TEST CAT – A (FIGURA 1-10)
IMAGEN DE LOS POLLITOS
Había una vez tres hermanos comiendo una rica sopa. Ellos nunca se separaban. Pero un
día, mientras caminaban por el bosque de su ciudad, alguien agarró a uno de los pollitos.
Entonces dijeron: “¿Dónde está nuestro hermano?”. Ellos nunca se querían separar y
tenían miedo de perderse y no poder encontrarse. Así que siguieron buscando al pollito
que se había perdido, pero no lo encontraban. Se hizo de noche y se fueron a dormir. Al
día siguiente, cuando amaneció, volvieron a buscar a su hermano. Alguien que no
conocían lo había agarrado, y seguían buscándolo por varios días. Finalmente,
encontraron al pollito, y después de eso no querían separarse nunca más.
FIGURA 2
Había una vez unos esposos lobos que eran perfectos juntos. Sin embargo, un día
discutieron y decidieron separarse. Entonces, se preguntaron: “¿Quién se va a quedar
con la casa?”, que tenía cinco pisos. Decidieron hacer una competencia, y el bebé
también ayudó. El que lograra jalar la mayor parte de la cuerda y hacer que el otro
animal la soltara sería el ganador de la casa y se quedaría con la herencia. Además, el
niño siempre se quedaría con su mamá. Finalmente, ganó el papá porque fue más fuerte
que la mamá, pero, después de todo, se quedaron pobres.
FIGURA 3
Había una vez un rey león que era pequeño y tenía una familia de reyes. Él quería
independizarse y siempre era muy mandón. Cada vez que alguien venía a visitarlo, no
los dejaba ni hablar y les decía: “Ven, tráeme esto, el otro”. Hasta que un día vino
alguien a enfrentarlo: otro rey de otro país que era más fuerte. El rey mandón le dijo:
“Ven, tráeme esto”, y el otro rey lo miró y le dijo: “¿Qué te pasa? Yo soy el otro rey”,
pero el pequeño rey lo había confundido con un aldeano. Entonces, se agarraron a
golpes, y después de eso, el rey ya no fue tan mandón.
FIGURA 4
Había una vez una mamá canguro que estaba embarazada, y algo sucedió en su
embarazo que nadie podía creer. Ella dio a luz a una gatita. La mamá canguro decía:
“¿Por qué me habrá salido esta gatita?”, y no le gustaba tener hijos que no fueran
iguales a ella. Entonces, le pegaba muy fuerte y le decía: “¿Por qué no eres igualita a
mí?”. La mamá se hacía la que la quería mucho cuando estaban en la calle, pero en la
casa no era así.
FIGURA 5
Había una vez una familia que era feliz, pero no podían tener hijos. Un día, cuando se
fueron a trabajar, su casa quedó sola. En ese tiempo, había otros personajes que tenían
un bebé. La señora de esa familia no quería al bebé porque eran pobres, así que lo dejó
en la puerta de la casa de los señores que no podían tener hijos. Cuando los señores
regresaron a casa, encontraron al bebé en la puerta y decidieron criarlo como su propio
hijo. Le compraron una cuna y muchas cosas para que pudiera jugar. El niño fue
creciendo, estudió, y se volvió un profesional. Gracias a su trabajo, la familia se volvió
rica, y construyeron una casa. Entonces, la señora pobre que lo había abandonado
decidió buscarlo y, al encontrarlo, dijo: “Él es mi hijo, devuélvemelo”. Le respondieron:
“Está durmiendo, déjalo”, pues ella solo lo quería de vuelta porque ahora era rico. En
ese momento, el adulto se despertó al escuchar los gritos y bajó desde el tercer piso.
Preguntó: “¿Quién es ella, mamá?”. La mamá le respondió: “Es tu verdadera madre”. El
joven se impactó, se sintió mal y preguntó: “¿Por qué me dejaste?”. Después de que
pasó la situación, se fueron a dormir, pero el joven no aguantaba la situación con
ninguno de ellos, así que decidió escaparse. Se fue a una casa abandonada y la terminó
de construir. Pasaron los días, y su mamá, preocupada, salió a buscarlo y le dijo:
“Vuelve con nosotros, porque te necesitamos”, mientras que la otra señora solo lo
quería por su dinero.
FIGURA 6:
“Había una vez una familia, era muy bonita la familia. Habían robado en esa ciudad,
hasta que un día un robador de animales que era muy fuerte agarro al bebito, se lo llevo
porque los padres estaban comiendo de la basura para sacarle al bebito, y cuando
voltean ya no estaba el bebito, lo buscaban con su sonido, con su aullido para que él
pueda venir. Entonces el lobito lo que hacía es morderle al señor, pero el señor no le
daba importancia, entonces el bebito le mordió bien feo, se escapó de él, porque a él le
daban recompensas por los animales, entonces él se fue y estaba perdido por la calle, no
conocía nada, solamente lo que conocía era la basura porque ellos comían de ahí.
Entonces se va para la basura pensando que estaban sus padres y entonces sus padres
estaban buscando al bebito. El bebito empezó a comer de la basura y siguió comiendo y
comiendo y por fin pudieron encontrarlo y entonces ellos se arrullaron porque era una
familia bien bonita y no todos se querían separar. Fin”
FIGURA 7:
“Había una vez un tigre pequeño bebé, le gustaba jugar con otros bebitos y pasaron los
años, creció y había un monito chiquitito y también creció. Entonces el león lo vió de
lejos como jugaban con sus amigos, él le tenía rabia, no quería compartir a sus amigos.
El monito vino a hacer sus necesidades y el león le ataca, lo muerde y todo, y el monito
no sabe qué hacer, se columbia y ve como el león lo persigue hasta que se cansaron, se
durmió el león con el mono sin saber que estaban juntos. Estaban ahí y cuando se
levantaron se asustaron, pues no sabían que estaban juntos, el monito se asusto porque
pensó que lo iba a morder y le tenía rabia al otro y seguían correteando hasta que
pasaron los días, los años y el león supo controlarse, era ya más joven, empezó a
compartir con sus amigos y al final de todo el león se hizo amigo del mono, dormían
juntos, salían, comían juntos, jugaban y al final el león aprendió la lección.
FIGURA 8:
“Había una vez, 3 monos grandes y 1 chiquito, y eran hermanos. Uno de ellos se fue a
comprar y los 3 que quedaron se fueron luego a jugar sin que la otra hermana supiera, se
fueron al parque y ella no sabía dónde estaban. Al llegar a casa pasó algo terrible, entró
un ladrón, se llevó algunas cosas y a ella también se la llevaron a la fuerza y la encerró.
Sus hermanos volvieron riéndose, y después al no encontrarla empezaron a gritar su
nombre de la niña, se fueron a buscarla y cuando la vieron, después de haber pasado
tantos años, la reconocieron cuando ella ya estaba más grande. Ella andaba con un tipo
y le engaño que se iba a jugar al parque, pensando que no la iban a reconocer, aun así,
sus hermanos la reconocieron y le pidieron que se fuera con ellos, a lo que la chica decía
que estaba con su papá, y sus hermanos le dijeron que era un robador. Entonces
escaparon y por fin llegaron a la casa y se prometieron que nunca se iban a dejar
solitos”.
FIGURA 9:
“Había una vez, una bebita muy chiquitita a la que sus padres la abandonaron. Ella tenía
un amiguito, bueno es un perrito, y el perrito si se sabía controlar, y la ayudaba. Su
perrito la guiaba en todo y para que pueda comer, como ella no sabe cocinar, el perrito
la guiaba a la calle a pedir. Ellos después de pedir limosna ya no querían comer porque
se sentían enfermitos, y con la plata que reunieron se fueron al doctor, pues la niña
estaba mal y le revisaron sus ojos. Su mamá la abandono y le dijeron que tenía una
enfermedad de los ojos, por lo que el doctor le reviso y le decía que estaba muy mal,
que estaba débil, que no comía y se sentía muy mal. Entonces como ya no tenían nada
que hacer ahí, se fueron a su casa. Se hizo de noche, la niña se durmió con el perrito y
como ella no sabe, el perrito siempre se subía a su lado a dormir. Los días pasan, los
días siguen y otro día como también siguieron pidiendo limosna, nuevamente se fueron
al doctor porque se sentía mal la niña y también le ardía un poco sus ojos y no podía
ver. Un nuevo doctor que sabía muy bien la atendió, osea que a donde se fueron antes,
no la revisaron muy bien. Le empezaron a revisar sus ojos y le dijeron que tenía una
enfermedad y ya en ese día que el doctor le reviso, pudo poder ver y desde ese día la
niña se sintió muy alegre. Pasaron los años, creció, pudo ver, siguió reuniendo y pudo
estudiar, entonces la niñita ya no quería pedir limosna y cuando se hizo más grande le
cocinaba a su perito y para ella”.
FIGURA 10:
“Había una vez una perrita con un perrito, ellos pasaban por un lago muy profundo, y la
perrita, quien era su mamá decidió mojarse las patitas y le dijo a su perrito que lo
esperara ahí. Al sostenerse de una piedra, esta se cayó y se fue a un lago muy profundo
y el perrito tenía la esperanza de que volviera y se queda arriba esperando a su mamá.
Como tenía hambre fue y comió de la basura, luego regresa a ver si sale su mamá, tanto
así, pasan los años, y su mamá no sale, por lo que el perrito se quedó triste”.