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Análisis del Caso Dora en Histeria

El caso de Dora, una joven con síntomas histéricos, revela la compleja dinámica familiar y su relación con el Sr. K, quien representa un objeto de deseo y conflicto. A través de sus sueños y análisis, se exploran sus sentimientos de abandono y la búsqueda de afecto paterno, así como su identificación con la figura femenina de la Sra. K. El caso ilustra la lucha de Dora por entender su propia femineidad y el deseo, en un contexto de rivalidad y deseo no correspondido.

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Análisis del Caso Dora en Histeria

El caso de Dora, una joven con síntomas histéricos, revela la compleja dinámica familiar y su relación con el Sr. K, quien representa un objeto de deseo y conflicto. A través de sus sueños y análisis, se exploran sus sentimientos de abandono y la búsqueda de afecto paterno, así como su identificación con la figura femenina de la Sra. K. El caso ilustra la lucha de Dora por entender su propia femineidad y el deseo, en un contexto de rivalidad y deseo no correspondido.

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Casos Clínicos – Histeria

“CASO DORA”
El nombre de Dora era Ida Bauer (1882-1945) de origen judía.
(Histeria: nec más de ser amada que de amar.)

Padre: fue un próspero industrial textil. Había conocido a Freud a instancias de su amigo el Sr. K. y se presenta a consulta con un
cuadro de “confusión, manifestaciones de parálisis y ligeras perturbaciones psíquicas debidas a la sífilis”. Un hombre que había cedido
el control de su casa a la mamá de Dora.

Madre: obsesa por la limpieza. (ausente). La relación madre-hija era muy inamistosa. La hija no hacía caso a su madre y la criticaba
duramente.

Llegada a consulta: Un día sus padres se horrorizan al hallar sobre el escritorio o en un cajón una carta en la que se despedía de
ellos porque ya no podía soportar más la vida. Luego de una conversación entre padre e hija ella sufre un primer ataque de pérdida de
conocimiento que determina la consulta de tratamiento a Freud, a pesar de su renuencia.

Sr. Y Sra.K: El padre de Dora relata que cuando vivían en B habían entablado relación con un matrimonio que residía allí. La Sra. K
lo había cuidado durante su larga enfermedad ganándose su agradecimiento. El Sr. K se había mostrado muy amable hacia su hija
Dora, salía de paseo con ella, le hacía obsequios. Dora atendía a los hijos del matrimonio K.
Dora es descripta por Freud como “una pequeña histérica”, se niega a ver al Sr. K, y nadie está dispuesto a creer su versión del origen
del malestar. El Sr. K se le ha insinuado amorosamente, ella le da una bofetada en el paseo por el lago. Rechazando hasta los
presentes que le ofrece. Pero el Sr. K le atribuyó la escena a la imaginación de Dora, quien según la Sra. K, sólo mostraba interés por
temas sexuales y leía “Filosofía del amor”, un libro que ella le había dado.
El padre atribuye a este suceso la causa de la desazón de Dora, su irritabilidad y sus ideas suicidas. Le pide al padre que rompa todo
vínculo con los K, en especial con la Sra. K a quien antes veneraba. El padre se niega, refiere que esto tiene que ver con la fantasía
de su hija y refiere que lo liga a la Sra. K una amistad sincera.
Cuando estaba de mal talante Dora se quejaba de ser objeto de intercambio, de que había sido entregada al Sr. K como precio por la
tolerancia, pero es ella misma la que encubre la relación de su padre y la Sra. K hasta la escena del lago.

Síntomas: Freud establece que la tos y la afonía se remontaban a la infancia (anterior al trauma) por tanto había que retroceder y
explorar las raíces infantiles. Ahí descubre una escena donde el Sr. K, estando solos en su negocio, le había intentado dar un beso.
El asco no había pasado a ser un síntoma permanente, decía que luego de esta escena, seguía sintiendo una presión en la parte
superior del cuerpo. Freud postula que en esa situación Dora no sintió meramente el beso sino la presión del miembro erecto contra
su vientre, lo cual fue sustituido por la presión en el tórax.

- Primer sueño (recurrente)


“En una casa hay un incendio, contó Dora; mi padre está frente a mi cama y me despierta. Me visto con rapidez. Mamá pretende
todavía salvar su alhajero, pero papá dice: “no quiero que yo y mis dos hijos nos quememos a causa de tu alhajero”. Descendemos de
prisa por las escaleras, y una vez abajo me despierto.”

Alhajero aludía a genitales femeninos. “Ese hombre quiere penetrar en mi habitación, mi “alhajero” y si ocurre alguna desgracia la
culpa será de papá”, esto hace referencia a un día en que Dora dormía y el Sr. K entró a su habitación y le coloca la culpa al padre por
estar este con la Sra. K y dejarla sola. Aparece la madre en el sueño como la primera competidora frente al amor del padre, pero en
esta serie la madre es sustituida por la Sra. K. también: Mama pretende salvar sus alhajeros: no hay amor de madre: hostilidad (propia
a la madre) ambivalencia amor-odio.

- Segundo sueño: interrupción del tratamiento.


Ando paseando por una ciudad a la que no conozco, veo calles y plazas que me son extrañas (veo un monumento). Después llego a
una casa donde yo vivo, voy a mi habitación y hallo una carta de mi mamá tirada ahí. Escribe que, puesto que yo me he ido de casa
sin conocimiento de los padres, ella no quiso escribirme que papá había enfermado. “Ahora ha muerto, y si tú quieres, puedes venir”.
Entonces me encamino hacia la estación ferroviaria y pregunto unas cien veces: ¿Dónde está la estación? Todas las veces recibo
esta respuesta: “Cinco minutos”.
Veo frente a mí la estación y no puedo alcanzarla. Ahí me sobreviene el sentimiento de angustia usual cuando uno en el sueño no
puede seguir adelante. Después yo estoy en casa; entretanto tengo que haber viajado, pero no sé nada de eso... Me llego a la
portería y pregunto por nuestra vivienda. La muchacha de servicio me abre y responde: “La mamá y los otros ya están en el
cementerio”. En la sesión siguiente agrega: con particular nitidez, me veo subir por la escalera, y tras su respuesta me voy, pero en
modo alguno triste, a mi habitación, y ahí leo un gran libro que yace sobre mi escritorio.

En este aparece la insistencia de posicionarse desde el “no saber”, de no conocer la cuidad, no saber dónde es la parada, pero esto
encubre en realidad que sí sabe.
Monumento: fálico. El primer sueño dibujaba el apartamiento del hombre amado y el refugio en el padre, vale decir la huída de la vida
hacia la enfermedad. El segundo sueño anunciaba que se desasiría del padre y se recuperaría para la vida.” (Si muere padre ella
vive.)
ANALISIS

Dora le indica enseguida a Freud su intenso reclamo del afecto de su padre, que según ella le fue arrebatado por la relación en
cuestión. Le demuestra inmediatamente a Freud que siempre estuvo al corriente de la existencia de tal relación y que ha llegado a
resultarle intolerable.
Freud da entonces un paso, lleva a Dora a la pregunta sobre cuál es su lugar, “esto que a usted la subleva ¿acaso no es algo de lo
que usted misma ha participado?”. Esta maniobra se llama “inversión dialéctica” y es un modo en que se pueda comprometer, la pone
dentro del escenario del que ella se sale.

Dora hace una identificación con un personaje viril, el Sr. K. ya que los hombres son
para ella otras cristalizaciones posibles de su yo. En la medida que imaginariamente
es a través de él sr k, como Dora está vinculada con la Sra. K.

Esta no sólo está investida con la función narcisista que se encuentra en el fondo del
enamoramiento. Sino que la Sra. K es la pregunta de Dora. Es como se plantea
¿Qué es una mujer? ¿Qué es lo que mi padre ama en la Sra. K?
Esta aparece como el misterio de su propia femineidad, tal como aparece sin velos
en el segundo de los dos sueños, cuando lee el libro hace referencia al libro que la
Sra. K. le había dado que hablaba sobre sexualidad, ahí está presente su pregunta,
al igual que en las confesiones que tenían con esta.

El problema de su condición es en el fondo aceptarse como objeto del deseo del hombre, y es éste para Dora el misterio que motiva
su idolatría hacia la señora K, así como en su larga meditación ante la Madonna (segundo sueño)

El padre de Dora es impotente (distinto al padre de la joven homosex). La carencia fálica del padre es constitutivo de la posición de
Dora. La crisis girará en torno a esa falta. El padre dará el objeto faltante. Allí el amor que Dora le tiene a ese padre.
Este padre se seguirá manteniendo como Gran Otro, con la promesa del don de amor, de la ecuación falo-hijo. El don se da,
digámoslo así por nada, es decir lo ama por lo que no le da. (hijo)
A lo que Dora se aferra es a lo que su padre ama en Otro, en la medida que no sabe ¿Qué es? El sujeto femenino sólo puede entrar
en la dialéctica del orden simbólico por el don del falo.
La Sra. K encarna la función femenina porque ella es para Dora algo en quién dicha función se proyecta como la pregunta. La Sra. K
es la amada más allá de Dora. Se ama a un ser más allá de lo que es, por lo que le falta. Restablece una situación triangular, no con
respecto al padre, sino con la Sra. K y el Sr. K. (La Sra. K es algo a lo que el padre puede amar más allá de ella misma. A lo que Dora
se aferra es a lo que su padre ama en Otro, en la medida que no sabe ¿Qué es?)

No le da una bofetada cuando la corteja. Sino cuando él le dice: “Mi mujer no es nada para mí”
Quiere decir que no hay nada detrás de su mujer. Mi mujer no está en el circuito. ( Lo que dice
la retira del circuito y queda en un orden propio.)
Para que Dora sea amada por el Sr. K más allá de su mujer, es en la medida que su mujer es
algo para él. Dora no tolera que se interese sólo en ella. Ya que entonces su padre se
interesaría solo en la Sra. K. Y ella no ha renunciado aún al falo paterno, como objeto de don.
No puede concebir nada que haya de recibir de otros, de otro hombre.
Dora puede admitir q su padre ame, a través de ella, algo que está más allá de ella misma, la
señora K., pero para q el señor K. resulte tolerable en su posición, ha de ocupar la función
exactamente inversa y equilibradora. A saber, q Dora sea amada por el señor K. más allá de su
mujer, pero en la medida en q su mujer es algo para él.

El fantasma en dora puede verse en la posición de seducción donde "con una mano levanta el vestido y con la otra se cubre", ya q
llama la atención del señor K, pero por otro lado rechaza y siente asco cualquier acercamiento suyo, somatizando de diferentes
maneras.
Si Dora se expresa por sus síntomas, es porque se pregunta ¿Qué es ser mujer? El síntoma es una metáfora tentativa de recuperar la
ley de los intercambios simbólicos. Los síntomas de Dora responden a una identificación al padre.
Deseo de dora: que tenía la sra k para enamorar al padre. Como es deseo d mujer para atraer. Y dora supone que la sra k tiene la rta
que sabe rta al misterio de ser una mujer. Y se identifica con padre para buscar el misterio femenino (ella se pone en posición de
padre para llegar a sra k)

Transferencia: se ve en un primer momento como un desplazamiento del amor del padre hacia Freud y al final de la terapia
identificándolo con el Sr K, donde ella se venga ante la insistencia de Freud de afirmar que ella estaba enamorada del Sr K,
terminando el análisis, avisándole 15 días antes, de la misma forma en q el Sr K había despedido a su empleada, y de la misma forma
en q ella se había sentido abandonada por el Sr K. Es decir, coloca a Freud en un lugar desvalorizado.
En una nota posterior a la publicación del caso, indica: “hubo un error de mi parte que hubiera debido comprender: el apego
homosexual por la Sra. K. significación de su posición y de su crisis.
“LA JOVEN HOMOSEXUAL”

Sidonie Csillag, “una muchacha de dieciocho años, bella e inteligente, de una familia de elevada posición social, provoca el disgusto y
el cuidado de sus padres por la ternura con que persigue a una dama de la sociedad, diez años mayor”.
El enojo y el rigor del padre se daban por el hecho de que no tuviese reparo alguno en exhibirse públicamente por calles concurridas
con esa su amada de mala fama y que no desdeñara ningún medio de engaño, ningún subterfugio ni mentira para posibilitar y encubrir
sus encuentros con ella.

Entre los trece y catorce años, su libido estuvo depositada en la maternidad, manifestó una predilección por un niño que cuidaba.
Después comenzó a interesarse por mujeres maduras, tal como siguió siéndolo en lo sucesivo. Un acontecimiento muy importante
para la comprensión de esto fue el embarazo de la madre cuando ella tenía 16.
Madre: era una mujer todavía juvenil que no quería renunciar de agradar por sus encantos. No se encontraba disgustada con su hija
como le pasaba a su esposo ya que obtenía una ganancia secundaria de su “enfermedad”. Esta apreciaba todavía ser cortejada por
hombres y al convertirse su hija en homosexual, le dejaría los hombres para ella.
No era equitativa con sus hijos, tenía mayor ternura hacia los tres varones, uno de ellos todavía no cumplía los tres años.
Padre: era un hombre viril, poderosos, portador del falo.
Llegada a consulta: Un día sucedió que el padre topó por la calle con su hija en compañía de aquella dama que se le había hecho
notoria. Pasó al lado de ellas con una mirada colérica que nada bueno anunciaba. Y tras eso, enseguida, la muchacha escapó y se
precipitó por encima del muro a las vías del ferrocarril.

ANALISIS

- Primer momento: la primera estructuración simbólica e imaginaria en la muchacha se hace de forma clásica. Se establece una
equivalencia pene imaginario-niño que instaura a la joven como madre imaginaria con respecto al padre, que interviene como función
simbólica, como quien puede dar el falo. Aparece el deseo de tener un hijo del padre.
- Segundo momento: en este estadio es donde se produce el momento de falta, el padre interviene en lo real para darle un hijo a la
madre, es decir hizo de ese niño imaginario un niño real; pero la que lo recibió no fue ella sino su competidora odiada en lo Incc, su
madre. Cuando la desilusión abatió sobre ella, la muchacha se encontraba en la pubertad.
- Tercer momento: Tras ese primer fracaso, desestimo su feminidad y procuro otra colocación para su libido. Produjo así la
transformación de toda la ecuación: el padre imaginario-la dama- el pene simbólico.

A partir del momento que en que el padre interviene en lo real para darle un hijo a la madre,
algo se realiza y no puede continuar sosteniéndolo como Otro simbólico, lo coloca en el
plano imaginario, de igual a igual “vos me hiciste eso, entonces yo te voy a hacer esto”. Lo q
se mantiene en el Incc es la promesa del padre, tendrás un hijo mío.
En su amor por la dama muestra el modelo del amor desinteresado. Toma una posición del
tipo masculino de amor, al besarle la mano al despedirse, alabar la belleza de aquella,
silenciar sus deseos sensuales atrevidos. Así buscaba mostrarle a su padre qué es un
verdadero amor, eso que su padre le había negado. La joven se mostraba homosexual, pero
en realidad quería mostrarle al padre como se ama a una mujer.
Gráfico: lo que irrumpe en los registros es el nacimiento del hermano que la priva de posibilidad de ser madre. El enojo de ella hacia el
padre. Lo coloca como ordenador simbólico (que le iba a dar un hijo) sino como un padre imaginario. Ella queda arrojada y se
identifica con el niño al caer. (niño que no le dio el padre
Se persigue el falo simbólico, el padre y dama son los que aportan el falo pero esto es en lo imaginario. Y lo real se ve en ella cuando
se identifica con el niño.
Esto hace que sea una neurosis ya que, si bien se produce el desplazamiento del padre como gran Otro simbólico encargado de
establecer la prohibición, la joven termina haciendo todo como manera de realizar un llamado al padre, es decir, que no hay una
renegación sino una aceptación porque sigue atada a la mirada del padre (≠ perversión)
Es histeria y no perversión porque la joven sigue buscando mirada del padre, en esa ubicación. Se hace una atadura porque se
identifica a él. Y por el reproche que le hace al padre y su enojo. Siempre todo es en función al padre.
En estas mostraciones que hace es para: mostrarle al padre como cotejar a una mujer y mostrando una mascarada homosexual. Ella
no es homosex de estructura, sino que aparece en el momento que nace el [Link] produce un pasaje al acto.

Intento de suicidio: cuando el padre interviene para manifestarle su irritación y su ira, la joven le cuenta a la dama lo sucedido y esta la
sanciona, diciéndole que no la quería ver más, ahí se produce la caída. Hasta ese momento, había resultado frustrada de aquello que
se le debería haber dado, el falo paterno, pero había encontrado mantener el deseo por la vía de la relación imaginaria con la dama.
Cuando esta la rechaza ya no puede sostener nada.
Se queda sin recursos y se produce el pasaje al acto, el cual implica dos cosas: un cumplimiento de castigo, auto punición, debido a
que había desarrollado en su Incc intensos deseos de muerte contra la pareja parental; y un cumplimiento de deseo, consecuencia de
aquel deseo que había tenido tener un hijo del padre, pues al no producirse, decide caer por culpa del padre. Y al quedar arrojada se
identifica con ese niño que no fue (que no ha tenido, destruyéndose al mismo tiempo), con ese resto que “cae”.

Se queda en ese momento sin recursos, por la relación imaginaria con la dama frustrada de lo que debía habérsele dado (falo
paterno), pérdida definitiva del objeto, privación.
En el sueño que la muchacha tiene, en el cual queda embarazada de un hombre, se manifiesta un deseo de lo que la sociedad espera
como el mejor resultado del tratamiento. En este se hace una dialéctica del engaño, lo que se formula en el Incc es lo que esta
desviado, su propio mensaje proviene del padre bajo una forma invertida, de tu eres mi mujer, tu tendrás un hijo mío, en él se
satisface esa promesa del Complejo de Edipo. Este es un sueño de transferencia.

- Acting out: es un acto fuera, algo que sale de lo normativizado y se produce dentro de la escena del otro, es dirigido a un otro. Es
un llamado a que el otro escuche, aloje, intervenga, un llamado de auxilio para que se ponga un límite. El sujeto está presente pero
conmocionado, hay un mostramiento. Se produce desde lo simbólico. (la escena para el otro)
- Pasaje al acto: se pasa al acto sin mediación del pensamiento, se está fuera de la escena; el sujeto cae como desecho, son
instantes en donde no está presente, se relaciona con lo real. Se produce cuando no hay nada que sostenga, ni una idea, una
canción o creencia, es el punto de máxima angustia en el que el sujeto desaparece, no hay un otro que contenga. Ej dora la
bofetada.

Dos casos se entrecruzan estrictamente el uno con el otro. Primero porque la confusión de la posición simbólica con la
imaginaria se produce en un sentido opuesto en cada caso.
 Todo el problema gira de la misma forma alrededor de la dama, aunque esto se le oculta a Freud en la presentación de la
situación de Dora.
 En la joven homosexual la madre está presente es ella quien le arrebata a la hija la atención de padre.
 En Dora es el padre quien introduce a la dama y al parecer la mantiene ahí en el otro caso es la hija quien la introduce.

Aparecen los mismos personajes: un padre, una hija y también una dama.

Padre sostenido desde lo imaginario distinto en dora que es sostenido desde lo simbolico (ser su armadura de amor) por excelencia.
Es un padre impotente. En joven padre irrumpe después y la hace ver lo real.
 Lo chocante es que Dora le indica enseguida a Freud su reivindicación extremadamente intensa del afecto de su padre, que
según ella le fue arrebatado por la relación en cuestión. Le demuestra inmediatamente a Freud que siempre estuvo al
corriente de la existencia de tal relación de su permanencia y de su carácter preferente, y que ha llegado a resultarle
intolerable. Todo su comportamiento denota su reivindicación frente a esa relación.
 Freud da entonces un paso, el primero de la experiencia freudiana el más decisivo por su cualidad propiamente dialéctico.
Lleva a Dora hasta la siguiente pregunta.
 Esto que le subleva a usted. Como si de una disipación se tratara ¿acaso no es algo de lo que usted misma ha participado?
Dora esta entre ambos. Se queja: la queja era que el padre la usaban y con Freud se enoja creyendo que él también la usa.
Intervención de Freud: inversión dialéctica.
 Inversión dialéctica: devolverle al paciente aquello de lo que se aleja. Ej dora se queja de la situación que sra k le quita el
amor del padre y Freud le dice acaso no sos vos parte también? (porque le cuidaba los hijos para que se vieran).

“DE LA SEDUCCIÓN AL FRAUDE”

El manejo de la transferencia: “No hay posibilidad de efectuar una cura que no sea bajo transferencia y a esta hay que sostenerla,
soportarla. Eso es una de las dificultades más grandes que comienzan a aparecer en el practicante, desde las entrevistas
preliminares.” “El dinero funciona como una variable dependiente del trayecto libidinal de un análisis”.

Una mujer joven llega a la consulta expresando que viene porque se interesa por el psicoanálisis y porque estudia psicología. La
joven hace un silencio, me mira y añade que, en verdad, a ella no le pasa nada, que su niñez ha sido muy alegre mientras indica que
no está muy dispuesta a hablar y que además, no tiene dinero para pagar.
La pregunta es ¿qué hace allí? No hay demanda, no hay sufrimiento, no tiene dinero, no le pasa nada. ¿Qué hacer?

- Intervención clínica: “Mientras me levantaba le dije que con mucho gusto estaría dispuesto a escucharla cuando ella así lo quisiera,
es decir, cuando tuviera ganas de hablar de lo que le pasaba y que para ello, por supuesto, también tendrá que pagarme. Nos
despedimos cordialmente, aunque se retiró algo sorprendida”
Habían pasado tres semanas y volvió a llamar, pidió una segunda entrevista para algo “muy específico”. Accedí, ofreciéndole un
horario y cuando llegó, entusiasmada, dijo que se dio cuenta de algo que había olvidado y que eso la hizo volver. Comentó que al
bajar en el ascensor tuvo un recuerdo; dijo que se dio cuenta justo al bajar. “Sería el analista el que tendría que pagarle a ella para
que entregara sus secretos.”
Fue esta segunda oportunidad donde algo comenzó a procesarse: su posición de que ella era alguien que no tenía ningún problema,
como decía, después de todo el problema era de los demás.
Su localización subjetiva era de que ella, en contra de toda prescripción analítica, era la que cobraría para hablar en un análisis, esta
es la posición de excepción con la que esta mujer entra en el dispositivo.

- S1 seducción
Se dirige al Otro por la vía de la seducción, ella venía a ofrecer un producto que consideraba absolutamente agalmático, trae sus
tesoros como primicias.
Al final de la segunda entrevista: reitera que no tiene dinero, “Ha traído algo para pagar” Le solicito que me lo entregue en la mano.
Con un gesto, se sorprende, lo hace y la invito a llamarme cuando ella lo considere oportuno. Esta vez no esperó tres semanas para
llamar sino una.
Luego de varios meses comienza a ubicarse una cuestión precisa respecto del dinero y se despliega una fantasía muy clara de
prostitución emparentada con esta otra fantasía no sexual, que considera que el analista debería pagarle.

- Entrada en análisis: se produce a partir de un sueño, una pesadilla, en el que era ella quien le pagaba a los espectadores mientras
estaba en un escenario, para que ellos la aplaudieran. Ella estaba allí hablando frente a una audiencia, todo bien salvo por un detalle
que la llevaba a la angustia: en el escenario había un cuerpo extraño y minúsculo con el que tropezaba, era una astilla. Tropezaba sin
clavarse esa astilla pero con la sensación de que todo ese espectáculo que ella había ofrecido “no era nada más que un fraude”.
La seducción es el significante amo con el que esta mujer se presenta. Pero lo que se desprende es el fraude, primera división entre
significantes. La seducción ocultaba la división de este sujeto en torno al fraude. Seducción/ Fraude.
El fraude retorna articulado metonímicamente con una extraña fantasía sexual, fantasía enunciada no bien entra en diván. “No sé si
decirlo, pero lo primero que se me ocurrió fue que usted me iba a penetrar por mi cabeza, sentado allí atrás” a lo que el analista
responde “pero, entonces, la condición de lo que usted dice es ¡tener un agujero en la cabeza!”

- Permitió situar algo que atravesó la cura, una inhibición intelectual que hasta ese momento ella no tenía noticia. La sorpresa al
contrariar la seducción permitió que el síntoma tomara su lugar bajo transferencia. “Fraude” el significante de la transferencia, el que
dio cuenta de su entrada en análisis, se conecta con un padecimiento que hasta entonces no lo era: la inhibición intelectual. Fraude/
Inhibición (este último adquiere el lugar de significante amo)

Luego de avanzado el análisis se localiza un deseo paterno que “trabaja” sobre la inhibición, “él siempre habría querido ser un
intelectual”. El elemento que faltaba: era la falta.
En esa inhibición intelectual se produce una identificación con el padre en lo imaginario. Ella se posiciona como impotente, como que
no puede, para que el padre no caiga en la falta. Ofrece ella su propia castración, no confronta al padre sobre porque no estudió, sino
que ella se inhibe para que no se note la impotencia de su padre. La inhibición está al nivel del yo y en el yo todo neurótico busca ver
al Otro sin barrar.

Esta mujer no podía contar con la falta, no sabía hacer con el vacío, estaba demasiado llena esa cabeza en torno de otras cuestiones
muy bien organizadas alrededor de los hombres, donde era ese agujero central lo que quedaba fuera.
Es vía la seducción que cubría y ocultaba el fraude, mientras ofrecía una bella imagen de sí completa a todo aquél que quisiera
contemplarla. “Ya no es la bella mujer que habla, es un sujeto que surge cuando el fraude la sorprende”.

Lacan define la inhibición como un síntoma puesto en el museo, es un síntoma que no es un síntoma porque está ahí congelado, está
en espera de que alguien lo lea, para ser descifrado. Se dirige al analista para ser interrogado, el núcleo del goce, que causa la
perturbación.
La inhibición es algo que no funciona bien pero que no es cuestionado ni se pregunta, hasta que por alguna situación aparece como
un síntoma, como un problema, ya que cambie de significado.

EL HOMBRE DE LAS RATAS


Se presenta a Freud un hombre que había oído hablar sobre él.
Síntoma obsesivo: temor. En este caso temor por dos personas cercanas
R R` REPRESENTACION
MA----↑ IDEA OBSESIVA (temor a que algo le podía pasar a padre y amor)

Rumiasion: idea vuelve, rumiacion de pensamiento, porque aparece la dua (a quien quiero)
Deuda del padre: como pagar la deuda del padre y todo lo que hace es para eso.
Impulso obsesivo: pasaje al acto o acting out (impulso de lastimarse (incidencia del yo frente a la culpa se castiga)
Lo que dice Freud en el análisis es que ese temor esconde un deseo (que padre muera)
Transferencia: es posibilitadora (esquema L)
En la histeria la exitacion le produce displacer (dora el beso del sr k). Distinto en obse que la exitacion es temprana, hay un erotismo
temprano.
Delirio: temor del obse que el padre escuchaba sus pensamientos y por eso se siente culpable.
Pierde quevedos (gafas) . que en alemán es Zwicken (que significa pellizcar, torturar)

Freud (1909) A propósito de un caso de neurosis obsesiva: El hombre de las ratas.

* Ernst Lanzer (Viena 1878- 1914 Rusia)


Era el cuarto hijo entre otros seis hermanos. Su padre, Heinrich Lanzer, había amado primero a una mujer pobre, pero terminó
casándose con la rica Rosa Saborsky, la futura madre de Ernst. En 1897 inició estudios de Derecho y un año más tarde después de la
muerte de su padre y al igual que su padre entró en la academia militar. Fue tratado por Freud en 1907. Desde el 1º de octubre a julio
de 1908. Uno de sus síntomas era una fantasía obsesiva concerniente a dos personas cercanas.
Presentación

Un joven de formación universitaria se presenta indicando que padece de representaciones obsesivas ya desde su infancia, pero con
particular intensidad desde hace 4 años. Contenido principal de su padecer son –dice- unos temores de que les suceda algo a dos
personas a quienes ama mucho: su padre y una dama a quién admira. Además dice sentir impulsos obsesivos (por ejemplo, a
cortarse el cuello con una navaja de afeitar) y producir prohibiciones referidas a unas cosas indiferentes. Manifiesta que la lucha
contra esas ideas le ha hecho perder años, y por eso se ha rezagado en su carrera en la vida. p.127

Transferencia con Freud

Al preguntarle –qué lo movió a situar en primer plano las noticias sobre su vida sexual, responde que es aquello que él sabe sobre mis
doctrinas. Halló el esclarecimiento de unos raros enlaces de palabras y tanto le hicieron acordar estos a sus propios “trabajos de
pensamiento” con sus ideas que se resolvió a confiarse a mí. p.127

-Mi vida sexual empezó muy temprano.

El temor obsesivo rezaba, pues, restaurado su sentido: “Si yo tengo el deseo de ver desnuda a una mujer, mi padre tiene que
morir”p.131

Y aún hay presente otra cosa: una suerte de delirio o formación delirante […] de raro contenido a saber, los padres sabían sus
pensamientos porque él los habría declarado sin oírlos él mimo.

Quiero empezar hoy con la vivencia que fue para mí la ocasión directa de acudir con usted.

Ocurrió en agosto durante las maniobras militares en X. Antes me encontraba en estado miserable y me había martirizado con toda
clase de pensamientos obsesivos que empero, pronto se retiraron durante las maniobras.

Un día hicimos una pequeña marcha desde X. Durante el alto perdí mis quevedos (Este tipo de gafas se designan en alemán Zwicker
verbo (Zwicken significa pellizcar, atenazar, torturar) y aunque me había resultado fácil encontrarlos no quise postergar la partida y
renuncié a ellos. Telegrafié a mi óptico en Viena para que vuelta de correo me enviara uno de reemplazo.

Durante ese mismo alto tomé asiento entre dos oficiales, uno de ellos, de apellido checo, estaba destinado a volver significativo para
mí. Tenía yo cierta angustia ante ese hombre, pues evidentemente amaba lo cruel […] el capitán contó haber leído sobre un castigo
particularmente terrorífico aplicado en Oriente. Aquí se interrumpe, se pone de pie y me ruega dispensarlo de la pintura de los detalles.

“sobre su trasero es puesto un tarro dado vuelta, en este lugar hacen entrar ratas {Ratten}, que (de nuevo se había puesto de pie y
mostraba todos los signos del horror y la resistencia) “penetraban”.

[…] horror ante su placer, ignorado (unbekennen) por el mismo […] “En el momento me sacudió una representación de que eso
sucede con una persona que me es cara”.

Dice asombrarse mucho por estos pensamientos, pues está totalmente seguro de que la muerte del padre nunca puede haber sido
objeto de su deseo, siempre fue un temor. p. 142

Nuestro paciente tenía una relación muy particular con el tema de la muerte[…] asistía lleno de piedad a las exequias de suerte lo
llamaban en broma “pájaro de mal agüero”

Es “Zwicker” palabra derivada del verbo “Zwicken” que significa “pellizcar” “torturar”. Hay aún otro sinónimo, “Kneifer” que remite a
“esquivar un compromiso”.
• Esquivar el compromiso con el deseo define al Hombre de las Ratas en su vida.

Postergación reiterada que resulta en una inhibición generalizada.

Ante la imposibilidad de cuestionar la palabra del capitán ante un goce cruel, armó un torturante síntoma.

En las tempranas palabras del padre: “Este chico será un gran hombre o un gran criminal” está planteada para Ernst la encerrona de
corte obsesivo. El desencadenamiento de la enfermedad, los planes matrimoniales que para él tenía la madre, lo encierran en
reproducir el mito familiar: casamiento por conveniencia (como el padre) o por amor.
• Serie de significados simbólicos de Ratten

El castigo de las ratas despabiló sobre todo al erotismo anal, que en su infancia había desempeñado considerable papel.

las ratas llegaron al significado de “dinero” nexo señalado al ocurrírsele al paciente, para “ratas” {Ratten} “cuotas”. {Raten} “el precio
de la hora de tratamiento, “Tantos florines, tantas ratas”. p.167

Todo el complejo de los intereses monetarios que se anudan a la herencia del padre, vale decir, todas las representaciones a él
pertinentes.

Este significado de dinero de las ratas se apoyó, además en la reclamación del capitán a devolver el monto del rembolso, ello sucedió
con ayuda de la palabra-puente “spiel- ratte” desde el cual se describía el acceso hacia la prevaricación (delito) del juego de su padre.
La rata consabida como portadora de peligrosas infecciones, empleada como símbolo de la angustia ante la infección sifilítica tan
justificada en el militar tras lo cual se escondía toda clase de dudas sobre la conducta del padre.

Forma parte del carácter psicológico de la neurosis obsesiva el hacer el uso más extenso del mecanismo del desplazamiento. Así la
parálisis de la decisión se difundió poco a poco por todo el obrar de un ser humano. Con esto queda dado el imperio de la compulsión
y duda. p.188

Todo este material se ordenaba con la ocurrencia encubridora “heiraten” {casarse} en la ensambladura de la discusión en torno de las
ratas. Significado de su idea obsesiva.

Aportes de Lacan al Hombre de las ratas

Se trata de encontrar lo que produce la división en el sujeto y le permite asociar. La particularidad del Hombre de las ratas es ser el
testimonio vivo de la deuda impaga del padre. Posibilitada por la interpretación de Freud que permite que se desplace la cadena
asociativa.

La interpretación de Freud pone en conexión dialéctica la agresividad fantasmática hacia el padre y la idealización e imposibilidad de
la dama, tiene su efecto en la transferencia al producir en el hombre de las ratas la fantasía de una hija de Freud al que le solicita
matrimonio.

Sueño: Los ojos de betún con los que esta mira al sujeto, es para Lacan, el signo de la muerte con el que se encuentra al tener
bloqueado su deseo.

Un padre dice Lacan, es quien hace de su mujer causa de su deseo. El deseo está postergado por el goce… el dinero. La prohibición
paterna no es transmisión voluntaria de una ley, trasciende al padre mismo, se trasmite básicamente por deseo del padre a su mujer.
El juego del contacto exogámico está impedido.

¿Qué intenta retener Ernst Lanzer? El dinero es la respuesta que surge del texto. Dinero que el padre de Ernst no dudó en privilegiar
al amor, ni a la responsabilidad que el ejército le confiara.

Ernst perdía trabajo y amada para ganar reconocimiento honor y rectitud. ¿La que le faltó al padre?

En la inhibición, en su postergación infinita de confrontación con la castración, el obsesivo resguarda el goce que lo atrapa.

No se trata de la relación dual del aquí y ahora, viene marcada por una constelación simbólica anterior a su nacimiento, esa es su
actualidad. En el caso del hombre de las ratas se trata del pacto entre el padre y la madre pacto económico que a cambio implica la
renuncia al deseo por la amada y apariencia de un compromiso social, lo que llevan al conflicto moral y el deseo.

La función del Otro en la neurosis obsesiva se aviene a ser llevada por el padre, en la medida en que muerto efectivamente ha
alcanzado la posición que Freud reconoció como el Padre Absoluto. En la neurosis obsesiva este lugar del Otro, siempre está
ocupado por una ausencia de deseo. Hace todo para preservar este lugar como sin deseo, se sacrifica (oblatividad) para mantener a
ese Otro como no barrado lo cual lo lleva a su propia muerte subjetiva.

El obsesivo hace del Otro el sostén de su relación con el deseo y padece el infierno de la relación imaginaria.

Por lo tanto, en lugar de desacreditar la ambivalencia en la neurosis obsesiva (es capaz de los gestos más generosos, y resuelve sus
acciones al mismo tiempo con un tinte agresivo) es más interesante la vía de esclarecimiento de su razón estructural. De este modo si
la relación del sujeto con el Otro adquiere cierto tinte destructivo, es porque en la elevación de la demanda a este carácter absoluto, el
Otro como deseante es rechazado.

La llave de apertura en la clínica de la neurosis obsesiva estriba en la reconducción a las coordenadas de aparición de aquello que no
tiene otra función que la de interrumpir.

No se trata de que el obsesivo tenga un deseo particularmente fijado (una idea fija), sino que sus condiciones de imposibilidad son las
que fijan todo tipo de rodeos para una realización mínima, que pase desapercibida, porque “él no se encuentra allí”. Esta vía del
aplazamiento conduce a aprehender una de las compulsiones más propias del obsesivo: la duda.

Esta última no consiste en una indeterminación, esto es en un mero “no saber”, sino que la duda del obsesivo se resume en la
elección de dudar.

De este modo la duda es un síntoma de la irresolución intrínseca del obsesivo, una forma de elegir no elegir. (Soler, C. 2007)

PODEROSO CABALLERO

Bleger, D. & Brodsky, G. & Delmont, J.L. (1987)¿Cómo se analiza hoy? Bs. As. : Manantial. Momentos de viraje de la posición
subjetiva en tres pacientes a partir del acto analítico sobre un significante clave : los honorarios.

• Primer paciente

Intervención: que marcó la entrada en análisis del primer paciente , fue la devolución de los honorarios correspondientes a un mes de
sesiones a las que no había asistido, acompañada de la frase: “Tenga claro que usted no puede pagar por no venir”.
Los ocho meses de tratamiento anteriores habían aportado lo habitual de un obsesivo, quejas con respecto a una esposa que
representaba los ideales familiares, desvalorizada por el paciente, en un hogar donde él se conduce como un tirano doméstico,
temores relativos a una posible explosión en la fábrica de productos químicos donde se desempeña como gerente que lo llevan a
instalar un extraordinario sistema de seguridad en la “planta de tratamiento” a la que se rehúsa entrar. Insatisfacción porque en esa
fábrica( perteneciente a la familia de su mujer) sus ideas no son respetadas para las decisiones importantes . Y su preocupación por
su “inapetencia” sexual, que reproduce la queja de su madre por su padre.

¿Cuál es el efecto subjetivo en este caso de rechazar el pago de los honorarios y su relación con su duda?

Respuesta del paciente ante la escansión del analista, se toma un tiempo “para ordenar sus horarios” y regresa… un año después,
con una demanda de análisis claramente formulada, que instala al SsS “ Vuelvo _ dice _ porque me di cuenta que uno solo no puede
entender lo que le pasa”.

En el transcurso del año se separó de su mujer, renunció a su trabajo y actualmente aun cuando se ha convertido con éxito en un
invisible cobrador de deudas, vacila entre mantener la seguridad de esta posición, por lo demás muy bien remunerada o exponerse
con la ejecución de un proyecto propio que lo obligaría a figurar.

Esta duda, surge de la fantasía de invisibilidad, se resignifica el material anterior y se puede comenzar a pensar en los objetos que el
analista puso en juego, no aceptando que se hiciera representar por el dinero, le demandó su presencia.

Intervención que rehúsa sostener una mirada para el goce del paciente a través de un cambio en los honorarios.
• Segundo paciente:

Llega a análisis con una queja y una pregunta, coincide con el inicio de una relación homosexual.

Sufre porque está insatisfecho y quiere saber si su homosexualidad es verdadera o no.

En la relación con su partenaire, él se deja hacer, ofreciendo sus servicios sexuales a cambio de vivir de prestado.

Quiere que le hagan todo, pero en consecuencia, se siente inútil.

¿Posición de un mantenido? Mantenido por su padre (que a su vez es mantenido por su esposa y mantiene a una amante, y también
por su analista que acepta atenderlo por muy poco dinero.

¿Cuál la intervención que lo despierta de “ser mantenido por la mirada” de su padre y su analista?

Ser mantenido le permite dormir tanto en su vida cotidiana como en su análisis. Aporta poco material en su análisis, acude a echarse
literalmente una siesta. Durante dos años. Ello obligó a su analista a despertarlo para indicarle que la sesión había concluido.

Éste dormir no era sólo narcisista, se hizo evidente para el analista que era un dormir ofrecido a su mirada.

Lo que le permite reorientar la dirección de la cura y rehusándose entonces a sostener una mirada para su goce, le duplica los
honorarios. Enfrentándolo al ¿Qué me quieres? Poniéndose a trabajar. Comienza a preparar su tesis de grado, largamente postergada
y paralelamente rompe con su partenaire y realiza su primer gran trabajo conquistar una mujer que debe disputarle a otro, establece
con ella una relación que gira alrededor de un idioma compartido. En ese idioma “Hacerse ver” es la traducción de su apellido S1, que
anuda su síntoma y su objeto.

¿Qué despliegue inconsciente produjo la intervención de atención gratis del analista?


• Tercer paciente

Presentación: pide análisis para separarse de una mujer a la que no quiere, pero que es la única con quien puede mantener
relaciones sexuales. Todos sus intentos de ruptura han fracasado, pues su impotencia lo lleva a la abstinencia, y ésta a la mujer de
siempre. Quiere desprenderse de ambas: impotencia y mujer, y también de ciertos personajes masculinos, a través de cuyos ojos de
queja ve las cosas.

En dos años y medio de análisis repite sus imposibilidades sus anhelos de protagonizar hazañas deportivas y sexuales y su
sentimiento de estar escondido, viendo la vida a través de una ventana, mientras afuera está la felicidad. Aporta una fantasía: “ser
invisible para pasar del otro lado sin riesgo alguno”.

¿Cuál es la fijeza pulsional de la que intenta desprenderse?


En su sometimiento a la demanda del Otro, su deseo se apaga y girando alrededor de una mujer perfecta, que despertaría su amor y
goce sexual. Que colmará de valiosos objetos y por algún amigo que funciona como ideal del yo que orienta sus gustos.

Una reestructuración administrativa lo deja cesante. Decide interrumpir su análisis y el analista propone atenderlo gratis, por un lapso
cuyo fin decidirá oportunamente con el propósito de que no contraiga deuda alguna que pueda saldar con dinero. (existía el riesgo que
creyera que el analista gozaba de él)

Luego de un período de desconcierto surge su pregunta por la mujer y en su afán por saber espía a su novia.

Con ayuda de un vecino descubre la escena amorosa que ella le ha montado para su mirada.

El pasaje del mirar al ser mirado, tiempo reconstruido de su fantasma, lo hace posible de un detalle de su historia omitido pero nunca
olvidado: su padre operador cinematográfico de fin de semana, lo cargaba para hacerle ver gratuitamente por la ventanilla de
proyección, las aventuras que causaban su deseo, y que él desde entonces soñó protagonizar.
El acto analítico entonces debe pensarse desde una clínica orientada por el objeto. En los casos mencionados el analista intervino
sobre el objeto de la demanda-el dinero-con los que eliminaban la barra del Otro.

La clínica analítica entraña una dimensión ética que apunta más allá del principio del placer, y que apunta a lo real.

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