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DERECHO COMERCIAL I

TITULAR DE CATEDRA: Dr. Jorge Omar Frega


ADJUNTO: Dr. Jorge Oscar Rossi

SOCIEDADES EN GENERAL

CAPITULO I
1.- Sociedades generales. Naturaleza jurídica. Tipicidad. Comparación con
otras figuras jurídicas. Las “Sociedades unipersonales”.- La Ley 26.994 y el
artículo 1800 del Código Civil y Comercial.-
La doctrina ha dividido respecto de la naturaleza jurídica de las sociedades en
general básicamente las siguientes posiciones:
a) Teoría del acto colectivo: Considera que es un acto jurídico celebrado con la
participación de personas que desean ser socios y prestan su consentimiento en forma
mayoritaria, prestando su voluntad en forma paralela de un modo contrario a los
contratos de cambio; tal voluntad se hace única por amalgamamiento de la suma de
todas las voluntades expresadas.
b) Teoría del acto complejo: Se diferencia del anterior porque aquí las voluntades
de los declarantes se fundan en una sola voluntad única, perdiendo su individualidad;
se trata de un conjunto de declaraciones de voluntad formuladas por varias personas
que conforman una sola parte y que obran en una misma dirección en protección de
un único interés.
c) Teoría de la institución: Considera a la sociedad como un ente al que la
comunidad le ha otorgado un valor al reconocerle instrumentalmente la capacidad de
permitir el desenvolvimiento y desarrollo de actividades económicas que considera
beneficiosas para el conjunto de la comunidad. El Estado le reconoce el carácter de
sujeto de derecho y permite su nacimiento para el cumplimiento de sus fines.
d) Teoría del contrato bilateral: Considera que las obligaciones de los socios en
realidad no se enfrentan entre sí en forma grupal, sino que corresponden
individualmente cada una de ellas a la contrapartida de una obligación de la sociedad
que nace con el acuerdo de voluntades.

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e) Teoría del contrato plurilateral de organización: Está consagrada en el Código
Italiano de 1942; son contratos de colaboración con más de dos centros de intereses
diferenciados, sin que exista reciprocidad o interdependencia entre todas las
prestaciones nacidas del contrato. La ley 19.550 se adecua a esta teoría. De todas
formas no todo contrato plurilateral da origen a un nuevo sujeto de derecho.
Entiende que es un contrato asociativo con prestaciones de las partes
yuxtapuestas que tienden a un fin común para las partes. Posee una finalidad común
que persigue mediante la colaboración de todos los asociados que tratan de
satisfacer, por esa vía sus propios intereses individuales. También es considerado
de organización porque se rigen por la teoría del órgano que implica grupos o
categorías de personas con diferentes funciones que trascienden a las personas
humanas que los integran en su duración de vida. Sin duda nuestra ley 19.550
adoptó esta tesis como propia como se ve reflejado en su artículo 1º.
Entendemos que la sociedad sigue siendo considerada un contrato plurilateral
de organización que ahora permite también constituir una sociedad con un solo
integrante ya sea ab-initio o derivada de una situación de hecho.
Fue muy discutida la incorporación en nuestro régimen de las sociedades
unipersonales que, a pesar de la diversidad de proyectos de ley que intentaron
introducirla, recién fue incorporada por medio de la ley 26.994. El mayor motivo de
discusión consistió en la naturaleza jurídica plurilateral (como ya hemos visto) y por el
otro el riesgo del uso de este tipo de sociedades para eludir las obligaciones asumidas
por el único socio. O sea, el riesgo de su uso con fines de fraude a terceros. Esta
última cuestión no es ajena a cualquier tipo de sociedad existiendo remedios legales
para ello.
En concordancia con la incorporación de las Sociedades Anónimas
Unipersonales (S.A.U.) el artículo 1800 del Código Civil y Comercial establece como
regla general que “La declaración unilateral de voluntad causa una obligación
jurídicamente exigible en los casos previstos por la ley o por los usos y costumbres. Se
le aplican subsidiariamente las normas relativas a los contratos”.
Por lo que encontramos dos nuevos principios implícitos en dicha norma.
Primero, que la voluntad unilateral puede generar obligaciones válidas y, segundo, que
a la hora de interpretarlas o hacerlas valer, en forma subsidiaria, se utilizará el régimen
legal de los contratos.

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2.- La Ley 19.550. Antecedentes. Reformas. Estructuras. Principios
orientadores. Clasificación de las sociedades.-
El Código de Comercio de 1859/62, que modifica las normas hispánicas y
criollas, se ocupaba en el Libro Segundo: “los contratos de comercio”, título tercero:
“De las compañías o sociedades”, del régimen de las sociedades comerciales.
La primera parte se refería a las normas general de las sociedades comerciales
en la cual se trataba las sociedades anónimas, las sociedades en comandita, las
habilitaciones o sociedades de capital e industria, las sociedades accidentales o en
participación y las sociedades colectivas.
La segunda parte del mismo título trataba sobre los derechos y obligaciones de
los socios, la disolución, liquidación y modo de dirimir los conflictos entre socios;
totalizando un total de 126 artículos del Código de Comercio.
a la regulación de los entes con actividad comercial.
La sociedad comercial era trataba de un contrato, que podía adoptar alguna
de las formas previstas en el Código, pero podía adoptar otra forma asociativa
no contemplada en él.
En 1889, se procedió a la reforma del Código, la cual introdujo
modificaciones referidas al régimen de sociedades anónimas y cooperativas, como así
también en cuanto a los requisitos formales para la constitución de sociedades.
Sin embargo, esta reforma fue ampliamente criticada por la doctrina, acusándola
de no haber resuelto los defectos de distribución de las materias.
En 1926, se sancionó la ley 11.388, que fijó un régimen especial para las
sociedades cooperativas. Luego, la ley 11.645 incorporó el tipo de la Sociedad
de Responsabilidad Limitada. Luego de tres anteproyectos fallidos de una ley única
de sociedades comerciales (1959, 1963 y 1967).
Se aprobó la ley 19.550 de 1972 (la Comisión Redactora integrada del
proyecto estaba compuesta por Halperín, Fargosi, Zaldivar, Odriozola y
Colombres)
La ley 19.550 fue reformada en 1983 a través de la ley 22.903. Ella
introdujo importantes institutos como la doctrina de la inoponibilidad de la
personalidad jurídica, introdujo modificaciones en cuanto al régimen de
regularización de sociedades y permitió que las Sociedades Anónimas pudieran
emitir acciones escriturales. También incorporó el tratamiento de los Contratos de

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Colaboración Empresaria, que incluyo a las Agrupación de Colaboración y la Unión
Transitoria de Empresas.
Finalmente la ley 26994 introdujo la modificación de la ley 19.550,
completándose se evolución actual con la ley 27290 que eliminó la obligatoriedad de
Administración y Sindicatura plural en la S.A.U. (Sociedad Anónima Unipersonal).
A las sociedades previstas en la ley general de sociedades podemos
clasificarlas:
1.- Conforme se refleje el capital social en:
a) Sociedades por parte de interés ( quien resulta ser socio posee partes
de interés), ej. la sociedad colectiva.
b) Sociedades por cuotas. En nuestro derecho la única sociedad por
cuotas es la sociedad de responsabilidad limitada, en este caso quien
resulta ser socio posee cuotas.
c) Sociedades por acciones su capital ser representa por acciones y el
estado de socio se obtiene con su adquisición. La más habitualmente
utilizada en la actualidad es la sociedad anónima.
2.- Conforme a la responsabilidad de los socios:
a) Sociedades personales. En ellas prima el componente personal sobre el capital.
Son ejemplo de ellas las sociedades colectivas.
b) Sociedades de capital. A diferencia de las personales lo que se destaca es el
componente patrimonial. Son las más destacadas las Sociedades de Responsabilidad
Limitada y las Sociedades Anónimas.
La diferenciación es útil para comprender como se regulan legalmente, siendo
que en las personales la libertad de transmisión de la participación es mucho más
restringida que las de capital así como la limitación de la responsabilidad es menor en
las primeras que en la segundas. Ello no debe hacernos creer que en las sociedades
de capital las personas que la integran no importan, ni viceversa.
También se las puede clasificar en Sociedades según el grado de limitación de la
responsabilidad que otorgan a sus socios. Las que establecen sólo la subsidiariedad lo
límite, esto es, la responsabilidad de los socios es ilimitada y solidaria. Las que limitan
su responsabilidad al capital subscripto y las mixtas donde se dan ambos tipos de
responsabilidad.

3.- Definición de sociedad. Elementos. Forma. Prueba. Funciones.-

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El artículo 1 de la ley 19550 en su redacción actual expresa: “Habrá sociedad si
una o más personas en forma organizada conforme a uno de los tipos previstos en
esta ley, se obligan a realizar aportes para aplicarlos a la producción o intercambio de
bienes o servicios, participando de los beneficios y soportando las pérdidas”.
De la definición surgen sus elementos explícitos e implícitos, los que pueden
precisarse también de lo que surge del artículo 11 de la misma ley.
Por empezar, debemos hablar de los elementos comunes a los actos jurídicos en
general y, particular a la de los contratos que, dada la discutida naturaleza jurídica de
las sociedades conforme las últimas reformas ya explicadas, debemos considerar
conjuntamente. Esos elementos son el consentimiento, la capacidad, el objeto y la
causa. Nos remitiremos a los principios básicos que rigen a los mismos en razón del
alcance del presente trabajo.
Un elemento específico propio de la sociedad pero, en realidad de todos los
contratos, era la pluralidad de sujetos. Como vimos, ese requisito esencial ha
desaparecido a los fines de la existencia de la misma.
Respecto de la organización sostiene Nissen que “la mención de la organización
en la definición del contrato de sociedad nada agrega, pues parece muy difícil que se
presente el supuesto de inexistencia de empresa o hacienda mercantil cuando es
elemento específico del contrato de sociedad comercial, por expresa directiva del
artículo 1° de la Ley Nº 19550, la realización por el ente de una actividad mercantil de
producción o intercambio de bienes o servicios”
Pero, además, la sociedad funciona sobre la base de diversos órganos que son
el de administración, de gobierno y de fiscalización. Ellos son regulados por la ley y el
estatuto social y hacen a la base de su estructura funcional.
Otro elemento esencial de una sociedad conforme nuestro régimen es el
tipicidad. La exigencia de adecuar la sociedad a uno de los tipos previstos en el
ordenamiento societario es elemental, ya no a los fines de su validez, sino para evitar
quedar incluida en lo establecida por la Sección IV de la ley de Sociedades, la que se
titula “De las sociedades no constituidas según los tipos del Capítulo II y otros
supuestos”
El capital, otro elemento fundamental. Este debe constituirse con los aportes de
los socios, surgiendo de allí su principal obligación de suscribirlos y, también de
integrarlos.

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A su vez, como contrapartida, el socio adquiere el derecho de obtener ganancias
y la obligación de soportar las pérdidas en los términos y conforme los alcances del
contrato societario, el tipo social y la ley. Esta establece como principio general para
soportar pérdidas o obtener beneficios el mismo porcentaje de participación en los
aportes. Ello salvo que se haya dispuesto algo distinto contractualmente.
Un elemento específico e implícito es la denominada affectio societatis que,
conforme la clásica definición de Halperín, es la voluntad de colaboración activa,
jurídicamente igualitaria e interesada.
Se trata de colaborar como socio en el desarrollo de la sociedad no
anteponiendo sus intereses a los comunes sin que ello signifique ir en contra de ellos.
Asociarse tiene como objeto natural obtener en forma conjunta lo que individualmente
resulta poco factible o mucho más complejo, sino imposible. Esa unión es interesada
ya que busca la mejora individual de sus integrantes, pero ello sólo se logra con el
respeto y la búsqueda del cumplimiento de interés común. Por ello decimos que hay
dos tipos de intereses en juego uno común (social) y uno individual (de cada socio o
un grupo de ellos).
Respecto de la constitución de sociedades debemos remitirnos al artículo 4 de la
ley de sociedades generales (LSG) que establece la forma en que deber realizarse.
En tal sentido expresa: "El contrato por el cual se constituya o modifique una
sociedad, se otorgará por instrumento público o privado.", pero siempre debemos
tomar en cuenta que las sociedades por acciones (v.g. la sociedad anónima), deben
constituirse instrumento por público. Al respecto, a nuestro modo de entender de
manera errónea, se ha sostenido que cuando la mencionada norma refiere a
instrumento público se refiere a la escritura pública. Es sabido que ambos
instrumentos son diferentes, siendo el segundo una categoría del primero. O sea, hay
una relación de género y especie. Existen otras formas de instrumento público, como
los que surgen de actuaciones judiciales o administrativas legítimas. En tal sentido, la
participación de cualquier órgano de tales características en la instrumentación le
concede la calificación de público al mismo. Por lo que será válido a nuestro entender
cualquier instrumento realizado por cualquiera de los autorizados a dar el carácter de
público al instrumento sin que sea obligatoria la escritura pública. Lamentablemente el
Registro Público sólo autoriza a estos últimos.

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El artículo 11 de la ley 19550 establece cual debe ser el contenido del
instrumento constitutivo: "El instrumento de constitución debe contener, sin perjuicio de
lo establecido para ciertos tipos de sociedad:
1) El nombre, edad, estado civil, nacionalidad, profesión, domicilio y
número de documento de identidad de los socios;”. Debemos agregar que por las
resoluciones de los Registro Públicos y fiscales se requieren también el CUIT o CUIL.
“2) La razón social o la denominación, y el domicilio de la sociedad. Si en
el contrato constare solamente el domicilio, la dirección de su sede deberá
inscribirse mediante petición por separado suscripta por el órgano de administración.
Se tendrán por válidas y vinculantes para la sociedad todas las notificaciones
efectuadas en la sede inscripta;
3) La designación de su objeto, que debe ser preciso y determinado; y, como
veremos luego, también lícito y posible.
4) El capital social, que deberá ser expresado en moneda argentina, y la
mención del aporte de cada socio. En el caso de las sociedades unipersonales, el
capital deberá ser integrado totalmente en el acto constitutivo;
“5) El plazo de duración, que debe ser determinado;”. Los usos y costumbres
receptados por la jurisprudencia han determinado que el plazo máximo de duración es
de 99 años haciendo un paralelo con la máxima duración factible de la vida en general.
“6) La organización de la administración, de su fiscalización y de las reuniones
de socios;”. Se trata de los tres órganos sociales que todos los tipos societarios deben
tener de alguna u otra forma. Aunque en algunos tipos societarios la fiscalización la
puedan llevar adelante los mismos socios.
“7) Las reglas para distribuir las utilidades y soportar las pérdidas. En caso de
silencio, será en proporción de los aportes”. Si se prevé sólo la forma de distribución
de utilidades, se aplicará para soportar las pérdidas y viceversa;
“8) Las cláusulas necesarias para que puedan establecerse con precisión
los derechos y obligaciones de los socios entre sí y respecto de terceros”. Ello es lo
que también se conoce como estatuto social, ya que se tratada de un conjunto de
normas que rige las inter y extra relaciones de socios entre sí, socios con la sociedad y
ésta con terceros.
“9) Las cláusulas atinentes al funcionamiento, disolución y liquidación de la
sociedad." Estas podrán ser suplidas por las normas de la ley, pero resultan muy
importantes para que prime la autonomía de la voluntad de los socios en la forma en

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que van regir su funcionamiento mientras existe la sociedad, y su disolución con la
posterior liquidación cuando deje de hacerlo.
Conforme la parte final de la misma norma analizada, las modificaciones al
instrumento constitutivo deben estar inscriptos, para ser oponible a terceros en el
Registro Público.
Una vez realizado el acto constitutivo hay que inscribirlo en el Registro Público.
Así, se inscribirá en Dirección Provincial de Personas Jurídicas (DPPJ) en la Provincia
de Buenos Aires y en la inspección General de Justicia (IGJ) en el ámbito de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires. Recordemos que cada Provincia regula autónomamente
cada organismo de registro.
En tal sentido, el artículo 5 de la LGS expresa que: "El acto constitutivo, su
modificación y el reglamento, si lo hubiese, se inscribirán en el Registro Público del
domicilio social y en el Registro que corresponda al asiento de cada sucursal,
incluyendo la dirección donde se instalan a los fines del artículo 11, inciso 2. La
inscripción se dispondrá previa ratificación de los otorgantes, excepto cuando se
extienda por instrumento público o las firmas sean autenticadas por escribano público
u otro funcionario competente”.
La sociedad, como ya hemos dicho, se constituye jurídicamente mediante el
contrato social o el estatuto, en él se organiza la forma que habrá de llevar adelante su
objeto, quién y cómo ejecutará cada una de las funciones que la persona jurídica
debe realizar para lograr su finalidad general de obtener ganancias para los socios y
específicamente la que se ha detallado en el objeto social.
Cada función corresponde a un órgano social. Se pueden dividir en:

A.- De Administración, con funciones de dirección y de expresión de la voluntad


societaria en el orden interno. Se lo llama “órgano de administración”.
Deben llevar adelante los actos que sean menester para ejecutar las actividades
previstas en el estatuto y las resoluciones sociales. En tal sentido, muchos actos son
de administración a pesar que en estricto sentido jurídico son dispositivos. Por ejemplo
comprar materias primas o vender mercaderías. Otras claramente actos de
administración como contratar trabajadores, alquilar local o máquinas, pagar deudas
impositivas, etc.
Por ello deben diferenciarse los actos ordinarios de administración de la
sociedad, de aquellos extraordinarios. Los primeros son aquellos que están

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claramente incluidos en las facultades del órgano, mientras que los segundos no son
habituales y requerirán, en general, de una autorización especial del órgano de
gobierno. Por ejemplo la venta del establecimiento de la única sede de la empresa.

B.- De Representación. La expresión de la voluntad societaria en el orden


externo, corresponde al llamado “órgano de representación”. Es decir, los actos que
impliquen relacionar a la sociedad con terceros; como, por ejemplo: la firma de
convenios, la venta de partes del patrimonio social o todo, etc., resumiendo son
acciones que implican contratar en nombre de las sociedad y obligarla frente a
terceros.
Debemos diferenciar: las sociedades que carecen de órgano de representación
separado, donde la representación corresponde al mismo que ejerce la administración,
como v.g. la Sociedad de Responsabilidad Limitada, donde el gerente cumple ambas
funciones.
A su vez, existen sociedades que poseen un órgano propio de representación,
cual es el presidente del Directorio en el caso de ser este plural, si es unipersonal será
el mismo órgano que ejerce la administración.

C.- De Gobierno: corresponde a la reunión de socios o a la asamblea según el


tipo societario de que se trate. Son la mayor voluntad de la sociedad y tiene un nivel
superior de decisión “deliberante”, dentro del estatuto y de la ley. Este órgano toma
decisiones de distinto carácter:
a.- Normativas, que son las que establecen reglas contractuales que rigen la
sociedad, como la modificación del contrato social o del estatuto.
b.- Integratorias, o electivas, s cuando designa a las personas que se
desempeñan en los órganos de administración o fiscalización.
c.- Decisivas de las políticas que va a llevar en líneas generales y objetivos la
sociedad. Fija las políticas a seguir como entidad.
c.- De fiscalización, cuando controla, analiza y evalúa la actuación del órgano de
administración o del específico órganos de fiscalización.
Aun en las sociedades de personas los votos se computan en base al capital de
cada socio. Las sociedades por acciones tienen un régimen especial, según
veremos al estudiar estos tipos sociales.

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D.- De Fiscalización interna. Consiste en controlar el funcionamiento, o sea la
vigilancia y verificación de los actos de la sociedad y de sus administradores con la
finalidad de que se cumpla con la voluntad de la sociedad expresada en el órgano de
gobierno. Según la complejidad del tipo societario puede el órgano de fiscalización
existir o no. En el primer caso, a su vez, puede estar integrado por los socios (artículo
55 de la Ley Nº 19550, Ley General de Sociedades) o la sindicatura -unipersonal o
plural- (artículo 158 y Nº 284 de la Ley 19550, Leyde Sociedades).
La fiscalización privada puede ser desempeñada por cualquier socio mediante
el examen de los libros y papeles sociales, y reclamando de los administradores los
informes que estime pertinentes.
Sin embargo, los socios carecen de estas facultades en las sociedades por
acciones y de responsabilidad limitada “de mayor capital”, pues en ellas esta
fiscalización se realiza a través de la sindicatura o consejo de vigilancia (artículo 55 de
la ley citada).

E.- De liquidación. Este órgano aparece sólo en el caso de disolución de la


sociedad por lo que funciona de igual modo que el “órgano de administración”, pero, a
diferencia de éste, implica sólo la realización de los actos necesarios para realizar el
activo (artículo102 de la Ley Nº 19550) y cancelar el pasivo (artículo Nº 105 de la
misma ley), Funciona cuando se dan cualquiera de las causas enunciadas en la ley
para la disolución de la sociedad, excepto en los casos de quiebra donde el síndico del
proceso concursal realiza las funciones liquidatorias conforme la ley de concursos y
quiebras.

4.- Control administrativo. Publicidad. Efectos de la Inscripción.-


La importancia jurídica de reconocer la existencia de una persona jurídica, esto
es aquella que existe diferenciada de sus integrantes, genera una necesidad de mayor
protección frente a los terceros, en especial a los que contraten con ella. Uno de los
medios que el régimen legal establece para la protección de quienes interactúen con
las sociedades es la publicidad de sus diversos actos.
El Estado por medio de sus órganos específicos efectúa un control administrativo
de legalidad y funcionamiento regular de la sociedad. Lo hace por medio del ya
referido Registro Público que se constituye de forma diversa en cada jurisdicción y que

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tiene como funciones principales el registro y control de las sociedades. Lo último en
forma permanente para las sociedades previstas en el artículo 299 de la ley 19550.
A esta cuestión se dedican los artículos 5, 6, 7, 10 y 14 de la ley Nº 19550. Ellos
establecen los requisitos que quienes constituyen una sociedad deben cumplir a los
fines de lograr su inscripción para su consecuente conocimiento por terceros. Dichas
previsiones legales indican además las consecuencias que acarrean la falta de
inscripción de las sociedades o su inscripción tardía. La normativa que emerge de
de dicha ley se complementa con las resoluciones dictadas por los registros públicos
de cada jurisdicción.
Como vimos el artículo 5 impone la obligación inscribir en el Registro Público
tanto el acto constitutivo de las sociedades como sus modificaciones. A estos fines, la
ley fija el plazo de veinte días desde su otorgamiento, con la posibilidad de
extenderlo por otros treinta días, prórroga que debe estar motivada por “el
normal cumplimiento de los procedimientos”
En el caso de constitución de sociedades por acciones el Registro
Público, remitirá un testimonio de los documentos al registro nacional de
Sociedades por acciones, conforme el artículo 8 de la LGS. Dentro de los Registros
Públicos se formará un legajo para cada sociedad y dicho legajo es público, o sea
puede ser consultado por cualquier persona, conforme lo establece el artículo 9 de la
LGS.
La falta de inscripción significa su inclusión en el régimen de las sociedades
“simples o residuales” previstas en la Sección IV de la ley.
Las sociedades de responsabilidad limitada y las sociedades por acciones deben
cumplir con la publicación en el diario correspondiente de determinados datos, tales
como: información sobre los socios; fecha del instrumento constitutivo; razón social o
denominación de la sociedad; objeto social; plazo de duración; capital social;
composición del órgano de administración y fiscalización (cantidad de miembros, etc.);
organización de la representación legal (si representa a la sociedad una o más
personas y de qué manera, ej., conjunta, separada o indistintamente); fecha de cierre
de ejercicio.
En caso de modificación del estatuto también deberá cumplirse con esa
publicación, pero solamente cuando se modifiquen determinados incisos de la primera
parte de la norma (inc. 3 a 10). Es decir, previo a la inscripción del acto constitutivo o

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de la modificación de que se trate, el Registro Público exigirá la acreditación de la
publicación de la información requerida.

5.- Nulidades societarias. Estipulaciones nulas. Modificaciones no


inscriptas.-
El régimen de nulidades se encuentra previsto desde el artículo 16 al artículo 20
de la
ley 19550, estableciendo el artículo 16 de la misma una regla general: "La nulidad o
anulación que afecte el vínculo de alguno de los socios no producirá la nulidad,
anulación o resolución del contrato, excepto que la participación o la prestación de ese
socio deba considerarse esencial, habida cuenta de las circunstancias o que se trate
de socio único.” Es consecuencia de la aplicación de otro principio más general, el de
continuidad de la empresa.
El régimen de nulidades societarias se diferencia del régimen de nulidades
establecido en el Código Civil y Comercial, ya que dentro del ámbito societario la
sociedad puede ser disuelta o liquidada, pero no anulada en el sentido de una
desmembración que permita restituir las cosas al mismo estado anterior del acto
anulado. Si se trata de sociedad en comandita simple o por acciones, o de sociedad
de capital e industria, el vicio de la voluntad del único socio de una de las categorías
de socios hace anulable el contrato.
Las nulidades por el objeto previstas en la ley de la siguiente forma: El artículo
18 de la ley general de sociedades, establece nulidad cuando el objeto social es ilícito.
Por su parte el artículo 19 de la misma ley, establece la nulidad cuando el objeto
previsto en el contrato es lícito, pero en realidad la actividad que desarrolla la sociedad
es ilícita.
Finalmente, el artículo 20 de la referida ley, establece la nulidad por objeto
prohibido. Este es el caso de aquellas actividades que requieren de un tipo
determinado para poder ser desarrolladas. Por ejemplo las entidades financieras
deben ser sociedades anónimas o Cooperativas, las de seguros de esos mismos tipos
o mutuales).
En todos los casos las sociedades son nulas y en cada caso los efectos son
distintos.
La regla general la dispone el primero de los artículos (artículo18 LGS) que
dispone respecto los terceros de buena fe que pueden alegar contra los socios la

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existencia de la sociedad. Por su parte, los socios no pueden oponer la nulidad, alegar
la existencia de la sociedad, ni aún para demandar a terceros o para reclamar la
restitución de los aportes, la división de ganancias o la contribución a las pérdidas..
Además, serán responsables junto a los los administradores y quienes actúen como
tales en la gestión social responderán ilimitada y solidariamente por el pasivo, social y
los perjuicios causados.
Declarada la nulidad, se procederá la liquidación por quien designe el juez.
Realizado el activo y cancelado el pasivo social y los perjuicios causados, el
remanente ingresará al patrimonio estatal para el fomento de la educación común de
la jurisdicción respectiva.
En el caso de actividad ilícita también se aplica lo normado en el artículo 18
antes referido pero los socios que acrediten su buena fe quedarán excluidos de
responsabilidad.
Finalmente para el supuesto por objeto prohibido se les aplica el régimen del
artículo 18 de la ley 19550 pero el remanente de la liquidación se distribuirá conforme
las normas generales dispuestas para las sociedades que no son nulas.
Las cláusulas nulas están previstas en el artículo 13 de la ley 19550. Estas
estipulaciones son nulas, pero el contrato de sociedad continúa vigente por el principio
general en materia de sociedades que se conoce como de conservación de la
empresa. Conforme este se debe estar por la validez y no por la nulidad, por la
continuidad y no por la extinción de la sociedad siempre que ello fuera posible
legalmente y no afecte a terceros.
Por lo tanto las cláusulas simplemente son nulas sin afectar la validez de la
sociedad. Son nulas por considerárselas leoninas o abusivas. Así se establece que
son nulas las estipulaciones siguientes:

1) Que alguno o algunos de los socios reciban todos los beneficios o se les excluya de
ellos, o que sean liberados de contribuir a las pérdidas;
2) Que al socio o socios capitalistas se les restituyan los aportes con un
premio designado o con sus frutos, o con una cantidad adicional, haya o no ganancias;
3) Que aseguren al socio su capital o las ganancias eventuales;
4) Que la totalidad de las ganancias y aun en las prestaciones a la
sociedad, pertenezcan al socio o socios sobrevivientes;

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Como puede observase se intenta conservar la naturaleza de las obligaciones
de los socios, en especial, las de realizar aportes y soportar pérdidas de distintas
formas. Cualquiera de las cláusulas trata de impedir que uno o varios socios puedan
eludir la obligación de hacerse cargo de pérdidas o de obtener ganancias cuando ellas
no existieran. El último supuesto (inc. 4) protege a los herederos del socio fallecido.

6.- Sociedades de la Sección IV de la ley 19.550. Sociedades atípicas y


otras omisiones formales o sustanciales (arts. 16, 17 y 21 de la ley 19.550
conforme ley 26.994) Estatuto común. Responsabilidades. Subsanación (arts. 24,
25 y 26 de la ley 19.550 conforme ley 26.994).
Las sociedades atípicas o informales (también llamadas residuales o simples)
están previstas en la sección IV de la ley y resultan ser las sociedades no constituidas
según los tipos previstos en el capítulo II de la ley, que omita requisitos esenciales o
incumpla las formalidades legales.
La reforma a la ley de sociedades originada en la ley 26994 introdujo un
importante cambio en el régimen de las antes denominadas sociedades de hecho o
irregulares. Este tenía mayores desventajas frente a las sociedades “regulares” o que
cumplían con las normas de tipicidad.
Así, conforme el artículo 21 de la LGS se incluyen: "La sociedad que no se
constituya con sujeción a los tipos del Capítulo II, que omita requisitos esenciales o
que incumpla con las formalidades exigidas por esta ley, se rige por lo dispuesto por
esta Sección.”
Entonces la conformación de sociedades que no cumplan con los requisitos no
genera la nulidad o disolución societaria.
Respecto del régimen legal aplicable, el artículo 22 de la LGS otorga la
oponibilidad del contrato social a los terceros bajo condición que se pruebe que lo
conocieron efectivamente al tiempo de la contratación o del nacimiento de la relación
obligatoria. A su vez, también puede ser invocado por los terceros contra la sociedad,
los socios y los administradores.
Por otra parte puede ser invocado por los socios entre sí.
Respecto de la administración y gobierno el artículo 23 de la LGS establece
en su parte pertinente: "Las cláusulas relativas a la representación, la
administración y las demás que disponen sobre la organización y gobierno de la
sociedad pueden ser invocadas entre los socios. En las relaciones con terceros

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cualquiera de los socios representa a la sociedad exhibiendo el contrato, pero la
disposición del contrato social le puede ser opuesta si se prueba que los terceros la
conocieron efectivamente al tiempo del nacimiento de la relación jurídica...."
Se le permite a estas sociedades adquirir bienes registrables acreditando ante el
Registro su existencia y las facultades de su representante por un acto de
reconocimiento de todos quienes afirman ser sus socios.
El reconocimiento debe ser efectuado por escritura pública o instrumento
privado con firma autenticada por escribano.
En ese caso el bien se inscribirá a nombre de la sociedad, debiéndose indicar la
proporción en que participan los socios en tal sociedad.
A diferencia del régimen anterior, los socios responden frente a los terceros
como obligados simplemente mancomunados y por partes iguales.
Sin embargo la responsabilidad puede ser la solidaridad con la sociedad o
entre ellos, o una distinta proporción, cuando ello resulte de una estipulación expresa
respecto de una relación o un conjunto de relaciones; Como puede ser de un contrato
con tercero o terceros donde se asume una obligación solidaria para eso u otros
negocios. Puede resultar también de una estipulación del contrato social, en los
términos del artículo 22, ello es que el contrato mismo lo prevea expresamente.
Finalmente puede surgir la solidaridad u otra forma de distribución proporcional de la
responsabilidad “de las reglas comunes del tipo que manifestaron adoptar y respecto
del cual se dejaron de cumplir requisitos sustanciales o formales."
Según el artículo 25 estas sociedades son subsanables corrigiendo los la
elementos incompatibles con el tipo elegido o la omisión de cumplimiento de requisitos
formales. Ello a iniciativa de la sociedad o de los socios en cualquier tiempo durante el
plazo de la duración previsto en el contrato.
En caso de ser voluntaria requerirá el acuerdo unánime de los socios. Para el
supuesto de no obtenerse la misma la subsanación puede ser ordenada judicialmente
a pedido de los socios en procedimiento sumarísimo. En caso de ser necesario, el juez
puede suplir la falta de acuerdo, sin imponer mayor responsabilidad a los socios que
no lo consientan.
Se le concede al socio disconforme el derecho de receso, esto es de retirarse de
la sociedad, dentro del plazo de diez días de que la resolución judicial queda firme.
Cualquiera de los socios puede provocar la disolución de la sociedad
cuando no media estipulación escrita del pacto de duración, notificando

15
fehacientemente tal decisión a todos los socios. Sus efectos se producirán de pleno
derecho entre los socios a los noventa días de la última notificación.
Los socios que deseen permanecer en la sociedad, deben pagar a los salientes
su parte social. La liquidación se rige por las normas del contrato y de la ley.
A las relaciones con los acreedores sociales de la sociedad y de los socios de
las sociedades atípicas se le aplica el mismo régimen que a las sociedades en
general. Incluso respecto de los bienes registrables. Ello aún en caso de quiebra.
Si bien los acreedores de la sociedad pueden dirigir sus acciones contra el
patrimonio de sus socios no sucede a la inversa, en el sentido de que los acreedores
particulares no podrán dirigirse contra los bienes de la sociedad. Tal como señala
Javier Miranda y Juan Orquera1, la única diferencia importante de esa norma respecto
con la anterior es que se incluyen, en vez de excluirse, los bienes registrables, en
consonancia con el artículo 23 que permite inscribir dichos bienes a nombre de una
sociedad irregular.

7.- Personalidad de las sociedades. Teorías. Desestimación de la


personalidad. Fundamentos. Jurisprudencia. Personas jurídicas privadas (Arts.
141, 143, 144, 148 inc. a), 150 a 167 del Código Civil y Comercial) arts. 2° y 54, ley
19.550.-
Reconocer personalidad jurídica a determinados entes tiene ciertos efectos,
como lo son la posibilidad de diferenciarlos de quienes los componen y la de
conferirles los atributos pertinentes. En el caso específico de las sociedades, el
artículo 2 de la Ley Nº 19550 expresa que: “La sociedad es un sujeto de derecho con
el alcance fijado en esta Ley”. En igual sentido se expresa en forma general el artículo
141 del Código Civil y Comercial de la Nación.
Las sociedades son personas jurídicas de carácter privado, tal como reza
el artículo 148 del Código Civil y Comercial de la Nación, sumado a ello lo establecido
por el artículo 2 de la ley 19550 ya referido.
La personalidad jurídica de las sociedades resulta un reconocimiento legal de
gran importancia para su desarrollo. Su límite natural es el cumplimiento de sus
propias normas contractuales y estatutarias y el de la ley. Ya vimos que las
sociedades no pueden tener objeto ni actividad lícita. Con ese alcance la oponibilidad

1
Favier Dubois, Eduardo M. (h) y Favier Dubois, Eduardo M. (p): “Los fideicomisos en la empresa
familiar” - ERREPAR - DSE - Nº 288 - T. XXIII - noviembre/2011 - pág. 1191 y también en LL - Revista de
Derecho de Familia y de las Personas - Nº 10 - año 3 - noviembre/2011 - pág. 13

16
de la personería supone un límite frente a terceros ya que el sistema jurídico garantiza
a los socios que son serán responsable directamente por las obligaciones que asuma
la sociedad, sino en forma excepcional
En tal sentido sólo puede declararse la inoponiblidad de la personalidad jurídica
de la sociedad en el supuesto del artículo artículo 54, 3er. párrafo de la ley general de
sociedades. Para ello la ley establece como requisitos:
a.- La actuación de la sociedad encubra la consecución de fines extrasocietarios
b.- Constituya un mero recurso para violar la ley, el orden público o la buena fe o
para frustrar derechos de terceros.
En tal caso, se imputará directamente a los socios o a los controlantes que la
hicieron posible, quienes responderán solidaria e ilimitadamente por los perjuicios
causados." Esto significa que los socios y controlantes son responsables por daños
que hayan generado a terceros en tales condiciones.
La inoponibilidad de la personalidad jurídica societaria permite atribuir relaciones
jurídicas, obligaciones y derechos a otros sujetos que a los que formalmente son
titulares activos o pasivos de los mismos.
Este instituto era conocido en el derecho comparado y había sido aplicado en
diversos fallos antes de su incorporación en la ley. Se recogen los principios del
“disregard of legal entity“ de origen anglosajón, adaptándolo a nuestro sistema por vía
del instituto de la inoponibilidad de la personalidad jurídica.
Serick2 , el padre de esta doctrina en el derecho continental, partió de la base
que se podía prescindir del vallado societario siempre que se constate un abuso de la
personalidad jurídica de la sociedad, y ello era como consecuencia de haberse burlado
una ley, vulnerado o soslayado obligaciones contractuales o perjudicando a terceros.
En estos casos se admite que “se corra” o “se perfore” el velo de la ficción, “se
levante” la cortina, “se mire” detrás de la máscara, “se descubra” más allá de los
bastidores, para ir “al hombre”, a fin de restablecer la justicia o la equidad violada
mediante el esquema societario. La verdad real prima sobre la formal.
La jurisprudencia puede resumirse en algunos fallos emblemáticos como el Caso
“Swift-Deltec”: en este caso, una quiebra, se negó la homologación del acuerdo
preventivo aprobado por la junta de acreedores de Cía. Swift de La Plata S.A., en tanto
se consideró que integraba el “Grupo Deltec”, ya que éste es “un solo grupo

2
Serick, Rodolfo. Apariencia y Realidad en la Sociedades Mercantiles. El Abuso de Derecho por medio de
la Persona Jurídica. Ed. Ariel. Barcelona. 1958.

17
económico que opera con sus intereses confundidos, en el que la conducción
económica diferenciada ha desaparecido y en que se ha hecho necesario penetrar en
la personalidad societaria3” En similar sentido se dieron los fallos “Grupo Grecco”,
“Grupo Sasetru” y “Grupo Oddone”.
En el ámbito de la Justicia Nacional del Trabajo, podemos mencionar el caso
“Aybar”4. En este fallo se desconoció la personalidad societaria y se condenó
solidariamente a los socios, ya que pese a que la sociedad tenía un fin lícito, como la
explotación de una pizzería, funcionó irregularmente ya que no efectuó los aportes
jubilatorios de los trabajadores y además los privó de su trabajo sin indemnizarlos,
desapareciendo sin dejar bienes que respondan por sus deudas.
El artículo 144 del Código Civil y Comercial impone la aplicación de éste instituto
a la totalidad de las personas jurídicas.

3
Citados por Otaegui, Julio C. Concentración societaria. Ed. Abaco. 1984. Pág. 298.
4
CNAT, Sala II, 9-5-73, “Aybar, Rubén F. y Otro c/ Pizzería Viturro S.R.L. y Otro”. ED 50-172.

18
CAPITULO II
1.-El estado de socio. Adquisición y pérdida. Derechos y obligaciones de
los socios. Relaciones con la sociedad y con terceros.-
El estado de socio es el conjunto de derechos y obligaciones que le
corresponden al socio, nacen desde la constitución de la sociedad y perduran mientras
siga ligado a la misma (artículo 36 de la LGS).
La obligación principal es realizar los aportes que se comprometió en el
acto constitutivo, estos aportes pueden consistir en obligaciones de dar o hacer, pero
hay que tomar en cuenta que en las sociedades de capital (sociedad anónima - S.A.;
sociedad de responsabilidad limitada - SRL y sociedad en comandita por acciones-
SCA), solo se pueden aportar obligaciones de dar y no de hacer (artículo 38 de la
LGS).
El socio que no cumpla con el aporte en las condiciones convenida,
incurre en mora y debe resarcir los daños e intereses, pudiendo la sociedad excluirlo.
Las obligaciones de dar, incluyen la de dar sumas de dinero o cosas. También
se pueden aportar derechos instrumentados y no litigiosos (artículo 40 LGS), créditos
(artículo 41 de la LGS), títulos cotizables (artículo 42 de la LGS), bienes gravados,
deducido el gravamen (artículo 43 de la LGS), fondos de comercio, siguiendo el
procedimiento establecido en la ley 11.867 (artículo 44 de la LGS).
Independientemente de los aportes se pueden pactar que los socios realicen
prestaciones accesorias, que en realidad son obligaciones de dar, que no forman
parte del capital y tienen que estar previstas en el acto constitutivo (artículo 50 LGS).
En cuanto a los derechos del socio podemos mencionar dos clases:
a) Los derechos políticos, que se ejercen principalmente participando en las
asambleas o reuniones de socios.
b) Los derechos económicos, que se ligan principalmente a la participar en los
beneficios y a que se le respeten las condiciones previstas para tal fin, así como
la igualdad ante iguales condiciones.
Lo relativo a las relaciones con la sociedad y con terceros está regulado en los
artículo 56 y 57 del la ley societaria.
Establece respecto de la sentencia contra la sociedad, el artículo 56 de la ley de
sociedades que: “La sentencia que se pronuncie contra la sociedad tiene fuerza de
cosa juzgada contra los socios en relación a su responsabilidad social y puede ser

19
ejecutada contra ellos, previa excusión de los bienes sociales, según corresponda de
acuerdo con el tipo de sociedad de que se trate.”
Este artículo establece lo que se conoce como el beneficio de excusión, o sea
que ante una sentencia condenatoria, primero se liquidan los bienes societarios y de
no llegar a cubrir la totalidad de la deuda, se ataca el patrimonio del socio,
dependiendo ello del tipo societario de que se trate. Así. en las Sociedades Anónimas
y las Sociedades de Responsabilidad Limitada, no es posible ejecutar el patrimonio del
socio más allá del monto de aportes suscriptos y no integrados, ya que son
sociedades de capital que limitan la responsabilidad patrimonial de sus socios.
Respecto de las sociedades por partes de interés, el artículo 57 de la ley 19550,
prescribe., en su primer párrafo: “Los acreedores del socio no pueden hacer vender la
parte de interés; sólo pueden cobrarse sobre las utilidades y la cuota de liquidación. La
sociedad no puede ser prorrogada si no se satisface al acreedor particular
embargante.….”
En consecuencia las partes de interés, o sea la participación del socio en las
sociedades de personas, son embargables, pero no se pueden ejecutar y el acreedor
solo puede cobrarse de las utilidades o de lo que le corresponde al socio al momento
de liquidarse la sociedad.
El segundo párrafo de este mismo artículo establece respecto de las
sociedades de capital “…En las sociedades de responsabilidad limitada
y por acciones se pueden hacer vender las cuotas o acciones de propiedad del
deudor, con sujeción a las modalidades estipuladas…” Ello significa que las cuotas y
acciones (representación y participación del capital en las S.R.L. y S.A,
respectivamente) pueden someterse a embargo y remate judicial respetando las
normas que establece la misma ley.

2.-Sociedades entre esposos. Herederos menores. Socio oculto. Socio


aparente. Socio del socio. Régimen según Ley 26.994.-
El régimen de sociedades entre esposos está previsto en el artículo 27 de la
LGS, el que expresa: "Los cónyuges pueden integrar entre sí sociedades de
cualquier tipo y las reguladas en la Sección IV." Recordemos que la sección cuarta
trata de las sociedades atípicas.. Esta norma fue modificada por la ley 26994 que
ponía restricciones a las sociedades en que podía participar los esposos. Como puede

20
apreciarse, esas limitaciones han desaparecido pudiendo los cónyuges participar en
cualquier forma de sociedad.
Respecto de los herederos menores, al artículo 28 de la LGS prescribe: “En la
sociedad constituida con bienes sometidos a indivisión forzosa hereditaria, los
herederos menores de edad, incapaces, o con capacidad restringida sólo
pueden ser socios con responsabilidad limitada. El contrato constitutivo debe
ser aprobado por el juez de la sucesión. Si existiere posibilidad de colisión de
intereses entre el representante legal, el curador o el apoyo y la persona
menor de edad, incapaz o con capacidad restringida, se debe designar un
representante ad hoc para la celebración del contrato y para el contralor de la
administración de la sociedad si fuere ejercida por aquél.”
Las limitantes son claras. El menor de edad (18 años) solo puede participar en
calidad de socio con responsabilidad limitada (por ejemplo de una S.R.L. o de una
S.A.) ello con el objeto de proteger su patrimonio hasta que pueda disponer libremente
de él. Lo mismo se aplica a los casos de incapaces o aquellos que poseen capacidad
restringida en los términos del Código Civil y Comercial. Se trata de supuestos de
indivisión forzosa nacida de una herencia, por lo que habrá un proceso sucesorio que
podrá finalizar con la partición de la misma. En este caso resulta menester respetar el
principio de continuidad de la empresa y hacerlo congeniar con el de la protección de
los herederos menores de edad, incapaces o capacidad restringida. La ley prevé la
posibilidad de contraposición de intereses la que puede ocurrir en razón de que el
representante puede ser también heredero o poseer derechos sobre bienes
gananciales. En ese caso, se deberá designar un representante especialmente a fin de
celebrar el contrato y controlar la administración societaria en caso de corresponder. El
contrato societario debe ser aprobado por el juez que lleva adelante el proceso
sucesorio para mayor garantía del cumplimiento de lo normado por la ley.
Ante el incumplimiento de lo establecido en el artículo 28, el artículo 29 de la
LGS,
prescribe la sanción, estableciendo: “Sin perjuicio de la transformación de la
sociedad en una de tipo autorizado, la infracción al artículo 28 hace solidaria
e ilimitadamente responsables al representante, al curador y al apoyo de la
persona menor de edad, incapaz o con capacidad restringida y a los consocios
plenamente capaces, por los daños y perjuicios causados a la persona menor
de edad, incapaz o con capacidad restringida.” Ello significa que la falta de los

21
dispuesto por el artículo 28 genera la responsabilidad solidaria e ilimitada al
representante, curador o apoyo, así como la de los otros socios capaces en la medida
de los daños y perjuicios causados a los representados o tutelados.
El socio oculto es aquel que no participa directamente en la sociedad sino que lo
hace por medio de interpósita persona, que es quien aparece como socio directo y
formal de la misma.
Por su parte el socio aparente es aquel que participa directa y formalmente de la
sociedad sin ser materialmente el real socio. Esto es, aparenta serlo en las formas,
pero responde a un tercero que no figura en la sociedad. Le prestan el nombre a otro
que no quiere “aparecer” en la sociedad.
Respecto de estas figuras los arts. 34 y 35 de la LGS. Prohíben la actuación
societaria del socio aparente o presta nombre y la del socio oculto. En caso de hacerlo
ambos (socio aparente o presta nombre y al socio oculto), serán responsables en
forma subsidiaria, solidaria e ilimitada de conformidad con lo establecido por el artículo
125 de esta ley.”
En suma, la ley prohíbe al socio oculto y al aparente su participación en la
sociedad sancionándola quitándole en todos los casos su eventual limitación de
responsabilidad e imponiéndole la solidaridad a ambos

3.-Denominación. Razón social.- Domicilio y Sede. Sucursales.


Tal como habíamos visto en el artículo 11 de la LGS, es parte del contenido del
instrumento constitutivo, conforme establece el inc. 2 de dicho artículo, el nombre
social que puede ser la razón social o la denominación.
La razón refiere a la inclusión en la forma de nombrar a la sociedad del apellido o
nombre del o los socios. Mientras que la denominación supone un nombre que no se
condice con el de socio alguno y es fruto del a creatividad de los socios que
constituyen la sociedad.
Ambas no deben coincidir con otras ya existentes aunque nada obsta que
puedan tener partes en común como “García y López Construcciones S.A.” y García y
López Papeleras S.A.”.
Respecto del domicilio este artículo establece que en el acto constitutivo
debe figurara el domicilio de la sociedad. Si en el contrato constare solamente el
domicilio, la dirección de su sede deberá inscribirse mediante petición por separado
suscripta por el órgano de administración.

22
Se tendrán por válidas y vinculantes para la sociedad todas las notificaciones
efectuadas en la sede inscripta. Se trata de un domicilio legal por lo que rige la
presunción su existencia frente a terceros en todo supuesto hasta que sea registrada
su modificación en el Registro Público.
La diferenciación entre domicilio y sede social, fue incluida al artículo 11 de la
LGS con el párrafo agregado a su inc. 2 por la ley 22903, recepcionando la doctrina
establecida en el plenario “Quilpe S.A.”. Este sostuvo que:”El contrato social o estatuto
puede limitarse a expresar la ciudad o población en que la sociedad tiene su domicilio,
si los socios no quieren que la dirección constituya una cláusula contractual. Pero el
juez sólo ordenará la inscripción en el Registro si la dirección precisa (calle y número)
del domicilio social figura en el contrato o estatuto o instrumento separado que se
presenta al tiempo de inscribir la sociedad”.5
La incorporación legislativa producida a través del segundo párrafo del inciso 2º
del artículo 11 de la Ley Nº 19.550 y la tutela de terceros allí establecida, en nada
disminuyen la importancia del domicilio para la sociedad, sus órganos e integrantes,
surgiendo de ella, a través de expresas normas legales (artículos 5º, 67, 77, 83, 88,
107, 233, 245, 251, 300 y 301, ley citada) que es en la sede social donde la sociedad
debe tener efectivamente la administración y dirección de sus negocios —aunque el
patrimonio o los establecimientos de la entidad se hallen en otro lugar o lugares— a
los fines del debido y oportuno cumplimiento de la normativa respectiva, criterio
también sostenido doctrinariamente6

4.- El objeto social.- Licitud.- Determinación.- Objeto y actividad. Relación


capital-objeto.- Importancia del objeto en la vida de la sociedad.-
El objeto social es el conjunto de actos o categoría de actos que, de acuerdo con
el contrato constitutivo, la sociedad se propone realizar. El objeto es un elemento
esencial del acto constitutivo y determina la capacidad y límites de la actividad de la
sociedad y sus administradores.
Respecto del objeto social, el artículo 11, inc. 3 la LGS establece que el
instrumento constitutivo debe contener “… la designación de su objeto, que debe ser
preciso y determinado…”

5
CNCom., en pleno, marzo 31-977. - Quilpe S.A.
6
HALPERIN, Isaac – BUTTY, Enrique M., "Curso de derecho comercial", Ed. Depalma, Bs. As., 2000, vol I,
pág. 320).

23
Debemos decir que las características que debe reunir el objeto social son:
1.- La licitud, si la sociedad fija un objeto contrario a la ley, ésta será, conforme el
régimen de nulidades societarias que ya hemos analizado.
2.- La determinación. El objeto debe ser determinado ya que establece el límite de
actuación de la sociedad. Las personas humanas gozan de la presunción de la
capacidad plena salvo declaración en contraria conforme a la ley. Las sociedades sólo
pueden actuar con los alcances que le brinda el objeto societario. En igual sentido, los
representantes y administradores de las sociedades tienen incumbencia para actuar
dentro de los límites de tal objeto.
3.- La Posibilidad. El objeto debe ser factible tanto jurídica como fácticamente.
Pero además de ser acorde al capital establecido para la sociedad ya que su
insuficiencia puede tornar imposible su cumplimiento.
De existir una la relación entre el objeto social y el capital dispuesto
para la lograr su consecución, ya que si el capital es bajo para a realización de
determinada actividad existiría lo que se denomina infracapitalización. Ello es, la
determinación de capital incapaz de afrontar el objeto explicitado.
Por otra parte, debemos distinguir objeto de actividad. El objeto es una descripción de
actividades que potencialmente podrá desarrollar una sociedad. Mientras que la
actividad es la ejecución concreta de esa descripción.
La dificultad suele consistir en hacer una descripción suficiente que le permita a
la sociedad actuar válidamente en las materias que se proponga sin tener que acudir a
modificaciones del contrato o acto constitutivo. Pero a su vez, resulta prudente no
hacer una descripción de actividades tan amplia que requieran de un capital mucho
mayor al que efectivamente se necesitará ya que no todas ellas se realizarán en un
inicio, dependiendo del éxito y desarrollo del patrimonio para su efectiva concreción.

5.- Capital y patrimonio. Bienes aportables. Valuación de aportes en


especie. Prestaciones accesorias. Diferenciación con los aportes.-
El capital social es la cifra representativa del valor de los aportes, tanto en
especie como en dinero, efectuado por todos los socios, que permanece a lo largo de
la gestión social invariable (intangible), pudiendo ser alterado solamente en los casos
previstos por la Ley General de Sociedades.
El capital cumple distintas funciones. Ellas pueden clasificarse en:

24
1.- Función de garantía, pues sirve como una porción del patrimonio que no va a
ser dispuesta por los socios. Permite a los terceros, acreedores asegurar una parte de
aquel para sus acreencias. Ello lo vincula con su objeto en cuanto su suficiencia. Se
ha criticado esta función ya que en la realidad rara vez el capital social es capaz, hacer
frente a las obligaciones que una sociedad asume durante su existencia, sobre todo
cuando ha transcurrido un largo lapso de su constitución.7
2.- Función Organizativa, en virtud de ser ya que permite configurar la posición
financiera de cada socio por un lado, y dividir la participación jurídica de los mismos,
por el otro. Así determina como se distribuyen ganancias y pérdidas, como se
conforma la voluntad societaria, si requiere fiscalización interna obligatoria, etc.
3.- Función de productividad. El aporte inicial que conforma el capital es (o
debería ser) el que se aplica al desarrollo económico de la sociedad. Es lo que
podríamos denominar, patrimonio inicial. Es claro que esto es relativo, ya que apenas
adquiere su personalidad jurídica, la sociedad puede obtener créditos para financiar su
desarrollo y éste, permitirá realizar sus actividades sin necesidad de acudir al capital,
pero, es éste la primer garantía para tal fin.
En suma, el capital cumple con dos roles, uno de tipo económico y otro de tipo
jurídico. El primero ligado a la garantía y base necesaria para la producción, el
segundo, como parámetro para determinar los alcances de los derechos y
obligaciones de los socios.

Los principios que rigen el capital social son:


1.- De unidad: es sólo uno, único, más allá que la sociedad posea unidades
económicas diversas, distribuidas físicamente distantes unas de otras, el capital social
será siempre el mismo. Este principio encuentra su fundamento en la propia distinción
entre sociedad y empresa, en donde la organización económica (empresa) que el
sujeto de derecho (sociedad).
2.- De determinación: debe ser expresado, en el contrato constitutivo, en forma
precisa y exacta, en moneda de curso legal al momento de la constitución.
3.- De inviolabilidad: el capital social no puede ser variado (aumentado o
disminuido) sin arreglo a las disposiciones legales pertinentes. No significan en
absoluto que el capital deba mantenerse estático durante toda la vida de la sociedad,

7
DI CHIAZZA, I. G. “La Malsana función de garantía del capital social”, IX Congreso Argentinao de
Derecho Societario. Tº III, pág. 133.

25
ya que ello importaría que la sociedad jamás podría, ya sea por necesidad o como
consecuencia del éxito o del fracaso en su actividad empresaria, aumentar o disminuir
su capital. Intangibilidad significa entonces que para poder variarlo habrá que cumplir
con los mecanismos jurídicos establecidos por la ley 19.550 para hacerlo, pero si los
mismos se cumplen nada impide que la cifra sea modificada.
4.- El Principio de efectividad significa que el capital social expresado en el
contrato constitutivo, debe existir realmente o efectivamente en el activo de la
sociedad, siendo equivalente a las aportaciones efectuadas por los socios.
Por su parte, el patrimonio social representa el conjunto de todos los bienes y
las deudas de la sociedad y es mutable a tenor de las contingencias de los negocios
sociales.
Al inicio de la actividad social el capital y el patrimonio coincide, pero a lo largo
de su actividad, comienzan a diferenciarse, ya que el patrimonio puede variar.
El aporte se define jurídicamente como la obligación de hacer o de dar algo
destinado a la sociedad. La promesa de efectivización se denomina suscripción,
mientras que el cumplimiento efectivo de la misma es la integración. Los aportes
configuran el capital de la sociedad.
Respecto a los bienes que son aportables según el artículo38 de la LGS ellos
pueden consistir en obligaciones de dar o de hacer, salvo para los tipos de sociedad
en lo que se exige que consistan en obligaciones de dar.
En tal sentido, las sociedades de responsabilidad limitada y por acciones, el
aporte debe ser de bienes determinados, susceptibles de ejecución forzada.
Para efectivizarlos debe cumplirse con los requisitos impuestos por las
leyes de acuerdo a la distinta naturaleza de los bienes. Así deberá efectuarse la
correspondiente escritura pública y su inscripción en el Registro de la Propiedad
Inmueble para los bienes de ese tipo, o la simple tradición para los bienes muebles no
registrables.
Cuando para la transferencia del aporte se requiera la inscripción en un
registro, ésta se hará preventivamente a nombre de la sociedad en formación. Ello
permitirá que una vez inscripta la sociedad, el bien pase a la titularidad de la misma.
Respecto de los derechos, estos son aportables en la medida que se encuentren
debidamente instrumentados, se refieran a bienes susceptibles de ser aportados y no
sean litigiosos. Resulta dar la mayor certeza y seguridad al aporte.

26
La constancia de transferencia del crédito en el contrato social transforma en
cesionaria a la sociedad, no siendo necesario otro requisito. Sin embargo, el aportante
debe responder por la existencia y legitimidad del crédito. Si éste no puede ser
cobrado a su vencimiento, la obligación del socio se convierte en la de aportar suma
de dinero, que deberá hacer efectiva en el plazo de treinta (30) días.
Los títulos valores cotizables en bolsa, podrán ser aportados hasta por su valor
de cotización. y si no lo fueran o siéndolo no se hubieren cotizado habitualmente en
un período de tres (3) meses anterior al aporte, se valorarán según el procedimiento
de los artículos 51 y siguientes. Estos es, conforme lo previsto en el contrato o por lo
que determine uno o más peritos. Los bienes gravados sólo pueden ser aportados por
su valor con deducción del gravamen, el cual debe ser especificado por el aportante.
En el supuesto que lo que se aporte sea un fondo de comercio, se
practicará inventario y valuación, cumpliéndose con las disposiciones legales
que rigen para su transferencia conforme la ley 11867.
Si el aporte es efectuado para el use y goce, esto debe surgir expresamente ya
que, sin nada se dice se entiende que el aporte se efectúa en propiedad.
Sólo es posible realizarlo en uso o goce en las sociedades de interés. Mientras
que en las sociedades de responsabilidad limitada y en las sociedades por acciones
sólo son admisibles como prestaciones accesorias.
En el caso que el aporte de bienes fuera objeto de una acción de evicción y, por
tanto, la sociedad dejara de ser titular del mismo o de su uso y goce, se prevén las
siguientes consecuencias:

1.- La posibilidad de excluir al socio que efectuó el aporte de ese bien. El socio
responsable de la evicción podrá evitar la exclusión si reemplaza el bien cuando fuere
sustituible por otro de igual especie y calidad.
2-. Si no es excluido, deberá el valor del bien
3.- Además, en todos casos, el socio (excluido o no) deberá responder por los daños
ocasionados y la indemnización de los daños ocasionados.
Cuando el aporte es solamente de uso o goce del bien y salvo pacto en
contrario, en caso de evicción del mismo el socio debe asumir la pérdida total o
parcial: Ella, vale destacar, sólo cuando no fuere imputable a la sociedad o a alguno
de los otros socios. En este último caso no deberá responder por ellas. Una vez que
sea disuelta la sociedad en virtud de cualquiera de las causales previstas en el artículo

27
94 de la ley 19550, dicho socio puede exigir su restitución en el estado en que se
hallare.
Como adelantamos, a los fines de la valuación de los aportes en especie se fijan
las siguientes reglas.
1.- Deben seguirse la forma que prevea el contrato.
2.- Si el contrato nada proviniera se realizará se designarán un o dos peritos que los
determinarán según los precios de plaza. Su designación estará a cargo del Registro
Público.
3.- En las sociedades de responsabilidad limitada y en comandita simple para los
aportes de los socios comanditarios, se indicarán en el contrato los
antecedentes, justificativos de la valuación.
En caso de insolvencia o quiebra de la sociedad, los acreedores pueden
impugnarla en el plazo de cinco años de realizado el aporte. Ello no resulta factible
cuando la valuación se realizó judicialmente.
El socio que se considere afectado por la valuación puede impugnarla
fundadamente en instancia única dentro del quinto día hábil de notificado y el
juez de la inscripción la resolverá con audiencia de los peritos intervinientes.
En las sociedades por acciones la valuación que deberá ser aprobada por la
autoridad de contralor, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 169, se hará:
1) Por valor de plaza, cuando se tratare de bienes con valor corriente;
2) Por valuación pericial, cuando a juicio de la autoridad de contralor no pueda ser
reemplazada por informes de reparticiones estatales o Bancos oficiales.
Se admiten los aportes cuando se efectúan por un valor inferior a la
valuación, pero se debe integrar de la diferencia cuando fuere superior. El aportante
tendrá derecho de solicitar la reducción del aporte al valor resultante de la valuación
siempre que socios que representen tres cuartos del capital, no computado el del
interesado, acepten esa reducción.
Las prestaciones accesorias son aquellas que no integran el capital de la
sociedad y por lo tanto no dan derecho a mayores beneficios. Por tal motivo se le
imponen ciertos requisitos previstos en el artículo 50 de la LGS. Ellos son:
1) Tienen que resultar del contrato; se precisará su contenido, duración,
modalidad, retribución y sanciones en caso de incumplimiento. Si no resultaren del
contrato se considerarán obligaciones de terceros;
2) Deben ser claramente diferenciadas de los aportes;

28
3) No pueden ser en dinero;
4) Sólo pueden modificarse de acuerdo con lo convenido o, en su efecto, con la
conformidad de los obligados y de la mayoría requerida para la reforma del contrato.
5) Cuando sean conexas a cuotas de sociedades de responsabilidad
limitada, su transmisión requiere la conformidad de la mayoría necesaria
para la modificación del contrato, salvo pacto en contrario; y si fueran
conexas a acciones, éstas deberán ser nominativas y se requerirá la
conformidad del directorio.
En suma, las prestaciones accesorias, son obligaciones de hacer, deben estar
previstas en el contrato y no son aportes de capital.

6.-Normativa concurrente del Cód. Civil y Comercial relativa al nombre


(artículo 151), domicilio (artículo 152), objeto (artículo 156) y patrimonio (art, 154)
de las personas jurídicas privadas.-
Respecto del nombre de la personas jurídicas el artículo 151 del CCyCN
prescribe:
“Nombre. La persona jurídica debe tener un nombre que la identifique como tal, con
el aditamento indicativo de la forma jurídica adoptada. La persona jurídica en
liquidación debe aclarar esta circunstancia en la utilización de su nombre.
El nombre debe satisfacer recaudos de veracidad, novedad y aptitud distintiva, tanto
respecto de otros nombres, como de marcas, nombres de fantasía u otras formas de
referencia a bienes o servicios, se relacionen o no con el objeto de la persona jurídica.
No puede contener términos o expresiones contrarios a la ley, el orden público o las
buenas costumbres ni inducir a error sobre la clase u objeto de la persona jurídica. La
inclusión en el nombre de la persona jurídica del nombre de personas humanas
requiere la conformidad de éstas, que se presume si son miembros. Sus herederos
pueden oponerse a la continuación del uso, si acreditan perjuicios materiales o
morales.” respecto del domicilio el artículo 152 del CCYC, prescribe: “El domicilio de la
persona jurídica es el fijado en sus estatutos o en la autorización que se le dio para
funcionar. La persona jurídica que posee muchos establecimientos o sucursales tiene
su domicilio especial en el lugar de dichos establecimientos sólo para la ejecución de
las obligaciones allí contraídas. El cambio de domicilio requiere modificación del
estatuto. El cambio de sede, si no forma parte del estatuto, puede ser resuelto por el
órgano de administración.” Agregando el artículo 153 del CCyCN: “ Se tienen por

29
válidas y vinculantes para la persona jurídica todas las notificaciones efectuadas en la
sede inscripta.
Con relación al patrimonio el artículo 154 del CCyCN, establece: “La persona
jurídica debe tener un patrimonio. La persona jurídica en formación puede inscribir
preventivamente a su nombre los bienes registrables.” Respecto del objeto de las
personas jurídicas el artículo 156, prescribe: “El objeto de la persona jurídica debe ser
preciso y determinado.”

7.- Administración y representación societaria. Clases. Doctrina “ultra


vires”. Responsabilidad. Documentación y contabilidad.- Libros.- Medios
mecánicos y otros.- Las R.T.- Reserva legal.- Otras reservas.- Requisitos para su
constitución.- Dividendos.-
Respecto de quienes ejercen funciones de representación societaria
corresponde hacer la siguiente distinción:
a.- La capacidad de la persona jurídica por principio de especialidad, se
encuentra limitada a sus operaciones habituales conforme el artículo 35 de la ley
19550.
b.- La competencia o facultad del representante se encuentra limitada por el
objeto social (artículo citado).
c.- Frente a terceros los actos que realice en nombre de la sociedad serán
oponibles por aquellos a ésta salvo que se trate actos de cualquier naturaleza
notoriamente extraños al mismo. En sentido contrario, podemos decir que los actos
ordinarios aún fuera de las facultades del representante que no sean notoriamente
ajenos al objeto de la sociedad son oponibles a la sociedad. Es factible advertir que
una compraventa de un buque no es un acto ordinario de una sociedad que se dedica
a la venta de golosinas en forma minorista. Claramente estamos frente a un caso de
un objeto notoriamente extraño al objeto societario y por lo tanto el representante de
tal sociedad no podrá celebrar es contrato, ni el tercero alegar su existencia. (artículo
58 de la LGS).
Es la aplicación de la doctrina “ultra vires” que sostiene que deben ponderarse
los principios razonables de la buena fe en la contratación en el tráfico comercial
(artículo 58 de la ley 19550). Los actos “ultra vires” son actos jurídicos que
comprometen a la sociedad a negocios o actividades económicas ajenas a su objeto
social. Es importante notar que la determinación de la calidad de ultra vires de un acto

30
jurídico viene dada por un elemento totalmente ajeno al acto mismo: el objeto de la
sociedad.
Con relación a las funciones de representación ejecutadas en infracción a la
organización plural del órgano, es decir, cuando para realizar ciertos actos jurídicos se
requiere la firma o conformidad de más de un representante y se lleva acabo por sólo
uno, o un número menor al establecido en el estatuto, excepcionalmente se admite la
validez de esos actos, en los casos señalados por la misma norma, excepto que el
tercero conociera la infracción.
Todas las excepciones a las limitaciones impuestas por el contrato o estatuto
social a los representantes hacen a la validez e inoponobilidad respecto de terceros, lo
que no significa que por esos actos, en la medida que perjudiquen a la sociedad o a
los socios no generen responsabilidad a los representantes. Por el contrario, ellos
deberán responder por tales perjuicios en la medida de obligación de responder.
La responsabilidad del administrador se rige por los principios generales de la
responsabilidad civil y las normas especiales de la ley 19550. En consecuencia se
requiere la existencia de relación causal entre el acto u omisión de los administradores
y los perjuicios ocasionados, debiendo responder en forma solidaria e ilimitada. Esta
puede derivar de una conducta reprochable imputable al administrador o
representante.
El parámetro general de la conducta del administrador o representante se
encuentra fijado por el deber de obrar con la lealtad y diligencia del buen hombre de
negocios. Se trata de una conducta propia de un técnico en la gestión alguien que es
“bueno en su negocio”. Pero, además, debe hacerlo con lealtad tanto como si fuera su
propio negocio. Es un parámetro de culpa “en abstracto” considerando un modelo y
comparándolo con la conducta del responsable en cuanto a lo que se espera de él en
las circunstancias del caso. Se trata de un análisis de su profesionalismo.
Casos de aplicación puntual del principio de lealtad del administrador
podemos verlos en el art 130 referido a la renuncia intempestiva y dolosa, o el
artículo 271 referido a la contratación o actuación en competencia de la Sociedad
Anónima sin autorización, Ambos artículos de la ley 19550.
El deber de lealtad incluye las obligaciones de no hacer uso de activos e
información de la sociedad para fines propios, aprovechar en su beneficio una
oportunidad de la sociedad y, en general, evitar conflicto de intereses.
Los arts. 274, 275 y 276 de la ley referida establecen para los directores de las

31
sociedades anónimas (órgano de administración) la responsabilidad solidaria e
ilimitada hacia la sociedad, los accionistas y los terceros por el mal desempeño de
su cargo, según el criterio del artículo59 antes referido; sin perjuicio de la acción
individual de responsabilidad de accionistas y terceros contra los directores.
En todos los casos la sanción es la responsabilidad civil por daños y perjuicios
ocasionados a la sociedad y la consideración acerca de tratarse de una causal de
remoción.
Se ha establecido también que en caso de duda la prueba del cumplimiento del
deber de lealtad corresponde al director. Profundiza esta norma el criterio de que las
faltas son personales y atempera la solidaridad legal con respecto a los demás
directores el hecho de no participar en la decisión o acto dañoso y, en caso de
conocerlo, además votar en contra, también denunciarlo.
Por su parte, en correlación con la normativa societaria debemos tener presente
los principios generales de responsabilidad previstos en el Código Civil y Comercial.
Este establece el deber de reparar ya que establece que la violación del deber de no
dañar a otro o el incumplimiento de una obligación da lugar a la reparación del daos
causado (artículo 1716 de CCyC).También fija como factores de atribución de la
responsabilidad los subjetivos (culpa y dolo) y los objetivos. La responsabilidad
fundada en culpa consiste en la omisión de la diligencia debida según la naturaleza de
la obligación o las circunstancias de personas, tiempo y lugar. Ella incluye la
negligencia y la impericia en el arte o profesión. Mientras que el dolo es la producción
el daño con intención, incluyéndose a aquel que surgiera de una manifiesta
indiferencia por los intereses ajenos. Alguna parte de la doctrina entiende a éste último
supuesto como dolo eventual. En tal sentido para poder valorar correctamente la
conducta del agente debe tenerse en cuenta que cuanto mayor sea el deber de obrar
con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor es la diligencia exigible y la
valoración de la previsibilidad de las consecuencias (artículo 1725 del citado Código).
Respecto de lo que se considera daño resarcible debemos recordar lo que
establece el artículo 1737 en el sentido que es que lesiona un derecho o un interés no
reprobado por el ordenamiento jurídico, que tenga por objeto la persona, el patrimonio,
o un derecho de incidencia colectiva. El referido cuerpo normativo fija el principio de la
indemnización plena incluyendo todos los daños que puedan acreditarse y que
guarden relación causal con el hecho que los genera y le son imputables al
responsable. Entre ellos se “comprende la pérdida o disminución del patrimonio de la

32
víctima, el lucro cesante en el beneficio económico esperado de acuerdo a la
probabilidad objetiva de su obtención y la pérdida de chances. Incluye especialmente
las consecuencias de la violación de los derechos personalísimos de la víctima, de su
integridad personal, su salud psicofísica, sus afecciones espirituales legítimas y las
que resultan de la interferencia en su proyecto de vida” (artículo 1738 del CCyC).

Respecto de la contabilidad y registración el artículo 62 de la LGS establece


que las sociedades deberán hacer constar en sus balances de ejercicio la fecha en
que se cumple el plazo de duración (que generalmente es un año). Cuando los montos
involucrados sean de significancia relativa, a los efectos de una apropiada
interpretación, serán incluidos en rubros de conceptos diversos.
Por su parte y en igual sentido el artículo 63 de la LGS trata, específicamente,
del contenido del libro de inventario y balance el que deberá suministrarse información
para que los socios tomen conocimiento de situación económica financiera de la
sociedad.
Este libro de inventario y balance debe llevarse en doble partida, o sea
que va ver cuentas de "activo", en las que se anotarán todas las operaciones activas
de la sociedad y cuentas "pasivas" en la que se inscribirán las cuentas pasivas de
la sociedad.
Del resultando entre la diferencia del activo y el pasivo surge lo que se
denomina el patrimonio neto.
El "Estado de resultados" o cuenta de ganancias y pérdidas, amplía la
información del balance permitiendo desglosar y advertir la evolución patrimonial.
Deberá presentarse de modo que muestre por separado, la ganancia o pérdida,
proveniente de las operaciones ordinarias y extraordinarias de la sociedad,
determinándose la ganancia o pérdida neta del ejercicio a la que se adicionará o
deducirá las derivadas de ejercicios anteriores. Asimismo, la ley prevé otro estado
contable: "El estado de evolución del patrimonio neto", en el que se incluirán las
causas de los cambios producidos de un ejercicio a otro en cada uno de los rubros
integrantes del patrimonio neto.
El artículo 65 de la ley de sociedades generales prevé la notas complementarias
y los cuadros anexos al balance, para el caso que la correspondiente información no
estuviera contenida en los estados contables mencionado con anterioridad. Estas
notas y cuadros forman parte integrante de los estados contables.

33
Por su parte, el artículo 66 de la misma ley, prevé la realización de la memoria
de los
administradores, la que informa sobre el estado de la sociedad en las distintas
actividades y su juicio sobre la proyección de las operaciones y otros aspectos que se
consideren necesarios para ilustrar sobre la situación presente y futura de la sociedad.
La forma de registración contable puede ser la manual, mecánica o electrónica.
La primera es la forma tradicional, la segunda responde a la evolución de la
denominada “contabilidad mecanizada” que se correspondía a sistemas de cálculo
mecánicos y su respectiva registración. El acceso a nuevos sistemas de información
electrónicos dio paso a una nueva forma de registración, también autorizada.
Procesamiento electrónico de datos (PED): es muy útil ya que agiliza el proceso,
de los comprobantes se registra en el libro diario y automáticamente en el mayor,
automatizando tareas, se gana tiempo en la registración para disponerlo al
análisis de información. El PED tiene una capacidad muy superior para efectuar
cálculos y anotaciones, tanto en calidad como en velocidad en relación a los otros
medios, y además con capacidad de almacenamiento, las causas históricas que
generaron la necesidad de crear mayores auxiliares y subdiarios hoy quedan
desactualizadas. Al utilizar el PED vuelve a los orígenes de un sistema de registración
directo con un Diario General y un Mayor General.
Los procesos electrónicos deben dar garantía de inmutabilidad y acceso en
cuanto a su soporte. Su uso requiere autorización previa del órgano de contralor.
Las resoluciones técnicas constituyen el marco regulatorio para la confección de
los Estados Contables de los entes. Las mismas permiten transmitir a terceros la
información económica y financiera sobre la situación y gestión de los entes públicos y
privados. Son emitidas por le Federación Argentina de Consejos Profesionales en
Ciencias Económicas. Algunas de ellas tienen carácter de obligatorias en cuanto se
encuentran impuestas para quien confecciona la registración contable dentro del
territorio argentino, existiendo también la normas internacionales nacidas de convenio
internacionales y órganos al efecto. También existen recomendaciones para el sector
público, que si bien no son vinculantes hacen a una buena práctica en ese ámbito.
Estas normas complementan los requisitos generales impuestos por la ley 19550 u
otras regulatorias de las personas jurídicas o humanas en esta aspecto. Si bien gozan
de estabilidad, se pueden ir modificando conforme las nuevas técnicas de registración
contable van mejorando.

34
Las reservas son las utilidades que no se distribuyen al cierre del ejercicio ya
sea por disposiciones legales, por el estatuto o por la propia voluntad de los socios. A
continuación veremos los tipos de reservas y sus principales características. Existen
las legales, las estatutarias y las facultativas.
Las reservas legales principalmente a la garantía patrimonial frente a terceros
que, principalmente en los tipos societarios que limitan la responsabilidad en sentido
estricto (sociedades de capital) la ley genera la obligación de extender el capital como
resguardo del interés de los acreedores contratantes, al impedir, en determinada
proporción, la distribución de las utilidades anuales. Se trata de la reserva legal
establecida por el artículo 70 de la mencionada ley, que obliga a los socios de la S.R.L
y las Sociedades por acciones, a no distribuir el 5% de las utilidades anuales, hasta
alcanzar el 20% del Capital social.
En el caso de las reservas estatutarias los socios incorporan en el contrato
social, cláusulas referidas a la constitución de reservas con o sin destino específico.
Estás cláusulas obligan a los socios a constituir las reservas allí establecidas.
Finalmente, los socios tienen la posibilidad de constituir la reserva sobre las
utilidades anuales en forma facultativa. Al igual que las estatutarias, pueden tener un
destino específico o carecer de él.
Las reservas legales como las facultativas, decididas por el órgano volitivo de la
empresa, pueden ser aplicadas a algo concreto (expansión de sucursales, nuevas
secciones, reposición de bienes de uso, despido de personal), o bien tener el carácter
de previsión general.
Las reservas siempre se constituyen por distribución de utilidades, y el asiento
respectivo será de débito a ganancias y pérdidas, y del lado de los créditos, la reserva
que corresponda. El artículo 70 de la LGS, que prevé que se debe destinar el 5% de
las ganancias realizadas y liquidas que arroje el ejercicio a la integración de reserva
legal, hasta alcanzar el 20 % del capital social.
Si bien no existe obligación legal, salvo que surja expresamente del estatuto de
la sociedad, de distribuir un mínimo de dividendo, ni de hacerlo periódicamente, es
importante destacar que la doctrina considera que el derecho al dividendo es el
derecho más importante de carácter patrimonial que corresponde a los accionistas de
las sociedades anónimas, basándose en el artículo 1 de la LGS que prevé que la
causa fin de constituir una sociedad consiste en obtener ganancias. Siguiendo en línea
con lo anterior, y entendiendo que el destino natural de la ganancia del ejercicio es la

35
distribución de dividendos, es que dicho derecho cobra vital importancia en la LGS,
que en sus arts. 66 inc. 3 y 70 tienden a asegurarlo. El mismo puede ser dejado de
lado, entre otros requisitos, al explicar de forma clara las razones por las cuales las
utilidades se destinan a la creación de reservas, carga que pesa sobre
administradores al elaborar la memoria y sobre los accionistas quienes al deliberar en
asamblea deben exponer los fundamentos que justifiquen la constitución de aquellas.
Sin perjuicio de lo anterior, la asamblea que aprueba los estados contables anuales
que arrojaron ganancias, luego de haber cumplido con lo dispuesto respecto a la
integración de la reserva legal, tiene libertad para resolver respecto a estas ganancias,
pudiendo, a su conveniencia:
a) Capitalizar las utilidades: aumentando el capital social. Los accionistas en este
supuesto suscribirán las acciones que se emitirán en proporción a las tenencias
accionarias al momento de la asamblea.
b) Constituir reservas: destinando las ganancias a fines específicos. Su
formación la deciden los socios o accionistas, sacrificando las utilidades del ejercicio
para afectar las ganancias distribuibles a un destino determinado, en beneficio del
interés de la sociedad. Debe estar precedida de un informe realizado por los
administradores en la memoria, donde manifiestan las razones de su constitución.
Cuando el monto de constitución de la reserva exceda el capital y las reservas legales,
se requerirá que se constituyan con las mayorías más rigurosas para las asambleas
previstas por el artículo 244 in fine de la LGS. La constitución de las mismas debe
estar concretamente justificada y afectada a un fin determinado, debiendo usarse
específicamente para ello, dado que la no afectación de estas al destino para el que
fueron creadas otorga a los socios el derecho a exigir su inmediata distribución.
c) Distribuir dividendos: repartiéndolos entre los accionistas. La ley condiciona la
distribución de dividendos a que la misma se apruebe por la asamblea siempre y
cuando se den los siguientes requisitos:
1.) Haya ganancias realizadas y liquidas que surjan de un balance regular
confeccionado de acuerdo a la ley (art 68 y 224 de la LGS) y aprobado con las
formalidades y mayorías exigidas legal y estatutariamente;
2.) que la reserva legal prevista en el artículo 70 de la LGS se constituya o
reintegre con las ganancias líquidas y realizadas del ejercicio en consideración, dado
que la disminución de dicha reserva, por cualquier causa que fuera, inhibe la
posibilidad de distribuir utilidades hasta su reintegro; y

36
3.) Se cubran completamente las pérdidas de ejercicios anteriores (artículo 70 in
fine de la LGS).

8.- Trasformación, fusión y Escisión. Resolución parcial y disolución.


Causales. Liquidación. Procedimiento. Intervención judicial. Requisitos y
formas.
1.- Hay transformación cuando una sociedad adopta otro de los tipos previstos
en la ley general de sociedades. La transformación es un cambio estructural en el que
la sociedad no se disuelve para crear otra distinta sino que solo cambia el tipo
societario pero no su personalidad: la sociedad sigue siendo la misma bajo otro tipo.
En consecuencia podemos decir que:
1°) Para transformar es necesario la preexistencia de una sociedad comercial
típica que, sin extinguirse, adopta un nuevo tipo societario.
2°) El cambio sólo afecta la estructura u organización de la sociedad.
3°) No es necesaria la transferencia del patrimonio social. Ello quiere decir no
hay que hacer una transferencia de fondo de comercio sino cumplir con los pasos que
establece la ley general de sociedades (artículo 77).
4°) La sociedad continúa su vida jurídica pero sujeta al nuevo régimen conforme
el tipo adoptado.
Los requisitos para la transformación están previstos en el artículo 77 de la LS y
son los siguientes:
1°) Acuerdo unánime de los socios, salvo pacto en contrario o lo dispuesto para ciertos
tipos societarios. Así en las SRL puede hacerse por mayoría de capital social, si está
previsto en el contrato, o por las 3/4 partes del capital social, si no está previsto. En
cambio en las SA el acuerdo se adopta por Asamblea Extraordinaria con el voto
favorable de la mayoría de los accionistas presentes.
2°) Confección de un balance especial aprobado por mayoría que se debe poner a
disposición de los socios. Este balance, además, debe ser certificado por contador
público quien producirá un informe relacionado con el patrimonio de la sociedad
3°) Instrumentación del acto de transformación en el que se den cumplimiento a las
formalidades del nuevo tipo adoptado. No se requiere instrumento público aun cuando
en la transformación esté involucrada una SA
4°) Publicación de edictos por 1 día en el Boletín Oficial
5°) Inscripción del instrumento en el Registro Público de Comercio

37
Respecto de los efectos es importante destacar que ocurre con las obligaciones
contraídas por la sociedad con anterioridad a la transformación. En tal sentido el
artículo 75 dice: "la transformación no modifica la responsabilidad solidaria e ilimitada
anterior de los socios, aun cuando se trate de obligaciones que deban cumplirse con
posterioridad a la adopción del nuevo tipo, salvo que los acreedores lo consientan
expresamente" Esta regla solo se aplica en el supuesto que la transformación se
produce entre una sociedad en que los socios tengan una responsabilidad solidaria e
ilimitada y una sociedad en que la responsabilidad se limita al capital social suscripto.

2.- La fusión se produce cuando dos o más sociedades se disuelven sin


liquidarse para constituir una nueva sociedad o cuando una, ya existente, incorpora a
otra que, sin liquidarse, es disuelta.
Es decir, hay dos modalidades de fusión: a) La que crea de una nueva sociedad
por dos o más sociedades que se disuelven sin liquidarse. b) La fusión por absorción
por la cual una sociedad ya existente incorpora a otra que también se disuelve sin
liquidarse.
La fusión se caracteriza por la disolución de una o más sociedades sin
liquidación, por ello el patrimonio de las sociedades disueltas no se distribuye entre los
socios sino que se integra a la nueva sociedad o a la sociedad incorporante.
En cuanto a sus efectos, la nueva sociedad o la incorporante adquiere la
titularidad de los derechos y las obligaciones de las sociedades disueltas,
produciéndose la transferencia total de sus respectivos patrimonios al momento de
inscribirse en el RPC el acuerdo definitivo de fusión y el contrato de la nueva sociedad
o el aumento de capital que hubiere tenido que efectuar la incorporante.
La fusión exige el cumplimiento de ciertos recaudos para su concreción, a saber:
1°) El compromiso previo de fusión otorgado por los representantes de las
sociedades que contendrá:
a) Un balance especial de fusión de cada sociedad
b) Un proyecto del nuevo contrato social
2°) La aprobación del compromiso previo de fusión y los balances especiales por
los órganos de gobierno de las sociedades a fusionarse.
3°) Publicación por tres días en el Boletín Oficial y un diario de mayor circulación
del acuerdo de fusión. Este recaudo permite a los acreedores oponerse a la fusion por
un plazo de quince días desde la publicación de edictos.

38
4°) El acuerdo definitivo de fusión otorgado por los representantes de las
sociedades
5°) La inscripción del acuerdo definitivo de fusión en el Registro Público de
Comercio.
Dentro de los quince días desde la última publicación del aviso, los acreedores
de fecha anterior pueden oponerse a la fusión. Las oposiciones no impiden la
prosecución de las operaciones de fusión, pero el acuerdo definitivo no podrá
otorgarse hasta veinte días después del vencimiento del plazo antes indicado, a fin de
que los oponentes que no fueren desinteresados o debidamente garantizados por las
fusionantes puedan obtener embargo judicial
Una vez cumplido los requisitos previos, la nueva sociedad estará en
condiciones de constituirse y para ello deberá otorgar el instrumento constitutivo
cumpliendo las formalidades que correspondan al tipo adoptado. Será a cargo de...
En caso que se trate de una fusión por incorporación no hará falta constituir una
nueva sociedad sino que sólo será suficiente el cumplimiento de las normas relativas a
la reforma o modificación del contrato por parte de la sociedad incorporante (artículo
84, LGS). Salvo que en el compromiso previo se haya pactado en contrario, desde el
acuerdo definitivo la administración y representación de las sociedades fusionantes
disueltas estará a cargo de los administradores de la sociedad fusionaria o de la
incorporante, con suspensión de quienes hasta entonces la ejercitaban.
El acuerdo de fusión puede ser rescindido antes de la inscripción por cualquiera
de las sociedades participantes alegando justa causa. Será competente la jurisdicción
del lugar de celebración del acuerdo.
Puede quedar sin efecto la fusión si no se han obtenido todas las resoluciones
aprobatorias dentro del plazo de tres meses (artículo 86 LGS).

3.- El concepto de escisión supone tres supuestos distintos:


a) cuando una sociedad, sin disolverse, destina parte de su patrimonio para
fusionarse con otra sociedad ya existente.
b) cuando una sociedad, sin disolverse, destina parte de su patrimonio para
constituir otra sociedad.
c) cuando una sociedad se disuelve sin liquidarse para constituir con la totalidad
de su patrimonio nuevas sociedades.

39
Para que proceda la inscripción es necesario cumplir con los siguientes
requisitos:
1°) La existencia de una resolución social aprobatoria de la escisión y del
balance especial confeccionado a dicho efecto.
2°) La publicación de edictos por tres días en el Boletín Oficial y en un diario de
mayor circulación. Este requisito permite a los acreedores de la sociedad ejercer el
derecho a oponerse a la escisión.
3°) Otorgamiento de los instrumentos de constitución e inscripción en el Registro
Público
.El efecto de la escisión es la transmisión en bloque de todo o parte de un
patrimonio de la escindente a otra u otras sociedades escindidas de nueva creación o
a la fusión de una existente.

A.- Conforme nuestra ley de sociedades puede haber resolución parcial y


disolución por las normas que prevea el contrato constitutivo o por la misma ley.
La resolución parcial consiste en la extinción del contrato solamente respecto de
uno o más socios sin que la sociedad se disuelva. Se extingue la relación de ese o
esos socios respecto de la sociedad.
La ley establece dos causales de resolución parcial: la muerte y la exclusión.
Respecto de la muerte la incorporación del socio varía según el tipo social del
que se trate.
En las sociedades colectivas, en comandita simple, de capital e industria y en
participación, la muerte de un socio resuelve parcialmente el contrato no siendo la
regla la incorporación de los herederos. Sin embargo, en las sociedades colectivas y
en comandita simple, es lícito pactar que la sociedad continúe con sus herederos.
Dicho pacto obliga a éstos sin necesidad de un nuevo contrato, pero pueden ellos
condicionar su incorporación a la transformación de su parte en comanditaria.
Con relación a las sociedades de responsabilidad limitada (SRL) ante la falta de
norma explícita al respecto la doctrina se ha dividido. Por un lado, destacando el
aspecto personal de este tipo de sociedades, se sostiene que se aplica el principio
para esta clase de sociedades, por lo que la muerte de un socio no autoriza la
incorporación de sus herederos salvo que estuviese especialmente pactado.8

8
Zunino y Nissen entre otros autores sostiene esta posición.

40
Si bien se trata de un tipo mixto (personal en algunos aspectos y de capital en
otros) se puede afirmar que el principio de la libre transferibilidad de las cuotas puede
resultar justificativo para permitir la incorporación de los herederos a la sociedad.
Martorell enseña que “la finalidad del legislador -atento el estado actual de nuestra
legislación mercantil- se ha caracterizado por una asimilación en muchos aspectos de
la S.R.L. a las sociedades de capital y no parece que este dato pueda ser soslayado a
la hora de dirimir antinomias y casos difíciles, como el de marras. La ponderación del
tema bajo el resto de los factores que se incluyen en la materia interpretativa nos
conduce a la misma opinión”9
Por su parte el artículo 155 de la ley 19550 establece la posibilidad de
incorporación de los socios si el contrato así lo previera.
Por su parte, la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires ha entendido
que “la interpretación del artículo 155 que guarda mejor conexión con el contexto del
que forma parte, respetando el espíritu y la intención del legislador (…) es la que
considera que, frente a la falta de previsión expresa en el contrato constitutivo de las
sociedades de responsabilidad limitada (…) el fallecimiento del socio no produce la
resolución parcial del contrato, sino la incorporación de sus herederos a la entidad”.10
Finalmente en las sociedades anónimas la muerte del socio no es motivo de
resolución parcial como principio general debiendo incorporarse a los herederos del
socio fallecido. Empero, el contrato social puede limitar su incorporación sin poder
prohibirla (artículo 214 LGS).11 En tal sentido la doctrina del fallo “Faltracco de
Vazquez c/Vazquez S.A.”, enseña que los herederos y/o la cónyuge supérstite deben
procurar llevar a cabo todos los tramites tendientes a su inscripción como socios en el
libro, inclusive la partición y adjudicación de las acciones, a la mayor brevedad.12
La otra causal de resolución parcial prevista en la ley 19550 es la exclusión del o
los socios. En tal sentido el art 91 establece que “Cualquier socio en las sociedades
mencionadas en el artículo anterior, en los de responsabilidad limitada y los
comanditados de las de en comandita por acciones, puede ser excluido si mediare

9
Martorell, Ernesto Eduardo, “Tratado de Derecho Comercial”, 1a. ed., Buenos Aires: La Ley, 2010, pg.
382.
10
S.C.B.A., “Marino de García, Ana y otros c/ Línea 18 S.R.L.”, LNBA 2007-7- 780.
11
La validez de las cláusulas limitativas respecto de los herederos es admitida por la mayoría de la
doctrina y ha sido validada por la jurisprudencia en los casos “El Chañar S.A.” y “Hoteles El Trebol SRL”,
entre otros. Ver Sosa de Irigoyen, Susana “Situación de los herederos de los socios o accionistas en las
relaciones societarias” en la obra colectiva Arecha-Favier Dubois-Richard-Vítolo (Coordinadores)
“Conflictos en sociedades cerradas y de familia”, Ed. Ad Hoc, [Link]. 2004, pag. 127 y stes.
12
[Link]., Sala A, 14 de abril de 2011, “Faltracco de Vazquez, Adela c/Vazquez S.A.C.I. e I. s/ordinario”.

41
justa causa. Es nulo el pacto en contrario.” Por lo que esta forma de resolución parcial
solo es aplicable a sociedades colectivas, en comandita simple, de capital e industria
y de responsabilidad limitada. En consecuencia, no se aplica a las sociedades
anónimas aunque existe discusión respecto de su aplicación en las sociedades
familiares o cerradas.13
Se considera justa causa para la exclusión que el socio actúe en grave
incumplimiento de sus obligaciones. Siendo el caso más claro o típico la falta de
integración del aporte o la competencia desleal con la sociedad cuando esta no está
permitida.
También se entiende por justa causa cuando exista incapacidad, inhabilitación,
declaración en quiebra o concurso civil, salvo en las sociedades de responsabilidad
limitada.
La acción de exclusión debe ser ejercida dentro de los noventa días siguientes a
la fecha en la que se conoció el hecho justificativo de la separación. Puede ser
ejercida por la sociedad o por uno o más socios en forma individual. En el primer caso
lo hará su representante o quien designe la sociedad cuando se ejerza en contra de
aquél. Si se la ejerce un socio en forma individual deberá citarse al proceso judicial a
los demás socios.
En cualquier caso el juez podrá disponer la suspensión provisoria de los
derechos del socio cuya exclusión se persigue.
Los efectos de la exclusión son enumerados por el artículo 92 de la ley 19550
siendo ellos:
1) El socio excluido tiene derecho a una suma de dinero que represente el valor
de su parte a la fecha de la invocación de la exclusión;
2) Si existen operaciones pendientes, el socio participa en los beneficios o
soporta sus pérdidas;
3) La sociedad puede retener la parte del socio excluido hasta concluir las
operaciones en curso al tiempo de la separación;

13
cfr. Favier Dubois (h)-Lucía Spagnolo, La exclusión de socio en la sociedad anónima personalísima por
vía de la desestimación del tipo social; Nissen, Ricardo A., Algunas cuestiones sobre la exclusión de
socios, ambas ponencias en La actuación societaria, ed. Ad Hoc, pgs. 155/64; Parducci, Diego M. ¿Puede
ser excluido un accionista en las sociedades anónimas?, DSyC, t. XVII, n° 216, Nov. 2005, pág. 1384)
como en diversos precedentes de este Tribunal (cfr. CNCom. Sala C, 31.10.95, "Transportes de Tejar SA
c/ Perez, Manuel V. y otros"; íd. Sala A, 18.12.2007, "Centro Proveedor Agropecuario SA y otro c/
Sanchez Petrona s/ ordinario"

42
4) En el supuesto de bienes aportados en uso y goce, el socio excluido no podrá
exigir la entrega del aporte si éste es indispensable para el funcionamiento de la
sociedad y se le pagará su parte en dinero;
5) El socio excluido responde hacia los terceros por las obligaciones sociales
hasta la inscripción de la modificación del contrato en el Registro Público de Comercio.
Es factible la exclusión en las sociedades de dos socios por justa causa
aplicándose los efectos previstos y asumiendo el socio inocente el activo y pasivo.
Dada la reforma de la ley 26994 ello no configura causal de disolución (arts, 93 y 94
bis, LGS).
La disolución de la sociedad la concreción de alguna de las causales previstas
en el artículo 94 de la ley 19550. No significa que la sociedad deje de existir ipso iure,
sino que entra en el proceso de liquidación.

B.- Son causales de disolución de las sociedades:


1.- La decisión de los socios. Se trata de la voluntad de distracto que deja sin
efecto la que generó su constitución. En general requiere la unanimidad salvo
disposición contractual en contrario.
2.- Vencimiento del plazo por el cual se constituyó. Como veremos la sociedad
puede ser prorrogada o reconducida. La prórroga se produce mientras el plazo no se
encuentra vencido, mientras que la reconducción es posterior a ese término.
La prórroga de la sociedad requiere acuerdo unánime de los socios, salvo pacto
en contrario y lo dispuesto para las sociedades por acciones y las sociedades de
responsabilidad limitada. Lógicamente, la prórroga debe resolverse y la inscripción
solicitarse antes del vencimiento del plazo de duración de la sociedad.
Puede acordarse la reconducción mientras no se haya inscripto el nombramiento
del liquidador. Cualquier posterior acuerdo de reconducción debe adoptarse por
unanimidad, sin distinción de tipos societarios.
3.- Cumplimiento de la condición a la que se subordinó su existencia. Se trata
de una condición resolutoria a la que se sometió contractualmente la sociedad como
requisito esencial para su continuidad. Ella puede ser saneada con su eliminación por
reforma del contrato.
4.- Consecución del objeto por el cual se formó, o por la imposibilidad
sobreviniente de lograrlo. Hemos visto la importancia de la determinación del objeto
y que el mismo es una descripción de actividad o actividades a desarrollar por la

43
empresa. Si el objeto es muy concreto, como, v.g., la construcción de una obra, su
finalización le restará sentido a la sociedad. Así como la falta de objeto genera la
nulidad de la sociedad, su inexistencia o imposibilidad hacen a su disolución. Nada
obsta que se modifique el objeto social imposible o cumplido por uno que si resulte
posible a fin de mantener la continuidad de la sociedad.
5.- Pérdida del capital social. Es el supuesto conocido como de
“infracapitalización” donde el capital no resulta suficiente para hacer frente al objeto
social. A pesar de lo cual la sociedad podrá continuar si los socios acuerdan su
reintegro total o parcial del mismo o su aumento. (artículo 96 LGS).
6.- Declaración en quiebra. Esta es parte de un proceso liquidatorio
consecuencia de la determinación del estado de cesación de pagos de la sociedad. La
impotencia patrimonial dispara un proceso que supone la disolución de la sociedad.
Ello, a diferencia del concurso preventivo que intenta mantener la continuidad de la
empresa. A pesar de lo que la disolución quedará sin efecto si se celebrare
avenimiento o se dispone la conversión.
El avenimiento es la figura que supone la aceptación de todos los acreedores
para dejar sin efecto la quiebra, mientras que la conversión supone que el proceso se
transforme en concurso preventivo. En ambos casos, lógicamente, la sociedad no se
disuelve.
7.- Fusión. Hemos explicado ya en qué consiste y como produce la fusión, por lo
que nos remitimos a ello y a lo dispuesto por el artículo 82 de la ley societaria.
8.- Sanción firme de cancelación de oferta pública o de la cotización de sus
acciones. Nos encontramos en el supuesto de sociedades por acciones que ofertan o
cotizan en el mercado de capitales y que por resolución firme (no sujeta a ningún tipo
de recurso posible) de la autoridad de aplicación se ven vedadas de continuar
haciéndolo. Sin embargo la disolución podrá quedar sin efecto por resolución
de asamblea extraordinaria reunida dentro de los sesenta días, por el voto
favorable de la mayoría de acciones con derecho a voto, sin aplicarse la pluralidad de
voto. (artículo 244 4º párr. de la LGS).
9.- Resolución firme de retiro de la autorización para funcionar si las leyes
la impusieran en razón de su objeto. Algunas actividades requieren autorización
especial para funcionar, y distintas leyes exigen que el objeto social sea único y
exclusivo para aquello que se le autoriza. En tal sentido, las sociedades financieras y
las de seguros, son el ejemplo más claro. En el caso de que la autoridad de control les

44
revocara la autorización para funcionar como tales, ellas forzosamente deben
liquidarse conforme un proceso especial previsto por las leyes que las regulan.
La ley 26994 eliminó la reducción a uno del número de socios como causal de
disolución. Ello es consecuencia natural de la desaparición del principio de pluralidad
de personas que requería la ley antes de de la reforma. En cambio, estableció que en
caso de que ello ocurra da una solución particular para las sociedades en comandita,
simple o por acciones, y de capital e industria, a las que le establece su
transformación de pleno derecho a sociedad anónima unipersonal, si no se
decidiera otra solución en el término de tres meses (artículo 94 bis, LGS).
No resulta claro de la lectura de la norma si dicha transformación es sólo para
esos tipos sociales o se puede aplicar a otros, como por ejemplo, la sociedad
anónima. Esto último parecería lo más razonable. Tampoco es fácil comprender de
modo se adecuarían de pleno derecho las distintas modificaciones estatutarias que
requiere una transformación de un tipo (en comandita por acciones v.g.) a otro.
En cuanto a los efectos debemos decir que en caso de la disolución sea
declarada judicialmente, la sentencia tendrá efecto retroactivo al día en que tuvo lugar
su causa que la generó.
Respecto de terceros sus efectos sólo le son oponibles desde su inscripción en
el Registro Público y efectuadas las publicaciones respectivas.
Las causales de disolución pueden ser removidas mediando decisión del órgano
de gobierno y eliminación de la causa que le dio origen, si existe viabilidad económica
y social de la subsistencia de la actividad de la sociedad. La resolución deberá
adoptarse antes de cancelarse la inscripción, sin perjuicio de terceros y de las
responsabilidades asumidas. Se trata de la aplicación del principio de continuidad de
la empresa. Más aún el mismo artículo 100 último párrafo de la referida ley establece
que “En caso de duda sobre la existencia de una causal de disolución, se estará a
favor de la subsistencia de la sociedad.”

C.- La liquidación es el proceso que sigue a la disolución. Es importante


destacar que producida la causa de disolución, la sociedad no se extingue
automáticamente sino que entra en un proceso tendiente a cancelar el pasivo,
realizando el activo. Dicho más sencillamente se procede a vender, ceder, o enajenar
onerosamente los bienes que fueran necesarios para poder hacer frente a las deudas

45
que la sociedad posea. Hasta que este proceso liquidatorio no finalice la sociedad no
se cancela registralmente.
En ese proceso la sociedad conserva su personería jurídica pero sólo a los fines
de efectivizar la liquidación. Ello significa que su objeto se acota a los actos necesarios
a tal fin.
En igual sentido, los administradores una vez consolidadas o declaradas las
causales de disolución solo pueden atender los asuntos urgentes y deben adoptar las
medidas necesarias para iniciar la liquidación. Cualquier operación ajena a esos fines
los hace responsables ilimitada y solidariamente respecto a los terceros y los socios
sin perjuicio de la responsabilidad de éstos.
La liquidación queda a cargo del órgano de administración. Excepto que:
1.- Casos especiales, como el de la liquidación voluntaria de una Sociedad de
seguros donde la Superintendencia de Seguros de la Nación (órgano de control
específico) designe a un tercero.
2.- El contrato establezca otra cosa, como la designación de un tercero.
En caso que el liquidador o liquidadores deba ser designado por los socios lo
serán por la mayoría de votos dentro de los treinta días de haber iniciado la
liquidación. La falta de designación o su no desempeño en el cargo habilita a cualquier
socio a solicitar el nombramiento judicial del liquidador o una nueva elección.
Los liquidadores pueden ser removidos con las mismas mayorías que para
designarlos sin causa. Cualquier socio o el síndico (en caso de existir) puede solicitar
su remoción por vía judicial de existir justa causa. Ella consistirá principalmente en el
incumplimiento de sus deberes como liquidador.
El liquidador tendrá derecho a remuneración que debe fijarse en el acto de
designación.
Una vez producido el nombramiento del liquidador debe inscribirse en el Registro
Público. Este acto inicia formalmente el proceso de liquidación frente a terceros.
Las obligaciones del liquidador son
1.- confeccionar dentro de los treinta días de asumido el cargo un inventario y
balance de patrimonio social, que pondrá a disposición de los socios. Estos podrán por
mayoría, extender el plazo hasta ciento veinte días. El incumplimiento de esta
obligación es causal de remoción y les hace perder el derecho de remuneración, así
como les responsabiliza por los daños y perjuicios ocasionados.

46
2.- Informar a los socios, por lo menos trimestralmente, sobre el estado de la
liquidación. Las sociedades que deben poseer sindicatura el informe estará a cargo de
ésta.
3.- Para el caso que la liquidación se prolongue más de un período, lo que es
habitual, debe confeccionar balances anuales.
4.- Seguir las instrucciones de los socios conforme el tipo social del que se trate.
Su incumplimiento genera su responsabilidad por los daños y perjuicios que ello
genere.
5.- Utilizar en sus actuaciones la razón o denominación social con el agregado
“en liquidación” caso contrario serán ilimitada y solidariamente responsables por los
daños y perjuicios que produzcan esos actos.
6.- Exigir de los socios las contribuciones debidas de acuerdo con el tipo de
sociedad o del contrato constitutivo cuando los fondos sociales fueran insuficientes
para cancelar las obligaciones. Así, por ejemplo, en el supuesto de sociedades
colectivas, los socios que responden solidaria y personalmente deberán efectuar las
contribuciones correspondientes a su participación.
7.- Iniciar, responder o continuar las acciones judiciales que correspondan a la
sociedad o en que fueran demandadas.
8.- Extinguido el pasivo social, los liquidadores deben confeccionar el balance
final y el proyecto de distribución: reembolsarán las partes de capital y, salvo
disposición en contrario del contrato, el excedente se distribuirá en proporción a la
participación de cada socio en las ganancias.
8.- Una vez aprobado e inscripto el proyecto de distribución deben ejecutarlo.
Los liquidadores son los representantes de la sociedad pero sus facultades se
encuentran limitadas a los actos necesarios para la realización del activo y
cancelación del pasivo. Su responsabilidad se rige supletoriamente por las
disposiciones para los administradores que ya hemos referido.
En el supuesto de que las obligaciones sociales estuvieren suficientemente
garantizadas, podrá hacerse partición parcial. Los accionistas que representen la
décima parte del capital social en las sociedades por acciones y cualquier socio en los
demás tipos, pueden requerir en esas condiciones la distribución parcial. En caso de la
negativa de los liquidadores la incidencia será resuelta judicialmente. Ese acuerdo
debe ser publicado conforme lo establece el artículo 109 de la ley 19550.

47
Una vez efectuados, tanto el balance final como el proyecto de distribución. los
liquidadores deben comunicarlos a los socios, quienes tienen un plazo de quince días
para impugnarlos y posteriormente de sesenta días para iniciar la acción judicial que
consideran corresponder. Si existen varias impugnaciones judiciales tramitaran en una
única causa única.
En el caso de las sociedades que la ley le impone la existencia de sindicatura,
esta deber también rubricar el balance final y el proyecto de distribución junto al
liquidador. Además, siendo que estas sociedades, también poseen asamblea, deben
ser sometidos a su aprobación. Quienes voten en contra o se encuentren ausentes
podrán accionar judicialmente para su impugnación dentro de los plazos antes
referidos.
El balance final y el proyecto de distribución aprobados deben agregarse al
legajo de la sociedad que lleva el Registro Público correspondiente.
Asi, hecha la distribución y, en consecuencia, terminada la liquidación, se
cancela la inscripción del contrato social en el Registro Público y la sociedad queda
extinguida definitivamente.
Los importes que no hayan no reclamados dentro de los noventa días de la
presentación de tales documentos en el Registro, se deben depositar en un banco
oficial a disposición de sus titulares. Una vez transcurridos tres años sin ser
reclamados, se atribuirán a la autoridad escolar de la jurisdicción respectiva. En igual
sentido a falta de acuerdo de los socios la autoridad registral decidirá quién conservará
los libros y demás documentos sociales por el plazo de legal.

- La intervención judicial se encuentra regulada en los arts. 113 a 117 de la


LGS. Se trata de una medida cautelar específica para las sociedades, de
carácter restrictivo, que puede consistir, en el nombramiento por parte del
juzgador de un veedor, o de un co-administrador o de administrador.
Puede articularse cuando el o los administradores de la sociedad realicen
actos o incurran en omisiones que la pongan en peligro grave, procederá la
intervención judicial como medida cautelar con los recaudos establecidos en
esta Sección, sin perjuicio de aplicar las normas específicas para los distintos
tipos de sociedad (artículo 113 de la LGS). Para que prospere deben cumplirse los
siguientes requisitos:

48
1.- Peligro grave en la demora a la que refiere el artículo 113, esto es, que las
omisiones y acciones del o los administradores sean suficientemente serias como para
justificar la intervención. Por ello, debe demostrar el peligro y la gravedad.
2.- Que quien la solicita acredite su calidad de socio, lo que dependerá del tipo
de sociedad de que se trate, siendo suficiente en las sociedades por acciones
acompañar la o las mismas, copia auténtica del contrato social, o solicitar al Registro
Público de Comercio un informe sobre quienes conforman la sociedad.
3.-. Resulta además imprescindible acreditar que se acción de remoción del o los
administradores en cuestión.
4.-Como toda medida cautelar el solicitante deberá prestar la contracautela que
se fije, de acuerdo con las circunstancias del caso, los perjuicios que la medida pueda
causar a la sociedad y las costas causídicas.
El criterio que debe utilizar el restrictivo al momento de analizar la procedencia
de la intervención. Ello significa que en caso de duda deberá estar por no otorgarlo.
Como adelantamos la intervención puede ser de diversas clases.
a.- Veedor. Cuya función será esencialmente informativa, brindado al juez los
datos sobre la situación de la sociedad, el desarrollo de la administración y las
eventuales circunstancias que puedan afectarla.
b.- Co-administrador. En cuyo caso su tarea será actuar conjuntamente con el
administrador originario de la sociedad sin que éste pueda actuar sin aprobación o
consentimiento del designado judicialmente.
c.- Administrador. La administración intervenida se ve desplazada por la
designada judicialmente, siendo éste el que la llevará a cabo en forma exclusiva.
Los alcances específicos y funciones del interventor designado por el juez serán
dispuestos por este al momento de su designación. El juez fijará la misión que deberán
cumplir y las atribuciones que les asigne de acuerdo con sus funciones, sin poder ser
mayores que las otorgadas a los administradores por esta ley o el contrato social.
Precisará el término de la intervención, el que solo puede ser prorrogado mediante
información sumaria de su necesidad. (artículo 115 ley citada). La resolución que
dispone la intervención es apelable al solo efecto devolutivo, por lo que la interposición
del recurso no impedirá su cumplimiento sino hasta que se revoque la medida.

49
50
CAPITULO III
1.-Nacionalidad y extraterritorialidad.-Problemática jurídico-político.
Para comenzar debemos dejar en claro que para nuestra legislación no existe la
nacionalidad de las sociedades. Ya en el año 1876, el ministro de Relaciones
Exteriores, Bernardo de Irigoyen, con motivo del conflicto suscitado entre el Banco de
Londres y Río de la Plata y la provincia de Santa Fe, fijo la doctrina que afirma que no
existe para nuestro derecho el atributo nacionalidad en cuanto a las personas
jurídicas, en tal sentido esa doctrina, adoptada por nuestro país sostiene que las
personas jurídicas deben exclusivamente su existencia a la ley del país que las
autoriza y, por consiguiente, ellas no son nacionales ni extranjeras. Por tal razón
conforme la posición que luego tomaría nuestro derecho positivo, no corresponde decir
“extranjeras” cuando nos referimos a sociedades o, más en general, a personas
jurídicas, ya que lo correcto es hablar de sociedades constituidas en Argentina y de
sociedades constituidas en el extranjero.
Más aún, se ha discutido el criterio para atribuirle nacionalidad a una sociedad.
Las posturas resultan variadas y obedecen a los siguientes criterios de diferenciación:
1.-La nacionalidad de la mayoría de los socios que conformen la voluntad social.
2.- El origen de los que administran la sociedad.
3.- La proveniencia de los fondos que componen el capital de la sociedad.
4.- El lugar de constitución de la sociedad o del domicilio de la sede social.
Como puede apreciarse y, considerando la dinámica propio de estas personas
jurídicas no resulta fácil utilizar esos criterios en forma definitiva.
Durante situaciones de beligerancia con otros países, se ha sostenido la teoría
de la nacionalidad de las sociedades, desde la Teoría o Doctrina del Control, pero esto
respondía más a fines de seguridad del Estado que a fines comerciales.
Mientras que el concepto de nacionalidad (más propio de las personas humanas)
es relativa a la posibilidad de atribuir un cierto status jurídico o asignar un vínculo con
determinado país, en mérito a ciertas características que serían atributivas de ella. Por
su parte, la extraterritorialidad se refiere al reconocimiento o negación de la calidad de

51
sujeto de derecho y de la posibilidad de actuar en consecuencia en un país distinto del
de origen14
Siguiendo la lógica descripta la Ley General de Sociedades, no se atribuye
nacionalidad a las sociedades debido a que el contrato social solo crea entre los
socios un vínculo jurídico de base económica, pero no nacional, por lo cual solo
distingue entre sociedades constituidas en nuestro país y sociedades constituidas en
el extranjero.
Resumiendo las posturas antes mencionadas podemos hablar de Por un lado, la
territorialista, la cual establece que la sociedad se constituye en el extranjero y
solamente puede actuar en el país de origen, es decir, donde se constituyó. Esta es
una teoría extrema, debido a que exige la constitución de la sociedad en el lugar
donde quiera actuar. Por otro lado, la extraterritorialista, que es aquella que admite a
las sociedades constituidas en el extranjero sin ningún tipo de requisito previo; las
sociedades pueden actuar cuando quieran, como quieran y donde quieran. Y
finalmente, la extraterritorialista parcial, que reconoce a las sociedades constituidas
en el extranjero y les permite la actuación en nuestro territorio siempre y cuando
cumplan los requisitos que establece la norma. Esta postura es aquella que admite la
Ley General de Sociedades.
El artículo 118 de la LGS es el primero que habla acerca de las sociedades
constituidas en el extranjero, el cual establece que la sociedad constituida en el
extranjero se va a tener que regir, en cuanto a su existencia, por la capacidad de la
sociedad. Además, fija lo que en derecho internacional privado se denomina una
norma de reenvío del derecho extranjero, es decir, que nos remite a las leyes del otro
estado donde la sociedad fue efectivamente constituida.
Así la ley distingue diversos supuestos de actuación extraterritorial de
sociedades extranjeras en el país que son básicamente dos:
1) la ejecución de actos aislados (artículo 118, 2º párrafo de la ley 19550);
2) el ejercicio habitual de los actos comprendidos en su objeto social (artículo
118, 3º párrafo).
La constitución de sociedad en la República, a que alude el artículo 123, es una
subespecie de esta última categoría.

14
XXVIII Convención Notarial del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, año 2001. Rev. del
Not. 867 DOCTRINA pág.108.

52
2.-Sociedades constituidas en el extranjero.- Reglamentación
administrativa.-
Como adelantamos el artículo 118 diferencia dos actos, los denominados
habituales y aislados.
Los actos aislados son aquellos que resultan ser esporádicos, accidentales, y
no forman parte de la actividad habitual de la sociedad, es decir que son de carácter
temporal y no tienen permanencia.
La ley de fondo establece que para realizar un acto aislado en nuestro
territorio no se requiere requisito previo alguno más que el de inscripción previa en el
extranjero, aunque la IGJ puede reglamentar específicamente esta situación.
En cuanto al ejercicio habitual, éstos son de forma continua. Cuando una
sociedad constituida en el extranjero llega a nuestro país a realizar ejercicios de
carácter habitual, no se le exige que adopte un tipo social nuestro, pero sí que tenga
inscripción.
La ley exige ciertos requisitos de este ejercicio habitual, los cuales deben ser
acreditados por la sociedad constituida en el extranjero ante el órgano de contralor
de la jurisdicción donde se asentarán. Ellos, son los siguientes:
1. Acreditar su existencia con arreglo a las leyes de su país, lo que significa que debe
adjuntar el documento registral de su país, del cual debe surgir la existencia de la
sociedad con la correspondiente traducción en caso de corresponder y los términos
de las normas que lo justifican.
2. Fijar domicilio en la República, esto es establecer donde va a estar la
representación o la sucursal.
3. Que cumpla con la publicación e inscripción, para lo cual debe cumplir con la
publicación de edictos, que establece el artículo 10 de la LGS.
4. Justificar la decisión de crear la representación, presentando una copia del acta del
órgano de gobierno de la sociedad donde se haya decidido realizar ese acto
habitual o la instalación de esa sucursal.
5. Debe designar la persona a cuyo cargo estará la representación. Por lo general es
un representante, quien es designado generalmente en la misma reunión en la cual
se decide instalar esa representación para llevar a cabo ese acto habitual o esa
sucursal.
Por otro lado, el artículo 119 analiza el tipo desconocido. Si la sociedad
constituida en el extranjero tiene un tipo desconocido en nuestro país, la norma analiza

53
si esa sociedad pretende establecer en nuestro país una sucursal o una
representación por un acto habitual.
Estas sociedades de tipo desconocido deben cumplir con todos los requisitos
analizados con respecto a los actos habituales, y el órgano de contralor nuestro (la IGJ
o la Dirección Provincial de la Persona Jurídica) va a aplicar el criterio de máximo
rigor, previsto en la LGS, lo que significa que les va a exigir el cumplimiento de las
normas de las sociedades anónimas.
La ley impone que la obligación de las sociedades constituidas en el extranjero
de llevar la contabilidad separada.
Conforme lo establece el artículo 121 de la ley citada, a los representantes se les
aplica, dependiendo de la situación, o los límites del contrato de mandato, o los
parámetros que se les exige a los miembros del órgano de administración. En otras
palabras, contrae las mismas responsabilidades y obligaciones que la ley prevé para
los administradores, o sea solidaria e ilimitada.
Las sociedades que actúen en el país podrán ser demandadas en él. En el
supuesto de tratarse de un proceso judicial a promoverse contra una sociedad
constituida en el extranjero en razón de la ejecución de actos aislados en nuestro
territorio, su notificación se efectuará “en la persona del apoderado que intervino en el
acto o contrato que motive el litigio” (artículo 122) mientras que si existe actividad
habitual (sucursal o representación) se le notificará a su representación.
El artículo 123 menciona la posibilidad que tienen las sociedades constituidas en
el extranjero de constituir una sociedad en nuestro país, pero tanto la jurisprudencia
como la doctrina entienden que este artículo también se aplica en aquellos casos en
los cuales la sociedad quiera participar en otra sociedad. Para poder constituir
sociedad en la República, deberán previamente acreditar ante el juez del Registro que
se han constituido de acuerdo con las leyes de sus países respectivos e inscribir su
contrato social, reformas y demás documentación habilitante, así como la relativa sus
representantes legales, en el registro Público y en el registro Nacional de Sociedades
por Acciones en su caso.
Es importante resaltar que la participación de una sociedad extranjera en una
sociedad local no es un acto aislado, sino el ejercicio de los derechos patrimoniales y
políticos que confiere la calidad de socio y que deben ser ejercidos en forma
permanente y no aislada, con lo cual sí deben inscribirse las sociedades extranjeras,
sin importar la naturaleza o la magnitud de la participación. Con relación a lo dicho

54
precedentemente, se han sostenido distintas teorías: 1) Siempre debe inscribirse la
sociedad extranjera que participa en una sociedad local; así lo decidió la C. N. Com.,
Sala D, en autos “Saab Scania Argentina”, 20/7/78, y en autos “Squibb S. A.”,
11/10/78. 2) No se necesita inscribir la sociedad extranjera si se trata de una sociedad
anónima que no tiene por objeto el control de la sociedad local o integra el directorio o
consejo de vigilancia. Fallos “Parker Hannifin Argentina S. A.” y “A. G. Mc Kee S. A.” 3)
Solamente debe inscribirse la sociedad extranjera si adquiere acciones que le otorgan
una posición de control de hecho o de derecho. Es el caso de que la sociedad
extranjera celebre lo que se llama un contrato de “take over”, es decir que compre una
cantidad de acciones tal que le permita tomar deci- Rev. del Not. 867 DOCTRINA
pág.116 siones. Fallo “Hierro Patagónico de Sierra Grande S. A.”, C. N. Com., Sala A,
13/2/80. 4) No se necesita inscribir la sociedad extranjera cuando sólo ha efectuado
adquisiciones circunstanciales de acciones, como pueden ser las inversiones a breve
término de sobrantes financieros. Fallo “Huyck Mati S. A.
La ley prevé el supuesto de las llamadas sociedades “off shore”, que son
aquellas que se constituyen en el extranjero pero tienen domicilio o establece o
ejecuta su objeto social en Argentina. Existe para estos casos una presunción de que
se intenta evadir la normativa argentina por lo que el artículo 124 dispone que estas
sociedades van a ser tratadas como sociedades locales, lo que quiere decir que se le
aplica la ley argentina en forma rigurosa en relación a tres cuestiones: las formalidades
de constitución, es decir que debe constituirse como una sociedad argentina; las
formalidades en cuanto a las reformas de su contrato social; y someterse a control
estatal permanente. Se trata de una clara excepción a la regla general del artículo 118,
según el cual la existencia, la capacidad y las formalidades de las sociedades
constituidas en el extranjero se rigen por las normas del lugar de su constitución.
En suma, deben diferenciarse dos situaciones si ha establecido domicilio en
nuestro país o si va ejecutar el objeto social en nuestro territorio. En ambos supuestos
es de aplicación lo exigido por el artículo 124 de la LGS.

3.- La concentración e integración: Técnicas societarias y contractuales.-


Las necesidades del mercado, y el acceso al crecimiento traspasando fronteras
territoriales, acarrean como consecuencia que la empresa, por grande que sea, se ve
imposibilitada de abarcar el mercado al que potencialmente tendría acceso de forma
conjunta. Es por ello que la empresa busca agruparse con otras empresas para así

55
lograr los objetivos comerciales. Éste fenómeno de agrupación si bien es una cuestión
que proviene de la realidad económica y de los negocios, trae aparejada la necesidad
de una respuesta o una reacción de parte del Derecho. De la observación de esa
realidad económica surge que puede agruparse el fenómeno bajo dos grandes
modalidades: Vertical, y Horizontal.
Al hablar de Integración Horizontal, hacemos referencia a vínculos empresarios
que se traducen en colaboración entre las empresas. Como ser Uniones Transitorias
de Empresas (UTE), Agrupaciones de Colaboración Empresaria, (ACE), y los
contratos regulados como Asociativos en el Código. Mientras que la Integración
Vertical, en cambio, involucra alguna clase de control o dominio. Este puede ser
control interno o externo. Boreto15 lo define como “vinculaciones inter empresariales”
que generan dependencia económica, que se manifiesta a través de cláusulas
contractuales que aplican restricciones.16
Es importante destacar lo que sostiene Manóvil: “No es necesario forzar una
noción de la realidad económica para hacerla encajar del modo deseado en un molde
que se piensa necesario para imputar consecuencias jurídicas.”

4.-Participaciones entre sociedades.- Holdings.- Limitaciones.-


Participaciones recíprocas.-
Cuando uno o varias sociedades integran la calidad de socia o socias de otra u
otras sociedades se produce la participación societaria.
El concepto de “holding company” (holding significa tener o sostener) como
correspondiente a una sociedad cuya única finalidad es ser tenedora de todas o de
una parte significativa del capital de otras sociedades a las que controla y gestiona. O
sea que, en sentido amplio, una sociedad “holding” es aquella que es tenedora de
participaciones, generalmente acciones, de otras sociedades, cuya magnitud le
posibilita controlarlas o dominarlas. En consecuencia, son sinónimos de sociedad
“holding” los de sociedad controlante o sociedad matriz. Tal elemento, el control,
permite diferenciar a una sociedad “holding” de una sociedad meramente “inversora”,
la que si bien también posee acciones de otras sociedades no las controla sino que se
limita a la percepción de dividendos.

15
Boretto, Mauricio, Los llamados "contratos de distribución" en el Código Civil y Comercial. LA LEY
06/11/2014, 1 • LA LEY 2014-F, 765.
16
Ruscitti, María Eugenia, “Apuntes sobre el fenómeno del Grupo Empresario y la conveniencia de su
sistematización jurídica”, [Link]. 2020.

56
Dentro de las sociedades “holding”, podemos distinguir a las puras, que son
sociedades cuyo objeto exclusivo es la tenencia de acciones de otras sociedades,
referidas en la excepción del primer párrafo del artículo 31 de la ley 19.550 como
sociedades con objeto exclusivamente financiero o de inversión, de las impuras, que
son aquellas que, además de poseer acciones de control de otras sociedades, realizan
actividades empresariales propias.
También se puede distinguir la situación de una sociedad holding que es titular
del paquete de control de una sola sociedad, de otros casos de holding en los cuales
una misma sociedad detenta el paquete de control de varias sociedades, sea en forma
directa o indirecta, configurándose sin lugar a dudas un “grupo económico” o “grupo
societario”, con su problemática específica. Por su parte, a la sociedad “controlada”
por la sociedad “holding” se la denomina sociedad filial o subsidiaria. Generalmente se
trata de una sociedad controlada en un 100% por la sociedad “holding” o matriz, lo que
plantea el tema de la unipersonalidad de la filial en tanto no existe otro socio y, cuando
las leyes no admiten la unipersonalidad, se suele acudir a la figura de un “testaferro”
con las consecuencias que ello implica. La relación entre sociedad “holding” y
sociedad filial en tanto sujetos con personalidad jurídica diferenciada entre sí, debe
distinguirse de la relación entre una sociedad y su “sucursal”, donde no existe
personalidad diferenciada sino solo una descentralización administrativa u operativa,
con facultades de representación y de concluir negocios. La sociedad que es “holding
puro” o exclusivo, o sea la que no explota una empresa, presenta un primer debate
relativo a su encuadramiento legal como sociedad comercial en tanto el artículo 1º de
la ley 19.550, al referirse a la “producción e intercambio de bienes y servicios” está
exigiendo la actividad empresarial1 . Sin embargo, la doctrina mayoritaria coincide en
que, en tal caso, la “holding” ejerce actividad empresaria en forma “indirecta” y, por
ende, que cumple con el requisito legal. La problemática de la sociedad holding y de la
sociedad filial se vincula a diversos temas del derecho societario, tales como el de las
“empresas multinacionales”, “grupos de sociedades”, “sociedades unipersonales”,
actuación de “testaferros”
La Ley N° 19.550 en sus artículos 30, 31 y 32 impone ciertas limitaciones para
aquellas sociedades que pretenden participar en otra sociedad. Además conlleva la
problemática del agrupamiento económico de las empresas y la organización
societaria. Así el artículo 30 establece que "Las sociedades anónimas y en comandita
por acciones solo pueden formar parte de sociedades por acciones y de

57
responsabilidad limitada". Por ejemplo: Una sociedad de responsabilidad limitada no
puede formar parte de una sociedad colectiva.
Por su parte el artículo 31 explicita que “Ninguna sociedad excepto aquellas
cuyo objeto sea exclusivamente financiero o de inversión puede tomar o mantener
participación en otra u otras sociedades por un monto superior a sus reservas libres y
a la mitad de su capital y de las reservas legales. Se exceptúa el caso en que el
exceso en la participación resultare del pago de dividendos en acciones o por la
capitalización de reservas”.
Verón17 define que las reservas son aquellas ganancias retenidas en la sociedad
conforme a una asamblea, por disposición legal o por disposición estatutaria. Verón,
en su opinión además sostiene que, la reserva libre no tiene destino predeterminado ni
está sujeta a una forma especial de desafectación o aplicación Con respecto a las
reservas estatutarias y legales no parece objetable afirmar que se trata de reservas
afectadas a un propósito determinado, luego, no serán reputadas reservas libres. Las
reservas voluntarias, continua reformulando, que podrían considerarse reservas libres,
en tanto la asamblea, que voluntariamente las constituyó, no haya dispuesto un
destino especial de aplicación, por lo tanto, hubiera sido mejor que la ley se refiera con
más propiedad a las reservas facultativas o voluntarias y no a las reservas libres.
Por otra parte Araldi y Otros,18 mencionan que esta norma establece límites
legales para que cualquier sociedad pueda adquirir o mantener participación en otras
sociedades. La razón principal de la regla legal ha sido resguardar el capital social
necesario para que la sociedad que participa como socia proteja los recursos que se
configuran suficientes para el cumplimiento de su objeto social. En orden a ello se
aclara que quedarían exceptuadas de someterse a las limitaciones expresadas en este
artículo las sociedades holding puras cuyo objeto social es exclusivamente financiero o
de inversión ya que precisamente aplican sus fondos a la consecuentes actividades,
resultando propicia la participación de sociedades comerciales para esos fines.
Las participaciones recíprocas no han sido aceptadas por nuestra ley, En tal
sentido el artículo 32 de la ley 19550 dispone su nulidad.
Se las considera como una forma de “aguamiento” del capital social, poniendo
en peligro su carácter de intangible y garantía patrimonial. Conforme Halperín, el
artículo 32 contempla el problema de las participaciones recíprocas y las prohíbe

17
Verón, Alberto Víctor (2015), Ley General de Sociedades, 3era edición. Ed Thomson Reuters.
18
Araldi, L. Bianchi, A. Y Otros, (2017). Ley General de Sociedades, comentada, anotada y concordada.
Ed. Hammurabi. Buenos Aires.

58
porque llevan a la confusión de los patrimonios, que con esta participación total o
parcial están representados por dos veces (en la medida de la recíproca
participación).19
Para Zunino20, la creación de un capital social aparente y su aguamiento o, como
expresa la Exposición de motivos de la ley 19.550, el "cruzamiento" de capital
destinado a realizar reembolsos o reservas, en contradicción con expresas
disposiciones legales, son las previsibles finalidades de la mecánica de constitución de
sociedades o aumento de capital mediante participaciones recíprocas. De ahí que
puras razones de orden público sean el fundamento de lo preceptuado en el artículo
32, párr. 1°.
Debemos destacar que existen participaciones recíprocas entre dos sociedades
cuando una de ellas posee acciones, cuotas o partes sociales de la otra, y esta última,
a su vez, posee acciones, cuotas o partes sociales de la primera.21 Es necesario
considerar que las participaciones recíprocas constituyen una forma, ciertamente
exagerada, de computar el verdadero capital social de las sociedades involucradas,
desvirtuando de esta manera la visión que pueden tener los terceros (ajenos a la
sociedad) respecto de su solvencia.
Según Cabanellas de las Cuevas,22 avanzando sobre los conceptos expuestos,
no estamos, ante un problema de protección de la supuesta intangibilidad del capital -
concepto éste de dudosa precisión y aplicabilidad-, sino de tutela de un interés más
concreto, como es el de que la contabilidad societaria y los conceptos jurídicos que
ésta refleja no adquieran un significado apartado del corriente, con posibilidad de
graves perjuicios para el tráfico comercial y de inversiones.
Debemos distinguir dos posibilidades que abarca el primer párrafo del artículo
32 de la LGS: La constitución y/o aumento de capital, de las cuales podría resultar una
violación a la prohibición legal de una sociedad para formar parte de otra mediante
participaciones recíprocas. Habitualmente es más frecuente que se produzca por
aumento de capital que mediante su constitución.

19
Halperín-Otaegui: Sociedades Anónimas, 2° ed., Depalma, 1998, p. 812.
20
Zunino, Jorge O.: Disolución y Liquidación, tomo 2, Astrea, 1987, p. 239.
21
Manóvil, Rafael M.: Grupos de Sociedades, Abeledo-Perrot, , 1998, p. 902.
22
Cabanellas de las Cuevas, Guillermo: Derecho Societario, Parte General, t. 2, Heliasta, 1994,
p. 234.

59
Por su parte, Otaegui23 advierte que el capital debidamente integrado puede
aguarse si la sociedad adquiere sus propias partes de interés, cuotas o acciones. El
activo neto (o sea el monto total de los bienes de la sociedad menos el monto del
pasivo exigible) debe cubrir el monto del capital, lo que representa una garantía para
los terceros acreedores de la sociedad (LGS, arts. 11, inc. 4°, 51, 53, 94, inc. 5°, 204,
205 y 206), pero si por ejemplo una sociedad anónima pudiera adquirir sus propias
acciones, podría ocurrir que los acreedores, al ejecutar los bienes de activo, se
encontraran en gran proporción con tales acciones, o sea con nada.
Vítolo24 afirma que la ley en este artículo no prohíbe las participaciones
recíprocas, es decir que una sociedad pueda participar como socia en otra, cuando a
su vez esta última participa como socia de la primera. Lo que la ley prohíbe es que las
sociedades se constituyan mediante prestaciones recíprocas o que aumenten su
capital social mediante participaciones recíprocas. La justificación de la prohibición es
clara, dado que en ambos casos una misma suma de dinero o un mismo aporte están
siendo computados dos veces y por el mismo valor dentro del capital de ambas
sociedades cuando pertenece en estricta realidad sólo en una de ellas

5.- Sociedades vinculadas, controlantes, y controladas.- Consecuencias.-


El artículo 33 de la ley 19550 diremos que éste, en su última parte, menciona a
las sociedades vinculadas y las define como aquéllas en las que una participe en más
del 10% del capital de otra. Las operaciones entre sociedades vinculadas, a los
efectos documentales y contables, deben cumplir con las mismas pautas
correspondientes a las que se realizan entre sociedades controlantes y controladas
(arts. 63 inc. 1 b.; 63 inc. 2 I. a.; 64 I b.; 65 1 g.; 65 inc. 2 c. y 66 inc. 6 de la LGS). La
vinculación se regula para salvaguardar la claridad de los estados contables que
podrían inducir a conclusiones erróneas si no reflejaran la existencia de operaciones
entre sociedades vinculadas, pues ellas se realizan con pautas diversas a las de
plaza. Finalmente el artículo 33 establece que “la sociedad que participe en más del
veinticinco por ciento del capital de otra deberá comunicárselo a fin de que su próxima
asamblea ordinaria tome conocimiento del hecho”. Dado que dicha participación no
constituye una minoría bloqueante ni tiene incidencia en caso de participaciones
recíprocas, esta previsión legal resulta oscura dentro de nuestro ordenamiento.

23
Otaegui, Julio C.: Invalidez de actos societarios, Ábaco, 1978, 358.
24
Vítolo, D. (2015) Sociedades comerciales, Ley 19.550 comentada. Reforma introducida por la ley
26.994. Ed. Rubinzal Culzoni: Santa Fe.

60
En el ámbito jurídico se considera al control una forma de “poder”. Dentro de la
materia societaria se lo ha caracterizado como “un medio de ejercer o conservar la
unidad de decisión” o bien “un señorío organizado por los medios del derecho, que
transfiere a los tenedores del control prerrogativas sobre los bienes del patrimonio
controlado que, por su naturaleza, son poderes del propietario”. También se ha dicho
que es “el poder de determinar la voluntad social con rasgos de continuidad y
permanencia”. El control de la sociedad se evidencia con mayor nitidez desde las
posiciones mayoritarias en el capital social, a través del derecho de voto, o de la
capacidad para la designación de los representantes sociales. El sistema plutocrático
que rige la toma de decisiones en las Asambleas, permite que en la sociedad
aparezcan estructuras de poder en función de la participación de los socios y de los
derechos que les otorga y, con ellas, situaciones de control por un socio o un grupo de
socios. La intermediación de la sociedad, en su formación orgánica, sitúa a los socios
en una posición que, según los derechos que su condición les confiere, únicamente les
permite obtener una determinada participación en la vida social. Pero al mismo tiempo,
el control modifica el criterio de consensos en la adopción de decisiones en los
órganos sociales, el cual, a su vez, garantiza la autonomía de la voluntad, como
persona jurídica. En todo caso, el criterio rector del control ha de partir de la posibilidad
de incidir -aún en forma mediata-, en la formación de la voluntad de los órganos
sociales. Este fenómeno se traslada desde el órgano de gobierno o Asamblea, al
órgano de administración de la sociedad en virtud de la competencia atribuida ex lege
a aquélla para el nombramiento o separación de los administradores sociales.
El artículo 33 de la Ley General de Sociedades se dedica a la temática de las
sociedades controladas y vinculadas, aunque solamente estableciendo en qué
casos estamos ante control y vinculación. Veremos a qué hacen referencia estos
conceptos, que luego, a lo largo de la toda la ley, son objeto de regulación específca,
Una sociedad es controlada por otra cuando es titular de los votos necesarios
para determinar la voluntad social (control interno o institucional) o bien
porque –atento a especiales vínculos– ejerza una influencia dominante (control
externo u operacional). Por otro lado, dos sociedades se encuentran vinculadas
cuando una participe en más del 10% del capital de la otra.
El primer supuesto de control contemplado en el inc. a) del artículo 33 de la LGS,
es al que tradicionalmente se lo ha llamado control de derecho, entendido como tal a
la facultad de determinar la voluntad de la sociedad controlada, por contar la cantidad

61
de votos necesarios para prevalecer en las decisiones sociales. Este control se
denomina también control interno, puesto que opera incidiendo internamente en la
formación de la voluntad social, mediante el ejercicio del derecho a voto en los
órganos pertinentes de la sociedad controlada.
Lo que expresa el inc. b) del mismo artículo se refiere al control de hecho, y se
presenta en aquellos supuestos en los que la sociedad controlante ejerce una
influencia dominante sobre la sociedad controlada. Ésta influencia dominante puede
obedecer a dos cuestiones: 1) la titularidad de acciones, cuotas o partes de interés de
la sociedad controlada o; 2) la existencia de especiales vínculos entre sociedad
controlante y controlada. En tanto que el control externo, se ejerce en virtud de los
“especiales vínculos” existentes entre las sociedades, a su vez, este tipo de control
puede hacerse efectivo mediante distintos tipos de modalidades:
a.- Contractual. La influencia dominante se genera por contratos entre las
empresas que permiten a una de ellas preponderar en las decisiones operativas de la
otra. Básicamente se trata de contratos de colaboración empresarial.
b.- No contractual. El control se configura, en la mayoría de los casos, por
vínculos personales entre las personas que ocupan posiciones relevantes en las
sociedades involucradas.
En cuanto a sus consecuencias:
a.- Contables. Las normas atinentes a la claridad de los estados contables
requieren la información separada, en el activo, de los créditos con sociedades
controlantes o controladas (artículo 63 inc. 1 b. de la LGS) y, en el pasivo, de las
deudas existentes con sociedades controlantes o controladas (artículo 63 inc. 2. I. a.
de la LGS), para lo que, a la fecha de cierre de ejercicio deben coexistir la situación de
control, los créditos y las deudas.
b.- Responsabilidad. La sociedad controlante debe indemnizar a la sociedad
controlada por los daños que le hubiere ocasionado con dolo o culpa, sin que pueda
alegar compensación con el lucro que su actuación le haya proporcionado en otros
negocios (artículo 54, 1º párr. de la LGS).
c.- Participaciones recíprocas. La sociedad controlada no puede participar en la
controlante, ni en sociedad controlada por ésta, por un monto superior, según balance,
al de sus reservas excluida la legal (conf. artículo 32 LGS). Las participaciones
recíprocas quedan de esta manera reducidas para proteger la integridad del capital
social y evitar el aguamiento de capital que se produciría si en el activo de la

62
controlada participada hubiera acciones de la controlante participante por un monto
superior a las reservas libres.
d.- Quiebra. La quiebra de la sociedad controlada se extenderá a la controlante
cuando ésta haya desviado indebidamente el interés social de la primera sometiéndola
a una dirección unificada en interés propio o del grupo económico del que forma parte
(conf. artículo 161 de la Ley de Concursos y Quiebras).
e.- Fiscalización. No puede ejercer funciones de síndico quien es director,
gerente o empleado de la sociedad controlada o controlante (conf. artículo 286 inc. 2º
de la LGS).
f.- Conflictos de interés. En el control interno, los actos jurídicos resueltos por los
órganos de la sociedad controlada a favor del interés de la sociedad controlante y en
contra del interés de la sociedad controlada están viciados en su causa-fin ya que
suponen alteración del deber de lealtad del administrador ([Link]. artículos 59 y 274 de la
LGS) y del socio ([Link]. artículo 248 de la LGS).
g.- En el control externo, los actos jurídicos realizados por los órganos de la
sociedad controlada a favor del interés de la sociedad controlante y en contra del
interés de la sociedad controlada están viciados en sentido amplio por intimidación en
la voluntad de los integrantes de dichos órganos.

6.- Colaboración y asociación empresaria. Cartelización.- Pools.- Contratos


asociativos. Agrupaciones de Colaboración. Joint-ventures.- Uniones
Transitorias. Consorcios. Negocios en participación. (Arts. 1442 a 1478, Cód.
Civil y Comercial). Ley 27442 (de Defensa de la Competencia).

La colaboración y la asociación son técnicas utilizadas por las empresas para


el desarrollo de objetivos comunes. La globalización, las nuevas tecnologías y las
reglas de la competencia, aceleraron el proceso de concertación entre empresas
complementarias o interesadas en desarrollos que superaran su capacidad operativa
individual.
La Ley 22.903 (B.O. del 15.09.1983) modificatoria de la Ley 19.550 de
Sociedades Comerciales, introdujo como novedad en el ordenamiento jurídico
nacional, los contratos de colaboración empresaria (arts.367 a 383) que, reconocen
como antecedente en el derecho comparado, fundamentalmente, el grupo de interés
francés, a la postre también precedente, en el marco jurídico de la integración

63
europea, para la creación de la figura denominada Agrupación Europea de Interés
Económico (A.E.I.E.), regulada por el Reglamento Nº 2137/85 de la U.E. de fecha 25
de Julio de 1985, y claramente orientada al servicio de la integración empresarial en el
ámbito comunitario, la que a su vez reconocía, dentro del mismo género, antecedentes
locales en los países de la comunidad, tales como los consorcios italianos o las
agrupaciones de empresas y uniones temporales de empresas españoles, entre otros.
Así se incorporan dos figuras de raigambre contractual en el nuevo Capítulo III
de la Ley de Sociedades Comerciales, las agrupaciones de colaboración y las uniones
transitorias de empresas, con algunos aspectos formales comunes pero diferentes
objetos. A partir de la vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación en Argentina
(CCCN) la Ley de Sociedades Comerciales 19.550 ha sido modificada tomando el
nombre de “Ley General de Sociedades” y se derogaron de la misma los artículos
correspondientes a los contratos asociativos que pasaron a estar regulados por aquel
cuerpo normativo.
La Cartelización es un acuerdo entre dos o más empresas que controlan un
determinado mercado. En este acuerdo, estas empresas pactan no competir,
repartiéndose el mercado. Para no reducir sus beneficios, y dado que controlan el
mercado, suelen pactar los precios. En este sentido, su objetivo es incrementar el
beneficio mediante una subida generalizada. Al no existir competencia, la única forma
de satisfacer la demanda es pagando el precio acordado.
El objetivo de los miembros del cártel es aumentar los beneficios conjuntos a
costa de reducir o eliminar la competencia. De esta forma, se pretende actuar como
un monopolio subiendo los precios, reduciendo la cantidad y aumentando los
beneficios obtenidos por las ventas.
A su vez el monopolio Un único producto/vendedor. Los consumidores se
encuentran con un único producto que además es ofrecido por sólo un vendedor. De
esta forma, no tienen otras alternativas entre las que elegir. El producto o vendedor
pueden influir (y suele hacerlo) sobre el precio y cantidad de mercado. Esto se
produce ya que no existe competencia en el mercado, por lo que la empresa oferente
puede actuar sobre el precio en función de sus intereses.
No existen bienes sustitutivos. En este caso, el consumidor no puede elegir
un bien sustitutivo que le reste poder de mercado a la empresa monopolística.
Las barreras de entrada son muy grandes y pueden ser de varios tipos. Cuando
otras empresas intentan acceder a un mercado en situación de monopolio se

64
encuentran con multitud de impedimentos. Este tipo de impedimentos pueden ser
gubernamentales, economías de escala o de la propia empresa que domina el
mercado, entre otros muchos.
La palabra "Pool" hace alusión a una "colecta" (en inglés), en este caso de
inversores. Es una agrupación de personas, no siempre dedicadas a la actividad
específica a desarrollar, que buscan obtener un beneficio económico a partir de la
gestión, coordinación, aporte o inversión en actividades de producción. Las uniones
en su gran mayoría resultan temporarias y se caracterizan por la tercerización casi
absoluta de los servicios y labores de producción.
Su forma de instrumentación es muy variada, desde la conformación de
sociedades típicas o no, fideicomiso, fondo común de inversión, contratos de
colaboración, entre otras. El más habitual en nuestro país es el pool de siembra donde
los propietarios de tierras destinadas a la explotación agrícola se coordinan con
inversores globales para desarrollar la misma en forma articulada. Ello permite un
aumento de la escala de producción, un incremento en los poderes de
negociación para la provisión de insumos y la comercialización de la producción, l
aplicación de tecnologías de avanzada, la diversificación del riesgo, una gestión más
profesionalizada. A su vez, generan concentración en la explotación en detrimento de
los emprendimientos individuales y la razonabilidad sustentable de la explotación.
El Joint Venture es una relación jurídica creada por la jurisprudencia
norteamericana. Puede describírsela como una asociación de personas que buscan
llevar a cabo una empresa comercial individual con fines de lucro. El elemento
distintivo de la joint venture es su finalidad restringida al desarrollo de un solo negocio,
proyecto o empresa. La jurisprudencia norteamericana acepta en forma unánime que
la joint venture es una variedad de la partnership o sociedad colectiva por cuyos
principios se rigen las relaciones entre los partícipes pero con las diferencias
resultantes del objetivo limitado de la primera.
En el ámbito comercial el término joint venture se emplea para designar la
asociación de dos o más empresas de distintos países que combinan sus capitales o
técnica para el desarrollo de un proyecto. La joint venture debe resultar de un contrato
expreso o implícito.
Cada uno de los partícipes, que realiza aportes ya sea en dinero, bienes,
conocimientos, etc, interviene conjuntamente en el manejo de la empresa o posee un

65
derecho de control mutuo. Todos los partícipes deben tener derecho a participar en las
utilidades y compartir pérdidas.
Generalmente los partícipes sólo comprometen en la joint venture una parte de
sus activos, el resto de los cuales está dedicado a otras empresas.
En nuestro país, las formas contractuales de colaboración empresaria no
implican la específica aceptación de los joint ventures a nuestro ordenamiento jurídico.
Los tipos contractuales recogidos bajo el nombre de contratos de colaboración son las
agrupaciones de colaboración y las uniones transitorias. Estas últimas responden más
acabadamente al concepto de joint venture ya que las empresas así reunidas para el
desarrollo de una obra jurídica o suministro concreto conservan su individualidad.25
Los contratos asociativos se encuentran regulados por el nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación desde el capítulo 16 (Libro Tercero, Título IV). No se les
aplican las normas sobre sociedades, ya que no son sociedades ni sujetos de
derecho, ni por medio de ellos se genera una persona jurídica. Conforme a lo
mencionado por (Velarde, 1998), (Papa, 2016), sus principales características son las
siguientes:
Es una organización que une a los asociados en forma organizada mediante un
contrato plurilateral abierto. o Por tanto, este contrato permite estructurar una o más
operaciones que se cumplen mediante aportes comunes. Los participantes mantienen
su individualidad y desarrollan su propia actividad a través del contrato. o Un contrato
asociativo no es una persona jurídica. No es una sociedad, es un contrato. A diferencia
de la sociedad, se trata de una integración parcial y no total de los asociados, no
existiendo disolución de la individualidad, ni creación de una persona jurídica26
Los contratos asociativos no constituyen representación orgánica, sino que nace
de la voluntad de los participantes (artículo1445) o La prestación en los contratos
asociativos no está destinada a la contraprestación de la otra, sino al cumplimiento del
fin común de los partícipes. o Se establecen entre los asociados, un vínculo de
colaboración plurilateral o de participación, con comunidad de fines que no constituye
una sociedad, las partes sin menoscabar sus intereses particulares (económicos,
intelectuales, espirituales, etc.) se obligan a efectuar prestaciones y colaborar para la

25Binstein, Gabriel, Gené, Gustavo Enrique, Algunas notas sobre las "joint ventures" Tomo La
Ley Nro. 1989, pág. 1052.
26
Richard, “EL CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL y CONTRATOS ASOCIATIVOS
(negocio en participación y agrupamiento de colaboración, arts. 1442 a 1462)”, 2015.

66
obtención de un fin común. o Esta relación entre asociados es contractual, interna,
válida y vinculante entre ellos. o La gestión del negocio o empresa corresponde única
y exclusivamente al asociante. o Los terceros no adquieren derechos ni asumen
obligaciones frente a los asociados, ni éstos ante aquéllos. El contrato puede
determinar la forma de fiscalización o control a ejercerse por los asociados sobre los
negocios o empresas del asociante que son objeto del contrato. o Los asociados
tienen derecho a la rendición de cuentas al término del negocio realizado y al término
de cada ejercicio.
El Artículo 1444 de CCyC trata sobre la forma de los contratos. Dice así: “Los
contratos a que se refiere este capítulo no están sujetos a requisitos de forma”. El
artículo deja en claro, que la ley no impone una forma, los contratos son informales,
por otra parte, deja a las partes, la libertad de elegir el tipo de contrato que estime
conveniente. Aunque los artículos 1455, 1464 y 1473 CCyC exigen la forma escrita
para las agrupaciones de colaboración, uniones transitorias y consorcios de
cooperación.
El Artículo 1445 trata de la actuación en nombre común o de la organización
establecida en el contrato asociativo. Según la interpretación hecha por el Código Civil
y Comercial de la Nación, la actuación de uno de los contratantes obliga a la
organización en común de conformidad con las disposiciones sobre representación, lo
dispuesto en el contrato, o las normas de cada contrato en particular. El Artículo 1446,
de esta primera sección permite a los participantes del contrato elegir otros contenidos
de otros contratos. Y el Artículo 1447 determina que el contrato que no se inscriba
produce efectos entre las partes.
Los contratos asociativos son concebidos como acuerdos de tipo contractual
colectivo y de organización. Se separan de los contratos de cambio o bilaterales para
convertirse en una categoría nueva donde se destaca la pluralidad de partes. Las
partes que constituyen los contratos se obligan a realizar contraprestaciones y
colaborar para alcanzar un fin en común, permaneciendo en su individualidad. De allí
surgen cuatro tipos de contratos asociativos ya antes nombrados: 1. Los negocios en
participación. 2. Las agrupaciones de colaboración. 3. Las uniones transitorias. 4. Los
consorcios de cooperación.
El negocio en participación se encuentra regulado por los arts. 1448 a 1452
del Código Civil y Comercial de la Nación, hace referencia a la unión de dos o más
personas físicas o jurídicas con el fin de estructurar una o más operaciones

67
determinadas, mediante aportes comunes de sus miembros. La figura representativa
del negocio en participación ante terceros es un gestor27. Los terceros adquieren
derechos y asumen obligaciones solo con el gestor. Este tiene una responsabilidad
ilimitada. Ejemplo: Una persona quiere construir un edificio, posee el terreno, pero no
es suficiente su inversión. Luego aparecen dos personas más que aportaran una parte
para la construcción del edificio, pero estas personas quieren que su aporte se
mantenga en secreto, es decir que no se exteriorice frente a terceros, la figura
aplicable es un negocio en participación, en donde la persona que posee el inmueble
actuara como gestor frente a terceros y se basa en una relación de confianza.
Entre las características se cuentan las siguientes: No tiene denominación, no
está sometido a requisitos de forma, ni se inscribe en el Registro Público (artículo
1448). Los participantes o miembros del negocio en participación no tienen
responsabilidades frente a terceros, dado que la figura representativa es el gestor,
pero el participante tiene derecho a la rendición de cuentas del ejercicio en tiempo y
forma que se haya pactado, anualmente y al terminar la negociación (artículo 1451).
Sus pérdidas del negocio no pueden superar el monto que hayan aportado al inicio
(Artículo 1.452). Los miembros participantes del negocio en participación no tienen
trato alguno con los terceros, tampoco ellos saben de su existencia, los socios de
este negocio se hallan ocultos en este tipo de contrato. 28.
El Artículo 1453 del mismo cuerpo legal define “el contrato de agrupación de
colaboración cuando las partes establecen una organización común con la finalidad
de facilitar o desarrollar determinadas fases de la actividad de sus miembros o de
perfeccionar o incrementar el resultado de tales actividades”. En otras palabras,
cuando una persona humana o jurídica desee facilitar o desarrollar determinadas fases
de la actividad de sus miembros o de perfeccionar o incrementar el resultado de tales
actividades en forma organizada y estable puede elegir la agrupación de colaboración.
La agrupación de colaboración tiene una finalidad mutualista, esto hace que las partes
no posean una relación de subordinación entre ellas sino de igualdad e independencia.
En cuanto a la forma de constituirse se encuentra estipulada por el artículo
1455, que enumera los siguientes requisitos que debe contener el contrato: el objeto,
la duración, la denominación nombre de fantasía con el agregado de la expresión

27
Herrera, Caramelo, & Picasso Sebastián, s.f., págs. 162-163
28
Canales, G. (2016). TIPOLOGÍA CONTRACTUAL ASOCIATIVA. Obtenido de XXXVIII SIMPOSIO NACIONAL:
[Link]
CONTRACTUAL_ [Link]

68
“agrupación”, el nombre, razón social o denominación, el domicilio y los datos de
inscripción registral del contrato o estatuto o de la matriculación e individualización, en
su caso, de cada uno de los participantes, las obligaciones asumidas por los
participantes, las contribuciones debidas al fondo común operativo, los medios,
atribuciones y poderes que se establecen para dirigir la organización y actividad
común, administrar el fondo operativo, representar individual y colectivamente a los
participantes y controlar su actividad al solo efecto de comprobar el cumplimiento de
las obligaciones asumidas; motivos de separación y exclusión, requisitos de admisión
de nuevos participantes, sanciones, normas para la confección del balance. El artículo
1457 del referido Código nos dice: “La dirección y administración debe estar a cargo
de una o más personas humanas designadas en el contrato, o posteriormente por
resolución de los participantes. Son aplicables las reglas del mandato. En caso de ser
varios los administradores, si nada se dice en el contrato pueden actuar
indistintamente”. Es decir, los representantes y administradores son elegidos en el
contrato constitutivo
El fondo común deviene de las contribuciones de los participantes y de los
bienes que hayan sido adquiridos durante la duración del contrato. Los acreedores
individuales no pueden hacer valer sus derechos sobre ese fondo. La razón de esta
norma es porque es un fondo de afectación específica, para el logro del objeto de la
agrupación.
Por otra parte, según el Artículo1459, los participantes responden ilimitadamente
y solidariamente con respecto a terceros- Ilimitadamente dado que involucra todo su
patrimonio y solidariamente que el acreedor puede dirigir su acción indistintamente
contra cualquiera de los partícipes por el total de lo adeudado.
Este contrato se extingue por la decisión de los participantes; por expiración del
plazo por el cual se constituye; por la consecución del objeto para el que se forma o
por la imposibilidad sobreviniente de lograrlo; por reducción a uno del número de
participantes; por incapacidad, muerte, disolución o quiebra de un participante, a
menos que el contrato prevea su continuación o que los demás participantes lo
decidan por unanimidad; por decisión firme de la autoridad competente que considere
que la agrupación, por su objeto o por su actividad, persigue la realización de prácticas
restrictivas de la competencia; por causas específicamente previstas en el contrato.
(Herrera, Caramelo, & Picasso Sebastián, s.f.)

69
La Unión Transitoria de Empresas, es un contrato de colaboración empresaria,
una idea de negocio que ha nacido en Europa en el siglo XX. Tiene diferentes
nombres; en Italia son denominados consorcios con actividad externa o interna, en el
derecho anglosajón, son llamados joint venture o joint venture corporation, de acuerdo
a la decisión de las partes, para constituir un contrato accidental o formar una
corporación (Costa Hoevel, 2006). Como su nombre lo menciona, se trata de contrato
que se caracteriza por la transitoriedad, es decir, su duración en el tiempo es solo el
necesario para desarrollar el proyecto común. Otra característica de este negocio es la
especificidad del objeto para el cual se constituye —que es una obra, servicio o
suministro concreto—. De acuerdo a (Herrera, Caramelo, & Picasso Sebastián, s.f.):
La figura fue introducida en nuestra legislación en el año 1983 con su incorporación al
Capítulo III de la LSC —ley 19.550— bajo la denominación de “Uniones Transitorias
de Empresas” (UTE). Del mismo modo que las agrupaciones de colaboración, la
regulación de estos negocios se trasladó al CCyC, que derogó, paralelamente, el
Capítulo III (De los contratos de colaboración empresaria), Sección 2ª (De las uniones
transitorias de empresas) de la LSC. Cabe destacar que la supresión de la expresión
de la palabra “empresa” que contenía la LSC, resulta congruente con el traslado de
estos contratos al CCyC.
La Unión Transitoria se trata de “la reunión de sociedades y empresarios
individuales mediante un contrato de unión transitoria, con el fin de ejecutar una obra,
servicio o suministro concreto, dentro o fuera del territorio argentino. Además, pueden
realizar obras y servicios complementarios y accesorios”.
Dicho de otro modo, la Unión transitoria se basa en un contrato donde dos o más
sociedades o empresarios se unen de manera temporal tal como lo dice su nombre,
con el fin realizar una obra, servicio o suministro en concreto dentro o fuera del país,
es decir, se crean bajo un objeto en común.
Las UT son una forma de colaboración empresarial para realizar proyectos que
suponen altos costos, que una sola parte no podría asumir, de allí es que surgen estas
uniones, para compartir gastos, aprovechar sinergias comunes entre empresas y
distribuir los riesgos que devienen de los proyectos
El caso más típico de uniones transitorias es la construcción o continuación de
rutas, en donde una sola empresa no alcanza a cubrir toda la estructura como es
materiales, maquinarias, personal, etc. Se presentan en licitación y entre dos

70
empresas o más mediante esta figura ejecutan dicha obra específica, cuya unión
transitoria se extingue cuando se ejecuta el contrato.
La Unión Transitoria se constituye bajo la forma de contrato otorgado por
instrumento público o privado a inscribirse en el Registro Público, no constituye
sociedad ni es sujeto de derecho. Su principal característica es que no constituyen
sociedades, ni son sujetos de derecho. De acuerdo al Artículo 1464 del Código Civil y
Comercial de la Nación, el contrato debe contener el objeto, con determinación
concreta de las actividades y los medios para su realización, la duración del mismo, la
denominación elegida la que debe seguirle la expresión “Unión Transitoria”, los datos
relativos a los participantes, en particular datos de la inscripción; la constitución de
domicilio especial; las obligaciones que corresponderán a las empresas o personas
que se asocien, las contribuciones debidas al fondo común operativo y modos de
financiar las actividades comunes, determinar quién será el representante/es; la
distribución de los resultados; la exclusión de los miembros y causales de disolución;
los nuevos miembros; las sanciones por incumplimiento de obligaciones; normas para
la confección de estados de situación..
El representante de la Unión Transitoria (UT) tiene los poderes de todos los
miembros para ejercer los derechos y contraer las obligaciones en el desarrollo o
ejecución de la obra, servicio o suministro. Su cargo no podrá ser revocado sin causa,
tiene que existir una justa causa, a menos que la decisión sea unánime en las
empresas que componen la UT. La quiebra de un participante, o la incapacidad o
muerte de los empresarios individuales no implica la extinción del contrato.29.
En cuanto a la inscripción registral, ella no tiene carácter constitutivo. De allí que,
ante la falta de inscripción, el contrato se considera como de colaboración no inscripto,
pero no puede encuadrarse bajo el régimen de la sociedad de la Sección IV. En tal
caso, las cláusulas contractuales no son oponibles frente a terceros (salvo que
hubiesen conocido efectivamente el contenido del contrato), aunque sí son válidas
entre las partes.
Los Consorcios de Cooperación son un tipo de contrato asociativo celebrado
entre personas humanas o jurídicas que tengan domicilio en el país, con el propósito

29
Peirone, R., & Frana, M. (1 de julio de 2018). UNIONES TRANSITORIAS DE EMPRESAS:
CARACTERIZACIÓN Y TRATAMIENTO IMPOSITIVO. Obtenido de
[Link]
tratamiento-impositivo-2018-5-14

71
de facilitar desarrollar, incrementar o concretar operaciones o celebrar negocios en
conjunto definidas o no al momento de su constitución, (artículo 1470, CCyC).
A modo de ejemplo, podemos referir el caso de aquellas bodegas que desean
exportar sus productos al exterior, pero no puede hacerlo ya que los costos de un
conteiner son muy elevados, es por ello que mediante un consorcio de cooperación
dos o más bodegas logran cumplir el fin, compartiendo los costos.
Los rasgos característicos de los consorcios de cooperación son: Los Consorcios
de cooperación nos son personas jurídicas, ni sociedades, ni sujetos de derecho
poseen un carácter contractual, es decir, se trata de un contrato asociativo.
Se caracterizan por establecer una organización común que persigue la finalidad
de fortalecer las actividades de cada una de las partes integrantes, facilitando,
desarrollando, incrementando o realizando operaciones relacionadas con la actividad
económica con el propósito de fin de incrementar los resultados. Su estructura es
similar a la de las agrupaciones en colaboración dado que tiene como fin facilitar
internamente la actividad de cada parte y además su expansión externa.
Los Consorcios de Cooperación no tendrán función de dirección en relación con
la actividad de sus miembros. Tienen finalidad lucrativa y de acuerdo al artículo 1473
del Código Civil y Comercial de la Nación, deben otorgarse —al igual que las
agrupaciones de colaboración y las uniones transitorias— por escrito, mediante
instrumento público o privado con firma certificada por escribano público o funcionario
del registro, con facultades suficientes. El instrumento debe inscribirse, juntamente con
la designación de los representantes del consorcio, en el registro público que
corresponda.
El contrato debe contener: el objeto, la duración del contrato, la denominación de
fantasía seguida de la expresión "Consorcio de Cooperación", constitución domicilio
especial, el fondo común operativo, los derechos y obligaciones de los integrantes, el
porcentaje de inversión y la proporción que le corresponda a cada parte de las
ganancias, la forma de tomar decisiones, determinar el número de representantes:
nombre, domicilio, datos personales, su forma de elección, de sustitución y sus
responsabilidades.
En caso de su renuncia, incapacidad o revocación, el nuevo representante será
elegido por unanimidad, salvo que el contrato determine otra cosa. Igual procedimiento
30
se requerirá para autorizar la sustitución de poder. También se debe determinar en

30
Richard, Consorcios de Cooperación . Aspectos estructurales y funcionales, 2010-

72
el contrato, la mayoría necesaria para realizar modificaciones al contrato, para el
tratamiento de exclusión o ingreso de nuevos miembros, establecer formas de control
interno, sanciones, causal de extinción del contrato, forma de liquidación y reunión
anual para el tratamiento de la situación del consorcio. La responsabilidad de los
participantes puede estar establecida en el contrato por los actos frente a terceros, en
su defecto será solidaria.
Debe poseer un fondo operativo para la consecución de sus actividades. Y cada
miembro del consorcio se vincula de manera individual con otros en el desarrollo de la
actividad que le corresponde en el consorcio, adquiriendo derechos y obligaciones y
responsabilidades en particular. El/los representantes del consorcio, tiene la
responsabilidad de labrar las actas de las reuniones del Comité Operativo en el libro
respectivo, mantener en orden los documentos del consorcio, llevar los libros de
contabilidad, realizar balance general de los movimientos contables e informar a los
miembros los causales de extinción del consorcio.
Las causas de disolución de acuerdo al art 1478 del CCyCN son: por haberse
cumplido su objeto o por la imposibilidad de ejecutarlo; por haber expirado el plazo
establecido; por la decisión unánime de sus miembros; por la reducción a uno del
número de miembros. La muerte, incapacidad, disolución, liquidación, concurso
preventivo, cesación de pagos o quiebra de alguno de los miembros del consorcio, no
extingue el contrato, que continúa con los restantes, excepto que ello resulte imposible
fáctica o jurídicamente31.
En Argentina existen en la práctica diferentes consorcios de cooperación a los
cuales se les puede dar una utilidad similar:
Los consorcios promocionales: Este tipo de consorcio tiene como objetivo,
promocionarse en forma conjunta, sin perder individualidad, generalmente se utiliza
esta modalidad para promocionarse en el exterior, hacerlo de esta manera a fin de
ahorrar costos, folletería, catálogos, traducción, comunicación, capacitación, diseño e
imagen, seguros, investigación de mercados internacionales, informaciones sobre
ferias, rondas de negocios, financiamiento, misiones comerciales, tipo de cambio.
El consorcio de venta, incluye al consorcio promocional, su objetivo es ayudar a
sus integrantes en todo el proceso de venta o concreción de operaciones. Se ocupa
del estudio de mercado internacionales, investigar las políticas de productos (líneas de

31
Herrera, Caramelo, & Picasso Sebastián, s.f., pág. 183

73
productos, calidades a ofrecer, variedad de envases y tamaños), política de marca
(marca unificada, marca individual) y diseñar un plan de marketing.32

La Ley N° 27.442 de Defensa de la Competencia (LDC) prohíbe las prácticas


anticompetitivas que tienen por objeto o efecto limitar, restringir, falsear o distorsionar
la competencia o el acceso al mercado, o que constituyen abuso de una posición
dominante en un mercado, de modo que pueda resultar perjuicio para el interés
económico general.
Uno de los derechos reconocidos al empresario es la libertad de ejercer su
actividad conforme a derecho. Esa libertad incluye la de competir en un mercado que
garantice mínimos estándares para hacerlo impidiendo conductas que lo impidan o
dificulten gravemente.
En general podríamos decir que las prácticas que se encuentran prohibidas por
la referida ley son:
a) los acuerdos para fijar precios u otras condiciones comerciales, o que
conlleven un reparto de mercado o pongan límites a la producción y;
b) aquellas conductas que impliquen una explotación abusiva por parte de una o
varias empresas de su posición dominante en el mercado o los mercados en los que
operan, entre las que pueden encontrarse, subordinar la venta de un bien a la
adquisición de otro; negarse injustificadamente a satisfacer pedidos concretos de
compra o venta de productos o servicios; impedir, dificultar u obstaculizar a terceras
personas la entrada o permanencia en un mercado o excluirlas de éste.
La ley distingue prácticas absolutamente restrictivas de la competencia y
presume en consecuencia que producen perjuicio al interés económico general y las
que simplemente son restrictivas de la competencia que no gozan de esa presunción y
lo serán en la media que configuren prácticas anticompetitivas conforme el artículo 1
de la ley.
Se aplica a las personas humanas o jurídicas de carácter público o privado, con
o sin fines de lucro que realicen actividades económicas en todo o en parte del
territorio nacional.
Respecto de la posición dominante la ley trae diversos supuestos:

32
ITURRIETA, Fabian D., Contratos asociativos. T.I. UNCuyo. Obtenido de
[Link]

74
1.- Cuando para un determinado tipo de producto o servicio es la única oferente
o demandante dentro del mercado nacional o en una o varias partes del mundo.
2.- Cuando sin ser única, no está expuesta a una competencia sustancial
3.- Cuando por el grado de integración vertical u horizontal está en condiciones
de determinar la viabilidad económica de un competidor participante en el mercado, en
perjuicio de éstos. (artículo 5, LDC).
El artículo 6 de la ley en estudio establece las circunstancias a considerarse para
determinar la posición dominante en el mercado del siguiente modo:
a) El grado en que el bien o servicio de que se trate es sustituible por otros, ya
sea de origen nacional como extranjero; las condiciones de tal sustitución y el tiempo
requerido para la misma;
b) El grado en que las restricciones normativas limiten el acceso de productos u
oferentes o demandantes al mercado de que se trate;
c) El grado en que el presunto responsable pueda influir unilateralmente en la
formación de precios o restringir el abastecimiento o demanda en el mercado y el
grado en que sus competidores puedan contrarrestar dicho poder.
La ley prohíbe las concentraciones económicas cuyo objeto o efecto sea o
pueda ser restringir o distorsionar la competencia, de modo que pueda resultar un
perjuicio para el interés económico general.
Los actos que pueden significar concentración enumerados en el artículo 7 de la
ley deben ser comunicados a la autoridad de aplicación (Autoridad Nacional de la
Competencia) cuando superen el monto fijado en el artículo 9 ($ 100.000.000.-)
previamente a su concreción.
Los actos de concentración económica que se concluyan en incumplimiento a lo
dispuesto en ese artículo, así como el perfeccionamiento de la toma de control sin la
previa aprobación del Tribunal de Defensa de la Competencia, serán sancionados por
dicho tribunal como una infracción.
Efectuada la notificación antes referida y dentro de los 45 días de presentada la
información y antecedentes de modo completo y correcto, la autoridad, por resolución
fundada, deberá decidir: Autorizar la operación; b) Subordinar el acto al cumplimiento
de las condiciones que la misma autoridad establezca; c) Denegar la autorización.
El vencimiento del plazo para expedirse supone autorización tácita con el mismo
valor que la expresa. Las concentraciones que hayan sido notificadas y autorizadas no
podrán ser impugnadas posteriormente en sede administrativa en base a información y

75
documentación verificada por el Tribunal de Defensa de la Competencia, salvo cuando
dicha resolución se hubiera obtenido en base a información falsa o incompleta
proporcionada por el solicitante.
Las personas humanas o jurídicas damnificadas por los actos prohibidos se
encuentran facultadas a ejercer la acción de reparación de daños y perjuicios
conforme las normas del derecho común, ante el juez competente en esa materia.

6. Agencia. Sucursal. Filial.

La agencia está definida por el artículo 1479 del CCyC como el contrato en el
cual una parte, denominada agente, se obliga a promover negocios por cuenta de otra
denominada preponente o empresario, de manera estable, continuada e
independiente, sin que medie relación laboral alguna, mediante una retribución.
Se trata de un contrato que no genera vinculación laboral pero sí económica.
Como regla general que el agente no representa al empresario a los fines de la
conclusión y ejecución de los negocios en los que actúa, excepto para recibir las
reclamaciones de terceros previstas en el artículo 1483 inc. e) del CCyC. Si cobrara
los créditos resultantes de su gestión, deberá tener poder especial, pero no podrá
conceder quitas o esperas ni consentir acuerdos, desistimientos o avenimientos
concursales, sin facultades expresas de carácter especial. Asimismo, se prohíbe al
agente desistir de la cobranza de un crédito del empresario en forma total o parcial.
El agente recibe una retribución por resultado que es denominada comisión. La
comisión se percibe por la concreción del negocio, resultado directo de la función de
promoción de negocios que asume.
La agencia consiste, en suma, en la promoción en un determinado territorio, por
parte de un agente, de determinados negocios por cuenta y orden de un principal o
preponente, bien con carácter exclusivo (en tal caso, a favor del principal, del agente o
de ambas partes), bien no exclusivo, debiendo tal agente buscar clientes y acercarlos
al preponente a fin de permitir que éste y el cliente cierren las operaciones de su
mutuo interés33

33
ZAVALA RODRÍGUEZ, C.J., Código de Comercio y Leyes Complementarias, Comentados y
Concordados, Tomo III, Depalma, Buenos Aires, 1967, p. 699.

76
La sucursal es aquel establecimiento de comercio abierto por una sociedad,
dentro o fuera de su domicilio social, para el desarrollo de sus negocios o parte de
ellos, administrados por mandatarios con facultades para representar la sociedad.
La sucursal representa una de las modalidades más frecuentes de
descentralización y es uno de los medios más empleados por las sociedades
extranjeras para ampliar sus negocios, ya que permite a un grupo económico
manifestarse al mismo tiempo en diferentes lugares34 sin la necesidad de crear una
persona jurídica diferenciada.
Una filial, por el contrario, representa un centro de derechos y obligaciones
diferenciado de su parent company, y con un patrimonio propio. En consecuencia, la
regla general será que la matriz no responderá por las deudas u obligaciones
asumidas por su filial.
Tanto el término filial como el término sucursal suponen una manifestación de
pertenencia a un grupo económico determinado, conforme la doctrina que
compartimos, la casa matriz que tolera la creencia popular de que una filial es parte de
su grupo económico, tácitamente reconoce la dependencia económica y operativa de
la filial hacia la primera. La matriz se muestra frente al público como la cabeza de un
grupo, generando una confianza del ahorrista en la filial, por la cual debe responder.
Así, la responsabilidad se generaría en la matriz por haber defraudado la confianza del
público que contrató con la [Link] parte de la doctrina que compartimos, la casa
matriz que tolera la creencia popular de que una filial es parte de su grupo económico,
tácitamente reconoce la dependencia económica y operativa de la filial hacia la
primera. La matriz se muestra frente al público como la cabeza de un grupo,
generando una confianza del que contrata con la filial, por la cual debe responder.35
Así, Manovil36 sostiene: “la responsabilidad de la dominante existirá cuando hace
declaraciones concretas y positivas sobre el estado de la sociedad dependiente o
sobre la pertenencia al grupo, y que el tercero las interprete como suficientes para
confiar, ya sea en la solvencia de la sociedad con la que contrata, ya sea en el
respaldo o la responsabilidad del grupo”.

34
Duprat, Diego A. J., Tratado de los Conflictos Societarios, t. I, Ed. AbeledoPerrot, Buenos
Aires, 2013.
35
O’Reilly, María Cristina en “Tratado de Derecho bancario”, T. I. p. 342, Kabas de Martorell,
María Elisa, (directora). Ed. Rubinzal – Culzoni, Buenos Aires, 2011.
36
MANOVIL, Rafael M., Grupos de sociedades en el Derecho Comparado, p. 724, Ed.
Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1998.

77
78
SOCIEDADES EN PARTICULAR

CAPITULO IV
1.-Sociedades por partes de interés.- Tipos societarios.-
Las sociedades de personas o de interés, son aquellas en las cuales
predominan las características personales de los socios por sobre el capital que
aportan. Son históricamente las más antiguas y su utilización en el tráfico
mercantil es cada vez más escasa, pues a pesar de la flexibilidad y simplicidad de su
funcionamiento.
En la actualidad no se recurren a ellas porque no ofrecen a sus socios el
beneficio de la limitación de la responsabilidad.
Las sociedades de personas son:
a) Las sociedades colectivas (arts. 125 a 133, LGS).
b) las sociedades en comandita simple (arts. 134 a 140, LGS).
c) las sociedades de capital e industria (arts. 141 a 145, LGS).
Las sociedades personalistas, se rigen fundamentalmente por las normas
de las sociedades colectivas, en donde el affectio societatis está mucho más marcado
que en las sociedades de capital.
La Ley 19550, a partir del artículo 125 regula los seis tipos societarios, previstos
en
ella. Es lo que se denomina parte especial de la ley. Debemos tener en cuenta que la
ley no define estos tipos, sino que solo brinda los elementos que caracterizan a cada
uno.
En las sociedades por parte de interés o personalistas predomina el elemento
personal al elemento económico. O sea que el interés está centrado en la persona del
socio y no en el capital que aporta.
De allí que, en general la responsabilidad de los socios por las obligaciones
sociales es subsidiaria, o sea que ante una deuda social, primero se
liquidan los bienes sociales y luego en forma subsidiaria se ataca el patrimonio del
socio. También responden, solidaria e ilimitadamente, esto último significa que lo
hacen con todo su patrimonio, sin límite alguno.
Es importante decir que ninguna de ellas posee un órgano específico para la
fiscalización, por lo ésta puede ser realizada por los socios.

79
2.-Sociedad colectiva.- Caracteres.-Administración.-Razón social.-
En cuanto a su evolución histórica podemos decir que las sociedades colectivas
se originaron en la baja edad media, durante la llamada “revolución mercantil”, cuando
el derecho comercial se diferencia del derecho común, y conforma en una rama
autónoma.
Se trataba de sociedades parentales nacidas por la pérdida del jefe familiar y
heredado el patrimonio común los de mismos y su imposibilidad fáctica de dividirlo. La
expresión compañía (compartir el pan “cum pane”) supone una fuerte unión personal.
Estas sociedades fueron perdiendo importancia y hoy están casi en desuso ya
que fueron reemplazadas por sociedades con mayor limitación de responsabilidad y
porque se las excluye de actividades tales como las de bancos, seguros, capitalización y
demás actividades financieras que las sociedades colectivas no pueden realizar.
El régimen de responsabilidad desalienta la adopción de este sistema societario. Empero
su simplicidad y bajo costo pueden ser una ventaja o alternativa a las sociedades
atípicas.
En este tipo social, los socios contraen responsabilidad subsidiaria, ilimitada y
solidaria por las obligaciones sociales. Es decir, que al momento de hacer frente a las
deudas de la sociedad, pueden los socios oponer el beneficio de excusión de los
bienes sociales; sin embargo, los acreedores de la sociedad pueden cobrarse el total
de la deuda de cualquiera de los socios. Por supuesto, como toda obligación de este
tipo en general, el socio que pagó podrá accionar por repetición contra el resto de sus
consocios. Finalmente, todos los socios responden sin limitación alguna, pudiendo el
acreedor de que se trate ir contra los bienes de los socios por el total de
la deuda. Veremos que existen otros tipos sociales donde esta responsabilidad
puede hallar un límite, no así en el caso de las sociedades colectivas.
Como consecuencia de la solidaridad, la quiebra de la sociedad colectiva importa
la de sus socios. Así lo dispone la Ley de concursos. Se trata de un medio de hacer
efectivo el desapoderamiento del socio, y con ello asegurar su responsabilidad, sin
que ello signifique que ésta revista la calidad de comerciante. Se trata de una cuestión
técnica que no es definitoria con respecto a la calificación del socio.
Las sociedades colectivas se constituyen y modifican por instrumento
público o privado (artículo 4º, LGS). La denominación social se integra con las
palabras "sociedad colectiva" o su abreviatura. Si actúa bajo una razón social, esta se

80
formará con el nombre de alguno, algunos o todos los socios, y deberá contener la
palabra "y compañía" o su abreviatura, si en ella no figuraren los nombres de todos los
socios. La violación a tales reglas hará al firmante responsable solidariamente
con la sociedad por las obligaciones así contraídas (artículo 126, LGS).
La ley admite la aportación de cualquier tipo de bienes a los fines de formar
su capital social. La suscripción e integración por los socios del capital social los
hace titulares de participaciones societarias que se denominan técnicamente
"partes de interés", que pueden ser embargadas por sus acreedores sociales, pero
no ejecutadas (artículo 57 de la LGS).
La participación del socio se denomina parte de interés y su transferencia por
cualquier causa implica, en todos los casos, reforma del contrato social y
necesita la conformidad de los restantes socios, salvo pacto en contrario, aun
cuando dicha transferencia sea efectuada a cualquiera de los restantes integrantes del
ente (artículo 131, LGS).
En cuanto a su funcionamiento podemos decir respecto de la administración y
representación de la sociedad que:
1. Todos los administradores son, a su vez, representantes de la sociedad,
obligándola por las obligaciones contraídas a su nombre.
2. Pueden revestir el cargo de administradores los socios o terceros (artículo
129, L.G.S.).
3. Si el contrato social no regula un concreto régimen de administración, todos los
socios y en forma indistinta tienen derecho a administrarla y representarla
(artículo127LGS).
4. Si se encarga la administración a varios socios sin determinar sus funciones, ni
expresar que uno no podrá obrar sin el otro, se entiende que pueden realizar
indistintamente cualquier acto de administración y representación (artículo 128, LGS).
5. Si se ha estipulado que nada puede hacer un administrador sin el otro,
ninguno de ellos puede obrar individualmente. En tal supuesto, la sociedad no
es responsable por las obligaciones contraídas por uno solo de los administradores,
con excepción de las obligaciones contraídas mediante títulos valores, contratos entre
ausentes, de adhesión o concluidos mediante formulario, pues en protección de los
terceros, el artículo 58 de la LGS establece la responsabilidad del ente por las deudas
contraídas de tal manera, aun cuando estas hayan sido celebradas en infracción al
régimen de organización plural de la administración de la sociedad, salvo mala fe del

81
tercero.
6. El administrador, aunque revista también el carácter de socio, puede renunciar en
cualquier momento, salvo pacto en contrario, pero responde de los perjuicios que
ocasione si la renuncia fuere dolosa o intempestiva (artículo 130, LGS).
El órgano de gobierno se denomina reunión de socios y a diferencia de las
asambleas posee un régimen más simple que no incluye normas tan detalladas sobre
su forma, convocatoria, etc. Nada obsta que el contrato social prevea la asamblea en
su organización.
A los efectos de adoptar acuerdos sociales, los socios deben reunirse en
asamblea o reunión de socios y labrar acta de lo allí acontecido (artículo 73, LGS).
Toda modificación del contrato, incluso la transferencia de la parte a otro socio,
requiere el consentimiento de los restantes, salvo pacto en contrario, debiendo
entenderse por tal la cláusula contractual que altere el régimen general que impone la
ley.
Las resoluciones sociales que no implican modificación del contrato social
deben adoptarse por mayoría absoluta del capital presente, excepto que los
socios hayan establecido en dicho instrumento un régimen diferente (artículo 132,
LGS).
Dentro de tales acuerdos se encuentran la aprobación de los balances
y estados contables, así como la designación y remoción de los administradores
(artículo 129, ley LGS), salvo que el nombramiento del administrador que se
pretenda remover haya sido condición expresa de la constitución de la sociedad,
decisión que implica reforma del contrato constitutivo, sometido a las rigurosas
mayorías establecidas por el artículo 131 de la LGS.
El estrecho vínculo personal que une a los socios de la sociedad colectiva exige
entre ellos un estricto deber de colaboración y lealtad. Por ello no se admite que un
socio realice por cuenta propia o ajena actos que importen competir con la sociedad
(artículo133)- Se exceptúa el caso en que mediare consentimiento expreso y unánime
de los consocios. La violación de esta prohibición constituye una falta grave, que
autoriza la exclusión del socio con justa causa conforme a art 91 dela LGS. Además,
la sociedad tiene derecho a exigir la incorporación de los beneficios obtenidos por el
infractor, y el resarcimiento de los daños sufridos.

3.- Acreedores de la sociedad. Acreedores particulares de los socios.-

82
Los acreedores de la sociedad deberán accionar primero contra los bienes de la
sociedad y solo subsidiariamente, contra cualquiera de los socios en forma solidaria y
sin limitación respecto de su patrimonio personal.
El acreedor particular del socio, si bien no puede ejecutar las participaciones
sociales de este, puede oponerse a la prórroga de la sociedad hasta tanto sea
desinteresado (artículo 57, LGS), solución también opinable, pues hace depender la
continuidad de la sociedad a las aventuras comerciales de cualquiera de sus
integrantes.

4.-Sociedades en comandita simple.-Caracteres.-Régimen legal.-


Algunos supuestos de actividad asociada que guardan cierta analogía con las
sociedades en comandita simple se han encontrado en disposiciones del Código de
Hammurabi y en la legislación grecolatina.
En Roma, principalmente en el “nauti cum faenus” hoy llamado en el derecho
marítimo “Préstamo a la gruesa” y en las sociedades de recaudadores de impuestos
(societatis vectigalium).
Pero el antecedente más inmediato y característico de las actuales comanditas,
es el pacto de “commenda” o “commanda”, institución medioeval por la cual un
personaje impedido de ejercer el comercio, como un clérigo o un noble, entregaba
fondos con esa finalidad a un mercader, y participaba del lucro resultante,
manteniendo oculta su condición de socio.
Tal modalidad hizo que las sociedades colectivas, originariamente integradas
por núcleos familiares o muy allegados admitieran socios extraños, “suministradores
de capitales”, quienes limitaban su responsabilidad a la porte comprometido y
permanecían en el anonimato.
Las sociedades en comandita simple tuvieron su relativo auge hasta las
primeras décadas de siglo XX, pues ofrecían la posibilidad de limitar la responsabilidad
de los socios comanditarios, sin recurrir a la sociedad anónima, sujeta al cumplimiento
de estrictos requisitos y de autorización estatal, pero la aparición de las sociedades de
responsabilidad limitada en el año 1932 (ley 11.645) puso prácticamente fin a su
existencia, que quedó reservada casi exclusivamente y hasta hace muy pocos años
para la actividad farmacéutica.
El tipo en cuestión se caracteriza principalmente por la existencia de dos tipos de
socios, los comanditarios y los comanditados. Estos últimos responden como los

83
socios de la sociedad colectiva, mientras que los primeros responden solo por el
monto del capital que se obliguen a aportar, y su aporte solamente puede consistir en
obligaciones de dar. Solamente los socios comanditados pueden administrar a este
tipo de sociedades. También en este caso, el órgano de gobierno es la reunión de
socios, y únicamente pueden administrar la sociedad los socios comanditados o
terceros designados al efecto.
Se constituyen con las mismas formalidades que las sociedades colectivas y su
denominación social debe integrarse con las palabras "sociedad en comandita simple"
o su abreviatura. Si actúa bajo una razón social, esta se formará exclusivamente con
el nombre o nombres de los comanditados, debiendo contener las palabras "y
compañía" o su abreviatura si en ella no figurasen el nombre de todos los socios
comanditados (artículo 134, ley 19.550). La infracción a lo dispuesto por dicha norma
hace responsable solidariamente al firmante con la sociedad por las obligaciones así
contraídas.
Respecto del capital social la distinta extensión de la responsabilidad de los
socios impone criterios diferentes en cuanto a la clase de aportes que pueden
ser efectuados: para los socios comanditados es lícito cualquier tipo de aporte,
incluso obligaciones de hacer o de industria, mientras que para los socios
comanditarios solo son admisibles aportes de obligaciones de dar, aun cuando
los bienes aportados no sean susceptibles de ejecución forzada (artículo 135, ley
19.550).
Como principio general, el artículo 136 de la LGS establece que la
administración y representación de la sociedad es ejercida por los socios
comanditados o terceros que se designen, y se les aplicará, en caso de administración
plural, las normas sobre administración de las sociedades colectivas (arts. 127 a 130,
LGS), a las que corresponde remitir.
El legislador ha prohibido al socio comanditario intervenir en la administración y
representación de la sociedad bajo pena de ser responsable ilimitada y solidariamente
por las obligaciones sociales.
La terminante prohibición que pesa sobre los socios comanditarios para
administrar la sociedad no se extiende al examen, inspección, vigilancia, verificación,
opinión o consejo, los cuales están expresamente autorizados por el artículo 138 de la
LGS.
La prohibición de administrar que pesa sobre los socios comanditarios, cede en

84
situaciones especiales (art 140, LGS) donde el comanditado se encuentre en alguna
de las siguientes situaciones:
 Quiebra
 Concurso
 Muerte
 Incapacidad
 Inhabilitación
Las resoluciones sociales se toman de igual forma que las sociedades colectivas
Rigen al respecto las normas de los arts. 131 y 132 de la LGS que se
refieren al régimen de mayorías en las sociedades colectivas, pero a los fines de
adecuar dichas disposiciones a las sociedades en comandita simple, el artículo 139
dispone que los socios comanditarios solo tienen voto en la consideración de los
estados contables y en la designación del administrador.

5.-Sociedades de capital e industria.-Caracteres.-Problemática laboral.-


El rol que sustenta este tipo social consiste en posibilitar el acceso al plano de
socio del trabajador que no dispone de capital, y lo hace con su trabajo personal.
Esta posibilidad abierta por las sociedades de capital e industria ha suscitado y
suscita opiniones dispares. La doctrina de origen comercialista comenzó por
rechazarlas y así el jurista Lisandro Segovia, comentarista de nuestro Código de
Comercio, en su nota 1388 las critica calificándolas como un raro parche en nuestra
legislación, y considera inadmisible el privilegio del socio industrial, que no
responde personalmente por las deudas sociales.
Posteriormente los autores en general las admitieron, como instrumento viable
para el cercamiento entre el sector laboral y patronal de la empresa. Por el contrario
los expositores del sector laboralista las fustigan considerando que son un
instrumento para el fraude a la ley laboral y previsional, por encubrir la condición del
trabajador asalariado bajo la apariencia de socio, subordinado, en realidad al socio
capitalista. Portales razones se opusieron a su mantenimiento en la ley de
sociedades, la que sin embargo las sigue incluyendo, aunque con un régimen en
varios aspectos diferente. Ha primado así el criterio de que se trata de una modalidad
asociativa útil para canalizar verdaderas relaciones societarias entre trabajadores y
poseedores de capital.
Si bien en la legislación civil se admite la posibilidad de constituir sociedades

85
que responden a las características de la presente (conforme al artículo 1649del Cód.
Civil y sus fuentes), no ocurre lo propio en el ámbito comercial. Es recién en el
Código Portugués de 1833 donde aparecen reguladas por primera vez, de donde
pasaron al Código Brasileño de 1850, (arts. 317/324), que a su vez fue la fuente del
Código de Comercio Argentino (Cód. del Estado de Buenos Aires).
Se trata de un fenómeno en el que la legislación precede a la experiencia.
Como hemos apuntado, nacieron en los Códigos, sin que hubiera realmente una
necesidad, más bien como respuesta a una aspiración del legislador, tendiente a
posibilitar por su intermedio el acceso del trabajador a la participación en la empresa.
Los requisitos tipificantes de las sociedades de capital e industria son los
siguientes:
a) Existencia de dos categorías de socios, diferenciados no solo por la responsabilidad
que les cabe por las obligaciones sociales, sino fundamentalmente por la naturaleza
de las aportaciones efectuadas por ellos. Así, a los socios capitalistas les está
permitido solo efectuar prestaciones de dar mientras que los socios industriales solo
aportan su "industria" u obligaciones de hacer.
b) Los socios capitalistas responden por los resultados de las obligaciones sociales
como los socios de la sociedad colectiva, mientras que los socios industriales
responden hasta la concurrencia de las ganancias no percibidas (artículo 141, LGS).
Por su parte, las sociedades de capital e industria fueron desplazadas de su
función a medida que avanzaba la legislación laboral. Se tendió a creer, con cierto
grado de razón, que servían para consumar el fraude laboral disfrazando al trabajador,
de socio industrial y al patrón de socio capitalista. De ese modo podían evadirse las
normas de la Ley de Contrato de Trabajo y la demás legislación laboral.
Rigen las mismas formalidades de constitución que para las sociedades
colectivas. La denominación social se integra con las palabras "sociedad de capital e
industria", o su abreviatura. Si actúa bajo una razón social, no podrá figurar en ella el
nombre del socio industrial (artículo 142, LGS). La violación a tales prescripciones
hace responsable solidariamente al firmante con la sociedad por las obligaciones así
contraídas.
Constituye cláusula necesaria del contrato constitutivo la determinación de la
parte del socio industrial en los beneficios, no solo en protección de los derechos de
este, sino fundamentalmente de los terceros acreedores de la sociedad en atención al
límite de la responsabilidad que para estos socios establece el artículo 141 de la ley

86
LGS. La omisión de esa cláusula no invalida al contrato constitutivo, pues asiste el
derecho del socio de solicitar judicialmente su determinación (artículo 144, LGS), lo
cual constituye excepción al principio general contenido en el artículo 11, inc. 7º, de la
ley 19.550.
La administración y representación de la sociedad colectiva podrá ser
ejercida por cualquiera de los socios, resultando aplicables las disposiciones
previstas por la ley 19.550 para las sociedades colectivas (arts. 127 a 130, LGS). En
los supuestos de muerte, incapacidad, inhabilidad o quiebra del socio administrador, el
socio industrial que no tenga a su cargo la administración, podrá realizar los actos
urgentes que requiera la gestión de los negocios sociales, mientras se regulariza la
situación, sin incurrir en responsabilidad personal. Así resulta de la remisión al
artículo140 que formula el artículo 145 de la Ley.
Para la adopción de las resoluciones sociales se aplicará el régimen de
mayorías previsto por los arts. 131 y 132 para las sociedades colectivas. El socio
industrial tiene pleno derecho de voto en todas las decisiones sociales, debiendo
computarse su voto como el del socio capitalista en caso de tratarse de una sociedad
de dos socios, o el del capitalista de menor aporte, en caso de existir varios socios de
esta categoría.

87
CAPITULO V
1.- Sociedades de Responsabilidad Limitada. Concepto. Origen. Desarrollo.
Las sociedades de responsabilidad limitada no fueron legisladas por el
Código de Comercio de 1857/1862 sino que, incorporadas a principio del siglo XX por
la legislación germánica. Su aparición encontró inmediato auge entre las pequeñas y
medianas industrias, en Alemania en el año 1892. Ofreció un esquema simple de
funcionamiento, pero con el beneficio de la limitación de la responsabilidad de sus
integrantes, evitando las dificultades que hasta ese momento ofrecían las sociedades
que otorgaban tal privilegio, pues las sociedades en comandita simple presentaban el
obstáculo de encontrar un socio colectivo o solidario.

2.- Antecedentes nacionales. Categorías. Función económica.-


De manera tal que las sociedades de responsabilidad limitada se convirtieron,
desde la fecha de la sanción de la ley 11.645, en un molde muy recurrido por los
comerciantes y fue especial preocupación de los legisladores de 1972 mejorar su
normativa, conscientes de que este tipo social cubría el campo de actividades que se
consideraba inadecuado al esquema más complejo de la sociedad anónima. En tal
sentido, la ley 19.550 introdujo una regulación más detallada.
Se distinguen dos categorías: la Sociedad de responsabilidad limitada común y
la especial.
La común es aquella que no posee un régimen diferenciado, se le aplican las
normas que pasaremos a ver a continuación.
La especial, tiene un régimen más complejo. Entran en esta categoría las que
tengan un capital superior al previsto por el inc. 2 del artículo 299 de la ley 19.550.
Las sociedades del tipo cumplen con un importante rol intermedio entre las
sociedades de personas y las sociedades por acciones, ya que permiten limitar la
responsabilidad sin imponer un régimen más complejo, salvo la excepción antes
referida de las de mayor capital. En tal sentido, resulta un útil instrumento jurídico para
las medianas y pequeñas empresas, dada su simpleza y beneficios.
Sus requisitos tipificantes son los siguientes:
1. Su capital se divide en cuotas y los socios o "cuotistas" limitan su
responsabilidad a la integración de las que suscriben e integran. No obstante,
los socios garantizan solidaria e ilimitadamente a los terceros la integración de los

88
aportes en efectivo y son responsables de la misma manera por la sobrevaluación de
los aportes en especie (arts. 146 y 150, LGS).
2. La administración y representación está a cargo de una gerencia, que
puede ser unipersonal o plural, integrada por socios o terceros.
3. El número de socios de las sociedades de responsabilidad limitada no
podrá exceder de los cincuenta.

3.- Constitución. Número de socios. Denominación.-


Las sociedades de responsabilidad limitada se constituyen y modifican por
instrumento público o privado (artículo 4º, LGS), pero la modificación del elenco
de los socios no constituye reforma del contrato social, a diferencia de lo que
sucede con las sociedades de personas.
Los socios no podrán exceder de cincuenta como requisito esencial del tipo.
La denominación social puede incluir el nombre de uno o más socios y debe
contener la indicación "sociedad de responsabilidad limitada", su abreviatura o la sigla
SRL. Su omisión hará responsable ilimitada y solidariamente al gerente por los actos
que celebrare en esas condiciones.
En las sociedades de responsabilidad limitada, la responsabilidad de los socios,
que se limita a la integración de las cuotas que suscriban o adquieran, sin perjuicio de
la garantía a que se refiere el artículo 150 de LGS. Ello significa que el socio de una
sociedad de responsabilidad no puede intervenir ni ser demandado en una acción
promovida por un acreedor de la sociedad. Del mismo modo, la quiebra de la sociedad
de responsabilidad limitada no importa la quiebra de sus integrantes.

4.- Capital. Suscripción. Cuotas. Cesión. Limitaciones contractuales.-


La división del capital social de las sociedades de responsabilidad limitada es en
cuotas de igual valor, de diez pesos o sus múltiplos (arts. 148, LGS) es otro
requisito tipificante de este tipo social.
Las cuotas, a diferencia de las acciones de las sociedades anónimas, no se
representan en títulos, sino que su titularidad se acredita con las constancias del
contrato constitutivo o convenios posteriores de cesión, debidamente inscriptos
en el Registro Público.
La titularidad sobre las cuotas de sociedades de responsabilidad limitada
confiere al socio los derechos y las obligaciones de índole societaria que de ellas

89
emanan, por lo que su acreditación es requisito esencial para su ejercicio.
Los acreedores de los socios de las sociedades de responsabilidad limitada
pueden ejecutar las cuotas cuyo deudor es titular en ellas, con sujeción a un
régimen especial previsto por el artículo 154 de la ley 19.550.
Aunque de casi nula aplicación en la práctica, el artículo 151 de la ley
19.550 autoriza la emisión por la sociedad de responsabilidad limitada de cuotas
suplementarias, siempre y cuando tal emisión estuviere autorizada en el contrato
social. Se diferencian de las cuotas ordinarias por el hecho de que las suplementarias
no forman parte del capital social.
Las cuotas son libremente transmisibles, salvo disposición contractual en
contrario. Este es el principio general para este tipo societario a diferencia de las
sociedades personales. Por ello, la cláusula restrictiva solo puede limitar la
transferencia, pero nunca prohibirla, por ser la transmisibilidad un rasgo tipificante de
las sociedades de responsabilidad limitada (art 146 LGS).
La forma de la cesión de cuotas sociales requiere instrumento escrito, pues
constituye un acto formal, a tenor de lo dispuesto por el artículo 1618 del Código Civil y
Comercial, pues la transferencia de cuotas sociales no constituye un contrato de
compraventa sino una cesión de los derechos que ellas confieren. Ello se
encuentra ratificado por lo dispuesto por el artículo 152, párr. 2º, de la ley 19.550.
La transferencia de cuotas no implica reforma del contrato social, atento a
que ellas son en principio libremente transmisibles, por expresa directiva legal. En
consecuencia, no suponiendo la modificación del elenco de los socios la
necesaria reforma del acto constitutivo, resulta inaplicable a ese acto lo dispuesto
por el artículo 4 de la LGS.
La transferencia de cuotas tiene efecto frente a la sociedad desde que el
cedente o el adquirente entreguen a la gerencia un ejemplar o copia del título de
la cesión o transferencia, con autenticación de las firmas si obra en instrumento
privado. A partir de allí, el adquirente puede ejercer con plenitud sus derechos
de socio. Sin embargo, frente a terceros, la transmisión de las cuotas solo es
oponible desde su inscripción en el Registro Público, la que puede ser requerida
por la sociedad, pudiendo peticionarla también el cedente o adquirente
exhibiendo el título de la transferencia y constancia fehaciente de su
comunicación a la gerencia.

90
Las cláusulas limitativas de la transferencia de las cuotas sociales pueden
consistir en un derecho de tanteo por parte de los restantes socios o la misma
sociedad, o un derecho de preferencia para los mismos sujetos. En tal sentido, el
artículo 153 de la LGS establece la licitud de las cláusulas contractuales que requieran
la conformidad mayoritaria o unánime de los socios o que confieran un derecho de
preferencia a los socios o la misma sociedad, si esta adquiere las cuotas con
utilidades no distribuidas o reservas disponibles o reduce su capital.
Sin embargo, y para evitar que a través de dichas limitaciones se prohíba en
la práctica la cesión de las cuotas sociales desvirtuándose el tipo social, el mismo
artículo 153 dispone que, como requisito de validez de tales cláusulas, el contrato
social debe establecer los procedimientos a que se sujetará el otorgamiento de la
conformidad o el ejercicio de la opción de compra, estableciendo el legislador
ciertas pautas para asegurar la licitud de tales procedimientos:

a) El plazo para notificar la decisión al socio que se propone ceder no podrá


exceder de treinta días desde que este comunicó a la gerencia el nombre del
interesado y el precio. A su vencimiento, se tendrá por acordada la conformidad
y por no ejercitada la preferencia.

b) Si al tiempo de ejercitar el derecho de preferencia, los socios o la sociedad


impugnan el precio de las cuotas, estos deberán expresar el que consideran
ajustado a la realidad. En este caso, y salvo que el contrato prevea otras reglas
para la solución del diferendo, la determinación del precio resultará de una
pericia judicial, pero los impugnantes no estarán obligados a pagar uno mayor
que el de la cesión propuesta, ni el cedente a cobrar uno menor que el ofrecido
por los que ejercitaron la opción. Las costas del procedimiento estarán a cargo
de la parte que pretendió el precio más distante del fijado por la tasación judicial
(artículo 154 párrafo 1º, Ley General de Sociedades).

c) La oposición a la personalidad del cesionario deberá ser fundada en


razones de interés social. Denegada la conformidad para la cesión de cuotas, el
que se propone ceder podrá ocurrir ante el juez quien, con audiencia de la
sociedad, autorizará la cesión si no existe justa causa de oposición. Esa
declaración judicial importará también la caducidad del derecho de preferencia

91
para la sociedad y de los socios que se opusieron respecto de la cuota de este
cedente.
De conformidad con lo dispuesto por el artículo 57 de la LGS, los acreedores del
socio de las sociedades de responsabilidad limitada tienen derecho a ejecutar las
cuotas sociales de que este es titular.
La LGS prevé, en el artículo 153, último párrafo, una norma que reglamenta
la ejecución judicial de cuotas sociales, a los efectos de evitar el ingreso de
terceros y mantener el elenco de los socios. Dispone dicha norma que, en la
ejecución forzada de cuotas, cuya transmisibilidad se haya limitada en el contrato
constitutivo, la resolución judicial que disponga la subasta será notificada a la
sociedad con no menos de quince días de anticipación a la fecha del remate. Si
en dicho lapso el acreedor, deudor y la sociedad no llegan a un acuerdo sobre
la venta de la cuota, se realizará la subasta, pero el juez no las adjudicará si dentro de
los diez días la sociedad presenta un adquirente o ella o los socios
ejercitan la opción de compra por el mismo precio, depositando su importe.

5.- Gerencia. Organización. Responsabilidades.-


En las sociedades de responsabilidad limitada el órgano de administración
y representación es el gerente. Los gerentes pueden ser socios o terceros, designados
por tiempo determinado o indeterminado. Su nombramiento puede provenir del acto
constitutivo o por reunión de socios posterior, pudiendo elegirse suplentes para
casos de vacancia (artículo 157, LGS). Del mismo modo, el contrato social
puede establecer la designación de gerentes como condición expresa de la
existencia de la sociedad, cuya remoción otorga a los socios disconformes con
tal decisión el derecho de receso.
La designación y cesación de los gerentes debe inscribirse en el Registro
Público (artículo 60, LGS). La gerencia puede ser individual o plural, y en este último
caso, indistinta, conjunta o colegiada. En el primer caso de gerencia plural, el
contrato constitutivo puede establecer las funciones que a cada gerente le compete
en la administración de la sociedad. En caso de silencio sobre la organización plural
de la gerencia, se entiende que pueden realizar indistintamente cualquier acto
de administración y representación. Los gerentes tienen los mismos derechos,
obligaciones, prohibiciones e incompatibilidades que los directores de la sociedad
anónima, a cuyo régimen corresponde remitir. No pueden participar por cuenta propia

92
o ajena en actos que importen competir con la sociedad, salvo autorización expresa y
unánime de los socios (artículo 157, párr. 3º, LGS).
En cuanto a la remoción de los gerentes, rige el principio de su libre
revocabilidad, salvo, como se ha dicho, cuando la designación del gerente ha sido
condición de la constitución de la sociedad, según expresa constancia del contrato
constitutivo. En tal caso, el gerente conservará su cargo hasta la sentencia judicial que
lo remueva, salvo intervención judicial fundada en graves incumplimientos del gerente.
El o los gerentes pueden ser también removidos con causa por cualquiera de los
socios, intentando la acción judicial correspondiente. La jurisprudencia ha admitido
como justas causas de remoción la no distribución de las utilidades correspondientes a
varios ejercicios o la falta de convocatoria a los socios para considerar los balances
anuales y la aprobación de la propia gestión; la conducta desleal del gerente, actuando
en competencia con la sociedad que administra; la acumulación de faltas leves o
menores; obtención de beneficios indebidos, etcétera.

6.- Decisiones de los socios. Procedimientos. Fiscalización.-


Las sociedades de responsabilidad limitada constituyen el único tipo social en
el cual se permite que las decisiones sociales no provengan exclusivamente de
reuniones o asambleas de socios.
Dispone el artículo 159 de la LGS que, como principio general, el contrato
social dispondrá sobre las formas de deliberar y tomar acuerdos sociales, pero
en caso de silencio, son válidas las resoluciones que se adopten por el voto de
los socios, comunicando a la gerencia a través de cualquier procedimiento que
garantice su autenticidad, dentro de los diez días de habérseles cursado consulta
simultánea a través de un medio fehaciente; o las que resultan de una
declaración escrita en la que todos los socios expresan el sentido de su voto.
De manera tal que las formas de adoptar acuerdos sociales en las sociedades
de responsabilidad limitada son las siguientes:
a) A través del sistema de consulta o voto por correspondencia, por medio del
cual y mediante el procedimiento previsto por el artículo 159 de la LGS, el gerente
debe requerir a los socios el sentido de su voto en las cuestiones que
puedan resolverse de tal manera. En este caso, la decisión social será válida
siempre y cuando reúna las mayorías previstas por el artículo 160.

93
b) A través de una declaración escrita en la que todos los socios expresan
el sentido de su voto. En este caso no es necesario consulta previa ni actuación
del gerente, que solo debe limitarse a ejecutar la decisión social adoptada por
unanimidad. Estas dos maneras de resolver rigen en ausencia de toda
reglamentación del órgano de gobierno en el acto constitutivo.
c) Por medio de reunión efectiva de socios o asambleas, que serán
obligatorias en el caso de que la sociedad de responsabilidad limitada alcance el
capital social fijado por el artículo 299, inc. 2º, exclusivamente para el caso de
resolverse sobre los estados contables de ejercicio, para cuya consideración
serán convocados dentro de los cuatro meses del cierre. Esta asamblea se
sujetará a las normas previstas para la sociedad anónima, reemplazándose el
medio de convocarlas por la citación notificada personalmente o por otro medio
(artículo 159, párr. 2º, LGS).
Dispone el artículo 159, in fine, de la LGS que toda comunicación o citación
a los socios debe dirigirse al domicilio expresado en el instrumento de
constitución, salvo que se haya comunicado su cambio a la gerencia. Tal
prescripción, si bien incluida dentro del régimen de la adopción de los acuerdos
sociales, es aplicable para cualquier notificación que se pretenda efectuar a los
socios, asumiendo el domicilio denunciado en el contrato social el carácter de
vinculante para la sociedad que integra.
El artículo 160 de la ley citada dispone que el contrato social deberá establecer
las reglas aplicables a las resoluciones que tengan por objeto su modificación, pero la
mayoría debe representar como mínimo más de la mitad del capital social.
En defecto de regulación contractual, se requiere el voto de las tres
cuartas partes del capital social. Sin embargo, el párr. 3º del artículo 160 de la ley
19.550
incorpora una solución que desnaturaliza totalmente el régimen de mayorías antes
señalado, al prescribir que, si un solo socio representare el voto mayoritario, se
necesitará además el voto de otro. Si las resoluciones sociales no conciernen a la
modificación del contrato social, como, por ejemplo, la aprobación del balance y
estados contables, la designación y revocación de gerentes o síndicos, ellas se
adoptarán por mayoría del capital presente en la asamblea o partícipe en el acuerdo,
salvo que el contrato exija una mayoría superior. En estos casos, el régimen de
mayorías es distinto, pues a diferencia de las decisiones sociales que pretendan

94
reformar el acto constitutivo, no se requiere mayoría absoluta sino simplemente del
capital presente, con lo que se facilita la adopción de acuerdos sociales fundamentales
para la continuidad operativa de la sociedad.
El el derecho de receso se otorga a los socios disconformes con la respectiva
decisión cuando se hubiera resuelto la transformación, fusión, escisión, prórroga,
reconducción, transferencia del domicilio al extranjero, cambio fundamental del objeto
y todo acuerdo que incremente las obligaciones sociales o la responsabilidad de los
socios, derecho que se rige conforme a lo dispuesto por el artículo 245.
Si las resoluciones sociales se adoptan en reuniones de socios o asambleas,
debe labrarse acta de lo acontecido en ellas por expresa previsión del artículo 73 de
la ley 19.550, por tratarse de acuerdos adoptados en órganos colegiados. Si por
el contrario las resoluciones sociales se adoptan por el sistema de consultas o
por la declaración escrita y unánime de todos los socios, ellas deberán constar
en un libro de Actas que serán confeccionadas y firmadas por los gerentes dentro
del quinto día de concluido el acuerdo. Si se trata de adopción de acuerdos mediante
el sistema de consultas, en el acta deberán constar las respuestas dadas por los
socios y su sentido, a los efectos del cómputo de los votos. Los documentos en que
consten las respuestas deberán conservarse por tres años.
La ley 27.444 del año 2018, denominada "Ley de Simplificación y
Desburocratización para el Desarrollo Productivo de la Nación", con el objetivo
de promover los registros digitales respecto de las registraciones contables y
societarias, prevé expresamente, en materia de sociedades de responsabilidad
limitada, que los libros previstos por el artículo 73 (libro de Actas de los Órganos
Colegiados) y el libro previsto por el artículo 162, referidos a las reuniones de socios
no presenciales a las que se refiere el artículo 159, pueden llevarse por registros
digitales mediante medios de esa naturaleza de igual manera y forma que los
registros digitales de las sociedades por acciones simplificadas (SAS), instituidas
por la ley 27.349.
Salvo estipulación en contrario en el contrato constitutivo o lo dispuesto para las
sociedades previstas en el artículo 299 de la ley referida (conforme luego veremos), la
fiscalización interna en las sociedades de responsabilidad limitada se encuentra
a cargo de cualquiera de los socios, quienes pueden examinar los libros y
papeles sociales y recabar de los administradores los informes que estimen
pertinentes (artículo 55, LGS).

95
De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 158 de la ley 19.550, los socios
pueden,
sin embargo, establecer un órgano de fiscalización, sindicatura o consejo de
vigilancia, el cual se regirá por las disposiciones del contrato social, pero tal
régimen de control interno será obligatorio cuando el capital social de la sociedad
de responsabilidad limitada alcance el importe fijado por el artículo 299, inc. 2º, de
la LGS.

7.-Régimen especial de las S.R.L. de mayor capital.


Como adelantamos, las sociedades de responsabilidad limitada que alcanzan el
capital dispuesto en el artículo 299 inc. 2 de la ley 19550, deben cumplir en cuanto a
su organización, con un régimen especial. De allí que también se las denomine
especiales (en contraposición de las comunes del régimen general). Dicho capital se
ajusta por medio de resolución del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (o el
que sea de aplicación) (por artículo 1° de la Resolución N° 529/2018 del Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos, B.O. 13/07/2018, se fija en pesos cincuenta millones ($
50.000.000.-).
La impone que ellas deben tener:
1.- Como órgano de gobierno una gerencia plural
3.- El órgano de gobierno debe ser una asamblea
4.- un órgano de fiscalización interno: consejo de vigilancia o Sindicatura (artículo 299
inc. 2 de la LGS).
A su vez, como toda sociedad de las enumeradas en el artículo 299 de la ley de
general de sociedades, está sujeta al control estatal permanente. En tal sentido
quedan sujetas a la fiscalización de la autoridad de contralor de su domicilio, durante
su funcionamiento, disolución y liquidación.

96
SOCIEDADES POR ACCIONES

CAPITULO VI
1.- Sociedades por acciones. Caracteres generales. Evolución histórica.-
Las sociedades por acciones en general y, la sociedad anónima, en particular es
el más reciente de los tipos societarios tradicionales. Surge de las asociaciones
privadas que se aplicaban a empresas de interés público. La autorización del Estado
otorgaba a los socios el privilegio de la limitación de la responsabilidad y la facultad de
ceder la participación social (la acción). Puede afirmarse que la creación de la
sociedad anónima moderna tuvo lugar entre los comerciantes holandeses del siglo
XVII. Según el relato de Garrigues37, un sector mercantil audaz de Ámsterdam, único
puerto libre a todas las ideas, junto a los grandes navegantes holandeses, permitieron
abrir nuevas perspectivas al comercio y a la industria.38 Ese impulso creador, dio lugar
a nuevas formas de empresa, constituidas exclusivamente por aportaciones de dinero.
Se sustituye -afirma el destacado jurista español- la base personal propia de la
empresa individual y de la compañía colectiva por la base estrictamente capitalista,
propia de la sociedad anónima. Sobre esa matriz funcionaron las compañías de Indias
occidentales, en las cuales se destacaba -como nota característica- la absoluta
dependencia del Estado y la desigualdad de derechos entre los socios, dada por la
preponderancia del capital.
La Compañía Holandesa de las Indias Orientales, fundada en 1602 sobre la
base de ocho sociedades de navegación es, tal vez, la primera compañía constituida
con las características de una sociedad anónima moderna23. Se le asignó un capital
fijo y permanente, representado en acciones cesibles y se estableció la asamblea
como ámbito donde se reunían todos los titulares de las acciones para elegir
administradores, aprobar las cuentas y determinar el dividendo39.
En Inglaterra, Holanda y Francia, los consorcios de propietarios armadores de
naves, donde alrededor de ellos se sumaban muchos capitalistas (reederei), constituyó
una figura cercana a la moderna estructura de la anónima. Como lo destaca Brunetti,

37
Garrigues, Joaquín. “Hacia un nuevo Derecho Mercantil”, Madrid, Tecnos, 1971, p. 24 y ss.
38
Castillo, Ramón S. “Curso de Derecho Comercial”, Buenos Aires, Biblioteca Jurídica Argentina, 1926, t.
3, p. 127/8.
39
Luego de ella se crearon: la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, en 1621, la British East
India Company, en 1612, la Compañía Danesa de las Indias Orientales, en 1616 y las Compañias
Francesas de las Indias Orientales y Occidentales, en 1664.

97
allí se destacaba una diversidad de voluntades que unificaban su deseo de participar
en una empresa de especulación marítima. A ello se sumaba la limitación de la
responsabilidad del partícipe, ya garantizada al socio capitalista en la commenda y al
asociado en a asociación en participación (Stille Gesellschaft), que constituyen
verdaderos elementos informadores de la sociedad por acciones.
Resulta incuestionable que la sociedad por acciones es un medio idóneo para
reunir los capitales que requiere la gran industria. El derecho cuenta en nuestros días,
luego de la evolución que ha sufrido desde sus albores, con un depurado instrumento
jurídico que permite esa colección de capitales. Pero la utilización de la figura, por el
poder del instrumento, en palabras de Ripert, ha asustado a sus constructores.40
Su principal característica es que representan y dividen su capital en acciones,
siendo ésta una unidad indivisible que goza de plena transmisibilidad. Ello transforma
a estas sociedades en un instrumento dinámico para la circulación de capitales. Pero,
a su vez, permite la limitación de la responsabilidad de los socios. Ello permite acceder
a la participación de la actividad empresaria circunscripta en cuanto al riesgo, por el
capital suscripto.

2.- La sociedad anónima. Concepto y actual importancia. Tendencias.


Función económica.-
La Sociedad Anónima (S.A.) es una de las formas más comunes de organización
empresarial en el marco legal argentino. Se trata de una entidad que se caracteriza
porque su capital dividido en acciones y la responsabilidad de los accionistas limitada
al monto de los aportes suscriptos. En cuanto a sus ventajas podemos destacar las
siguientes:
1.- Limitación de Responsabilidad: los accionistas no responden personalmente por las
deudas y obligaciones de la sociedad, sino únicamente hasta el monto de sus aportes.
2.- Facilidad de Transferencia de Acciones: las acciones de una Sociedad Anónima
son libremente transferibles, lo que facilita la entrada o salida de nuevos accionistas.
3.- Acceso al Mercado de Capitales: una Sociedad Anónima puede emitir acciones y
cotizar en el mercado de valores, lo que le ofrece la posibilidad de obtener
financiamiento mediante la venta de acciones.

40
Ripert, G. Aspectos jurídicos del capitalismo moderno, Buenos Aires, 1950. El autor afirma que “los
hombres han poblado el mundo de nuevos seres, sin embargo tienen tanta vida como las personas
físicas…(…)…vacilan en destruirlo, porque no saben con exactitud si podrán prescindir de él”.

98
4.- Permanencia: la Sociedad Anónima tiene una existencia independiente de sus
accionistas, lo que permite su continuidad aún ante cambios en la titularidad de las
acciones.
Siguiendo a Nissen podemos decir que sus rasgos tipificantes son:
1. “Su capital social se representa por acciones y los socios limitan su
responsabilidad a la integración de las acciones subscriptas.
2. Las acciones se representan en títulos libremente negociables.
3. Sus órganos se encuentran totalmente diferenciados y reglamentados
específicamente por la ley 19550.
4. Su gobierno corresponde a la asamblea de accionistas, su administración al
directorio y su representación al presidente del directorio y, finalmente, la
fiscalización es en principio otorgada a un órgano permanente y especifico
denominado sindicatura o consejo de vigilancia.”41
La Sociedad Anónima en el marco legal argentino, además de su flexibilidad en
la transferencia de acciones, también da a los inversionistas una estructura sólida que
fomenta la confianza en la gestión empresarial y la búsqueda de oportunidades de
crecimiento a largo plazo.

3.- Constitución. Régimen de contralor estatal. Sistemas. Requisitos y


procedimientos.-
Por razones de seguridad jurídica se ha establecido que las sociedades por
opciones deben ser constituidas por instrumento público. Si bien se ha discutido que
éste no necesariamente supone la escritura pública sino que podría hacerse por
cualquiera de los otros previstos en nuestro ordenamiento jurídico lo cierto es que la
arraigada costumbre reconocida inclusive jurisprudencialmente ha entendido que
requiere la intervención notarial. Sin embargo la reforma de los estatutos o del contrato
constitutivo no requiere sino aprobación asamblearia.
La sociedad anónima puede constituirse por acto único o por subscripción
pública.
En caso de ser por apto único el instrumento de constitución además de incluir lo
previsto en el artículo 11 de la LGS debe prever:
a) Con relación al capital social, su naturaleza, clases, modalidades de emisión
y características de las acciones, y el régimen de su aumento.

41
Nissen, Ricardo A. Curso de derecho societario. 3ª edición. Ed. Hammurabi. Pág 421.

99
b) Respecto de la suscripción del capital, cual es su monto y forma de
integración y, en su caso, el plazo para saldar lo adeudado por tal concepto
que no podrá exceder los dos años.
c) La designación de los integrantes de los órganos de administración y
fiscalización y su duración en los cargos.
El estado tiene un especial interés en el control de legalidad de todas las
sociedades pero con mayor particularidad en las sociedades por acciones y dentro de
estas en la sociedad anónima. El contrato constitutivo debe ser inscripto en el registro
público el que previamente verificara el cumplimiento de los requisitos legales, de
publicidad y fiscales. De igual modo debe procederse respecto del reglamente o
estatuto para que pueda ser opuesto a terceros.
Durante el proceso de formación las sociedades anónimas conforme los artículos
183 y 184 de la ley 19550 tiene personalidad jurídica y el contrato social es totalmente
oponible entre los socios por lo que sus órganos pueden funcionar durante el trámite
constitutivo haciendo uso de la firma social y de su representación. No se trata de una
sociedad irregular o atípica sino del reconocimiento de su personalidad durante el
período necesario para finalizar su formación.
Por supuesto, para que nos encontremos en una sociedad en formación es
imprescindible el otorgamiento del acto constitutivo y que no se interrumpa
voluntariamente el proceso de su constitución.
En las sociedades en formación los directores limitan sus facultades a las
necesarias para la constitución y los relacionados con el objeto social. Ellos, los
fundadores y la sociedad en formación son solidaria e ilimitadamente responsables por
los actos realizados en este período.
A su vez los actos propios del objeto social que no estén expresamente
autorizados en el instrumento constitutivo hacen responsable ilimitada y solidariamente
a quienes los hayan realizado, así como a los directores y fundadores que los hayan
consentido. De este modo se excluye la responsabilidad por dichos actos a la
sociedad misma en formación.
Una vez inscripto el acto constitutivo todos los actos para la constitución y los
realizados por la autorización expresa del contrato constitutivo se tendrán por
originariamente cumplidos por la sociedad liberándose de la responsabilidad a los
promotores, fundadores y directores.

100
Los actos propios del giro de la sociedad pero no autorizados en el acto
constitutivo deberán ser resueltos por el directorio en un plazo de tres meses de la
inscripción en el sentido de si asumen o no a los mismos como obligaciones de la
sociedad, dándose cuenta de ello a la asamblea ordinaria, la que en caso de no
aprobarlos generará la responsabilidad de los directores por los daños y perjuicios que
hubieren causado. La asunción por parte de la sociedad de esas obligaciones no
exime de responsabilidad a quienes las contrajeron ni a los directores y fundadores
que las hubieran consentido.
La ley prevé la constitución de la sociedad anónima por suscripción pública
(artículo 168 a 183), procedimiento que nunca ha sido utilizado pero que podría
resultar útil para sociedades más complejas y de gran tamaño.
Esencialmente el procedimiento consiste en:
1. La redacción de un programa de fundación por instrumento público privado
redactado por los promotores y aprobado por la autoridad de control.
2. Dicho programa debe cumplir con los requisitos previstos en la ley cuales
son los datos de todos sus firmantes, las bases del estatuto, la naturaleza de
las acciones, la fijación de un banco que a través de un contrato con los
promotores tendrá la función de recibir la suscripciones y los anticipos de
integración en efectivo y por último las ventajas o beneficios que los
promotores proyectan reservarse. El programa será firmado por todos los
otorgantes con autenticación ante escribano u otro funcionario competente.
3. La suscripción no podrá durar más de tres meses desde la inscripción en el
registro.
Tanto los promotores en el caso de constitución por subscripción pública como
los fundadores en el de constitución por acto único no pueden recibir ningún beneficio
que disminuya el capital social siendo nulo cualquier pacto en contrario.
El proceso finaliza con la suscripción de la totalidad del capital establecido en el
programa o, en su defecto, con la suscripción del mismo por parte de los promotores
del capital faltante. En caso de no alcanzarse el capital propuesto la sociedad no
quedará conformada.
En caso de que el proceso de suscripción haya avanzado favorablemente se
realiza la asamblea ya prevista y notificada a cada suscriptor y con participación del
banco en representación de ellos y la autoridad de contralor la que resolverá si se

101
constituye la sociedad y, en caso afirmativo, sobre los siguiente temas que deben
formar parte del orden del día:
1º) Gestión de los promotores;
2º) Estatuto social;
3º Valuación provisional de los aportes no dinerarios, en caso de existir. Los
aportantes no tienen derecho a voto en esta decisión;
4º) Designación de directores y síndicos o consejo de vigilancia en su caso;
5º) Determinación del plazo de integración del saldo de los aportes en dinero;
6º) Cualquier otro asunto que el banco considerare de interés incluir en el orden
del día;
7º) Designación de dos suscriptores o representantes a fin de que aprueben y
firmen, juntamente con el Presidente y los delegados del banco, el acta de asamblea
que se labrará por el organismo de contralor.
Los promotores que también fueren suscriptores, no podrán votar el punto
primero.
Terminada la audiencia y labrada el acta se procede a obtener la conformidad,
publicación e inscripción, de acuerdo con lo dispuesto por los artículos 10 y 167 de la
LGS. El banco depositará los fondos percibidos en un banco oficial y entregará al
directorio la documentación referente a los aportes. Los promotores deben entregar al
directorio la documentación relativa a la constitución de la sociedad y demás actos
celebrados durante su formación (artículo 181).
El directorio tiene la obligación de exigir la devolución de tal documentación y la
relativa a los actos no ratificados por la asamblea.

5.- Capital social. Acciones. Clases. Suscripción e integración. Aumento y


reducción. Derecho de suscripción preferente.-
El capital social de este tipo societario está dividido en acciones. Ellas son a la
vez representación del capital y título que legitima a sus titulares en el carácter de
socios. Los derechos y obligaciones propios del estado de socio en la sociedad
anónima se adquiere por medio de las acciones.
Las acciones deben ser siempre de igual valor expresado en moneda argentina.
Son indivisibles ya que son una unidad mínima que pueden estar sujetas a la
copropiedad aplicándoseles, en tal caso, el régimen del condominio. En éste último

102
supuesto, la sociedad puede exigir la unificación de la representación para ejercer los
derechos y cumplir las obligaciones sociales.
El principio general es que las acciones son libremente transmisibles.
Estatutariamente se encuentra permitido limitar pero no prohibir su transferencia. Ello
hace a la esencia de las sociedades por acciones que procuran favorecer la
circulación de capitales. Si esa limitación existe, ella debe surgir del título o en las
inscripciones de cuenta, comprobantes y estados respectivos (artículo 214, LGS).
Mientras que integración de la acción, esto es, el ingreso del aporte al patrimonio
social, no se haya completado, el cedente responde solidariamente con el cesionario
por lo adeudado. A su vez, el cedente es copropietario de las acciones adquiridas en
la proporción en que las haya pagado (artículo 210 de la LGS).
Es posible el usufructo de acciones, en tal caso, la calidad de socio corresponde
al nudo propietario. Así el usufructuario tiene derecho a percibir las ganancias
obtenidas durante el usufructo. Este derecho no incluye las ganancias pasadas a
reserva o capitalizadas, pero comprende las correspondientes a las acciones
entregadas por la capitalización. Para el supuesto de existir usufructos sucesivos, el
dividendo será percibido por quien sea el tenedor del título al momento de su pago,
prorrateando entre ellos si fueran más de uno.
El titular original (nudo propietario) mantiene todos los demás derechos
derivados de la calidad de socio, inclusive la participación de los resultados de la
liquidación, corresponde al nudo propietario, salvo pacto en contrario y el usufructo
legal.
La ley prevé que si las acciones no estuvieren totalmente integradas, el
usufructuario para conservar sus derechos debe efectuar los pagos que correspondan,
sin perjuicio de repetirlos del nudo propietario.
Como todo bien mueble las acciones pueden ser prendadas o embargadas por
acreedores del socio. De todos modos el artículo 219 de la LGS le reconoce los
derechos como tal al propietario de las acciones. En esos casos el acreedor se
encuentra obligado a facilitar el ejercicio de los derechos del propietario mediante el
depósito de las acciones o por otro procedimiento que garantice sus derechos. El
propietario debe soportar los gastos quje ello suponga al acreedor.
En cuanto a su clasificación podemos distinguirlas conforme distintas pautas.
En cuanto a los derechos que otorgan se las puede diferenciar en ordinarias,
preferidas o privilegiadas y diferidas.

103
Las acciones ordinarias son aquellas que, otorgando derecho a voto, poseen
derechos económicos en igual proporción a su participación en el capital social.
Son acciones preferidas aquellas que otorgan una preferencia económica o
dividendos de cobro preferente con respecto a las acciones ordinarias. Son privilegiadas
las que gozan de voto plural, la ley limita dicho derecho hasta el número de cinco e
impiden que se puedan otorgar ambos tipos de beneficios a las mismas acciones
(económico y de voto), pudiéndose sí no tener derecho a voto en el supuesto de posee
preferencia económica o de dividendos si así se dispone en el estatuto.
Las diferidas son las que conceden menos derechos que las ordinarias.
Individuales o globales siendo que pueden pueden representar una o más
acciones en forma conjunta o global. Las sociedades autorizadas a la oferta pública
podrán emitir certificados globales de sus acciones integradas, con los requisitos de
los artículos 211 y 212, para su inscripción en regímenes de depósito colectivo. A tal
fin, se considerarán definitivos, negociables y divisibles.
Al portador o nominativos y, en este último caso, endosables o no. Esta
clasificación refiere a la forma de transmisibilidad. Los al portador se transmiten por
simple tradición o entrega, esto significa que su legitimación se efectiviza por la mera
tenencia del título.
Los nominativos suponen encontrarse bajo denominación de persona
determinada y su transmisión se puede producir de dos modos:
a.- Por endoso, ello significa la firma del titular (endosante) a favor del adquirente
(endosatario) junto con su entrega (tradición).
b.- Por cesión en el supuesto de títulos “no endosables” en cuyo caso aplicarán
las reglas del contrato de cesión de créditos o derechos.
Cotizables o no. Las primeras son aquellas destinadas a cotizar en el Mercado
de Capitales por medio de las Bolsas de Valores. En ese supuesto las sociedades
deberán emitir títulos representativos de sus acciones en las cantidades y
proporciones que fijen los reglamentos de las bolsas donde coticen.
Las acciones escriturales no se corresponden con la emisión de títulos
individuales si no que la calidad de accionista se presume por las constancias de las
cuentas abiertas en el registro de acciones escriturales. Este registro puede ser
llevado por la misma un banco o una Caja de Valores. En cualquier caso la sociedad
es responsable ante los accionistas por los errores o irregularidades de las cuentas,
sin perjuicio de la responsabilidad del banco o caja de valores ante la sociedad.

104
Los Certificados provisionales son emitidos mientras las acciones no estén
integradas totalmente. Deben tener carácter nominativo. Una vez, cumplida la
integración, los interesados pueden exigir la inscripción en las cuentas de las acciones
escriturales o la entrega de los títulos definitivos que serán el portador si los estatutos
no disponen lo contrario. Hasta que se cumpla con esta entrega, el certificado
provisorio será considerado definitivo, negociable y divisible.
La suscripción consiste en la asunción del socio de la obligación aportativa.
La integración, en cambio, es el concreto ingreso del aporte a la sociedad. El
capital debe suscribirse totalmente al tiempo de la celebración del contrato constitutivo.
Ello por un monto que se va actualizando por el Poder Ejecutivo, cada vez que lo
estima necesario a fin de evitar las consecuencias de la devaluación de la moneda.
La integración en dinero efectivo no podrá ser menor al veinticinco por ciento del
capital suscripto, lo que debe acreditarse al momento de la inscripción ante la
autoridad de registro por medio del comprobante de su depósito en un banco oficial,
cumplida la cual, quedará liberado. La ley exceptúa a las Sociedades Anónimas
Unipersonales las que para su constitución deben integrar la totalidad del capital. Para
el caso de aumento de capital la exigencia de integración mínima no rige pudiendo
delegar la asamblea al Driectorio la época de emisión de acciones y sus condiciones
de pago (artículo 186, inc. 3, ley 19550).
Por su parte, los aportes no dinerarios (bienes muebles o inmuebles,
etc.) deben integrarse totalmente. Sólo se pueden aportar obligaciones con
lo que quedan excluidas las de hacer o no hacer.
La mora en la integración suspende automáticamente el ejercicio de los
derechos inherentes a las acciones en mora. La sociedad podrá ejecutar el
cumplimiento del contrato de suscripción. Sin perjuicio de lo cual, la ley prevé la
posibilidad que el estatuto disponga:
1.- Que los derechos de suscripción en mora sean vendidos en remate público o
por medio de un agente de Bolsa si se tratara de acciones cotizables. Son de cuenta
del suscriptor moroso los gastos del remate y los intereses moratorios, sin perjuicio de
su responsabilidad por los daños.
2.- La caducidad de los derechos; en este caso la sanción producirá sus efectos
previa intimación a integrar en un plazo no mayor de treinta días, con pérdida de las
sumas abonadas.

105
Respecto de los derechos que otorga el carácter de accionista, el más
importante es sin dudas el derecho a percibir dividendos. En tal sentido, los dividendos
se distribuyen siempre que:
1.- Existan ganancias realizadas y líquidas. No puede distribuirse lo que aún no
existe efectivamente por ello el requisito de realización (que se hayan producido) y que
tengan liquidez (que conforme una suma determinada)
2.- Que se correspondan con un balance que las determine y que esté formal y
legalmente confeccionado y aprobado correspondientes al balance.
En consecuencia, salvo en las sociedades abiertas (artículo 299 de la ley 19550)
se encuentra prohibido distribuir intereses o dividendos anticipados o provisionales o
resultantes de balances especiales, excepto en las sociedades comprendidas en el
artículo 299. La ley hace responsables a los directores, los miembros del consejo de
vigilancia y síndicos son responsables ilimitada y solidariamente por tales pagos y
distribuciones.
Si los dividendo fueron erróneamente distribuidos y el socio los percibió de
buena fe, éstos no deberán ser reintegrados y la sociedad no podrá accionar por su
devolución
El aumento de capital importa reforma del estatuto, salvo en las sociedades
que cotizan en bolsa aún cuando su aumento se realice dentro del quíntuplo del
mismo42. Ahora bien, el estatuto puede prever el aumento del capital social hasta su
quíntuplo. Puede efectuarse en asamblea ordinara y aún cuando requiera nuevos
aportes, los socios disidentes carecen de derecho a receso (artículo 245 de LGS). La
asamblea solo podrá delegar en el directorio la época de la emisión, forma y
condiciones de pago. La resolución de la asamblea se publicará e inscribirá.
Las sociedades de bolsa, dadas la dinámica bursátil, pueden aumentar el capital
sin límite y sin necesidad de modificar el estatuto.
El directorio puede, por delegación de la asamblea, emitir en una o más veces
dentro del plazo de dos años desde la fecha de celebración.
El procedimiento para el aumento de capital es complejo ya que deben intervenir
todos los órganos de la sociedad. El directorio es el que fundamenta la necesidad del
aumento y propone sus condiciones. La Asamblea es la que toma la desición que
incluye la reforma estatutaria. A su vez, el órgano de fiscalización deberá dar su
opinión y dictamen sobre el particular.

42
CnicOM., Sala C, 21/03/78, “A.G.M Mckeen Argentina S.A.”, LL, 1978-B-343.

106
Debemos destacar que no todo aumento de capital supone desembolsos de
parte de los socios, también puede ser fruto de la capitalización de cuentas del
balance conforme el artículo 189 de la ley 19550, ajustes de capital o capitalización de
reservas.
Una vez decidido el aumento el mismo se ejecuta de distintos modos conforme
lo que se haya resuelto. La recepción de nuevas acciones sin desembolso de dinero, o
con él, este último caso si la asamblea no lo haya decidido puede delegar la manera
de los mismos, o sea, las condiciones de pago. Pero ello siempre dentro de los dos
años de celebración de la asamblea respectiva. A su vez, cuando el aumento del
capital no sea suscripto en su totalidad en el término previsto en las condiciones de
emisión, los suscriptores y la sociedad no se liberarán de las obligaciones asumidas,
salvo disposición en contrario de las condiciones de emisión. Resulta importante
considerar que las nuevas acciones solo pueden emitirse cuando las anteriores hayan
sido suscriptas.
El derecho de suscripción preferente de nuevas acciones (e incluso
debentures convertibles en acciones) se encuentra reconocido por el artículo 194 de la
ley 19550 tiene como fundamento la posibilidad de conservar en la sociedad el
accionista la misma proporción entre el importe nominal de la sociedad y el total del
capital social. Por tal razón estas normas son de orden público, o sea no pueden ser
suprimidas ni limitadas por acuerdo de partes.
A su vez, del derecho de acrecer que surge del mismo artículo legal, se funda
en la preservación de los socios originarios de la sociedad. Consiste en la posibilidad
que poseen los accionistas que ejercieron el derecho de preferencia de suscribir a
prorrata las acciones que no hayan sido suscriptas por otros y aumentar así su
participación societaria.
El procedimiento previsto para tal ejercicio consiste en el ofrecimiento que la
sociedad debe efectuar a los accionistas mediante avisos por tres días en el diario de
publicaciones legales y además en uno de los diarios de mayor circulación general en
toda la República cuando se tratare de sociedades comprendidas en el artículo 299 de
la ley 19550.
Los accionistas tienen un plazo de treinta días desde la última publicación o el
mayor que fije el estatuto, para ejercer su opción. El plazo no puede reducirse salvo en
el caso de sociedades que hagan oferta pública, en el que la asamblea extraordinaria,
puede reducirlo hasta un mínimo de diez días.

107
En el supuesto que la sociedad no respete el derecho de suscripción el
accionista perjudicado podrá accionar para que se cancelen las suscripciones de
acciones a terceros o socios que le hubieren correspondido a él. Si la cancelación no
fuera posible la sociedad y los directores responden solidariamente por los daños que
hubiere sufrido poniendo la ley un mínimo indemnizable del triple del valor nominal de
las acciones que no ha podido suscribir el damnificado. La ley fija para su ejercicio un
plazo de caducidad de seis meses desde el vencimiento del plazo para la suscripción.
La ley legitima no sólo al accionista perjudicado sino también a los directores o
síndicos para su ejercicio.
Tal acción o obsta el de la acción de nulidad de la asamblea si de su resolución
de aumento de capital emana la violación del derecho de preferencia (artículo 251 de
la ley 19550).
El derecho de preferencia puede ser limitado o suspendido solo por las causales
previstas en el artículo 197 de la referida ley. Ellas son: 1º) Que su consideración se
incluya en el orden del día; 2º) Que se trate de acciones a integrarse con aportes en
especie o que se den en pago de obligaciones preexistentes.
El aumento del capital puede ser realizado por oferta pública de acciones las que
deben sujetarse al régimen respectivo bajo apercibimiento de nulidad. En tal caso Los
títulos o certificados emitidos en consecuencia y los derechos emergentes de los
mismos son inoponibles a la sociedad, socios y terceros.
El suscriptor puede demandar la nulidad de la suscripción y exigir solidariamente
a la sociedad, los directores, miembros del consejo de vigilancia y síndicos el
resarcimiento de los daños. Estos responden también solidaria e ilimitadamente
responsables por los daños que se originaren a la sociedad y a los accionistas por las
emisiones hechas en violación del régimen de la oferta pública.
La sociedad debe comunicar a la autoridad de contralor y al Registro Público, la
suscripción del aumento de capital, a los efectos de su registro.
La reducción del capital social puede ser voluntaria, en cuyo caso es resuelta
por asamblea extraordinaria con informe fundado del síndico, en su caso.
Existe en la reducción de capital un eventual compromiso al interés de los
terceros ya que se les disminuye la garantía que éste les ofrece. Por ello los
acreedores pueden oponerse a la misma la que no podrá llevarse a cabo sin que
hayan sido desinteresados o suficientemente garantizados (conforme arts. 83, inc. 2 y
204 de la ley 19550). Esta oposición no es posible para la reducción voluntaria que se

108
efectúe por amortización de acciones integradas y se realice con ganancias o reservas
libres, ya que ello no afecta al capital.
La reducción también puede producirse por pérdidas sufridas por la sociedad a
fin de restablecer el equilibrio entre el capital y el patrimonio social.
La reducción es obligatoria para la sociedad cuando las pérdidas llegan a
insumir las reservas y el 50 % del capital.

6.- La acción como título valor. Transmisión. Bonos. Debentures.


Obligaciones negociables. Ley 23.962.-
Las acciones además de ser la forma de dividir el capital de la sociedad
conforman un titulo valor que otorga al socio su legitimación como tal. Ello tanto para
ejercer derechos como para hacerlos valer judicialmente. Como tales le serán
aplicables las normas de la ley 19.550 y supletoriamente la de los títulos en general.
En cuanto a su contenido material las acciones serán siempre de igual valor,
expresado en moneda argentina. Se pueden prever distintas clase según lo derechos
que otorgan, pero dentro de cada clase conferirán los mismos derechos. Es nula toda
disposición en contrario.
La ley establece las formalidades esenciales para las acciones como título, ellas
surgirán del estatuto:
1º) Denominación de la sociedad, domicilio, fecha y lugar de constitución,
duración e inscripción;
2º) El capital social;
3º) El número, valor nominal y clase de acciones que representa el título y
derechos que comporta; La numeración debe ser correlativa.
4º) En los certificados provisionales, la anotación de las integraciones que se
efectúen.
5º) Firma de al menos un director y un sindico. Será autógrafa aunque la
autoridad de contralor puede autorizar en cada caso, su reemplazo por
impresión que garantice la autenticidad de los títulos y la sociedad inscribirá en
su legajo un facsímil de éstos.
Cualquier variación a lo expresado en el título, en especial los elementos
mencionados, excepto las relativas al capital, deben hacerse constar en los títulos los
fines de su oponibilidad.

109
Respecto de la registración de acciones, la sociedad debe llevar libro especial de
registro de acciones con las formalidades del artículo 320 y siguientes de la ley
general de sociedades.
En él se deben registrar:
1) Las clases de acciones, derechos y obligaciones que comporten;
2) El estado de integración, con indicación del nombre del suscriptor;
3) Si son al portador, los números; si son nominativas, las sucesivas
transferencias con detalle de fechas e individualización de los adquirentes;
4) Los derechos reales que gravan las acciones nominativas;
5) La conversión de los títulos, con los datos que correspondan a los nuevos;
6) Cualquier otra mención que derive de la situación jurídica de las acciones y
de sus modificaciones.

La Transmisión de las acciones al portador, como ya adelantáramos, se


produce por la entrega o tradición del título. En tanto que la de las acciones
nominativas o escriturales y de los derechos reales que las graven debe notificarse por
escrito a la sociedad emisora o entidad que lleve el registro e inscribirse en el libro o
cuenta pertinente. Surte efecto contra la sociedad y los terceros desde su inscripción.
Vale destacar que para el supuesto de acciones escriturales, la sociedad
emisora o entidad que lleve el registro debe dar aviso al titular de la cuenta en que se
efectúe un débito por transmisión de acciones, dentro de los diez días de haberse
inscripto.
Las acciones endosables se transmiten por una cadena ininterrumpida de
endosos y para el ejercicio de sus derechos el endosatario solicitará inscripción en el
registro de acciones. Las no endosables por el contrario sólo podrán ser oponibles a la
sociedad desde la presentación del contrato de cesión respectivo debidamente
instrumentado y notificado por el cedente a la sociedad para su registro.

Los bonos son títulos Valores emitidos por una Sociedad Anónima, que no
representan el capital social pero que otorgan a sus poseedores diversos derechos
entre los cuales el de percibir utilidades.
La ley de general de sociedades establece que pueden emitirse bonos de goce y
bonos de participación. Su reglamentación surge del estatuto de acuerdo y de las a
las normas de la ley general de sociedades, bajo sanción de nulidad (artículo 227).

110
Como lo explica la misma ley en su artículo 228 “Los bonos de goce se emitirán a
favor de los titulares de acciones totalmente amortizadas. Dan derecho a participar en
las ganancias y, en caso de disolución, en el producido de la liquidación, después de
reembolsado el valor nominal de las acciones no amortizadas. Además gozarán de los
derechos que el estatuto les reconozca expresamente”.
Mientras que los bonos de participación pueden emitirse por prestaciones que no
sean aportes de capital. Solo dan derecho a participar en las ganancias de ejercicio
(artículo 229 LGS). Pueden ser adjudicados al personal de la sociedad. En este caso,
las ganancias que les corresponda se computarán como gastos. Estos bonos al
personal son intransferibles y caducan con la extinción de la relación laboral,
cualquiera sea la causa. La participación se paga al mismo tiempo que los dividendos
(que corresponden a los socios).
Para modificar las condiciones de los bonos es necesaria la conformidad de los
tenedores de la mayoría absoluta de bonos de la clase respectiva, expresada en
asamblea convocada por la sociedad al afecto.

Los debentures, son títulos de crédito que surgen de una declaración unilateral
de voluntad de una sociedad anónima, que incorporan una parte alícuota de un crédito
colectivo cuyo sujeto pasivo –deudor- es la sociedad creadora. Los debentures sólo
pueden ser emitidos por las sociedades por acciones, incluida las sociedades con
participación Estatal Mayoritaria, en comandita por acciones y por acciones
simplificadas. (artículo 325 LGS conf. ley 23576)
Como todo crédito requiere garantía, en el caso la ley prevé tres tipos: flotante,
con garantía común, o con garantía especial. La flotante supone un grupo de bienes
variados que pueden modificarse en el tiempo, la común incluye a todo el conjunto de
bienes y la especial a bienes determinados.
En este régimen, la garantía flotante afecta a su pago todos los derechos ,
bienes muebles e inmuebles, presentes y futuros o una parte de ellos, de la sociedad
emisora, y otorga los privilegios que corresponden a la prenda, a la hipoteca o la
anticresis, según el caso. No se deben cumplir en este caso los requisitos de los
derechos reales, bastando la manifestación inserta en el contrato de emisión y el
cumplimiento de lo dispuesto por esta ley especial e inscripción por ella prevista.
El dinamismo propio del patrimonio, cuando la garantía es flotante hace que la
ley prevea que el crédito es exigible si la sociedad:

111
1º No paga los intereses o amortizaciones del préstamo en los plazos
convenidos;
2º Pierde la Cuarta (1/4) parte o más del activo existente al día del contrato de
emisión de los debentures;
3º Incurre en disolución voluntaria, forzosa, o quiebra;
4º Cesa el giro de sus negocios.
La garantía flotante, en razón de lo antes expuesto, impone ciertas limitaciones a
la sociedad emisora. Si bien poseen la administración de la sociedad, esta puede ser
restringida por el contrato de emisión o porque ocurre algunas de las circunstancias
referidas en el párrafo anterior. Tampoco la administración podrá vender o ceder la
totalidad de su activo, ni tampoco parte de él, si así imposibilitare la continuación del
giro de sus negocios. En igual sentido, no podrá fusionarse o escindirse con otra
sociedad sin autorización de la asamblea de debenturistas. También se requiere la
conformidad de estos si pretende emitir nuevos debentures con garantía flotante que
tengan prioridad o iguales condiciones que los ya emitidos.
La garantía especial debe especificarse en el acta de emisión con todos los
requisitos exigidos para la constitución de hipoteca y se tomará razón de ella en el
registro correspondiente. Les serán aplicables todas las disposiciones que se refieren
a la hipoteca, con la excepción de que esta garantía puede constituirse por el término
de Cuarenta años. La inscripción que se haga en el registro pertinente surte sus
efectos por igual término.
Por su origen y naturaleza los debentures pueden ser convertibles en acciones,
de acuerdo un programa especialmente previsto para ello al momento de la emisión de
los debentures (programa de emisión) en que consignan los requisitos y condiciones
para esa conversión. Es importante destacar que el debenture genera un crédito a
favor del que adquiere el título y en contra de la sociedad emisora, pero no transforma
en socio a su titular, sólo pasa a serlo cumpliendo los requisitos del plan de emisión. y
emitirse en moneda extranjera (artículo 333 de la Ley de Obligaciones Negociables)
En el supuesto que se hayan emitido debentures sean convertibles en acciones
se le otorga a los accionistas el derecho de preferencia para adquirirlos en igualdad de
condiciones y en proporción a su participación, teniendo derecho de acrecer. Si la
emisión fue por debajo del valor nominal de las demás acciones (bajo par) ello no
permitirá ejercerse en perjuicio del capital social, ello con el objeto de evitar la
infracapitalización. Así, La sociedad que ha emitido debentures sólo podrá reducir el

112
capital social en proporción a los debentures reembolsados, salvo los casos de
reducción forzosa. Tampoco la sociedad emisora podrá recibir sus propios debentures
en garantía.
En idéntico sentido (el de mantener el estado del capital) mientras no se
produzca la conversión está prohibido: amortizar o reducir el capital, aumentarlo por
incorporación de reservas o ganancias, distribuir las reservas o modificar el estatuto en
cuanto a la distribución de ganancias (artículo 334 de la LGS).
En cuanto a la forma del título este debe ser de igual valor y puede representar
más de una obligación. Pueden ser al portador o nominativos y dentro de estos
endosables o no.
Para la transmisión de los títulos nominativos y de los derechos reales que los
graven debe notificarse a la sociedad por escrito o inscribirse, en un libro de registro
que deberá llevar al efecto la sociedad deudora.
Es oponible a la sociedad y los terceros desde su notificación. Tratándose de
títulos endosables se debe notifica el último endoso.
Deben contener:
1º) La denominación y domicilio de la sociedad y los datos de su
inscripción en el Registro Público de Comercio;
2º) El número de la serie y de orden de cada título y su valor nominal;
3º) El monto de la emisión;
4º) La naturaleza de la garantía, y si son convertibles en acciones;
5º) El nombre de la institución o instituciones fiduciarias;
6º) La fecha del acta de emisión y de su inscripción en el Registro Público
de Comercio;
7º) El interés estipulado, la época y el lugar del pago, y la forma y época
de su amortización.
La ley prevé la práctica de cupones que pueden encontrarse adheridos y sirven
para el cobro sólo de los intereses manteniéndose el resto del título para el cobro de
capital. En este caso los cupones pueden transmitirse libremente ya que son al
portador.
A su vez, la emisión puede dividirse en series. Los derechos serán iguales
dentro de cada serie. Pero en todos los casos no se pueden emitir nuevas series
mientras las anteriores no estén totalmente suscriptas. Ello es una forma de garantía

113
de condiciones al debenturista quien puede pedir la nulidad de la emisión hecha de
esa manera.
En cuanto a forma y manera de trasmisión del título se son aplicables
subsidiariamente las disposiciones relativas al régimen de las acciones en cuanto no
sean incompatibles con su naturaleza.
Para la emisión de debentures la ley imponte al celebración de un contrato de
fideicomiso con un banco para que se ocupe de: 1º) La gestión de las suscripciones;
2º) El contralor de las integraciones y su depósito, cuando corresponda;3º) La
representación necesaria de los futuros debenturistas, y 4º) La defensa conjunta de
sus derechos e intereses durante la vigencia del empréstito hasta su cancelación total,
de acuerdo con las disposiciones de esta Sección (artículo 338 de la LGS).
El contrato debe cumplir con requisitos de publicidad y de contenido dispuesto
por la ley. Así, debe otorgarse por instrumento público, se inscribirá en el Registro
Público de Comercio y debe contener:
1º) La denominación y domicilio de la sociedad emisora y los datos de su
inscripción en el Registro Público de Comercio;
2º) El monto del capital suscripto o integrado a la fecha del contrato;
3º) El importe de la emisión, naturaleza de la garantía, tipo de interés,
lugar de pago y demás condiciones generales del empréstito, así como los
derechos y obligaciones de los suscriptores;
4º) La designación del banco fiduciario, la aceptación de éste y su
declaración:
a) De haber examinado los estados contables de los dos últimos
ejercicios; las deudas con privilegios que la sociedad reconoce; del monto de
los debentures emitidos con anterioridad, sus características y las
amortizaciones cumplidas;
b) De tomar a su cargo la realización de la suscripción pública, en su
caso, en la forma prevista en los artículos 172 y siguientes;
5º) La retribución que corresponda al fiduciario, la que estará a cargo de
la sociedad emisora.
Además cuando se recurra a la suscripción pública el contrato se someterá a la
autoridad de contralor. En este supuesto también deberá la sociedad emisora
confeccionar un prospecto, esto es un documento que sirva al eventual adquirente
para tomar conocimiento de las condiciones en que se produce la emisión

114
describiéndolas junto con los datos relativos a la la inscripción del contrato de
fideicomiso en el Registro Público; la actividad de la sociedad y su evolución; los
nombres de los directores y síndicos; el resultado de los dos últimos ejercicios, si no
tiene antigüedad menor, y la transcripción del balance especial a la fecha de
autorización de la emisión.
La ley hace a los directores, síndicos y fiduciarios solidariamente responsables
por la exactitud de los datos contenidos en el prospecto.
Como se expresara, el fiduciario debe ser una institución bancaria, pero ello sólo
para el período de emisión y suscripción. Luego, la asamblea de debenturistas puede
designar a cualquier persona, excepto directores, integrantes del consejo de vigilancia,
síndicos o empleados de la sociedad emisora, ni quienes no puedan ser directores,
integrantes del consejo de vigilancia o síndicos de sociedades anónimas. Así tampoco
pueden ser fiduciarios los accionistas que posean la vigésima parte o más del capital
social.
El fiduciario representa legalmente a los debenturistas con todas las facultades
propias del mandatario general y especial según sea el caso. Para los supuestos de
garantías común o flotante tiene especialmente las facultades de:
1º) Revisar la documentación y contabilidad de la sociedad deudora;
2º) Asistir a las reuniones del directorio y de las asambleas con voz y sin voto;
3º) Pedir la suspensión del directorio. En este caso juez, a pedido del fiduciario y
sin más trámite, dispondrá la suspensión del directorio y nombrará en su reemplazo al
o a los fiduciarios, quienes recibirán la administración y los bienes sociales bajo
inventario. Este pedido podrá realizarlo cuando:
a) Cuando no hayan sido pagados los intereses o amortizaciones del préstamo
después de treinta días de vencidos los plazos convenidos;
b) Cuando la sociedad deudora haya perdido la cuarta parte del activo existente
al día del contrato de emisión;
c) Cuando se produzca la disolución forzosa o la quiebra de la sociedad.
El directorio puede plantear la nulidad de la suspensión en un plazo de díez días
alegando la inexactitud de los fundamentos de la misma. En este caso, la liquidación
no puede resolverse hasta que no exista sentencia firme. Mientras tanto el fiduciario
debe limitarse a los actos de conservación y administración ordinaria de los bienes de
la sociedad deudora.

115
Si se trata de debentures emitidos con garantía especial las facultades del
fiduciario se limitan a ejecutar la garantía en caso de mora en el pago de los intereses
o de la amortización.
En tales supuestos el fiduciario debe convocar a asamblea de debenturistas para
que resuelva el modo de liquidación de la sociedad y, sin perjuicio de ello, tendrá las
facultades de administración y hasta de enajenar bienes continuando el giro del
negocio.
Cuando lo debentures fueron emitidos con garantía flotante, el fiduciario una vez
resuelta la liquidación, debe realizar los bienes que constituyen la garantía y a repartir
su producido entre los debenturistas, luego de pagados los créditos con mejor
privilegio.
Satisfecha la deuda por capital e intereses, el remanente de los bienes deberá
entregarse a la sociedad deudora, y a falta de quién tenga personería para recibirlos,
el Juez designará a petición del fiduciario la persona que los recibirá.
Para el supuesto de emisiones con garantía común y existieren otros
acreedores, resuelta la liquidación, el fiduciario procederá a realizarla judicialmente en
la forma de concurso, de acuerdo con lo dispuesto por la ley de quiebras. Será el
síndico y el liquidador necesario y podrá actuar por medio de apoderado.
De igual manera para el caso de quiebra de la sociedad que emitió debentures
con garantía flotante o común (no especial ya que ella tiene un procedimiento propio
de ejecución) el fiduciario será liquidador coadyuvante necesario de la misma.
El fiduciario puede ser removido sin causa por resolución de la asamblea de
debenturistas. También puede serlo judicialmente, por justa causa, a pedido de un
debenturista.
La asamblea de debenturistas está conformada por todos los titulares de tales
títulos los que los legitiman para integrarla y para ejercer las acciones que prevé la ley.
Tiene la facultad de remover, aceptar renuncias, designar fiduciarios y toda decisión
que le es otorgada por la ley. Es presidida por un fiduciario y se regirá en cuanto a su
constitución, funcionamiento y mayoría por las normas de la asamblea ordinaria de la
sociedad anónima. Es convocada por la autoridad de contralor o en su defecto por el
Juez, a solicitud de alguno de los fiduciarios o de un número de tenedores que
representen por lo menos el cinco (5 %) por ciento de los debentures adeudados.
Puede aprobar modificaciones de las condiciones del empréstito, con las mayorías
exigidas para las asambleas extraordinarias en la sociedad anónima. No se podrán

116
alterar las condiciones fundamentales de la emisión, salvo que hubiere unanimidad. Se
aplican en lo compatible las normas de las asambleas de las sociedades anónimas.
Los directores de la sociedad son ilimitada y solidariamente responsables por los
perjuicios que la violación de las normas analizadas produzca a los debenturistas.
Por el contrario el fiduciario no contrae responsabilidad personal, salvo dolo o
culpa grave en el desempeño de sus funciones.
Si una sociedades constituida en el extranjero que emite debentures con
garantía flotante sobre bienes situados en la Argentina, debe inscribir en los registros
pertinentes, antes de la emisión, el contrato o acto que obedezca la emisión de los
debentures o del cual surja el monto de los debentures a emitirse, así como las
garantías otorgadas. Caso contrario, éstas no surtirán efecto en nuestro territorio.
La ley dispone que cualquier emisión de debentures con garantía, por sociedad
constituida en el extranjero, que no se limite a la de bienes determinados susceptibles
de hipoteca, se la considera emisión con garantía flotante. A su vez, cuando la
garantía es especial, se procederá también a su inscripción en el registro donde está
situado el bien afectado. Tales inscripciones las pude solicitar a sociedad, del fiduciario
o de cualquier tenedor de debentures.

La obligación negociable es un valor mobiliario emitido en masa por una


persona jurídica, representativo de un empréstito a mediano y largo plazo, que, para el
caso de ser convertible en acciones de la sociedad emisora, adita al suscriptor la
opción de pasar de acreedor a socio, conforme se ejercite tal opción43. De ello se
infiere como nota caracterizante de las obligaciones negociables convertibles en
acciones (ONC) la de otorgar al obligacionista la opción de canjearlas por una cantidad
de acciones representativas del capital social de la sociedad emisora según una
relación de conversión previamente estipulada (ley 23576). Ha sido esta una
innovación trascendente de la ley con respecto de los regímenes preexistentes sobre
debentures y bonos convertibles, toda vez que el procedimiento de emisión de
obligaciones convertibles contiene en si todos los presupuestos del aumento de
capital, y es posible -a diferencia de aquellos- la conversión fluida, automática, sin que
sea necesaria una nueva actividad deliberativa de la asamblea.44

43
kenny, Mario "Obligaciones negociables", ED. Abeledo Perrot, [Link]., 1996, p. 9; Alemandi,
Miguel - Gómez Bausela, Silvia, "Obligaciones negociables", ED. Rubinzal Culzoni, [Link].,
1991, p. 81)
44
kenny, [Link]. p. 38

117
La ley que regula las obligaciones negociables admite un amplio espectro de
entidades que pueden emitir estas obligaciones “Las sociedades por acciones, las
sociedades de responsabilidad limitada, las cooperativas y las asociaciones civiles
constituidas en el país, y las sucursales de las sociedades por acciones constituidas
en el extranjero en los términos del artículo 118 de la Ley General de Sociedades
19.550, t. o. 1.984 y sus modificaciones, pueden contraer empréstitos mediante la
emisión de obligaciones negociables, conforme las disposiciones de la presente ley.”
(artículo 1, Ley 23962), inclusive pueden hacerlo los tres niveles del Estado. Los
debentures sólo pueden ser emitidos por las sociedades por acciones, incluida las
sociedades con participación Estatal Mayoritaria, en comandita por acciones y por
acciones simplificadas.
A su vez, a diferencia de los Debentures, “En las sociedades por acciones,
sociedades de responsabilidad limitada y cooperativas, la emisión de obligaciones
negociables no requiere autorización de los estatutos y puede decidirse por asamblea
ordinaria, o bien por el órgano de administración de la sociedad, de así́ preverlo el
estatuto social. Sin perjuicio de ello, el ingreso de la emisora al régimen de oferta
pública de valores negociables deberá́ ser resuelto por asamblea.” La ley impone más
exigencias a los debentures que a las obligaciones negociables.
Al igual que los debentures se permiten los siguientes tipos de emisión del
admiten la emisión de títulos:
1.- En pesos o moneda extranjera
2. - Con o sin garantías
3 - Convertibles o no
4.- En serie o individual
5.- Al portador o nominativos.
Nos remitimos a lo ya explicado respecto cada una de las categorías para las
acciones.
Respecto al contenido del título este debe constar de:
a) La denominación y domicilio de la emisora, fecha y lugar de constitución,
duración y los datos de su inscripción en el registro Público de Comercio u organismos
correspondientes, en lo pertinente;
b) El número de serie y de orden de cada título, y el valor nominal que
representa;
c) El monto del empréstito y moneda en que se emite;

118
d) La naturaleza de la garantía;
e) Las condiciones de conversión en su caso;
f) Las condiciones de amortización;
g) La fórmula de actualización del capital, en su caso; tipo y época de pago de
interés;
h) Nombre y apellido o denominación del suscriptor, si son nominativos.
La norma legal impone también que sean firmados del mismo modo que las
acciones o lo dispuesto para las sociedades cooperativas (ley 20337) y por el
representante legal y un miembro del órgano de administración designado al efecto, si
se trata de asociaciones civiles o sucursales de sociedades constituidas en el
extranjero, según el caso. Cuando se trate de obligaciones escriturales, los datos
indicados en los puntos a) y h), deben ser transcriptos en los comprobantes de
apertura y constancias de saldo.
También se exige la publicación de un aviso en el Boletín Oficial por un día que
contenga:
a) Fecha de las asambleas y reunión del órgano de administración en su caso,
en que se haya decidido el empréstito y sus condiciones de emisión;
b) La denominación de la emisora, domicilio, fecha y lugar de constitución,
duración y los datos de su inscripción en el Registro Público de Comercio u organismo
correspondiente;
c) El objeto social y la actividad principal desarrollada a la época de la emisión;
d) El capital social y el patrimonio neto de la emisora;
e) El monto del empréstito y la moneda en que se emite;
f) El monto de las obligaciones negociables o debentures emitidos con
anterioridad, así como el de las deudas con privilegios o garantías que la emisora
tenga contraídas al tiempo de la emisión;
g) La naturaleza de la garantía;
h) Las condiciones de amortización;
i) La fórmula de actualización del capital en su caso, tipo y época del pago del
interés;
j) Si fueren convertibles en acciones la fórmula de conversión, así como las de
reajuste en caso de corresponder y la parte pertinente de las decisiones de los
órganos de gobierno y de administración en su caso, referentes a la emisión.

119
7.- Emisión con prima. Adquisición por la sociedad. Amortización.
Sindicación de acciones. Aportes irrevocables. Infracapitalización.-
Se denomina prima de emisión a la diferencia que surge entre el valor nominal
de las acciones y el precio de colocación de las nuevas acciones cuando el precio
pagado por ellas es superior al valor nominal. Es decir, responde al resultado del valor
nominal de una acción y el mayor precio abonado en exceso por aquellas.
A fin de equiparar la situación de los nuevos accionistas con la de los antiguos
en relación al patrimonio de la sociedad antes del aumento de capital el artículo 202 de
la ley 19550 autoriza la emisión con prima. Ella tiene por objeto es mantener a los
accionistas en el mismo estado imponiendo a los suscriptores nuevos un cargo mayor
denominado prima. Se trata de compensar la diferencia entre aquellos que vienen
llevando adelante la sociedad y los que se incorporan a una empresa en
funcionamiento. La emisión con prima es facultativa aunque se ha resuelto su
obligatoriedad45 ya que no hacerlo puede significar una forma de enriquecer a los
nuevos suscriptores en perjuicio de los anteriores.
Por su parte, la emisión bajo par, esto es por debajo de su valor nominal está
prohibida por el referido artículo. Se procura proteger la intangibilidad del capital y a
los terceros.

La adquisición de sus acciones por la sociedad como principio general no


está permitida ya que contradeciría la naturaleza del contrato societario y alteraría el
principio de la intangibilidad del capital social. Empero, la ley lo admite en ciertos
casos particulares (artículo 220). Ellos son:
1º) Para cancelarlas y previo acuerdo de reducción del capital;
2º) Excepcionalmente, con ganancias realizadas y líquidas o reservas libres,
cuando estuvieren completamente integradas y para evitar un daño grave, lo que será
justificado en la próxima asamblea ordinaria;
3º) Por integrar el haber de un establecimiento que adquiere o de una sociedad
que incorpore.
En los supuestos 2º y 3º el directorio deberá enajenarlas dentro del término de
un año de adquiridas, salvo que la asamblea lo prorrogue otorgando derecho de
preferencia. Nada impide su distribución entre los accionistas proporcionalmente a sus
tenencias.

45
CNCom. Sala B, 19/05/97 “Laurie, Jorge A C/ Ponieman Hnos. S.A. S/ Sumario”

120
Los derechos de esas acciones adquiridas por la sociedad quedan suspendidos
hasta su enajenación o distribución y no se computan para el quórum o las mayorías
en las asambleas.
Fuera de los supuestos antes expresados la adquisición de acciones por parte
de la sociedad resulta de nulidad absoluta.

La amortización de acciones es un procedimiento muy poco utilizado que


podría asimilarse al de la compra de acciones por la misma sociedad. Se trata de la
cancelación total o parcial de acciones la que se divide su capital social para adecuarlo
al real patrimonio de la empresa. No implica reducción del capital y puede efectuarse
con ganancias líquidas y realizadas. Con este procedimiento se intenta evitar el
reembolso de todo el capital al momento de la la liquidación de la sociedad sino
durante su existencia y en forma paulatina. Conforme nuestra ley de sociedades, “el
estatuto puede autorizar la amortización total o parcial de acciones integradas, con
ganancias realizadas y líquidas, con los siguientes recaudos:
1º) Resolución previa de la asamblea que fije el justo precio y asegure la
igualdad de los accionistas;
2º) Cuando se realice por sorteo, se practicará ante la autoridad de contralor o
escribano de registro, se publicará su resultado y se inscribirá en los registros;
3º) Si las acciones son amortizadas en parte, se asentará en los títulos o en las
cuentas de acciones escriturales. Si la amortización es total se anularán,
reemplazándose por bonos de goce o inscripciones en cuenta con el mismo efecto”.
La sindicación de acciones se trata de un contrato de los denominados “para-
societarios” por medio del cual ciertos socios acuerdan votar den las asambleas de
accionistas en un determinado e idéntico modo, inhibiéndose de disponer sus títulos
durante determinado período, con el objeto de mantener cierta política de gobierno y/o
administración social. No se encuentra previsto por nuestra ley y, por lo tanto, no se
encuentra prohibido. La jursiprudencia lo ha admitido con reservas ya que condiciona
el carácter deliberativo que se le exige a la asamblea.
Uno de los problemas que genera la sindicación de acciones es su plazo de
duración. Limitarlo a una sola asamblea no parece razonable ya que perdería su
sentido orientador de política de gestión. A su vez, no ponerle límite temporal puede
resultar excesivo por lo que resulta razonable acotarlo a un período determinado. La

121
jurisprudencia ha declarado reiteradamente su inoponibilidad a la sociedad46 y
creemos que tampoco debe aplicarse a los herederos del socio.

Los aportes irrevocables a cuenta de futuras emisiones son de práctica en la


actividad societaria actual, no habiendo llegado a ser legislados. Se trata de la
búsqueda de obtención de fondos que no se incorporan directamente a la sociedad
aunque se imputan a aportes que se capitalizarán en el futuro. Son de carácter
irrevocables a fin de evitar que el dador pueda reclamarlos antes del aumento de
capital. O sea que son irretractables.
Su naturaleza ha sido discutida, para algunos es simplemente un mutuo47 para
otros es una forma legítima de aumento de capital48.

La infracapitalización es considerada como una relación insuficiente entre el


capital y el objeto social en forma general. Ella puede ser originaria, o sea existente al
momento de constituirse la sociedad, o derivada que es la nacida posteriormente.
A su vez, se la ha clasificado como sustancial o material cuando los socios no
proveen de los recursos necesarios para el cumplimiento de la evolución negocial,
mientras que la nominal es aquella en la que los accionistas sólo cubren los créditos y
o préstamos.
La infracapitalización material se refiere generalmente a la extensión de
responsabilidad de la sociedad a los socios como expresión de la vulneración del
deber general que tienen de mantener una capitalización adecuada (deber que tiene
sustento normativo en el artículo 2 de la LGS)49, en el entendimiento de que cuando
no han capitalizado adecuadamente a la sociedad, no pueden alegar, frente a la
reclamación de terceros, la exclusión de una responsabilidad personal. Es decir, la
subcapitalización material alude a una responsabilidad por lesión del interés de
aquellos que han entrado en relación con la sociedad y que ven insatisfechos sus
créditos a causa de la insuficiencia patrimonial derivada de no haber mantenido los
socios una estructura de capital con entidad adecuada para soportar la actividad o
inversión efectivamente realizada por el ente.

46
CNCom., Sala C, 227=9/82 “Sanchez, Caros C/ Banco de Avellandeda S.A. entre otros.
47
Nissen, R. op. cit. Pag. 447.
48
CNCom, Sala D, 15/6/95 “IGJ c/ AhorroCoop. S.A. para fines determinados”; Ídem Sala C, A y Otros.
49
Manóvil, R., "Grupos de sociedades", Buenos Aires, 1998, p. 1084

122
A tal extensión de responsabilidad de las deudas sociales hacia los socios se
llega a través de la desestimación de la personalidad jurídica de la sociedad
subcapitalizada. 50
En situación de quiebra social la infracapitalización material puede justificar la
promoción de las acciones de responsabilidad societaria o concursal. 51

50
CNCom, Sala F., in re "Victor Carballude SRL s/ quiebra s/ incidente de inoponibilidad de
la persona jurídica", del 13/05/04, LL 2014-F, p. 381; Cabanellas de las Cuevas, G., "Derecho
Societario - Parte General, Buenos Aires, 1994, t. 3 [la personalidad jurídica societaria], p. 360
y ss., n° 30; Roitman, H., "Ley de sociedades comerciales, comentada y anotada", Buenos
Aires, 2006, t. I, p. 240; Manóvil, R., "Grupos de sociedades", Buenos Aires, 1998, p. 1087;
Ramírez Bosco, L., "Responsabilidad por infracapitalización societaria", Buenos Aires, 2004, p.
80, n° 11 "a"; Proietti, D., "La infracapitalización y la teoría del corrimiento del velo societario
para responsabilizar a socios y accionistas", LL Suplemento Actualidad del 29/9/11; Junyent
Bas, F., "Infracapitalización societaria - responsabilidad de administradores y socios", LL 2009-
C, p. 1045; Rovira, A., Responsabilidad por insolvencia y capital social, en la obra 'Empresa en
Crisis' [dirigida por el mismo autor], Buenos Aires, 2005, p. 351
51
(CNCom, Sala D, in re "Conix SA s/ quiebra c/ Edixer SA y otro s/ ordinario", del 16/03/09, del voto del
Dr. Heredia; ídem "Instituto Italo Argentino de Seguros Generales SA c/ Giorgetti, Héctor Norberto y otros
s/ ordinario", del 04/12/13, del voto del Dr. Heredia).

123
124
CAPITULO VII
1.- Órganos de la sociedad anónima. Directorio. Requisitos. Sistema de
elección. El voto acumulativo.-
La sociedad anónima es la forma más compleja de organización que surge de la
ley 19550. En ella pueden distinguirse los tres órganos que la componen. Ellos son:
La asamblea, órgano de gobierno.
El directorio, órgano de administración.
La sindicatura o el Consejo de Vigilancia, órganos de fiscalización.
El Directorio es un órgano permanente que tiene a su cargo la administración
de la sociedad anónima. Está compuesto por uno o más directores, ellos son
designados por la asamblea de accionistas o el consejo de vigilancia, en caso de así
preverlo expresamente el estatuto.
En los casos de la llamadas sociedades abiertas, que se encuentran previstas en
el artículo 299 de la LGS (salvo en las previstas en el inciso 7), el directorio se
integrará por lo menos con tres directores.
Si se faculta a la asamblea de accionistas para determinar el número de
directores, el estatuto especificará el número mínimo y máximo permitido.
Los directores duran en su cargo el término que establezca el estatuto el que no
se puede exceder por más de tres ejercicios salvo en el caso que la elección la efectúe
el Consejo de Vigilancia en que el que podrán ser electos hasta por cinco ejercicios.
En caso de silencio del estatuto, se entiende que el término previsto es el máximo
autorizado. La designación es revocable no pudiendo suprimirse o restringirse tal
facultad. No obstante el director permanecerá en su cargo hasta ser reemplazado. El
estatuto podrá establecer la elección de suplentes para subsanar la falta de los
directores por cualquier causa. Esta previsión es obligatoria en las sociedades que
prescinden de sindicatura.
La elección puede efectuarse por categoría de acciones. En ese caso cada
director o directores serán elegidos en representación de cada tipo de acciones siendo
el estatuto que definirá la forma de hacerlo.
La renuncia del director debe ser aceptada por el directorio en la primera reunión
que celebre después de presentada siempre que no afectare su funcionamiento
regular y no fuere dolosa o intempestiva, lo que deberá constar en el acta pertinente.

125
De lo contrario, el renunciante debe continuar en funciones hasta tanto la próxima
asamblea se pronuncie (artículo 259 de la LGS).
En caso de vacancia, los síndicos designarán el reemplazante hasta la reunión
de la próxima asamblea, si el estatuto no prevé otra forma de nombramiento (artículo
258 de la LGS).
El estatuto debe reglamentar la constitución y funcionamiento del directorio. El
quórum no podrá ser inferior a la mayoría absoluta de sus integrantes.
Para ser director no se requiere ser accionista. El estatuto establecerá la
garantía que deberá prestar para cubrir su eventual responsabilidad. La absoluta de
los directores deben tener domicilio real y constituir un domicilio especial en la
República, donde serán válidas las notificaciones que se les efectúen con motivo del
ejercicio de sus funciones, incluyéndose las relativas a la acción de responsabilidad.
Por su parte no pueden ser directores ni gerentes: 1º) Quienes no pueden ejercer el
comercio; 2º) Los fallidos por quiebra culpable o fraudulenta hasta diez años después
de su rehabilitación, los fallidos por quiebra casual o los concursados hasta cinco años
después de su rehabilitación; los directores y administradores de sociedad cuya
conducta se calificare de culpable o fraudulenta, hasta diez años después de su
rehabilitación. 3º) Los condenados con accesoria de inhabilitación de ejercer cargos
públicos; los condenados por hurto, robo, defraudación, cohecho, emisión de cheques
sin fondos y delitos contra la fe pública; los condenados por delitos cometidos en la
constitución, funcionamiento y liquidación de sociedades. En todos los casos hasta
después de diez años de cumplida la condena. 4º) Los funcionarios de la
administración pública cuyo desempeño se relacione con el objeto de la sociedad,
hasta dos años del cese de sus funciones.
El directorio o en su defecto el síndico de oficio o a pedido de accionista con
motivo fundado puede convocar asamblea para la remoción de quienes se encuentren
entre las prohibiciones e incompatibilidades referidas, ella debe celebrarse dentro de
los cuarenta días de peticionada. En caso que la asamblea rechace la remoción,
cualquier socio, director o el síndico podrán accionar judicialmente para requerir la
remoción.

El sistema de elección del voto acumulativo (o acumulación de votos) tiene


por finalidad posibilitar que los socios minoritarios de la sociedad anónima designen -

126
o tengan la posibilidad de designar- algunos de sus candidatos en los órganos
colegiados de la misma (directorio y consejo de vigilancia).
El sistema de voto acumulativo lo pueden ejercer los accionistas, esté o no
previsto en el estatuto. En tal caso, los accionistas deben notificar fehacientemente a
la sociedad su deseo de votar acumulativamente con una anticipación no menor de
tres días hábiles a la celebración de la asamblea. Esta notificación habilita a los
restantes accionistas para utilizar dicho sistema sin obligar al accionista que la efectuó,
quien puede optar hasta el momento mismo de emitir sus votos.
El voto acumulativo posibilita a las minorías "la designación", lo cual no implica
de ninguna manera la seguridad de la obtención de tal resultado, ya que debe tratarse
de minoría suficiente y que distribuya correctamente sus votos. El resultado de la
elección es uno sólo, no hay una elección por voto acumulativo y otra por voto
ordinario o plural.
El estatuto no puede prohibir, ni dificultar el ejercicio del voto acumulativo. Las
decisiones asamblearias que dificulten o impidan dicho ejercicio podrán ser
impugnadas.
En principio es conveniente dejar señalados los siguientes criterios básicos del
sistema:
1) Es un procedimiento legalmente establecido que permite que la minoría
obtenga participación en los órganos societarios (Directorio, Artículo 263; Consejo de
Vigilancia, Artículo 280, de la LGS), condicionado a que dicha minoría tenga una
participación suficiente como para que los candidatos votados por ella
acumulativamente, superen el número de los votos obtenidos por aquellos otros
apoyados por quienes votan por el sistema ordinario o plural.
El cumplimiento de la mencionada condición, permite que la minoría que acceda
a designar un representante en el órgano.
2) El sistema de elección en análisis tiene la particularidad de ser un
procedimiento complejo, inescindiblemente compuesto por dos sistemas de votación,
el ordinario o plural (donde cada accionista vota con los que le corresponden a su
participación – arte 262 de la LGS) y el de votación acumulativa, que funcionan dentro
de un mismo acto, artículo 263 de la LGS.
Así, la mayoría que utiliza el sistema de votación ordinaria o plural cubrirá, como
mínimo, las dos terceras partes de las vacantes, mientras que la minoría que está

127
utilizando el sistema de votación acumulativa podrá cubrir, como máximo el
equivalente a una tercera parte de las plazas.
Entonces, cuando el artículo 280 de la LGS establece que para la designación
de los miembros del Consejo de Vigilancia, necesariamente integrado por un número
mínimo de tres y un número máximo de quince miembros, debe realizarse por la
asamblea utilizando los procedimientos de elección regulados por los artículos 262
(Elección por categorías) o 263 (Elección por acumulación de votos), para el último de
los citados, por aplicación del mencionado.
3) El resultado de la votación en este sistema de elección será computado por
persona.
Los candidatos votados por el sistema ordinario o plural para ser elegidos,
individualmente, deberán obtener la mayoría absoluta de votos presentes en la
asamblea y los candidatos -también individualmente considerados- votados
acumulativamente deberán superar el número de votos obtenido por aquellos (Inc. 8°
del artículo 263, LGS).
Si los candidatos votados acumulativamente no superan el número de sufragios
obtenido por los candidatos propuestos por el sistema ordinario para la totalidad de las
vacantes en el órgano, las mismas serán íntegramente cubiertas por estos.
El procedimiento para el voto acumulativo es el siguiente:
Los accionistas tienen derecho a elegir hasta un tercio de las vacantes a llenar
en el directorio por el sistema de voto acumulativo.
El estatuto no puede derogar este derecho, ni reglamentarlo de manera que
dificulte su ejercicio; pero se excluye en el supuesto previsto en el artículo 262 (cuando
la sociedad tiene emitidas distintas clases de acciones).
El directorio no podrá renovarse en forma parcial o escalonada, si de tal manera
se impide el ejercicio del voto acumulativo.
Para el ejercicio de este derecho se procederá de la siguiente forma:
El accionista que desee votar acumulativamente deberá notificarlo a la sociedad
con anticipación no menor de tres días hábiles a la celebración de la asamblea,
individualizando las acciones con que se ejercerá el derecho y, si fuesen al portador,
depositando los títulos o el certificado o constancia del banco o institución autorizada
(si fueran acciones escriturales).

128
Cumplidos tales requisitos aunque sea por un solo accionista, todos quedan
habilitados para votar por este sistema (o sea el socio habilitó la vía para votar
acumulativamente).
El día de la asamblea en que se elijan directores, el presidente de la asamblea
debe informar a los accionistas presentes que todos se encuentran facultados para
votar acumulativamente, hayan o no formulado la notificación (ya está habilitada la
vía).
En este caso, antes de la votación se informará públicamente el número de
votos que corresponde a cada accionista presente.
Cada accionista que decida votar acumulativamente tendrá un número de votos
igual al que resulte de multiplicar los que normalmente le hubieren correspondido por
el número de directores a elegir. O sea, que para la elección las acciones se
convierten en votos, por ejemplo: si tengo tres acciones y son 9 los directores a elegir
multiplico 3 acciones X 9 cargos y tengo 27 votos.
Estos votos puedo distribuirlos o acumularlos en un número de candidatos que
no exceda del tercio de las vacantes a llenar; (en el ejemplo en tres directores como
máximo).
Hay que tomar en cuenta que los accionistas que voten por el sistema ordinario
o plural y los que voten acumulativamente competirán en la elección del tercio de las
vacantes a llenar, aplicándose a los dos tercios restantes el sistema ordinario o plural
de votación.
Los accionistas que no voten acumulativamente lo harán por la totalidad de las
vacantes a cubrir, otorgando a cada uno de los candidatos la totalidad de votos que les
corresponde conforme a sus acciones con derecho a voto.
Ningún accionista podrá votar —dividiendo al efecto sus acciones— en parte
acumulativamente y en parte en forma ordinaria o plural. A su vez, todos los
accionistas pueden variar el procedimiento o sistema de votación, antes de la emisión
del voto, inclusive los que notificaron su voluntad de votar acumulativamente y
cumplieron los recaudos al efecto. Ello significa que el que notificó que iba a votar
acumulativamente puede decidir no hacerlo antes de la votación, pero dejó habilitada
la vía para que el resto pueda hacerlo.
Respecto del resultado de la votación será computado por persona. Solo se
considerarán electos los candidatos votados por el sistema ordinario o plural si
reúnen la mayoría absoluta de los votos presentes; y los candidatos votados

129
acumulativamente que obtengan mayor número de votos, superando a los obtenidos
por el sistema ordinario, hasta completar la tercera parte de las vacantes.
En caso de empate entre dos o más candidatos votados por el mismo sistema,
se procederá a una nueva votación en la que participarán solamente los accionistas
que votaron por dicho sistema. En caso de empate entre candidatos votados
acumulativamente, en la nueva elección no votarán los accionistas que -dentro del
sistema- ya obtuvieron la elección de sus postulados.
Conforme la ley, el directorio debe reunirse al menos, una vez cada tres meses,
salvo que el estatuto exigiere mayor número de reuniones, sin perjuicio de las que se
pudieren celebrar por pedido de cualquier director. La convocatoria será hecha, en
éste último caso, por el presidente para reunirse dentro del quinto día de recibido el
pedido. En su defecto, podrá convocarla cualquiera de los directores. La convocatoria
deberá indicar los temas a tratar.
El estatuto podrá establecer la remuneración del directorio y del consejo de
vigilancia; en su defecto, la fijará la asamblea o el consejo de vigilancia en su caso. El
monto máximo de las retribuciones que por todo concepto puedan percibir los
miembros del directorio y del consejo de vigilancia en su caso, incluidos sueldos y
otras remuneraciones por el desempeño de funciones técnico-administrativas de
carácter permanente, no podrán exceder del veinticinco por ciento de las ganancias.
Esa suma no podrá exceder el cinco por ciento cuando no se distribuyan dividendos a
los accionistas, y se incrementará proporcionalmente a la distribución, hasta alcanzar
aquel límite cuando se reparta el total de las ganancias. A tales efectos no se computa
la reducción en la distribución de dividendos, resultante de deducir las retribuciones
del Directorio y del Consejo de Vigilancia. Estos límites pueden excederse cuando
fuesen acordadas por asamblea y en razón de comisiones especiales o de funciones
técnico administrativas por parte de uno o más directores, frente a lo reducido o a la
inexistencia de ganancias.

La representación de la sociedad la ejerce el presidente del directorio el que


es elegido por mayoría de ellos o por designación directa del estatuto o asamblea. Sin
perjuicio de lo cual, el estatuto puede autorizar la actuación de uno o más directores.

El estatuto puede prever un comité ejecutivo que estará integrado por


directores. Su función es realizar únicamente la gestión de los negocios ordinarios. Su

130
actuación es controlada por el directorio. Su existencia no exime de las
responsabilidades a los directores.

A su vez, el directorio puede designar gerentes generales o especiales, sean


directores o no, revocables libremente, en quienes puede delegar las funciones
ejecutivas de la administración. Responden ante la sociedad y los terceros por el
desempeño de su cargo en la misma extensión y forma que los directores. Su
designación no excluye la responsabilidad de los directores.

Respecto a la responsabilidad de los directores ella es solidaria y personal.


Sus parámetros se encuentran fijados por el artículo 274 de la ley 19550. En tal
sentido y, en concordancia con las normas generales ya examinadas para las demás
sociedades, responden por culpa grave o dolo abuso de sus facultades en el ejercicio
de su función. Así, deben cumplir con la ley, el estatuto, reglamento y actuar con la
diligencia de un buen hombre de negocios. Esto es, actuar tal como lo harían en sus
propios asuntos.
En caso de un directorio plural, para el supuesto de que hayan actuado en
distribución de áreas o tareas, no responderán por aquellos donde no participaron.
Empero, en las resoluciones en las que no tuvieron intervención o estuvieron en
desacuerdo, deberán hacerlo saber al órgano de fiscalización bajo apercibimiento de
responder en idéntica forma que los demás integrantes del cuerpo. En tal sentido el
artículo 274 establece en su parte pertinente: “… la imputación de responsabilidad se
hará atendiendo a la actuación individual cuando se hubieren asignado funciones en
forma personal de acuerdo con lo establecido en el estatuto, el reglamento o decisión
asamblearia. La decisión de la asamblea y la designación de las personas que han de
desempeñar las funciones deben ser inscriptas el Registro Público de Comercio como
requisito para la aplicación de lo dispuesto en este párrafo.” La responsabilidad podrá
imputarse individualmente cuando se hubieren dividido personalmente las funciones
entre los directores, siempre que la distribución de funciones y la designación del
director hayan sido inscriptas.
Como dijéramos, queda exento de responsabilidad el director que participó en la
deliberación o resolución o que la conoció, si deja constancia escrita de su protesta y
diera noticia al síndico antes que su responsabilidad se denuncie al directorio, al
síndico, a la asamblea, a la autoridad competente, o se ejerza la acción judicial.

131
(artículo 274 LGS) Para el caso que el director haya participado en las deliberaciones
o resoluciones de la asamblea y estuviese en desacuerdo, deberá formalizar su
protesta por cualquier medio fehaciente, además de dar aviso al Síndico o al Consejo
de Vigilancia en su caso. Por otro lado, para el caso que el director no hubiese tomado
parte en dichas deliberaciones, nos encontramos antes dos problemáticas: (i) el
director no intervino pero llegó a su conocimiento la decisión, la cual deberá ser
protestada en la primera reunión de directorio siguiente, y denunciada de forma
pertinente ante el Síndico o el Consejo de Vigilancia mediante constancia escrita,
como única posibilidad de eximirse de los actos; y (ii) la falta de participación del
director en la deliberación no lo aparta de la causal de responsabilidad puesto que su
inasistencia podría encontrarse dentro de una serie de maniobras fraudulentas, o
simplemente el conocimiento de lesivas al interés social, y aquel que ejerza esta
hipótesis contará con amplios medios probatorios para aclarar dicha circunstancia.

4.- Las asambleas. Clases. Convocatoria. Supuestos especiales. Ejercicio


del receso. Problemática jurídico-contable. Nulidad de asambleas. Ejercicio de la
acción. Medidas precautorias.-
La asamblea es el órgano de gobierno de la sociedad anónima, es la forma de
expresar su voluntad social. No es un órgano permanente, esto quiere decir que no
funciona ininterrumpidamente, y no puede “autoconvocarse”.
La simple reunión de socios no es una asamblea, ésta debe ser convocada y
funcionar conforme los requisitos que dispone el estatuto y la ley para ser válida y sus
decisiones vinculantes incluso para los que votaron en contra, se abstuvieron n de
hacerlo o se encontraban ausentes.
Se trata de un órgano deliberativo, las cuestiones que le son sometidas a su
consideración deben ser discutidas y luego votadas. Puede tratar sólo los temas para
los cuales fue citada conforme la convocatoria legal y oportunamente realizada.
Las facultades de la asamblea son indelegables y no pueden ser suplidas por
otros órganos sociales.52 A la inversa la asamblea no puede invadir esferas reservadas
a otros órganos ya que ello genera nulidades absolutas, inconfirmables e
imprescriptibles.53

52
CNCom, Sala B, 17/11/97, “Escabany C/ Invictus S.A. S/ Medida Precautoria”
53
Otaegui, Administración Societaria, 1979 p. 297.

132
Pueden clasificarse en Asamblea Ordinara y Extraordinaria.
Su distinción corresponde a los asuntos que cada una puede abordar. Así
conforme el artículo 234 de la ley 19550 las asambleas ordinarias deben tratar los
asuntos relativos a:
1) Balance general, estado de los resultados, distribución de ganancias, memoria
e informe del síndico y toda otra medida relativa a la gestión de la sociedad que le
competa resolver conforme a la ley y el estatuto o que sometan a su decisión el
directorio, el consejo de vigilancia o los síndicos;
2) Designación y remoción de directores y síndicos miembros del consejo de
vigilancia y fijación de su retribución;
3) Responsabilidad de los directores y síndicos y miembros del consejo de
vigilancia;
4) Aumentos del capital inferiores al quíntuplo.
Mientras que conforme el artículo 235 corresponden a las asambleas
extraordinarias “todos los asuntos que no sean de competencia de la asamblea
ordinaria, la modificación del estatuto y en especial:
1º) Aumento de capital, salvo el supuesto del artículo 188. Sólo podrá
delegar en el directorio la época de la emisión, forma y condiciones de
pago;
2º) Reducción y reintegro del capital;
3º) Rescate, reembolso y amortización de acciones;
4º) Fusión, transformación y disolución de la sociedad; nombramiento,
remoción y retribución de los liquidadores; escisión; consideración de las
cuentas y de los demás asuntos relacionados con la gestión de éstos en
la liquidación social, que deban ser objeto de resolución aprobatoria de
carácter definitivo;
5º) Limitación o suspensión del derecho de preferencia en la suscripción
de nuevas acciones conforme al artículo 197;
6º) Emisión de debentures y su conversión en acciones;
7º) Emisión de bonos.”
También pueden clasificarse en Generales o universales y Especiales.
Las Generales son aquellas en las que participan deliberan y votan todos los
accionistas, mientras que las especiales sólo lo hacen cierta clase de accionistas en el
supuesto que existieran categorías de acciones creadas por el estatuto.

133
Las asambleas unánimes son aquellas que no fueron convocadas por edictos
pero que resultan válidas toda vez que comparecen la totalidad de los accionistas y
resuelven disidencias cada uno de los puntos tratados. Estan prevista en el último
párrafo del artículo 237 de la ley 19550 y son muy habituales en las sociedades
anónimas cerradas o familiares. Debemos decir que el requisito de que las decisiones
sean unánimes aparece como excesivo cuando han concurrido y participado de la
asamblea la totalidad de los accionistas. La garantía de publicidad se encuentra
cumplida toda vez que todos los socios se encuentran presentes, ergo, anoticiados.
Respecto de la Convocatoria, tanto las asambleas ordinarias como las
extraordinarias son convocadas por el directorio o el síndico en su defecto o lo juzguen
necesario, o cuando lo requieran los socios que representen por lo menos el cinco por
ciento del capital social, el estatuto puede establecer un porcentaje menor. Por último
si no lo hicieran ni directorio ni síndico la podrá efectuar la autoridad de control o
solicitarse judicialmente.
Cuando sean convocadas a pedido de los accionistas, estos deben indicar los
temas a tratar debiendo el directorio o síndico convocarla dentro de los cuarenta días
de recibida la petición.
La ley prevé una primera convocatoria la que en caso de fracasar por falta de
quórum suficiente, obligará a una segunda convocatoria con uno menor. El quórum es
la cantidad de accionistas y capital representado mínimo necesario para para poder
sesionar la asamblea válidamente.
La convocatoria será publicada durante cinco días, con diez de anticipación,
por lo menos y no más de treinta, en el diario de publicaciones legales. Además, para
las sociedades a que se refiere el artículo 299, en uno de los diarios de mayor
circulación general de la República. La publicación debe contener:
1.-El carácter de la asamblea, si es ordinaria o extraordinaria.
2.- Fecha, hora y lugar de reunión. Deben reunirse en la sede o en el lugar que
corresponda a jurisdicción del domicilio social.
3.- Orden del día. Es esencial ya que sólo (salvo unanimidad de quórum y de
votación) serán los únicos temas que se podrán tatar.
4.- Los recaudos especiales exigidos por el estatuto para la concurrencia de los
accionistas. Por ejemplo, dónde y cómo se deberán depositar las acciones, etc.
La asamblea en segunda convocatoria debe realizarse en virtud de
haber fracasado la primera deberá celebrarse dentro de los treinta días

134
siguientes, y las publicaciones se harán por tres días con ocho de anticipación
como mínimo.
A los fines de simplificar y abaratar las publicaciones, el estatuto puede
autorizar ambas convocatorias simultáneamente, excepto para las sociedades
que hacen oferta pública de sus acciones, en las que esta facultad queda
limitada a la asamblea ordinaria.
En el caso de asambleas convocadas en forma simultánea, ella puede ser
citada para celebrarse hasta el mismo día, en tal caso deberá serlo con un
intervalo no inferior a una hora de la fijada para la primera.
En cuanto al desarrollo de la asamblea el artículo 238 de la ley 19550,
impone a los accionistas el deber de depositar en la sociedad sus acciones o
un certificado de depósito o constancia de las cuentas de acciones escriturales,
librado al efecto por un banco, caja de valores u otra institución autorizada, para
su registro en el libro de asistencia a las asambleas, con no menos de tres días
hábiles de anticipación al de la fecha fijada. La sociedad les entregará los
comprobantes necesarios de recibo, que servirán para la admisión a la
asamblea. Tal obligación tiene como fundamento determinar quiénes son los
que participarán efectivamente y garantizar su titularidad.
En consecuencia, las acciones quedan indisponibles hasta después de
realizada la asamblea, excepto en el caso de cancelación del depósito.
“Quien sin ser accionista invoque a los derechos que confiere un
certificado o constancia que le atribuye tal calidad, responderá por los daños y
perjuicios que se irroguen a la sociedad emisora, socios y terceros; la
indemnización en ningún caso será inferior al valor real de las acciones que
haya invocado, al momento de la convocatoria de la asamblea. El banco o la
institución autorizada responderá por la existencia de las acciones ante la
sociedad emisora, socios o terceros, en la medida de los perjuicios
efectivamente irrogados” (artículo 238 de la LGS). A su vez, cualquier
accionista o la autoridad de contralor pueden requerir a la institución encargada
del registro de acciones o a su depositario que comprueben la existencia de las
misma en caso que los certificados de depósito o constancia de acciones
escriturales no especifiquen su numeración y la de los títulos que representa.
En igual sentido, se exceptúa del referido depósito de acciones a los
titulares de acciones nominativas o escriturales cuyo registro sea llevado por la

135
propia sociedad, pero deben comunicar a la sociedad su concurrencia para que
se los inscriba en el libro de asistencia dentro del mismo término.
La sociedad está obligada a llevar un Libro de asistencia a las
Asambleas, el que deberá ser firmado y donde constarán los nombres, los
domicilios, documentos de identidad y número de votos que les corresponda.
Los accionistas pueden hacerse representar por mandatarios en las
asambleas. No pueden serlo los directores, los síndicos, los integrantes del
consejo de vigilancia, los gerentes y demás empleados de la sociedad.
El mandato puede instrumentarse en forma privada, con la firma
certificada de manera judicial, notarial o bancaria, salvo disposición en contrario
del estatuto.
Para dar inicio a la asamblea resulta necesario constatar que se ha
arribado a la cantidad de presentes necesarios para sesionar válidamente. la
asamblea ordinaria en primera convocatoria, requiere la presencia de
accionistas que representen la mayoría de las acciones con derecho a voto.
Mientras que en la segunda convocatoria la asamblea se considerará
constituida cualquiera sea el número de esas acciones presentes.
En el caso de las asambleas extraordinarias, dada la importancia o
excepcionalidad de los temas a tratarse, se requiere un quórum mayor. Así, en
primera convocatoria se requiere la presencia de accionistas que representen el
sesenta por ciento de las acciones con derecho a voto, si el estatuto no exige
quórum mayor, mientras que en la segunda será de un treinta por ciento salvo
que el estatuto fije quórum mayor o menor.
Su desarrollo será presidido por el Presidente del Directorio, salvo que
fuera convocada judicialmente o por lo autoridad de contralor, caso en el que
será el funcionario que ellos designen.
Los directores, los síndicos y los gerentes generales tienen derecho y
obligación de asistir con voz a todas las asambleas. Sólo tendrán voto en la
medida que les corresponda como accionistas, con las limitaciones relativas a
su incompatibilidad. En tal sentido tanto ellos como los miembros del Consejo
de Vigilancia no pueden votar en las decisiones vinculadas con la aprobación
de sus actos de gestión. Tampoco lo pueden hacer en las resoluciones
atinentes a su responsabilidad o remoción con causa (artículo 241, LGS). Se
deben tratar los puntos incluidos en el orden del día bajo pena de nulidad. Ello

136
salvo las excepciones previstas en el artículo 246, esto es, pueden tratarse
válidamente aunque no hayan sido incluidas en el orden del día, los siguientes
supuestos: 1º) Si estuviere presente la totalidad del capital y la decisión se
adopte por unanimidad de las acciones con derecho a voto; 2º) el tratamiento
de la responsabilidad de los directores, síndicos y consejo de vigilancia que
surja del tratamiento de su gestión o de su remoción; 3º) La elección de los
encargados de suscribir el acta.
Las resoluciones son tomadas por mayoría absoluta de votos presentes
que puedan expedirse respecto del tema en tratamiento, salvo que se haya
establecido una mayor.
El accionista o su representante que en una operación determinada tenga
por cuenta propia o ajena un interés contrario al de la sociedad, tiene obligación
de abstenerse de votar los acuerdos relativos a aquélla. En su caso responderá
por los daños que su votación genere sin su voto no se hubiera logrado la
mayoría necesaria para una decisión válida.

Para el caso de ciertos supuestos especiales la ley prevé que no sea


aplicable el voto plural. Ello cuando tratare de la transformación, prórroga o
reconducción, excepto en las sociedades que hacen oferta pública o cotización
de sus acciones; de la disolución anticipada de la sociedad; de la transferencia
del domicilio al extranjero, del cambio fundamental del objeto y de la
reintegración total o parcial del capital.
Esta limitación no se aplica para resolver la fusión y la escisión, salvo
respecto de la sociedad incorporante que se regirá por las normas sobre
aumento de capital.
En todos los supuestos referidos, los accionista disconformes poseen el
derecho de receso, esto es de retirarse válidamente de la sociedad. Sólo se
exceptúan de esa regla los accionistas de la sociedad incorporante en fusión y
en la escisión.
A su vez, también obtienen derecho de receso quienes se opusieron al
aumento de capital de más del quíntuplo y que importen un desembolso del
socio, de retiro voluntario en la oferta pública o de continuidad de la sociedad
cuando la autoridad retire la autorización para funcional y ésta es requerida en
función de su objeto (v.g. las sociedades financieras).

137
Tal derecho de receso no es aplicable las sociedades que hacen ofertas
públicas de sus acciones o se hallan autorizadas para la cotización de las
mismas en los casos de fusión o de escisión si las acciones que deben recibir
en su consecuencia estuviesen admitidas a la oferta pública o para la
cotización, según el caso. Podrán ejercerlo si la inscripción bajos dichos
regímenes fuese desistida o denegada.
El derecho de receso puede ser ejercido por los accionistas presentes
que votaron en contra la decisión en cuestión y dentro de los cinco días. Por su
parte también pueden receder los socios ausentes que lo acrediten, dentro de
los quince días de la clausura de la asamblea.
Es nula cualquier disposición que excluya o agrave el ejercicio del
derecho de receso.
El derecho de receso y las acciones emergentes caducan si la resolución
que los origina es revocada por asamblea celebrada dentro de los sesenta días
de vencido el plazo para su ejercicio por los ausentes; en este caso, los
recedentes readquieren sin más el ejercicio de sus derechos retroactivamente
al momento en que notificaron el receso.
En cuanto al reintegro del valor de los aportes de los accionistas que
receden es el resultante del último balance realizado o que deba realizarse en
cumplimiento de normas legales o reglamentarias.
El mismo debe ser abonado dentro del año de la clausura de la asamblea
que originó el receso, salvo los casos de retiro voluntario, desistimiento o
denegatoria de la oferta pública o cotización o de continuación de la sociedad
en los que deberá pagarse dentro de los sesenta días desde la clausura de la
asamblea o desde que se publique el desistimiento, la denegatoria o la
aprobación del retiro voluntario. El valor de la deuda se debe actualizar a la
fecha del efectivo de pago.
La asamblea puede pasar a cuarto intermedio por una vez, a fin de
continuar dentro de los treinta días siguientes. Sólo podrán participar en la
reunión los accionistas que cumplieron con los requisitos legales.
De cada asamblea, al finalizar la misma, se debe confeccionar acta que
debe resumir las manifestaciones hechas en la deliberación, las formas de las
votaciones y sus resultados con expresión completa de las decisiones.

138
El acta es firmada por dos asambleístas designados al efecto por el
cuerpo. Los accionistas pueden solicitar, a su costa, copia firmada del acta.

Respecto de la nulidad de la asamblea, esta puede ser declarada


cuando su resolución fuera adoptada en violación de la ley, el estatuto o el
reglamento.
La nulidad puede provenir de deficiencias en la convocatoria, insuficiencia
en el quórum, en las mayorías de votos, en el desarrollo de la asamblea, en el
tratamiento de materias no incluidas en el orden del día o en cualquier otra
violación de la ley o el estatuto social.
El principio general es que no existe la nulidad por ella misma, sino que
deberá acreditarse un perjuicio concreto para la sociedad o los socios.
Se encuentran legitimados para impugnar de nulidad la asamblea
cualquier accionista que no hubiere votado favorablemente la decisión atacada
y por los ausentes que acrediten la calidad de accionistas a la fecha de la
decisión impugnada. Los accionistas que votaron favorablemente solo pueden
impugnarla si su voto es anulable por vicio de la voluntad.
Finalmente pueden impugnarla los directores, síndicos, miembros del
consejo de vigilancia o la autoridad de contralor.
Existe un plazo de caducidad de tres meses desde finalizada la asamblea
para promover la acción de nulidad. Si existen distintas acciones paralelas,
estas deben acumularse y el juicio continuará una vez vencido el plazo para su
ejercicio antes referido.
A manera de medida cautelar judicialmente a pedido de parte, se puede
suspender la ejecución de la resolución impugnada siempre que existieren
motivos graves y no mediare perjuicio para terceros. A tal fin será requerida
previa garantía suficiente para responder por los daños que la medida pudiere
causar a la sociedad.
Si la acción es intentada por la mayoría de los directores o de miembros
del consejo de vigilancia, los accionistas que votaron favorablemente
designarán por mayoría un representante ad hoc, en asamblea especial
convocada al efecto, ante su imposibilidad por no alcanzarse esa mayoría, el
representante será designado de entre ellos judicialmente.

139
Declarada la nulidad la o las resoluciones de la asamblea quedan sin
efecto y hacen responsables a quienes las votaron favorablemente. Dicha
responsabilidad es ilimitada y solidaria por las consecuencias dañosas que
hayan generado las mismas. En igual sentido responden los directores,
síndicos y miembros del consejo de vigilancia en la medida que les pudiere
corresponder.
Sin perjuicio de lo expresado, la nulidad puede ser saneada si una
asamblea posterior revoca la decisión impugnada. Esta resolución dictada por
asamblea válida surtirá efecto desde entonces y no procederá la iniciación o la
continuación del proceso de impugnación. Amén de ello, subsiste la
responsabilidad por los efectos producidos o que sean su consecuencia directa.

5.- Consejo de Vigilancia. Sindicatura. Organización. Prescindencia.-


La sociedad anónima reconoce diferenciadamente a tres tipos órganos
para su funcionamiento. A los fines de la fiscalización de la actuación de la
sociedad en sus aspectos de respeto a la ley y los estatutos o reglamentos, se
prevén dos formas. Una, el consejo de vigilancia, necesariamente colegiado e
integrado por accionistas y otra, la sindicatura, unipersonal o plural según
corresponda o se decida estatutariamente, que no requiere que esté integrado
por socios y si de cierta calificación profesional.
Cuando el estatuto organiza el consejo de vigilancia, puede prescindir de
la sindicatura.
El Consejo de vigilancia es integrado por un mínimo de tres y un máximo
de quince accionistas designados por la asamblea. Su organización surgirá de
los estatutos. Sus funciones son de fiscalización del órgano de administración,
incluyendo las mismas:
1) Examinar la contabilidad social, los bienes sociales.
2) Realizar arqueos de caja, sea directamente o por peritos que designe.
3) Recabar informes sobre contratos celebrados o en trámite de
celebración, aun cuando no excedan de las atribuciones del directorio.
4) Por lo menos trimestralmente, el directorio presentará al consejo
informe escrito acerca de la gestión social.
5) Convocar a la asamblea cuando estime conveniente o lo requieran
accionistas.

140
6) Puede por estatuto preverse que determinadas clases de actos o
contratos no podrán celebrarse sin su aprobación. Denegada ésta, el
directorio podrá someterlo a la decisión de la asamblea.
7) Elegir los integrantes del directorio, cuando lo establezca el estatuto,
sin perjuicio de su revocabilidad por la asamblea.
8) Presentar a la asamblea sus observaciones sobre la
memoria del directorio y los estados contables sometidos a
consideración de la misma.
9) Designar una o más comisiones para investigar o
examinar cuestiones o denuncias de accionistas o para vigilar la
ejecución de sus decisiones.
10) En general cualquiera de las funciones y facultades de los
síndicos, como recibir denuncias sobre irregularidades que puedan
surgir de la gestión de la sociedad.
La ley permite a los consejeros que votaron en contra de la mayoría y
que conformen un número no menor a una tercera parte del consejo de
vigilancia convocar la asamblea de accionistas para que ésta tome
conocimiento y decida acerca de la cuestión que motiva su disidencia.
Por su parte la sindicatura cumple una importante tarea de fiscalización
que, a diferencia del Consejo de vigilancia tiene naturaleza profesional.
La sindicatura es obligatoria para las sociedades abiertas (previstas en el
artículo 299 de la ley 19550) y voluntaria para las cerradas. En caso de éstas
últimas, si no han previsto su existencia la fiscalización puede ser ejercida por
los socios.
A su vez, las sociedades con fiscalización estatal permanente previstas
en el artículo 299 de la ley 19550, con excepción de las de mayor capital (inc.
2) y las unipersonales (inc.7) y cuando se trate de Pymes conforme el
reglamento de la Comisión Nacional de Valores, la sindicatura deber ser
colegiada en número impar (al menos tres síndicos). Por lo que las
exceptuadas podrán contar con sindicatura unipersonal (artículo 284).
La elección de los síndicos está a cargo de la asamblea eligiéndose el
mismo número de suplentes que de titulares. A los fines de esta elección cada
acción dará en todos los casos derechos a un sólo voto. Duran en el cargo el
plazo que fije el estatuto pero nunca puede ser superior a tres ejercicios

141
pudiendo ser elegidos. Los síndicos podrán ser removidos del mismo modo que
son designados incluso sin causa. En este último supuesto no debe existir
oposición de al menos el cinco por ciento del capital, si lo hay deberá
removérselo con causa. Deben permanecer en el cargo hasta ser
reemplazados. Estas disposiciones no pueden ser modificadas
estatutariamente bajo pena de nulidad.
Los requisitos para ser síndico son:
1) Ser abogado o contador público, con título habilitante, o sociedad con
responsabilidad solidaria constituida exclusivamente por estos profesionales;
2) Tener domicilio real en el país.
El artículo 286 le impone las mismas inhabilidades que a los directores y
resulta incompatible el cargo de síndico con el de director, gerente y empleado
de la misma sociedad o de otra controlada o controlante.
Tampoco pueden serlo los cónyuges, los parientes con consanguinidad
en línea recta, los colaterales hasta el cuarto grado, inclusive, y los afines
dentro del segundo de los directores y gerentes generales.
Los síndicos pueden ser elegidos por clases de acciones y por voto
acumulativo siendo de aplicación lo establecido para los directores (artículo 288
LGS). Su remuneración es fijada en el estatuto o, en su defecto, en la
asamblea. Su función es personal e indelegable como la del director.
En cuanto a sus funciones ellas son semejantes a la del Consejo de
Vigilancia y abarcan incluso períodos anteriores a su designación. Así las
enumera el artículo 294:
“1º) Fiscalizar la administración de la sociedad, a cuyo efecto examinará
los libros y documentación siempre que lo juzgue conveniente y, por lo
menos, una vez cada tres (3) meses.
2º) Verificar en igual forma y periodicidad las disponibilidades y títulos
valores, así como las obligaciones y su cumplimiento; igualmente puede
solicitar la confección de balances de comprobación;
3º) Asistir con voz, pero sin voto, a las reuniones del directorio, del
comité ejecutivo y de la asamblea, a todas las cuales debe ser citado;
4º) Controlar la constitución y subsistencia de la garantía de los
directores y recabar las medidas necesarias para corregir cualquier
irregularidad;

142
5º) Presentar a la asamblea ordinaria un informe escrito y fundado sobre
la situación económica y financiera de la sociedad, dictaminando sobre
la memoria, inventario, balance y estado de resultados;
6º) Suministrar a accionistas que representen no menos del Dos por
Ciento (2 %) del capital, en cualquier momento que éstos se lo
requieran, información sobre las materias que son de su competencia;
7º) Convocar a asamblea extraordinaria, cuando lo juzgue necesario y a
asamblea ordinaria o asambleas especiales, cuando omitiere hacerlo el
directorio;
8º) Hacer incluir en el orden del día de la asamblea, los puntos que
considere procedentes;
9º) Vigilar que los órganos sociales den debido cumplimiento a la ley,
estatuto, reglamento y decisiones asamblearias;
10) Fiscalizar la liquidación de la sociedad;
11) Investigar las denuncias que le formulen por escrito accionistas que
representen no menos del Dos por Ciento (2 %) del capital,
mencionarlas en informe verbal a la asamblea y expresar acerca de ellas
las consideraciones y proposiciones que correspondan. Convocará de
inmediato a asamblea para que resuelva al respecto, cuando la situación
investigada no reciba del directorio el tratamiento que conceptúe
adecuado y juzgue necesario actuar con urgencia”.
Cuando la sindicatura es plural funciona como cuerpo colegiado y se
denomina "Comisión Fiscalizadora" la que se organiza conforme el estatuto en
cuanto a su constitución y funcionamiento. Debe cumplir con las formalidades
de los cuerpos colegios, esto es, llevar libro de actas, quórum, voto, etc. En ese
sentido se aplican las normas de los directores disidentes en cuanto a sus
facultades y derechos.
La responsabilidad de los síndicos es ilimitada y solidaria por el
incumplimiento de las obligaciones que les imponen la ley, el estatuto y el
reglamento. Ella es juzgada por la asamblea y, en tal sentido, la decisión de la
asamblea que declare la responsabilidad importa la remoción del síndico. Dicha
solidaridad se extiende a los hechos y omisiones de los directores y si el daños
que ellos produjeran no hubiere ocurrido se los síndicos hubieran actuado

143
conforme a la ley, estatuto, reglamento o decisiones asamblearias. El régimen
de responsabilidad es de aplicación análoga a la de los directores.

6.- Fiscalización estatal. El artículo 299. Alcances. Sanciones. Recursos.


Sociedad Anónima Unipersonal (S.A.U.), caracteres.-
El estado y el ordenamiento jurídico tienen especial interés en el control de
ciertas sociedades anónimas particularmente considerando su importancia económica
o su objeto social. El se debe principalmente a la función social que cumplen este tipo
de sociedades a las que se las ha clasificado como sociedades “abiertas” en
contraposición con aquellas que no están incluidas en este régimen que por exclusión
son llamadas “cerradas”. Estas últimas poseen una fiscalización por la autoridad de
contralor de las sociedades anónimas limitada al contrato constitutivo, sus reformas y
variaciones del capital. Excepcionalmente las sociedades cerradas (no inclúidas en la
enumeración del artículo 299 de la LGS) podrán ser fiscalizadas por tal organismo
externo en los casos enumerados por el artículo 301 de la ley 19550. Ello ocurrirá
cuando 1º) Cuando lo soliciten accionistas que representen el diez por ciento (10 %)
del capital suscripto o lo requiera cualquier síndico. En este caso se limitará a los
hechos que funden la presentación; 2º) Cuando lo considere necesario, según
resolución fundada, en resguardo del interés público.
En cambio a las sociedades anónimas “abiertas” el órgano de contralor externo
de las sociedades las fiscaliza durante su constitución, funcionamiento, disolución y
liquidación. O sea que lo hace durante toda la vida de la sociedad. Estar enumeradas
por el artículo 299 de la ley 19550 significa estar sujetas a la fiscalización permanente
del órgano de contralor. Pero además, impone la necesidad de cumplir ciertos
requisitos en cuanto a su organización interna. Como hemos visto requieren directorio
plural, poseer sindicatura obligatoria y colegiada o consejo de vigilancia.
La referida norma legal taxativamente expresa que se encuentran incluidas las
que:
“1º) Hagan oferta pública de sus acciones o debentures;
2º) Tengan capital social superior a pesos argentinos quinientos ($a 500), monto
éste que podrá ser actualizado por el Poder Ejecutivo, cada vez que lo estime
necesario, (desde el 13 de julio de 2018) la de pesos cinco millones, cifra que ya ha
quedado desactualizada.
3º) Sean de economía mixta o de participación estatal mayoritaria.

144
4º) Realicen operaciones de capitalización, ahorro o en cualquier forma
requieran dinero o valores al público con promesas de prestaciones o beneficios
futuros;
5º) Exploten concesiones o servicios públicos;
6º) Se trate de sociedad controlante de o controlada por otra sujeta a
fiscalización, conforme a uno de los incisos anteriores.
7°) Se trate de Sociedades Anónimas Unipersonales”.
La ley prevé sanciones que puede aplicar la autoridad de control, en caso de
violación de la ley, del estatuto o del reglamento, las que pueden consistir en
apercibimiento con o sin publicación, multas tanto a la sociedad como a sus directores
y síndicos. Dentro de las facultades de la autoridad de contralor se encuentra la de
solicitar al juez del domicilio de la sociedad competente en materia comercial: La
suspensión de las resoluciones de sus órganos si las mismas fueren contrarias a la
ley, el estatuto o el reglamento; La intervención de su administración en los casos del
inciso anterior cuando ella haga oferta pública de sus acciones o debentures, o realice
operaciones de capitalización, ahorro o en cualquier forma requiera dinero o valores al
público con promesa de prestaciones o beneficios futuros con el objeto remediar las
causas que la motivaron y si no fuere ello posible, disolución y liquidación.
Los directores y síndicos son ilimitada y solidariamente responsables en el caso
de que tuvieren conocimiento de alguna de las circunstancias previstas en el artículo
299 y no lo comunicaren a la autoridad de contralor.
Incluso puede requerir la a disolución en caso de cumplimiento de condición,
consecución o imposibilidad de cumplimiento del objeto, pérdida del capital social,
cancelación de oferta o cotización de acciones o para funcionar a las que la requieren
por su actividad. Asimismo podrá solicitar judicialmente la liquidación en el caso de
haber expirado el plazo para su funcionamiento como sociedad.
En cuanto a los recursos contra las resoluciones que imponga la autoridad de
control societario se prevé la apelación ante el juez competente en materia comercial
de la jurisdicción donde se encuentre inscripta la sociedad la que debe interponerse
dentro de los cinco día de notificada la decisión administrativa. Sólo poseen efecto
suspensivo, ello es, impiden su ejecución hasta que queden firmes, las sanciones de
apercibimiento con publicación y multa, las otras lo serán con efecto diferido.

145
7.- Sociedad en comandita por acciones. Concepto. Antecedentes.
Régimen legal. Problemática.-
Las sociedades en comanditas por acciones son aquellas en la que por una
parte el o los socios comanditados responden por las obligaciones sociales como los
socios de la sociedad colectiva y por otra parte, el o los socios comanditarios limitan
su responsabilidad al capital que suscriben, siendo que éste se representa por
acciones.
Así, al igual que las sociedades en comanditas simples, se distinguen dos clases
de socios, el comanditado, con responsabilidad ilimitada y solidaria, y el comanditarios,
con responsabilidad limitada y titular de acciones.
Sus antecedentes en nuestro sistema se remiten al Código de Comercio cuando
la regulación ponía requisitos mas gravosos a las sociedades anónimas, como son un
mínimo de diez socios, autorización especial del Poder Ejecutivo para su constitución y
el reconocimiento de personería jurídica, mientras que este tipo societario carecía de
tales exigencias siendo una herramienta más accesible para un emprendimiento
donde los poseedores de capital quisieran participar de la actividad de uno o más
emprendedores que, a su vez, asumieron la carga de la gestión y realización del
negocio.
El régimen legal presenta una problemática cual es que se produce una
aparente contradicción en lo establecido por los arts. 316 y 324 de la ley 19550, ello
debido a que el primero sujeta a estas sociedades anónimas excepto disposición en
contrario de los artículos específicos (arts. 315 a 324 de la LGS). Pero, a su vez, el
artículo 324 establece la aplicación supletoria de la normativa de las sociedades en
comanditas simples.
La interpretación más aceptada es que: 1.- En primer lugar se aplican las
disposiciones al tipo societario en cuestión y de la sociedad anónima en la medida que
resulten compatibles; 2.- Supletoriamente, las normas de la sociedad en comandita
simple.
Por lo tanto en cuanto a su constitución, formalidades, funcionamiento de la
asamblea, el órgano de control, el capital y las acciones, se aplican las normas de las
sociedades anónimas. Mientras que las relativas a la administración y, en general las
que reglan las obligaciones, responsabilidad y participación de los socios
comanditados se rigen supletoriamente por las normas de las sociedades en
comanditas simples.

146
Son constituidas por instrumento público y con las formalidades de las
sociedades anónimas (artículo 165 y 166 de la LGS). El aporte de los socios
comanditarios será siempre de dar y los que no fueran no dinerarios se someten a lo
establecido por el artículo 51 de la mencionada ley debiendo ser aprobados por la
autoridad de control los que de ese tipo que realicen los comanditados (artículo 53,
LGS)
Su denominación social se integra con las palabras "sociedad en comandita por
acciones" su abreviatura o la sigla S.C.A. La omisión de esa indicación hará
responsables ilimitada y solidariamente al administrador, juntamente con la sociedad
por los actos que concertare en esas condiciones. Si se utiliza razón social sólo podrá
figurar el nombre de los socios comanditados o el aditamento “y compañía” o su
abreviatura.
La administración podrá ser unipersonal, y será ejercida por socio comanditado o
tercero, quienes durarán en sus cargos el tiempo que fije el estatuto sin las
limitaciones del artículo 257 (tres ejercicios de duración). Es elegida por mayoría
asamblearia y son removibles por mayoría sin alegar causa. En el supuesto que el
estatuto requiera acreditación de causa, permanecerá en su cargo hasta la sentencia
que lo disponga.
La remoción puede ser pedida judicialmente por el socio comanditario con justa
causa, cuando represente no menos del Cinco por ciento del capital social.
En caso de ser removido de la administración, el socio comanditado posee el
derecho a retirarse de la sociedad o a transformarse en comanditario.
El administrador, aún socio, puede renunciar en cualquier tiempo, salvo pacto en
contrario, pero responde de los perjuicios que ocasione si la renuncia fuere dolosa o
intempestiva.
Cuando la administración no pueda funcionar, deberá ser reorganizada en el
término de tres meses. En ese caso, durante ese lapso el síndico debe designar un
administrador provisorio, para el cumplimiento de los actos ordinarios de la
administración, quien actuará con los terceros con aclaración de su calidad. En estas
condiciones, el administrador provisorio no asume la responsabilidad del socio
comanditado.
Se ha discutido si la administración puede ser organizada como un directorio,
entendemos que ello desnaturaliza la lógica de este tipo societario.

147
El órgano de gobierno de este tipo social es la asamblea. Ella se integra con
socios de ambas categorías. Las partes de interés de los comanditados se
considerarán divididas en fracciones del mismo valor de las acciones a los efectos del
quórum y del voto. Cualquier cantidad menor no se computará a ninguno de esos
efectos.
Durante el desarrollo de la asamblea el socio administrador tiene voz pero no
voto, y es nula cualquier cláusula en contrario en los siguientes asuntos: 1º) Elección y
remoción del síndico; 2º) Aprobación de la gestión de los administradores y síndicos, o
la deliberación sobre su responsabilidad y 3º) La remoción del administrador.
Es la asamblea la que debe aprobar la cesión de la parte social del socio
comanditado (artículo 323 de la LGS).
En cuanto a la disolución y liquidación de las sociedades en comanditas por
acciones, se aplican las normas de los arts. 94 a 112 de la ley 19550, aunque es
importante considerar que conforme lo dispuesto por artículo 94 bis (incorporado por la
ley 26994) la reducción a uno del número de socios supone la transformación de la
misma a sociedad anónima unipersonal salvo que se decidiera otra solución dentro del
término de tres meses, por ejemplo, la incorporación de uno o más socios.
La desaparición de una de las categorías de socios hace inviable su continuidad
como tal por lo que deberán transformarse o continuar en los términos de una
sociedad no tipificada regida por los arts. 21 a 26 de la mencionada ley.

148
UNIDAD DIDÁCTICA V
SOCIEDADES REGAMENTADAS POR SU OBJETO

CAPITULO VIII
1.- Sociedades autorizadas a hacer Oferta pública de títulos valores.
Comisión Nacional de Valores. Nuevas funciones conforme ley 26.831. Bolsas de
Comercio y Mercados de Valores (artículo 1429 del Código Civil y Comercial).
Caja de Valores.- Estructura y funciones. Mercado de Capitales. Ley 26.831.
Decreto 1023/2013. El secreto. El “take over”.-
2.- Transparencia del mercado.- El buen “gobierno corporativo”. El “insider
trading”. La “OPA” (Oferta Pública de Adquisición de acciones) y la “OPV”
(Oferta Pública de Valores Negociables).-
3.- Entidades financieras. Clases. Ley 21.526.- Contralor. El Banco Central.
Funciones.-
4.-Tipos de entidades. Autorización para funcionar. Secreto bancario.
Competencia.-
5.- Fondos comunes de inversión. Ley 24.083. Clases, requisitos y
funciones.-
6.-Management o gerenciamiento (“administración asistida”) de
sociedades. El “outsourcing”.-
7.-Conflictos societarios. Incumbencia profesional.-

1.- Sociedades autorizadas a hacer Oferta pública de títulos valores.

La captación del ahorro público da origen a operaciones en las que los


tenedores de valores negociables (VN), los colocan al alcance del público en
general.
Las sociedades y empresarios llegan al público, ya que necesitan financiamiento.
Este financiamiento puede procurarse a través del mercado financiero, en forma
indirecta ya que intervienen las entidades financieras, reguladas por la ley 21526 o en
forma directa, través del mercado de capitales, actualmente regulado por la ley 26831,
con su decreto reglamentario 1023/2023 y modificada por la ley 27440/2018.

149
En la actualidad, la oferta de valores negociables se encuentra bajo la órbita de
la Comisión Nacional de Valores (CNV). Ella es una entidad autárquica con
jurisdicción en todo el territorio nacional creada por el Decreto 15353/46.
La ley de mercado de capitales modifica el sistema propuesto por la derogada
ley 17811 en varios aspectos, entre ellos:
a) Elimina el principio de autorregulación de los mercados, con un mayor rol del
estado.
b) Mayor protección al pequeño inversor y las Pymes.
c) Los gentes deben registrase en la Comisión Nacional de Valores.
d) Las universidades pueden ser agentes calificadoras de riesgo.
e) Se federalizan los mercados.
f) Se amplía la oferta de agentes bursátiles.
g) Se intenta proteger a los accionistas minoritarios de sociedades emisoras.
h) Se intenta mejorar el régimen de transparencia, etc.
Muchos más son los cambios que establece la ley y en ello nos concentraremos
a continuación.

1.1.- Caracteres de la actividad bursátil:


La actividad bursátil reúne los siguientes caracteres:
a) Se mueve dentro del ámbito de los usos y costumbres.
b) Se maneja mediante negocios tipificados, por la ley o el mismo mercado.
c) Tiene jurisdicción propia, ejercida por un Tribunal Arbitral.
d) Las actividades se realizan a través de representantes.
e) Contratación sin tener a la vista el objeto de negociación.
f) Formación objetiva e impersonal de precios, ya que se actúa indirectamente a
través de agentes.

1.1.2.- Operaciones de bolsa:


En el mercado de valores se realizan, en días hábiles, reuniones que se llaman
"ruedas" a las cuales asisten los agentes. Quien desea intervenir en las operaciones
no lo pueden hacer en forma directa, si no a través de agentes autorizados.
El agente abre una cuenta en la Caja de Valores a nombre del interesado donde
se depositan los VN y el dinero.
En un tablero público se colocan los precios de los valores negociables y el
agente recibe de su representado la orden de compra o venta.

150
Las operaciones pueden ser:
a) Al contado, que tiene las características de la compraventa y se liquidan en el
momento o en un plazo breve de 3 días.
b) A término que son las que se liquidan a los 15 días o el último día hábil de
cada mes.
c) A prima o en firme, en la que el comprador o vendedor se reservan la facultad
de desistir de ella o hacerla efectiva en un plazo determinado.
d) De opción, en la que tanto el comprador o el vendedor pueden pedir o
entregar el día del vencimiento un importe mayor al convenido.
e) De pase en la cual el comprador consigue prorrogar el cumplimiento de su
obligación de pagar, por no tener liquidez presentando a un tercero que se hace cargo
de la misma.
Es importante mencionar que el mercado de valores emite índices diarios que
determinan la suba o la baja de los valores negociables que cotizan en ese día,
denominado índice MERVAL (Mercado de Valores).
En el mecanismo tradicional las operaciones se realizan en el recinto y son
concretadas a viva voz por los agentes. El recinto se divide en plazas, o sea en grupos
de operadores interesados en negociar con la misma especie de valores.
Pero también existen mecanismos de compra venta de forma virtual, en los que
las terminales están en las oficinas del Merval y desde allí los operadores ingresan
órdenes de compra y venta.

1.2. Comisión Nacional de Valores.


Conforme establece el artículo 6 de la ley 26331, la CNV es una entidad
autárquica del estado nacional, con sede en la CABA, pudiéndose establecer
delegaciones regionales en cualquier arte del país. Se encuentra integrada por un
directorio con 5 vocales, elegidos por el Poder Ejecutivo, quien elige el presidente y
vicepresidente, duran 5 años en su mandato y pueden ser reelegidos.
Son atribuciones del presidente (artículo 21, ley 26331):
- Representar al organismo y presidir sus acuerdos.
- Ejerce la administración del organismo.
- Demás atribuciones reglamentarias.
- Dictar normas tendientes a promover la transparencia e integridad de los
mercados de capitales y a evitar situaciones de conflictos de intereses en los mismos.

151
- Evaluar y dictar regulaciones tendientes a mitigar situaciones de riesgo
sistémico.
Sus relaciones con el Poder Ejecutivo se realizan a través del Ministerio de
Economía y como se puede observar se han ampliado notablemente sus
atribuciones.

1.3 Nuevas funciones de la CNV, conforme ley 26.831.


Las atribuciones, facultades correlativas y funciones que le atribuye la ley a la
CNV, permiten observar que se otorga a dicho organismo el control absoluto de la
actividad bursátil, lo que implica mayor presencia del estado en la regulación y
supervisión de esta actividad.
Conforme al artículo 19 de la ley 26831, la Comisión Nacional de Valores (CNV)
es la autoridad de aplicación de la ley, por lo que se encuentra facultada para:
- Supervisar a todas las personas que desarrollan actividades relacionadas con
la oferta pública de valores negociables (VN).
- Llevar registros y autoriza y suspende la oferta de valores negociables,
conforme al Decreto 1023/13 ese registro tiene el carácter de público y en él se
inscribirán los mercados, cámaras compensadoras, agentes y otros sujetos que
intervengan en la oferta pública de valores negociables. La autorización de oferta
pública es un acto administrativo para la captación de recursos financieros del público,
mediante la colocación de valores negociables que resulta competencia de la
Comisión Nacional de Valores. Esta autorización permite la negociación de esos en un
mercado autorizado por dicha Comisión.
- Llevar los registros de los sujetos autorizados para la oferta de Valores
Negociables, pudiendo autorizar, suspender y revocar las autorizaciones.
- Aprobar los estatutos de los Mercados de Valores.
- Dictar las normas de prevención respecto de lavado de dinero y financiación
de terrorismo.
- Aplicar sanciones.
- Promover los intereses de los pequeños inversores.
- Declarar la irregularidad de actos que sean contrarios a la ley.
- Fijar los requerimientos patrimoniales que deberán acreditar las personas
sometidas a su fiscalización.
- Fiscaliza el cumplimiento de la ley y las reglamentaciones.

152
1.3.1.- Facultades correlativas:
Conforme al artículo 20 de la ley 26831, en el marco de la competencia de la
CNV, puede:
- solicitar informes para investigar a las personas físicas y jurídicas que están
bajo su órbita. Conforme al artículo 20 del decreto 1023/13 el procedimiento puede ser
iniciado de oficio por la CNV y/o accionistas minoritarios que representen el 2% o más
del capital social
- designa veedores con facultades de veto en la administración de la sociedades
que hacen oferta de sus VN, modificándose así los artículos de la LS de intervención
judicial, ya que se crea la intervención administrativa respecto de estas sociedades.
- solicita informes y documentos para realizar investigaciones.
- establece normas para capacitar a los agentes registrados.
- aplica sanciones.
- autoriza la emisión de fondos comunes de inversión.
- fiscaliza a las sociedades que hacen oferta pública de VN. El decreto 1023/13
agrega que la CNV ejercerá el control societario de todas la personas jurídicas bajo la
órbita de su competencia.
- puede solicitar el auxilio de la fuerza pública.

1.4. Bolsas de Comercio y Mercados de Valores (artículo 1429 del Código


Civil y Comercial)
El artículo 29 de la ley establece que la CNV regulará los requisitos que los
mercados deben acreditar para ser autorizados para funcionar y llevará un registro de
los mismos. Estos mercados deben observar la ley y su incumplimiento da lugar a la
suspensión preventiva.
Los mercados deben constituirse como sociedades anónimas abiertas,
pudiéndose establecer distintos mercados en las distintas provincias. Deben constituir
un "fondo de garantía", con el cual responderán respecto de las obligaciones
pendientes de sus agentes.
El artículo 31 de la ley establece que los mercados se constituirán como
sociedades anónimas. El decreto 1023/13 agrega que los mercados en funcionamiento
a la fecha de la presente reglamentación y aquellas entidades que se constituyan
como continuadoras de éstos deberán antes del 31 de diciembre de 2014 contar con la
autorización de oferta pública por parte de la Comisión Nacional de Valores.

153
Agrega el decreto que el capital debe estar representado en acciones ordinarias
nominativas no a la orden o escriturales cuyo valor estará determinado por la
mencionada Comisión.

1.4.1.- Funciones:
Conforme al artículo 32 de la ley 26831, son las funciones de los mercados, las
siguientes:
- Dictan las regulaciones para que actúen los agentes autorizados por la CNV.
Estos reglamentos deben ser autorizados por la Comisión Nacional de Valores.
- Autoriza y suspende la negociación con Valores Negociables, por orden judicial
(de todos modos la negociación requiere la previa autorización de la Comisión).
- Fijan las garantías que se exigirán a los agentes.
- Emite boletines informativos.
- Cobra aranceles y sus servicios.
- Solo permite negociaciones de valores, previamente autorizados por la
Comisión Nacional de Valores.
- Garantizan las operaciones que los agentes realizan a través del fondo de
garantías.
- Fijan las garantías que deben presentar los agentes.
- Constituyen en su órbita Tribunales Arbitrales.
El artículo 35 de la ley prevé la posibilidad de que los mercados puedan
organizar agentes de liquidación y compensación para liquidar operaciones, con el
nombre de Cámaras Compensadoras. El decreto 1023/13, agrega que las Cámaras
Compensadoras deberán ser sociedades anónimas cuyo objeto principal es liquidar y
compensar operaciones, pero que también pueden desarrollar actividades afines,
constituyendo un fondo de garantía y siempre bajo la supervisión de la Comisión
Nacional Valores.
Conforme los términos de la reglamentación de la Comisión Nacional de Valores,
las cámaras compensadoras tendrán las siguientes funciones, sin perjuicio de aquellas
otras que establezca dicho organismo:
a) Administrar sistemas de compensación y liquidación de operaciones de
valores negociables;

154
b) Exigir a los agentes participantes los márgenes iniciales, la reposición de los
mismos, los activos a utilizarse como garantía y la moneda para garantizar su
operatoria;
c) Recibir y administrar las garantías otorgadas por los agentes participantes;
e) Mantener y administrar fondos de garantía para utilizar frente a los
incumplimientos de los agentes participantes;
f) Registrar contratos de derivados celebrados fuera de mercados autorizados
por la Comisión Nacional de Valores;
g) Emitir reglamentaciones conteniendo medidas de buen orden para garantizar
el normal funcionamiento de la liquidación y compensación y el cumplimiento de las
obligaciones y cargas asumidas por los agentes participantes, las que deberán ser
sometidas a previa consideración de la Comisión Nacional de Valores a los efectos de
su aprobación;
h) Ejercer funciones de supervisión, inspección y fiscalización de los agentes
participantes y de las operaciones que se realicen en el ámbito de las mismas
El artículo 45 establece que los mercados deben constituir un "fondo de
garantía" destinado a hacer frente a los compromisos no cumplidos por los agentes.
Agregando el decreto 1023/13 que los agentes deben, también, constituir un fondo
garantía para atender los reclamos de sus clientes.

1.4.2.- Tribunal Arbitral:


Conforme al artículo 46 de la ley 26831 todos los mercados deben contar con un
Tribunal Arbitral, el que debe ser autorizado por la Comisión Nacional de Valores, al
que se someterán los sujetos cuyos valores negociables se negocian en su ámbito,
emitiendo "laudos" con especialidad comercial.
Además, quedan comprendidas en este Tribunal todas las acciones de la ley
19550, siempre con la posibilidad de concurrir a la justicia.
Conforme el artículo 46 del Decreto 1023/13 los reglamentos de los Tribunales
Arbitrales deberán ser aprobados por la Comisión Nacional de Valores y deben contar
como mínimo, con los siguientes aspectos:
- Condiciones de idoneidad, honorabilidad, integridad, experiencia y
antecedentes académicos de sus miembros.
- El Tribunal deberá tener un número impar de miembros.
- El contenido de los laudos arbitrales debe ajustarse a derecho

155
- Plazos razonables para el dictado de laudos.

1.4.3.- Agentes registrables:


La ley 26831 establece que agentes resultan registrables ante la Comisión
Nacional de Valores para el desarrollo de actividades relacionadas con la actividad del
mercado de capitales o de valores. El artículo 2 diferencia las distintas formas, ellas
son:
Agentes de administración de productos de inversión colectiva: Sociedades
gerentes de la ley 24.083 y sus modificaciones, a los fiduciarios financieros regidos por
el capítulo 30 del libro tercero del título IV del Código Civil y Comercial de la Nación y
sus modificaciones y a las demás entidades que desarrollen similares funciones y que,
a criterio de la Comisión Nacional de Valores, corresponda registrar en este carácter
para su actuación en el marco del funcionamiento de los productos de inversión
colectiva.
Agentes de calificación de riesgos: Entidades destinadas a prestar servicios
de calificación de valores negociables, y de otro tipo de riesgos, quedando bajo
competencia del citado organismo las actividades afines y complementarias
compatibles con el desarrollo de ese fin.
Agentes de colocación y distribución: Personas humanas y/o jurídicas
registradas para desarrollar canales de colocación y distribución de valores
negociables, con arreglo a la reglamentación que a estos efectos establezca la citada
Comisión.
Agentes de corretaje: Personas jurídicas registradas para poner en relación a
dos o más partes para la conclusión de negocios sobre valores negociables, sin estar
ligadas a ninguna de ellas por relaciones de colaboración, subordinación o
representación (primera parte del inciso a) del artículo 34 del anexo I a la lev 25.028).
Agentes de custodia de productos de inversión colectiva: Sociedades
depositarías de la ley 24.083 y sus modificatorias registradas ante la Comisión
Nacional de Valores desarrollando las funciones asignadas por las leyes aplicables y
las que dicho organismo determine complementariamente.
Agentes de liquidación y compensación: Personas jurídicas para intervenir en
la liquidación y compensación de operaciones con valores negociables registradas en
el marco de mercados, incluyendo bajo su jurisdicción cualquier actividad que éstas

156
realicen, con arreglo a la reglamentación que a estos efectos establezca la Comisión
Nacional de Valores.
Agente de negociación: Personas jurídicas autorizadas a actuar como
intermediarios de valores negociables en mercados bajo competencia del organismo,
cualquier actividad vinculada y complementaria que éstos realicen, con arreglo a la
reglamentación que a estos efectos establezca la Comisión Nacional de Valores
Agente depositario central de valores negociables: Personas jurídicas
destinadas a recibir depósitos colectivos y regulares de valores negociables, prestar
servicios de custodia, liquidación y pago de acreencias de los valores negociables
depositados y en custodia y aquellas otras actividades que establezca la
reglamentación de la Comisión Nacional de Valores, en los términos de la ley 20.643 y
sus modificaciones y de la presente ley.
Agentes productores: Personas humanas y/o jurídicas registradas es para
desarrollar actividades de difusión y promoción de valores negociables bajo
responsabilidad de un agente registrado, con arreglo a la reglamentación que a estos
efectos establezca el citado organismo.
Agentes registrados: Personas humanas y/o jurídicas autorizadas por la
Comisión Nacional de Valores para su inscripción dentro de los registros
correspondientes creados por la citada comisión, para abarcar las actividades de
negociación, de colocación, distribución, corretaje, liquidación y compensación,
custodia y depósito colectivo de valores negociables, las de administración y custodia
de productos de inversión colectiva, las de calificación de riesgos, y todas aquellas
que, a criterio de la Comisión Nacional de Valores, corresponda registrar para el
desarrollo del mercado de capitales.
Son las personas que intervienen en la negociación de los valores negociables y
que conforme al artículo 47 de la ley deben contar con la autorización y ser registradas
en la Comisión Nacional de Valores, estos registros deben ser publicados por dicha
institución. Establece el artículo 53 que estos agentes tienen el deber de guardar el
secreto de sus operaciones y los nombre de los terceros con quienes contratan.
Sólo están obligados a suministrar información a la Unidad de Información
Financiera (U.I.F.), la Superintendencia de Seguros de la Nación (S.S.N.), el Banco
Central de la República Argentina (B.C.R.A.) y la Administración Federal de Ingresos
Públicos (A.F.I.P.).
La firma del agente registrado da autenticidad a los documentos.

157
No pueden ser agentes: los fallidos, personas que se encuentran trabajando bajo
relación de dependencia de las sociedades que coticen, tampoco pueden serlos los
condenados por delitos de estafa, robo, hurto. Tampoco pueden serlo el personal de la
Comisión Nacional de Valores.
El artículo57 de la ley 26831 regula la cuestión referida a los agentes
calificadores de riesgos, estableciendo que la Comisión Nacional de Valores
establecerá las formalidades y requisitos que deberán cumplir.
Estos agentes tienen por función calificar cualquier valor negociable, sujeto o no
al régimen de oferta pública. Conforme al artículo 57 del decreto 1023/14 estos
agentes no pueden prestar servicios de auditoría, consultoría, asesoramiento a las
entidades contratantes o entidades pertenecientes a su grupo de control.
En la colocación de valores negociables pueden intervenir terceros, que hacen el
papel de promotores o agentes colocadores (underwriter). El contrato de colocación es
denominado underwriting y se realiza con quienes colocan los valores negociables
(generalmente entidades financieras o agentes de bolsa) y la sociedad emisora.

1.4.4.- Bolsas de comercio y Mercados de Valores


Conforme el artículo 1429 del Código Civil y Comercial: “Los contratos
celebrados en una bolsa o mercado de comercio, de valores o de productos, en tanto
éstos sean autorizados y operen bajo contralor estatal, se rigen por las normas
dictadas por sus autoridades y aprobadas por el organismo de control. Estas normas
pueden prever la liquidación del contrato por diferencia; regular las operaciones y
contratos derivados; fijar garantías, márgenes y otras seguridades; establecer la
determinación diaria o periódica de las posiciones de las partes y su liquidación ante
eventos como el concurso, la quiebra o la muerte de una de ellas, la compensación y
el establecimiento de un saldo neto de las operaciones entre las mismas partes y los
demás aspectos necesarios para su operatividad”.
El referido artículo expresa que el conjunto de hechos y actos jurídicos que
surgen de la operación bancaria, con el fin de obtener un resultado económico, se
regirán por las normas dictadas por sus autoridades y aprobadas por el organismo de
contralor. La regulación legal de las operaciones realizadas en bolsas, mercados de
comercio o de valores se encuentra establecida bajo la hoy unificada ley de Mercados
de Capitales
Debemos aclarar que la custodia de los valores que se negocian en el Merval
está a cargo de la Caja de Valores S.A., regulada por la ley 20.643, que además

158
resulta ser agente de pago de las operaciones, sus principales accionistas son la
Bolsa de Comercio de Buenos Aires y el Mercado de Valores de Buenos Aires. En
definitiva, la Caja de Valores ofrece a los participantes del mercado de capitales
servicios de depósito colectivo, custodia, registro, liquidación y pago de acreencias.
La Caja de Valores es una sociedad anónima autorizada a funcionar como
Agente Depositario Central de Valores Negociables y Agente de Custodia, Registro y
Pago, con el alcance de lo dispuesto por la Ley 20.643 (modificada por la 27.440), la
26.831 y las Normas de la Comisión Nacional de Valores.
El funcionamiento de Caja de Valores S.A se encuentra amparado en su
Estatuto Social como en un conjunto de Leyes, Normativas y Decretos, que definen los
lineamientos de las actividades que se desarrollan en la organización, otorgándole un
marco de seguridad y transparencia en todos los ámbitos operacionales.
El Marco legal se complementa con las Políticas de la organización junto a los
Reglamentos y Códigos que la entidad dicta, conformando su estructura normativa y
respaldando sus actividades. De esta manera garantiza que los clientes y partes
interesadas cuentan con la información necesaria al momento de hacer uso de los
servicios.
La ley 20643 regula, a partir del artículo 30 las funciones de esta entidad,
resultando su estructura la misma que corresponde a una sociedad anónima.

1.5. - Mercado de Capitales. Ley 26.831. Decreto 1023/2013.


El mercado es el lugar físico o virtual donde se realizan transacciones con
valores negociables. Estos valores negociables son representativos de bienes o
derechos, que representan activos financieros. Por ejemplo, cuando una empresa
desea financiarse y no recurrir al sistema financiero, decidiendo acudir al mercado de
valores y hacerlo directamente con el dinero de los inversores que acuden al mercado
con fondos provenientes de sus ahorros, quienes pueden convertirse en accionistas,
cuando adquieran acciones de una sociedad o acreedores cuando adquieran bonos,
debentures, obligaciones negociables, etc.
En los mercados se negocian valores negociables por medio de la oferta pública,
siguiendo ciertas reglas y bajo supervisión regulatoria (autoreguladas, regulación
estatal o regulación mixta) y se denominan mercados de valores.

1.5.1 Antecedentes:

159
Ya en Grecia existían lo que se llamaba los emporion y en Roma los collegium
mercatorum. Pero el auge de los mercado comienza en la ciudades Italianas y
Holandesas en el siglo XIII, es así que el primer mercado fue el de la ciudad holandesa
de Amberes, creado en el año 1531, extendiéndose luego, la creación de mercados, al
resto de Europa en el mismo siglo.
Históricamente los mercados eran lugares físicos, en los que compradores y
vendedores podían negociar cualquier tipo de activo real o financiero. El mercado era
un lugar lleno de barras de manteca, pescado, verduras, armas, metales y dinero.
Estos mercados no tenían reglas formales, se regía por los usos y costumbres y
por la ley de la oferta y la demanda. Los comerciantes necesitaban relacionarse con
otros, a fin de celebrar contratos e intercambiar bienes.
En un comienzo se reunían en plazas públicas, en días y horarios determinados,
para luego en determinados espacios.
Para el siglo XV el comercio comienza a desarrollarse con gran fuerza y a partir
de ello los comerciantes comienzan a organizarse, naciendo así las primeras ferias,
siendo las más representativas la de Florencia, en Italia y la de Brujas, en Bélgica.
Muchos comerciantes se reunían en hosterías y fue la hostería de Van De
Beurs, en Brujas, quien, sin proponérselo, dio el nombre a su establecimiento como
beurs o bours, en otros términos bolsa. Tanto fue la aceptación de este lugar como
espacio de negocios, que por la costumbre se convirtió en un lugar tradicional. Van De
Beurs tenía un escudo de armas con una simbología especial: 3 bolsas de tela
enlazadas por una cuerda, simbología que dura hasta nuestros días, como algunos
términos que perduran en el tiempo en materia comercial.
Distintas empresas necesitaron de este financiamiento para los descubrimientos
de ultramar, colonizaciones, ferrocarriles, construcción de puentes, etc..
Mercados como los de Londres, Ámsterdam, Brujas, Paris, Florencia o Nueva
York son ejemplos del desarrollo de los mercados, que en general se regulaban
solos.
En los Estados Unidos, Wall Street, se consolidó como el centro del comercio en
el año 1609. La bolsa de Nueva York se oficializa en el año 1855, convirtiéndose en
la principal bolsa del mundo.
En el siglo XX luego del crack de la bolsa de Nueva York, (1929) se inicia un
proceso de regulación, que procura proteger a los inversionistas a quienes se los
alientan a que vuelquen sus ahorros a los mercados de valores. Millones de

160
perjudicados en Wall Street y en el mundo aplaudieron la necesidad de la intervención
estatal, aunque más no sea en forma mixta (autoregulados con intervención del
estado), para evitar fraudes y conflictos de interés.

1.5.2.- Evolución en Argentina:


El Mercado de capitales comenzó informalmente como un negocio privado
mercantil, constituyéndose la Bolsa de Mercantil de Buenos Aires en el año 1821 y en
el año 1854 se crea la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
La primera sede bursátil fue en la propiedad del Gral. San Martín, en la calle San
Martín 118 de la ciudad de Buenos Aires. En el año 1862 se traslada a la calle San
Martín 216, hoy sede del Banco Central de la República Argentina, para luego
trasladarse a la Esquina de Rivadavia y 25 de Mayo, actual sede del Banco Nación.
Desde el año 1916 se traslada a la calle 25 de Mayo 367.
La ley 17811/68 de Oferta Pública de Títulos Valores y de Organización de la
nueva Comisión Nacional de Valores, recogió las tendencias modernas de la época
aunque conviviendo con la auto regulación de la bolsa y los mercados de valores,
esta ley fue modificada por el decreto 677/2001, de cuestionada constitucionalidad.

1.5.3.- Organización en Argentina:

En nuestro país la organización del mercado de capitales será, conforme la ley


26.831, modificadas por la ley 27440/2018, un sistema piramidal: En la cúspide el
Poder Ejecutivo Nacional, debajo de él el Ministerio de Economía de la Nación, la
Comisión Nacional de Valores y MERVAL. S.A. dentro del cual se encuentran los
agentes autorizados, el Tribunal Arbitral y de algún modo la Caja de Valores S.A. Esta
última si bien es una entidad diferente interacciona y depende en su funcionamiento
del Mercado de Valores (MERVAL).
La nueva de ley de mercado de capitales (26831) se encuentra estructurada de
la siguiente forma:
1.- Título preliminar, que trata de los principios y definiciones.
2.- Título primero, que trata de la Comisión Nacional de Valores.
3.- Título segundo, que trata sobre los mercados y agentes.
4.- Título tercero, que trata de la oferta pública de Valores Negociables y otros
instrumentos financieros.
5.- Título cuarto, que trata de las sanciones.

161
6.- Título quinto, que trata sobre la competencia.
7.- Título complementario, que trata sobre la derogación de legislación anterior
Los objetivos de la ley están previstos en el artículo 1 de la ley 26831 y son:
-Promover en el mercado la intervención de pequeños inversores.
- Simplificar la negociación de valores negociables.
- Promover al acceso de las Pymes al mercado.
- Se amplían las funciones de la Comisión Nacional de Valores.
- Se crean mercados locales.
- Se reducen las facultades de los mercados.
- Propender a la inclusión financiera.
El Decreto 1023/2013, que reglamenta la ley 26831, establece que la Comisión
Nacional de Valores deberá establecer los requisitos de idoneidad, integridad moral,
probidad y solvencia que deberán cumplir quienes aspiren a obtener autorización de
esa comisión para actuar como mercados, agentes registrados. A esos efectos se
debe considerar si los sujetos registran antecedente delictivos y/o por lavado de dinero
y/o financiamiento de terrorismo.
Asimismo, le ley 27440/2018, que modifica la ley 26831.
Proteger a los pequeños inversores.
La ley provee algunas definiciones en el artículo 2 de la ley 26831, ellas son:
Valores negociables: los títulos valores, tanto cartulares como escriturales,
cuotas partes de fondos comunes de inversión (F.C.I.), cheques de pago diferido,
certificados de participación
El artículo3 de la ley establece: “Cualquier persona jurídica puede crear y emitir
valores negociables para su negociación en mercados de los tipos y en las
condiciones que elija, incluyendo los derechos conferidos a sus titulares y los demás
términos y condiciones que se establezcan en el acto de emisión, siempre que no
exista confusión con el tipo, denominación y condiciones de los valores negociables
previstos especialmente en la legislación vigente. A los efectos de determinar el
alcance de los derechos emergentes del valor negociable así creado, debe estarse al
instrumento de creación, acto de emisión e inscripciones regístrales ante las
autoridades de contralor competentes.”
Mercados: son sociedades anónimas abiertas autorizadas por la Comisión
Nacional de Valores, con el objeto principal de organizar operaciones con valores
negociables.

162
Mercado de Capitales: es el ámbito donde se ofrecen públicamente valores
negociables.
Agentes registrados: son las personas físicas o jurídicas autorizadas por la
Comisión Nacional de Valores, que negocian valores negociables. Sus funciones son
las de negociación, colocación, corretaje, custodia de estos valores, calificadores de
riesgos, etc.
Agrega el Decreto 1023/13 establece que la Comisión Nacional de Valores podrá
crear nuevas categorías de agentes y que las asociaciones sindicales, asociaciones y
cámaras empresariales, organizaciones profesionales, escribanos, profesionales
matriculados en consejos profesionales en ciencias económicas, abogados y otros
sujetos que cumplan los requisitos de cada categoría de agentes podrán desarrollar
las correspondientes actividades conforme a la ley 26831.
Agrega el decreto que la Comisión Nacional de Valores fijará los aranceles
máximos que podrán percibir todos los agentes registrados.
Es importante tener en cuenta que para ser agente ya no se requiere ser
accionista del mercado como cuando regía la ley 17811, en principio podemos decir
que se ha liberado la actividad.
El artículo 2 del decreto 1023/13 establece que los sujetos que participen en el
mercado de capitales deberán encontrarse inscriptos en el registro de la Comisión
Nacional de Valores.

1.8.- El secreto.
El artículo 25 de la ley 26831 establece que las informaciones recabadas por la
Comisión Nacional de Valores tienen el carácter de secretas, agregando que los
jueces deben rechazar de oficio todo requerimiento de información. Solamente las
informaciones deben brindarse al Banco Central de la República Argentina,
Superintendencia de Seguros y Unidad de Información Financiera.
Asimismo, se impone la obligación de guardar secreto a los directores y personal
de las sociedades que hacen oferta pública de sus valores negociables.
O sea que de alguna manera el secreto en las operaciones deja de existir, ya
que determinados organismos (UIF, BCRA, SSN, etc.), pueden solicitar informe a la
Comisión Nacional de Valores.
La Unidad de Información financiera es creada por la ley 25246 y depende del
Ministerio de Justicia y derechos Humanos de La Nación, encargándose del análisis,

163
tratamiento y la transmisión de información a los efectos de prevenir o impedir el
lavado de activos financieros.

1.9.- TakeOver:
Se entiende por TakeOver la posibilidad de tomar el poder de una sociedad. Es
una técnica de concentración societaria por la cual una sociedad se compromete
públicamente respecto de los accionistas de una sociedad cotizante, a adquirir sus
acciones por un precio mejor que el que ofrece el mercado de capitales, con el fin de
controlar a esa sociedad.
El artículo 87 de la ley 26831 prevé respecto quienes pretenden alcanzar el
control de una sociedad, cuyas acciones se encuentren comprendidas en el régimen
de oferta pública y pretenda adquirir, directa o indirectamente acciones, que den
derecho a una participación significativa, debe seguir el procedimiento que establezca
la Comisión Nacional de Valores.
Esta oferta está dirigida a los titulares de valores negociables a un precio
equitativo, según las pautas establecidas en el artículo 98.
Los destinatarios de la oferta pública de acciones (OPA) son todos sus titulares,
incluyendo a los de derechos de suscripción, de obligaciones convertibles y otros
valores que den derecho a conversión en acciones con derecho a voto.
1.9.1.- Régimen de participaciones residuales – Control casi total:
Conforme las previsiones de los arts. 91 y 92 de la ley 26831 cuando, una
sociedad anónima quede sometida a un control casi total, cualquier accionista
minoritario puede intimar al controlante para que haga oferta de compra de la totalidad
de las acciones de los accionistas minoritarios.
Asimismo, determina que dentro del término de seis meses en que se haya
conformado el control casi total el controlante puede emitir declaración unilateral de
voluntad de adquisición de la totalidad del capital social remanente en poder de
terceros.
Existe control casi total cuando una persona física o jurídica tenga el 95% o más
del capital suscripto, el resto son accionistas minoritarios. El control casi total debe ser
notificado a la Comisión Nacional de Valores y al Mercado, si no lo es puede ser
verificado por aquella, a requerimiento de los accionistas minoritarios.

164
El controlante tiene el deber de hacer una oferta de compra a la totalidad de los
accionistas minoritarios, pudiendo optar por hacerla por oferta pública de adquisición o
utilizar el método de adquisición prevista en esta ley.
Si el controlante no lo hiciere pasados los sesenta días hábiles desde la
intimación al controlante, el accionista minoritario puede accionar contra el controlante
y que el Tribunal judicial o Arbitral determine el precio en forma equitativa, conforme
las pautas del artículo 98 inc. d.
La oferta pública de adquisición de acciones obligatoria, se la puede evaluar
desde dos puntos de vista, uno de ellos negativo debido a que podría reducirse el
precio por acción de los controlantes, al verse obligados a distribuir la "prima de
control" (entendida ésta como un precio superior al de la cotización bursátil) entre
todos los accionistas minoritarios, destinatarios de la oferta pública de adquisición de
acciones. El aspecto positivo es que logra distribuir la prima de control, lo que resulta
beneficioso para los accionistas minoritarios.
El artículo 94 de la ley prevé respecto de la declaración de voluntad de
adquisición de la "totalidad" del capital remanente en poder de terceros, prevista en el
artículo 91 inc. b) debe ser resuelta por el órgano de administración de la controlante o
por instrumento publicó si es persona física, resultando condición la adquisición de
todas las acciones y títulos convertibles en acciones en poder de terceros.
El precio que debe ofrecer debe ser equitativo, todo lo cual debe ser presentado
ante la Comisión Nacional de Valores, la que otorgará la conformidad o no de la oferta.
Otorgada la conformidad, debe ser inscripta en el Registro Público, luego publicada.
Una vez realizados estos pasos el controlante deberá depositar el monto total del
ofrecimiento en entidad financiera que queda a disposición de los accionistas
minoritarios, junto con el listado de accionistas minoritarios.
Luego se formaliza el acto por escritura pública que debe ser inscripto en el
Registro Público y se presenta ante la Comisión Nacional de Valores y al Mercado
correspondientes.
El artículo 96 de la ley referida prevé la posibilidad de impugnación del precio por
parte de los accionistas minoritarios, a través de un procedimiento ante el Tribunal
Arbitral del Mercado donde se hubieren negociado las acciones o en los tribunales
ordinarios con competencia comercial en el domicilio de la sociedad.
Estas normas establecen la posibilidad de la que una sociedad anónima tenga
un solo socio, no desde su nacimiento ya que tal como lo exige la ley 19550, para que

165
exista sociedad comercial debe haber por lo menos dos socios, pero sí con
posterioridad, o sea sobreviniente a su nacimiento, ya que un socio puede adquirir la
totalidad del capital social.
Si bien es cierto que esta cuestión ya estaba prevista a partir del artículo 25 del
decreto ley 677/01, el que siempre fue tachado de dudosa constitucionalidad, ahora es
establecido por una ley, con lo cual se modifica en gran parte el sistema previsto en el
ley de sociedades comerciales, especialmente en las causales de disolución de las
sociedades comerciales (artículo 94 inc. 8) y en los artículos que regulan las
participaciones societarias (artículo 31 a 33 LS).

2.1. Transparencia en el Mercado:


Desde un punto de vista económico se entiende que mercado transparente es
aquel en que todos los intervinientes tienen la máxima información sobre las
condiciones de mercado y esa información es igual y veraz para todos. O sea el
grado, calidad, amplitud y veracidad de la información con la que pueden contar los
ofertantes y demandantes de recursos económicos existentes en dicho mercado.

2.2.- El buen “gobierno corporativo”.


El buen gobierno corporativo abarca un conjunto de relaciones entre la
administración de la sociedad, sus accionistas y otros partes interesadas,
proporcionando una estructura adecuada a través de la cual se fijan los objetivos de la
empresa y se determinan los medios para alcanzar dichos objetivos, manteniendo el
equilibrio entre los objetivos económico-sociales y los objetivos individuales de cada
socio.
Así las cosas, el buen gobierno corporativo, prevé la protección de los intereses
de la sociedad y de sus socios, realizando correctas inversiones y el uso eficiente de
sus recursos, con la correspondiente transparencia en la información, asegurando un
trato equitativo a sus socios.
Conforme el artículo 59 de la ley 26831 las sociedades emisoras deben llevar su
contabilidad con normas contables especiales, adicionando en las notas
complementarias información más detallada.
El artículo 61 de la misma ley prevé la posibilidad de que la administración de las
sociedades emisoras, si es que está previsto el estatuto social, puede relacionarse
con los miembros presentes o comunicarse entre sí por otros medios de transmisión

166
simultáneas de sonido, imágenes, etc. y las actas en este caso deben suscribirse
dentro de los 5 días de celebrada la reunión.
Respecto de las convocatorias de asambleas el artículo 70 de la ley 26831
establece que las sociedades que hacen oferta pública de sus valores negociables, su
primera convocatoria, deberá publicarse con una anticipación no menor a veinte días
corridos a su celebración.
Los accionistas que representen por lo menos el dos por ciento del capital social
pueden entregar en la sede social comentarios y propuestas relativas a la marcha de
los negocios de la sociedad.
En la asamblea ordinaria, además de los temas previstos en el artículo 234 de la
ley 26831, se debe resolver sobre:
- Disposición o gravamen de los actos de la sociedad.
- La celebración de contratos de administración o gerenciamiento de la
sociedad.
Respecto de la remuneración de los directores de las sociedades que hacen
oferta pública de sus valores negociables, pueden remunerar a sus directores con
funciones técnico-administrativas con los límites del artículo 261 de la ley 19550.
Asimismo, se establece la posibilidad de contratar un seguro de responsabilidad civil,
por el riesgo de las funciones de los directores.
Resulta muy importante lo prescripto por el artículo 78 de la ley , que fija los
alcances del "deber de lealtad" exigido a los directores en el artículo 59 de la ley
19550, expresando que se encuentra comprendido dentro de este deber:
- prohibición de hacer uso de los activos sociales y de información confidencial.
- prohibición de aprovechar por sí o por otro los negocios de la sociedad.
- ejercer sus facultades solo para los fines que la ley, estatuto, asamblea o el
directorio le hayan concedido.
- velar para que su actuación no incurra en conflicto de intereses con la
sociedad.
El artículo culmina expresando que en caso de duda acerca del incumplimiento
del deber de lealtad la carga de la prueba en contrario pesa sobre el director.
El artículo 79 de la ley 26831establece que en las sociedades comprendidas en
la oferta pública la totalidad de los miembros de la comisión fiscalizadora deberá
revestir la calidad de independiente, pudiendo prescindirse de esa comisión si existe
auditoría externa, lo que debe resolverse en asamblea extraordinaria.

167
Es interesante tener en cuenta lo expresado por el artículo 75 de la misma ley,
que expresa que las sociedades autorizadas a hacer oferta pública de sus acciones
pueden remunerar a sus directores con funciones técnico. administrativas y que la
sociedad puede contratar un seguro de responsabilidad civil para esos directores para
riesgos inherentes al ejercicio de sus funciones.
Agrega el artículo 1023/14 que las remuneraciones a los directores,
administradores, gerentes, síndicos, miembros del consejo de vigilancia deberán ser
comunicadas a la Comisión Nacional de Valores.

2.3.- El insider Trading:


El insider trading o abuso de información privilegiada se asocia a conductas que
rozan la ilegalidad. Las legislaciones en la actualidad tienden a la incorporación de
sanciones por el daño efectivo y potencial que provocan, en razón de la credibilidad
del mercado bursátil y la buena fe comercial.
Es así que se reprime el uso de información reservada por parte de quienes
tengan acceso a ella, ya que dicha conducta genera desigualdad en la negociación.
La transparencia en los mercados ha merecido la atención a nivel mundial y en
nuestro país fue el Decreto 677/01 el que incorpora a nuestra legislación este tópico.
En nuestro país un fallo conocido respecto de estas conductas se dictó en los
autos caratulados: " Comisión Nacional de Valores C/ Establecimiento Modelo
Terrabusi S.A.S/ Transferencia de paquete accionario nabico".
Dicho proceso fue iniciado por la Comisión Nacional de Valores en el año 1993 a
consecuencia de la aplicación de una multa contra los directores de la sociedad, por la
utilización de información relevante y no pública, a fin de obtener ventajas para sí o
terceros, al operar en el mercado de valores con acciones de Terrabusi S.A. en
infracción a las resoluciones de la Comisión Nacional de Valores. En esta caso, en el
año 2.007, la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirma la sanción de multa
impuesta.
En nuestro medio el régimen de transparencia ya estaba previsto en el derogado
decreto 677/01, a partir del artículo 33, resultando similar al establecido en la ley
26831y que se encuentra a partir del artículo 99.
Este último artículo establece el deber de informar a la Comisión Nacional de
Valores a las personas que intervienen en el mercado, los siguientes hechos y
circunstancias:

168
a) a los administradores de las entidades registradas y los integrantes del órgano
de fiscalización, acerca de todo hecho o situación que por su importancia sea apto
para afectar en forma sustancial la colocación de valores negociables o el curso de su
negociación.
b) a los agentes de negociación autorizados a cerca de todo hecho o situación
no habitual que por su importancia sea apto para afectar el desenvolvimiento de sus
negocios, su responsabilidad y sus decisiones sobre inversiones.
c) Los administradores, síndicos, gerentes, integrantes del consejo de
calificación de las entidades emisoras acerca de la cantidad y clases de títulos que
negocian.
d) los directores, los funcionarios de la Comisión Nacional de Valores y agentes
del mercado la cantidad de títulos que posean para la negociación.
e) toda persona física o jurídica que adquiera directa o indirectamente adquiera o
enajene acciones de una sociedad que cotice .
f) a toda persona física o jurídica respecto de celebración de pactos o convenios
(sindicación de acciones).
Las declaraciones que se realicen a la Comisión Nacional de Valores tienen los
efectos de una declaración jurada.
Estas informaciones establece el artículo 100 de la ley 26831también debe
realizarse a los Mercados intervinientes.
Respecto del deber de reserva que se establece a los directores,
administradores, gerentes, síndicos, miembros del consejo de vigilancia y cualquier
persona que por su cargo o actividad tenga información de un hecho aún no divulgado
públicamente y que sea apta para afectar la colocación de VN, deberán guardar
estricta reserva y abstenerse de negociar hasta tanto dicha información tenga carácter
de público. Extiende la misma obligación a los funcionarios públicos, directivos y
empleados de los agentes calificadores de riesgo, incluido a los de la Comisión
Nacional de Valores.
Asimismo, se establece el deber de colaboración, de todas estas personas ante
el requerimiento de la Comisión Nacional de Valores.
En el capítulo VI de la referida ley se prevé que las acciones y sanciones por
esas conductas contrarias a la transparencia.
Así es que el artículo 117 prevé cuales son esas conductas contrarias a la
transparencia, señalando que:

169
a) los directores, miembros del órgano de fiscalización, accionistas,
representantes de accionistas y todo el que por su trabajo, profesión o función dentro
de una sociedad emisora, así como los funcionarios públicos y aquellos directivos,
funcionarios y empleados de los agentes de calificación de riesgo y de los organismos
de control públicos o privados, incluidos la Comisión Nacional de Valores, Mercados y
agentes de depósito y cualquier otra persona que, en razón de sus tareas tenga
acceso a similar información, no podrán valerse de la información reservada o
privilegiada a fin de obtener, para sí o para otros, ventajas de cualquier tipo, deriven
ellas de la compra o venta de valores negociables o de cualquier otra operación
relacionada con el régimen de la oferta pública. En estos casos, el diferencial de precio
positivo obtenido por quienes hubieren hecho uso indebido de información privilegiada
proveniente de cualquier operación efectuada dentro de un período de seis meses,
respecto de cualquier valor negociable de los emisores a que se hallaren vinculados,
corresponderá al emisor y será recuperable por él, sin perjuicio de las sanciones que
pudieren corresponder al infractor. Si el emisor omitiera incoar la acción
correspondiente o no lo hiciera dentro de los sesenta días de ser intimado a ello, o no
lo impulsara diligentemente después de la intimación, dichos actos podrán ser
realizados por cualquier accionista;
b) Los emisores, agentes registrados, inversores o cualquier otro interviniente o
participante en los mercados autorizados, deberán abstenerse de realizar, por sí o por
interpósita persona, en ofertas iniciales o mercados secundarios, prácticas o
conductas que pretendan o permitan la manipulación de precios o volúmenes de los
valores negociables, alterando el normal desenvolvimiento de la oferta y la demanda.
Asimismo, dichas personas deberán abstenerse de incurrir en prácticas o conductas
engañosas que puedan inducir a error a cualquier participante en dichos mercados, en
relación con la compra o venta de cualquier valor negociable en la oferta pública.
A los efectos de la determinación de la sanción de aquellas conductas
descriptas, la Comisión Nacional de Valores considerará como agravante si la
conducta sancionada fuere realizada por el accionista de control, los administradores,
gerentes, síndicos de todas las personas sujetas a la fiscalización de la Comisión
Nacional de Valores o funcionarios de los órganos de control;
c) Toda persona física o jurídica que intervenga, se ofrezca u ofrezca servicios
en la oferta pública de valores negociables sin contar con la autorización pertinente de

170
la Comisión Nacional de Valores, será pasible de sanciones administrativas sin
perjuicio de las sanciones penales que correspondan.
Respecto de la acción de recupero, prevista en el artículo 117 prescribirá a los
tres años, podrá promoverla cualquier accionista con sujeción a las normas que
regulan la acción subrogatoria y será acumulable a la de responsabilidad prevista en el
artículo 276 de la ley 19.550 de sociedades comerciales, sin que sea necesario previa
resolución asamblearia.
El artículo 119 de la ley 26831 prevé en lo referido a la responsabilidad directa
expresando que los emisores de valores negociables, juntamente con los integrantes
de los órganos de administración y fiscalización, los oferentes de los valores
negociables y las personas que firmen el prospecto de una emisión de valores
negociables, serán responsables de toda la información incluida en los prospectos por
ellos registrados ante la Comisión Nacional Valores.
Del artículo 121 de la referida ley, surge la responsabilidad objetiva respecto de
los emisores y oferentes y la responsabilidad solidaria, expresando que tendrán
legitimación para demandar los compradores o adquirentes a cualquier título de los
valores negociables con oferta pública ofrecidos mediante el respectivo prospecto,
debiendo probar la existencia de un error u omisión de un aspecto esencial en la
información relativa a la oferta. A tal fin, se considerará esencial aquella información
que un inversor común hubiere apreciado como relevante para decidir la compra o
venta de los valores negociables ofrecidos. Probado que sea el error u omisión
esencial, salvo prueba en contrario aportada por el emisor u oferente, se presume la
relación de causalidad entre el error o la omisión y el daño generado, excepto que el
demandado demuestre que el inversor conocía el carácter defectuoso de la
información.
Respecto de la indemnización la ley establece que la misma no podrá superar la
pérdida ocasionada al inversor referida a la diferencia entre el precio de compra o
venta fijado en el prospecto y efectivamente pagado o percibido por el inversor, y el
precio del título respectivo al momento de la presentación de la demanda o, en su
caso, el precio de su enajenación por parte del inversor de ser anterior a tal fecha,
todo esto mas las sanciones que establecen las leyes especiales.
Cabe agregar aquí que la ley 26733/12, regula las sanciones penales ante la
existencia de abuso de información privilegiada dentro del ámbito penal.

171
Es así que se incorpora al Código Penal el artículo 307 que establece que será
reprimido con prisión de 1 a 4 años, multa equivalente al monto de la operación e
inhabilitación especial hasta 5 años, al director, miembros del órgano de fiscalización,
accionista, representante de accionista y todo al que por su trabajo, profesión o
función, dentro de una sociedad emisora de títulos valores suministre o utilizare
información privilegiada a la que hubiera tenido acceso en ocasión de su actividad
para la negociación, cotización, compra , venta, o liquidación de valores negociables.
En definitivas la norma trata de proteger el derecho de los inversores del
mercado de capitales.
El artículo 308 del Código Penal agrava las penas respecto del mínimo a 2 años
y 6 años el máximo, cuando la administración de información es en forma habitual,
diera lugar a un beneficio, causa perjuicio al mercado o fuere realizada por
funcionarios o personal de la Comisión Nacional de Valores.

2.3.1.- Sanciones y procedimientos Administrativos:


El artículo 132 de la ley 26831 establece que las personas físicas (humanas) y
jurídicas de cualquier naturaleza que infringieren las disposiciones de la ley y sus
reglamentaciones, sin perjuicio de la responsabilidad penal o civil en que incurrieren,
serán pasibles sanciones, que aplicará la Comisión Nacional de Valores siendo ellas
las que van desde apercibimiento, multa, Inhabilitación de hasta cinco años para
ejercer funciones como directores, administradores, síndicos, miembros del consejo de
vigilancia, contadores dictaminantes o auditores externos o gerentes de mercados
autorizados y de agentes registrados o de cualquier otra entidad bajo fiscalización de
la Comisión Nacional de Valores. También podrá imponer suspensión de hasta dos
años para efectuar oferta pública o, en su caso, de la autorización para actuar en el
ámbito de la oferta pública. Finalmente podrá imponer la prohibición para efectuar
ofertas públicas de valores negociables o, en su caso, de la autorización para actuar
en el ámbito de la oferta pública de Valores Negociables.
A los fines de la fijación de las sanciones, establece el artículo 133 de la ley
26831, la Comisión Nacional de Valores deberá tener especialmente en cuenta: la
magnitud de la infracción; los beneficios generados o los perjuicios ocasionados por el
infractor; el volumen operativo del infractor; la actuación individual de los miembros de
los órganos de administración y fiscalización y su vinculación con el grupo de control.

172
El artículo 135 de la ley 26831 determina que la prescripción de las acciones que
nacieran de las infracciones al régimen de la ley 26831 y de la ley 24.083 operará a los
seis años de la comisión del hecho que la configure. Ese plazo quedará interrumpido
por la comisión de otra infracción de cualquier naturaleza y por los actos y diligencias
de procedimiento inherentes a la sustanciación del sumario una vez abierto por
resolución del directorio de la Comisión Nacional de Valores. La prescripción de la
multa operará a los tres años contados a partir de la fecha de notificación de dicha
sanción o desde que quede firme, si hubiere sido recurrida.

2.4.- Oferta Pública de Adquisición de acciones:


Conforme al artículo 86 de la ley 26831 la "oferta pública de adquisición de
acciones" debe dirigirse a todos los titulares de esas acciones.
La ley establece que la CNV deberá establecer el procedimiento, el que deberá
asegurar entre otras cuestiones:
- igualdad de tratamiento entre accionistas.
- precio equitativo y al respecto el decreto 1023/14 establece que el precio
equitativo debe contar con suficiente explicación de los criterios aplicados para su
determinación.
- los términos de la oferta deben ser irrevocables y no someterse a condición.
- reglas de retiro y revisión de oferta.
- reglas sobre publicidad de oferta.
- que el órgano de administración no deba obstaculizar la oferta.
Establece el artículo 86 del Decreto 1023/14 toda oferta pública de adquisición
requerirá la confección y difusión pública a través de los medios dispuestos con la
Comisión Nacional de Valores o incluida en un prospecto y debe estar redactado en
lenguaje fácilmente comprensible para cualquier inversor.
Conforme lo establece la ley todas las sociedades que coticen sus acciones en
la Argentina, inclusive las que se hubieran excluido expresamente, estarán sujetas a
un régimen de Oferta Pública de Acciones, obligatorio en el caso de cambio de control
o adquisición de una participación significativa.

2.5.- La “OPV” (Oferta Pública de Valores Negociables).-


Se puede definir la oferta pública de valores negociables a cualquier
procedimiento de difusión por el que se invita en forma general a la compra y venta de
valores negociables.

173
Según la ley 26831 es la invitación que se hace en general o a sectores o grupos
determinados, por medio de ofertas personales, publicaciones, colocación de afiches,
letreros, etc., para actos jurídicos con valores negociables, resultando su objetivo, la
captación de recursos financieros del público, delimitando la actuación de la Comisión
Nacional de Valores.
Conforme el artículo 80 de la ley puede ser objeto de oferta los Valores
Negociables emitidos en serie, que otorgan los mismos derechos dentro de su clase,
estos valores deben ser ofrecidos en forma genérica. No están comprendidos en la
Ley los valores emitidos por el estado en general.
La oferta pública puede ser realizada por las entidades, por el procedimiento
establecido por la ley y por los agentes autorizados por la Comisión Nacional de
Valores.
El Banco Central de la República Argentina puede limitar la Oferta Pública de
Valores Negociables ya que resulta ser el regulador de crédito y moneda y por ser el
ejecutor de la política cambiaria.
El artículo 1023/13 establece en su artículo 80 que en el caso de las sociedades
anónimas, cooperativas y mutuales que califiquen como pequeñas y medianas
empresas podrán contar con dictamen de precalificación de mercados y/o entidades
especialmente calificadas cuando lo disponga la Comisión Nacional de Valores,
tomando en cuenta el patrimonio neto de los últimos tres años

3.1.- Entidades financieras


El sistema financiero puede definirse como el conjunto de instituciones,
instrumentos y mercados cuyo fin principal es el de canalizar el ahorro que generan
las unidades económicas con superávit de fondos, hacia los prestatarios que son las
unidades económicas con déficit de fondos.
Las entidades financieras son aquellas personas o entidades privadas o
públicas, de la Nación, de las provincias o de las municipalidades, que tienen por
objeto la intermediación habitual entre la oferta y la demanda de recursos financieros.
Esta actividad de importancia capital, se inserta en un sistema regulado y
controlado por el Estado, en el cual se hace menester contar con una autorización
para funcionar. Estos entes son regulados por la Ley de Entidades Financieras (LEF) –
ley 21.526 y sus modificatorias, que designa al Banco Central de la República
Argentina como autoridad de contralor.

174
Debemos considerar que la actividad bancaria es de naturaleza privada y de
interés público, y por tanto cuenta con las garantías de libertad de comercio y de
asociarse con fines lícitos y útiles consagrada por los artículos 14 y 28 de la
Constitución Nacional, pero sujeta a las leyes que reglamentan su ejercicio.
En consecuencia, la actividad debe ser reglada para proteger el interés público
comprometido.
La industria financiera se encuadra en un orden jurídico y se integra a un sistema
normativo cuando es ejercida regular, profesional y habitualmente. El sistema
financiero argentino tiene su columna vertebral en la ley 21.526 y sus modificatorias.
Las entidades financieras se ocupan de la regularización del crédito y, la
expresión crédito, en su acepción jurídica, debe ser entendida como cambio de un
bien presente contra la promesa de un bien futuro existente o no al momento en que
la operación se concreta.
Por lo general las entidades financieras transforman capital ahorro, en capital
inversión, siendo los bancos las empresas más representativas y de mayor
importancia en la distribución del crédito.

3.2.- Clases:
El artículo 2 de la ley 21.526 hacer expresa referencia que, quedan
comprendidos en este marco regulatorio: los bancos comerciales, bancos de inversión,
bancos hipotecarios, compañías financieras, sociedades de ahorro y préstamo para la
vivienda y cajas de crédito. Agregando luego : “…La enumeración no es excluyente
de otras clases de entidades que, por realizar las actividades previstas en el artículo 1,
se encuentren comprendidas en esta ley….”

3.3. Ley 21.526:


El marco regulatorio, en nuestro país , de las entidades financieras es la Ley
21.526/1977, que deroga el régimen anterior (ley 18.061).
La misma establece, en su artículo 1, respecto de su ámbito de aplicación que
quedan comprendidas, en esta Ley y en sus normas reglamentarias, las personas o
entidades privadas o públicas oficiales o mixtas- de la Nación, de las provincias o
municipalidades que realicen intermediación habitual entre la oferta y la demanda de
recursos financieros.

3.4.- Contralor. El Banco Central. Funciones:

175
Conforme el artículo 4 la autoridad de aplicación es el Banco Central de la
República Argentina (BCRA).
Dicha entidad dictará las normas reglamentarias que fueren menester para su
cumplimiento, a cuyo efecto deberá establecer regulaciones y exigencias diferenciadas
que ponderen la clase y naturaleza jurídica de las entidades, la cantidad y ubicación
de sus casas, el volumen operativo y las características económicas y sociales de los
sectores atendidos.
La particular naturaleza de la estructura de la empresa bancaria, como
recolectora del ahorro público, ha determinado que sea considerada siempre una
cuestión de interés público sujeta al contralor del Estado. En este aspecto, el Banco
Central de la República Argentina tiene las funciones de contralor que le otorga la ley
24.144, de conformidad con el artículo 43 y siguientes.
Allí se establece que "el Banco Central de la República Argentina ejercerá la
supervisión de la actividad financiera y bancaria, por intermedio de la
Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias, este organismo dependerá
del Presidente de la Institución.
La superintendencia de la actividad bancaria comprende la organización del
control y funcionamiento bancario y financiero.
En especial, esta función está enderezada a la preservación del correcto
desenvolvimiento del sistema bancario, mediante la aplicación de normas, principios o
criterios de prevención que salvaguarden el funcionamiento de la actividad financiera.
Serán sancionadas todas las infracciones a la Ley de Entidades Financieras
(LEF), sus normas reglamentarias y resoluciones que dicte el Banco Central de la
República Argentina en ejercicio de sus facultades.

4.1. Tipo de entidades.


Tal como se expresó el artículo 2 de la ley 21526 hacer expresa referencia
que, quedan comprendidos en este marco regulatorio: los bancos comerciales,
bancos de inversión, bancos hipotecarios, compañías financieras, sociedades de
ahorro y préstamo para la vivienda y cajas de crédito.
Agregando : “…La enumeración no es excluyente de otras clases de entidades
que, por realizar las actividades previstas en el artículo 1, se encuentren comprendidas
en esta ley….”
Sumado a ello lo que expresa el artículo 3 de la misma ley “las disposiciones de
la presente Ley podrán aplicarse a personas y entidades públicas y privadas no

176
comprendidas expresamente en ella, cuando a juicio del Banco Central de la
República Argentina lo aconsejen el volumen de sus operaciones y razones de política
monetaria y crediticia.”
Los bancos comerciales deben constituirse bajo la forma de sociedad anónima o
cooperativa, su actuación natural está prevista primariamente para el corto plazo
(aunque también se admite el mediano y largo), y son considerados "lazo" de unión
entre la autoridad monetaria y el público ( es la entidad financiera que mas funciones
le asigna la ley, artículo 21 de la LEF).
Por su parte, los bancos de inversión deben constituirse bajo forma de sociedad
anónima, su misión es facilitar a las empresas la obtención de capitales fijos y créditos
a mediano y largo plazo e intermediar en el mercado de capitales, su actuación en el
mercado ayuda a la consolidación y expansión de las empresas y a su capitalización
(artículo 22 de la LEF).
Los bancos hipotecarios también deben constituirse bajo forma de sociedad
anónima, su actuación abarca el otorgamiento de créditos hipotecarios urbanos y
rurales, y la intermediación en el mercado de capitales (artículo 23 de la LEF).
Las compañías financieras pueden: recibir depósitos a plazo; emitir letras y
pagarés; conceder créditos para la compra o venta de bienes pagaderos en cuotas o a
término y otros préstamos personales amortizables; otorgar avales, fianzas u otras
garantías; aceptar y colocar letras y pagarés de terceros; etc. (artículo 24 de la LEF).
Las sociedades de ahorro y préstamo para la vivienda, deben estar bajo la forma
de sociedades anónimas, organizan sistemas de ahorro con derecho a préstamo y
administran los ahorros recibidos afectándolos a la adjudicación por sorteo licitación a
los ahorristas conforme al contrato suscripto (artículo 25 de la LEF).
Las cajas de crédito cooperativo deben constituirse como sociedades anónimas,
cooperativas o asociaciones civiles. Su finalidad es manejar créditos de corto y
mediano plazo destinado a pequeñas empresas, productores, artesanos,
profesionales, empleados y entidades de bien público (artículo 26 de la LEF).

4.2. Autorización para funcionar.


El Banco Central de la República Argentina es el organismo rector del sistema
financiero de dicho país y es el encargado de su política monetaria.
Fue creado en 1935, bajo el gobierno de Agustín Pedro Justo, mediante las
leyes 12155 a 12160.

177
La Carta Orgánica que rige al Banco Central de la República Argentina (Ley
24.144) define en su artículo 1 al Banco Central como una entidad autárquica del
Estado nacional.
En el artículo 3, enumera los objetivos de esta Institución: “El banco tiene por
finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas
establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad
financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”.
El Banco Central de la República Argentina, tiene, entre otras, las funciones de:
- Vigilar el buen funcionamiento del mercado financiero y aplicar la Ley de
Entidades Financieras y demás normas que en su consecuencia se dicten.
- Conceder autorizaciones para que las entidades financieras operen en el
país.
- Regular para el conjunto del sistema financiero, el otorgamiento de créditos (a
través de normas y regulaciones técnicas), monitorea la liquidez (cantidad de dinero
en circulación) y supervisa el funcionamiento de los intermediarios (entidades
financieras) que componen el mercado de dinero.
- Actuar como agente financiero del Estado nacional y depositario y agente del
país ante las instituciones monetarias, bancarias y financieras internacionales a las
cuales la Nación haya adherido.
- Concentrar y administrar, sus reservas de oro, divisas y otros activos
externos.
Volviendo a la ley 21.526 y sus modificatorias, conforme al artículo 7 las
entidades comprendidas en esta Ley no podrán iniciar sus actividades sin previa
autorización del Banco Central de la República Argentina. “La fusión o la transmisión
de sus fondos de comercio requerirá también su autorización previa.”
Agrega el artículo 9 de la ley referida que las entidades financieras de la Nación,
de las provincias y de las municipalidades, se constituirán en la forma que establezcan
sus cartas orgánicas. “El resto de las entidades deberá hacerlo en forma de sociedad
anónima, excepto:
a) Las sucursales de entidades extranjeras, que deberán tener en el país una
representación con poderes suficientes de acuerdo con la Ley argentina;
b) Los bancos comerciales, que también podrán constituirse en forma de
sociedad cooperativa;

178
c) Las cajas de crédito, que deberán constituirse en forma de sociedad
cooperativa.
El artículo 15 de la ley 21526 y sus modificatorias impone a los directorios de las
entidades constituídas en forma de sociedad anónima en el país, sus integrantes, los
miembros de los consejos de vigilancia y los síndicos, el deber de informar, sin
demora, sobre cualquier negociación de acciones u otra circunstancia capaz de
producir un cambio en la calificación de las entidades o alterar la estructura de los
respectivos grupos de accionistas. De no ser así la entidad corre con el riesgo de ser
revocada su autorización para funcionar.
El Banco Central de la República Argentina autorizará, la apertura de filiales,
pudiendo denegar las solicitudes, en todos los casos, fundado en razones de
oportunidad y conveniencia (artículo 16, LEF). A su vez, para la apertura de filiales o
cualquier tipo de representación en el exterior, deberá requerirse autorización previa
del Banco Central de la República Argentina (artículo 17 LEF).
Respecto de la denominación las denominaciones que se utilizan en la ley para
caracterizar las entidades y sus operaciones, sólo podrán ser empleadas por las
entidades autorizadas (artículo 19 de la LEF).
No podrán utilizarse denominaciones similares, derivadas o que ofrezcan dudas
acerca de su naturaleza o individualidad. Queda prohibida toda publicidad o acción
tendiente a captar recursos del público por parte de personas o entidades no
autorizadas. Toda transgresión faculta al Banco Central de la República Argentina a
disponer su cese inmediato y definitivo, aplicar las sanciones previstas en el artículo
41 de la mencionada ley e iniciar las acciones penales que pudieren corresponder
asumiendo la calidad de parte querellante.
El artículo 27 de la Ley de Entidades Financieras explicita qué operaciones
pueden realizarse entre entidades financieras, siempre que estas operaciones
encuadren dentro de las que están autorizadas a efectuar por sí mismas.
Respecto de las operaciones prohibidas y limitadas tenemos que recurrir al
artículo 28 de la de la misma ley, entre ellas:
a) Explotar por cuenta propia empresas comerciales, industriales, agropecuarias,
o de otra clase, salvo con expresa autorización del Banco Central.
b) Constituir gravámenes sobre sus bienes sin previa autorización del Banco
Central de la República Argentina.
c) Aceptar en garantía sus propias acciones.

179
d) Operar con sus directores y administradores y con empresas o personas
vinculadas con ellos, en condiciones más favorables que las acordadas de ordinario a
su clientela.
e) Emitir giros o efectuar transferencias de plaza a plaza, con excepción de los
bancos comerciales.

4.2.1.- Respecto de los procesos liquidativos de las entidades financieras


Las dificultades de una entidad financiera afectan al sistema financiero, por sus
repercusiones macro y micro económicas.
En los artículos 30 a 33 de la ley de entidades financieras se imponen una serie
de exigencias para asegurar la liquidez y solvencia de las entidades financieras.
Cabe recordar que el Banco Central República Argentina, como autoridad de
contralor del sistema financiero, tiene una serie de atribuciones y deberes que nacen
de su Carta Orgánica tendientes a asegurar la plena vigencia de los bienes tutelados
en el régimen de entidades financieras.
Dichos artículos establecen normas de actuación obligatorias y de relaciones
técnicas entre los componentes patrimoniales de las entidades financieras cuyo
objetivo es justamente asegurar la responsabilidad patrimonial del sistema.
Asimismo, determinan la necesidad de mantener determinados efectivos
mínimos y también agrega el requerimiento de un patrimonio neto mínimo (encaje
mínimo), todo lo cual persigue el propósito de que las entidades financieras
mantengan recursos apropiados para la implementación del negocio monetario.

4.2.2.- Formulas alternativas para evitar la liquidación de entidades


financieras
El mismo Título III de la ley que rige a las entidades financieras, contempla toda
una serie de institutos a lo largo de los artículos 34 a 35 bis, que tratan la detección,
prevención, saneamiento o eventualmente fórmulas alternativas tendientes a evitar la
liquidación de una entidad financiera.
De aquí se desprenden dos conceptos absolutamente diferenciados en torno a la
configuración de la crisis económica.
Por un lado lo que puede denominarse "dificultades económicas generales que
afecten la solvencia o liquidez de la entidad" y que puedan resolverse por las vías de
regularización y saneamiento reguladas en el artículo 34 de la mencionada ley.

180
Por el otro, la "insolvencia o estado de cesación de pagos" que debiera aparejar
necesariamente la quiebra de la entidad financiera, pero que está presente en la
suspensión de operaciones y en el proceso de reestructuración del artículo 35 21.526.
Como se puede apreciar, la ley 21526 (LEF) contiene en su normativa un
concepto más amplio que el de la cesación de pagos que regula la ley concursal, ya
que su articulado estructura diversas alternativas procedimentales ante la afectación
de la solvencia y liquidez de las entidades.
La insuficiencia de los procesos concursales clásicos, orienta la legislación hacia
un criterio amplio de salvataje, saneamiento, reflotamiento o reorganización de
empresas en dificultades.
En este contexto y atendiendo a las disposiciones del artículo 50 de la Ley de
Entidades Financieras, podemos afirmar que las entidades financieras que actúen en
el mercado como tal no pueden solicitar la formación de su concurso preventivo.
Dicho artículo, hoy reformado, prescribe: "las entidades financieras no podrán solicitar
la formulación de concurso preventivo ni su propia quiebra. No podrá decretarse la
quiebra (...) hasta tanto les sea revocada la autorización para funcionar por el Banco
Central de la República Argentina”.
El primero de los sistemas previstos en la ley 21.526 es el plan de regularización
reglado en el artículo 34.

4.2.3.- Plan de regularización y saneamiento:


De conformidad con la norma citada, la entidad bancaria debe presentar un "plan
de regularización y saneamiento" cuando, entre otras cosas, se encontrare afectada -a
juicio del BCRA- la solvencia o liquidez de la entidad, se registraran diferencias de
efectivo mínimo durante los períodos establecidos por el Banco Central de la
República Argentina, registrara reiterados incumplimientos a los distintos límites o
relaciones técnicas establecidas y no mantuviera la responsabilidad mínima exigida
para su clase, ubicación o características determinadas.
Cuando se presenten estas situaciones la entidad deberá dar las explicaciones
pertinentes dentro de los plazos establecidos por el Banco Central de la República
Argentina. Éste podrá designar veedores con el objeto de analizar la situación
patrimonial de la entidad, los que tendrán facultad de veto y sus resoluciones serán
recurribles, en única instancia, ante el presidente de dicho órgano.
Además, podrá exigir la constitución de garantías y limitar o prohibir la
distribución o remesas de utilidades. A fin de facilitar el cumplimiento de los planes de

181
regularización y saneamiento o fusiones y absorciones, podrá admitir con carácter
temporario excepciones a los límites y relaciones técnicas pertinentes, eximir o diferir
el pago de los cargos o multas previstos.
Así lo establece el artículo 34 de la Ley de Entidades Financieras: “…La entidad
que no cumpla con las disposiciones de este título o con las respectivas normas
dictadas por el Banco Central de la República Argentina, deberá dar las explicaciones
pertinentes, dentro de los plazos que éste establezca…”
O sea que la falta de presentación, el rechazo o el incumplimiento de los planes
de regularización y saneamiento facultará al Banco Central de la República Argentina
para resolver, habiendo sido oída o emplazada la entidad y sin más trámite, la
revocación de la autorización para funcionar como entidad financiera, sin perjuicio de
aplicar las sanciones previstas en la presente. Pero existe una salvedad: la aplicación
del artículo 35 [Link] la misma ley, calificado por alguna doctrina como "instituto
intermedio", es la reestructuración en resguardo del crédito y los depósitos bancarios.
Mediante este instituto se busca el saneamiento de la entidad financiera
mediante un procedimiento de naturaleza administrativa y que está previsto para
aquellos casos en los que la situación de la entidad justificaría la adopción de la
medida de revocación de la autorización para funcionar.
Dicho de otra forma, la configuración de la crisis en el caso del artículo 35 bis
implica la existencia de un estado patrimonial comprometido y grave que permite
afirmar que técnicamente existe estado de cesación de pagos. Este artículo reimplanta
la posibilidad del Banco Central de concurrir al salvataje de entidades en dificultades
serias, como paso previo a disponer su cierre. Así pues, a juicio exclusivo del Banco
Central de la República Argentina y en aplicación de los principios, propósitos y
objetivos derivados de las normas concordantes de su Carta Orgánica se podrá
autorizar el proceso de reestructuración de la entidad.
Esto implicará entonces adoptar cualquiera de las determinaciones establecidas
en el artículo 35 bis, o una combinación de ellas, según juicios de oportunidad, mérito
o conveniencia. Esa norma establece la reducción, aumento y enajenación del capital
social, la exclusión de activos y pasivos y su transferencia, y la intervención judicial de
entidades financieras como alternativas previas a la quiebra.
Vale aclarar que este proceso de reestructuración establecido por el artículo 35
bis también puede ser aplicado en el caso de que la entidad financiera solicitare

182
voluntariamente la revocación de su autorización para funcionar como tal o ante los
supuestos de disolución aplicables a las sociedades generales.

4.2.4.- Intervención judicial:


El régimen actual prevé la solicitud de intervención judicial de la entidad por
parte del Banco Central de la República Argentina al juez. La intervención -una vez
formulado el pedido- debe ser decretada de "inmediato y sin substanciación".
Los fundamentos de la petición deben encontrarse en la necesidad para la
implementación de las alternativas de reestructuración de la entidad y son requisitos
para su procedencia que la intervención contribuya a la materialización o
implementación de las alternativas de reestructuración de la entidad, contenidas en la
Ley de Entidades Financieras, y que el intermediario cuyo salvataje se intenta resulte
pasible de la revocación de la autorización para funcionar, en los términos del artículo
44 de la misma ley..
La razón justificante de la intervención reside en la tutela de los intereses en
juego (orden público económico), de los acreedores interesados en una adecuada y
transparente administración por parte de la entidad y de todos los actores –directos o
indirectos– relacionados con el procedimiento de exclusión. Se busca, mediante esta
medida, una actuación rápida y efectiva para evitar daños que los administradores
puedan causar o agravar mediante su administración negligente.
La intervención judicial de una entidad implica necesariamente el
desplazamiento de las autoridades estatutarias de la administración. Pero ese
desplazamiento no es total, es al solo efecto del cumplimiento exacto de los actos que
fueran necesarios para perfeccionar la alternativa de reestructuración por la que se
hubiera optado.
Asimismo, el Banco Central de la República Argentina debe consignar en su
demanda de intervención las facultades que deberá revestir el interventor. Estas
funciones no pueden exceder las que corresponden a los órganos de administración o
gobierno, según corresponda.
Uno de los efectos más trascendentes de la intervención judicial es el de
producir la radicación ante el juez que ordene la medida de "todos los juicios de
contenido patrimonial que afectaren a los activos excluidos o se refieran a pasivos
excluidos". En otras palabras, la intervención produce el fuero de atracción, al mejor
estilo concursal, de los juicios relacionados con los activos y pasivos excluidos. El
fuero de atracción comienza con la sentencia de intervención. Su extensión es incluso

183
mayor que en la quiebra. Del texto de la norma surge que únicamente los
procedimientos administrativos y los juicios sin contenido patrimonial están excluidos.
Entonces, a diferencia del sistema falencial, deben radicarse ante el juez de la
intervención los procesos de expropiación.

4.3.- Secreto bancario.


La regulación del secreto financiero respecto de operaciones pasivas la
encontramos en los arts. 39 y 40 de la Ley de Entidades Financieras. Debemos
destacar que son operaciones pasivas aquellas donde el cliente deposita sumas de
dinero en cuentas de algún tipo en la entidad financiera (cuenta corriente bancaria,
caja de ahorro, plazo fijo, etc.). Mientras que las operaciones activas son aquellas
donde la entidad entrega dinero como es el caso de mutuos personales o con garantía
real, etc.. La pasividad o actividad está vista desde el lugar de la entidad financiera.
El artículo 39 comienza expresando que “Las entidades comprendidas en esta
ley no podrán revelar las operaciones pasivas que realicen.
Sólo se exceptúan de tal deber los informes que requieran:
a) Los jueces en causas judiciales, con los recaudos establecidos por las leyes
respectivas;
b) El Banco Central de la República Argentina en ejercicio de sus funciones;
c) Los organismos recaudadores de impuestos nacionales, provinciales o
municipales sobre la base de las siguientes condiciones:
— Debe referirse a un responsable determinado;
— Debe encontrarse en curso una verificación impositiva con respecto a ese
responsable, y
— Debe haber sido requerido formal y previamente.
d) Las propias entidades para casos especiales, previa autorización expresa del
Banco Central de la República Argentina.
El personal de las entidades deberá guardar absoluta reserva de las
informaciones que lleguen a su conocimiento.
Las informaciones que el Banco Central de la República Argentina reciba o
recoja en ejercicio de sus funciones, vinculadas a operaciones pasivas, tendrán
carácter estrictamente confidencial.
El personal del Banco Central de la República Argentina, o de auditorías
externas que éste contrate para cumplir sus funciones, deberá guardar absoluta
reserva sobre las informaciones que lleguen a su conocimiento.

184
La Ley de Entidades Financieras prevé respecto de las sanciones en su artículo
41 que serán aplicadas por el presidente del Banco Central de la República Argentina
o la autoridad competente, a las personas o entidades que sean responsables de las
infracciones enunciadas precedentemente, previo sumario, pueden consistir en un
llamado de atención, apercibimiento, multas, inhabilitación para uso de la cuenta
corriente bancaria, inhabilitación para desempeñarse como promotores, fundadores,
directores, administradores, miembros de consejos de vigilancia, síndicos,
liquidadores, gerentes, auditores, socios o accionistas de las entidades comprendidas
en la ley y por último, la revocación de la autorización para funcionar.
Estas sanciones son recurribles, alguna de ellas por recurso de revocatoria ente
el presidente de Banco Central de la República Argentina y otras apelables ante la
Cámara Nacional de Apelaciones contencioso Administrativo.

5.- Fondos comunes de inversión.


El marco regulatorio de los Fondos Comunes de Inversión (FCI) lo encontramos
en la ley 24483, con las modificaciones de la ley 24441, ley 26831 y ley 27440.
5.1.- Antecedentes:
La primer referencia histórica de los Fondos Comunes de Inversión la tenemos
en el siglo XVIII, en Holanda en donde se crearon organizaciones denominadas
“AdministratisKantooren”, resultando su objeto el de ofrecer públicamente la
adquisición fraccionada de determinados valores mobiliarios que, por su valor, no se
encontraban a disposición de medianos o pequeños ahorristas. Los valores se
depositaban en los cofres de la administradora y se ofrecían certificados de depósito,
otorgando al portador el derecho a una parte de los títulos depositados.
A partir de esta primera experiencia los Fondos Comunes de Inversión inicia una
rápida propagación en Holanda, Inglaterra y Bélgica., para llegar a finales del Siglo XIX
a los estados Unidos de América, país que en pocos años se convierte en su principal
mercado, llegando en el año 1992 a superar los activos de la Compañías de seguros y
en 1993 igualar a los depósitos en los bancos comerciales estadounidenses.
De esta manera estos instrumentos financieros comenzaron a extenderse por
todo el mundo.
5.1.1- Caracterización:
Cuando hablamos de inversión nos estamos refiriendo a la compra de activos
financieros tales como debentures, bonos, acciones, etc., y activos físicos como

185
inmuebles, automóviles, etc.. Así es que decimos que una persona invierte cuando
adquiere dichos activos.
A través del sistema financiero circulan los ahorros de un sector para financiar
otro sector. Por ello, se puede definir al sistema financiero como el conjunto de
instituciones e instrumentos que canalizan el ahorro desde las unidades económicas
excedentes en recursos, hacia las escasas de financiación.
En el mercado financiero se intercambian activos financieros (debentures, bonos,
acciones) por dinero, poniendo en contacto vendedores y compradores.
Dentro del mercado financiero encontramos los fondos comunes de inversión
(FCI) que resultan ser productos de inversión colectiva, formados por los aportes que
realizan los inversores, quienes suscriben cuotas partes, de dicho fondo.
Las personas que deseen realizar inversiones pueden optar por estos
instrumentos financieros. Al ser cuotapartista de un fondo común de inversión, el
inversor aprovecha a un costo más bajo, las posibilidades del mercado financiero, del
que erogarían de hacerlo por su cuenta, en forma individual.
De todos modos cabe aclarar que todos los instrumentos financieros, inclusive
los fondos comunes de inversión, implican la posibilidad de rentabilidad, pero también
la posibilidad de un riesgo.
Con este instrumento el inversor accede a una cartera de valores amplia,
aumentando la posibilidad de controlar los riesgos en distintos productos.
El fondo común de inversión brinda a los pequeños y medianos inversores una
posibilidad de mejorar sus ahorros y actuar en el mercado como lo realizan los
grandes inversores.
El ahorrista, al no tener volumen que le garantice poder negociar mejores
valores, se nuclea con varias personas y se genera una inversión, optimizando el
resultado de dicha inversión.
Se puede definir a los fondos comunes de inversión , tal como reza el artículo 1
de la ley 24.083, como: “…patrimonio integrado por valores mobiliarios con oferta
pública, metales preciosos, divisas, derechos y obligaciones derivados de operaciones
de futuro y opciones, instrumentos emitidos por entidades financieras autorizadas por
el Banco Central de la República Argentina y dinero, pertenecientes a diversas
personas a las cuales se les reconocen derechos de copropiedad representados por
cuotas partes cartulares o escriturales…”

186
Invertir en un fondo común de inversión tiene, entre otras, las siguientes
ventajas:
 Delega la toma de decisiones en un grupo de profesionales que analiza
los mercados locales e internacionales. O sea que también se está adquiriendo el
conocimiento de un administrador de cartera.
 Permite la inversión en distintos instrumentos financieros, minimizando
el riesgo que se asumiría invirtiendo sólo en uno.
 El inversor dispone de su dinero cuando lo necesite, no teniendo que
esperar un plazo de vencimiento de su inversión, dejándolo inmovilizado por un
lapso extenso, como sucedería si invierte en un depósito bancario.
. Existe un seguimiento de la inversión a través de la cuota parte que
diariamente se publica en medios de amplia difusión.
 Los fondos comunes están regulados y controlados, por la Comisión
Nacional de Valores (CNV).
 Los fondos comunes de inversión están exentos de determinados
impuestos.
5.1.2.- Naturaleza Jurídica:
En cuanto a la naturaleza jurídica de los fondos comunes de inversión podemos
decir que se trata de un condominio, pero con características propias.
Al ser el fondo un patrimonio formado por los aportes de los cuotapartistas y, tal
como expresa el artículo 1 en su décimo párrafo, los fondos comunes de inversión no
son sociedades y carecen de personalidad jurídica, podemos decir que se trata de un
condominio especial, siendo los titulares de las partes indivisas los cuotapartistas que
invierten en el fondo, en consecuencia constituyen una comunidad indivisa de
copropietarios.
Se reitera que este condominio es un condominio especial, ya que al mismo no
se le aplican las normas del código civil y comercial previstas desde el artículo 1983,
por tener un régimen particular.
Los cuotapartistas no tienen poderes jurídicos sobre el activo del Fondo Común
de Inversión, los que corresponden a los Agentes de Administración de Productos de
Inversión colectiva (o sociedad gerente). Los cuotapartistas no participan en la
administración del fondo, ni deciden sobre ella. Tampoco pueden hacer uso de la
cosa, ni pedir su división, solamente pueden rescatar sus cuotas.

187
Además los acreedores que se deriven de la gestión del fondo no pueden
agredir los patrimonios personales de los cuotapartistas, los cuales limitan su
responsabilidad a su aporte al fondo.
Este modelo condominial que se caracteriza por negar a los fondos de inversión
la personalidad jurídica y reconoce a los inversores un derecho de copropiedad
respecto del patrimonio del fondo. Este patrimonio constituye un patrimonio separado
del de los cuotapartistas.

5.1.3.- Funcionamiento del Fondo Común de Inversión


Respecto del funcionamiento de los Fondos Comunes de Inversión, como
expresamos se trata de patrimonios que carecen de personalidad jurídica. Por ello
para su gestión intervienen dos entidades independientes denominadas: Agentes de
Administración de Productos de Inversión Colectiva (o Sociedad Gerente) y Agentes
de Custodia de Productos de Inversión Colectiva ( o Sociedad Depositaria).
La Comisión Nacional de Valores (CNV) es el organismo que tiene a su cargo la
autorización para funcionar, el registro control y regulación de los Fondos Comunes de
Inversión, de los agentes de productos de inversión colectiva, en todo el territorio de la
República Argentina (artículo 32 de la LFCI)
Ambos agentes, además de estar bajo el control permanente de la referida
Comisión, pero también de la Inspección General de Justicia (IGJ), en los términos del
artículo 299 de la ley 19550.
Los Agentes de Productos de Inversión Colectiva, que no fueran entidades
financieras deberán tener como objeto social “exclusivo” dichas actividades. Si los
Agentes no fueran entidades financieras deberán constituirse como S. A. con el objeto
de administrar o ser depositaria y actuar con los aditamentos “Sociedad Gerente de
Fondos Comunes de Inversión” o en su caso.
El artículo 1 de la ley 24083 establece la forma de negociación de los fondos,
estableciendo: “El ofrecimiento de las cuotapartes de los fondos comunes de inversión
cerrados será realizado mediante un prospecto de oferta pública en los términos de la
presente ley, de la ley 26.831 y sus modificaciones y la reglamentación de la Comisión
Nacional de Valores. El prospecto de oferta pública tendrá el contenido que determine
la reglamentación del citado organismo. No será obligatorio el uso del prospecto de
oferta pública para los fondos comunes de inversión abiertos a menos que la Comisión
Nacional de Valores lo exija en su reglamentación. Además expresa que “Conforme a
lo que establezca la reglamentación del mencionado organismo, los órganos de los

188
fondos comunes de inversión no podrán comenzar a actuar como tales, ni podrán
realizar esfuerzos tendientes a la colocación de cuotapartes de fondos comunes de
inversión, hasta haber presentado el Reglamento de gestión respectivo ante dicho
organismo en los términos establecidos en el artículo 11 de la presente ley.”
5.2. La ley 24083
En el año 1964 se sanciona la Ley 15885 (Ley de Fondos Comunes de
Inversión), que fue la primera ley específica de esta figura.
Esta ley tuvo vigencia por más de veinte años, resultando derogada en el año
1992 por la Ley 24083, la que amplió las posibilidades de inversión de los Fondos,
junto al Decreto Reglamentario 174/93.
La ley 24083 ha tenido varias modificaciones, en especial por la ley 24441, por
la ley 26831 y la Resolución General 622/13, de la Comisión Nacional de Valores.
La Ley 26831 de Mercado de Capitales del año 2012 establece nuevas
denominaciones en su artículo 2, para las entidades que antes eran denominadas
Sociedades Gerentes, pasando a llamarse Agentes de Administración de Productos
de Inversión Colectiva. Además, las que se denominaban Sociedades depositarias,
pasan a llamarse Agentes de Custodia de Productos de Inversión Colectiva. En ambos
casos, establece esta normativa, que deben tratarse de personas jurídicas registradas
ante la Comisión Nacional de Valores, aplicándose en todos los casos el régimen de
transparencia prevista en dicha ley.

5.2.1.- Órganos del Fondos Comunes de Inversión


En los fondos comunes de inversión intervienen dos Agentes de Productos
Inversión Colectiva uno de administración y otro de custodia. Estos agentes no pueden
tener las mismas oficinas debiendo ser éstas totalmente independientes.
Conforme a la Resolución 622/13 de la Comisión Nacional de Valores ambos
Agentes deben registrarse en los registros de Administración y Custodia de la
Comisión Nacional de Valores y Agentes de Administración de Productos de Inversión
Colectiva (o sociedad gerente)
El rol principal de este agente, conforme lo describe el artículo 3 de la ley
24083, es administrar el patrimonio del fondo, decidiendo en qué activos invertir el
capital aportado por los inversores que forman el mismo. Además, representan los
intereses de los cuotapartistas, lleva la contabilidad del fondo, realiza todas las
publicaciones exigidas por la ley y cumple con los requerimientos de información que
solicite la Comisión Nacional de Valores.

189
El artículo 5 de la ley 24083 agrega que este agente podrá administrar varios
Fondos Comunes de Inversión, en cuyo caso deberá adoptar las medidas
conducentes a la total independencia de los mismos e incrementar el patrimonio neto
mínimo en un veinticinco por ciento por cada Fondo adicional que administre.
El artículo10 de la ley establece que, al menos uno de los síndicos del agente de
administración, debe ser contador inscripto en la matrícula profesional respectiva, y
están obligados:
 A certificar la cuenta de resultados y los estados patrimoniales del
Fondo en las épocas previstas en el "Reglamento de Gestión".
 A vigilar permanentemente el estado de la cartera.
 A denunciar al organismo de fiscalización las irregularidades en que
hubiesen incurrido los Agentes de Administración y de Custodia.
La resolución 622/13 de la Comisión Nacional de Valores, establece que los
agentes administradores pueden aumentar su objeto social en tanto y en cuanto no
existan conflicto de intereses entre las distintas tareas que desarrolle.
El Agente de Custodia tiene que realizar la custodia de los valores y demás
instrumentos representativos de las inversiones que forman parte del patrimonio del
fondo.
Así las cosas el artículo 14 establece: “Los bienes integrantes de un Fondo
Común de Inversión o sus títulos representativos serán custodiados por una o más
entidades financieras autorizadas, o sociedades con domicilio en el país, y que
actuarán con la designación de "Depositaria". La entidad financiera que fuere gerente
de Fondos Comunes de Inversión no podrá actuar como depositaria de los activos que
conforman el haber de los Fondos Comunes de Inversión que administre en ese
carácter…”
Por lo que es de incumbencia de la sociedad depositaria:
- La percepción del importe de las suscripciones, pago de los rescates.
-La vigilancia del cumplimiento por el Agente de Administración de las
disposiciones relacionadas con la adquisición y negociación de los activos integrantes
del Fondo, previstas en el "Reglamento de Gestión".
- La guarda y el depósito de valores y demás instrumentos representativos de las
inversiones, pago y cobro de los beneficios devengados.
- Llevar el registro de cuotas partes escriturales o nominativas y expedir las
constancias que soliciten los cuotapartistas.

190
Cabe aclarar que conforme al Decreto reglamentario 1747/93 (artículo 11) se
establece, para el caso de que una entidad financiera actuara como depositaria, la
prohibición de depositar dicho dinero en efectivo perteneciente al Fondo en dicha
entidad financiera.
En los casos de Fondos Comunes de Inversión Inmobiliaria, el Agente de
Custodia debe:
- Actuar como fiduciario, respecto de los inmuebles, derechos de anticresis y
créditos hipotecarios, en beneficio de los cuotapartistas.
- Realizar respecto de los bienes inmuebles todos los actos de administración
que sean necesarios para su conservación, venta, hipoteca o constitución de otros
derechos reales, arrendamiento o leasing conforme a las instrucciones que imparta el
Agente de Administración.
- Custodiar los demás bienes que integran el Fondo Común.
- Llevar el registro de cuotas partes escriturales o nominativas y expedir las
constancias que soliciten los cuotapartistas.
En todos los casos los Agentes de Administración y los de Custodia, al igual que
sus administradores, gerentes y miembros de los órganos de fiscalización, son
solidaria e ilimitadamente responsables de los perjuicios que pudieran ocasionarse a
los cuotapartistas, por el incumplimiento de las disposiciones legales y del reglamento
de gestión, conforme lo establece el artículo 4 de la ley 24083.
Asimismo, el artículo 9 establece la inhabilidades para los miembros de ambas
clases de agentes imponiendo que no pueden integrar los directorios de los
organismos de administración y fiscalización de los Fondos: las personas sometidas a
interdicción judicial, los quebrados o concursados no rehabilitados, los menores o
incapacitados, los condenados a penas que lleven la accesoria de inhabilitación para
el ejercicio de cargos público.
Ambos Agentes elaboran en forma conjunta el texto del “Reglamento de
Gestión” del Fondo Común de Inversión, tal como lo establece el artículo 6 de la ley
24.083, estableciendo en el mismo, entre otras cuestiones, en qué activos va invertir el
Fondo Común de Inversión, el porcentaje anual que cobraran ambas sociedades en
concepto de honorarios, si existieren honorarios de éxito, los mismos deben figurar en
el reglamento de gestión, el porcentaje máximo anual que afrontará el Fondo Común
de Inversión, en concepto de gastos generales, las comisiones de suscripción y
rescate que en su caso abanarán los cuotapartistas, el procedimiento que se aplicará

191
pata que los inversores inviertan y retiren su dinero y todo lo relativo al funcionamiento
del Fondo Común de Inversión.
Aunque la Ley de Fondos Comunes de Inversión separa las funciones de
administración o management del fondo de las de custodia y depósito, la buena
marcha de la gestión exige una coordinación de tareas y funciones.
Para ello, así como para determinar la política de inversiones y los derechos y
obligaciones de los cuotapartistas, y como paso previo a la operación del fondo, los
Agentes de Administración y los de Custodia acuerdan los términos del reglamento de
gestión, conforme al artículo 11 de la ley 24083.
Ambos Agentes deben llevar los siguientes libros:
 De suscripción y rescate.
 De determinación del valor de la cuota parte
 De emisión de Certificados.
 De inventario y Balances.
 Libro diario
Asimismo, la resolución 622/13 establece que ambos agentes deben rendir un
examen de idoneidad instrumentado por la Cámara Argentina de Fondos Comunes de
inversión.
Asimismo, dispone que los Agentes de Administración y los de Custodia deben
presentar ante la Comisión Nacional de Valores:
1.- Certificado de registro de accionistas de la sociedad.
2.- Declaración jurada de prevención de lavado de dinero y financiación del
terrorismo, suscripta por el directorio y la sindicatura.
3.- Antecedentes penales de los directores y síndicos.

5.2.2. Reglamento de Gestión:


Al respecto establece el artículo 11° de la ley de 24083: “El reglamento de
gestión se celebrará por escritura pública o por instrumento privado con firmas
ratificadas ante escribano público entre las sociedades gerente y depositaria, antes del
comienzo del funcionamiento del Fondo Común de Inversión y establecerá las normas
contractuales que regirán las relaciones entre las nombradas y los copropietarios
indivisos. En los casos que corresponda, deberá acompañarse el prospecto de oferta
pública conjuntamente con el reglamento de gestión. El reglamento de gestión, y en su
caso, el prospecto de oferta pública, así como las modificaciones que pudieran
introducírseles, entrarán en vigor cumplido el procedimiento establecido a tal efecto

192
por la Comisión Nacional de Valores, procediéndose a su publicación en los términos
que establezca la reglamentación de la Comisión Nacional de Valores”.
Agregando el artículo 12 de la misma ley que: “La suscripción de cuotapartes del
Fondo Común de Inversión implica, de pleno derecho, adhesión al reglamento de
gestión y al prospecto de oferta pública, en su caso. Ambos documentos estarán a
disposición para conocimiento de los inversores en los términos que disponga la
reglamentación de la Comisión Nacional de Valores.”
El "Reglamento de Gestión" debe contener:
 Planes que se adoptan para la inversión del patrimonio del Fondo,
especificando los objetivos a alcanzar.
 Normas y plazos para la recepción de suscripciones, rescate de
cuotapartes y procedimiento para los cálculos respectivos.
 Límites de los gastos de gestión y de las comisiones y honorarios que
se percibirán en cada caso por los Agentes de Administración y los de Custodia.
 Condiciones para el ejercicio del derecho de voto correspondientes a las
acciones que integren el haber del Fondo.
 Procedimiento para la modificación del "Reglamento de Gestión" por
ambos órganos del Fondo.
 Término de duración del estado de indivisión del Fondo o la constancia
de ser por tiempo indeterminado.
 Causas y normas de liquidación del Fondo y bases para la distribución
del patrimonio entre los copropietarios y requisitos de publicidad de la misma.
 Régimen de distribución a los copropietarios de los beneficios
producidos por la explotación del Fondo.
 Determinación de los topes máximos a cobrar en concepto de gastos de
suscripción y rescate.
Este reglamento de gestión debe presentarse ante la Comisión Nacional de
Valores, para su aprobación y una vez lograda la misma deberá inscribirse en el
Registro Público.
Además del reglamento de Gestión el Fondo Común de Inversión puede
contarse con un prospecto, el que deberá ser aprobado por la Comisión Nacional de
Valores.
Al momento de suscribir las cuotas partes el inversor adhiere a las condiciones
plasmadas en el texto del reglamento de gestión del Fondo, por ello es que resulta

193
obligatorio que se le entregue al inversor una copia íntegra del texto del reglamento y,
llegado el caso, también del prospecto si lo hubiere.
Como regla general los honorarios y los gastos generales están descontados
del valor de la misma cuota parte que se calcula y publica en forma diaria. O sea que,
el valor de cuota parte que se toma en cuenta para el cálculo de las suscripciones,
como de los rescates, es neto de honorarios de los Agentes de Administración y de
Custodia y de gastos generales.
Distinto es el caso de las comisiones de suscripción y rescate ya que no están
descontadas del valor de la cuotaparte que se calcula y publica diariamente, y por lo
tanto deben ser pagas directamente por el inversor, todo lo cual debe figurar en el
reglamento y en el prospecto.
5.3.- Clases, requisitos y funciones
Los fondos Comunes de Inversión se pueden clasificar, según su forma de
constitución, en abiertos o cerrados. Sus principales diferencias están dadas por el
objeto de inversión que éstos desarrollan y por los procedimientos inherentes en el
tratamiento de las suscripciones y rescates de cuotapartes.
Las cuotas partes del Fondo Común de Inversión son títulos valores y las
cuotapartes de dichos fondos cerrados se negocian en el Mercado de Valores
(MERVAL), y en este sentido, el público inversor puede adquirirlas o venderlas en éste
ámbito a los largo de la vida del Fondo.
En cambio en los Fondos Comunes de Inversión abiertos, el suscriptor puede
suscribir cuotas partes en cualquier momento durante la vida del fondo y en cualquier
lugar físico o a través de los medios habilitados para su ofrecimiento, como en las
sucursales de las financieras, agentes autorizados, páginas de internet registradas,
sistemas telefónicos registrados, etc. O sea que, los fondos comunes de inversión
abiertos no cotizan en el Merval. En este tipo de fondos la cantidad de cuotas partes
es variable; el inversor puede suscribir nuevas cuotas partes y rescatar las que posea
sin limitación. Así, el patrimonio del fondo aumenta o disminuye según las cuotas
partes.
La ley 24083 amplió considerablemente el objeto de inversión de estos fondos,
los cuales pueden ser valores mobiliarios con oferta, metales preciosos, divisas,
derechos y obligaciones derivados de operaciones de futuros y opciones, instrumentos
emitidos por entidades financieras autorizadas por el Banco Central y dinero. Dentro
de este tipo de activos, la sociedad gerente se encuentra restringida por los objetivos

194
específicos establecidos en el reglamento de gestión, la prohibición legal impuesta
sobre la adquisición de instrumentos financieros emitidos por los propios órganos de
administración del fondo y las pautas mínimas de diversificación prevista en la ley.
Pero en los Fondos Comunes de Inversión cerrados, las cuotas partes sólo
pueden suscribirse en la forma inicial o, pasado ese momento, adquirirse a través del
mercado secundario en el Mercado de Valores. Además, se constituyen con una
cantidad máxima de cuotas partes, por lo tanto, una vez colocadas las mismas no
pueden ser rescatadas anticipadamente por la entidad emisora ni tampoco puede
ampliarse la emisión.
Esta característica ha determinado que, para dotarlos de liquidez, se determine
la obligatoriedad de que, juntamente con la habilitación, se deba requerir la respectiva
solicitud de oferta pública.
En cuanto al tipo de activos que pueden integrar su patrimonio, el espectro de
los cerrados es mucho más amplio que el de los abiertos. En este sentido la ley
dispone en su artículo 1, segundo párrafo, que los mismos “podrán tener objetos
especiales de inversión e integrar su patrimonio con conjuntos homogéneos o
análogos de bienes, reales o personales, o derechos creditorios con garantía reales o
sin ella...”. Un ejemplo de este tipo de fondos lo constituyen los fondos agropecuarios
que reúnen capital para realizar inversiones en el agro.
En lo que respecta al objeto de inversión en los Fondos comunes de inversión
abiertos existe la siguiente sub-clasificación, según su objeto de inversión: Fondos
Comunes de Inversión:
- de renta variable;
- de renta fija;
- de renta mixta y
- del mercado monetario (Money market funds).
Asimismo la Resolución General 237/93 de la Comisión Nacional de Valores
crea un subtipo de Fondos comunes de inversión cerrados, llamados de crédito, en
este caso el objeto de inversión son créditos, que se afectan al pago de las cuotas
partes . Dichos créditos pueden tener o no garantías y pueden estar representados en
Pagarés, letras, cédulas u otro tipo de títulos circulatorios. En este caso las cuotas
partes del fondo deben tener como mínimo dos calificaciones de riesgo.

5.3.1.- Suscripción y rescate de cuotas partes

195
Las cuotas partes representan la participación de un Fondo Común de
Inversión. El ingreso a un Fondo Común de Inversión se materializa con la suscripción
de las denominadas cuotas partes que representan la participación que el inversor
posee sobre el total del patrimonio.
El egreso se puede producir transcurridas 24 horas desde el momento de la
compra, mediante el rescate de la totalidad o de una parte de las cuotas partes
mediante su venta.
Respecto de las suscripciones deberán ser abonadas el mismo día en que se
efectúen y los rescates se pagarán a las 72 horas hábiles bursátiles de solicitados los
mismos.
Las suscripciones y los rescates deberán efectuarse valuando el patrimonio
neto del fondo mediante los precios promedios ponderados, registrados al cierre del
día en que se soliciten. En los casos en que las suscripciones o rescates se solicitaran
durante días en que no haya negociación de los valores integrantes del fondo, el
precio se calculará de acuerdo al valor del patrimonio del fondo calculado con los
precios promedios ponderados registrados al cierre del día en que se reanude la
operación.
La cuota parte cumple una función de “unidad de medida” y cuando las
personas invierten en un fondo común, el cliente “compra” una determinada cantidad
de cuotas partes, convirtiéndose así en “cuotapartista”.
Los Fondos Comunes de Inversión podrán emitir distintas clases de cuotas
partes con diferentes derechos. Así es que la Ley 24441 introdujo la posibilidad que
los Fondos Comunes de Inversión emitan cuotas partes de renta además de las
cuotas partes de propiedad.
Las cuotas partes emitidas por el Fondo Común de Inversión estarán
representadas por certificados de copropiedad nominativos o al portador, en los cuales
se dejará constancia de los derechos del titular de la copropiedad y deberán ser
firmados por los representantes de ambos órganos del fondo. Podrán emitirse cuotas
partes escriturales, estando a cargo de la depositaria el registro de las cuotas partes.
Conforme establece el artículo 18 de la ley 24083 las cuotas partes emitidas
por el Fondo Común de Inversión estarán representadas por certificados de
copropiedad nominativos o al portador, en los cuales se dejará constancia de los
derechos del titular de la copropiedad y deberán ser firmados por los representantes
de ambos órganos del Fondo.

196
Los Fondos Cerrados podrán emitir certificados globales para su depósito en
regímenes de depósito colectivo.
Como regla general el valor de la cuota parte se calcula todos los días
operativos, dividiendo el patrimonio del Fondo Común de Inversión por el número de
cuotas partes en circulación. El valor de las cuotas partes que se tomará para el
cálculo de suscripción y/o rescate, es el calculado al cierre del día operativo de un
F.C.I. abierto. O sea que el cuotapartista no conoce de antemano el valor de cuota
parte al momento de decidir una suscripción y/o solicitar el rescate.
Así el artículo 15 de la ley 24083 establece: “La indivisión del patrimonio de un
Fondo Común de Inversión no cesa a requerimiento de uno o varios de los
copropietarios indivisos, sus herederos, derechohabientes o acreedores, los cuales no
pueden pedir su disolución durante el término establecido para su existencia en el
"Reglamento de Gestión" o cuando fuere por tiempo indeterminado, mientras esté en
vigencia el plan de inversiones del fondo.”
Para que el cuotapartista pueda retirar su inversión de un Fondo, debe solicitar
el rescate de la totalidad o parte de sus cuotas partes u ordenar la venta de las
mismas en el Merval, según se trate de uno abierto o cerrado respectivamente.
Así el artículo artículo 20 de la misma ley establece “… Las suscripciones y los
rescates deberán efectuarse valuando el patrimonio neto del Fondo mediante los
precios promedio ponderado, registrados al cierre del día en que se soliciten. En los
casos en que las suscripciones o rescates se solicitaran durante días en que no haya
negociación de los valores integrantes del Fondo, el precio se calculará de acuerdo al
valor del patrimonio del Fondo calculado con los precios promedio ponderado
registrados al cierre del día en que se reanude la negociación. …”
Por su parte, la emisión de cuotas partes podrá acrecentarse en forma
continua, conforme a su suscripción, o disminuir en razón de los rescates producidos.
Esta disposición no se aplica cuando el Fondo Común se constituye con una cantidad
máxima de cuotas partes, las que una vez colocadas no pueden ser rescatadas hasta
la disolución del Fondo o finalización del plan de inversiones determinado en el
"Reglamento de Gestión". Las cuotapartes correspondientes a este tipo de Fondos son
susceptibles de ser autorizadas a la oferta pública conforme a la Ley 26.831(artículo
21, LFCI).
El reglamento de gestión puede prever que al menos un año antes de la
expiración del plazo por el que se constituyó el Fondo, una asamblea de cuotapartistas

197
resuelva su prórroga. Los cuotapartistas disconformes con lo resuelto por la asamblea,
podrán solicitar el rescate de sus cuotas partes, a las que se les reintegrará el valor de
su participación en el término máximo de un año.
A la asamblea de cuotapartistas se aplicarán las disposiciones de la Ley 19550
de sociedades comerciales relativa a la asamblea extraordinaria.
Respecto del rescate el artículo 22 de la 24083 establece: “Los cuotapartistas
tienen el derecho a exigir en cualquier tiempo el rescate que deberá verificarse
obligatoriamente por los órganos del Fondo Común dentro de tres días hábiles de
formulado el requerimiento, contra devolución del respectivo certificado. El
"Reglamento de Gestión" podrá prever épocas para pedir los respectivos rescates o
fijar plazos más prolongados”
5.3.2.- Beneficios del Fondo Común de Inversión
Respecto de los beneficios y utilidades que arroje el Fondo Común son
derecho de los suscriptores de cuotas, siempre que así lo establezca el "Reglamento
de Gestión". También tienen derecho al de rescate previsto en esta ley, pero en
ningún caso a exigir el reintegro en especie, sea que el reembolso se efectúe durante
la actividad del Fondo o al tiempo de su liquidación.
Los beneficios devengados durante la actividad de los Fondos Comunes de
Inversión podrán distribuirse entre los copropietarios en la forma y proporciones
previstas en el "Reglamento de Gestión".
5.3.3.- Liquidación del Fondo Común de Inversión
La liquidación de un Fondo Común de Inversión podrá ser dispuesta por la
Comisión Nacional de Valores, en los casos previstos por la ley 24.083 y el Decreto
174/93.
Asimismo, el fondo debe liquidarse en la fecha prevista en el reglamento de
gestión o cuando en el reglamento no exista fecha o plazo de liquidación ésta podrá
ser decidida por los órganos del Fondo, siempre que existan razones fundadas para
ello y se asegure el interés de los cuotapartistas. Esta liquidación debe ser aprobada
por la Comisión Nacional de Valores, siguiendo el procedimiento contemplado por la
ley 24083 y que a continuación se detalla:
1.- Inicio de trámite liquidatorio.
2.- Aprobación por parte de la Comisión Nacional de Valores del inicio del
proceso de liquidación.
3.- Inicio de proceso de realización de activos.

198
4.- Finalización del proceso de realización de activos.
5.- Inicio del proceso de pagos a cuotapartistas.
6.- Finalización de etapa de pago a cuotapartistas. Tratamiento de importes o
activos no reclamados por cuotapartistas remanentes.
7.- Cancelación de la inscripción del fondo.
5.3.4.- Sanciones.
Respecto de las sanciones por infringir la ley 24.083, el artículo 35 de la
misma, prevé las de apercibimiento, multa, inhabilitación temporal para
actuar. Mientras dure tal inhabilitación únicamente se podrán realizar, respecto del
Fondo, actos comunes de administración y atender solicitudes de rescate de
cuotapartes, pudiendo vender con ese fin los bienes de la cartera que fueran
necesarios, bajo control de la Comisión Nacional de Valores. Finalmente podrá
declararse la inhabilitación definitiva para actuar como sociedad gerente o depositaria
de Fondos Comunes de Inversión.
Las sanciones son aplicadas por la Comisión Nacional de Valores y conforme
establece el artículo 36 de la ley 24083. El procedimiento sumarial podrá ser
promovido de oficio por el organismo fiscalizador o por petición de entidades o
personas que demuestren un interés legítimo.
6.1. Management o gerenciamiento (“administración asistida”) de
sociedades.
Como consecuencia de los cambios producidos en el ámbito de los negocios y
la globalización de las relaciones económicas, el "management" está siendo
incorporado para la organización de las unidades empresarias.
Diversas razones de índole económica, técnica y estratégica justifican el
incremento de esta modalidad operativa, apoyadas en la conveniencia de buscar la
colaboración de organizaciones experimentadas en la conducción de los negocios
para llevar adelante con mayor eficiencia uno o varios sectores de la actividad de una
empresa.
Desde un punto de vista estrictamente semántico, la palabra "management" -
unida a la voz "agreement"- se refiere a un acuerdo o contrato que supone delegar la
gestión y la dirección de una empresa en un "manager", o gerente, que asume la
administración de los negocios de la primera.
El gerenciamiento que podemos denominar orgánico, o institucional, dentro de
los mecanismos internos de integración propios del derecho societario, puede darse

199
por elección, en el caso, si bien controvertido, de que una sociedad, particularmente
una sociedad anónima, elija como director a otra sociedad, de tal modo que la gestión
de la primera quede a cargo de la segunda (esta posibilidad no tiene recepción
pacífica en la doctrina).
En cuanto a su naturaleza podemos decir que es un contrato de empresa y,
por lo tanto, de carácter empresarial, consensual, atípico, oneroso y no sujeto a una
formalidad determinada. Es complejo, pues incluye una locación de servicios
especializados y un mandato para la realización de actos jurídicos y contratos.
Tratándose de un contrato atípico, su contenido y estructura no provendrá de
una normativa inexistente, sino de la creatividad propia de las fórmulas contractuales
corrientemente utilizadas. En cuanto a las partes ellas son:
a.- La empresa manager, el gerente o el gerenciante, cuyo objeto no ha de ser
necesariamente la realización de tal cometido, siendo suficiente que la decisión la
tome su órgano de administración. Puede tratarse de un grupo organizado con ese fin.
b.- La gerenciada puede ser cualquier tipo de sociedad, y la decisión requiere
aprobación por la asamblea en la medida en que se invada la competencia del órgano
de gobierno.
El objeto del contrato es la administración de una rama o de toda la actividad
de la gerenciada. No hay delegación del cargo de administrador, sino del cumplimiento
de las funciones ejecutivas y de conducción, bajo la responsabilidad del órgano
societario. Su fin es optimizar los recursos, mejorar los servicios, reestructurar la
administración, y formular planes de reconversión y desarrollo que serán aprobados
por la gerenciada. El contrato no comprende las funciones de gobierno propias de la
asamblea, ni las políticas generales, ellas son propias de los órganos originarios de las
sociedad gerenciada.
La gerenciante no puede ceder el contrato a terceros por ser celebrado en
atención a sus cualidades particulares, o sea "intuitu personae".
El plazo del contrato deberá coincidir con la con la naturaleza y finalidad del
operativo, pero sin dudas es un contrato que puede ser por un breve período para
resolver una situación coyuntural específica o de larga duración cuando ésta sea la
necesidad.
El gerenciante tiene derecho a una comisión, a la que se obliga la gerenciada,
conforme a los resultados de la explotación, sin que ello constituya una relación
asociativa, o bien con un porcentual del rendimiento. Suelen garantizarse las

200
obligaciones recíprocas con garantías reales o personales. El contrato debe
inscribirse en el Registro Público para resguardo de su oponibilidad. Puede ser
precedido por una auditoría y una evaluación de la empresa a gerenciar.
Las funciones a cargo de la gerenciante son:
a) La administración de los fondos y demás bienes muebles e inmuebles,
intangibles y software afectados a la explotación "delegada".
b) Correlativamente tendrá el deber de mantenimiento, conservación y
custodia.
c) Seleccionar y capacitar al personal administrativo, profesional y técnico, y
abonarle los sueldos, por cuenta de la gerenciada.
d) Realizar todos los actos y contratos relativos a la explotación del
emprendimiento asumido por el contrato, a cuyo efecto se le otorgará un poder
especial.
e) La adopción de estrategias y elección del marketing y publicidad más
conveniente.
f) Contratar seguros y exigirlos de los terceros que presten servicios
profesionales, de transporte o de cualquier manera puedan generar responsabilidades
para la gerenciada.
La gerenciante no podrá tomar a su cargo los negocios de una competidora de
la gerenciada. A su vez, la gerenciada debe poner a disposición de la sociedad
manager el lugar adecuado para el desempeño de las funciones a desarrollar "in situ".
La clientela durante y después de la vigencia del contrato es de la gerenciada, no
pudiendo la gerenciante derivarla a su favor o de una tercera empresa.
El contrato se extingue por las causas comunes, tal como el vencimiento del
plazo, y en particular, por la quiebra de alguna de las partes. Puede pactarse la
facultad de la gerenciante de resolverlo si aparece algún contrato o negocio pendiente
del que no fue informado en su momento oportuno.
El manager se vincula vinculará contractualmente con terceros, clientes y
proveedores de la gerenciada. Desde ya que, en caso de ejercer el control sobre la
voluntad social de la gerenciada, será responsable en los términos de la ley 19550 de
sociedades comerciales y, eventualmente, de la ley 24522 y modificatorias. Debe
desempeñarse conforme las pautas del artículo 59 de la ley 19550 y de las
responsabilidades previstas por el artículo 274 de la misma norma legal. La sociedad

201
gerenciada conserva funciones de control sobre la gestión, ya sea por medio de sus
propios órganos, o a través de un comité especialmente creado al efecto.

6.2. El “Outsourcing”.-
Outsourcing es un término en inglés que se utiliza para representar el acto de
tercerizar servicios, llevado a cabo por una empresa para reducir la carga de trabajos
hechos internamente y escalar el alcance y la productividad del negocio.
Este es el proceso mediante el cual una compañía y/o organización identifica un
proceso dentro de su rutina que podría aumentar la productividad y derivar en
optimización, involucrando a terceros que son subcontratados para ejecutar esa tarea
o actividad.
Consiste en delegar algunas funciones a una empresa o equipo especializado en
ellas, para aumentar la producción, acceder a mejores tecnologías o abaratar los
costos dentro de la organización.
Las tareas van desde mantenimiento de las instalaciones hasta procesos
complejos y meticulosos como la contabilidad o el reclutamiento de talentos.
Es una alternativa llamativa para los empresarios y emprendedores cuando
están buscando reducir sus gastos en operaciones rutinarias para producir mayor
rentabilidad.
Si utilizamos la mercadotecnia como ejemplo, en el caso de una naciente
agencia de publicidad y mercadeo, el subcontratar servicios de diseño gráfico,
comunicación y hasta contabilidad facilita las tareas, la productividad y el enfoque del
personal hacia la conquista de los objetivos de la organización.
Sin embargo, esta opción también es viable cuando las empresas necesitan
acceder a tecnologías y capacidades de primer nivel en momentos en que sus
finanzas no les permiten adquirirlas.
El outsourcing, está ligado al contrato de "Management Agreement", que,
conforme ya vimos, vincula, por lo general, a dos empresas y, por su intermedio, una
de ellas asume la gerencia de los negocios de la otra, o se hace cargo de un sector de
su actividad, por ejemplo, de una planta industrial; de la comercialización de sus
productos (merchandising), etc.
Se transfiere a la sociedad gerente o gestora la implementación y el ejercicio de
los negocios sociales, en procura de mejorar la productividad, el rendimiento
económico y su imagen en el mercado. Se puede inscribir dentro de los
procedimientos denominados de "tercerización", "outsourcing" o "entiersement".

202
Sin lugar a dudas se trata de un contrato de colaboración o de organización
empresaria que no está previsto en el derecho positivo.

203
PARTE VI
COOPERATIVAS y MUTUALES

CAPITULO IX

1.1.- Las Cooperativas.


La Alianza cooperativa internacional define a las cooperativas como
asociaciones autónomas de personas que se han unido voluntariamente para hacer
frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales, por medio
de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada.
El artículo 2 de la ley 20337 define a las cooperativas expresando: "...Las
cooperativas son entidades fundadas en el esfuerzo propio y la ayuda mutua para
organizar y prestar servicios..."
El sistema de economía cooperativa, tal como afirma el Nissen54, "... tiene
por fin la satisfacción de necesidades humanas que reclaman los consumidores,
organizados voluntariamente sobre la base de la ayuda mutua y el esfuerzo propio. Lo
que hace a la esencia de las cooperativas es el servicio al costo desprovisto de fin de
lucro, en la relación que vincula al asociado con la entidad..."

1.2.- Origen:
Las formas asociativas surgen, desde la antigüedad, como una manera de
satisfacción de las necesidades de mujeres y hombres, entendiendo que la acción en
conjunto con otros seres humanos, de la misma comunidad, resulta más satisfactoria
que la acción individual.
Los seres humanos primitivos cooperaban tanto en el trabajo, como sus frutos,
incluyendo los bienes necesarios de los que se servía para obtener esos frutos eran
de naturaleza colectiva.
Es así que el fenómeno del cooperativismo lo vemos, históricamente, en el
comercio de los egipcios, quienes crearon asociaciones encargadas de la regulación
de las actividades que amparaban intereses comunes. También entre los fenicios, ya
que los mercaderes aseguraban las mercancías, dando origen al actual seguro
colectivo. En la antigua China aparecen cooperativas de ahorro y crédito, durante la

54
Nissen, R. Op. cit.

204
dinastía Chou. En Babilonia, existieron cooperativas orientadas a la comercialización
de productos agrícolas y un sistema similar al de las cooperativas de crédito,
encargadas de defender a los pobres contra las los intereses usurarios. Los babilonios
conocían las organizaciones para la explotación de la tierra en común. Otros antiguos
antecedentes son las sociedades Funerarias y de seguros entre los griegos y los
romanos, los "ágapes" de los cristianos, como forma primitiva de las cooperativas, los
"kibutz" y "mochavim" en Israel, las agrupaciones de los campesinos para la
transformación de la leche en "queserías", de los armenios. En América las
organizaciones para el cultivo de la tierra y el trabajo entre los Incas y los
Aztecas. Entre los pensadores y escritores han sido la influencia para su desarrollo
moderno. Entre ellos podemos mencionar a Tomás Moro (“La Utopía”), Francis Bacon
(“La Nueva Atlántida”), Etienne Cabet (“El viaje a Icaria”) y Charles Fourier (y su
conocido "Falansterio").
1.2.1. El Cooperativismo moderno surgió en los países de la Europa, azotada
por las consecuencias adversas causadas por la Revolución Industrial, que no solo
cambió las características de la producción industrial, empobreciendo a los
trabajadores.
La revolución industrial, en Inglaterra, fue principalmente una revolución
tecnológica, influida por la utilización de descubrimientos en la industria, entre ellos el
del vapor aplicado a toda clase de maquinarias que transformaron la industria textil.
La influencia de la revolución industrial tuvo por causa inmediata el hecho de que
en Inglaterra muchos trabajadores de la época no siempre recibían su salario en
dinero, sino en especie, con las consiguientes desventajas de mala calidad y precios
muy altos. Y aún en el caso de que recibieran el salario en dinero, por ser este
demasiado bajo, obligada a los trabajadores a someterse a los tenderos que por
concederles crédito exigían un valor mayor por la mercancía.
Así las cosas, los trabajadores pensaron que, uniendo sus esfuerzos, podrían
convertirse en sus propios proveedores, originándose así la idea de las cooperativas
de consumo. Por otra parte, el desempleo y las gravosas condiciones del trabajo
cuando se conseguía, movieron a otros grupos de trabajadores a organizarse en
cooperativas de producción y trabajo.
En Inglaterra, en la ciudad de Rochdale, dedicada por mucho tiempo a la
industria textil, se presentaron algunas de las consecuencias de la revolución
industrial, inconvenientes para los trabajadores, por lo cual algunos de ellos pensaron

205
que debían agruparse y se constituyeron en una organización para el suministro de
artículos de primera necesidad.
Para llegar a ese objetivo debieron ahorrar cada uno, en la medida de sus
posibilidades, logrando así reunir un pequeño capital fundando la denominada "De los
Probos Pioneros de Rochdale". En el año 1844 abrieron un pequeño almacén, en la
llamada Callejuela del Sapo, la institución fue incluyendo en su organización a
muchas personas de localidades aledañas. Fue este el origen del cooperativismo de
consumo en Gran Bretaña, cuyo desarrollo abarcó después no solo a la Europa
Continental sino al resto del mundo.
Junto con el cooperativismo de consumo surgen, casi simultáneamente, nuevas
formas de cooperación en el campo económico y social. Bajo la inspiración de
Federico Guillermo Raiffeisen, aparecían en Alemania las cooperativas de Crédito.
En Francia prosperaban las cooperativas de producción y trabajo con ejemplos
tan conocidos como el "familisterio", fundado en Guisa por Juan Bautista Godin. En los
países escandinavos no solo se desarrollaba el cooperativismo de consumo, en forma
tan apreciable como el que dio lugar a la Federación Sueca de Cooperativas, la K.F.
(cooperativa Forbundet), sino también en otros terrenos como los del cooperativismo
de vivienda y el d seguros cooperativos.
En los demás países de Europa Central y Oriental las ideas y prácticas
cooperativas se extendieron rápidamente y llegó a América del Norte durante los
últimos años del siglo XIX y los primeros del pasado.
1.2.3. El movimiento Cooperativo hizo su aparición en la Argentina en el último
cuarto del siglo XIX, iniciado por inmigrantes europeos, nutriéndose de pensadores
socialistas y de todos los pensadores que en el mundo de una manera u otra dieron le
dieron origen.
En nuestro país también hubo teóricos del cooperativismo, entre ellos podemos
hablar de Bartolomé Vitory y Suárez, quien proveniente de Barcelona, se instala en
1863 en Buenos Aires con su imprenta y comienza a publicar “El Artesano”, uno de los
primeros periódicos socialistas editados en nuestro paí[Link] sus trabajos publicados en
el periódico “La República” saldrán en 1870 tres artículos sobre cooperativismo los que
sumados a otros serían incluidos en una compilación de Victory que se editó en
Buenos Aires en 1873, llamada “Cuestiones de interés público”.
Podemos decir que las primeras manifestaciones del movimiento cooperativista
en Argentina fueron a partir del año 1875, con las primeras cooperativas agrarias.

206
No podemos dejar de mencionar a Juan B. Justo, como uno de los principales
precursores del cooperativismo en nuestro: Justo sostenía que “...el cooperativismo
constituía un camino alternativo e intermedio entre el capitalismo privado y el
capitalismo de Estado, que evita los desatinos de ambos sistemas...”. El 10 de octubre
de 1898 se constituyó, gracias a su intervención, la Cooperativa Obrera de
Consumos, que aunque perduró sólo cuatro años, sentó las bases para la fundación –
el 30 de julio de 1905– de su obra cumbre: “El Hogar Obrero”, la cooperativa con la
que Justo y otros tres médicos que integraron el grupo de 19 fundadores (Nicolás
Repetto, Angel María Giménez y Enrique Dickman), pretendían –como su nombre lo
indica– paliar los graves problemas de vivienda que afectaban a la clase trabajadora.
La cooperativa El Hogar Obrero comienza su actividad en 1907, con la ayuda del
diputado nacional Alfredo Palacios, quien logró que las cooperativas quedasen
exentas de un gravoso impuesto de patentes que hacía inevitable su funcionamiento.
A partir de ese momento y durante más de ocho décadas, “El Hogar Obrero” se
convertiría en el faro orientador del movimiento cooperativo en la Argentina, y el Dr.
Justo, después de presidirla durante siete años, comenzó su extensa y prolífica labor
parlamentaria, en la cual presentó tres proyectos para sancionar una ley de
cooperativas, ya que en ese entonces estas entidades carecían de tal instrumento
legal.
1.2.4. Desde el punto de vista legal, en el movimiento cooperativo argentino
pueden considerarse dos etapas: a) una que va desde la aparición de los primeros
ensayos de cooperación económica y la incorporación de unos pocos artículos en el
derogado Código de Comercio hasta el año 1926 y, b) otra etapa que se inicia en el
año 1.926, en la que aparece por primera vez un marco regulatorio específico
respecto de las cooperativas (ley 11.388).
En la primera etapa podemos decir que las cooperativas tuvieron su primera
expresión legal con la reforma de 1889 (ley 2.637) al Código de Comercio, cuando se
incorporaron al mismo los artículos 392, 393 y 394, sobre cooperativas.
Si bien el Código de Comercio consideraba a las cooperativas como sociedades
comerciales, introducía el principio rochdaleano de que las acciones son individuales y
nominales y concedía a cada socio un solo voto en las asambleas. El código de
Comercio asimilaba la organización y administración de las cooperativas a la de las
sociedades comerciales y dejaba librado al Estatuto Social todo lo relacionado con las
condiciones para ser socio, la fijación del capital y la manera de formarlo o aumentarlo.

207
Todo esto motivaba la fácil confusión de las cooperativas con entidades de diversa
índole y que se pudiera usar la denominación de cooperativa sin serlo en la práctica.
El defecto más grave era que, no obstante haber adoptado para las cooperativas
la obligación de agregar a su nombre las denominaciones “Cooperativa” y o
simplemente “Limitada”, no disponía ningún tipo de sanción contra las sociedades que
no siendo auténticamente cooperativas se daban esa denominación.
El primer proyecto legislativo específico en materia cooperativa fue presentado
en 1905 por el senador Francisco Uriburu, luego varios proyectos impulsados por
Juan B. Justo.
Sobre la base de estos antecedentes, una comisión senatorial encabezada por
el Senador socialista Mario Bravo elaboró un nuevo proyecto de Ley, que fue
aprobado por ambas cámaras y el 20 de diciembre de 1926 fue sancionada y
promulgada la Ley Nº 11388 sobre «Régimen Legal de las Sociedades
Cooperativas».
Así las cosas, esta ley estuvo en vigencia hasta que en el año 1973 se promulga
la ley 20337, que deroga el régimen anterior, expresando los fundamentos de dicha
norma que "... La sanción de la Ley de Sociedades Comerciales (Ley 19.550), que
entró en vigencia a fines del mes de octubre próximo pasado, determinó la
conveniencia de que la referida actualización revistiera un carácter más amplio a fin de
evitar que por vía de la aplicación supletoria de las disposiciones de la mencionada ley
se introdujeran modificaciones al régimen de las cooperativas que no compatibilizaran
con la naturaleza propia de estas entidades.”
La comisión redactora de la ley culminó con la elaboración del Anteproyecto,
sancionándose como ley el 2 de mayo de 1973.

1.3.- Naturaleza Jurídica:


La naturaleza jurídica de las cooperativas es la de persona jurídica de carácter
privado, conforme lo establece el artículo 2 in fine cuando expresa."...Son sujeto de
derecho con el alcance fijado en esta ley..." y del propio Código Civil y Comercial de la
Nación en el artículo 148, inc. g.
Esto implica que las cooperativas cuentan con los atributos propios de toda
persona jurídica: nombre, patrimonio, domicilio y objeto social.
Es importante hacer tener en cuenta que en la actualidad debemos hablar de
"empresa coopetrativa" y no de "sociedad cooperativa", como pudo haberse entendido

208
cuando el marco legal de las cooperativas giraba exclusivamente en torno al Código
de Comercio derogado.
No podemos dejar de mencionar que el primero de agosto de 2015, entró en
vigencia la ley 26994, que unifica en un solo código la legislación civil y comercial.
Nada dice el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación respecto de las
cooperativas en particular y en el especial en lo que se refiere a la remisión que realiza
el artículo 37 de la ley 20.337 respecto de la contabilidad y de los libros contables al
derogado Código de Comercio (arts. 43 y 44).
Por tal motivo debe entenderse que las remisiones al derogado Código de
Comercio deben interpretarse en el sentido de la aplicación de lo previsto desde el
artículo 320 al 331 del Código Civil y Comercial de la Nación.
Asimismo, debemos tener en cuenta lo que regula el Código Civil y Comercial
respecto de las personas jurídicas, desde el artículo 141 al 167 de dicho cuerpo
normativo, en especial el artículo 144 que trata sobre la inoponibilidad de la
personalidad jurídica, la incorporación de las cooperativas como personas jurídicas de
carácter privado, tal como lo expresa artículo 148 inc. g) y el órden de prelación
normativo que establece el artículo 150 del mismo cuerpo normativo.

1.4.-Fundamento. Las cooperativas se basan en los valores de autoayuda,


autorresponsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. Los asociados a
las cooperativas creen en los valores éticos de honestidad, actitud receptiva,
responsabilidad social y respeto hacia los demás. Todo ello basado en: Afiliación libre
y voluntaria; organización democrática; participación económica de los Asociados;
Autonomía e independencia; Educación, formación e información; Cooperación
entre cooperativas y Responsabilidad Social.

1.5.- Comparación con otras figuras. La diferencia más importante con las
sociedades generales (ley 19550), es que estas últimas por lo general persiguen un fin
de lucro.
Asimismo, independientemente de que existe un régimen jurídico distinto, un
órgano de control distinto, beneficios distintos (retorno).
Hay que tomar en cuenta que las cooperativas se constituyen por personas que
se asocian, en régimen de libre adhesión y baja voluntaria, para la realización de

209
actividades empresariales, encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones
económicas y sociales, con estructura y funcionamiento democrático.
Además, en las cooperativas cada asociado tiene un solo voto (distinto de los
que sucede en las sociedades generales); las personas están por encima del capital y
se reparten los beneficios proporcionalmente a la actividad realizada.
También es importante resalta respecto de las cooperativas el destino
desinteresado del sobrante patrimonial.
2.1. - Los principios universales del cooperativismo.
Los principios universales del cooperativismo están relacionados con los valores
cooperativos los que son conocidos como la autoayuda, la responsabilidad propia, la
democracia, igualdad, equidad y solidaridad.
En la tradición de sus fundadores, los miembros de la cooperativa creen en los
valores éticos de honestidad, apertura, responsabilidad social y cuidado de los demás.
Dichos principios cooperativos son pautas por las cuales las cooperativas ponen en
práctica sus valores. Ellos son:
1. Membresía voluntaria y abierta. Las cooperativas son organizaciones
voluntarias, abiertas a todas las personas capaces de utilizar sus servicios y
dispuestas a aceptar las responsabilidades de la membresía, sin discriminación de
género, social, racial, política o religiosa.
2. Control democrático de los miembros. Las cooperativas son organizaciones
democráticas controladas por sus miembros, que participan activamente en el
establecimiento de sus políticas y en la toma de decisiones. Los hombres y mujeres
que sirven como representantes elegidos son responsables ante los miembros. En las
cooperativas primarias, los miembros tienen los mismos derechos de voto (un
miembro, un voto) y las cooperativas en otros niveles también se organizan de manera
democrática.
3. Participación económica de los miembros. Los miembros contribuyen
equitativamente y controlan democráticamente el capital de su cooperativa. Al menos
parte de ese capital suele ser propiedad común de la cooperativa. Los miembros
generalmente reciben una compensación limitada, si la hay, sobre el capital suscrito
como condición de membresía. Los miembros asignan excedentes para cualquiera o
todos los siguientes propósitos: desarrollar su cooperativa, posiblemente mediante la
creación de reservas, parte de las cuales al menos serían indivisibles; beneficiando a

210
los miembros en proporción a sus transacciones con la cooperativa; y apoyar otras
actividades aprobadas por los miembros.
4. Autonomía e independencia. Las cooperativas son organizaciones autónomas
de autoayuda controladas por sus miembros. Si firman acuerdos con otras
organizaciones, incluidos los gobiernos, o recaudan capital de fuentes externas, lo
hacen en términos que garanticen el control democrático por parte de sus miembros y
mantengan su autonomía cooperativa.
5. Educación, formación e información. Las cooperativas brindan educación y
capacitación a sus miembros, representantes electos, gerentes y empleados para que
puedan contribuir de manera efectiva al desarrollo de sus cooperativas. Informan al
público en general, especialmente a los jóvenes y a los líderes de opinión, sobre la
naturaleza y los beneficios de la cooperación.
6. Cooperación entre cooperativas. Las cooperativas sirven a sus miembros de
manera más efectiva y fortalecen el movimiento cooperativo trabajando juntos a través
de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
7. Preocupación por la comunidad. Las cooperativas trabajan para el desarrollo
sostenible de sus comunidades a través de políticas aprobadas por sus miembros.
2.2.1.- Organización internacional y local:
Ante el desarrollo del cooperativismo en el mundo es que nace "La Alianza
Cooperativa Internacional", como una organización no gubernamental independiente
que reúne, representa y sirve a organizaciones cooperativas en todo el mundo. Fue
fundada en Londres en 1895, hoy con sede central en la ciudad de Ginebra, Suiza.
Sus miembros son organizaciones cooperativas nacionales e internacionales de todos
los sectores de actividad: agrícolas, bancarias, de crédito y ahorro, industriales, de
seguros, pesca, vivienda, salud, servicios públicos, servicios sociales, turismo y
consumo, brindando asesoramiento y apoyo a los movimientos cooperativos de todo el
mundo.
El principal objetivo de la Alianza es promover y fortalecer cooperativas
autónomas en todo el mundo, mediante sus actividades internacionales, regionales y
nacionales.
2.2.2.- Respecto del órgano de control, en nuestro país, en lo que se refiere a las
cooperativas el artículo 10 de la ley 20337 establece que las cooperativas se
consideran regularmente constituidas, con la autorización para funcionar y la
inscripción en el registro de la autoridad de aplicación. No se requiere publicación

211
alguna. Para el funcionamiento de sucursales, en distinta jurisdicción, conforme al
artículo 14 de la ley 20337, debe darse conocimiento al órgano local competente,
acreditando la constitución regular de la cooperativa.
Las provincias tienen su propio órgano local competente, generalmente
denominados “dirección provincial de Cooperativas y Mutuales”.
Además, respecto de las cooperativas constituidas en el extranjero, el artículo 15
de la ley de cooperativas expresa que rige las normas de la Ley General de
Sociedades (ley 19.550).
Conforme establece el artículo99 de la ley 20.337, la fiscalización pública está a
cargo de la autoridad de aplicación, que la ejercerá por sí o a través de convenio con
el órgano local competente.
La fiscalización prevista en esta ley es sin perjuicio de la que establezcan
regímenes específicos para determinadas actividades.
Respecto de las facultades de la autoridad de aplicación el artículo 100,
establece que resultan las siguientes:
1º. Requerir la documentación que se estime necesaria;
2º. Realizar investigaciones e inspecciones en las cooperativas, a cuyo efecto se
podrá examinar sus libros y documentos y pedir informaciones a sus autoridades,
funcionarios responsables, auditores, personales y terceros;
3º. Asistir a las asambleas;
4º. Convocar a asamblea cuando lo soliciten asociados cuyo número equivalga
por lo menos al diez por ciento del total, salvo que el estatuto requiriera un porcentaje
menor, si el consejo de administración no hubiese dado cumplimiento a las
disposiciones estatutarias pertinentes en los plazos previstos por ellas o hubiera
denegado infundadamente el pedido;
5º. Convocar de oficio a asambleas cuando se constatarán irregularidades
graves y se estimara la medida imprescindible para normalizar el funcionamiento de la
cooperativa;
6º. Impedir el uso indebido de la denominación "cooperativa" de acuerdo con las
previsiones de esta ley;
7º. Formular denuncias ante las autoridades policiales o judiciales en los casos
en que pudiera corresponder el ejercicio de la acción pública;

212
8º. Hacer cumplir sus decisiones, a cuyo efecto se pondrá: a) requerir el auxilio
de la fuerza pública; b) solicitar el allanamiento de domicilios y la clausura de
locales; c) pedir el secuestro de libros y documentación social;
9º. Declarar irregulares e ineficaces, a los efectos administrativos, los actos a
ella sometidos cuando sean contrarios a la ley, el estatuto o el reglamento. La
declaración de irregularidad podrá importar el requerimiento de las medidas previstas
en el inciso siguiente, sin perjuicio de las sanciones establecidas en la ley.
10. Solicitar al juez competente:
a) la suspensión de las resoluciones de los órganos sociales cuando fueran
contrarias a la ley, el estatuto o el reglamento;
b) la intervención de la cooperativa cuando sus órganos realicen actos o incurran
en omisiones que importen un riesgo grave para su existencia;
11. Vigilar las operaciones de liquidación;
12. Coordinar su labor con los organismos competentes por razón de materia;
13. En general, velar por el estricto cumplimiento de las leyes en toda materia
incluida en su ámbito, cuidando de no entorpecer la regular administración de las
cooperativas.
Conforme el artículo 105, de la ley el Instituto Nacional de Asociativismo y
Economía Social (INAES) es el organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo
Social que ejerce las funciones que le competen al Estado en materia de promoción,
desarrollo y control de la acción. Es la autoridad de aplicación del régimen legal de las
cooperativas y tiene por fin principal concurrir a su promoción y desarrollo. Funciona
como organismo descentralizado y con ámbito de actuación nacional. Es órgano local
competente en la Capital Federal y demás lugares de jurisdicción nacional.
2.3.- Educación cooperativa.-
El principio de educación cooperativa es uno de los principios a los que ha
adherido la ley 20337. Así, en primer lugar, el artículo 2.º de la Ley de Cooperativas
establece los rasgos que caracterizan a las cooperativas y menciona entre ellos:
“Fomentan la educación cooperativa”. Vale decir que ubica a la educación cooperativa
como uno de los rasgos que tipifican a la cooperativa junto con la democracia, el libre
ingreso y egreso de asociados, el interés limitado al capital, el retorno de excedentes
en proporción a la utilización de los servicios, etc.
Además, cuando la ley trata acerca de la distribución de los excedentes que
arroje el balance del ejercicio económico anual prescribe que el cinco por ciento de

213
ellos debe destinarse “al fondo de educación y capacitación cooperativas” (artículo 42,
inc. 3). Con esta disposición, la ley habilita recursos para el fomento de la educación
cooperativa que prevé el artículo 2 como rasgo que caracteriza a estas entidades.
Hay que tomar en cuenta que la norma relativa al fondo dice “educación y
capacitación”, con lo cual abarca un ámbito muy amplio que debe entenderse referido
tanto al orden interno como externo de la cooperativa y en los aspectos de formación y
difusión como de desarrollo de aptitudes y habilidades.
El artículo 46 de la ley de cooperativas determina que las cooperativas “deben
invertir anualmente el fondo de educación y capacitación cooperativas”, con lo que
obliga a afectarlo al cumplimiento de su finalidad específica dentro de un plazo
determinado, sin que pueda acumularse.
Por último, sobre el tema, el artículo 41, inc. 3.º, de la ley impone que la
memoria anual que el consejo de administración debe someter a consideración de la
asamblea informe sobre «las sumas invertidas en educación y capacitación
cooperativas, con indicación de la labor desarrollada o mención de la cooperativa de
grado superior o institución especializada a la cual se remitieron los fondos respectivos
para tales fines.» De esa forma, no solamente obliga a utilizar los recursos, sino que
obliga también a informar a la asamblea al respecto.
La ley no establece precisiones acerca del empleo de los recursos, limitándose a
indicar genéricamente “educación y capacitación cooperativas” y dejando librado a
criterio de cada cooperativa su aplicación específica según sus necesidades y
conveniencias.
2.4.- El acto cooperativo.-
Tal como expresa el artículo 4 de la ley 20337: “Son actos cooperativos los
realizados entre las cooperativas y sus asociados y por aquéllas entre sí en el
cumplimiento del objeto social y la consecución de los fines institucionales.
También lo son, respecto de las cooperativas, los actos jurídicos que con
idéntica finalidad realicen con otras personas.”
El acto cooperativo es la actividad que, partiendo de la solidaridad y del
propósito de sus integrantes obrar conjuntamente y de acuerdo a los actos
cooperativos, se concreta en la prestación por parte de la cooperativa de uno o más
servicios para satisfacer necesidades individuales similares de los asociados con
miras al bien particular de todos ellos y por extensión al bien de la comunidad.

214
Los actos cooperativos responden en consecuencia a la idea de servicio que la
cooperativa brinda a sus socios para eliminar una intermediación onerosa y
procurarles un retorno.
3.- Régimen legal actual. Ley 20337.
3.1.1. Caracteres de las cooperativas: El artículo 2 de la ley 20.337 expresa que
las cooperativas reúnen los siguientes caracteres:
- Tienen capital variable y duración ilimitada, lo que las diferencia con las
sociedades, cuyo capital es intangible y la duración limitada.
- No ponen límite estatutario al número de asociados ni al capital, aunque se
requieren para las cooperativas de base como mínimo diez asociados y para las
cooperativas de grado superior siete asociados.
- Conceden un solo voto a cada asociado, cualquiera sea el número de sus
cuotas sociales y no otorgan ventaja ni privilegio alguno a los iniciadores, fundadores y
consejeros, ni preferencia a parte alguna del capital, lo que también distingue a las
cooperativas de las sociedades. De allí de que se traten de organizaciones
democráticas en la adopción de resoluciones sociales.
“- Reconocen un interés limitado a las cuotas sociales, si el estatuto autoriza
aplicar excedentes a alguna retribución al capital.”
- Cuentan con un número mínimo de diez asociados, salvo las excepciones que
expresamente admitiera la autoridad de aplicación y lo previsto para las cooperativas
de grado superior.
- Distribuyen los excedentes en proporción al uso de los servicios sociales, de
conformidad con las disposiciones de esta ley, sin perjuicio de lo establecido por el
artículo 42 para las cooperativas o secciones de crédito.
La inexistencia de fin de lucro por parte de los asociados y la distribución de
excedentes entre ellos en proporción al uso de los servicios sociales, es una de las
principales características. El excedente es la utilidad que arroja el ejercicio y tal
mecanismo es denominado como “el principio de retorno”, que resulta el pilar del
cooperativismo.
- No tienen como fin principal ni accesorio la propaganda de ideas políticas,
religiosas, de nacionalidad, región o raza, ni imponen condiciones de admisión
vinculadas con ellas.
- Fomentan la educación cooperativa.
- Prevén la integración cooperativa.

215
- Prestan servicios a sus asociados y a no asociados en las condiciones que
para este último caso establezca la autoridad de aplicación y con sujeción a lo
dispuesto en el último párrafo del artículo 42.
“- Limitan la responsabilidad de los asociados al monto de las cuotas sociales
suscriptas.”
- Establecen la irrepartibilidad de las reservas sociales y el destino desinteresado
del sobrante patrimonial en casos de liquidación, en beneficio de la educación
cooperativa, tal como lo veremos más adelante.
3.1.2. Nombre
Conforme al artículo 3 de la ley 20.337, las cooperativas tienen denominación y
deben incluir los términos “cooperativa” y “limitada” o sus abreviaturas.
Estas entidades no pueden adoptar denominaciones que induzcan a suponer un
campo de operaciones distinto del previsto por el estatuto o la existencia de un
propósito contrario a la prohibición de tener como fin principal o accesorio la
propaganda de ideas políticas, religiosas, de nacionalidad, región o raza, ni imponer
condiciones de admisión, vinculadas con éstas.
Conforme el artículo 5 de la ley 20.337, las cooperativas pueden asociarse con
personas de otro carácter jurídico a condición de que sea conveniente para su objeto
social y que no desvirtúen su propósito de servicio.
Dejando expresamente establecido en el artículo 6 que no pueden transformarse
en sociedades comerciales o asociaciones civiles.
3.2. Constitución
Conforme el artículo7 las cooperativas se constituyen por acto único y por
instrumento público o privado, labrándose el acta de la asamblea constitutiva, esta
asamblea constitutiva debe pronunciarse respecto de:
- Informe de los iniciadores;
- Proyecto de estatuto;
- Suscripción e integración de cuotas sociales;
- Designación de consejeros y síndico.
Todo ello debe constar en un solo cuerpo de acta, en la que se consignará
igualmente nombre y apellido, domicilio, estado civil y número de documento de
identidad de los fundadores, quienes suscribirán el acta.
3.3. Forma
El artículo 8 de la ley 20.337, establece qué debe contener el estatuto:

216
- La denominación, que debe incluir los términos cooperativa y limitada o sus
abreviaturas y el domicilio;
- La designación precisa del objeto social;
- El valor de las cuotas sociales y del derecho de ingreso si lo hubiera,
expresado en moneda argentina;
- La organización de la administración y la fiscalización y el régimen de las
asambleas;
- Las reglas para distribuir los excedentes y soportar las pérdidas;
- Las condiciones de ingreso, retiro y exclusión de los asociados;
- Las cláusulas necesarias para establecer los derechos y obligaciones de los
asociados;
- Las cláusulas atinentes a la disolución y liquidación.
3.4. Requisitos El artículo 9 de la ley 20.337 determina los requisitos para la
presentación del trámite de inscripción, para lo cual establece que deben presentarse
tres copias del acta de constitución firmadas por todos los consejeros y acompañadas
de la constancia del depósito en un banco oficial o cooperativo de la vigésima parte del
capital suscripto deben ser presentadas a la autoridad de aplicación o al órgano local
competente, el cual las remitirá a la autoridad de aplicación dentro de los treinta días.
Las firmas serán ratificadas ante ésta o debidamente autenticadas. “Dentro de los
sesenta días de recibida la documentación, si no hubiera observaciones, o de igual
plazo una vez satisfechas éstas, la autoridad de aplicación autorizará a funcionar e
inscribirá a la cooperativa, hecho lo cual remitirá testimonios certificados al órgano
local competente y otorgará igual constancia a aquélla.”
Asimismo, el artículo 12 de la ley expresa que para la vigencia de las
modificaciones estatutarias se requiere su aprobación por la autoridad de aplicación y
la inscripción en el registro de ésta, todo ello conforme al artículo 9.
3.4.1. Responsabilidad de fundadores y consejeros
La ley 20.337 establece que en el artículo 11, que los fundadores y consejeros,
son ilimitada y solidariamente responsables por los actos practicados y los bienes
recibidos hasta que la cooperativa se hallare regularmente constituida.
3.5. El patrimonio. Acciones La constitución del capital social, reviste la
particularidad que, conforme al artículo 24 de la ley 20337, se constituye por cuotas
sociales indivisibles y de igual valor, que deben constar en acciones representativas
de una o más, que revisten el carácter de nominativas, que sólo pueden transferirse

217
entre asociados y con acuerdo del consejo de administración. En este sentido
podemos decir que confluye en el capital social un régimen de cuotas-acciones.
Las cuotas-acciones sociales deben integrarse al ser suscritas, como mínimo de
un cinco por ciento y completarse la integración dentro del plazo de cinco años de la
suscripción, según lo establece el artículo 25 de dicha ley.
El estatuto debe establecer las formalidades de las acciones y, conforme
establece el artículo 27 de la referida ley, en el mismo se puede establecer un
procedimiento para la formación e incremento del capital en proporción con el uso real
o potencial de los servicios sociales.
Respecto de los bienes aportables, la ley establece que sólo pueden aportarse
bienes determinados y susceptibles de ejecución forzada. La valuación de los aportes
no dinerarios se hará en la asamblea constitutiva o, si estos se efectuaran con
posterioridad, por acuerdo entre el asociado aporte y el consejo de administración, el
cual debe ser sometido a la asamblea, respondiendo los fundadores y los consejeros
en forma solidaria e ilimitada por el mayor valor atribuido a los bienes, hasta la
aprobación por la asamblea.
Conforme el artículo 29 de la ley, el asociado que no integre las cuotas sociales
suscriptas en las condiciones previstas por el estatuto, incurre en mora por el mero
vencimiento del plazo y debe resarcir los daños e intereses. La mora comporta la
suspensión de los derechos sociales.
Respecto de la liquidación de cuentas del asociado cooperativista el artículo 33
de ley establece que ninguna liquidación definitiva en favor del asociado puede ser
practicada sin haberse descontado previamente todas las deudas que tuviera con la
cooperativa.
El artículo 36 de la ley de Cooperativas establece la irrepartibilidad de las
reservas sociales expresando: “… En caso de retiro, exclusión o disolución, los
asociados sólo tienen derecho a que se les reembolse el valor nominal de sus cuotas
sociales integradas, deducidas las pérdidas que proporcionalmente les correspondiera
soportar.”
3.6. Asociados
Conforme al artículo 17 de la ley 20.337 y siguiendo e principio de puertas
abiertas propuesto por la Alianza Cooperativa Internacional, pueden ser asociados las
personas físicas mayores de dieciocho años, los menores de edad por medio de sus
representantes legales y los demás sujetos de derecho, inclusive las sociedades por

218
acciones y personas jurídicas de carácter público, entes descentralizados y empresas
del Estado, siempre que reúnan los requisitos establecidos por el estatuto.
En tales supuestos el ingreso es libre, pero podrá ser supeditado a las
condiciones derivadas del objeto social.
Los asociados gozan, entre otros, de los siguientes derechos:
a) libre acceso a las constancias del registro de asociados.
b) a retirarse voluntariamente en la época establecida en el estatuto, o en su
defecto, al finalizar el ejercicio social dando aviso con treinta días de anticipación.
c) intervenir en la toma de decisiones.
d) elegir y ser elegido como miembro de los órganos sociales.
e) acceder a la prestación de servicios que brinda la cooperativa.
En el caso de exclusión del asociado el artículo 23 establece que la misma
puede ser apelada ante la asamblea en todos los casos, con el alcance que
establezca el estatuto.
3.6.1. Contabilidad y ejercicio social
Respecto de la contabilidad y el ejercicio social, desde el artículo 37 al artículo
41 la ley 20.337 se hace expresa remisión al derogado Código de Comercio. En este
sentido resultan de aplicación lo que estable el Código Civil y Comercial de la Nación
desde el artículo 320 al artículo 331, ya que las empresas cooperativas resultan ser
personas jurídicas privadas, conforme al artículo 148 de dicho cuerpo normativo.
Por lo que están obligadas a llevar las siguientes registraciones: a) diario; b)
inventario y balances; c) aquellas que tengan que ver con la actividad que desarrolla;
y los que en forma especial impone el Código u otras leyes.
El artículo 38, establece que además deben, los siguientes libros:
1º. Registro de asociados; 2º. Actas de asambleas; 3º. Actas de reuniones del
consejo de administración; 4º. Informes de auditoría.
Agrega el artículo 40 que la memoria anual del consejo de administración debe
contener una descripción del estado de la cooperativa con mención de las diferentes
secciones en que opera, actividad registrada y los proyectos en curso de ejecución.
Hará especial referencia a:
1º. “Los gastos e ingresos cuando no estuvieran discriminados en estado de
resultados u otros cuadros anexos;” 2º. “La relación económico social con la
cooperativa de grado superior a que estuviera asociada, con mención del porcentaje
de operaciones en su caso;” 3º. “Las sumas invertidas en educación y capacitación

219
cooperativas, con indicación de la labor desarrollada o mención de la cooperativa de
grado superior o institución especializada a la cual se remitieron los fondos respectivos
para tales fines.”
Culminando con las normas contables el artículo 41 de la ley 20337 establece
que las copias del balance general, estado de resultados y cuadros anexos,
juntamente con la memoria, y acompañados de los informes del síndico y del auditor y
demás documentos, deben ser puestos a disposición de los asociados en la sede,
sucursales y cualquier otra especie de representación permanente, y remitidos a la
autoridad de aplicación y al órgano local competente con no menos de quince días de
anticipación a la realización de la asamblea que los considerará.
4.- Organización
Como sucede en todas la personas jurídicas, las cooperativas cuentan con tres
órganos: órgano de gobierno, órgano de administración y órgano de fiscaización
interno.
4.1. Asambleas El órgano de gobierno de las cooperativas resultan ser las
asambleas, estableciendo el artículo 47 de la ley 20337, que las asambleas son
ordinarias o extraordinarias.
El criterio para distinguir las asambleas ordinarias de las extraordinarias no
depende de las materias de su competencia, como sucede en las sociedades
anónimas, sino de la fecha de su celebración.
Respecto de la asamblea ordinaria, debe realizarse dentro de los cuatro meses
siguientes a la fecha de cierre del ejercicio para considerar los documentos
mencionados en el artículo 41 y elegir consejeros y síndico, sin perjuicio de los demás
asuntos incluidos en el orden del día.
Nótese que la ley no establece la obligatoriedad de la publicación de edictos
para convocar a las asambleas, ya que la misma puede ser notificada por medios
idóneos.
El mismo artículo establece que las asambleas extraordinarias tendrán lugar
toda vez que lo disponga el consejo de administración; el síndico, conforme a lo
previsto por el artículo 79 inciso 2, o cuando lo soliciten asociados cuyo número
equivalga por lo menos al diez por ciento del total, salvo que el estatuto exigiera un
porcentaje menor. Se realizarán dentro del plazo previsto por el estatuto.
Ambas asambleas, conforme al artículo 48 deben ser convocadas con quince
días de anticipación por lo menos, en la forma prevista por el estatuto. La convocatoria

220
incluirá el orden del día a considerar. El mismo plazo rige para ser comunicadas a la
autoridad de aplicación y al órgano local competente.
Las asambleas deben reunirse en la sede o en lugar que corresponda a la
jurisdicción del domicilio social.
Conforme al artículo 49 de la ley el quórum, es mayoría absoluta de asociados y
si no se logra dicha mayorías se realizan válidamente, sea cual fuere el número de
asistentes, una hora después de la fijada en la convocatoria. Cuando el número de
asociados pase de cinco mil, la asamblea será constituida por delegados elegidos en
asambleas electorales de distrito en las condiciones que determinen el estatuto y el
reglamento (artículo 50 Ley de Cooperativas).
Puede establecerse la división de los distritos en secciones a fin de facilitar el
ejercicio de los derechos electorales a los asociados. Las asambleas de distrito se
realizarán al solo efecto de elegir delegados por simple mayoría de votos. “El cargo se
considerará vigente hasta la siguiente asamblea ordinaria, salvo que el estatuto lo
limite a menor tiempo.”
Igual procedimiento puede adoptar el estatuto, aunque el número de asociados
sea inferior al indicado. El artículo 51 de la ley establece que se puede votar por
poder, salvo que el estatuto lo prohíba. “El mandato debe recaer en un asociado y éste
no puede representar a más de dos.”
Es nula toda decisión sobre materias extrañas a las incluidas en el orden del día,
salvo la elección de los encargados de suscribir el acta y respecto de las mayorías el
artículo 53, de dicha ley, establece que las resoluciones se adoptan por simple
mayoría de los presentes en el momento de la votación, salvo las previsiones de la ley
o el estatuto para decisiones que requieran mayor número. Se requiere la mayoría de
los dos tercios de los asociados presentes en el momento de la votación, cuando se
trate cambio del objeto social, la fusión o incorporación y la disolución.
Los consejeros, síndicos, gerentes y auditores tienen voz en las asambleas, pero
no pueden votar sobre la memoria, el balance y demás asuntos relacionados con su
gestión ni acerca de las resoluciones referentes a su responsabilidad. Tampoco
podrán representar a otros asociados (artículo 54, ley 20337).
La asamblea debe designar a dos de sus miembros para aprobar y firmar el acta
respectiva conjuntamente con las autoridades indicadas por el estatuto. Agregando el
artículo 56 que debe remitirse copia del acta a la autoridad de aplicación y al órgano
local competente, dentro de los quince días del cierre de la asamblea. Una vez

221
constituida la asamblea debe considerar todos los asuntos incluidos en el orden del
día, sin perjuicio de pasar a cuarto intermedio una o más veces dentro de un plazo
total de treinta días, especificando en cada caso día, hora y lugar de reanudación,
confeccionándose un acta en cada reunión.
Es de competencia exclusiva de la asamblea, siempre que el asunto figure en el
orden del día, la consideración de:
1º. Memoria, balance general, estado de resultados y demás cuadros anexos;
2º. Informes del síndico y del auditor;
3º. Distribución de excedentes;
4º. Fusión o incorporación;
5º. Disolución;
6º. Cambio del objeto social;
Agregando el artículo 59 de la ley 20.337 que los consejeros y síndicos pueden
ser removidos en cualquier tiempo por resolución de la asamblea. “Esta puede ser
adoptada aunque no figure en el orden del día, si es consecuencia directa de asunto
incluido en él.”
El cambio sustancial del objeto social, conforme el artículo 60 de la ley, da lugar
al derecho de receso, el cual podrá ejercerse por quienes no votaron favorablemente,
dentro del quinto día, y por los ausentes, dentro de los treinta días de la clausura de la
asamblea. Las decisiones de la asamblea conformes con la ley el estatuto y el
reglamento, son obligatorias para todos los asociados, salvo lo dispuesto en el artículo
anterior.
Respecto de la impugnación de las decisiones asamblearias el artículo 62
establece que toda resolución de la asamblea que sea violatoria de la ley, el estatuto o
el reglamento, puede ser impugnada de nulidad por consejeros, síndicos, autoridad de
aplicación, órgano local competente y asociados ausentes o que no votaron
favorablemente, aplicándose supletoriamente lo establecido en los arts. 251 a 253 del
la Ley General de Sociedades. La acción se promoverá contra la cooperativa por ante
el juez competente, dentro de los noventa días de la clausura de la asamblea.
4.2. Administración y representación Conforme el artículo 63, el órgano de
administración resulta a ser “el consejo de administración”, el que es elegido por la
asamblea con la periodicidad, forma y número previstos en el estatuto, agregando que
los consejeros deben ser asociados y no menos de tres. La duración del cargo de
consejero no puede exceder de tres ejercicios y son reelegibles.

222
El artículo 65 de la ley prescribe que el estatuto puede establecer la elección de
suplentes para subsanar la falta de consejeros por cualquier causa. Salvo disposición
contraria, el cargo de los suplentes que pasaran a reemplazar a titulares durará hasta
la primera asamblea ordinaria. “En caso de silencio del estatuto o vacancia, el síndico
designará los reemplazantes hasta la reunión de la primera asamblea.”
Respecto de las prohibiciones e incompatibilidades, el artículo 64 de la ley 20337
expresa que no pueden ser consejeros:
1º. “Los fallidos por quiebra culpable o fraudulenta, hasta diez años después de
su rehabilitación; los fallidos por quiebra casual o los concursados, hasta cinco años
después de su rehabilitación; los directores o administradores de sociedad cuya
conducta se calificare de culpable o fraudulenta, hasta diez años después de su
rehabilitación.”
2º. Los condenados con accesoria de inhabilitación de ejercer cargos públicos;
los condenados por hurto, robo, defraudación, cohecho, emisión de cheques sin
fondos, delitos contra la fe pública; los condenados por delitos cometidos en la
constitución, funcionamiento y liquidación de sociedades. “En todos los casos hasta
diez años después de cumplida la condena.”
3º. Las personas que perciban sueldo, honorarios o comisiones de la
cooperativa, excepto en las de producción o trabajo.
Los consejeros, pueden renunciar y presentar dicha renuncia ante el consejo de
administración y éste podrá aceptarla siempre que no afectara su regular
funcionamiento. El cargo de consejero puede ser remunerado, para ello por resolución
de la asamblea puede fijar retribución por el trabajo personal realizado por los
consejeros en el cumplimiento de la actividad institucional.
Respecto de las funciones de Consejo de Administración el mismo tiene a su
cargo la dirección de las operaciones sociales, dentro de los límites que fije el estatuto,
con aplicación supletoria de las normas del mandato. Sus atribuciones son las
explícitamente asignadas por el estatuto, las indicadas para la realización del objeto
social y las facultades implícitas que la ley o el estatuto no reservaran expresamente a
la asamblea. Para la toma de decisiones el quórum es de más de la mitad de los
consejeros, por lo menos. El Consejo debe reunirse por lo menos una vez al mes y
cuando lo requiera uno de los miembros del consejo. Puede designar gerentes, a
quienes puede encomendar las funciones ejecutivas de la administración,

223
respondiendo por el desempeño de su cargo en la misma extensión y forma que los
consejeros.
El artículo 73 de la ley 20.337, establece que la representación corresponde al
presidente del consejo de administración. El presidente obliga a la cooperativa por
todos los actos que no sean notoriamente extraños al objeto social. Este régimen se
aplica aún en infracción de la representación plural, si se tratara de obligaciones
contraídas mediante títulos, valores, por contratos entre ausentes, de adhesión o
concluidos mediante formularios, salvo cuando el tercero tuviera conocimiento efectivo
de que el acto se celebra en infracción de la representación plural. Se trata de un
régimen similar al establecido al artículo 58 de la ley general de sociedades.
Respecto de la responsabilidad de los consejeros, el artículo 74 de la ley
prescribe que los consejeros sólo pueden ser eximidos de responsabilidad por
violación de la ley, el estatuto o el reglamento, mediante la prueba de no haber
participado en la reunión que adoptó la resolución impugnada o la constancia en acta
de su voto en contra.
Asimismo, hay que tomar en cuenta la aplicación, en caso de responsabilidad de
los consejeros, lo previsto por la ley general de sociedades (arts. 58, 59 y 274) y lo
previsto en el Código Civil y Comercial de la Nación.
El artículo 75 (2do. Párrafo) establece que cuando en una operación
determinada, a realizarse por un consejero, tuviera un interés contrario al de la
cooperativa deberá hacerlo saber al consejo de administración y al síndico y
abstenerse de intervenir en la deliberación y la votación. Los consejeros, además, no
pueden efectuar operaciones por cuenta propia o de terceros en competencia con la
cooperativa.
4.2. Fiscalización interna Conforme prescribe el artículo 76 de la ley 20337 la
fiscalización privada está a cargo de uno o más síndicos elegidos por la asamblea
entre los asociados. Se elegirá un número no menor de suplentes.
Duración del cargo no puede exceder de tres ejercicios y son reelegibles si lo
autoriza el estatuto. Cuando el estatuto previera más de un síndico debe fijar un
número impar. En tal caso actuarán como cuerpo colegiado bajo la denominación de
“Comisión fiscalizadora”.
Nótese que no es exigencia de la ley la profesionalidad para ser síndico, como
ocurre en el régimen de las sociedades anónimas, ya que la sindicatura, en las
cooperativas, deben contar con un servicio de auditorías externas.

224
No pueden ser síndicos:
1º. Quienes se hallen inhabilitados para ser consejeros.
2º. Los cónyuges y los parientes de los consejeros y gerentes por
consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive.
Sin perjuicio de las que conforme a sus funciones le confieren la ley y el estatuto
le corresponde al síndico (art 79, ley 20377):
1º. “Fiscalizar la administración, a cuyo efecto examinará los libros y documentos
siempre que lo juzgue conveniente”
2º. “Convocar, previo requerimiento al consejo de administración, a asamblea
extraordinaria cuando lo juzgue necesario; y a asamblea ordinaria cuando omitiera
hacerlo dicho órgano una vez vencido el plazo de ley;
3º. “Verificar periódicamente el estado de caja y la existencia de títulos y valores
de todo especie;
4º. “Asistir con voz a las reuniones del consejo de administración;
5º. “Verificar y facilitar el ejercicio de los derechos de los asociados;
6º. “Informar por escrito sobre todos los documentos presentados por el consejo
de administración a la asamblea ordinaria.
7º. “Hacer incluir en el orden del día de la asamblea los puntos que considere
procedentes;
8º. Designar consejeros cuando el estatuto no prevé la forma de elegir
consejeros suplentes.
9º. Vigilar las operaciones de liquidación;
10º.- En general, velar por que el consejo de administración cumpla la ley, el
estatuto, el reglamento y las resoluciones asamblearias.
11°.- documentar sus observaciones o requerimientos
El síndico responde por el incumplimiento de las obligaciones que le imponen la
ley y el estatuto. Las cooperativas deben contar desde su constitución y hasta que
finalice su liquidación con un servicio de auditoría externa a cargo de contador público
nacional inscripto en la matrícula respectiva. El servicio de auditoría puede ser
prestado por cooperativa de grado superior, entidad especialmente constituida a este
fin o por el órgano local competente o el síndico cuando éste tuviera la calidad
profesional indicada.

225
5.- Destino de los excedentes. Reservas. Retornos. Servicios a terceros no
asociados.-
5.1.- Destino de los excedentes.
El artículo 42 de la ley 20337 describe los excedentes repartibles de la
siguiente forma: “Se consideran excedentes repartibles sólo aquellos que provengan
de la diferencia entre el costo y el precio del servicio prestado a los asociados…”
En definitivas los excedentes repartibles son los que surgen de la
diferencia entre el costo del servicio y el precio que se le cobró al asociado.

5.2. Reservas.
De esos excedentes repartibles se destinará:
1º. El cinco por ciento a reserva legal;
2º. “El cinco por ciento al fondo de acción asistencial y laboral o para
estímulo del personal;
3º. “El cinco por ciento al fondo de educación y capacitación cooperativas;
4º. “Una suma indeterminadas para pagar un interés a las cuotas sociales
si lo autoriza el estatuto, el cual no puede exceder en más de un punto al que cobra el
Banco de la Nación Argentina en sus operaciones de descuento;
5º. El resto para su distribución entre los asociados en concepto de
“retorno”

5.3. Retorno.
El mismo artículo 42 de la ley estable como se determina el retorno
conforme a la clase de cooperativa:
a) en las cooperativas o secciones de consumo de bienes o servicios, en
proporción al consumo hecho por cada asociado;”
b) en las cooperativas de producción o trabajo, en proporción al trabajo
efectivamente prestado por cada uno;
c) en las cooperativas o secciones de adquisición de elementos de trabajo,
de transformación y de comercialización de productos en estado natural o elaborados,
en proporción al monto de las operaciones realizadas por cada asociado;
d) en las cooperativas o secciones de crédito, en proporción al capital
aportado o a los servicios utilizados, según establezca el estatuto;
e) en las demás cooperativas o secciones, en proporción a las operaciones
realizadas o a los servicios utilizados por cada asociado.”

226
5.4. Servicios a terceros no asociados.
Tal como establece el artículo 2° de la ley 20337 las cooperativas prestan
servicios a asociados y no asociados, con lo cual de esos servicios surgen
excedentes, que no son repartibles entre no asociados,
El artículo 42 in fine establece que el destino de esos excedentes que se
deriven de la prestación de servicios a no asociados autorizada por esta ley se
destinarán a una cuenta especial de reserva.
El artículo 43 de la mencionada ley establece que no podrán distribuirse
excedentes sin compensar previamente los quebrantos de las que hubieran arrojado
pérdida.
Cuando se hubieran utilizado reservas para compensar quebrantos, no se
podrán distribuir excedentes sin haberlas reconstituido al nivel anterior a su utilización.
Tampoco podrán distribuirse excedentes sin haber compensado las
pérdidas de ejercicios anteriores.
La ley autoriza a repartir los excedentes total o parcialmente en cuotas
sociales.
Para finalizar el artículo 46 de la ley 20.337 establece la obligatoriedad de
invertir anualmente el fondo de educación y capacitación cooperativas, previsto por el
artículo 42 inciso 3, ya sea directamente o a través de cooperativas de grado superior.

6.- La empresa cooperativa: Modelos y tipos. Integración. Métodos


6.1.- La empresa cooperativa: Modelos y tipos.
Toda entidad cooperativa nace y se origina con el propósito de satisfacer
necesidades y es así que existen diversos tipos de cooperativas, como necesidades a
satisfacer, Así es que podemos clasificar a las cooperativas, conforme a los servicios
que presten en:
- Cooperativas agropecuarias: Son organizadas por productores
agropecuarios para abaratar sus costos y tener mejor inserción en el mercado, así
compran insumos, comparten la asistencia técnica y profesional, comercializan la
producción en conjunto, aumentando el volumen y mejorando el precio, inician
procesos de transformación de la producción primaria, etc.

227
- Cooperativas de Trabajo: La forman trabajadores, que ponen en común
su fuerza laboral para llevar adelante una empresa de producción tanto de bienes
como de servicios.
- Cooperativas de Provisión: La integran asociados que pertenecen a una
profesión u oficio determinado (médicos, taxistas, comerciantes, transportistas,
farmacéuticos, etc.).
- Cooperativas de Provisión de Servicios Públicos: Los asociados son los
usuarios de los servicios que prestará la cooperativa. Podrán ser beneficiarios de
servicios tales como provisión de energía eléctrica, agua potable, teléfono, gas, etc.
- Cooperativas de Vivienda: Los asociados serán aquellos que necesitan
una vivienda, a la cual pueden acceder en forma asociada, tanto por autoconstrucción,
como por administración.
- Cooperativas de Consumo: Son aquellas en las que se asocian los
consumidores, para conseguir mejores precios en los bienes y artículos de consumo
masivo.
- Cooperativas de Crédito: Otorgan préstamos a sus asociados con capital
propio.
- Cooperativas de Seguros: Prestan a sus asociados servicios de seguros
de todo tipo.
- Bancos Cooperativos: Operan financieramente con todos los servicios
propios de un Banco.
Otra clasificación es por el nivel de organización de las cooperativas, es así
que tenemos:
- Cooperativas de primer grado.
- Cooperativas de segundo grado o confederaciones o ligas o
federaciones.

6.2.- Integración cooperativa. Métodos.


Conforme surge del artículo 82 de la ley 20.337 las cooperativas pueden
asociarse entre sí para el mejor cumplimiento de sus fines.
Pueden fusionarse o incorporarse cuando sus objetos sociales fuesen
comunes o complementarios.
Respecto de la Integración federativa, el artículo 85 de la ley establece
que por resolución de la asamblea, o del consejo de administración ad-referendum de

228
ella, pueden integrarse en cooperativas de grado superior para el cumplimiento de
objetivos económicos, culturales o sociales.
Las cooperativas de grado superior se rigen por las disposiciones de la
presente ley con las modificaciones de este artículo y las que resultan de su
naturaleza.
Deben tener un mínimo de siete asociadas y el estatuto debe establecer el
régimen de representación y voto, que podrá ser proporcional al número de asociados,
al volumen de operaciones o a ambos, a condición de fijar un mínimo y un máximo que
aseguren la participación de todas las asociadas e impidan el predominio excluyente
de alguna de ellas.

7.- Disolución y liquidación. Destino del remanente.-


7.1.- Disolución y liquidación. Destino del remanente.-
El artículo 86 DE LA LEY 20.337 determina las causales de disolución de
las empresas cooperativas:
1º. Por decisión de la Asamblea;
2º. Por reducción del número de asociados por debajo del mínimo legal o
del admitido por la autoridad de aplicación. La disolución procederá siempre que la
reducción se prolongue durante un lapso superior a seis meses;
3º. Por declaración en quiebra. “La disolución quedará sin efecto si se
celebrara avenimiento o concordato resolutorio;
4º. “Por fusión o incorporación en los términos del artículo 83;
5º. Por retiro de la autorización para funcionar.
6º. Cuando corresponda en virtud de otras disposiciones legales.

7.1.2.- Disuelta la cooperativa se procederá inmediatamente a su liquidación,


conservando la cooperativa en liquidación su personalidad a ese efecto.
Conforme el artículo 88 de la ley la liquidación está a cargo del consejo de
administración, salvo disposición en contrario del estatuto y lo previsto por regímenes
específicos establecidos para determinadas actividades. En su defecto, el liquidador o
los liquidadores serán designados por la asamblea dentro de los treinta días de haber
entrado la cooperativa en estado de liquidación.

229
No designados los liquidadores, o si estos no desempeñaran el cargo,
cualquier asociado podrá solicitar al juez competente el nombramiento omitido o una
nueva elección, según corresponda.
Debe comunicarse a la autoridad de aplicación y al órgano local
competente el nombramiento de los liquidadores dentro de los quince días de haberse
producido.
Los liquidadores, conforme lo establece el artículo 91 de la ley 20.337,
están obligados a confeccionar, dentro de los treinta días de asumido el cargo, un
inventario y balance del patrimonio social, que someterán a la asamblea dentro de los
treinta días subsiguientes y , conforme al art 92, de la ley , los liquidadores deben
informar al síndico, por lo menos trimestralmente, sobre el estado de la liquidación. Si
la liquidación se prolongara, se confeccionarán además balances anuales.
Los liquidadores ejercen la representación de la cooperativa y están
facultados para efectuar todos los actos necesarios para la realización del activo y
cancelación del pasivo con arreglo a las instrucciones de la asamblea, bajo pena de
incurrir en responsabilidad por los daños y perjuicios causados por su incumplimiento.
Actuarán empleando la denominación social con el aditamento “en
liquidación”, cuya omisión los hará ilimitada solidariamente responsables por los daños
y perjuicios.
Establece el artículo 94 de la ley que extinguido el pasivo social los
liquidadores confeccionarán el balance final, el cual será sometido a la asamblea con
informes del síndico y del auditor. Los asociados disidentes o ausentes podrán
impugnarlo judicialmente dentro de los sesenta días contados desde la aprobación por
la asamblea.
Aprobado el balance final se reembolsará el valor nominal de las cuotas
sociales, deducida la parte proporcional de los quebrantos, si los hubiera.
7.2.- Destino del remanente.
Respecto del destino del sobrante patrimonial ( o sea el remanente total de
los bienes sociales una vez pagadas las deudas y devuelto el valor nominal de las
cuotas social) el artículo 95 de la ley establece que el sobrante ingresará a los
recursos del organismo de contralor o del Fisco Provincial, según el domicilio de la
cooperativa, con destino a promoción del cooperativismo.
Si existieran importes no reclamados dentro de los noventa días de
finalizada la liquidación, éstos se depositarán en un banco oficial o cooperativo a

230
disposición de sus titulares. Transcurridos tres años sin ser retirados tendrán el El
importe de las multas ingresará a los recursos del órgano de control o del Fisco
Provincial.
Conforme artículo 97 de la ley, terminada la liquidación se cancelará la
inscripción.
El artículo 117 de la ley 20337 establece que el órgano local competente
a que alude esta ley es el que cada provincia establezca para entender en materia
cooperativa en su respectiva jurisdicción.
Y el artículo 118 dispone que para las cooperativas rigen supletoriamente
las disposiciones del Capítulo II, Sección V, de la Ley 19.550, en cuando se concilien
con las de esta ley y la naturaleza de aquéllas.

8.- Mutuales, concepto, organización, control externo, liquidación.


8.1. Mutuales

Desde tiempos remotos, la colaboración ha sido una constante en la historia


humana y de esa práctica de unirse y ayudarse entre iguales, para hacer frente a los
intenciones comunes, surge el mutualismo.
Una mutual, es una entidad sin ánimo de lucro, en las que unas personas se unen
voluntariamente para tener acceso a algunos servicios.
Los asociados a una mutual son denominados mutualistas, quienes contribuyen con
una cuota periódica, brindando dicha asociación, a los asociados, sus servicios.
A modo de ejemplo de los servicios ofrecidos por las mutuales son: Servicios de
Educación, Servicios de Ordenes de Compra, Servicio de Proveeduría, Servicio de
Turismo, Servicios Médicos, servicios farmacológicos, Servicio de Gestión de
Prestamos, etc.

8.1.2. Antecedentes
Tres mil años antes de Cristo, existían agrupamientos en las márgenes del Río
Nilo, que habían establecido sistemas de protección mutua. Funcionaban para casos
de inundación y otras catástrofes climáticas.
En Palestina se registra el “Tratado de Bava Cama”, sobre asociaciones de
mercaderes que, mutuamente, se juntaban para proteger sus caravanas y prestarse
auxilio. Los colegios romanos, tenían una organización interna libre, sin más límites
respecto del Derecho Público. Los Emperadores no podían inmiscuirse en su

231
administración o vida interna. Los estatutos u ordenanzas eran establecidos por los
mismos colegios, y enunciaban los fundamentos de la organización, régimen de
gobierno, relaciones de confraternidad y los días de banquetes o fiestas.
En Grecia “asociaciones de amigos que practicaban la mutualidad y tenían
como objetivo el socorro recíproco de sus miembros para los casos de necesidad”.
Las “Hetairas Griegas” y “sumerias Griegas” eran también asociaciones que
prestaban ayuda a sus integrantes en caso de indigencia o enfermedad.
En la Edad Media se hicieron famosas en la antigua Germania y en el norte de
Italia, las “Guildas”, asociaciones de tipo y característica mutual.
También en la Edad Media se conocieron en España los “montepíos entidades
de tipo mutual que prestaban socorro a viudas y huérfanos.
En ese mismo período histórico, en Italia, alcanzaron relevancia las sociedades de
socorros mutuos, constituidas por trabajadores de un mismo gremio.
Sin embargo el origen de las mutualidades modernas y la historia de cómo se
extendieron finalmente a lo largo de la vamos a encontrar a mediados del siglo
XVIII, en Inglaterra, donde pequeños grupos de personas adquirían el compromiso de
soportar en común los gastos por enfermedad o entierro de sus miembros. Así es
como se dicta en Inglaterra la Ley de Rose del año 1793, que dió el primer estatuto a
las mutualidades.

8.1.3. Antecedentes en Argentina.


El comienzo del Mutualismo en nuestro país ligado a la historia del trabajo y a
los sectores de medianos y escasos recursos. Es así que en nuestro país la unión de
hombres y mujeres menos favorecidos para defenderse y buscar, por sus propios
medios, un mecanismo que diera satisfacción a sus necesidades, que nace el
mutualismo.
Los inmigrantes, que procedían inicialmente, de España y de Italia y los que
fueron llegando más tarde de Francia, Portugal, Alemania y otros países, se
integraban en instituciones mutualistas, para fortalecer sus sentimientos patrióticos,
conservar sus tradiciones y protegerse de las enfermedades.
Así es nacieron en ciudades las entidades de "socorros mutuos"; nombre inicial
de muchas mutuales y que, en muchos casos, aún se conservan. Simultáneamente
con las mutuales de colectividades, nacían también las constituidas por trabajadores
de un mismo gremio: zapateros, sastres, tipógrafos, empleados administrativos, etc...

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A modo de ejemplo podemos mencionar como primeras mutuales la Sociedad
Francesa de Socorros Mutuos que en 1854 se constituyó en Buenos Aires;
la Sociedad de Socorros Mutuos San Crispín del gremio del calzado;”, de 1856 y en
1858 se fundó la Unión y Benevolenza en Buenos Aires. Todas estas entidades aún
subsisten.

8.1.4. Principios del mutualismo:


Las mutuales se rigen por los siguientes principios:
1.- Adhesión Voluntaria: El mutualismo es un sistema de “puertas abiertas”, significa
que el ingreso a las mutuales y la salida de ellas se practican sin más restricciones
que las determinadas por el objeto de la asociación y la conducta de los asociados.
2.- Organización Democrática: La igualdad se concreta con el uso de los servicios
sociales y en la participación con un voto, ya se trate de miembros fundadores o
directivos de la mutual. Ningún asociado podrá gozar de ventajas, ni privilegios. La
consideración del balance, la memoria, el informe de los fiscalizadores, la elección de
autoridades, la concertación de compromisos contractuales, entre tantos otros, son
actos sujetos al análisis, decisión y responsabilidad de todos en asambleas que se
convocan y realizan dentro del marco legal y democrático. Lo expuesto importa colocar
el gobierno y la administración de las mutuales en manos de sus asociados por igual.
3.- Neutralidad Institucional, Política, Religiosa, Ideológica, Racial y Gremial: Concurre
a consolidar el principio de adhesión libre, pues evita que motivos políticos, religiosos,
ideológicos, raciales o gremiales puedan aislar o dividir a las asociaciones,
apartándolas de sus propósitos. Los asociados en auténtica unidad y hermandad,
deben ser capaces de valorar con equidad y razonabilidad las opiniones ajenas y estar
siempre dispuestos a actuar con lealtad y a preservar la armonía en la institución, ya
que ésta representa, sin excepciones, a todos sus integrantes. “El mutualismo no se
identifica con ninguna ideología política partidaria, ni ningún país.
4.- Contribución acorde con los servicios a recibir: La contribución dineraria promueve
más y mejores servicios. La beneficencia, como método, está divorciada del
mutualismo. El aporte periódico que los asociados realizan para obtener los servicios
de la institución representa también el esfuerzo personal y solidario que se les
reclama.
5.- Capitalización social de los excedentes: Las mutuales se constituyen para
simplificar el proceso económico e introducir en él un principio de justicia, como factor
dinámico y eficiente para reducir costos y llegar al precio justo. Sin embargo, los

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cálculos de costo y prestación de los servicios pueden arrojar excedentes en el
ejercicio anual. Tales excedentes no son ganancias, por tanto, no han de distribuirse;
quedan en la institución, reforzando el capital o engrosando cualquier tipo de reservas.
6.- Educación y Capacitación social y mutual: Para desarrollar su alta función social,
las mutuales están obligadas a promover la educación y la capacitación de sus
asociados y, cuando les es posible, proyectarse con el mismo sentido a la comunidad.
Todo cuanto se realice en materia de educación genera bases sólidas para el avance
y la consolidación del sistema. La formación social y mutual la adquiere participando
en la vida de la institución, y esto también lo capacita..
7.- Integración para el Desarrollo: La práctica integracionista es fundamental para el
buen desarrollo del sistema. Las mutuales que no se integran con sus similares ni se
asocian a instituciones de segundo grado no cumplen con la finalidad de proyectar el
sistema. A nivel de asociados, los actos tienen relevancia cuando se practican
solidariamente.

8.1.5. Marco regulatorio


En nuestro país el marco regulatorio para las Mutuales es la “Ley orgánica para
las asociaciones mutuales”, ley 20321/1973 (LOAM).
El artículo 1 de la ley establece: “Las asociaciones mutuales se regirán en todo
el territorio de la Nación por las disposiciones de la presente Ley y por las normas que
dicte el Instituto Nacional de Acción Mutual (Hoy Instituto Nacional de Asociativismo y
Economía Social – INAES)”.

8.2. Concepto
El artículo 2 de la ley 20321 conceptualiza a las mutuales estableciendo: “ Son
asociaciones mutuales las constituidas libremente sin fines de lucro por personas
inspiradas en la solidaridad, con el objeto de brindarse ayuda recíproca frente a
riesgos eventuales o de concurrir a su bienestar material y espiritual, mediante una
contribución periódica.”
La Mutuales están reconocidas por el Código Civil y Comercial como personas
jurídicas de carácter privado, conforme el artículo 148, inc. f), y deben ser inscriptas en
el Registro Nacional de Mutualidades, previo cumplimiento de los recaudos que
establezca el INAES. (artículo 2 de la LOAM).
El artículo 4 de la ley 20321, establece las prestaciones que brindan las
mutuales a sus asociados, mediante la contribuciones de los mismos, entre ellas:

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asistencia médica, farmacéutica, otorgamiento de subsidios, préstamos, seguros,
construcción y compraventa de viviendas, promoción cultural, educativa, deportiva y
turística, prestación de servicios fúnebres, como así también cualquiera otra que tenga
por objeto alcanzarles bienestar material y espiritual.
Agrega el artículo 5 de la ley 20321, que las mutuales podrán asociarse y
celebrar toda clase de contratos de colaboración entre sí y con personas de otro
carácter jurídico para el cumplimiento de su objeto social, siempre que no desvirtúen
su propósito de servicio.
El contenido que debe tener el estatuto, está previsto en el artículo6 :”…El
Estatuto social será redactado en idioma nacional y deberá contener:
a) El nombre de la entidad, debiendo incorporarse a él alguno de los siguientes
términos: Mutual, Socorros Mutuos, Mutualidad, Protección Recíproca u otro similar.”
b) Domicilio, fines y objetivos sociales.
c) Los recursos con que contará para el desenvolvimiento de sus actividades.
d) Las categorías de socios, sus derechos y obligaciones.
e) La forma de establecer las cuotas y demás aportes sociales.
f) La composición de los Organismos Directivos y de Fiscalización, sus atribuciones,
deberes, duración de sus mandatos y forma de elección.
g) Las condiciones de convocatoria, funcionamiento y facultades de las Asambleas
Ordinarias y Extraordinarias.”
h) Fecha de clausura de los ejercicios sociales, los que no podrán exceder de un año.”
Agregando el artículo 7 de la ley 20321 que el estatuto social determinará las
condiciones que deben reunir las personas para ingresar a la asociación, relacionadas
con su profesión, oficio, empleo, nacionalidad, edad, sexo u otras circunstancias que
no afecten los principios básicos del mutualismo, quedando prohibida la introducción
de cláusulas que restringen la incorporación de argentinos, como asimismo que
coloque a éstos en condiciones de inferioridad con relación a los de otra nacionalidad.
No podrán establecerse diferencias de credos, razas o ideologías.
Dentro del ámbito de las mutuales vamos a encontrar dísticas categorías de
asociados, así lo determina el artículo 8:
a) Activos: Serán las personas de existencia visible, mayores de 21 años que cumplan
los requisitos exigidos por los estatutos sociales para esta categoría, las que tendrán
derecho a elegir e integrar los órganos Directivos.

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b) Adherentes: Serán las personas de existencia visible, mayores de 21 años que
cumplan los requisitos exigidos por los estatutos sociales para esta categoría y las
personas jurídicas, no pudiendo elegir o integrar los órganos Directivos.
c) Participantes: El padre, madre, cónyuge, hijas solteras, hijos menores de 21 años y
hermanas solteras del socio activo, quienes gozarán de los servicios sociales en la
forma que determine el estatuto, sin derecho a participar en las Asambleas ni a elegir
ni ser elegidos.
Debemos considerar que en base a la Resolución 113/88, se admiten dos categorías
más de asociados.
d) Honorarios: Son aquellas personas que, en atención a determinadas condiciones
personales y/o donaciones efectuadas a la entidad son considerados como tales por
asamblea. Esta categoría de asociados carece de derechos políticos.
e) Vitalicios: Son asociados que por decisión de asamblea, son designados como tales
por la cantidad de años de asociados a la mutual. Esta categoría de asociados carece
de derechos políticos.
Conforme al artículo 10 de la ley 20321, los socios podrán ser sancionados en
la forma que determine el estatuto social, pero las causales de exclusión o de
expulsión no podrán ser otras que las siguientes:
a) Incumplimiento de las obligaciones impuestas por los estatutos o reglamentos.
b) Adeudar tres mensualidades, si el estatuto no estableciera un plazo mayor. El
órgano Directivo deberá notificar obligatoriamente mediante forma fehaciente, la
morosidad a los asociados afectados, con diez días de anticipación a la fecha en que
serán suspendidos los derechos sociales e intimarle al pago para que en dicho término
pueda ponerse al día.
c) Cancelar el seguro, en las mutuales de seguros.
d) Hacer voluntariamente daño a la asociación u observar una conducta notoriamente
perjudicial a los intereses sociales.
e) Cometer actos de deshonestidad en perjuicio de la asociación.”

8.3. Organización
Como toda persona jurídica, las mutuales actúan a través de sus órganos
sociales, en este caso encontramos:
a) La asamblea órgano soberano o de gobierno en la toma de decisiones;

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b) órgano directivo o Consejo Directivo, es el órgano de administración,
compuesto por un presidente, secretario y vocales, y;
c) órgano de fiscalización o junta fiscalizadora encargada de fiscalizar el
cumplimento de la ley y el estatuto.
Al respecto, el artículo 12 de la ley 20321 establece que la mutuales se
administrarán por un órgano Directivo compuesto por cinco o más miembros, y por un
órgano de Fiscalización formado por tres o más miembros, sin perjuicio de otros
órganos sociales que los estatutos establezcan determinando sus atribuciones,
actuaciones, elección o designación.
Los candidatos a los órganos Directivos o de Fiscalización no podrá exigírseles
una antigüedad como socio mayor de dos años. Además no podrán ser electos
quienes se encuentran:
a) Fallidos, concursados civilmente y no rehabilitados.
b) Condenados por delitos dolosos.
c) Inhabilitados por el Instituto Nacional de Acción Mutual o por el Banco Central de la
República Argentina mientras dure su inhabilitación.
El artículo 14 de la ley 20321 establece que el término de cada mandato no
podrá exceder de cuatro años. El asociado que se desempeña en un cargo electivo
podrá ser reelecto, por simple mayoría de votos, cualquiera sea el cargo que hubiera
desempeñado y su mandato podrá ser revocado en Asamblea Extraordinaria
convocada al efecto y por decisión de los 2/3 de los asociados asistentes de la
misma.
Los miembros de los órganos Directivos, así como de los órganos de
Fiscalización serán solidariamente responsables del manejo e inversión de los fondos
sociales y de la gestión administrativa durante el término de su mandato y ejercicio de
sus funciones, salvo que existiera constancia fehaciente de su oposición al acto que
perjudique los intereses de la asociación. Serán personalmente responsables
asimismo de las multas que se apliquen a la asociación, por cualquier infracción a la
presente Ley o a las resoluciones dictadas por el Instituto Nacional de Acción Mutual,
así lo determina el artículo 15 de la ley 20321.
El artículo 16 establece los deberes y atribuciones del órgano Directivo:
a) Ejecutar las resoluciones de las Asambleas, cumplir y hacer cumplir el estatuto y los
reglamentos;

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b) Ejercer en general todas aquellas funciones inherentes a la dirección,
administración y representación de la Sociedad, quedando facultado a este respecto
para resolver por sí los casos no previstos en el estatuto, interpretándolo si fuera
necesario, con cargo de dar cuenta a la Asamblea más próxima que se celebre;
c) Convocar a Asambleas;
d) Resolver sobre la admisión, exclusión, o expulsión de socios;
e) Crear o suprimir empleos, fijar su remuneración, adoptar las sanciones que
correspondan a quienes los ocupen, contratar todos los servicios que sean necesarios
para el mejor logro de los fines sociales;
f) Presentar a la Asamblea General Ordinaria: la Memoria, Balance General,
Inventario, Cuenta de Gastos y Recursos e Informe del órgano de Fiscalización
correspondiente al ejercicio fenecido;
g) Establecer los servicios y beneficios sociales y sus modificaciones y dictar sus
reglamentaciones que deberán ser aprobados por la Asamblea;
h) Poner en conocimiento de los socios, en forma clara y directa, los estatutos y
reglamentos aprobados por el Instituto Nacional de Acción Mutual.
Asimismo el artículo 17 de la ley 20321 determina los deberes y atribuciones del
órgano de Fiscalización:
a) Fiscalizar la administración, comprobando mediante arqueos el estado de las
disponibilidades en caja y bancos;
b) Examinar los libros y documentos de la asociación, como asimismo efectuar el
control de los ingresos, por períodos no mayores de tres meses;
c) Asistir a las reuniones del órgano Directivo y firmar las actas respectivas;
d) Dictaminar sobre la Memoria, Balance General, Inventario, Cuenta de Gastos y
Recursos presentados por el órgano Directivo;
e) Convocar a Asamblea Ordinaria cuando omitiera hacerlo el órgano Directivo;
f) Solicitar al órgano Directivo la convocatoria a Asamblea Extraordinaria cuando lo
juzgue conveniente, elevando los antecedentes al Instituto Nacional de Acción Mutual
cuando dicho órgano se negare a acceder a ello;
g) Verificar el cumplimiento de las leyes, resoluciones, estatutos y reglamentos, en
especial en lo referente a los derechos y obligaciones de los asociados y las
condiciones en que se otorgan los beneficios sociales.”
El órgano de Fiscalización debe ejercer sus funciones de modo que no
entorpezca la regularidad de la administración social.

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Respecto del órgano de gobierno, o sea las asambleas, el artículo 18 previene
que el llamado a Asamblea se efectuará mediante la publicación de la convocatoria y
orden del día en el Boletín Oficial o en uno de los periódicos de mayor circulación en la
zona, con treinta días de anticipación, todo ello con comunicación al INAES.
El artículo 20 determina que los asociados participarán personalmente y con un
sólo voto en las Asambleas, no siendo admisible el voto por poder. Los miembros del
órgano Directivo y del órgano de Fiscalización no tendrán voto en los asuntos
relacionados con su gestión. El quórum para cualquier tipo de Asamblea será de la
mitad más uno de los asociados con derecho a participar. En caso de no alcanzar este
número a la hora fijada la Asamblea podrá sesionar válidamente, 30 minutos después,
con los socios presentes, cuyo número no podrá ser menor que el de los miembros del
órgano Directivo y órgano de Fiscalización.
Conforme al artículo 22 las resoluciones de las Asambleas se adoptarán por la
mayoría de la mitad más uno de los socios presentes, salvo los casos de revocaciones
de mandatos contemplados. Agregando que ninguna Asamblea de asociados, sea
cual fuere el número de presentes, podrá considerar asuntos no incluidos en la
convocatoria.
Cuando se trate de la elección y la renovación de las autoridades se efectuará
por voto secreto, ya sea en forma personal o por correo, salvo el caso de lista única
que se proclamará directamente en el acto eleccionario.
Las listas de candidatos serán oficializadas por el órgano Directivo con quince días
hábiles de anticipación al acto eleccionario, conforme lo establece el artículo 23 de la
ley.
Conforme al artículo 24 de la ley 20321, las Asambleas Ordinarias se realizarán
una vez por año, dentro de los cuatro meses posteriores a la clausura de cada
ejercicio y en ellas se deberá: a) Considerar el Inventario, Balance General, Cuenta de
Gastos y Recursos, así como la Memoria presentada por el órgano Directivo y el
Informe del órgano de Fiscalización.”
b) Elegir a los integrantes de los órganos sociales electivos que reemplacen a los que
finalizan su mandato.
c) Aprobar o ratificar toda retribución fijada a los miembros de los órganos Directivo y
de Fiscalización.
d) Tratar cualquier otro asunto incluido en la convocatoria.

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Respecto de las asambleas extraordinarias en artículo 25 de la ley 20321
prescribe que las Asambleas Extraordinarias serán convocadas siempre que el órgano
Directivo lo juzgue conveniente o cuando lo solicite el órgano de Fiscalización o el 10%
de los asociados con derecho a voto. En este último caso los órganos Directivos no
podrán demorar su resolución más de treinta días desde la fecha de presentación. Si
no se tomase en consideración la solicitud o se la negase infundadamente, el INAES
podrá intimar a las autoridades sociales para que efectúen la convocatoria dentro del
plazo de cinco días hábiles de notificados; y si así no se cumpliera, intervendrá la
asociación a los efectos exclusivos de la convocatoria respectiva.
Es de tomar en consideración, respecto de las resoluciones, lo que establece
el artículo 35 bis en el sentido que la autoridad de aplicación puede solicitar al juez
competente la nulidad de las resoluciones de los órganos sociales cuando fueran
contrarias a la ley, el estatuto o los reglamentos.
Respecto de patrimonio social el artículo 27 de la ley 20321 determina que el
mismo se encuentra constituido:
a) Por las cuotas y demás aportes sociales.
b) Por los bienes adquiridos y sus frutos.
c) Por las contribuciones, legados y subsidios.
d) Por todo otro recurso lícito.
Agregando el artículo 18 de la ley 20321 que los fondos sociales se depositarán en
entidades bancarias a la orden de la asociación y en cuenta conjunta de dos o más
miembros del órgano Directivo.
El artículo 29 trata sobre los beneficios impositivos determinando que las
asociaciones mutualistas constituidas de acuerdo a las exigencias de la presente ley
quedan exentas en el orden nacional, en el de la Municipalidad de la Capital Federal y
en el Territorio Nacional de Tierra de Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, de todo
impuesto, tasa o contribución de mejoras, en relación a sus bienes y por sus actos.
Queda entendido que este beneficio alcanza a todos los inmuebles que tengan las
asociaciones, y cuando de éstos se obtengan rentas, condicionado a que las mismas
ingresen al fondo social para ser invertidas en la atención de los fines sociales
determinados en los respectivos estatutos de cada asociación. Asimismo quedan
exentos del Impuesto a los Réditos los intereses originados por los depósitos
efectuados en instituciones mutualistas por sus asociados.

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Quedan también liberadas de derechos aduaneros por importación de
aparatos, instrumental, drogas y específicos cuando los mismos sean pedidos por las
asociaciones mutualistas y destinados a la prestación de sus servicios sociales.
El artículo 30 trata sobre la fusión y sus requisitos entre las mutuales y a partir
del artículo 31 la ley 20321 da tratamiento a la formación de cooperativas de grado
superior Federaciones y Confederaciones), las que deberán estar inscriptas en el
INAES y deben cumplir con los requisitos que establece la ley de mutuales.
En ese sentido el artículo 33 establece que son derechos y obligaciones de las
entidades previstas en el artículo 31 (Federaciones y Confederaciones), los
siguientes:
a) Defender y representar ante las autoridades públicas y personas privadas los
intereses mutuales de las entidades que se hallan en su jurisdicción.
b) Intervenir por derecho propio, o como tercero interesado, cuando la naturaleza de la
cuestión debatida pueda afectar directa o indirectamente los intereses mutuales.
c) Intervenir en la celebración de acuerdos, pactos o convenios generales.
d) Contribuir a la promoción, ampliación y perfeccionamiento de la legislación,
colaborando con el Estado como organismo técnico.
A partir del artículo 34 de la ley 20321, se encuentran las disposiciones finales, entre
ellas la prohibición del uso de las expresiones "Socorros Mutuos", "Mutualidad",
"Protección Recíproca", "Previsión Social" o cualquier otro aditamento similar en el
nombre de las sociedades o empresas que no estén constituidas de acuerdo con las
disposiciones de la ley presente, sancionando con multas y clausuras la violación a
esta prohibición.
La violación de esta prohibición será penada con las multas previstas en el artículo
siguiente y la clausura de sus instalaciones.”
Asimismo el artículo 35 de la ley 20321 determina que las infracciones a cualquiera de
las disposiciones de la presente Ley o a las normas y resoluciones complementarias,
son pasibles en forma aislada o conjunta de:
a) Multas, que serán actualizadas por el INAES.
b) Inhabilitación, temporal o permanente, para desempeñarse en los órganos
establecidos por los estatutos, a las personas responsables de las infracciones.
c) Retiro de la autorización para funcionar como Mutual y liquidación de la asociación
infractora.

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8.4. Control externo
El Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social –INAES- (ex Instituto
Nacional de Acción Mutual) es el organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo
Social, que ejerce las funciones que le competen al Estado en materia de promoción,
desarrollo y control de la acción cooperativa y mutual.

8.5. Liquidación
El artículo 36 de la ley 20321 establece que las sanciones a que se refiere el artículo
35 y liquidación judicial o extrajudicial de las asociaciones mutualistas, estará a cargo
del Instituto Nacional de Acción Mutual, en todo el territorio de la República.
El retiro de la autorización para funcionar como mutual lleva implícita la liquidación de
la entidad de que se trate.
De tales decisiones podrá recurrirse por ante la Cámara Nacional de Apelaciones en
lo Civil de la Capital Federal.
Por último es conveniente resaltar que el artículo 37 de la ley 20321, establece que
las mutuales quedan comprendidas en el régimen de la Ley N°24.522, o sea la ley de
concursos y quiebras, todo ello por la modificación de la ley 25.374/2001.

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