Audiencia Provincial de Granada, Sección 3ª, Sentencia de 29
Ene. 2010, rec. 605/2009
Ponente: Jiménez Burkhardt, José María.
Nº de Sentencia: 28/2010
Nº de Recurso: 605/2009
Jurisdicción: CIVIL
LA LEY 18274/2010
ENRIQUECIMIENTO INJUSTO. Por ocupación por parte del demandado, de un
local del actor, tras dictarse sentencia de desahucio. Se estima parcialmente.
De la cantidad que reclama el actor ha de descontarse la fianza recibida por
éste al inicio del arriendo, así como algunas cantidades recibidas. El actor no
acredita que pudiera haber obtenido una renta superior a la mantenida en el
arriendo, durante el período en que el demandado continuó ocupando el local.
COSA JUZGADA. Material. Necesidad de concurrencia de perfecta identidad
subjetiva, objetiva y causal para su concurrencia. Inexistencia en el supuesto de
autos. La acción de enriquecimiento injusto y la acción de daños y perjuicios
tienen distinto fundamento y razón de ser. El planteamiento de la primera
acción no impide el de la segunda.
La AP Granada estima parcialmente el recurso de apelación y revoca
parcialmente la sentencia de instancia que estima una acción de
enriquecimiento injusto por ocupación por el demandado de un local
del actor.
Texto
En la Ciudad de Granada, a veintinueve de enero de dos mil diez
AUDIENCIA PROVINCIAL DE GRANADA
SECCIÓN TERCERA
ROLLO Nº 605/09 - AUTOS Nº 695/08
JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA Nº SIETE DE GRANADA
ASUNTO: [Link]
PONENTE SR. JOSÉ Mª JIMÉNEZ BURKHARDT.
S E N T E N C I A N º 28
ILTMOS. SRES.
PRESIDENTE
D. JOSÉ REQUENA PAREDES
MAGISTRADOS
D. JOSÉ Mª JIMÉNEZ BURKHARDT
D. ENRIQUE PINAZO TOBES
La Sección Tercera de esta Audiencia Provincial constituida con los Iltmos. Sres.
al margen relacionados ha visto en grado de apelación -rollo nº 605/09 - los autos
de P. Ordinario nº 695/08, del Juzgado de Primera Instancia nº Siete de Granada,
seguidos en virtud de demanda de D. Braulio contra D. Eulogio ..
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Que, por el mencionado Juzgado se dictó resolución en fecha cinco
de junio de dos mil nueve , cuya parte dispositiva es del tenor literal siguiente:
"Que estimando íntegramente el suplico de la demanda presentada por el
Procurador ANTONIO JESÚS PASCUAL LEÓN, actuando en nombre y
representación de Braulio , contra Eulogio , representado por el Procurador MARÍA
FIDEL CASTILLO FUNES, debo condenar y condeno al referido demadnado a que
pague a la parte demandante la suma de 12.635,88 euros, así como a que
satisfaga las costas de este procedimiento ".
SEGUNDO.- Que contra dicha resolución se interpuso recurso de apelación por la
parte demandada, al que se opuso la parte contraria; una vez elevadas las
actuaciones a este Tribunal se siguió el trámite prescrito y se señaló día para la
votación y fallo, con arreglo al orden establecido para estas apelaciones.
TERCERO.- Que, por este Tribunal se han observado las formalidades legales en
ésta alzada.
Siendo Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado D. JOSÉ Mª JIMÉNEZ BURKHARDT.
No se aceptan los fundamentos jurídicos de la sentencia apelada, en cuanto se
opongan a los que seguidamente se consignan.
FUNDAMENTOS JURIDICOS
PRIMERO. Rechazada someramente por el Sr. Juez de Instancia, en la audiencia
previa, la excepción de cosa juzgada opuesta por la representación del
demandado y respecto de la que se hace caso omiso en la sentencia de instancia,
se vuelve a reiterar en ésta alzada en cuanto que tal invocación se hacía, y se
hace, en lo referente a la diferencia entre los 192'32 € mensuales fijados
contractualmente y los 575 € que se pretenden cobrar por el actor por no haber
podido alquilar el local, excepción que, según dice, es oponible porque en un
procedimiento anterior se acumuló, a la acción de desahucio, la de indemnización
de daños y perjuicios basada en no haber podido el arrendador- actor alquilar el
local ante su falta de entrega por el arrendatario, una vez finalizado el contrato el
31-12- 2005.
De sobra es conocido que la excepción de cosa jugada material, ex Art 222 LEC,
requiere para su existencia la identidad de los dos procesos relacionados en
cuanto a los sujetos, a las cosas en litigio y a la causa de pedir, de suerte que
para su estimación es necesario que entre el pleito pendiente y el después
promovido exista perfecta identidad subjetiva, objetiva y causal, siendo ineficaz
su defensa cuando las cosas litigiosas sean diversas o distintos los fundamentos
de la pretensión, entendiendo por tales los hechos y su calificación jurídica.
Pretendiéndose aquí que una acción de indemnización de daños y perjuicios,
hecha valer al amparo del Art 1.106 CC , por lucro cesante, se identifique con la
que se hacer valer en éste procedimiento, cual es la de enriquecimiento
injusto o sin causa, de creación jurisprudencial y con encaje en el Art 1887 CC .
Pero es el fundamento y razón de ser de ambas acciones lo que implica su
dispersión como acciones distintas que son, basadas en fundamentos jurídicos
distintos y que, por ende, el planteamiento de la primera no impide el de la
segunda, pues la acción de resarcimiento abarca todo el menoscabo económico
sufrido por el acreedor, consistente en la diferencia que existe entre la actual
situación del patrimonio que recibió el agravio y la que tendría de no haberse
realizado el hecho dañoso, bien por la disminución efectiva del activo, bien por la
ganancia perdida o frustrada, teniendo por finalidad el resarcimiento volver el
patrimonio afectado a la disposición en que se encontraría de no haber mediado
el incumplimiento, pero deteniéndose aquí, al quedar satisfecha la acción con la
indemnidad del perjudicado, en tanto que la acción de enriquecimiento exige
para su existencia que al empobrecimiento del acreedor actor le siga un
correlativo enriquecimiento, sin causa que lo justifique, del demandado; siendo
así que es en éste procedimiento, y no en el anterior, donde la acción entablada
se adecua a las circunstancias del caso, al pretenderse una indemnización por el
uso de cosa ajena, en cuanto se pretende que el arrendatario demandado quede
obligado a indemnizar al actor por la privación del su local de negocio desde la
fecha en que debió ser desalojado, y no lo fue.
SEGUNDO. Planteada por el actor la acción de enriquecimiento injusto, en
vista de la ocupación del local por el demandado después de la sentencia que
declaró el desahucio, estimando que el plazo de ocupación ilícita fue desde el 1
de enero de 2.006 al 31 de octubre de 2.007, pretendiendo obtener por ese
periodo de tiempo una cantidad que resulta, no de multiplicarlo por las
mensualidades acordadas en concepto de renta en el contrato de 1 de julio de
1997 (192'32 € mensuales), sino de lo que por estimación pericial pudo obtener
por tal concepto, una vez expedito el local a su debido tiempo, mediante su
nuevo arrendamiento con el consiguiente incremento de las mensualidades de
renta, que era notablemente baja en aquel contrato, considerando, en definitiva,
que el enriquecimiento del demandado y consiguiente empobrecimiento por su
parte se ha de estimar en la suma de 12.635'88 €, una vez compensada la suma
de 192'32 € que le fue entregada en concepto de fianza y no devuelta.
Nos hallamos, al contestar a la demanda, con un allanamiento parcial del
demandado que reconoce la ocupación durante el periodo de tiempo reseñado,
estando dispuesto a pagar al actor la suma de 4.231'04 €, pero descontando una
serie de cantidades. Esa postura del demandado no se refleja en la sentencia
apelada, estimando totalmente la demanda al considerar que, efectivamente, el
enriquecimiento del demandado y correlativo empobrecimiento del actor fue en
aquella cantidad, lo que no es de recibo, pues con independencia de lo que por
enriquecimiento injusto estime el actor, como quiera que también lo hay en el
caso en que, teniendo el arrendatario el deber de seguir pagando la renta
mientras no se consume el desahucio, no las pague, se habría de discernir, tal y
como esta planteada la demanda y la contestación, si partiendo de la suma
reconocida como debida, hay que descontar los conceptos alegados por el
demandado, para depuse determinar si cabe dentro del concepto del
enriquecimiento injusto lo que considera el actor.
A la suma de 4.231'04 € se le ha de descontar la correspondiente a la fianza del
contrato de 1997 (192'32 €), conforme a su cláusula tercera, que el actor
reconoce no devolvió, así como 745'25 € correspondiente a la fianza (dos
mensualidades de renta) recibida por el arrendador en el contrato de
arrendamiento de 1995, del que trajo causa el posteriormente resuelto, cuya
devolución tampoco consta; no pudiendo deducirse los 582'75 € que el
demandado dice se le han "condonado" por el hecho de haberlos devueltos el
actor, que lo hizo, no en tal concepto, sino por considerar que no podía recibirlas
en concepto de renta por un contrato de arrendamiento ya resuelto. Si se han de
descontar las sumas de 194'25 € y de 388'50 € que constan remitidas al actor
por giro postal, para el pago de rentas, y no devueltas, siendo éstas dos
cantidades distintas de las que fueron objeto de devolución. Resultando, en
definitiva, que la cantidad debida por el demandado en concepto de rentas
impagadas y comprendidas dentro del periodo reseñado asciende a la suma de
2.710'72 €.
TERCERO. Ninguna otra cantidad le puede ser reconocida al actor por
enriquecimiento injusto del demandado a su costa, con su correlativo
empobrecimiento, pues configurándose éste como la adquisición de una ventaja
patrimonial por el demandado y un correlativo empobrecimiento del actor que
sea consecuencia de aquella ventaja y la falta de causa justificativa del
enriquecimiento, sin perjuicio de reconocerse la justicia de la elevación de la
renta conforme al informe pericial, ello no obsta para que de modo simplista haya
de concluirse que el actor pudo ingresar en su patrimonio, y no lo hizo, una suma
superior a la que por rentas le debía el demandado, dejando de obtenerla por la
falta de desocupación del local, al no haber prueba alguna acreditativa del
supuesto empobrecimiento, que hubiere requerido la plena constancia, y no la
simple expectativa, de que el local pudo arrendarse y no se hizo al estar ocupado
por el arrendatario, cuando la única prueba contraria a esa situación del actor, no
impugnada, la aporta el demandado mediante reportaje fotográfico acreditativo
de su falta de arrendamiento en fecha inmediatamente posterior a la entrega de
las llaves, que evidencia el hecho de que, aun cuando el local se hubiere
desalojado, ninguna rentabilidad le hubiere reportado al actor, con la
consiguiente ausencia de la pretendida situación de empobrecimiento que, de
admitirse, resultaría, esta vez sí, injustamente enriquecido el actor a costa del
demandado.
CUARTO. Dado el sentir de ésta resolución, no procede hacer pronunciamiento
sobre costas en ninguna de las instancias (artículos 394 y 398 LEC).
VISTOS los artículos citados y demás de aplicación.
FALLO
Estimando parcialmente el recurso de apelación formulado por la representación
de D. Eulogio , se revoca la sentencia apelada y, en su lugar, estimando
parcialmente la demanda, se condena a éste a que indemnice al actor D. Braulio
en la suma de 2.710'72 €; sin hacerse pronunciamiento sobre costas en ninguna
de las instancias.
Así por ésta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos,
mandamos y firmamos.