SUCESION INTESTADA
Nosotros sabemos que existen dos tipos de sucesiones: testamentaria o intestada. La sucesión es
testamentaria cuando el llamamiento proviene de la voluntad del causante expresada en un
testamento. En cambio, la sucesión ab intestato es aquello que se defiere por ministerio de la ley, a
falta, ineficacia o insuficiencia de disposiciones testamentarias.
Esta sucesión, también denominada legitima, es deferida por la ley a los parientes MAS PROXIMOS
según el orden que establece la norma.
La sucesión legitima admite una división entre la sucesión legitimaria y no legitimaria.
a) Sucesión legitimaria. Es la que la ley defiere FORZOSAMENTE a determinadas personas a las
que se denomina herederos “legitimarios/forzosos” y que dispone el destino de los bienes en
defecto de testamento, es decir, obliga a los individuos a dejar sus bienes a sus herederos
“forzosos”. ¿Quiénes son? Ascendientes, descendientes y cónyuge.
b) Sucesión no legitimaria. También denominada “no forzosa” que dispone de los bienes del
causante cuando este no ha testado, pero distribuyéndoles entre sus parientes colaterales más
próximos en grado.
¿Cuál es la principal diferencia entre estas? La diferencia radica en que en la sucesión legitimaria el
causante no puede omitir transmitir una porción de sus bienes a sus herederos legítimos, en cambio en
la sucesión de los colaterales, el causante puede realizar un testamento y transmitir todos sus bienes a
terceros excluyéndolos, pero si no realiza testamento estos bienes son distribuidos según las pautas
determinadas por la ley entre sus parientes.
La sucesión ab intestato ha sido mas importante cuantitativamente que la sucesión testamentaria, ello
debido al alto porcentaje de legitimas que constituían un gran valladar a la realización de testamentos y
generaron una “cultura de no testamento”.
La sucesión intestada se encuentra receptada en el articulo 2424 que dice “Las sucesiones intestadas se
defiere a los descendientes del causante, a sus ascendientes, al cónyuge supérstite, y a los parientes
colaterales dentro del cuarto grado inclusive, en el orden y según las reglas establecidas en este código.
A falta de herederos, los bienes corresponden al estado nacional, provincial o a la ciudad autónoma de
buenos aires, según el lugar en que están situados”.
CARACTERES
- Se establece por ley.
- No puede ser dejada de lado por voluntad de los particulares.
- Coexiste con la sucesión testamentaria.
- Cuantitavamente es más numerosa que la sucesión testamentaria.
- Se divide en sucesión legitimaria y sucesión no legitimaria (de los colaterales).
¿Fundamento de la sucesión intestada?
Podemos mencionar: la voluntad presunta del causante, distribución de la propiedad, protección de la
familia, etc.
CASOS EN QUE TIENE LUGAR
La sucesión legitima tendrá lugar en los siguientes supuestos:
a) Inexistencia del testamento.
b) Testamento ineficaz. Por ser nulo o anulable o por haber sido revocado, o por haberse
producido la caducidad de las disposiciones testamentarias o incumplimiento de las
condiciones.
c) Testamento que no instituye herederos y se limita a disposiciones patrimoniales particulares a
título de legado.
d) Renuncia a la herencia del heredero testamentario.
e) Cuando las disposiciones testamentarias no alcanzan la totalidad de los bienes.
PRINCIPIOS GENERALES
Vamos a tener 4 principios que se combinan entre ellos para la distribución de la herencia:
a) Jerarquía de órdenes. El sistema se basa en una prelación de ordenes de llamamiento. Así, por
ejemplo, el orden de los descendientes desplaza al de los ascendientes y este al de los
colaterales. Primero hereda el descendiente, luego la ascendente y por ultimo la colateral
dejando de lado el sistema de la parentela amen del cónyuge supérstite que concurre con las
dos primeras.
b) Ordenes excluyentes. Esto significa que las personas incluidas en determinado orden
hereditario DESPLAZAN a las que integran un orden subsiguiente. Así, los descendientes (1°
orden) excluyen a los ascendientes (2° orden) y colaterales (4° orden) y, por su parte, los
ascendientes (2° orden) excluyen a los colaterales (4° orden).
Respecto del cónyuge supérstite (3° orden), concurrirá, tanto con los descendientes como con
los ascendentes del causante, pero tiene PREFERENCIA y excluye a los parientes colaterales.
c) Preferencia de grados. Cuando varios herederos pertenecen a un mismo orden, la prelación se
establece en razón de la PROXIMIDAD del grado. Dentro de cada orden, el grado mas cercano al
causante excluye al más remoto (por ejemplo, los hijos desplazan a los nietos y los hermanos a
los sobrinos), salvo en el caso de derecho de representación que constituye un supuesto de
excepción a esta regla. *Hay preferencia de órdenes y después de grados*.
d) Equidad real. Significa a la falta de relevancia del origen y naturaleza de los bienes. A esto se
refiere el articulo 2425. Sin embargo, este principio no es ABSOLUTO y cede ante dos
excepciones:
- Sucesión del cónyuge. En la sucesión donde concurra el cónyuge con cualquiera de los primeros
dos ordenes sucesorios, debe tenerse en cuenta el origen de los bienes, sean gananciales o
propios ya que su participación en unos y otros es distinta.
- Sucesión en la adopción. Se encuentra en el articulo 2432.
DERECHO DE REPRESENTACION
En la sucesión intestada hay dos formas de suceder: por derecho propio y por derecho de
representación. Suceder por derecho propio es presentarse a recoger la herencia en virtud de ser el
pariente más próximo dentro de la línea a la que se pertenece y por derecho de representación es
recoger la herencia que habría tocado a un ascendente PREMUERTO cuyo lugar ocupa.
En virtud del derecho de representación los representantes heredan la porción legitima que su
representado hubiera heredado si hubiese llegado a suceder.
Resulta importante destacar que el derecho de representación es una EXCEPCION al principio de que el
pariente más próximo en grado excluye al mas remoto y que la representación se aplica en línea recta
descendiente sin limites de grados y en la colateral en favor de los hijos de hermanos o medios
hermanos cuando concurran con sus tíos.
Un ejemplo esclarecedor puede ser: a la muerte del causante quedan dos hijos vivos y dos nietos
descendientes de un tercer hijo prefallecido. Si se aplicara absolutamente la preferencia por grados, los
hijos excluirían de la sucesión a los nietos. Ello implicaría una injusticia para la rama del heredero que
premurió, porque se vería privada de los bienes de la sucesión de su abuelo.
MODOS DE DIVIDIR LA HERENCIA
I) Sucesión por cabeza. Los herederos dividen la misma en partes iguales de acuerdo con la
porción que la ley le asigne al llamamiento ya que el mismo consiste en distribuir la
herencia entre tantas partes como personas estén llamadas a la sucesión. El artículo 2428
establece “dentro de cada rama o subdivisión de rama, la división se hace por cabeza”. Por
lo general las partes son iguales, pero pueden ser desiguales, como en el caso de que
concurran hermanos de doble vinculo con hermanos de vinculo simple (articulo 2440).
Entonces, por ejemplo, si el causante tuviese 4 hijos, dividirán per cápita la misma,
correspondiéndole por partes iguales, ¼ del acervo hereditario a cada uno de ellos.
CAUSANTE
H1 H2 H3 H4
II) Sucesión por estirpe. En esta sucesión, los descendientes de una persona reciben la misma
parte que su ascendiente premuerto, indigno o renunciante, cualquiera sea su número. El
articulo 2428 dice “En caso de concurrir descendientes por representación, la sucesión se
divide por estirpes, como si el representado concurriera. Dentro de cada rama o
subdivisión de rama, la división se hace por cabeza”. Esto quiere decir que la parte que
hubiese recibido el prefallecido, se dividirá en el numero de sus sucesores de orden
descendiente. Esta forma de distribuir la herencia tiene lugar cuando se hereda por
derecho de representación, el cual solo se produce en línea recta en favor de los nietos y
descendientes en grado inferior y en la colateral en favor de los hijos y descendientes de
hermanos de doble vinculo o vinculo simple.
De esta manera, por ejemplo, habiendo premuerto H4 al momento de la apertura de la
sucesión del causante, le sobreviven sus hijos N1 y N2, los cuales actualizan la vocación
hereditaria de su padre por medio del derecho de representación. Estos recibirán la misma
parte que le correspondía a aquel (1/4). Dichas porciones se distribuyen per cápita entre
ellos, es decir que a N1 y N2 le corresponde 1/8 a cada uno de ellos.
CAUSANTE
H1 H4+
H2 H3
N1 N2
El segundo párrafo del articulo 2428 dice “si la representación desciende mas de un grado, la subdivisión
vuelve a hacerse por estirpe en cada rama” es decir que puede seguir descendiente hasta encontrar un
heredero que sobreviva a los prefallecidos. Así, siguiendo el mismo ejemplo anterior, si, por ejemplo, N2
es prefallecido de H4, dicho llamamiento es actualizado por sus descendientes BN1 y BN2, a los que le
corresponde 1/16 a cada uno de ellos ya que deben distribuirse per cápita el 1/8 que le hubiese
correspondido a N2 de haber estado vivo.
CAUSANTE
H1 H2 H3
N1
H4+
N2+
¿En que casos procede el derecho de representación? El articulo 2429 dice “la representación tiene
lugar en caso de premoriencia, renuncia o indignidad del ascendiente. No la impide la renuncia a la
herencia del ascendiente, pero si la indignidad en la sucesión de este. Se aplica también en la sucesión
testamentaria si el testador se limita a confirmar la distribución a la herencia que resulta de la ley”.
- Premoriencia. Esto quiere decir que el representado tiene que haber muerto antes que el
causante; si hubiese muerto después hubiera transmitido los derechos hereditarios a sus
herederos, quienes en su caso poseerían un llamamiento directo a la sucesión.
- Renuncia. También tiene lugar en el caso de renuncia, teniendo en cuenta que se considera al
renunciante como “si nunca hubiese sido llamado a la herencia”. ¿Cómo admitir que sea
representado por sus descendientes? La explicación se encuentra en que el representante tiene
su vocación de la ley y NO de la voluntad de su representado.
- Conmoriencia. Este supuesto no lo menciona el articulo 2429 pero es reconocido por la
doctrina y jurisprudencia mayoritaria. El articulo 95 dice “Se presume que mueren al mismo
tiempo las personas que perecen en un desastre común o en cualquier otra circunstancia si no
puede determinarse lo contrario”. Se asimila al caso de premoriencia puesto que para que
funcione el derecho de representación solamente requiere que el representado NO viva al
momento de la apertura de la sucesión, y este requisito se cumple en el caso de conmoriencia.
- Indignidad. Se invoca como fundamento que, por ejemplo, los nietos o sobrinos no tienen la
culpa de la mala conducta de su padre y excluirlos de la herencia equivaldría a considerarlos
también como indignos, imponiendo así un castigo a una descendencia inocente. En el
supuesto de indignidad tiene que haber mediado falta en el descendiente próximo o en el
hermano por la cual ha sido declarado indigno en sus respectivas sucesiones: entonces sus hijos
heredan por representación.
REQUISITOS DEL REPRESENTANTE
1) El representante solo puede ser descendiente (sin limitación alguna de grado) o pariente
colateral solo hasta el 4 grado inclusive. No opera la representación a favor de los ascendientes
(el fundamento de la ausencia de ascendiente es simplemente que la ley tiende a respetar el
orden natural de la marcha de los sucesos).
2) El representante debe tener vocación hereditaria del causante, es decir ser hábil para suceder a
aquel de cuya sucesión se trate. Así, quien no podría suceder al causante por haber sido
excluido de su herencia por indigna, por mucho menos podrá hacerlo mediante la utilización
del derecho de representación, es decir no podría entrar por la ventana a quien se le cerro la
puerta para heredar.
3) El representante debe ser HABIL de heredar al representado. El articulo 2429 dice “no la impide
la renuncia a la herencia del ascendiente, pero si la indignidad en la sucesión de este”. Para
clarificar el fundamento de la norma, podemos mencionar un ejemplo que “repugna a la
conciencia que el hijo, asesino de su padre y declarado indigno por esa causa, pueda
representar a este en la sucesión de su abuelo”.
REQUISITOS DEL REPRESENTADO
El representado debe contar con vocación hereditaria ACTUAL, es decir, tener el grado mas cercano
dentro del orden excluyente. Por otro lado, deben haber generado alguno de los supuestos que hacen
viable el derecho de representación (premoriencia, conmoriencia, renuncia o indignidad).
ORDENES EN QUE OPERA LA REPRESENTACIÓN
Como dijimos anteriormente, el derecho de representación solo es admitido en línea descendiente y
colateral, quedando excluidos los ascendientes y, obviamente, el cónyuge supérstite.
i) Línea descendiente. El articulo 2427 dice “los descendientes heredan por derecho de
representación sin limitación de grados y se divide por estirpes, como si el representado
concurriera. Sin embargo, si esa representación desciende mas de un grado, en cada
subdivisión vuelve a dividirse por estirpe”.
Es importante que, dentro de cada rama, la división debe llevarse a cabo PER CAPITA. Por
ejemplo:
CAUSANTE
H1 H2 H3+
N1 N2 N3+
B1 B2 B3
De esta forma, existen 3 ramas H1, H2 Y H3. Esta última, por de H3, se subdivide en 3 cabezas (N1, N2 y
N3). Pero al estar también prefallecida esta ultima (N3), esa rama se subdivide, a su vez en 3 cabezas
(B1, B2 y B3). En este último supuesto existiría una doble representación, la de N3 y también la de H3.
Supongamos que el acervo hereditario fuese de 2.700.000$, con los prefallecimientos de H3 y N3, la
sucesión se divide en las siguientes fracciones y montos:
- H1: 900.000$ (1/3)
- H2: 900.000$ (1/3)
- N1 y N2 representando a H3 heredan 300.000$ cada uno (1/9)
- B1, B2 y B3 representando a N3 heredan 100.000$ cada uno (1/27)
ii) Línea colateral. El articulo 2439 señala que los colaterales de grado más próximo excluyen
a los de grado ulterior, excepto el derecho de representación de los descendientes de los
hermanos, hasta el cuarto grado en relación con el causante.
A diferencia de los descendientes, los colaterales cuentan con la limitación del parentesco
hasta el cuarto grado.
HER 1 CAUSANTE HER 2 +
SOB 1 SOB 2 SOB 3
En este cuadro podemos ver que el causante tenia dos hermanos (HER 1 y HER 2), pero al
prefallecer HER 2, habilito que sus hijos (SOB 1, SOB 2 Y SOB 3 (sobrinos del causante)
vayan por derecho de representación a la sucesión de su tío.
iii) Línea ascendiente. Como dijimos anteriormente, el derecho de representación no opera en
línea ascendiente, entonces los bienes deben distribuirse no ya por estirpe, sino per cápita
entre aquellos ascendientes que hayan sobrevivido al causante.
AB1 MAT AB2 MAT AB1 PAT AB2 PAT
MADRE + PADRE +
CAUSANTE
En este cuadro podemos ver como ante el fallecimiento de los padres del causante lo sobreviven sus dos
abuelos maternos (AB1 MAT Y AB2 MAT) y un solo abuelo paterno (AB2 PAT). De admitirse el derecho
de representación entre los ascendientes, los abuelos maternos deberían ir por representación de su
hija (MADRE) a la sucesión de su nieto causante y le correspondería 1/4 del acervo hereditario,
proveniente de 1/2 que le corresponde a su madre. En cambio, el abuelo paterno se quedaría con ½ de
los bienes que le correspondían a su hijo (PADRE) en la sucesión de su nieto.
Pero ello NO ES ASÍ, dado que al no operar el derecho de representación la herencia les corresponde a
los ascendientes más próximos en grado (articulo 2431).
- AB1 MAT: 1/3
- AB2 MAT: 1/3
- AB2 PAT: 1/3
SUPUESTO EN QUE TODOS LOS HEREDEROS PERTENECEN AL MISMO GRADO Y ESTIRPE
Este caso se refiere al supuesto en que todos los herederos pertenezcan a la misma estirpe y grado, y en
ese caso se pregunta si deben heredar por derecho propio o por representación.
Un ejemplo practico para aclararnos el supuesto es el de los 3 hijos de un causante (H1 H2 Y H3) han
prefallecido a su padre y por ello, los nietos van a recibir la herencia de su abuelo. El punto de análisis
radica en si debe respetarse el derecho de representación o, ante la ausencia de hijos vivos, los nietos
distribuyen per cápita la herencia de su abuelo, por derecho propio.
El distingo no es menor, ya que, si heredan por cabeza, la sucesión deberá repartirse entre los 7 nietos
por partes iguales, correspondiéndole 1/7 para cada uno. En cambio, si respetamos las estirpes, la
sucesión tendría que dividirse en 3 partes (la de los hijos H1, H2 y H3) y, por derecho de representación,
le pertenece a cada una la cuota de 1/3 del total del acervo hereditario, que se distribuye de la siguiente
forma:
- N1: 1/3 (por representación del tercio de su padre H1)
- N2 y N3: 1/6 (por representación del tercio de su padre H2)
- N4, N5, N6 Y N7: 1/12 (por representación del tercio de su padre H3)
Como puede observarse, la diferencia de porciones de las cuotas es muy amplia. Es por ello que en este
caso debe aplicarse el derecho de representación, debiéndose respetar las estirpes independientes de
quienes fueron los herederos prefallecidos.
El mismo supuesto debe utilizarse para los parientes colaterales hasta el cuarto grado, es decir que ante
el prefallecimiento de los únicos dos hermanos del cujus, los sobrinos de este deberán concurrir a su
sucesión, por derecho de representación. *GRAFICAR ESTO*.
SUPUESTO DEL HEREDERO UNICO
Este caso se da cuando premuere el único hijo del causante que a su vez tiene un solo descendiente.
Cabe preguntarse si el nieto hereda al abuelo por derecho propio o por derecho de representación.
Tratándose de un solo heredero los efectos serian iguales, pero, en la práctica, no lo son ya que, si el
descendiente hereda por derecho propio no esta obligado a colacionar los bienes donados a su padre
premuerto, en cambio si hereda por derecho de representación debe colacionar los bienes que su padre
hubiera recibido de su abuelo a titulo gratuito.
El libro se inclina por la postura de que el nieto hereda a su abuelo por derecho de representación y
debe colacionar los bienes donados a su padre. Pero no es menos cierto que por ser un solo heredero
nadie estaría legitimado para solicitarle la colacion.
SUCESIÓN DE LOS DESCENDIENTES
El primer orden sucesorio es el de los descendientes. El articulo 2426 expresa que los hijos del causante
lo heredaran por derecho propio y por partes iguales, esto quiere decir que heredan por CABEZA
dividiendo la herencia en partes iguales.
Si bien la norma no explicita a que hijos se refiere, debe entenderse que comprende a TODOS los hijos,
sin distinción alguna.
CONCURRENCIA DE LOS DESCENDIENTES CON EL CÓNYUGE SUPERSTITE
Según lo establecido en el articulo 2433, los descendientes concurren con el cónyuge supérstite. Para
ello, en el caso de existir comunidad de gananciales, es necesario distinguir entre los bienes propios y los
gananciales.
i) Bienes propios. Al cónyuge le corresponde una parte igual a la de cada uno de los hijos. “El
cónyuge hereda como un hijo más”.
ii) Bienes gananciales. En este caso el cónyuge no hereda, sino que recibe la mitad que le
corresponde como consecuencia de la división de la comunidad por muerte. De la mitad
que le corresponde al causante en dicha disolución, el supérstite no tiene vocación
hereditaria. El articulo 2433 dice “En todos los casos en que el viudo o viuda es llamado en
concurrencia con descendientes, el cónyuge supérstite no tiene parte alguna en la división
de los bienes gananciales que corresponden al cónyuge prefallecido”.
Resulta a su vez importante mencionar que si los esposos, en lugar del régimen de
comunidad, hubiesen elegido el régimen de separación de bienes, en caso de concurrencia
con descendientes, al cónyuge supérstite le corresponde una parte igual a cualquier hijo,
es decir que la herencia se distribuye como si todos los bienes fuesen PROPIOS del
causante.
SUCESIÓN DE LOS ASCENDIENTES
Los ascendientes del causante conforman el segundo orden sucesorio. Estos actualizaran su vocación
hereditaria a falta de descendientes, desplazándose entre ellos según el grado más próximo al causante,
dividiendo la herencia en partes iguales, y concurriendo con el cónyuge, es decir heredan per cápita que
en esta línea no opera el derecho de representación.
El código emplea el termino “ascendientes” y su alcance comprende:
- A los progenitores que hayan tenido descendientes matrimoniales por filiación natural o por
técnicas de fecundación asistida.
- A los progenitores que hayan tenido descendientes de matrimonios declarados nulos, sean o
no putativos por filiación natural o por técnicas de fecundación asistida.
- A los progenitores que hayan procreado fuera del matrimonio, siempre que hayan reconocido a
sus hijos voluntariamente o hayan sido declarados por sentencia.
CONCURRENCIA DE LOS ASCENDIENTES CON EL CÓNYUGE SUPERSTITE
El articulo 2434 dice “si heredan los ascendientes, al cónyuge le corresponde la mitad de la herencia”. En
función de ello, en caso de concurrir con el cónyuge supérstite y existir comunidad de gananciales, es
necesario distinguir entre los bienes propios y los gananciales.
i) Bienes propios. La distribución se realiza en partes iguales, de esta forma el cónyuge
hereda por estirpe 1/2 de los bienes propios y el otro 1/2 le corresponde a los
ascendientes, es decir no se distribuye per cápita como en el caso de los descendientes.
ii) Bienes gananciales. En caso de existir un régimen de comunidad, al cónyuge supérstite le
corresponderá su mitad (1/2) como consecuencia de la división de dicha comunidad por
muerte, mientras que en la otra mitad (1/2) concurrirá en partes iguales con los
ascendientes del causante, pero no per cápita. *En el supuesto de haber elegido un
régimen de separación de bienes, la distribución deberá hacerse como si fuesen bienes
propios*.
SITUACION DERIVADA DE LA ADOPCION
Vocación hereditaria de los padres por adopción simple. El articulo 2432 dice “los adoptantes son
considerados ascendientes. Sin embargo, en la adopción simple, ni los adoptantes heredan los bienes
que el adoptado haya recibido a titulo gratuito de su familia de origen, ni esta hereda los bienes que el
adoptado haya recibido a titulo gratuito de su familia de adopción. Estas exclusiones no operan si, en su
consecuencia, quedan bienes vacantes. En los demás bienes, los adoptantes excluyen a los padres de
origen”.
Este articulo establece como principio general que el adoptante hereda ab intestato al adoptado y es
heredero forzoso en las mismas condiciones que los padres biológicos, excluyendo, en la vocación
hereditaria, a los padres biológicos, respecto de la universalidad de los bienes del adoptado. Este
principio general tiene como excepción a los progenitores por adopción simple quienes no heredan los
bienes que el adoptado hubiera recibido a titulo gratuito de su familia biológica, la excepción no se
aplica si los bienes de la familia de sangre quedaran vacantes, supuesto en el cual el adoptante por
adopción simple hereda.
SUCESIÓN DEL CÓNYUGE
El articulo 2435 establece que “a falta de descendientes y ascendientes, el cónyuge hereda la totalidad,
con exclusión de los colaterales”. De esta forma el supérstite, si no hay descendientes ni ascendientes
con vocación hereditaria, sucede al causante en la totalidad de los bienes que hubiera dejado,
excluyendo a cualquier pariente colateral, sea sobre bienes propios o gananciales.
CAUSAS DE EXCLUSION DEL CÓNYUGE
a) Matrimonio in extremis. Evidentemente la base de la norma radica en que el matrimonio no
sea tomado como un medio para captar herencias. El articulo 2436 dice “la sucesión del
cónyuge no tiene lugar si el causante muere dentro de los 30 días de contraído el matrimonio a
consecuencia de enfermedad existente en el momento de la celebración, conocida por el
supérstite, y de desenlace fatal previsible, excepto que el matrimonio sea precedido de una
unión convivencial”. En tal sentido, comprende dos presupuestos:
i) Presupuesto objetivo.
Enfermedad de uno de los cónyuges. Esto es importante porque la
enfermedad es la causa directa de la muerte del causante.
Muerte dentro de los 30 días de celebrado el matrimonio.
ii) Presupuesto subjetivo. Se trata del REAL conocimiento de la enfermedad del cónyuge,
por parte del supérstite, teniendo en cuenta que se preveía un desenlace fatal
previsible, es decir que, por ejemplo, no encuadraría en este caso, un ataque cardiaco
inesperado o un accidente automovilístico. El articulo menciona en su último párrafo
“excepto que el matrimonio sea precedido de una unión convivencial”, es decir, se
exige 2 años de convivencia. Sin embargo, es importante señalar que, si bien el
cónyuge supérstite que pretende su inclusión como heredero debe probar que el
matrimonio fue precedido de una unión convivencial, en el caso de que el juez del
sucesorio se encuentre con una partida de defunción que acredita la muerte del
causante y una partida de matrimonio (celebrado dentro de los 30 días del
fallecimiento) que acredite el vinculo sucesorio, debe incluir al cónyuge supérstite en
la declaratoria de herederos. En este sentido, la jurisprudencia ha entendido que
corresponde declarar heredero al cónyuge supérstite hasta que se demuestre la
existencia de la causal de exclusión.
b) Divorcio vincular, separación de hecho y decisión judicial.
i) Divorcio. Se produce la perdida de los derechos hereditarios para ambos cónyuges en
caso de divorciarse.
ii) Separación de hecho sin voluntad de unirse. El articulo 431, referido a los derechos y
deberes de los cónyuges, determina que los esposos se comprometen a desarrollar un
proyecto de vida en común basado en la cooperación, la convivencia y el deber moral
de fidelidad. De esta forma el incumplimiento de la “promesa”, especialmente la de
convivir, no trae aparejada ninguna consecuencia jurídica. Ahora bien, también resulta
cierto que la costumbre indica que es habitual que los cónyuges se tomen un plazo
prudente para analizar la difícil decisión de disolver un vinculo matrimonial, muchas
veces con idas y vueltas, y es ahí donde aparece lo relevante de la separación de hecho
y sus consecuencias jurídicas. ¿Dentro de esta etapa de reflexión, donde los esposos
están considerando la decisión de culminar una unión marital, podemos afirmar que
no hay voluntad de volver a unirse? Pensemos que podría ocurrir en el supuesto de un
caso de violencia familiar en la cual, sin intervención judicial, un cónyuge se aleja del
hogar conyugal durante un tiempo (30/60 días), y en ese interin el agresor fallece
¿Podrá entenderse que no hubo voluntad de continuar unidos, aunque el alejamiento
haya sido motivado por la violencia generada por el otro? En el régimen anterior se
permitía a la victima ofendida invocar su presunción de inocencia en la separación o
demostrar la culpabilidad del agresor, pero en el nuevo CCyC, entendemos que la
respuesta, aunque pueda parecer injusta, debe ser afirmativa, y el cónyuge quedara
excluido.
Ello es así ya que el fundamento de la sucesión intestada se centra en el afecto
presunto del causante, circunstancia que en el caso de la separación de hecho la ley no
puede presumir, al cesar el proyecto de vida en común planificado por los esposos.
Puede a su vez ocurrir que la separación de hecho, acreditada y probada, no signifique
que la misma lo haya sido “sin voluntad de unirse”. La no voluntad de unirse es un
elemento que tiene en cuenta la ley para caracterizar la separación; no configuraría
esa falta de voluntad de estar unidos, en el supuesto en el que ambos cónyuges elijan
no vivir juntos en el mismo espacio habitacional, pero en donde si participen de un
proyecto de vida en común, se asisten, colaboren, compartan tiempos y espacios.
Es por ello que, entendemos que como regla el supérstite queda sin derecho
sucesorio, salvo que demuestre la voluntad común de mantener el matrimonio, por
cualquier medio de prueba, es decir que, probada la separación de hecho, se configura
el supuesto objetivo de exclusión, y el supérstite que pretenda participar en calidad de
heredero y considere que no debe ser excluido, será quien deba probar y acreditar
que dicha separación no lo ha sido con el animo de no volverse a unir.
iii) Cese de la convivencia por decisión judicial. El articulo 2437 dice que CUALQUIER
DECISION judicial que implique el cese de la convivencia excluye el derecho hereditario
entre cónyuges. Esto abre un complejo abanico de posibilidades interpretativas, dado
que, por ejemplo, la norma no detalla en forma especifica si el cese de la convivencia
debe ser definitivo o transitorio. La doctrina entiende necesario la aclaración de esto
puesto que puede darse el caso en que uno de los cónyuges denuncie a su consorte
por hechos de violencia domestica y el juez interviniente dicta la exclusión del hogar
por medio de una medida cautelar, en cuyo caso deberá determinar si la prolongación
en el tiempo de dicha medida pueda provocar la perdida de la vocación hereditaria del
cónyuge excluido.
SUCESIÓN DE LOS COLATERALES