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Australopithecus y Homo habilis: Evolución humana

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Australopithecus

Australopithecus (del latín australis, 'del sur', y del griego πίθηκος pithekos,
'mono') es un género extinto de primates homínidos que vivió en África desde
hace algo más de 3,9 millones de años hasta hace unos dos millones de años,
del Zancliense (Plioceno inferior) al Gelasiense (Pleistoceno inferior). La mayor
novedad aportada por los australopitecos es que se desplazaban de manera
bípeda1. El tamaño de su cerebro era similar al de los grandes simios actuales.
Vivían en las zonas tropicales de África, alimentándose de frutas y hojas. Existe
consenso en que los australopitecos jugaron un papel esencial en la evolución
humana al ser una de las especies de este género la que dio origen al
género Homo en África hace unos dos millones de años, el cual a su vez dio
origen a las especies Homo habilis, H. ergaster y finalmente al hombre
moderno, H. sapiens sapiens.2
Una rama de los australopitecos se separó de la que derivaría en Homo sapiens,
dando lugar al Paranthropus robustus del por ahora aceptado
género Paranthropus.
El primer miembro conocido del género, A. anamensis, existió en África oriental
hace unos 4,2 millones de años. Los fósiles de Australopithecus se dispersaron
más ampliamente por África oriental y meridional (el A. bahrelghazali chadiano
indica que el género estaba mucho más extendido de lo que sugiere el registro
fósil), antes de convertirse finalmente en pseudoextinto hace 1,9 millones de años
(o entre 1,2 y 0,6 millones de años si se incluye el Paranthropus). Aunque ninguno
de los grupos normalmente asignados directamente a este grupo sobrevivió,
el Australopithecus dio lugar a descendientes vivos, ya que el género Homo surgió
de una especie de Australopithecus13456 en algún momento entre hace 3 y 2
millones de años
El Australopithecus poseía dos de los tres genes duplicados derivados
del SRGAP2 hace aproximadamente 3,4 y 2,4 millones de años
(SRGAP2B y SRGAP2C), el segundo de los cuales contribuyó al aumento del
número y la migración de neuronas en el cerebro humano.89 Cambios significativos
en la mano aparecen por primera vez en el registro fósil de los últimos A.
afarensis hace unos 3 millones de años (dedos acortados respecto al pulgar y
cambios en las articulaciones entre el dedo índice y el trapecio y capitate).

Homo habilis
Homo habilis (del latín homo, 'hombre', y habilis, 'hábil') es
una especie de humano arcaico del Pleistoceno inferior. Vivió en el sur y este de
África hace unos 2,3 a 1,65 millones de años. Tras la descripción de la especie en
1964, el Homo habilis fue muy controvertido y muchos investigadores
recomendaron que fuera sinonimizado con Australopithecus africanus, el
único homínido conocido en ese momento. Sin embargo, el Homo habilis recibió
más reconocimiento a medida que pasó el tiempo y se hicieron nuevos
descubrimientos. En la década de 1980 se propuso que Homo habilis, fue un
ancestro humano que evolucionó directamente hacia Homo erectus, en la línea
directa de los humanos modernos. Este punto de vista es ahora objeto de debate.
Varios especímenes de especies no identificadas fueron asignados a Homo
habilis, lo que generó argumentos para su división en «Homo rudolfensis» y
«Homo gautengensis», de los cuales solo el primero recibió un amplio apoyo.
[cita requerida]

La denominación habilis fue sugerida por Raymond Dart, por su asociación a


conceptos como hábil, vigoroso y mentalmente capacitado,2 y hace referencia al
hallazgo de instrumentos líticos probablemente confeccionados por este. Se han
realizado estudios detallados de los restos óseos de sus manos para verificar si
realmente sería posible que este Homo los hubiera realizado. Los científicos
concluyeron que era capaz de hacer presión de agarre para realizar las
manipulaciones necesarias en la fabricación de utensilios de piedra;
probablemente era carnívoro oportunista, es decir, carroñero.
Se observa en ellos un importante incremento en el tamaño cerebral con respecto
a Australopithecus, que se ha calculado entre 510 cm³ y 600 cm³ (de KNM-ER
1813) y 800 cm³ (de OH 24).34
La mayor parte de los restos ha sido hallada en Kenia, en la localidad de Koobi
Fora y en Tanzania, en la conocida Garganta de Olduvai.
Algunos autores5 ponen en duda su pertenencia a Homo, conforme a una
interpretación restrictiva de la diagnosis del género, y lo asignan o bien
a Australopithecus o bien proponen que se defina un nuevo género para esta
especie en el que se incluya también a Homo rudolfensis.

Características físicas[editar]
Las principales características son las siguientes:

 Cráneo más redondeado.


 Incisivos espadiformes.
 Molares grandes y con esmalte grueso.
 Ausencia de diastema (separación entre los premolares y los caninos).
 Foramen magnum (hueco occipital) ubicado más hacia el centro.
 Rostro menos prognato que los australopitecinos (cara corta).
 Incisivos más grandes que los australopitecinos.
 Dedos curvos de pies y manos (lo que indicaba que aún utilizaban los
árboles).
 La posición bípeda en las hembras provoca una reducción de la pelvis que
tiene como consecuencia un adelanto de los partos (lo cual implica
prematuración del neonato, un mayor tiempo dedicado a la crianza y así la
necesidad de mantener vínculos sociales fuertes que potencialmente
colaboran al desarrollo de una cultura).
 Mayor capacidad craneal: 500 a ~800 cm³

Homo erectus

Homo erectus es un homínido extinto que vivió entre 1,9 millones de años y
117 000 años antes del presente12 (Pleistoceno inferior y medio). Los Homo
erectus clásicos habitaron en Asia oriental (China, Indonesia). En África se han
hallado restos de fósiles afines que con frecuencia se incluyen en otra
especie, Homo ergaster; también en Europa diversos restos fósiles han sido
clasificados como Homo erectus, aunque la tendencia actual es la de reservar el
nombre Homo erectus para los fósiles asiáticos.3
Se considera que las poblaciones africanas (incluidas las referidas a H. ergaster)
son los antepasados directos de varias especies humanas, como H.
heidelbergensis y H. antecessor, y el primero generalmente se considera que fue
el antepasado directo de los neandertales, los denisovanos, y finalmente humanos
modernos.45
Las poblaciones asiáticas de Homo erectus son consideradas como posibles
ancestros de Homo floresiensis6 y de Homo luzonensis.7 Como cronoespecie, el
momento de su desaparición es, por lo tanto, una cuestión de controversia o
incluso de convención. También hay varias subespecies propuestas con diferentes
niveles de reconocimiento. El último registro conocido de Homo
erectus reconocible morfológicamente son los especímenes del Homo erectus
soloensis de Java, de alrededor de 117 000 a 108 000 años atrás.8
Una característica principal de Homo erectus es la «forma de la bóveda craneal,
[...] relativamente baja y angular», con un marcado toro supraorbitario, «una frente
marcadamente huidiza, [...] y la anchura mayor en una posición muy baja», 9
«frente muy plana, pómulos planos, marcado borde inferior orbital, carencia de
demarcación entre la región nasal y la región de la cara y toro occipital muy
marcado en forma de barra continua».10 El volumen craneal, muy variable, fue
aumentando a lo largo de su dilatada historia. Tenía una capacidad mayor que la
del Homo habilis y que la del Homo georgicus encontrado en Dmanisi. Los
primeros restos que se encontraron de él muestran una capacidad craneal de
900 cm³, mientras que los que se encontraron posteriormente llegan a los
1200 cm³.11 Poseía una fuerte mandíbula sin mentón, pero de dientes
relativamente pequeños. Presentaba un mayor dimorfismo sexual que en el
hombre moderno.
El cuerpo era alto, podía medir hasta 1,80 m, muy robusto, esbelto y moderno,
morfológicamente similar al humano actual.10
Producía industria lítica, principalmente Achelense, y probablemente dominaba
el fuego.
Homo neanderthalensis
El neandertal (Homo neanderthalensis, también a veces conocidos por el
nombre en desuso de Homo sapiens neanderthalensis) u hombre de
Neandertal es una especie o subespecie extinta del género Homo que apareció
en el Pleistoceno medio y que habitó en Europa, Oriente Próximo y Asia
Central hasta hace unos 40 000 años antes del presente, por lo cual llegaron a
coexistir con los humanos anatómicamente modernos. El primer resto
fósil denominado Neanderthal 1 fue descubierto en el Valle de Neander en lo que
actualmente es Alemania a mediados del siglo XIX. Cuando se descubrió, se le
nombró Homo neanderthalensis y se clasificó como una especie distinta al Homo
sapiens. No obstante, algunos autores consideran que es una subespecie
de Homo sapiens1 y suelen referirse a dicha subespecie como Homo sapiens
neanderthalensis.2
Los estudios paleogenéticos indican un origen común para humanos modernos y
neandertales, así como convivencias e hibridaciones entre ambas especies
de homínidos, al menos en dos lugares y momentos: Próximo Oriente y Europa
occidental.3 Los neandertales son agrupados dentro de la categoría de humanos
arcaicos. Sin embargo, y a pesar de ser vistos en el imaginario popular
como cavernícolas toscos y poco inteligentes, los hombres de neandertal eran
sofisticados en muchos aspectos. Además de las herramientas, también utilizaban
el fuego, eran buenos cazadores y cuidaban de los enfermos. Incluso hay quien
reconoce en ellos capacidades estéticas y espirituales similares a las del hombre
actual, como las que revelan algunas de sus tumbas. Sin embargo, la existencia
de una cultura simbólica aún no ha sido plenamente aceptada, a pesar de las
pruebas que puedan avalar su existencia.
Los neandertales y los humanos modernos comparten grandes porciones
similares de secuencias de ADN. Además, la secuenciación del ADN
nuclear neandertal ha demostrado un antiguo flujo genético entre los humanos
neandertales y los humanos euroasiáticos de la actualidad, indicando que hubo
un cruzamiento entre ambas especies y que ocurrió un mestizaje entre humanos
arcaicos y modernos. Los humanos actuales no africanos tienen entre un 1 y un
4% de genes neandertales adquiridos por hibridación hace unos 50 000 años,
poco después de su salida de África según la teoría de la emigración africana,
mientras que más del 20% del genoma neandertal sobrevive en toda la población
actual en distintas localizaciones del genoma humano.4 También se cree que una
pequeña parte de estos genes adquiridos por hibridación que están ampliamente
presentes en los humanos han sido seleccionados en nuestra especie para
aportar ventajas adaptativas.
Homo sapiens

Homo sapiens (en latín ‘el hombre sabio’),1 comúnmente llamado ser
humano, persona2 u hombre3 —este último en el sentido de ser racional, que no
distingue entre ambos sexos—,4 es una especie del orden de
los primates perteneciente a la familia de los homínidos. El conjunto de personas o
el género humano5 también se conoce con la denominación genérica
de humanos6 y humanidad.7 Los seres humanos poseen capacidades mentales
que les permiten inventar, aprender, utilizar estructuras lingüísticas complejas, y
adquirir y mejorar sus habilidades lógicas, matemáticas, de escritura, musicales,
entre otras. Los seres humanos son animales sociales, capaces de concebir,
transmitir y aprender conceptos totalmente abstractos.
Se considera Homo sapiens de manera indiscutible a los que poseen las
características anatómicas de las poblaciones humanas actuales. Los restos más
antiguos atribuidos a Homo sapiens, datados en 315 000 años, se encontraron
en Marruecos.8 Las evidencias más antiguas de comportamiento moderno son las
de Pinnacle Point (Sudáfrica), con 165 000 años de antigüedad.
Pertenece al género Homo, que fue más diversificado y durante el último millón y
medio de años incluía otras especies ya extintas. Desde la extinción de Homo
neanderthalensis, hace 28 000 años, es la única especie conocida del
género Homo que aún perdura.
Hasta hace poco, la biología utilizaba un nombre trinomial —Homo sapiens
sapiens— para esta especie, pero más recientemente se ha descartado el
nexo filogenético entre el neandertal y la actual humanidad, 9 por lo que se usa
exclusivamente el nombre binomial. Homo sapiens pertenece a una estirpe
de primates, los hominoideos. Aunque el descubrimiento de Homo sapiens
idaltu en 2003 haría necesario volver al sistema trinomial, la posición taxonómica
de este último es aún incierta.10 Evolutivamente se diferenció en África y de ese
ancestro surgió la familia de la que forman parte los homínidos.
Filosóficamente, el ser humano se ha definido y redefinido a sí mismo de
numerosas maneras a través de la historia, otorgándose de esta manera un
propósito positivo o negativo respecto de su propia existencia. Existen diversos
sistemas religiosos e ideales filosóficos que, de acuerdo con una diversa gama
de culturas e ideales individuales, tienen como propósito y función responder a
algunas de esas interrogantes existenciales. Los seres humanos tienen la
capacidad de ser conscientes de sí mismos, así como de su pasado; saben que
tienen el poder de planear, transformar y realizar proyectos de diversos tipos. En
función de esta capacidad, han creado diversos
códigos morales y dogmas orientados directamente al manejo de estas
capacidades. Además, pueden ser conscientes de responsabilidades y peligros
provenientes de la naturaleza, así como de otros seres humanos.
En la actualidad, 8000 millones aproximadamente de seres humanos pueblan la
Tierra.

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