusión
mediante un análisis mediante un análisis anterior llevado a cabo entre los participantes,
definiendo el esquema de la discusión al auditorio, inmediatamente antes de presentar la
mesa redonda o por las actividades del moderador.
3. Puede exponer y enfocar diferentes puntos de vista, diferentes hechos y diferentes
actitudes sobre un tema.
4. Permite un máximo de acción y de interestimulación entre los integrantes de la mesa.
5. A menudo aumenta el interés del auditorio en el tema debido a la presentación activa y
dramática de la materia que se trata, las diferencias de opinión, la competencia, etc.
6. Es un método útil para definir los puntos de acuerdo, los campos de desacuerdo y de llegar
a un acuerdo.
7. Reparte la responsabilidad, ya que requiere previa reflexión y recolección de datos por los
integrantes de la mesa redonda.
El panel
Según el diccionario panel es “un grupo de personas seleccionadas para tratar en público un
asunto”. Los integrantes del panel, por lo general de 4 a 6 personas, presentan aspectos
importantes de un tema, para que los oyentes obtengan así una visión relativamente completa
acerca del mismo. Existen varias modalidades para la presentación en público del panel
A veces, el desarrollo consiste en una conversación básicamente informal entre los panelistas.
En este caso, los participantes no “exponen”, no “hacen uso de la palabra”, no actúan como
“oradores”, sino que dialogan, conversan, debaten entre sí el tema propuesto, desde sus
particulares puntos de vista y especialización, pues cada uno domina una parte del tema
general. Se espera que las participaciones tengan una secuencia coherente, así como un
desarrollo razonado, objetivo, sin derivar en disquisiciones ajenas o alejadas del tema, ni en
apreciaciones demasiado personales. Un/a coordinador/a o moderador/a cumple la función de
presentar a los miembros del panel ante el auditorio, ordenar la conversación, intercalar
eventuales preguntas aclaratorias, controlar el tiempo, etc.
Según otra modalidad, muy usual, se asigna un turno, con tema definido y tiempo fijo, a cada
panelista. En este caso, los panelistas intervienen en el orden previsto; por lo regular, las
aportaciones consisten en breves trabajos escritos, que sus autores/as leen ante el público.
Como en el caso anterior, corresponde al moderador hacer la presentación de los panelistas,
controlar el tiempo y demás actuaciones que garanticen el buen desarrollo del programa.
En cualquiera de sus modalidades, y según el tiempo lo permita, es posible “abrir el panel al
público”, o sea, permitir observaciones o preguntas de los asistentes, dirigidas al panel en
general o a uno/a de sus miembros. La función de conceder la palabra es responsabilidad del
moderador.
El debate
La función del debate es la de poner en discusión, ante el público, a dos expertos que, bajo la
guía de un moderador, sostienen tesis que chocan entre sí, sobre un tema conocido por el
auditorio.
En todo debate existe un ponente que presenta la tesis y trata de defenderla a toda costa
contra todo y contra todos. Por otro lado, la parte contraria, partidaria de la tesis opuesta,
combate la de su oponente con todas las armas legítimas a su alcance.
Piénsese, por ejemplo, en los debates de carácter político, a los que se recurre frecuentemente
en período electoral. El debate ofrece la oportunidad de conocer todos los aspectos en pro y
en contra de una determinada idea, mediante una continua exposición de argumentos,
elaborados por personas que tienen un gran conocimiento acerca del tema controvertido.
Juicio Educativo
Un es un acto que afirma o niega un predicado de un sujeto en el ámbito de la educación. Es
un elemento complejo que se diferencia del concepto o aprehensión simple.
Elementos del juicio educativo
Se basa en la comparación de dos ideas o conceptos
Se establece una relación entre los elementos comparados
Se afirman o niegan los elementos que determinan la relación
Escenarios del juicio educativo
Se pueden explorar escenarios del juicio educativo desde posiciones literarias, filosóficas y
pedagógicas
Se pueden indagar diferentes escenas y personajes propios de estos escenarios
Se pueden contraponer ideas para desmantelar las estructuras sobre las que se montan
Importancia del juicio educativo
El juicio educativo es un acto que se distingue del concepto o simple aprehensión por su
mayor complejidad
Juicio legal
Es una forma de discusión oral y supone todo un proceso en el que se busca inculpar o liberar
la pena a un individuo o entidad que se acusa ante la ley.
Se lleva a cabo ante un juez para resolver conflictos entre personas o demostrar hechos
legales.
Etapas de un juicio
Las partes presentan sus casos iniciales
Cada parte presenta pruebas
Los abogados interrogan a los testigos de la otra parte
Las partes presentan sus argumentos finales
El juez o el jurado deliberan y llegan a un veredicto
Tipos de juicios Civil, Penal, Contencioso-administrativo, Laboral.
Participantes en un juicio
Las partes: Son los bandos en litigio, que pueden ser personas naturales u
organizaciones
El juez: Es la persona autorizada por el Estado para ejercer la jurisprudencia
Los abogados: Representan a las partes en el juicio
Los testigos: Presentan pruebas para apoyar el argumento de su parte
El jurado: Acompaña la labor del juez y llega a una decisión pública
Objetivo del juicio
El juicio es una forma de resolver un conflicto de manera pacífica y formal, dentro del marco
de las leyes que rigen la sociedad.
Congreso
Se llama congreso, en un sentido similar, a la reunión -periódica u ocasional- de los
integrantes de un organismo o una entidad para el tratamiento de cuestiones que fueron
fijadas con anterioridad.
Es una junta de individuos que se desarrolla con la intención de debatir, analizar asuntos de
interés y como conclusión, marcar el rumbo que ha de seguir la organización que efectúa
dicha forma de expresión oral.
Las organizaciones públicas, sociales o privadas en su ámbito se encargan de hacer balances
de lo vivido durante determinados periodos de tiempo y analizan también los logros, fracasos
y las condiciones que hicieron posibles unos u otros aspectos. Así mismo, proponen
determinadas acciones a llevar a cabo en un siguiente periodo. Todo esto se efectúa mediante
la realización de Congresos anuales o bianuales, etc.
Para ello las directivas anuncian la realización del Congreso X y señalan cuáles serán los
temas a tratar, convocan a los agremiados o a sus representantes a partir en los distintos
temas, formando grupos en los que en cada uno se trata un tema en particular, se hacen
debates y se votan las distintas posiciones para el trato del tema. De cada grupo de trabajo
sale la posición mayoritaria que se lleva a la sesión plenaria y también por discusión en la
misma sesión se obtienen las directrices que presidirán a la organización en el siguiente
periodo.
CUALIDADES DE LA EXPRESIÓN ORAL
Buena dicción
La dicción es la forma de pronunciar y articular los sonidos. En la exposición oral, todo
comunicador debe articular bien los sonidos a fin de hacerse comprender claramente.
La precisión y la nitidez de la información permiten una comunicación más efectiva. De igual
modo, un tono adecuado de no bajar ni exagerar la frecuencia tonal contribuiría a mantener y
desarrollar el interés del público.
Fluidez
Consiste en la facilidad que posee el informante para expresarse. Su estilo al hablar o
expresar sus ideas frente a un público resulta preciso, sin muletillas y sin obstáculos
expresivos.
El orador que se expresa con fluidez toma en cuenta las diferentes pausas lingüística o
fisiológicas. Además, evita las repeticiones innecesarias y que afectan su dicción.
Entonación:
Al expresarnos oralmente, nuestra voz puede cambiar de tono y altura musical en cada unidad
informativa. De esta manera se forma una curva melódica llamada entonación. Esta
dependerá de la intención y de las características expresivas del orador.
La intención puede ser afirmativa, interrogativa, exclamativa, de duda, temor, etc.
En la entonación se distinguen dos aspectos:
a. Ascendente: se traduce en elevación de la voz.
b. Descendente: se produce una retención y bajada de la voz.
CONDICIONES DE LA EXPRESION ORAL
Ya hemos visto que la comunicación oral está en todas partes y que aproximadamente el 80%
de nuestro tiempo lo utilizamos para este tipo de comunicación .
Son formas sobresalientes de la expresión oral: La conversación, la entrevista, la disertación y
el discurso; en las cuales se organiza el intercambio de información, de puntos de vista y de
propuestas, organizando diálogos entre dos personas, comunicaciones entre grupos pequeños
y entre grupos grandes, sobresaliendo en las formas de la comunicación hablada y masiva: las
mesas redondas, los paneles, las juntas, las asambleas, los mítines, los foros, los encuentros,
etc. Así como por el uso de las formas artísticas en festivales, peñas, conciertos, programas de
radio y TV, etc para difundir la poesía, el canto, obras de teatro, etc.
La importancia de la palabra hablada era motivo de reflexión desde los tiempos
del imperio romano, al respecto Cicerón contaba que Craso decía:
“Nada hay en mi juicio más excelente que poder, con la palabra, gobernar las
sociedades humanas, atraer los entendimientos, mover las voluntades, y traerlas o
llevarlas a donde se debe…
“No hay materia ajena al orador, siempre que éste sepa tratarla con seriedad y
responsabilidad. A él pertenece el dar la prudente sugerencia a los problemas, a él,
levantar al pueble de su apatía o refrenar sus ímpetus mal encauzados. La elocuencia
sirve a la vez para castigar el fraude así como para salvar al inocente.
Así como el orador en ocasiones puede hablar con acierto de todas las materias aunque
superficialmente las conozca, así los cultivadores de otras artes pueden hablar con
elegancia si han aprendido algo de retórica, pero no porque el labrador use un estilo
elegante en las cosas rústicas, o el médico al tratar las enfermedades, o el pintor de
pinturas, hemos de creer que la elocuencia entra en sus respectivos conocimientos,
porque tal es la fuerza del ingenio humano, que muchos sin especial cultura, consiguen
adivinar algo de todas las artes y ciencias…”.
Para expresarnos en forma oral es necesario tomar en cuenta algunas condiciones
subjetivas y objetivas que influyen en el desarrollo de este tipo de
comunicación:
SUBJETIVAS
Se refieren a nuestro modo de pensar y sentir, a nosotros mismos a nuestro interior o a
nuestra esencia humana; entre las más importantes están: el autodominio, la organización de
las ideas y la proyección de las emociones.
AUTODOMINIO:
Es dominio de sí mismo, depende del valor y la voluntad. El enfrentarnos a un auditorio nos
impone, nos provoca un estado de nervios que puede llegar a ser incontrolable. El control del
temor, del nerviosismo, es autodominio. Es posible que el propio auditorio pueda
desatendernos, hablar, vociferar, burlarse de nosotros impidiendo que posamos hablar, La
principal y primera condición para poder hablar es estar perfectamente controlado,
autodominado. Sin autodominio las ideas no acudirán a nuestra mente o serán emitidas
desordenada y deformadamente.; no pedemos pensar, la voz reflejara el nerviosismo con un
mal tono o un mal nivel, o simplemente podemos quedarnos callados, enmudecidos. Nuestro
cuerpo se verá rígido y torpe de manera ridícula.
Para obtener el autodominio necesitamos echar mano de nuestro coraje y enfrentarnos podría
decirse de manera heroica las primeras veces a los demás reunidos. Es importante hacer este
ejercicio, oír las críticas de los otros y salvar todos los obstáculos hasta dominarnos
No se crea que los grandes oradores no sienten temor antes de hablar, sin embargo, en el
momento de la acción se autodominan y el temor es vencido.
La timidez imposibilita actuar y pensar. La postura correcta nos da seguridad y confianza.
Nuestro familiares, compañeros de clase o de trabajo pueden ayudarnos para ir logrando el
autodominio. Pero el verdadero autodominio sólo lo dará la voluntad y la práctica.
DEMOSTENES
CONOCIMIENTO DEL TEMA Y ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS:
Antes de dirigirnos a una reunión, sea pública o privada, antes de hablar, es imperativo saber
lo que se va a decir. Primero debemos ser conscientes de lo que queremos comunicar,
para comunicarlo exactamente, no más ni menos.
Ejemplo: Pericles oraba a los dioses antes de subir a la tribuna para que no le permitieran
decir más de lo que de lo que debía decir.
El orador debe pensar bien, esto es , organizar sus ideas. Cada una de sus palabras debe servir
para expresar esas ideas. Hay que desconfiar de los que hablan muy poco y de los que hablan
demasiado, los primeros pueden ser tímidos o resentidos o pueden no querer comprometerse
ante la multitud y los segundos ser necios. Organizar las ideas significa anotar todos y cada
uno de los puntos que se van a tratar de acuerdo al orden conveniente. La buna organización
de nuestras ideas nos permitirá seguir adelante en una forma ordenada y consecuente. Hay
que comenzar con las ideas que pueden servir de introducción a la idea central que origina
nuestra platica..
Como en las formas musicales debemos ir en aumento hasta lograr el momento del climax en
que nuestra atención debe concentrarse a fin de proyectar de una manera efectiva lo más
importante que queríamos decir.
Debemos ir preparando hábilmente el desarrollo de las ideas hasta llegar al momento de
mayor tensión. Todo abuso ocasiona daños. Desarrollar ordenadamente las ideas nos
garantiza la coherencia y la efectividad.
Es recomendable hacer ejercicios de memorización en el orden de diferentes ideas a fin de
adquirir la experiencia necesaria.
Los antiguos galos representaban a la elocuencia con la figura de Hércules, de cuyas manos colgaban cadenas
de oro que llegaban hasta los oídos de los demás; pero las cadenas no eran tirantes, sino flojas, señalando la
suavidad del dominio de la elocuencia.
PROYECCION DE LA EMOCIONES
Lo que causa interés facilita las emociones. Aquel que se exprese oralmente en público nunca
debe olvidar que por el hecho de participar con su presencia los reunidos están dispuestos a
captar y recibir las emociones que les ofrezcan.
Participar, proyectar las emociones significa compartir un determinado estado de ánimo con
los demás. Es cierto que hay muchas personas con disposición natural para impresionar,
convencer, sugestionar y emocionar, pero también es cierto que el conocimiento y buen
empleo de estas condiciones de la expresión oral permitirán al que habla, que sus palabras
causen efecto en quienes las escuchan. La práctica puede desarrollar las cualidades oratorias
en mayor o menor grado. La expresión oral llamada elocuencia tiene el poder de hacernos
sentir lo que quiere quien habla. Es capaz de provocar en nosotros el dejar de hacer algo o el
realizar determinada acción. Los auténticos líderes de la humanidad han sabido hacer uso de
la elocuencia para transformar la propia historia de los pueblos.
HABILIDADES COMO ORADOR:
Son el volumen, la velocidad, el tono, el ritmo, las pausas, y el énfasis en las palabras.
El volumen se consigue usando el diafragma para empujar el aire con fuerza a través de la
laringe y por la boca.
La velocidad consiste en la rapidez del habla, el valor optimo es de 150 a 185 palabras por
minuto. Para practicar, hay que grabar lo que hablemos en un minuto y luego ir contando
sucesivamente el número de palabras logradas en cada ejercicio.
El tono se refiere a la intensidad de la voz, cuanto más rápido vibren las cuerdas vocales se
tendrá un tono mayor y a menor lentitud de vibración, menor tono.
El ritmo es la combinación de pausas y recesos con que se puntualizan las ideas nuevas.
Pausas es la sucesión en las interrupciones del habla y varían en longitud y frecuencia.
Por ejemplo: si estamos describiendo un globo grande, debemos poner los brazos como si lo
sostuviéramos. Eso reforzará nuestro mensaje verbal y ayudará a que los receptores recuerden
el discurso.
CONDICIONES OBJETIVAS
Lo constituyen el conocimiento del auditorio y el empleo del lenguaje adecuado.
CONOCIMIENTO DEL AUDITORIO
El orador que sabe proyectar sus emociones, que sabe controlarlas dentro de sí mismo y que
evita cualquier situación personal emotiva que le ocasione omisiones o tropiezos, nunca debe
olvidar que le es fundamental tomar en cuenta el tipo de público al que se va a dirigir,
conocer y analizar a su auditorio. El orador responsable nunca podrá dirigirse- si quiere ser
certero- en igual forma, a todos los grupos, porque no todos los grupos piensan, sienten y
asimilan en forma directa de idéntica manera. No es posible hablar igual a un grupo de
médicos, de amas de casa, de campesinos, de estudiantes, de sacerdotes, et. Sus propias
disciplinas de la intensión de un lenguaje consciente y dirigido. Antes de hablar el orador
debe conocer a su público, cambiar impresiones con él, atender a su actividad, a sus intereses,
a su forma de vivir, a su forma de ser. El ambiente en que conviven, sus necesidades, sus
aspiraciones, sus problemas, sus luchas, no solo deben tomarse en cuenta sino deben ser la
razón y la materia en que se fundamentarán las palabras del orador. Muchas de las
intervenciones oratorias de los politiqueros y embaucadores van a dar al vacío porque no se
han puesto a pensar en el público al que se dirigen. El pueblo quiere oir lo que necesita oir. Y
el pueblo posee una gran inteligencia que le permite saber quienes le hablan con la verdad y
quienes lo utilizan y lo engañan.
Clases de grupos que deben ser tomados en cuenta por el orador:
Homogéneos (integrados por elementos semejantes), éstos no ofrecerán mayor problema,
después de seguir al pie de la letra lo dicho antes.
Heterogéneos (integrados por elementos diferentes); en estos casos debemos considerar
todos los elementos que los configuran y fijar nuestra atención en el efecto que produzcan
nuestras palabras en ellos.
Sus rostros, actitudes, y movimientos, nos dirán si aceptan o rechazan nuestros conceptos. En
dichos casos solo la habilidad del orador hará avanzar o retroceder, hasta lograr el
No hay que olvidar que el individuo no reacciona igual individualmente que en grupo, por
ello el orador:
Nunca debe mirar al vacío como los actores, que solo representan un papel. El orador
está viviendo un nuevo papel.
Siempre deberá dirigirse a alguno o algunos del auditorio.
Entablar mínimos y rápidos diálogos si es necesario,
Emplear ciertos recursos si hay indicios de distracción como:
Silencios.
Voces más altas.
Golpes sobre la mesa..
Hacer preguntas que provoquen un sí o un no general.
De esta forma los hará participar y unificarse más hacia su voluntad.
Multitudes de los diversos pueblos ocasionan al orador un problema más serio, porque le
será necesario primero unificarlas casi al grito de “todos somos uno”; habiéndose hecho a un
lado las diferencias de temperamento y reacciones. El carácter latino es eminentemente
emotivo a diferencia de los pueblos sajones que son más reflexivos, por lo tanto la
emotividad es el mejor detonante de la gran elocuencia.
EMPLEO DEL LENGUAJE ADECUADO
Es necesario seleccionar las palabras con mucho cuidado. De la elección de ellas depende la
efectividad de la elocuencia. En términos generales las palabras deben ser:
Auténticas.
Propias.
Precisas.
Concisas.
Claras.
Armoniosas y
Enérgicas.
Jamás deben usarse palabras que han caído en desuso, menos aún palabras incorrectas.
o La falta de claridad produce confusión.
o La falta de claridad produce risa.
Si conocemos lo que vamos a decir, (puesto que hablar de lo que no se conoce es hacer el
ridículo) de igual forma debemos emplear las palabras usadas y conocidas por todos. Quienes
intentan utilizar palabras difíciles porque les parezcan de mucho “cache” o “ligth”, harán
difícil tanto el usarlas como el que las entiendan.
La falta de armonía hará de nuestro lenguaje una amalgama de ásperos sonidos, lo que se
llama cacofonía y que distorsiona al oído.
Finalmente es indispensable dar vigor a las expresiones, delinearlas, presentarlas con
determinación y energía. La energía como la seguridad son el mejor aliado de la elocuencia.
Los retóricos, de Jan Havicksz Steen, c. 1655. Óleo sobre lienzo. Worcester Art Museum,
Worcester, Massachusetts, Estados Unidos.