Apendicitis
Maniobras
1. Maniobra de Rovsing
Consiste en aplicar presión en el cuadrante inferior izquierdo del abdomen y observar si el
paciente siente dolor en el cuadrante inferior derecho.
Este fenómeno ocurre porque la presión en el lado izquierdo desplaza gases y contenido
intestinal dentro del colon, aumentando la presión sobre el peritoneo inflamado alrededor
del apéndice. Si la maniobra desencadena dolor en el lado derecho, es un signo positivo de
irritación peritoneal, lo que sugiere apendicitis.
2. Maniobra del obturador
Se coloca al paciente de cúbito supino y se flexiona la cadera y rodilla derecha a 90° y se
rota internamente la cadera del paciente. Si se provoca dolor en la región suprapúbica o
en el CID, suele sugerir una apendicitis complicada
3. Maniobra del psoas
Método pasivo: se coloca al paciente de cúbito lateral izquierdo y se extiende la pierna
derecha hacia atrás con la rodilla estirada
Método activo: con el paciente de cúbito supino, se le pide que eleve la pierna derecha
contra resistencia mientras mantiene la rodilla extendida
4. Maniobra de Mcburney (sitio de Mcburnley)
Se aplica presión en el sitio de Mcburnley, que se encuentra en la unión del tercio externo
con los 2 tercios internos con una línea imaginaria, que va desde la cresta ilíaca derecha
hasta el ombligo
5. Maniobra de Blumberg (rebote)
Se presiona suevamente, pero con firmeza el abdomen del paciente, generalmente en el
cuadrante inferior derecho y se retira la mano rápidamente y bruscamente, si el paciente
presenta dolor intenso al soltar la presión aplicada, el test será positivo.
Fisiopatología
La apendicitis se caracteriza por una obstrucción en la luz apendicular, ya sea causada por
una hiperplasia de folículos linfoides, coprolitos, cuerpos extraños, parásitos,
acordamientos por bridas, TBC, tumores, etc. Lo que va a condicionar un padecimiento
sistémico inflamatorio infeccioso, por lo tanto, la fisiopatología de la apendicitis es un
proceso evolutivo y secuencial
1. Apendicitis congestiva
Ocurre cuando se produce una obstrucción del lumen apendicular, lo que provoca que de
forma aguda se acumule la secreción mucosa y que rápidamente se extiende por el lumen.
El aumento de la presión intrabdominal tendrá como resultado la producción de un
exudado plasmático leucocitario, macroscópicamente se caracteriza por edema y
congestión de la capa serosa
2. Apendicitis flemonosa
Es el comienzo de pequeñas ulceraciones de la mucosa, además de una invasión por
enterobacterias, ocasionando un exudado purulento y una infiltración de leucocitos y
neutrófilos y eosinófilos a la capa serosa, si bien, todavía no hay perforación de la pared
abdominal, ya se produce la difusión de contenido mucopurulento en la cavidad libre.
3. Apendicitis gangrenosa
Se ocasiona en un estado más avanzado, cuando se presenta anoxia de tejidos, además se
agrega una mayor virulencia de bacterias y un aumento de la flora anaeróbica, que
ocasiona una necrobiosis total, ocasionando ascitis con líquido purulento con olor
fecaloide
4. Apendicitis perforada
Se produce con la continua ulceración del tejido apendicular, ya el líquido peritoneal se
hace purulento de olor fétido que suele invadir el borde antimesentérico. En ciertos casos
este proceso lleva consigo la formación de un absceso apendicular o en casos más severos
o menos vigilados, la peritonitis suele ser una complicación.