ETAPAS DEL PERFECCIONAMIENTO DE LA ESCRITURA PÚBLICA
(ARTÍCULO 60)
El Artículo 60 establece claramente las cuatro etapas fundamentales para el
perfeccionamiento de la escritura pública. Cada fase tiene un propósito específico y es
vital para asegurar que el documento cumpla con todos los requisitos legales y formales.
Veamos cada una de ellas con mayor profundidad:
• Recepción:
La recepción es el primer paso dentro del proceso. Según el Artículo 60, la recepción
consiste en la percepción directa por parte del notario o la notaria de fe pública de las
declaraciones emitidas por los interesados. Esta fase es crucial porque en ella se
verifican los juicios de identidad (asegurando que las personas sean quienes dicen ser),
capacidad (que tengan aptitud legal para actuar), legitimidad (que posean los derechos
que dicen ostentar) e idoneidad (que el acto sea adecuado para el propósito legal
previsto). Este primer filtro protege la legalidad del acto y evita futuras controversias.
La recepción también implica escuchar activamente y registrar fielmente las
manifestaciones expresadas.
• Extensión:
En la etapa de la extensión, el notario plasma por escrito lo que ha sido manifestado por
las partes. Según el mismo artículo, esto significa elaborar un documento claro y
preciso, asegurando que contenga todos los elementos esenciales para su validez legal.
El notario aquí no solo se limita a transcribir, sino que revisa la estructura jurídica, la
redacción y los elementos de forma y fondo. Debe vigilar que el documento no incurra
en ambigüedades y que sea jurídicamente sólido. La extensión es la formalización
escrita de la voluntad de las partes, lo cual es fundamental para la seguridad jurídica.
• Otorgamiento:
Esta etapa corresponde al asentimiento formal de las partes interesadas, quienes,
después de escuchar la lectura del instrumento, manifiestan de manera expresa su
voluntad de aceptar el contenido del documento. Según el Artículo 60, el otorgamiento
es la expresión consciente y voluntaria del consentimiento de las partes, consolidado a
través de la firma del documento. Aquí se sella el acuerdo con plena conciencia y sin
ningún tipo de coacción, lo cual es esencial para que el acto jurídico tenga eficacia
plena. La presencia y vigilancia del notario aseguran que este acto se realice de forma
transparente.
• Autorización:
La autorización, conforme al Artículo 60, es la etapa final donde el notario otorga fe
pública al instrumento mediante su firma, rúbrica, sello oficial y la inclusión de la firma
digital si corresponde. La autorización otorga autenticidad al documento, convirtiéndolo
en un instrumento público plenamente válido y eficaz frente a terceros. Esta etapa es
imprescindible porque solo con la autorización se confiere carácter legal y fuerza
probatoria plena al documento. Sin este paso, la escritura pública no tiene valor legal y
no puede surtir efectos jurídicos.
DOCUMENTOS OTORGADOS A LAS PARTES INTERESADAS
Una vez perfeccionada la escritura pública, el notario está obligado a expedir
documentos que acrediten de forma fehaciente los actos formalizados. Los principales
documentos que se otorgan son los siguientes:
• El Testimonio:
El testimonio es, conforme a la normativa boliviana, la primera copia autorizada y fiel
de la escritura pública. Este documento es expedido a las partes para que puedan hacer
valer sus derechos ante autoridades públicas y privadas. El testimonio está revestido de
los mismos elementos de autenticidad que el original: firma del notario, sello y la
constancia expresa de que es una copia auténtica. El testimonio es vital porque permite
la inscripción en registros públicos, como Derechos Reales o el Registro de Comercio, y
sirve como documento probatorio ante cualquier instancia legal. La Ley del Notariado
Plurinacional también prevé que el testimonio puede ser solicitado en varias copias si
las partes lo requieren, siempre bajo las mismas condiciones de autenticidad.
• El Segundo Traslado:
El segundo traslado es otro documento derivado de la escritura pública. Aunque es
idéntico en contenido al testimonio, su función es proporcionar una segunda copia
autorizada del acto jurídico. Este documento también está plenamente certificado y
puede ser utilizado por las partes interesadas para diferentes trámites legales o
administrativos. Según la práctica jurídica, el segundo traslado es particularmente útil
cuando varias partes necesitan tener copias originales con valor probatorio o cuando el
testimonio principal se ha extraviado. Aunque el segundo traslado no se menciona
explícitamente en todas las normativas, forma parte de la praxis notarial y garantiza que
las partes dispongan de las copias necesarias para proteger sus derechos e intereses.