Un eosinófilo (del griego: ἠώς φίλος [ēός filos] 'albor amigo, por su color
rosa') es un leucocito de tipo granulocito pequeño que se forma en la
médula ósea, que tiene una vida media en la circulación sanguínea de 6
a 12 horas antes de migrar a los tejidos en donde permanecen durante
varios días.
El eritrocito -también llamado glóbulo rojo o hematie- es una célula de
la sangre, concretamente la más numerosa. La hemoglobina es uno de
sus principales componentes, y su función es transportar el oxígeno
hacia los diferentes tipos de tejidos del cuerpo.
Plaqueta
Las plaquetas o trombocitos son pequeños fragmentos citoplasmáticos,
irregulares, carentes de núcleo, de 2-3 µm de diámetro, [1] derivados de
la fragmentación de sus células precursoras, los megacariocitos; la vida
media de una plaqueta oscila entre 8 y 11 días. Desempeñan un papel
fundamental en la hemostasia y son una fuente natural de factores de
crecimiento. Estas circulan en la sangre de todos los mamíferos,
iniciando la formación de coágulos o trombos.
Se denomina basófilo a cualquier estructura de la célula que se tiñe
fácilmente con colorantes básicos (hematoxilina principalmente). [1] Por
ejemplo, son basófilos el ADN y el ARN. Sin embargo, cuando se emplea
este término sin ninguna aclaración adicional, suele referirse a uno de
los tipos de leucocitos (glóbulos blancos de la sangre) de la familia de
los granulocitos. Estos leucocitos resultan muy visibles en las tinciones
básicas por sus núcleos, que se tiñen fuertemente en estas sustancias.
Los basófilos conforman el tipo de leucocito menos abundante en la
sangre. Tiene núcleo irregular, difícil de ver por la granulación basófila
que lo cubre casi siempre. Tamaño semejante al de los segmentados.
Los neutrófilos son leucocitos de tipo granulocito también denominados
polimorfonucleares (PMN). Miden de 9 a 12 µm y es el tipo de leucocito
más abundante de la sangre en el ser humano, representando en torno
al 50-60% de los mismos. Su periodo de vida media es corto, durando
horas o algunos días. Su función principal es la fagocitosis de bacterias y
hongos.
Es una célula muy móvil y su consistencia gelatinosa le facilita atravesar
las paredes de los vasos sanguíneos para migrar hacia los tejidos,
ayudando en la destrucción de bacterias y hongos y respondiendo a
estímulos inflamatorios. A este fenómeno se le conoce como diapédesis.
Monocito
Los monocitos son un tipo de glóbulos blancos (leucocitos)
agranulocitos. Es el leucocito de mayor tamaño, llegando a medir 18 µm,
y representa del 2 al 8% de los leucocitos en la sangre. El sistema
fagocítico mononuclear (SFM) está constituido por los monocitos
circulantes y los macrófagos tisulares. Los promonocitos de la médula
ósea, al madurar salen de ella, diferenciándose en monocitos
circulantes, que al cabo de unas 8 horas emigran a distintos tejidos,
donde se convierten en macrófagos.
Las células B, también conocidas como linfocitos B, son un tipo de
glóbulo blanco del subtipo de linfocitos. Funcionan en el componente de
inmunidad humoral del sistema inmunitario adaptativo mediante la
Secreción de anticuerpos. Además, las células B presentan antígenos
también se clasifican como células presentadoras de antígenos (APC, del
inglés antigen-presenting cells) y secretan citocinas. En los mamíferos,
las células B maduran en la médula ósea, que se encuentra en el núcleo
de la mayoría de los huesos. En las aves, las células B maduran en la
bolsa de Fabricius, un órgano linfoide donde fueron descubiertas por
primera vez por Chang y Glick, (B por la bolsa) y no de la médula ósea
como se cree comúnmente. Las células B, a diferencia de las otras dos
clases de linfocitos, las células T y las células asesinas naturales,
expresan receptores de células B (BCR) en su membrana celular. Los
BCR permiten que la célula B se una a un antígeno específico, contra el
cual iniciará una respuesta de anticuerpos.
Los linfocitos o células-T son linfocitos producidos en la médula ósea y
que luego maduran en el timo, cuyas funciones son parte importante del
sistema inmunitario adaptativo. [1] La célula inmadura se denomina
timocito, el cual durante el proceso de maduración en el timo se
diferencia en linfocito T cooperador (CD4+) o bien en linfocito T
citotóxico (CD8+). Los linfocitos asídesarrollados circulan posteriormente
por la sangre y el sistema linfático hasta que son activados al contactar
con un antígeno específico, el cual interactúa con el receptor de
linfocitos T que hay en su superficie. Estos antígenos deben ser
presentados a los linfocitos T por células presentadoras de antígenos,
tales como las células dendríticas o los macrófagos mediante moléculas
del complejo mayor de histocompatibilidad. De esta forma, los linfocitos
T pueden responder de forma específica contra patógenos y células
tumorales.