Audiencia Provincial de Valencia, Sección 8ª, Sentencia de 15
Feb. 2008, rec. 425/2007
Ponente: Ortega Mifsud, María Fe.
Nº de Sentencia: 88/2008
Nº de Recurso: 425/2007
Jurisdicción: CIVIL
LA LEY 38751/2008
ENRIQUECIMIENTO INJUSTO. La actora no acredita que la demandada se
haya apropiado de mas metros de tierra de los vendidos. No aporta la prueba
pericial necesaria para acreditar la extralimitación denunciada. La base jurídica
del enriquecimiento injusto ha de referirse necesariamente al
desplazamiento patrimonial de una parte a otra careciendo de toda causa que
lo pueda amparar y justificar y no cuando media un contrato y eficaz y válido. El
enriquecimiento injusto es compatible con la buena fe del demandado pues
para la aplicación de esta institución no es necesario que exista negligencia,
mala fe, o un acto ilícito.
La AP Valencia desestima el recurso de apelación y confirma la sentencia
de instancia que no aprecia la existencia de enriquecimiento injusto.
Texto
En la ciudad de VALENCIA, a quince de febrero de dos mil ocho
ROLLO 000425/2007
SENTENCIA Nº88
SECCIÓN OCTAVA
Ilustrísimos Señores:
Presidente
D. EUGENIO SÁNCHEZ ALCARAZ
Magistrados/as
D. ENRIQUE EMILIO VIVES REUS
Dª Mª FE ORTEGA MIFSUD
Vistos por la Sección Octava de esta Audiencia Provincial, siendo ponente Ilma
Sra Dª Mª FE ORTEGA MIFSUD, los autos de Juicio Ordinario, promovidos ante el
Juzgado de 1ª Instancia nº 2 de GANDIA , con el nº 000205/2006, por D. Luis
Antonio , D. Guillermo Y Dª Asunción contra TAMHIEXCA S.A. , pendientes ante la
misma en virtud del recurso de apelación interpuesto por D. Luis Antonio ,
Guillermo y Asunción representado por el Procurador [Link] MALLEA
CATALA.
ANTECEDENTES DE HECHO
Primero.- La sentencia apelada, pronunciada por el Sr. Juez de 1ª Instancia nº 2
de GANDIA , en fecha 5 de marzo de 2.007, contiene el siguiente: "FALLO: Por les
raons exposades, i en l'exercici de la potestat que m'atribueix la Constitució
espanyola, he decidit: 1.- Desestimar íntegramente la demanda interposada per
En Luis Antonio , En Guillermo i Na Asunción contra Tamhiexca S.A. 2.-
Condemnar En Luis Antonio , En Guillermo y Na Asunción a pagar les costes
d'aquest procés. Així ho decidisc, pronuncie i signe."
Segundo.- Contra la misma, se interpuso en tiempo y forma recurso de
apelación por D. Luis Antonio , Guillermo y Asunción , que fue admitido en ambos
efectos y remitidos los autos a esta Audiencia, donde se tramitó la alzada,
señalándose para Deliberación y votación el 6 de febrero de 2.008.
Tercero.- Se han observado las prescripciones y formalidades legales.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- Dº Luis Antonio , Dº Guillermo y Dª Asunción presentaron demanda
contra Tamhiexca SA en reclamación de 535.344 euros y en ejercicio de la acción
de enriquecimiento injusto . El fundamento de la pretensión o causa de pedir
radica en que los demandantes son propietarios de una finca rústica en el
termino de Jeresa de 36 hanegadas (finca registral nº NUM000 del registro de la
propiedad nº3 de Gandía) acompañando la correspondiente escritura publica y
además el acta de deslinde realizado en expediente de jurisdicción voluntaria
614/03 del juzgado de primera instancia nº3 de Gandía . La demandada fue
propietaria de dos fincas colindantes y mientras fue propietaria y aprovechando
esa situación de colindancia invadió terrenos propiedad de los actores
procediendo a realizar sin su consentimiento todo tipo de cultivos y vertidos en
propiedad ajena , asimismo la propiedad desplegada por la demandada consistió
en explotar la cantera Gualde existente en los terrenos de la demandante con
grave quebranto patrimonial . De estas actividades tuvieron conocimiento en
2002 , denunciando el hecho ante El Seprona . La Conselleria de Industria y
Comercio comunicó el resultado de la investigación realizada que acredita que la
demandada no cumplió con el proyecto de abandono de labores , extrayendo de
la cantera Gualde cuando tenían necesidad . La Conselleria el 1 de Octubre de
2001 declaro caducada la licencia de explotación de la cantera y a pesar de ello
la demandada extraía material cuando lo necesitaba . Consecuencia de la
invasión denunciada y de la extracción se interpuso interdicto por el despojo y
perturbación demanda que fue desestimada . Entienden los demandantes que
concurren todos los requisitos para apreciar el enriquecimiento injusto
concretada en la obtención de la tierra necesaria para su posterior venta en el
mercado sin entregar precio alguno , el empobrecimiento de los demandantes es
la ganancia dejada de obtener , ya que su derecho era negociar la venta de la
tierra, dado que aunque la cantera estaba inactiva podía activarse en
consecuencia dicen los demandantes que las parcelas catastrales NUM003 y
NUM001 titularidad de los demandantes han sido explotadas por personas ajenas
con el perjuicio económico que se hace constar cifrado en la cantidad reclamada
que se corresponden con los metros cúbicos de extracción de material de la
cantera . La demandada se opuso a la demanda alegando que efectivamente la
demandante es propietaria de la finca registral pero la superficie que tiene su
titulo es inferior a la que consta en el catastro , además la actora no identifica su
propiedad y pretende hacerla coincidir con la parcela catastral NUM001 cuando
esta es mayor que la superficie que consta en el titulo de los demandantes ,
además el acta de deslinde es un acto de jurisdicción voluntaria en el que no
intervino la demandada ni prestó su consentimiento , por ultimo decir que la
demandada no era propietaria de dos parcelas sino de tres , siendo la ultima la
NUM002 de 300 hanegadas referida a la cantera y que en la escritura tiene una
superficie mayor a la que consta en el catastro , siendo una de las tres fincas la
NUM002 comprada a la Caja Rural , quien la había adquirido por adjudicación
judicial en procedimiento seguido contra el señor Luis Antonio padre de los
demandantes , la demandada compro la cantera Gualde y fueron los propios
actores quienes indicaron los lindes de la parcela en presencia del técnico señor
Ignacio . En Diciembre de 2000 se comienzan los trámites para llevar a efecto el
abandono de labores de la cantera aportando en Conselleria el proyecto
incluyendo las parcelas NUM003 y NUM001 . Rechaza el informe aportado de
contrario por entender que los cálculos son incorrectos y no se ha obtenido
beneficio alguno ya que la extracción venia exigida por los trabajos de
restauración , por ultimo los demandantes no prueban los requisitos para que
prospere la acción , no acreditan la existencia de extracción o la que se haya
realizado no se haya empleado de restauración . La sentencia de instancia
desestimó la demanda y contra dicha resolución formula recurso de apelación los
demandantes .
SEGUNDO.- La parte demandante funda su recurso en error en valoración de la
prueba practicada entendiendo que se ha acreditado la propiedad de las parcelas
NUM003 y NUM001 así como los requisitos para la acción ejercitada .Examinadas
las actuaciones la Sala llega a la misma conclusión desestimatoria de la demanda
y con ello del recurso por lo que a continuación se expone . Aún cuando la acción
de enriquecimiento injusto , carece de un tratamiento unitario en el Código
Civil , apareciendo dispersa a través de diversos preceptos, que a la misma se
refieren más o menos, directamente, y autorizan a la doctrina y a la
jurisprudencia a hacer uso de la misma, con distintas denominaciones, es en
realidad una figura de construcción doctrinal y jurisprudencial que esta última
considera como un principio general del derecho determinante de la prohibición
de que alguien pueda enriquecerse en perjuicio de otro, señalándose como sus
requisitos: (S.T.S. 13-11-96)A) La existencia de un Enriquecimiento por parte del
demandado, representado por un aumento de su patrimonio o por una no
disminución del mismo. B) Un correlativo empobrecimiento en el actor,
representado por un daño positivo, o por un lucro frustrado, existiendo una
conexión perfecta del enriquecimiento y empobrecimiento por virtud del traspaso
del patrimonio del actor al del demandado. C) La inexistencia de un precepto
legal que excluya la aplicación de dicho principio al caso concreto (S.T.S. 5-3-91 y
17-2-90), complementándose con la falta de causa que lo justifique, señalando la
S. T. S. de 15-11-90 , que con base en el esquema causalista, la doctrina y la
jurisprudencia acaban insistiendo, y a veces reduciendo la cuestión del
Enriquecimiento injusto a la existencia o no en el caso de una justa causa de
la atribución patrimonial de que se trate, entendiendo por tal, aquella situación
jurídica, que, de conformidad con el ordenamiento jurídico, autoriza a su
beneficiario para recibirla y conservarla, lo cual puede ocurrir porque existe un
negocio jurídico válido y eficaz o una disposición legal que permite aquella
consecuencia (S.T.S. 28-2-91), doctrina en cuanto a los requisitos que se reitera
en la S.T.S. de 30-9-93 , y en cuanto a destacar la transcendencia de la causa, en
S.T.S. 2-11-93 . Por lo tanto, la base jurídica del Enriquecimiento injusto ha de
referirse necesariamente al desplazamiento patrimonial de una parte a otra
careciendo de toda causa que lo pueda amparar y justificar, y no cuando media
un contrato y eficaz y válido, pues la causa deja de ser injusta y se convierte en
suficiente y justa, cuando existe una disposición legal o cuando se da negocio
jurídico suficiente (S.T.S. 5-12-92 , 19-5-93, 4-11-94 y 8-6-95). D) Compatibilidad
con la buena fe del demandado, pues para la aplicación de esta institución no es
necesario que exista negligencia, mala fe, o un acto ilícito por parte del
demandado como supuestamente enriquecido, sino que basta con el hecho de
haber obtenido una garantía indebida, lo que es compatible con la buena fe
(S.T.S. 16-5-52 , 23-3-66 , 31-3-92 , 30-9-93 y 14-12-94), así mismo el Tribunal
Supremo tiene declarado en sentencia de 8 de julio de 2003 , entre las más
recientes, que no cabe aplicar dicha doctrina cuando el beneficio patrimonial de
una de las partes es consecuencia de pactos libremente asumidos (sentencia de
26 de junio de 2002) o existe una expresa disposición legal que lo autoriza
(sentencia de 31 de julio del mismo año), debiendo exigirse para considerar un
enriquecimiento como ilícito e improcedente que el mismo carezca
absolutamente de toda razón jurídica, es decir, que no concurra justa causa,
entendiéndose por tal una situación que autorice el beneficio obtenido, sea
porque existe una norma que lo legitima, sea porque ha mediado un negocio
jurídico válido y eficaz . Doctrina que ha sido reiterada también por las sentencias
de 12 de junio y 22 de septiembre de 2003 y STS de 31 de Diciembre de 2003 .
En definitiva, la posición jurisprudencial relativa al enriquecimiento sin causa
hace mención necesariamente al desplazamiento de una parte a otra sin causa
justificada,que en este caso tiene como premisa o antecedente que por los
demandantes se acredite la propiedad de las fincas sobre las que según ellos se
ha hecho la extracción pues solo así se podrá analizar la existencia de un posible
enriquecimiento sin causa al no tener la demandada legitimación para actuar en
tal sentido , en consecuencia se requiere la acreditación por las demandantes de
la propiedad del terreno sobre el que dicen se ha procedido a la extracción de
material , así de acuerdo con el artículo 217.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil lo
que el actor está obligado a probar es la certeza de los hechos de los que
ordinariamente se desprenda, según las normas jurídicas a ellos aplicables, el
efecto jurídico correspondiente a las pretensiones de la demanda. Por su parte
sobre el demandado, conforme al apartado 3 de dicho artículo, recae la
obligación de probar los hechos que conforme a las normas que le sean
aplicables, impidan extinguen o enerven la eficacia jurídica de los hechos que
debe probar el actor. Además, del apartado 1 de dicho artículo resulta que la
prueba ha de permitir llegar al tribunal a una certeza, puesto que si a la hora de
dictar resolución el tribunal considerara dudosos hechos relevantes para la
decisión deberá desestimar las pretensiones de aquella parte sobre la que recaía
la carga de la prueba. Las pretensiones del actor sólo se sustentan en un titulo
consistente en escritura publica en la que consta una superficie de 36 hanegadas
cuando según la pericial de los demandados en el catastro los demandantes
tienen casi el doble de hanegadas que en el titulo de propiedad y los
demandados menos que las que ostentan según sus títulos , a ello hay que añadir
que aparte de las fincas que dicen los demandantes que son de la
demandada ,también lo es la finca NUM002 de 300 hanegadas y que según la
certificación de Conselleria la concesión de la explotación de la cantera se
concedió sobre la finca NUM002 y que esta fue la que posteriormente se embargo
al padre de los demandantes y comprada a la Caja Rural por la demandada , y en
la declaración del técnico señor Ignacio que asesoro a la demandada en la
compra de dicha finca , manifestó que en una de las visitas estaba el hijo del
señor Luis Antonio , reconociendo en el acto a uno de los demandantes ,que fue
quien les enseño la finca e indico que era lo que compraban. La parte
demandante y apelante aporto un informe pericial de los metros cúbicos de
extracción y el precio correspondiente de venta de material sin embargo omitió
aportar un informe pericial delimitador de las parcelas y que acreditara la
extralimitación que achaca a la demandada , pues como antes se ha apuntado
solo se podrá analizar la acción ejercitada si previamente por los demandantes se
acredita esa falta de causa cual es la propiedad de la finca y la invasión de la
demandada y esta materia es eminentemente técnica , por lo que se requiere
para su constancia y acreditación de conocimientos técnicos de los que este
tribunal carece, por lo que hubiera sido preciso para adquirir certeza sobre este
punto el dictamen de perito con los conocimientos correspondientes, única forma
de aclarar las cuestiones objeto de debate, es decir delimitar las parcelas y
acreditar que la demandada se ha extralimitado en su propiedad . Esta falta de
una prueba pericial técnica objetiva que resultaba relevante al presente
procedimiento hay que achacarla a los demandantes al ser suya la carga de la
prueba y por tanto su falta a ellos perjudica , procediendo por lo expuesto la
desestimación del recurso de apelación y la confirmación de la sentencia de
instancia .
TERCERO.- De conformidad con lo establecido en el articulo [Link] la Ley de
Enjuiciamiento Civil la desestimación del recurso de apelación motiva la
imposición de las costas de esta alzada a la parte apelante .
Vistos los artículos citados y demás de general aplicación.
FALLO
Desestimamos el recurso de apelación interpuesto por Luis Antonio , Guillermo y
Dª Asunción contra la sentencia de, 5 de Maro de 2007 dictada por el Juzgado de
Primera Instancia nº2 de Gandía , en autos de juicio ordinario seguidos con el
nº205/06 ,que se confirma íntegramente, con imposición a la parte apelante de
las costas de esta alzada .
Cumplidas que sean las diligencias de rigor, con testimonio de esta resolución,
remítanse las actuaciones al Juzgado de origen, para su conocimiento y efectos,
debiendo acusar recibo.
Contra la presente cabe recurso de casación .
Así por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al rollo, lo
pronunciamos, mandamos y firmamos.