Seminario de comprensión y producción de textos
2. el texto
2.1 TEXTO, CONTEXTO Y PARATEXTO
El texto es una unidad semántico-discursiva, es decir, un artefacto verbal con unidad de
sentido que circula en los intercambios sociales y que se realiza a través de unidades del
lenguaje. Para que un texto funcione como tal debe cumplir con reglas de diversa índole. Dos
propiedades básicas, constitutivas de todo texto, son la coherencia y la cohesión. Coherencia y
cohesión no son las únicas propiedades del texto.
La coherencia implica que se perciba el texto como un todo; la cohesión, por su parte, supone
que las oraciones están conectadas entre ellas por elementos concretos.
2.1.1 Coherencia
Para que un texto sea coherente, debe tener un tema central común a todas
sus partes. A esto se le llama coherencia global. Si el texto es suficientemente extenso,
se pueden distinguir varios subtemas a lo largo de su estructura. Estas secuencias alcanzan un
sentido en relación con el tema central. Es así como cada secuencia está dotada de una
coherencia local. el
entorno de un texto que sirve para comprender su significado, e implica necesariamente
atender a estos elementos:
EMISOR = ¿QUIÉN?
RECEPTOR = ¿A QUIÉN?
MENSAJE = ¿QUÉ?
ESPACIO = ¿DÓNDE?
TIEMPO = ¿CUÁNDO?
RELACIÓN = ENTRE
EMISOR Y RECEPTOR = ¿SE TRATAN COMO
IGUALES? ¿ES
SIMÉTRICA O
ASIMÉTRICA?
Veamos el fragmento de texto que sigue para entender el contexto de situación:
“Si consultamos las gramáticas más usuales veremos que el análisis de una lengua consta
básicamente de tres partes: fonética y ortografía, morfología y sintaxis y léxico. Pero los
estudios de lingüística textual han modificado notablemente este planteamiento. Según estos,
cuando hablamos o escribimos y también cuando escuchamos y leemos construimos textos y
para hacerlo tenemos que dominar muchas habilidades: discriminar las informaciones
relevantes de las irrelevantes, estructurarlas en un orden cronológico y comprensible, escoger
las palabras adecuadas, conectar las frases entre sí, construir un párrafo, etc. Las reglas
fonéticas y ortográficas, morfosintácticas y léxicas que permiten formar oraciones aceptables,
solo son una parte del conjunto de conocimientos que domina el usuario de la lengua. La otra
parte es la formada por las reglas que permiten elaborar textos, las reglas de adecuación
coherencia y cohesión.”
Cassany, D. (1987). Describir el escribir. Ediciones Paidós. Barcelona
En el fragmento presentado el emisor es el docente e investigador Daniel Cassany, un
especialista en lectura y escritura. Su libro va dirigido a docentes que enseñan a escribir a
estudiantes interesados en aprender (receptores) La relación entre el emisor y los
receptores es asimétrica. Un estudioso, especialista en el tema, expone sus saberes a personas
que tienen un conocimiento inferior. El mensaje trata sobre la escritura y su aprendizaje.
Fue publicado a finales de la década de 1980, momento en que se revisaron algunas cuestiones
relacionadas con esos temas, gracias al surgimiento de gran cantidad de investigaciones socio y
psicolingüísticas (tiempo). El texto circula a través de una editorial que difunde textos de
interés académico (espacio).
Como podemos notar, el contexto de situación es siempre la condición de posibilidad
para el encuadre del texto dentro de una situación comunicativa determinada y para la
asignación de un sentido específico.
Es necesario referimos además a ciertos elementos tanto verbales como no verbales que,
aunque no forman parte del texto lo acompañan y orientan su lectura y su comprensión. Se
trata de los paratextos, tales como el título, las referencias al autor o a la publicación, los
subtítulos, las notas al pie y al final del artículo, las imágenes; en los libros: la tapa, contratapa,
solapas, índice, etc. ¿Para qué sirve observarlos? Para entender de dónde procede el texto,
quién lo escribió y con qué propósito, cuándo, etc.
2.1.2 Cohesión
Para que un texto sea cohesivo es necesario que el emisor haya vinculado entre sí las
oraciones. Por eso, se dice que es una relación interoracional que permite que las oraciones se
organicen y conformen un texto. Los procedimientos más generalizados para asegurar la
cohesión son la referencia, la elipsis, los conectores, la reiteración léxica y la repetición total o
parcial de construcciones.
Elipsis: es una sustitución por cero. Es la omisión de una palabra o frase explicitada en otra
parte del
texto. Ejemplo: La coherencia es una propiedad textual; la cohesión,
otra.
Reiteración: implica la repetición de un ítem lexical. Hay tres tipos de reiteraciones:
• Repetición: Es la reiteración de la misma palabra en el desarrollo del texto con la
intención de
enfatizar.
Ejemplo:
El contexto de situación puede inferirse de los paratextos; el contexto
histórico muchas veces
se desprende del propio texto.
• Sinonimia: Es la relación en la que dos ítems lexicales que pertenecen a un campo
semántico
común porque tienen características semejantes. Ejemplo:
La coherencia es una propiedad inherente al texto; la cohesión también
es un rasgo
constitutivo.
• Palabra general: Es la clase de palabra que incluye por su significado a otras palabras.
Ejemplo:
La referencia, la sinonimia, la elipsis, en definitiva, todas las
sustituciones…
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