CÓLERA
Definición
El cólera es una enfermedad diarreica aguda causada por la infección de los
intestinos por la bacteria Vibrio cholerae, que afecta tanto a niños como a adultos
y puede ser mortal en cuestión de horas.
Etiología
La enfermedad del cólera es causada por la bacteria Vibrio cholerae, que
pertenece a la familia Vibrionaceae. Esta bacteria tiene forma curva (coma) y es
gramnegativa. Serológicamente, V. cholerae se clasifica en más de 200
serogrupos, pero solo dos de ellos, O1 y O139, han estado asociados a epidemias
de cólera a gran escala. Aunque el serogrupo O139 ha sido menos frecuente en la
actualidad, ambos serogrupos producen un cuadro clínico similar.
Para que una cepa de V. cholerae provoque cólera, debe ser toxigénica, lo
cual se debe a la infección por un fago filamentoso que le confiere esta capacidad.
El serogrupo O1 se subdivide en dos serotipos principales: Inaba y Ogawa.
Además, se distingue en dos biotipos, El Tor y clásico, que se diferencian por
características bioquímicas y su susceptibilidad a bacteriófagos específicos. Las
pandemias anteriores de cólera fueron causadas por el biotipo clásico, que se
considera extinto en la actualidad.
En resumen, solo los serogrupos O1 y O139 de V. cholerae son
responsables de brotes de cólera, siendo O1 el causante de todos los brotes
recientes, mientras que O139 ha presentado solo casos esporádicos en años
recientes. Ambos serogrupos generan el mismo cuadro clínico en los afectados.
Epidemiologia
Aunque la transmisión de persona a persona es poco común, el cólera sigue
siendo un indicador clave de la falta de desarrollo social y económico, que
representa una amenaza para la salud pública mundial.
El cólera es una enfermedad infecciosa que ha mostrado un aumento en el
número de casos notificados a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los
últimos años. En 2023, se registraron 535,321 casos y 4,007 defunciones en 45
países, aunque las cifras reales podrían ser mucho mayores debido a deficiencias
en los sistemas de vigilancia y la posible infranotificación de casos para evitar
repercusiones en el comercio y el turismo. Se estima que, anualmente, ocurren
entre 1.3 y 4 millones de casos de cólera en todo el mundo, con entre 21,000 y
143,000 muertes atribuidas a esta enfermedad.
Todas las regiones del mundo notifican sus casos de cólera a la OMS, de
acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional (2005), aprobado en la
Asamblea 58.ª (WHA-58-3). Desde 2018, aunque el número de casos notificados
ha sido elevado, se ha observado una tendencia a la baja en la incidencia. En
Yemen, desde abril de 2017, se ha reportado la mayor epidemia de cólera en la
historia reciente, con más de 2 millones de casos sospechosos y 3,997
fallecimientos. Sin embargo, desde finales de 2019, la incidencia en Yemen ha
mostrado una estabilización a la baja. En 2018, se registró una disminución del
60% en el número total de casos de cólera, lo que refleja una mayor implicación
de los países en la prevención y control de brotes, así como el impacto positivo de
las campañas de vacunación masiva.
En 2023, a nivel global, se notificaron 957,050 casos de cólera y 5,518
muertes, en comparación con 1,261,347 casos y 2,342 muertes en 2022. Los
países con más casos en 2023 fueron Afganistán, Siria, Zimbabue, Sudán y
Mozambique. En cuanto a las muertes, Sudán, Zimbabue, Zambia, Etiopía y
Congo reportaron las cifras más altas.
En los primeros meses de 2024, del 1 al 29 de febrero, se registraron
27,184 nuevos casos y 248 muertes. Los países con más casos en este período
fueron Afganistán, República Democrática del Congo, Zimbabue, Zambia y
Somalia. Además, en total, se comunicaron 66,530 casos y 946 muertes en todo el
mundo desde el 1 de enero hasta el 29 de febrero de 2024, lo que representa una
disminución en comparación con el mismo período del año anterior, donde se
registraron 167,741 casos y 1,502 muertes.
Factores de riesgo y modo de transmision
Se transmite principalmente a través de la transmisión fecal-oral. Este modo
de transmisión ocurre cuando el agua o los alimentos se contaminan con heces
humanas que contienen la bacteria. Las fuentes comunes de contaminación
incluyen el consumo de agua y alimentos manipulados por personas infectadas, el
contacto con aguas residuales contaminadas y la manipulación inadecuada de
alimentos. También se puede adquirir a través de mariscos crudos o poco cocidos,
frutas y verduras crudas no peladas, y granos contaminados.
El cólera está estrechamente relacionado con la falta de acceso a agua
potable, instalaciones de saneamiento adecuadas y prácticas de higiene básicas.
Las condiciones que favorecen la propagación de la enfermedad suelen
encontrarse en situaciones de hacinamiento, como en campos de refugiados,
países empobrecidos o áreas afectadas por desastres naturales.
Los factores de riesgo que aumentan la vulnerabilidad a la infección por
cólera incluyen:
Malas condiciones de higiene: La dificultad para mantener un entorno
limpio y el acceso limitado a agua potable son factores críticos en la
propagación del cólera.
Acceso insuficiente a agua potable: La falta de recursos hídricos
adecuados incrementa el riesgo de contagio.
Desnutrición: Especialmente en niños, lo que aumenta la mortalidad
Reducción o falta de ácido gástrico: Las personas con niveles bajos de
ácido gástrico, como los niños, los ancianos y quienes toman ciertos
medicamentos, tienen menor defensa contra las infecciones por cólera.
Exposición en el hogar: Vivir con alguien que ya padece cólera
incrementa el riesgo de contraer la enfermedad.
Grupo sanguíneo O: Las personas con este grupo sanguíneo tienen el
doble de probabilidad de desarrollar cólera en comparación con otros
grupos sanguíneos.
Consumo de mariscos crudos o poco cocidos: La ingesta de mariscos
provenientes de aguas contaminadas aumenta significativamente el riesgo
de infección.
Fisiopatología
La fisiopatología del cólera se centra en la interacción entre la bacteria y el
intestino del huésped, y se caracteriza por la producción de una toxina potente.
1. Ingestión: El proceso comienza cuando una persona ingiere agua o
alimentos contaminados con Vibrio cholerae. La dosis infecciosa puede ser
baja, lo que hace que la enfermedad sea altamente contagiosa en áreas
con malas condiciones sanitarias.
2. Supervivencia en el Tracto Gastrointestinal: Tras la ingestión, la bacteria
debe sobrevivir al ambiente hostil del estómago, donde el pH ácido puede
ser letal. Vibrio cholerae tiene mecanismos de defensa que le permiten
sobrevivir y llegar al intestino delgado.
3. Adherencia: Una vez en el intestino delgado, Vibrio cholerae se adhiere a
las células epiteliales intestinales gracias a sus fimbrias (pilosidades). Esta
adherencia es clave para la colonización y la posterior producción de toxina.
4. Producción de Toxina Colérica: La bacteria comienza a multiplicarse y
produce la toxina colérica (CT). La toxina se compone de dos subunidades:
la subunidad A (responsable de la actividad enzimática) y la subunidad B
(que se une a los receptores en la superficie de las células epiteliales
intestinales).
5. Activación de la Adenilato Ciclasa: La subunidad A de la toxina ingresa al
citoplasma de las células epiteliales y activa la adenilato ciclasa, lo que
resulta en un aumento de AMP cíclico (cAMP) en la célula.
6. Secreción de Líquidos y Electrolitos: El aumento de cAMP provoca la
activación de canales iónicos, en particular los canales de cloro, lo que
resulta en una secreción masiva de cloro y agua hacia la luz intestinal. Este
proceso altera el equilibrio de líquidos y electrolitos en el intestino.
7. Diarrea Profusa: La consecuencia de la secreción masiva es la aparición
de diarrea acuosa, que se puede describir como "agua de arroz", debido a
su aspecto. Esta diarrea puede ser extremadamente abundante y, en pocas
horas, llevar a una deshidratación severa.
8. Deshidratación y Complicaciones: La pérdida de grandes cantidades de
líquidos y electrolitos causa deshidratación severa, que puede llevar a
complicaciones graves como choque hipovolémico, arritmias cardíacas y, si
no se trata, la muerte.
9. Respuesta Inmune: La respuesta inmune del huésped suele ser
insuficiente para controlar la infección debido a la rapidez de acción de la
toxina y la capacidad de Vibrio cholerae para evadir el sistema
inmunológico. Esto hace que la enfermedad progrese rápidamente, a
menudo en cuestión de horas.
10. Presentación Clínica: Los síntomas clínicos del cólera suelen aparecer de
12 horas a 5 días después de la exposición al patógeno. Los pacientes
presentan diarrea profusa y acuosa, vómitos, calambres abdominales, y
pueden experimentar sed intensa y debilidad. Sin intervención médica
adecuada, la situación puede deteriorarse rápidamente.
El cólera es una infección aguda del intestino delgado causada por la
bacteria gramnegativa Vibrio cholerae, que secreta una enterotoxina responsable
de una diarrea acuosa profusa. Esta diarrea puede llevar rápidamente a
deshidratación grave, oliguria y colapso circulatorio si no se trata adecuadamente.
Manifestaciones Clínicas
Período de Incubación: Varía entre 2 h a 5 días. Muchas personas
infectadas pueden no presentar síntomas, pero la bacteria se excreta en las
heces durante un periodo de 1 a 10 días, lo que permite la transmisión a
otras personas a través del agua o alimentos contaminados.
Síntomas Iniciales: La diarrea se presenta de forma abrupta, indolora y
acuosa, a menudo descrita como "heces en agua de arroz". En adultos, las
pérdidas pueden superar un litro por hora. Otros síntomas pueden incluir
vómitos, que son más comunes en las etapas iniciales de la enfermedad, y
una ausencia típica de náuseas.
Deshidratación: La pérdida grave de agua y electrolitos provoca sed
intensa (polidipsia), oliguria, calambres musculares, debilidad y pérdida de
turgencia tisular, con ojos hundidos y piel con “signo del pliegue” positivo.
Los signos clásicos en una persona deshidratada pueden ser: Boca y piel
secas. Ojos vidriosos sin lágrimas Estado de confusión, letargo y
somnolencia. Pulso rápido
Los niños infectados con cólera presentan síntomas similares a los de los
adultos, pero también pueden presentar otros síntomas, como: Fiebre,
Convulsiones, Somnolencia severa y Coma
Evolución de la Enfermedad: La mayoría de los pacientes eliminan V. cholerae
en las dos semanas posteriores al cese de la diarrea, aunque algunos pueden
convertirse en portadores crónicos. Un episodio previo de cólera proporciona una
protección serotipo-específica frente a infecciones futuras.
Complicaciones
El cólera puede ser rápidamente mortal, y las complicaciones más graves
incluyen:
Complicaciones de la Deshidratación severa: La hipovolemia puede llevar
a hemoconcentración, oliguria y anuria, así como a una acidosis metabólica grave.
Si no se trata, el paciente puede evolucionar hacia colapso circulatorio, cianosis y
estupor. La hipovolemia prolongada puede resultar en necrosis tubular renal.
Shock Hipovolémico: La rápida pérdida de líquidos y electrolitos puede
llevar a un colapso circulatorio, caracterizado por una caída de la presión
arterial y una disminución del suministro de oxígeno al cuerpo.
Hipoglucemia: Los niveles peligrosamente bajos de glucosa en sangre
pueden producirse cuando los pacientes están demasiado enfermos para
alimentarse, siendo los niños los más vulnerables a esta complicación, que
puede causar convulsiones y pérdida de conciencia.
Desequilibrio de Electrolitos: La pérdida significativa de potasio y otros
minerales puede interferir con la actividad cardíaca y nerviosa, siendo
potencialmente mortal.
Niveles bajos de potasio: las personas que padecen cólera pierden
minerales esenciales como el potasio a través de las heces; los niveles
bajos de potasio dañan el funcionamiento del corazón y los nervios, lo que
puede ser fatal.
Insuficiencia Renal: Durante el cólera, los riñones pierden su capacidad
de filtrar adecuadamente, lo que provoca una acumulación de líquidos,
electrolitos y desechos en el cuerpo, acompañando frecuentemente al
shock.
En resumen, el cólera puede manifestarse de manera leve o grave, y su
evolución puede ser rápida, llevando a complicaciones serias y potencialmente
mortales si no se recibe tratamiento oportuno. La identificación temprana de los
síntomas y el manejo adecuado son cruciales para prevenir desenlaces fatales.
Diagnostico
El diagnóstico del cólera se basa en la identificación de la bacteria Vibrio
cholerae en muestras de heces o vómito, aunque también puede realizarse
mediante la evaluación de síntomas clínicos característicos. Durante un brote,
todos los casos de diarrea acuosa aguda en la zona deben considerarse como
cólera hasta que se demuestre lo contrario y hacer pruebas de laboratorio
periódicas para confirmar que la transmisión de la bacteria sigue activa y que el
brote no se ha superado.
Cuando se sospecha un brote de cólera y se declara la alarma, se recolectan
muestras de heces de individuos con síntomas y se envían a un laboratorio para
su confirmación mediante cultivo o reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
Las pruebas rápidas de cólera (RDT, por sus sigla en inglés) están destinadas
a la atención sanitaria periférica solo para la temprana detección del brote y no
para el diagnóstico de casos individuales o para confirmar el brote.
Una vez que ha sido declarado el brote, las RDT también sirven para hacer un
cribado de muestras que serán sometidas a pruebas de laboratorio. En los
laboratorios se debe dar prioridad a las RDT positivas.
Antecedentes Importantes:
Historia de viajes a regiones endémicas o contacto con personas infectadas
puede ser relevante para el diagnóstico.
Es fundamental tomar muestras de heces lo antes posible y antes de iniciar
la terapia con antibióticos para asegurar la validez de los resultados.
La identificación rápida de la bacteria es crucial para reducir las tasas de
mortalidad y para implementar intervenciones de salud pública efectivas
durante los brotes de cólera.
Consideraciones Clínicas:
La enfermedad se caracteriza por un inicio brusco, diarrea acuosa profunda
(hasta 15 litros al día), vómitos ocasionales, deshidratación rápida, acidosis
y, en casos severos, colapso circulatorio.
Las heces presentan un aspecto distintivo de "agua de arroz".
Muchos casos pueden ser leves y no diferenciarse de otros tipos de diarrea,
siendo reconocidos solo por cultivos positivos en heces.
Pruebas de Laboratorio:
Cultivo de Muestras de Heces: Se considera el método estándar para
confirmar la presencia de Vibrio cholerae.
Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR): Se utiliza para amplificar y
detectar el ADN de la bacteria.
Análisis de Sangre y Orina: Se realizan para evaluar la deshidratación y la
función renal.
Pruebas Rápidas de Diagnóstico (RDT): Herramientas como la prueba
Crystal® VC permiten una detección temprana de brotes, aunque no son
adecuadas para el diagnóstico de casos individuales.
Tratamiento
El tratamiento del cólera se basa principalmente en la restitución de líquidos
y electrolitos perdidos, así como en el uso de antibióticos en casos más graves. La
intervención debe ser inmediata, ya que la enfermedad puede llevar a la muerte en
pocas horas.
Reposición Hídrica
1. Rehidratación Oral (RO):
o Para casos leves o moderados, la rehidratación oral es generalmente
suficiente. Se puede realizar una simple solución casera mezclando
media cucharada de sal de mesa y seis cucharadas de azúcar en 1
litro de agua.
o La Solución de Rehidratación Oral (SRO) recomendada por la OMS
contiene:
13.5 g de glucosa
2.6 g de cloruro sódico
2.9 g de citrato trisódico dihidratado (o 2.5 g de bicarbonato
potásico)
1.5 g de cloruro potásico
o Esta solución debe ser administrada ad libitum, especialmente
después de la rehidratación inicial, en cantidades que al menos
igualen a las pérdidas por heces y vómitos.
2. Rehidratación Intravenosa (IV):
o En casos de deshidratación grave o hipovolemia, se requiere la
administración de líquidos por vía intravenosa. Se puede usar
solución de Ringer o una solución polielectrolítica, administrando 30
ml/kg en la primera hora, seguido de 40 ml/kg durante las siguientes
2 horas.
o La evaluación del progreso de la terapia de rehidratación debe
realizarse cada 1 a 2 horas, observando el volumen de evacuaciones
y signos de deshidratación.
Antibióticos
El tratamiento antibiótico acorta la duración de la enfermedad y está indicado para
los pacientes graves. La elección del antibiótico debe basarse en la sensibilidad de
las cepas de Vibrio cholerae en la comunidad. Los antibióticos recomendados
incluyen:
Tetraciclina: 500 mg, 4 veces al día por 3 días (50 mg/kg para niños).
Doxiciclina: 300 mg como dosis única (no evaluado en niños).
Furazolidona: 100 mg, 4 veces al día por 3 días (5 mg/kg para niños).
Cotrimoxazol (TMP/SMX): 160 mg de trimetoprim/800 mg de
sulfametoxazol, 2 veces al día por 3 días (8 mg de trimetoprim/40 mg de
sulfametoxazol para niños).
Azitromicina: 1 g como dosis única (preferida para mujeres embarazadas)
o 20 mg/kg para niños.
Suplementos de Zinc
Se recomienda administrar suplementos de zinc a los niños menores de 12
años, ya que este mineral puede disminuir la duración de la diarrea.
El cólera es una enfermedad que responde satisfactoriamente al
tratamiento médico. El primer objetivo del tratamiento es reponer los líquidos que
se pierden por la diarrea y los vómitos. La mayoría de los casos pueden tratarse
de forma satisfactoria mediante la pronta administración de sales de rehidratación
oral (SRO).
Manejo y Prevención
La prevención de la hipopotasemia y la acidosis metabólica es crucial
durante el tratamiento. En caso de deshidratación severa, los pacientes
deben ser hospitalizados.
Las vacunas anticoléricas orales (OCV) tienen una eficacia del 50% al 60%
para prevenir episodios de cólera en los dos primeros años tras la primera
dosis.
Durante los brotes, es esencial proceder rápidamente a la rehidratación oral
de los afectados. No se recomienda el uso masivo de antibióticos para la
prevención, ya que esto no ha demostrado ser efectivo y puede contribuir a
la resistencia bacteriana.
El tratamiento del cólera es efectivo si se administra de manera rápida y
adecuada, con una tasa de letalidad que puede mantenerse por debajo del 1%
cuando se trata correctamente.
Prevención y Control del Cólera
1. Abordaje Multidisciplinario
La clave para mitigar los brotes epidémicos de cólera y controlar la enfermedad en
situaciones endémicas incluye un enfoque multidisciplinario que combina:
Prevención
Preparación
Respuesta
Robusto sistema de vigilancia para la detección oportuna de casos.
2. Vacunas Anticoléricas Orales
La OMS ha precalificado tres vacunas orales contra el cólera:
Dukoral®
Euvichol-Plus®
Euvichol-S® (precalificada en 2024)
Características:
Se requieren dos dosis para proteger a los adultos.
Una sola dosis de Euvichol-Plus® o Euvichol-S® proporciona buena
protección a corto plazo.
No requieren disoluciones amortiguadoras y son adecuadas para cualquier
persona mayor de un año.
Euvichol-S® es una versión simplificada de Euvichol-Plus®.
La vacuna Shancol® ya no se fabrica.
Uso y Disponibilidad:
Estas vacunas están disponibles para campañas de vacunación masiva a
través de la reserva mundial apoyada por Gavi, la Alianza para las
Vacunas.
Desde octubre de 2022, debido a la escasez mundial, se utilizan esquemas
de vacunación de una sola dosis.
Son seguras para embarazadas.
3. Prevención en Viajes a Zonas Afectadas
Para quienes viajan a áreas con riesgo de cólera, es fundamental seguir las
siguientes recomendaciones:
Higiene de Manos:
o Lávate las manos con agua y jabón frecuentemente, especialmente
después de usar el baño y antes de manipular alimentos.
o Si no hay agua y jabón, utilizar desinfectante de manos a base de
alcohol.
Agua Potable:
o Consume solo agua embotellada o que hayas hervido/desinfectado
tú mismo.
o Usa agua embotellada para cepillarte los dientes.
Bebidas:
o Generalmente, las bebidas calientes son seguras. Limpia el exterior
de latas y botellas antes de abrir.
o No añadas hielo a tus bebidas a menos que provenga de agua
potable.
Alimentos:
o Consume alimentos completamente cocidos y calientes; evita los de
vendedores ambulantes a menos que sean cocinados frente a ti.
o Evita sushi, pescado crudo, mariscos y frutas y verduras que no
puedas pelar.
4. Medidas Generales de Prevención
En países donde el cólera es endémico, se deben considerar las siguientes
medidas:
1. Lavado de Manos:
o Insistir en la importancia de lavarse las manos.
2. Manejo de Desechos:
o Eliminar heces humanas de manera sanitaria.
o Mantener letrinas a prueba de moscas.
3. Agua Potable:
o Proteger y purificar los abastecimientos públicos de agua.
o Tratar agua con desinfectantes químicos o por ebullición.
4. Control de Insectos:
o Combatir moscas con mosquiteras e insecticidas.
5. Higiene Alimentaria:
o Mantener limpieza al manipular alimentos y refrigerarlos
adecuadamente.
o Pasteurizar o hervir leche y productos lácteos.
6. Consumo de Mariscos:
o Limitar la pesca y venta de mariscos a sitios autorizados; hervir o
cocinar al vapor antes de servir.
5. Vacunación
La vacuna Vaxchora se recomienda a personas de 2 a 64 años que viajan a
zonas afectadas.
Se administra una dosis líquida por vía oral al menos 10 días antes del
viaje.
Es fundamental seguir las precauciones mencionadas, incluso después de
la vacunación.
6. Control de la Enfermedad
El cólera puede controlarse mediante:
Suministro de Agua Potable:
o Asegurar acceso a agua potable.
Saneamiento e Higiene:
o Promover buenas prácticas de saneamiento e higiene en el hogar.
Alimentos:
o Evitar el consumo de alimentos contaminados.
Restricciones:
o Restringir el movimiento de personas y la importación de alimentos
de zonas afectadas.
Antibióticos:
o Administrar antibióticos a personas no enfermas en situaciones de
brote.
7. Educación y Movilización Comunitaria
Los voluntarios de la Cruz Roja pueden participar en las siguientes actividades:
Informar sobre Riesgos:
o Educar sobre los riesgos de la enfermedad y promover cambios de
comportamiento positivos.
Análisis Rápido de Riesgos:
o Identificar posibles fuentes de contaminación en viviendas y espacios
comunitarios.
Acceso a Agua Salubre:
o Promover la cloración, filtración y hervido del agua.
Lactancia Materna:
o Fomentar la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses.
Lavado de Manos:
o Promover el lavado de manos en momentos críticos y proporcionar
instalaciones para ello.
Eliminación Segura de Desechos:
o Promover el uso de instalaciones sanitarias mejoradas y prácticas de
higiene.
Higiene Alimentaria:
o Capacitar sobre la preparación y consumo de alimentos.
Movilización para Vacunación:
o Fomentar la participación comunitaria en campañas de vacunación.
Entierros Dignos:
o Capacitar sobre prácticas seguras en el manejo de cadáveres.
Estas medidas y recomendaciones son esenciales para prevenir y controlar el
cólera, tanto en situaciones endémicas como durante brotes epidémicos.
Generalizado
El cólera es una infección aguda del intestino delgado causada por la bacteria
gramnegativa Vibrio cholerae, que secreta una toxina responsable de provocar
diarrea acuosa profusa. Esta diarrea puede llevar rápidamente a una
deshidratación severa, oliguria y colapso circulatorio, siendo la ingesta de agua o
mariscos contaminados la vía principal de transmisión. El período de incubación
varía de 1 a 3 días, y aunque muchos infectados no desarrollan síntomas, pueden
excretar la bacteria en sus heces durante 1 a 10 días, lo que permite la
propagación de la infección.
Los síntomas suelen manifestarse entre 12 horas y cinco días después de la
exposición y pueden ir desde leves a graves. La mayoría de los pacientes
presentan diarrea leve o moderada, pero un pequeño porcentaje experimenta
diarrea acuosa aguda, indolora y profusa, que puede exceder 1 litro por hora y a
menudo tiene un aspecto similar al agua de arroz. Los vómitos, que suelen
aparecer en las etapas iniciales, pueden durar varias horas. La deshidratación se
manifiesta con sed intensa, oliguria, calambres musculares, debilidad y signos
como ojos hundidos y piel con "signo del pliegue" positivo.
La deshidratación severa puede llevar a complicaciones graves, como
hipovolemia, hemoconcentración, acidosis metabólica, y una peligrosa pérdida de
electrolitos, que puede resultar en calambres musculares, choque hipovolémico y,
si no se trata, la muerte en pocas horas. Otras complicaciones incluyen niveles
bajos de glucosa sanguínea (hipoglucemia), niveles peligrosamente bajos de
potasio que afectan la función cardíaca y nerviosa, e insuficiencia renal, que
puede surgir como consecuencia del shock.
El período de transmisibilidad del cólera es crítico, ya que muchos portadores
asintomáticos pueden eliminar la bacteria en sus heces, manteniendo el riesgo de
infección para otros. Aunque solo el 20% de los infectados desarrolla síntomas, de
estos, solo una fracción presenta síntomas graves. La enfermedad grave se
caracteriza por una rápida pérdida de fluidos, deshidratación y choque, lo que
puede resultar fatal en cuestión de horas si no se recibe tratamiento adecuado.
Normalmente, los pacientes no presentan fiebre. Por lo tanto, es crucial
implementar medidas de salud pública para controlar y prevenir la propagación del
cólera.
Generalidades
Enfermedad diarreica aguda causada por Vibrio cholerae.
Afecta a niños y adultos, puede ser mortal en pocas horas.
Etiología
Causada por Vibrio cholerae, gramnegativa, con serogrupos O1 y O139
asociados a epidemias.
Biotipos: El Tor y clásico; solo O1 causa brotes recientes.
Epidemiología
Indicador de desarrollo social y económico.
En 2023, se registraron 535,321 casos y 4,007 muertes.
Estimaciones anuales: 1.3 a 4 millones de casos; 21,000 a 143,000
muertes.
Yemen reporta la mayor epidemia desde 2017.
Factores de Riesgo y Modo de Transmisión
Transmisión fecal-oral a través de agua y alimentos contaminados.
Factores de riesgo:
o Malas condiciones de higiene.
o Falta de acceso a agua potable.
o Desnutrición.
o Grupo sanguíneo O.
o Consumo de mariscos crudos.
Fisiopatología
1. Ingestión de agua/alimentos contaminados.
2. Supervivencia en el tracto gastrointestinal.
3. Adherencia a células intestinales.
4. Producción de toxina colérica.
5. Aumento de cAMP y secreción de líquidos.
6. Diarrea profusa ("agua de arroz").
7. Deshidratación severa y complicaciones.
Manifestaciones Clínicas
Período de incubación: 2h a 5 días.
Diarrea acuosa profunda, vómitos, deshidratación.
Síntomas en niños: fiebre, convulsiones.
Complicaciones
Deshidratación severa, shock hipovolémico, hipoglucemia, desequilibrio de
electrolitos, insuficiencia renal.
Diagnóstico
Confirmación de Vibrio cholerae en heces/vómito.
Uso de pruebas rápidas para detección temprana.
Tratamiento
Rehidratación:
o Oral: Soluciones de rehidratación oral (SRO).
o Intravenosa: Para casos graves.
Antibióticos: Indicados en casos severos (tetraciclina, doxiciclina,
azitromicina, etc.).
Suplementos de Zinc: Recomendados para niños.
Manejo y Prevención
Prevención de deshidratación y acidosis.
Vacunas anticoléricas orales (eficacia del 50-60%).
Educación sobre higiene, acceso a agua potable y saneamiento.
Control de la Enfermedad
Abordaje multidisciplinario: prevención, preparación y respuesta.
Educación comunitaria sobre riesgos y prácticas de higiene.
Suministro de agua potable y manejo sanitario de desechos.