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Psicoanálisis y Psicología Social: Conexiones

El documento discute la intersubjetividad en el psicoanálisis, proponiendo que la represión y la denegación son influenciadas tanto por demandas intrapsíquicas como por alianzas inconscientes. Se compara el enfoque de René Kaes sobre la psicología social y el psicoanálisis con el de Enrique Pichon-Rivière, destacando sus diferencias y similitudes en la conceptualización del grupo y su relevancia en la práctica clínica. Además, se enfatiza la importancia de la metapsicología en la comprensión de la subjetividad colectiva y los procesos grupales.

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Psicoanálisis y Psicología Social: Conexiones

El documento discute la intersubjetividad en el psicoanálisis, proponiendo que la represión y la denegación son influenciadas tanto por demandas intrapsíquicas como por alianzas inconscientes. Se compara el enfoque de René Kaes sobre la psicología social y el psicoanálisis con el de Enrique Pichon-Rivière, destacando sus diferencias y similitudes en la conceptualización del grupo y su relevancia en la práctica clínica. Además, se enfatiza la importancia de la metapsicología en la comprensión de la subjetividad colectiva y los procesos grupales.

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la que es conjuntamente servidor, eslabon de transmision, heredero y

protagonista.
Segun esta perspectiva, supuse que la represion y la denegacion or-
denadas por las exigencias intrapsiquicas se apuntalan sobre las exigen-
cias de represion y de denegacion impuestas por las alianzas, los pactos
y los contratos inconscientes inherentes a la intersubjetividad. Por esto,
de acuerdo con modalidades distintas, estas alianzas participan de la
funcion represora y de la estructuracion del inconsciente.'
El proyecto de constituir la intersubjetividad como objeto teorico y
como dispositivo metodologico en el psicoanalisis no puede ahorrarse
una doble metapsicologia: la del sujeto del inconsciente en tanto que es
un "sujeto del grupo", y la de los conjuntos intersubjetivos en tanto que
forman y administran una parte especifica de la realidad psiquica. La
puesta en perspectiva reciproca de estos dos espacios parcialmente
heterogeneos, dotados de logicas y de formaciones especificas, define el
campo de una nueva clinica psicoanalitica localizable tanto en la practi-
ca de la cura individual como en la practica del trabajo psicoanalitico en
situacion de grupo.

11 Comentarios a la conferencia del doctor Rene Ka&

Margarita Baz: De la psicologia social al psicoanalisis, proyecto


teorico de [Link], jopuesto o complementario al de Pichon-Riviere?

La interesante conferencia del doctor Rene Kaes que hemos escuchado,


sugiere una gran cantidad de lineas de reflexion y de debate teorico.
Ante el corto tiempo disponible, optare por tomar como eje de mis co-
mentarios el titulo de la conferencia, y mas especificamente, el subtitulo
que lo acompana ("De la psicologia social al psicoanalisis"). A nadie
que conozca el pensamiento de Enrique Pichon-Rivikre se le puede es-
capar que tal frase es una parafrasis, o mejor aun, una inversion del nom-
bre del conocido texto "El proceso grupal: del psicoanalisis a la psicolo-

8 Me concentre en examinar esta proposicion a partir de la funcion co-represiva del otro,


pero tambien a partir de la funcion del otro en la apertura de caminos de retorno de lo reprimi-
do. Estas proposiciones forman el hilo conductor de mis investigaciones sobre el proceso aso-
ciativo en los gmpos. Cj% La parole et le lien [La palabra y el vinculo], Dunod, Paris, 1994.
(RK)
gia social" del autor argentino. Y vale la pena aclarar que el titulo de
dicho texto no es tan solo un nombre pertinente para su famosa compila-
cion de trabajos y art'irulos diversos, sino una frase que verdaderamente
resume lo que fue el proyecto de su vida. En ese contexto, resulta muy
sugerente que el doctor Ka& se ocupe de analizar tanto los puntos de
contacto como los de fuga y distanciamiento del proyecto teorico-clini-
co de Pichon, en un ambito 4 de la UAM-Xochimilco- que ha sido un
terreno fkrtil para el estudio y la investigacion del campo grupal.
Tenemos, por ejemplo, un programa de posgrado que funciona tanto
a nivel de maestria como de doctorado, en cuya fundamentacion teorica
ha tenido un lugar significativo la concepcion operativa de grupo origi-
nada en Pichon, como tambikn el psicoanalisis, sin cuyos aportes seria
impensable el abordaje de los procesos de la subjetividad colectiva, ob-
jeto de estudio del programa, el que fue finalmente nombrado -luego de
titubeos y de explorar distintas opciones- como "psicologia social de
grupos e instituciones". Dar un nombre a un proyecto (como a un nuevo
ser) es un acto que esta lejos de ser casual o irrelevante; lo comun es que
el producto sea mas o menos fallido (siempre hay algo mas que quisiera
ser dicho), pero finalmente resulta ser una solucion de compromiso (inter
e intrasubjetiva) donde se juegan concepciones, afiliaciones imagina-
rias y transferencias. Mas aun, cuando en ese acto fundador se quiere
marcar una diferencia, que en el caso que nos ocupa se refiere a un dis-
tanciamiento radical con una psicologia social que se ubica en fa tradi-
cion -sea interaccionista, sea de dinamica de grupo- que desconoce la
hipotesis del inconsciente y que reduce su estudio al campo empirico de
los pequenos colectivos separandose su comprension de los procesos
de produccion de lo social-historico.
Bien, sorprendentemente hay una coincidencia esencial entre nues-
tra critica a las corrientes de la psicologia social tradicional y la ruptura
que enuncia la llamada "escuela francesa de psicoanalisis grupal" (re-
presentada en forma destacada por D. Anzieu y por nuestro interlocutor,
el doctor Kaes) respecto a tales concepciones de grupo que se ubican
fuera del campo del psicoanalisis. Entonces, el sugerente enunciado de
Kaes: "de la psicologia social al psicoanalisis" no esta tan claro, porque
que psicologia social estamos hablando? Si seguimos su razona-
miento, encontramos que plantea un alejamiento total de las concepcio-
nes de grupo que no trabajan con la nocion de inconsciente y, como
consecuencia, establece la necesidad de "romper con la psicologia so-
cial para hacer entrar al grupo en el campo del psicoanalisis". Entonces,
lo que R e d Kaes expresa es una decidida reivindicacion de la proble-
matica grupal como cuestion fundamental para el psicoanalisis. Su tesis
es que desde el origen del psicoanalisis la cuestion del grupo estuvo
presente, si bien el asumirlo plenamente fue motivo de resistencia, ne-
gacion y aversion. El encuentra en el pensamiento de Freud la nocion de
la psique como grupalidad, antes aun que el uso del temlino grupo como
organizacion de vinculos intersubjetivos. Su gran aporte ha sido desa-
rrollar psicoanaliticamente la cuestion del grupo, en sus multiples di-
mensiones: teorica, metodologica, clinica, institucional y epistemolo-
gica, trabajo al que ha dedicado al menos veinticinco anos de estudio e
investigaciones, cumpliendo una destacada trayectoria que varios de los
investigadores del campo grupal e institucional de la UAM-Xochimilco
seguimos con enorme interes.
Sin embargo, y si sigo rondando el titulo de la conferencia de hoy, no
encuentro un pasaje equivalente -aunque fuese en sentido contrario- al
movimiento interno que refleja el proyecto de Pichon-Rivikre con su
pasaje "del psicoanalisis a la psicologia social". Para Kaes, el juego de
palabras aludido con "de la psicologia social al psicoanalisis" es reiterar
su conviccion de la pertinencia de la cuestion grupal para el psicoanali-
sis y marcar -una vez mas- su diferencia con otros enfoques -no
psicoanaliticos- acerca del grupo. Pichon-Rivikre, en cambio, habla de
un pasaje de un campo del saber a la construccion de otro, que si bien
abreva del primero, represento una ruptura con posiciones teoricas y
afiliaciones muy significativas, en la medida en que, hasta entonces, se
habia entregado al psicoanalisis con autentica pasion, y una apertura
epistemologica implico vrslumbrar un campo problematico que reque-
ria los aportes teoricos de otras disciplinas aparte del psicoanalisis. Se
dio la posibilidad de transitar con libertad por las fronteras disciplina-
rias, anticipando lo que hoy muchos intelectuales consideran como la
perspectiva epistemologica mas congruente en el campo de la subjetivi-
dad social. Mas aun, su misma nocion de aprendizaje, revela su concep-
cion abierta a la incertidumbre como condicion de pensamiento y crea-
tividad y, correlativamente hay una denuncia permanente de los obsta-
culos que representan los mecanismos de naturalizacion y totalizacion
en las representaciones de la trama social. Todo ello fue parte de sus
aportes a la construccion del campo de la psicologia social, donde ubico
al grupo como el objeto privilegiado de analisis e intervencion.
En una "rendicion de cuentas definitiva", reconocio el costo que le
significo el alejamiento de la concepcion ortodoxa que se habia
institucionalizado dentro del campo psicoanalitico. "Esa ruptura, lo he
reconocido, significo una aguda crisis que me llevo muchos anos supe-
rar... y que quedo resuelta con la publicacion de mi libro Del psicoana-
lisis a la psicologia social ..." Tuvo la audacia (como Foulkes y Bion en
Europa) de ser pionero en el abandono de una postura dentro del psicoa-
nalisis que se resistia a aceptar al grupo como objeto de su pertinencia y
sobre todo que descalificaba a todo tipo de dispositivos metodologicos
que se alejaran de la cura-tipo. Su trabajo teorico y practico lo llevo a
salir del campo psicoanalitico (si bien nunca dejo de pensar con el psi-
coanalisis). Rene Kaes, por su parte, se ubica en todo momento en dicho
campo y considera que la cuestion grupa1 es esencial al psicoanalisis.
Tal es su apuesta y un proyecto teorico prioritario.
Volviendo al maestro argentino, es importante ubicar que su compro-
miso basico fue con una praxis que contribuyera a la transformacion
social a traves del desarrollo de instrumentos conceptuales y operativos
que pennitieran llevar adelante la critica de la vida cotidiana. El pasaje
del psicoanalisis a la psicologia social en Pichon-Riviere se fundamenta
en una decision irrevccable para operar como psicologo en el campo
social. Se ubico asi como psicologo social antes que como psicoanalis-
ta, pero hay que recordar que siempre reivindico a Freud como el funda-
dor de la psicologia social. Como ha dicho un colega uruguayo,1•‹Pichon
desarrollo su teorizacitm acerca de los grupos con el psicoanalisis pero
no desde el psicoanalisis.
Pichon dice "La psicologia social que postulamos tiene como objeto
el estudio del desarrolllo y transformacion de una realidad dialectica en-
tre formacion o estructura social y el fantasma inconsciente del sujeto,
asentada sobre sus relaciones de necesidad".ll Evidentemente, en este
proyecto de psicologia social estan presentes el marxismo y el psicoana-
lisis como dos pilares teoricos, y dos "objetos": ser humano y sociedad,
cuya relacion se postula. Esta perspectiva, que compartio con otros pen-

9 V. Zito Lema. Conversaciones con Enrique Pichon-Riviere, Nueva Vision, Buenos Aires,

1984, p. 103. (Nota de Silvia Radosh, en adelante SR.)


' 0 Vease A. Scherzer. Emergentes de una psicologia social surnergida, Ediciones de La

Banda Oriental, Montevideo, 1987. (SR)


11 V. Zito Lema. Op. cit. p. 107. (SR)
sadores de su Cpoca, reflejan su profundo compromiso con el devenir de
la sociedad.
En efecto, una de sus grandes preocupaciones fue fundamentar la
capacidad operativa del psicologo en el campo social; el dispositivo
metodologico por 61 creado y la conceptualizacion que lo sustenta, reve-
la sus aportes excepcionales como tambien algunas de sus limitaciones.
Como bien lo senala el doctor Kgs, la utilizacibn de ciertas categorias
provenientes, por ejemplo, del pensamiento de Kurt Lewin o de Georges
Mead que pueden tener un valor descriptivo nada despreciable, tal vez
obturo la patente necesidad de problematizar la nocion de "mundo in-
terno", es decir, de desarrollar una metapsicologia de la grupalidad, as-
pecto justamente en el que las investigaciones de Rene K e s representan
uno de los aportes mas importantes en los ultimos anos en el campo de
lo grupal. Algunos aspectos problematicos de la teorizacion pichoniana
se vinculan a la nocion de "necesidad", que aparece en el intento de
vincular el "mundo interno" con la estructura social y que aparece para-
lela a la evasion del tema de las pulsiones y el registro de la sexualidad.
La nocion de "grupo interno" o "mundo interno" es interesante en la
medida en que lo perfila como drama, como escenario de multiples jue-
gos vinculares. No obstante, es evidente que la relacion entre el sujeto y
el mundo, y su nocion de salud mental como "adaptacion activa a la
realidad", y varias otras nociones claves en su concepcion como son
"horizontalidad, "verticalidad, etc., hoy demandan una puesta a prue-
ba en terminos metapsicologicos y de revision de las categorias de lo
"externo" y lo "interno".
Ahora bien, junto a las nociones pichonianas de vinculo, de grupo,
grupo interno y portavoz que ha analizado Ren6 Kaes en su conferencia,
yo quisiera senalar dos que. no han sido destacadas y que considero aportes
fundamentales del pensamiento de Pichon. Me refiero a la de emergente
(que debe distinguirse de la de portavoz) y la de tarea. La primera es
fundamental para entender las tramas grupales e institucionales, lo
transindividual, que resulta excluido o no visible desde aproximaciones
que solo toman en cuenta la positividad, lo manifiesto u observable.
Esta nocion, acunada en el trabajo de Pichon relativo al grupo familiar y
el sujeto que enferma derivo en un punto clave para trabajar la proble-
matica de la lectura y la interpretacion de los procesos grupales. Por su
parte, la nocion de tarea, es un elemento esencial del dispositivo
metodol6gico del grupo operativo. Como ha senalado A. Bauleo, la ta-
rea "ademas de posibilitar y establecer parte del contrato, alianza o en-
cuadre del desenvolvimiento del grupo, es al mismo tiempo una metafo-
ra. Es decir, que habla y se trata de una cuestion que nadie en realidad
conoce, ya que la v i s i h Enal de la misma en nada concordara con la
iniciar .12 Preguntarse por la taiea es apuntar a la comprension de las
fuerzas instituyentes del grupo. Permite develar la tension irreductible
entre lo singular y lo colectivo.
En nuestra opinion, la trascendencia del pensamiento de Pichon-
Rivikre esta no solo en la fuerza y la creatividad de sus senalamientos
criticos y de sus desarrollos teoricos y metodologicos, sino tambien en
su capacidad formadora y multiplicadora de inquietudes conceptuales y
operativas para abordar el campo de la psicologia social. Por su parte,
los aportes contemporaneos de Kaes desde el psicoanalisis, que ha pues-
to en perspectiva reciproca a la grupalidad intrapsiquica y al grupo en el
sentido intersubjetivo, ha abierto nuevos caminos a la investigacion de
lo grupal y ha propuesto distintas hipotesis imprescipdibles de ser toma-
das en cuenta en la exploracion de la subjetividad y su dimension gntpal
e institucional. No nos resta mas que agradecer la oportunidad de este
intercambio academico con nuestro distinguido visitante.

Comentario de Silvia Radosh Corkidi

Agradezco la invitacion del doctor Jose Perres y de la UAM-Xochimilco,


y me siento privilegiada de intentar comentar la conferencia del doctor
Rene Kaes. Privilegiada porque admiro desde hace ya largos anos (17),
el cuidadoso y profundto trabajo de KaEs, en sus valiosas aportaciones al
"trabajo Psicoanalitico Grupal", asi como al "Individual". Me ha apoya-
do (sin el saberlo) en la docencia, en la investigacion, en mi trabajo
clinico gmpal e individual, asi como tambien en trabajo de grupos y
seminarios de formacidn; por lo tanto este comentario no s610 alude a la
conferencia de hoy, sino que tambien abarca algunas de las reflexiones
que me han sugerido sus anteriores textos, en todos estos anos.
El trabajo psicoanalitico en los grupos terapeuticos (sobre todo), efec-
tivamente nos llevo a pensar, junto con el estudio de la obra de Freud, de

l 2 A. Bauleo. "El area de lo gmpal", en Baremblit, G., [Link], Lo Grupal, n. 6. Busqueda,


Buenos Aires, 1988, p. 147. (SR)
Lacan y de los psicoanalistas grupales, que el aparato psiquico llamado
"individual" no era tal, no porque no existan las singularidades, sino por
estar conformado gmpalniente, en y por la intersubjetividad.13 Esto que
era balbuceado por mi y otros companeros, en algunos trabajos nues-
tros, lo encuentro expresado en forma clara, minuciosa y rigurosa, en los
trabajos del doctor Kaes Tambien debo decir que los autores que el
menciona, fundamentalmente de la escuela inglesa (Foulkes, Ezriel, Bion)
nos guiaron en el intento de comprender los fenomenos inconscientes
que se dan en los gmpos y el "objeto Gmpo"; asi como lo que ya noso-
tros llamabamos "La Escuela Francesa de Psicoanalisis Gmpal", que
ademas del doctor Kaes, contaba con Anzieu, Bejarano, Missenard,
Pontalis y por supuesto tambien la "Escuela Argentina", que nos llego
por textos y por psicoanalistas mexicanos formados alla (por ejemplo, el
doctor Jose Luis Gonzalez Ch.) y psicoanalistas argentinos radicados en
Mexico, de quienes tuvimos la oportunidad de ser analizados (tales como
la doctora Frida Zmud, pionera del Analisis Gmpal en Mexico y la doc-
tora Gilou Royer de Garcia Reynoso); en los textos destacaron Pichon
Riviere a la cabeza y una serie importante de investigadores de "las in-
trincadas relaciones de lo gmpal, lo psicoanalitico y lo social"; por nom-
brar s61o algunos: E, Pavlosky, Ana Ma. Femandez y J.C. De Brassi.
Lo que Kai3 nos aporta en sus ultimos trabajos es multiple y provo-
cador; no da el tiempo, ni el espacio para abarcarlo, pero tratando de
reducirme, hablare de lo que mas me interesa: "El Modelo del Aparato
Psiquico Grupal"; (ficcion eficaz o metafora), seria aquello que se orga-
niza y desarrolla en el gmpo, como realidad psiquica especifica de gru-
po, a traves del "acoplamiento" o "ensambladura", entre las subjetivida-
des singulares, o sea, formaciones y procesos del inconsciente, movili-
zados precisamente por el agrupamiento de sujetos singulares. El apara-
to psiquico grupal (cito) "es la construccion psiquica comun de los iniem-
bros de un grupo para construir un grupo".14 Debemos diferenciarlo de
lo que es grupal en el aparato psiquico individual, lo que en nosotros es
gmpalidad, pues "el inconsciente -dice Kaes, parafraseando a Lacan-
esta estructurado como un gmpo"; esto ultimo me parece de sus aporta-

13 Cuando hablo en plural me refiero a companeros de trabajo, entre los que quiero desta-
car a los doctores Walter Laborde y Jose Antanio Castillo. (SR)
'4 Kaes, R. "Le statud theoi-ico-clinique du groupe. De la psychologie social a l a

psychanalyse", Conferencia, UAIV-Xochimilco, 1996. (SR)


ciones fundamentales; el resto es excelente como desarrollo a profundi-
dad de los planteamientos de Bion, que hablaba de "mentalidad grupal,
valencia, cultura de grupo" y la organizacion y union del grupo por lo
que 61 llamaba "supuestos basicos" y "grupo de trabajo". Por supuesto,
K&s desmenuza y aclara lo que la realidad psiquica contiene de grupal,
y sobre todo las diversas modalidades de los vinculos, cuya observacion
e investigacion nos permite apreciar

el trabajo psiquico de mantenii~entoy transformacion de las funciones y


formaciones psiquicas comunes a los miembros del grupo: ideales, referen-
cias identificatorias,representaciones compartidas y autorepresentaciones
de grupo, mecanismos de defensa comunes, pactos contratos y aliuzas
inconscientes; funciones de representacion y delegacion, funciones co-
represoras y de facilitacion del retorno de lo reprimido.I5

Kaes distingue en los grupos, "organizadores psiquicos inconscien-


tes" (con dos modalidades: "los organizadores intrapsiquicos de agrupa-
miento" y los organizadores inter o trans-psiquicos grupales y los orga-
nizadores socio-culturales). Hay que destacar que Kaes ya decia en 1976,
que sus hipotesis eran guiadas por la atencion que el daba a la doble
organizacion psiquica :y social en los grupos y definia a los organizado:
res socio-culturales como

...el resultado de la transformacion,por el trabajo de lo social y de la cultu-


ra, de los nucleos inconscientes de la representacion del gmpo [...] El mo-
delo socio-cult~iralde la grupalidad viene adotar de un sello de verosimili-
tud y de legitimidad al &od&o psiquico inconsciente del objeto grupo [...]
Ninguna representacion del gmpo es eficaz en el proceso grupal, si no se
halla en condiciones de ser doblemente referida a organizadores psiquicos
y a organizadores socio-culturales;las representaciones sociales del grupo,
abarcan elaboracioiies colectivas de la realidad psiquica interna; las re-
presentaciones estan caracterizadas por el yo y contribuyen a la construc-
cion de modelor ideales del objeto-grupo en el psiquismo.I6

No puedo seguir citando al propio Kaes, ya que afortunadamente lo


tenemos aqui, pero lo que quiero decir en realidad es que encuentro
algunas contradicciones entre lo anterior y lo actual, o hay algo que no
comprendo:
'5 Ibid. (SR)
16 Kaes, R. El aparato psiquico grirpal, Gedisa, Barcelona, 1997. (SR)
1. Cuando dice que los grupos internos "son formas de la grupalidad
psiquica" (que los distingue de la propuesta de Pichon, pues este
nombra al grupo interno como lo "psicosocial" y lo intrasubjetivo, y
al grupo externo como lo sociodinamico e intersubjetivo) y que "no
son el producto exclusivo de la interiorizacion o intemalizacion de
los procesos intersubjetivos o sociales", al decir no exclusivo
planteando que si, de algun modo?
2. Cuando anade que las formas de la grupalidad psiquica son dadas por
la estructura de la "materia psiquica", mi pregunta seria: que se
conforma la materia psiquica?
3. "Los personajes, los fantasmas originarios, las representaciones de
palabra y de cosa, las imagos, las identificaciones, los ideales, el
Super-Yo, el Ideal del Yo", se estnicturan, de donde provie-
nen?
4. Si vienen de un otro, y de mas de un otro, y del Otro (inconsciente,
cultura, lenguaje, ley), si los grupos internos y la realidad psiquica se
han conformado en y a traves de las relaciones sociales, po-
demos apartar estos "otros" de la vida social?
5. que el Sujeto del Inconsciente y el Sujeto del Grupo, no es tam-
bien un Sujeto Social? Si el mismo planteaba, repito: "el resultado de
la transformacion por el trabajo de lo social y de la cultura, de los
nucleos inconscientes de la representacion del grupo". K&s nos ad-
vierte que no esta hablando de un "sujeto social, porque Cste se den-
ne por su sumision al orden de los procesos y de las funciones socia-
les, esta sumision al orden no forma parte (si, desde luego trans-
formada) del aparato psiquico?
6. Tambien nos dice: "Ninguna de estas proposiciones implica referen-
cia al concepto de sujeto colectivo, porque con este concepto sali-
mos del campo del psicoanalisis y entramos en el de lo social (de las
relaciones sociales de produccion) de lo politico (de los actos de po-
der) y de lo juridico (de la institucion de las leyes y su aplicacion)".
Y, en el texto anteriormente citado (repito) "las representaciones so-
ciales del grupo abarcan elaboraciones colectivas de la realidad psi-
quica interna". esto, me pregunto, no forma parte de nuestras
representaciones? poder, por ejemplo, fundamental en la
intersubjetividad, no conformara parte de nuestros fantasmas?
7. Si el Sujeto del Grupo se constituye como Sujeto del Inconsciente,
segun dos determinaciones convergentes, en la que la primera con-
siste en su sujecion al conjunto (familias, grupos, instituciones, ma-
sas); podriamos evitar el nombrar todo eso como sujeto so-
cial?
8. "... si el organismo no puede considerarse mas en estado aislado, sino
en una interaccion con el entorno", y Freud nos dice que la pulsion
apunta al objeto, pero basada "en una relacion de co-apuntalamiento
con los objetos de la madre"," podemos imaginar al sujeto
social fuera de toda esta conformacion? madre, no es un sujeto
social?

No encuentro la forma de aislar como ente abstracto o solamente


teorico, al sujeto del iriconsciente y al sujeto del grupo y a lo que ellos
dependen -en su formacion- de las relaciones intersubjetivas de los su-
jetos sociales. Mas bien, podria decir que los encuentros de K e s , de las
funciones foricas, el desarrollo del aparato psiquico grupal; el desmenu-
zamiento de lo que conforman los grupos internos; el que nos coniirme
la grupalidad de lo intrapsiquico, cuidadosamente analizado en el mar-
co de la teoria psicoanalitica, me imponen la necesidad de seguir bus-
cando y conceptualizando precisamente los anudarnientos que van cons-
truyendo el aparato psiquico, traves de la intersubjetividad, en el suje-
to social.
Los psicoanalistas grupales hemos sufrido una especie de "terroris-
mo epistemologico" en cuanto a la aplicacion de la teoria psicoanalitica
al campo grupal, y peor aun, cuando tratamos de explicar como estos
fenomenos inconscientes que se dan en los grupos tambien participan
de los fenomenos sociales e institucionales, precisamente porque estos
han conformado lo intrapsiquico. Coincido con Kaes cuando dice "Mi
cuestion es comprender como nos constituimos como sujeto del incons-
ciente en la relacion con el otro" y tambien encuentro apoyo cuando
Lacan plantea: es acaso sensible que un Levi-Strauss sugiriendo la
implicacion de las estructuras del lenguaje y de esa parte de las leyes
sociales que regula la alianza y el parentesco, conquista ya el terreno
mismo en el que Freud asienta el incon~ciente?"~

17 Kaes, R. El Grupo y el Sujeto del Grupo. Elenzenfospara una teoria psicoanalitica del

Grupo, Amorrortu. Buenos Aires, 1995. (SR)


18 Lacan, J. "Funcion y campo de la palabra", en Escritos, n. 1, Siglo XXI, Mexico, 1972,

p. 104. (SR)
Comentario de Jose Perres

En primer lugar quisiera agradecer al doctor Rene Kaes por su presencia


en Mexico y en la UAM-Xochimilco, y por su conferencia, tan signifi-
cativa y tan rica en contenidos, abriendonos multiples lineas de refle-
xion. A traves de ella hemos podido apreciar tanto el desarrollo histori-
co de la reflexion psicoanalitica sobre grupos, a nivel internacional, el
lugar de la "escuela francesa", asi como -dentro de ella- la especifici-
dad del pensamiento de nuestro huesped en la materia quien, como rigu-
roso investigador, ha efectuado durante las tres ultimas decadas aportes
tan fundamentales como irreversibles para pensar psicoanaliticamente
el concepto de "grupalidad psiquica". Se abre asi al Psicoanalisis el ri-
guroso estudio de dos espacios heterogeneos y complejamente articula-
dos, anulados entre si, a modo de un sutil y efectivo entramado: el de la
intrasubjetividad y el de la interltrans-subjetividad, generandose asi una
nueva comprension metapsicologica sobre la constitucion del sujeto del
inconsciente en la intersubjetividad, apuntalado inicialmente sobre el
sujeto del grupo, primero en constituirse. A nadie se le escapa, segura-
mente, que este hecho reviste un sinnumero de consecuencias en todos
los niveles de analisis: tanto en la dimension metapsicologica, como en
la clinica, la tecnica, la psicopatologica, la epistemologica y aun la etica.
Muchas son entonces las lineas que desean'a poder debatir con el
doctor Kaes, en cada una, y en todas, esas dimensiones de analisis. La
brevedad del presente comentano me lo impide, pero no dudo que en la
semana de actividades que inicia hoy el doctor Rene Kaes con nosotros,
tendremos ocasion de penetrar en muchas de ellas y reflexionar, conjun-
tamente con el, sobre sus alcances, tanto para el propio Psicoanalisis,
como para otras ciencias sociales.
Debere conformarme con seleccionar tan solo una linea, en la pre-
sente oportunidad aunque inevitablemente de modo somero y falto de
los matices aclaratorios necesarios. Seleccionare un problema
epistemologico ya que, como muchos de ustedes saben, ha sido una de
mis preocupaciones esenciales en los ultimos anos: entender la especin-
cidad de la epistemologia del psicoanalisis, como interna a esta discipli-
na y, por extension, que significa producir conocimiento en ciencias
sociales.
He insistido mucho, en diversos libros publicados, que no es posible
hacer una lectura epistemologica en ciencias sociales que no contemple
al unisono, como dos caras de la misma moneda, l o que desde
[Link] se ha dado en llamar el "contexto de justificacion" y el
"contexto de descubrimiento". El segundo, profundamente despreciado
por todos los empirismos y positivismos de la historia, apunta mas a lo
que tradicional pero equivocamente se conoce como "sociologia del
cono~imiento".~~ Estm'amos cerca de la forma en que, desde el analisis
institucional, se ha hablado de "genesis teorica" y "genesis social" de
los conceptos. Pero, y ahi mi m'tica a esa postura, manteniendolas sepa-
radas desde su misma denominacion, sin entenderlas como dos caras de
una misma moneda: el abordaje episteinologico, siempre historico, y
necesitadas entonces de ser estudiadas conjuntamente, tanto en sus
complementariedades, articulaciones, interrelaciones, como en sus dis-
yunciones, sus zonas de tension y distanciacion. O si se quiere, en termi-
nos de [Link]&, analizar los isomorfismos y los homomorfismos de esos
dos espacios epistemologicos heterogeneos, diferenciados pero insepa-
rables, para arrojar una luz epistemologica menos reductora sobre la
produccion de conocimientos.
que este preambulo al parecer tan general y tan poco especifi-
co? Porque, desde mi punto de vista, hay un eje central estructurante en
la diferenciacion que ha mostrado detalladamente el doctor Kaes entre
su pensamiento y el de E. Pichon-Riviere, pese a estar utilizando -tan
solo aparentemente- terminos semejantes (teoria del vinculo, teoria del
sujeto, grupo interno, portavoz, etcetera) pero encuadrados en investiga-
ciones y en marcos teoricos diferentes y a menudo irreductibles entre si.
Concuerdo plenamente con Kaes cuando dice que las investigaciones
respectivas estaban referidas a campos epistt5micos diferentes. Pero no
eran solamente "contextos de justificacion" diferentes, en cuanto a los
cuerpos teoricos a partir de los cuales se investigaba, sino -y esto es lo
esencial a mi entender- "contextos de descubrimiento" diferentes, a partir
de variables socio-historico-cultural-implicacionales diferentes que se-
pararon radicalmente a un investigador europeo y a un investigador lati-
noamericano en los anos sesenta, a partir de realidades y compromi-
sos sociopoliticos totalmente diferentes e irreconciliables.

19 La complejizo, en una lectura personal, al agregarle la dimension subjetiva del produc-

tor, es decir, la discutida categotia del "sujeto de la ciencia". Pero no desarrollare esta linea
ahora. (JP)
Es obvio que lo dicho no constituye una novedad, y el propio K&s
lo indica en forma tangencial en su conferencia de hoy al decir, en rela-
cion a Pichon-Rivikre: "ciertas dimensiones politicas podrian esclarecer
su obra: su interes por la psiquiatria social, por la formacion de adultos,
la didactica, expresan al hombre y el contexto social y politico de esta
region de America Latina".zo Pero desde mi punto de vista este hecho,
una cara de la moneda en torno a la produccion de conocimiento sobre
los procesos grupales, se constituye en explicacion esencial de la otra
cara de la moneda.
Siempre producimos conocimiento, o intentamos hacerlo, a partir de
una lucha contra quienes representan lo que queremos superar, trascen-
der, subvertir. Lo sepamos o no, como investigadores siempre creamos
un interlocutor imaginario a quien dirigimos lo que escribimos.
eran los "enemigos teoricos" de Pichon-Rivikre en ese momento, como
lo eran tambien para toda una generacion, en mi caso como alumno de
entonces, formado precisamente como psicoanalista con muchos de aque-
llos que subvertian, por razones ideologicas y no teoricas, el orden psi-
coanalitico tradicional al romper con la Asociacion Psicoanalitica Ar-
gentina, y con ello con los valores de la International Psychoanalytical
Association?
Lo que era primordial, por encima de todos los demas valores, en una
situaci6n politico-social efervescente que se sentia en America latina
como pre-revolucionaria, era el cuestionar permanentemente cual era la
responsabilidad historico-social del profesional, del trabajador "Psi" en
nuestro caso. Tal vez no resulte facil entenderlo para aquellos que no
han tenido que vivir ese tipo de polarizacion extrema a que a veces nos
somete la Historia. Pero en situaciones limites, a nivel politico, s610 se
puede tomar partido para no sentirse internamente como traidor a sus
propias ideas, para reafirmarse grupalmente en la mirada de los otros y
para poder ser. En esos momentos la dimension ideologica-politica se
convierte en esencial por mas que sepamos, especialmente por los traba-
jos de [Link]& sobre el tema, la funcion regularizadora que asume la
ideologia, preservadora de una unidad imaginaria de lo grupal, ante el
horror que produce la falta. KaEs nos ha mostrado tambien, en sus li-
bros, que el Terror de Estado busca desarticular los procesos de pensa-
miento. El terror -nos dice- no puede ser reprimido ni proyectado ni

20 La traduccion de las citas de Kaes son de mi responsabilidad. (JP)


ligado a representaciones de cosas y de palabras. Pero pensamos que en
situaciones amenazantes extremas (guerra, persecuciones politicas, reli-
giosas, etnicas, reclusion en campos de concentracion, tortura, ocupa-
cion militar extranjera, etcetera) el terror pude llegar a ser controlado,
mantenido a raya, en funcion de la creacion de un "nosotros" ideologi-
co, una grupalidad imaginaria, en la que estamos uIiidos y somos todos
Uno, desapareciendo las diferencias. Esta grupalidad nos protege por el
apuntalamiento compartido de los narcisismos amenazados. A traves del
grupo ideologico se supera la individualidad y se acepta aun la idea de
la propia muerte ya que podemos seguir viviendo en los otros, en los
que siguen luchando por la "causa". Y en ese caso nos sentimos un nece-
sario y valioso eslabon de un conjunto que nos trasciende y da sentido a
la vida y a la propia muerte que, frente al absurdo y a la sinrazon, puede
cobrar significacion en un orden simbolico.
Y en aquella decada se estaba con la revolucion o contra ella, con la
dictadura militar o contra ella, sin lugar para los terminos medios, aun
poniendo a riesgo la propia estabilidad, material y psiquica, la seguri-
dad o la misma vida. Polaridad con tintes maniqueistas, sin duda, entre
"buenos" y "malos" 00s western de nuestra infancia) pero que daba sen-
tido a la vida, a la lucha, al trabajo, aun al profesional e intelectual, que
solo podian ser leidos desde esa polaridad.
En ese contexto social, de emergencia historica de un tercer freudo-
marxismo militante, eran bienvenidas y esperadas todas las lecturas fron-
terizas, interdisciplinarias, que buscaban articular las dimensiones psi-
quicas y las sociales: en especial, el inarxismo y el psicoanalisis. No
corresponde analizar aqui las opciones politicas de Pichon y su concep-
cion de militancia y cambio social, pero se propuso manifiestamente
transitar desde el Psicoanalisis hacia la Psicologia Social, entendiendo a
esta como una forma de cambiar la sociedad, amparada por un marxis-
mo (Materialismo Historico, que en ese momento era entendido como la
"ciencia de la historia") que, en todos los niveles (politico y social, pero
tambien teorico) significaba una legalidad indiscutible y l a definitiva
esperanza de cambio social revolucionario.
pasaba en Francia mientras tanto? El doctor Rene K&s lo mues-
tra claramente en su conferencia. Cito:
Habia que romper con la psicologia social para hacer entrar, en forma im-
perativa, el grupo en el campo del psicoanalisis,porque en Francia, aprin-
cipio de los anos sesenta, las aproximaciones fronterizas eran particular-
mente fustigadas en ese dominio y sospechosas de derivaciones
exirapsicoanaiiticas.

Recordemos a Foucault cuando dice en Las palabra y las cosas:


hacer para que el hombre piense lo que no piensa? como acer-
carse a todo el horizonte silencioso de lo que se da en la extension are-
nosa de lo no pensado?"
era entonces lo que se podia pensar en Francia, psi-
coanaliticamente, en ese momento? Todo lo que no revistiera visos de
"conocimiento fronterizo", que fuera esencial y rigurosamente psicoa-
nalitico, bajo pena de ser mal visto por el contexto, por los referentes
sutiles de que constituye investigar en cada momento, historicamente
determinado, y dependiente de la estricta mirada de la "institucion
psicoanalitica" en su sentido mas amplio, que nos atraviesa a todos los
habitantes de ese extrano mundo "Psi". Nuevamente, entonces, la nece-
sidad del referente grupa1 e institucional: ser sujeto en el grupo, para
existir. En Argentina en cambio, la mirada reprobatoria era otra: la de
toda una sociedad anhelante de cambios estructurales socio-politico-
economico-culturales, y todo aquel que solamente (subrayado este sola-
mente) pensara desde el psicoanalisis kleiniano (unico referente psicoa-
nalitico posible, en la epoca), a partir de una fantasmatica muy especial
que escindia definitivamente el mundo interno de la realidad socio-his-
torico-politica que nos tocaba vivir, a partir de una lectura instintivista
biologista (y no pulsional, como parece indicarlo KaEs en su conferen-
cia), en la que se perdia la especificidad del registro de lo psiquico en su
insercion social, no dejaba de ser indirectamente un traidor a la causa
revolucionaria.
Para terminar traere un solo ejemplo muy claro de como en Francia
tambien se dieron fuertes reduccionismos teoricos a partir de causas que
remitirian claramente al contexto de descubrimiento y no al de justifica-
cion de los conceptos. Recordemos tan solo como R. Laforgue, funda-
dor del Organo oficial de la Sociedad Psicoanalitica de Paris, la Revue
Francaise de Psyclzanalyse rechazo vehementemente a que se pusiera el
nombre de Freud en ella, todavia en vida del maestro vienes. Se daba
entonces la paradoja que se podia validar -en la linea abierta por una
famosa obra de R. Dalbiez- el "metodo psicoanalitico", sin aceptar lo
que se consideraban eran las "doctrinas" de Freud, negadas o renegadas
en su valor de Teoria Psicoanalitica constitutiva de la practica psicoa-
nalitica. entender ese hecho y otro muy vecino, el que no haya
habido sino hasta hace pocos anos una edicion completa de la obras de
Freud traducidas al frances, cuando en espanol las tenemos desde la
decada de los veintes? El doctor Ka& nos dara su opinion a continua-
cion, pero me pregunto si no sera posible explicarlo a partir de la fuerte
rivalidad francesa con toda la cultura germana, basada en hechos
geopoliticos: la enemistad historica entre Francia y Alemania y los rios
de sangre derramados entes esas dos naciones en innumerables guerras a
traves de los siglos? ,
Doctor Rene Kaes, quisiera preguntarle entonces: pensar
epistemologicamente la produccion de conocimientos, el contexto de
justificacion de los conceptos, si no meditamos profundamente, al uni-
sono, sobre sus complejas articulaciones -en forma de comple-
mentariedad y disyunciones, de isomorfirmos y de homomoriismos- con
el contexto de descubrimiento de los mismos? importancia le da-
ria usted, por ejemplo, a la linea de ese brillante sociologo frances E.
Morin, en sus intentos generados a traves de decadas de su produccion,
de reflexionar epistemologicamente, a partir de una "epistemologia de
la complejidad? Esta supone, precisamente, romper con las ilusiones
disciplinanas, trabajar a partir de lo que por mi parte he denominado "el
estallido de las miradas disciplinarias". No se trata, claro esta, de retor-
nar a peligrosos eclecticismos o de perder el rigor conceptual de la in-
vestigacion, sino de no olvidar que no podemos nunca, en una episte-
mologia de la complejidad, dejar de lado la contradiccion, los margenes
de incertidumbre, los agujeros de nuestro pensamiento, y el hecho evi-
dente que no hay realidad social -por tanto humana- que pueda com-
prenderse tan solo de manera disciplinaria y unidimensional.
Muchas gracias.
Breve contestacion del doctor Rene Ka& a los comentaristas*

Les agradezco mucho su generosidad, estoy verdaderamente muy con-


movido por el nivel y la calidad de las preguntas que se han suscitado
por la conferencia y, mas alla de la conferencia, por todo el trabajo que
la precedio. Por eso me gustaria en primer lugar agradecer personalmen-
te a cada una de las personas que intervinieron, pero tambien a todos
ustedes como conjunto, porque creo que constituyen una comunidad de
interrogacion.
Solamente me podre limitar a algunas respuestas parciales. Doctora
Baz, me emociono mucho lo que usted dijo de la ruptura epistemologica
y su caracter doloroso. Quiero decir que hace poco hice un homenaje
especial a Pichon Riviere en una revista especializada francesa y a toda
la avanzada teorica y practica que el aporto a nuestras investigaciones.
La cuestion a la que quiero llegar, que se junta con los comentarios de
nuestros otros dos colegas, es la siguiente. El avance en una disciplina
se da por b r i c ~ l a j eProcedemos
.~~ solicitando prestamos a otras discipli-
nas, este ha sido el caso tanto de Lacan como de Freud, y despues natu-
ralizamos de cierta forma estos prestamos en nuestro propio campo. Pro-
cedemos tambien por investigacion ligada a la necesidad interna del
descubrimiento, y por En tambien trabajamos por efectos de la necesi-
dad del contexto de descubrimiento, tal como lo mostro Jose Pemes.
Creo que todas las preguntas de los comentaristas convocan estas tres
dimensiones de la investigacion. Para Pichon, tal vez, la interrupcion de
su actividad torno dificil que alcanzara a producir un campo teorico
coherente. Estoy en la misma linea de incertidumbre que el cuando se
plantea el problema de orientar su investigacion mas bien en un sentido
que se articule a la utilidad social o a la coherencia teorica. Yo no se
como se podria decidir, ya que se trata mas bien de vivir esta pregunta.

* Las palabras pronunciadas por el doctor Kaes, agradeciendo a los comenta~istasy dando
cierre a la conferencia, no fueron corregidas por su autor. Las mismas tuvieron que ser muy
breves, lamentablemente, ya que habian excedido todos los limites de tiempo previstos para
dicho evento. (Traduccion de Jose Perres.)
21 Kaes utiliza el termino popular de "bricolage", que ha recibido un uso corriente en

Espana traducido como "bricolaje". Se refiere al placer que experimenta una persona comun
en el trabajo manual muy diversificado y creativo, vinculado fundamentalmente a los arreglos
caseros o a la construccion o armado de aitefactos sencillos (tipo muebles, aeromodelismo,
tapicena, etcetera).
Retornare esta m i m a pregunta a partir del sujeto social. En el con-
texto social frances, lo que nos era mas necesario hacer, y lo que era
posible hacer, era de intirntar una articulacion entre el sujeto del incons-
ciente y el sujeto del g~[Link] la diferencia entre el sujeto del
grupo y el sujeto social. Pienso que tal vez en Francia no seamos quie-
nes estan mejor situadcis para continuar la articulacion entre el sujeto
del grupo y el sujeto social. Por otra parte, pienso que no podemos cada
uno de nosotros, dentro de su propio universo de pensamiento, intentar
hacer una especie de agrupamiento de todos los puntos de vista, de to-
das las dimensiones. La experiencia psicoanalitica del grupo, como la
de la cura, nos confronta a esa experiencia fundamental: uno que falta,
uno que falta es tambien una dimension que falta, y creo que debemos
asumir profundamente esa falta para pensar, esa dimension inaccesible
y por ahi podremos quiza reconocer que otro sea quien pueda sostener el
discurso que nos falta.
Desde ese punto de vista pienso que la interdisciplinariedad es un
trabajo de grupo, y para dar una referencia al respecto en el debate entre
Freud y Jung, creo que Freud siempre privilegio el analisis por encima
de la sintesis; siempre prefirio el escalpelo a la costura. El problema con
el que nos enfrentamos, y esta es una manera de contestarle a Jose Perres
sobre Laforgue: por supuesto que hay enemigos teoricos, por supuesto
que hay exclusiones racistas al interior del Psicoanalisis, pero hay sobre
todo un riesgo de hacer un psicoanalisis sin la problematica del incons-
ciente. Y pienso que Francia estuvo durante un tiempo trabajada, corroi-
da, por la posibilidad de que el psicoanalisis pudiera funcionar sin el
inconsciente. En ese sentido considero que el aporte esencial de Lacan
en el movimiento frances fue justamente recordar que no se puede hacer
ningun psicoanalisis sin el inconsciente. Nuestra tarea en Francia, y us-
tedes son los que me hacen tenerlo mas claro, consiste precisamente en
pensar la cuestion del grupo y la cuestion del sujeto del grupo poniendo
en el centro de esa investigacion la hipotesis del inconsciente con todos
sus efectos de sorpresa y de subversion. Creo que no estoy muy bien
situado para hacer esta articulacion entre el sujeto del grupo y el sujeto
del inconsciente: siempre hay uno que falta y eso es lo que hace, creo,
que sigamos pensando.
Muchas gracias.

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