PERSPECTIVAS
PERSPECTIVES
Websurveys en tiempos de la COVID-19
Web surveys in the time of COVID-19
Websurveys nos tempos de COVID-19
Raquel Brandini De Boni 1
doi: 10.1590/0102-311X00155820
Vivir e investigar en tiempos de la COVID-19 se puede asemejar a la fase inicial de la relación amorosa 1 Instituto de Comunicação
e Informação Científica
de Florentino Ariza y Fermina Daza, en el clásico El Amor en los Tempos del Cólera 1: estamos utilizando
e Tecnológica em Saúde,
más que nunca la correspondencia. Por correspondencia, entiéndase específicamente el uso del e-mail Fundação Oswaldo Cruz,
y de las websurveys. Entre los diversos tipos de estudio que se pueden realizar utilizando Internet -el Rio de Janeiro, Brasil.
libro Internet Research Methods 2 presenta una revisión didáctica para quienes se están iniciando, así
Correspondencia
como varios ejemplos interesantes para los que cuentan con más experiencia-, aquí se discuten sola- R. B. De Boni
mente las websurveys, también comúnmente denominadas web-based surveys, e-surveys y online surveys. Instituto de Comunicação
Se presentan brevemente algunas de las ventajas que pueden haber influenciado su popularización e Informação Científica
e Tecnológica em Saúde,
durante este período (además de la posibilidad de recabar datos a distancia, una ventaja clara cuando Fundação Oswaldo Cruz.
existe la necesidad de distanciamiento social), así como las implicaciones y cuestiones éticas que se Av. Brasil 4365, Rio de
necesitan considerar durante su planificación e interpretación de resultados. Janeiro, RJ 21040-360,
Brasil.
Websurveys son estrategias utilizadas para la obtención de datos primarios, y se están realizando
raqueldeboni@[Link]
desde los años 1990. Diferentes áreas del conocimiento, incluyendo Ciencias Sociales, Políticas, del
Comportamiento y de la Comunicación, han utilizado y discutido desde entonces las posibles limi-
taciones, así como la necesidad de avances metodológicos 3,4,5. En general, las websurveys se pueden
realizar utilizando registros de direcciones de e-mail (miembros de una categoría profesional o estu-
diantes de una universidad, por ejemplo 6,7), paneles de usuarios de Internet 8,9, o la divulgación del
link de la investigación en websites y redes sociales 10,11. Considerando que cada una de ellas presenta
sus características, nos centramos en las websurveys que incluyen voluntarios reclutados a través de
websites y redes sociales.
Una rápida búsqueda en el PubMed/MEDLINE, utilizando los términos "(‘websurvey’ OR ‘web-
based survey’ OR online survey) AND COVID-19", aproximadamente seis meses después del diagnós-
tico del primer caso de COVID-19 en China, encuentra 146 artículos publicados. Ni por asomo este
número representa el número total de websurveys que están siendo realizadas globalmente, pero deja
clara la primera gran ventaja del método: la rapidez entre la planificación y la publicación de resulta-
dos. Se debe resaltar que no se están considerando resultados de informes, investigaciones de opinión
o cualquier otro de esta índole. Solamente artículos publicados en revistas científicas, que los selec-
cionan a través de la evaluación por pares, en el área de la salud y en una única base bibliográfica. La
velocidad en la obtención y divulgación de información es particularmente importante en situaciones
de crisis. Un entendimiento mínimo sobre percepción, creencias, conocimiento, comportamientos y
Este es un artículo publicado en acceso abierto (Open Access), bajo licen-
cia de Creative Commons Attribution, que permite el uso, distribución y
reproducción en cualquier medio, sin restricciones, siempre que el trabajo
original sea correctamente citado. Cad. Saúde Pública 2020; 36(7):e00155820
2 De Boni RB
problemas de salud (física y mental) puede guiar nuevos estudios e intervenciones, cuando no existen
otros datos disponibles. Sumado a la velocidad, son notables los números de individuos incluidos
(millares o decenas de millares de voluntarios pueden ser entrevistados en períodos tan cortos como
15 días), así como el alcance geográfico y la posibilidad de atravesar fronteras de forma prácticamente
inmediata. Websurveys de alcance nacional e incluso las que incluyen varios países pueden generar
resultados en pocas semanas, especialmente cuando el reclutamiento se realiza utilizando redes socia-
les (como Facebook, Instagram, Twitter y WhatsApp, por ejemplo).
Velocidad, grandes números y gran amplitud, sin embargo, no garantizan la validez externa
(representatividad o generalización de los resultados), que solamente se alcanza con la utilización de
métodos probabilísticos de muestreo o censos. Esta limitación se describe desde las primeras web-
surveys y diferentes grupos/instituciones buscan desarrollar métodos de reclutamiento, muestreo y
análisis para superarla. Algunos aspectos que hacen la tarea más ardua son: (1) la cobertura de Internet
(por ejemplo, la TIC Domicilios 2019 12 apunta que aproximadamente un 74% de los brasileños utilizan
Internet, pese a que la proporción es de un 57%, cuando se consideran las clases socioeconómicas D y
E); (2) ausencia de un registro único de usuarios de Internet; (3) la cuantificación de la no-respuesta;
(4) el sesgo de selección; y (5) la posibilidad de que un único usuario de Internet responda múlti-
ples veces el cuestionario de la investigación. Para ser más breve: cuando colocamos en un website/
incluimos un banner con un link de investigación dentro de una red social, no hay forma de asegurar
el número exacto de usuarios que se alcanzaron, tampoco sus características. Incluso utilizando
métodos de medición del tráfico en web pages o el alcance estimado por las redes sociales, tenemos
tan solo aproximaciones que pueden no reflejar la realidad. Por ejemplo, cuando una determinada IP
(Internet Protocol) accede a una página varias veces, es posible que un mismo usuario esté volviendo o
que el acceso haya sido realizado por otra persona que utiliza el mismo ordenador. Tanto el número,
como las características de estos usuarios, definirían la población de la que obtuvimos una muestra,
y en relación a la cual desearíamos hacer inferencias. Asimismo, estas son variables fundamentales
para el cálculo de las probabilidades de inclusión, y de la proporción y evaluación de no-respuesta
(o sea, la información necesaria para responder si los usuarios que no participaron son semejantes a
los que participaron). En seguida, tenemos la cuestión de la autoselección, es decir, las características
de los voluntarios que participan en el estudio pueden estar relacionados con los resultados (sobre-
estimando o subestimando prevalencias y medidas de asociación). Cuando conocemos previamente
las asociaciones, conseguimos mínimamente discutir en qué dirección nos estaríamos confundiendo.
Por ejemplo, en una muestra compuesta principalmente por mujeres, esperamos que la prevalencia
de depresión sea superior a la de la población general (puesto que la depresión es más frecuente entre
mujeres). No obstante, es necesario recordar que existen variables que no conseguimos medir, y que
pueden alterar los resultados de forma que no las podamos identificar. Finalmente, tenemos la posi-
bilidad de que un participante responda más de una vez al cuestionario. En investigaciones anónimas
(cuando no se recoge ninguna forma de identificación del participante) es prácticamente imposible
garantizar que un participante respondió una única vez. En la tentativa de aumentar la transparencia,
posibilidad de interpretación de los resultados y reproductibilidad de websurveys, en 2004 se publicó
un guideline, el The Checklist for Reporting Results of Internet E-Surveys (CHERRIES) 13. A pesar de que
no se utilice ampliamente, y la sugerencia para evitar duplicidad (bloqueo de la IP) no sea aceptada
universalmente 2, todas estas consideraciones se encuentran bien descritas y pueden ayudar a la
comunidad científica a aumentar la calidad e interpretación de los estudios.
Otras dos ventajas de las websurveys también pueden haber sido responsables de su popularidad
durante la pandemia: coste y facilidad de implementación. Sobre el coste, a modo de ejemplo, dos
economistas australianos compararon el coste de una websurvey y el de una encuesta postal (una estra-
tegia con innumerables limitaciones, pero de bajo coste) entre individuos que visitaron la mayor isla
de arena del mundo, la Isla Fraser (Queensland, Australia). Considerando que los autores compraron
un software para la programación del cuestionario online, y excluyendo el coste de su propio tiempo
de trabajo, cada cuestionario válido de la websurvey costó USD 1,94, mientras que los cuestionarios
válidos de la encuesta postal costaron cada uno USD 8,13 14. En relación con la implementación, con
el gran número, variedad y flexibilidad de softwares y servidores disponibles para programación y
almacenamiento de los cuestionarios online, las dificultades iniciales de implementación fueron supe-
radas. Incluso alguien sin ningún conocimiento de lenguaje de programación puede colocar en línea
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WEBSURVEYS Y COVID-19 3
una encuesta simple. Esta última ventaja, además, deja atrás la necesidad de planificar una estrategia
adicional para la entrada de datos (una decisión fundamental en la planificación de estudios off-line).
El mejor y más bien programado software, además del servidor más seguro, no garantizan encues-
tas consistentes y medidas precisas. La construcción y validación de cuestionarios, especialmente
aquellos que evalúan aspectos subjetivos y se autocumplimentan, llevan implícito un proceso comple-
jo que suele demandar un estudio (o varios) en sí mismos (esos estudios también pueden ser realizados
online, a propósito 15). En este sentido, la utilización de cuestionarios validados previamente, cuando
están disponibles, es una excelente decisión cuando se busca celeridad. Incluso así, la versión online
necesita ser probada antes del comienzo del estudio (habitualmente se realizan pequeñas evaluaciones
piloto), tanto para evaluar la comprensibilidad y facilidad de respuesta, como para evaluar los aspectos
de programación y bancos de datos generados. Incluso con estos cuidados, Zhang et al. 16 mostraron
que las mismas escalas de evaluación psicológica, cuyas respuestas se obtuvieron en entrevistas face-
a-face (utilizando CASI- Computer Assisted Self-Interview), telefónicas y online, presentan diferentes
sesgos de aceptabilidad social (de acuerdo con la sensibilidad y aceptabilidad del tema en estudio).
Así, las websurveys, como cualquier otro método de investigación, presenta limitaciones relacio-
nadas con el método -y sus resultados necesitan ser interpretados teniéndolas en consideración-.
Incluso, de la misma forma que en otros métodos, en las websurveys también es fundamental que sean
definidos claramente los objetivos generales y específicos, las hipótesis que deben ser probadas y los
análisis estadísticos que se deben realizar a priori. Finalmente, es necesario que los aspectos éticos
previstos para las investigaciones, implicando seres humanos, sean rigurosamente respetados, y que
los nuevos desafíos éticos sean ampliamente discutidos y evaluados 17. Dos ejemplos son las precau-
ciones referentes al anonimato y seguridad de los datos. Es importante que los investigadores, al usar
softwares comerciales, evalúen si la IP (u otros datos que puedan identificar a los participantes como
el CP -Código Postal-, dirección postal y e-mail) es recogido y/o almacenado junto a información
proporcionada por los usuarios, y de qué forma esa información se comunica a los participantes y es
protegida. Asimismo, los servidores necesitan ser confiables y seguros para que los datos no los obten-
gan o modifiquen terceros. Existen también discusiones sobre la forma y tamaño del formulario de
consentimiento libre e informado (TCLE por sus siglas en portugués), debido a que uno de los poten-
ciales problemas es que el TCLE sea entendido solo como disclaimer, de la misma forma que vemos
en muchos websites y apps (sea por su letra pequeña, posición en la página o extensión, siendo que, en lo
que respecta a la última, los textos cortos pueden no contener toda la información necesaria, mientras
que los textos demasiado largos pueden potencialmente hacer que el usuario no los lea atentamente).
Ninguno de estos temas constituye una novedad en el área. La literatura científica presenta dife-
rentes sugerencias/soluciones y los desafíos para lidiar con cada uno de los aspectos citados, así como
tantos otros que no lo fueron, pero que son igualmente relevantes. Asimismo, garantizar la integridad
de la Ciencia en momentos tan complejos como los que estamos viviendo y, al mismo tiempo, generar
información que pueda ser útil para la salud de todos de forma ágil, no es una tarea simple. Difícil-
mente websurveys exitosas las puede realizar un único investigador y, muchas veces, más de un grupo
de investigación necesita implicarse en el proceso. Nuestra capacidad de conexión, trabajo en equipo/
redes y colaboración, son fundamentales en ese sentido y continuarán siendo, si lo que queremos es
generar soluciones creativas para un futuro próximo. Específicamente, en el área de comportamiento
y salud mental, parte de esas soluciones solamente serán posibles al conciliar nuestra capacidad téc-
nica con la tecnología y buenas estrategias de comunicación 18. Construir y reforzar estos puentes en
pro del bien común puede ser una herencia positiva de esta crisis sin precedentes.
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4 De Boni RB
Información adicional
ORCID: Raquel Brandini De Boni (0000-0002-
2455-5997).
Referencias
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Recibido el 06/Jun/2020
Aprobado el 11/Jun/2020
Cad. Saúde Pública 2020; 36(7):e00155820