Por supuesto, Obito, que en este momento solo piensa en el bienestar de
sus amigos, rechaza las palabras de Madara e incluso califica como una
tontería la idea de cumplir todos los sueños en una ilusión. ¿Por qué
cumplirlos en una ilusión si puedes cumplirlos en la realidad? Y es que, en
este punto, Rin todavía está viva, Kakashi todavía mantiene su promesa de
protegerla, y el propio Obito todavía se considera a sí mismo un ninja de
Konoha que algún día se convertirá en Hokage. Así que, con estos vínculos
de amistad y un sueño o propósito de vida, incluso alguien tan frágil como él
es capaz de afrontar el supuesto infierno que significa vivir en este mundo.
Y es justo por eso que, para doblegar la voluntad del chico, Madara decide
arrebatarle absolutamente todo. De alguna forma, el Uchiha anciano
consigue manipular un escuadrón ninja de Kirigakure para que sellen al biyo
de tres colas dentro de Rin, y después la dejen libre para que regrese a
Konoha. Madara se asegura también de que Kakashi vaya al rescate de su
compañera, y finalmente permite que Obito salga de su guarida para que
pueda acudir en ayuda de ambos. Incluso permite que el chico utilice como
armadura uno de los Setsu Blancos para facilitarle el viaje hasta el campo
de batalla.
Y es que el plan de Madara consistía en que su futuro peón viera cómo sus
amigos eran asesinados por los shinobi de la niebla. Aunque la situación dio
un giro que lo benefició todavía más, porque Rin, consciente de que estaba
siendo utilizada, se atravesó en uno de los ataques de Kakashi, recibiendo
un golpe mortal en el pecho y muriendo al instante.
Y este es justo el momento en que Obito aparece, justo a tiempo para
presenciar la muerte de su amada y la traición de su amigo. Ante semejante
escenario, el pequeño Uchiha queda en shock, sintiéndose totalmente
confundido por lo que está viviendo, no hace más que preguntarse una y
otra vez dónde está y qué es lo que está sucediendo. Y entonces,
inmediatamente después, descarga todo su estrés e impotencia sobre los
shinobi de la niebla. Obito no sólo asesina, sino que masacra e incluso se
ensaña con los cadáveres de sus enemigos. Solo cuando todos los cuerpos
están despedazados y él mismo está bañado en sangre, voltea hacia Rin. El
chico toma el cadáver de la mujer que amaba entre sus brazos, y entonces,
cuando parece que está a punto de enloquecer, recuerda las palabras de
Madara, que esta vez tienen mucho más sentido para él.
Este mundo es un infierno que sólo te provoca sufrimiento y al final te deja
con un vacío eterno. Y la única solución es crear un mundo completamente
nuevo, un mundo donde todos sean felices, donde todos sean ganadores, un
mundo donde incluso revivan los muertos.
Ok chicos, ahora sí, es momento de hablar sobre la teoría del manejo de la
crisis, así que atentos por favor que aquí la cosa se pone realmente
interesante. A ver, para empezar, aclaremos que una crisis no es sólo un
momento muy difícil o dramático en la vida de una persona. Una crisis es
una vivencia tan estresante y provoca tal impacto en quien la sufre, que
marca un antes y un después en su vida. Es decir, que tras la crisis, la
persona jamás volverá ni podrá ser la misma de antes.
De hecho, según la teoría de Gerald Kaplan, sólo existen dos formas en que
una crisis pueda resolverse:
La primera es que la persona cambie e incluso madure para adaptarse y
superar la crisis.
Y la segunda es que la persona, incapaz de superar la crisis, se retire de su
propia vida.
¿Qué implica esto último? Pues varios desenlaces, porque puede suceder
que la persona vive en negación perpetua, que desarrolle una enfermedad
mental tan grave que la desconecte completamente de la realidad e incluso
que termine con su propia vida. Y además, también puede suceder que la
persona abandone completamente su identidad para asumir otra totalmente
nueva, que es justamente lo que en este caso nos interesa. Porque como
sabemos, Obito abandonó su identidad para convertirse en Madara, después
en Tobi y finalmente en nadie.
Entonces, el señor Kaplan plantea cuatro etapas en una crisis, así que
veamos cómo Obito atravesó cada una de estas.
La primera etapa es el shock. Aquí la persona experimenta una vivencia
sumamente estresante, confusa, dolorosa e incluso traumática y no es
capaz de afrontarla o resolverla de ninguna manera. En el caso de Obito, la
vivencia estresante fue la promesa rota de Kakashi y sobre todo la muerte
de Rin, la chica de quien estaba enamorado y que formaba parte
imprescindible de su sueño. Porque Obito soñaba con convertirse en
Hokagey que Rin estuviera a su lado, ya fuera como pareja o al menos como
amiga. Sin embargo, en este momento el chico no tiene forma de revertir la
muerte, no importa si ya tiene un Sharingan, si ahora es valiente o si es más
fuerte que antes. Nada de lo que haga podrá devolver su vida a como era
antes, a como era cuando Rin aún existía. Es esta imposibilidad para
resolver el problema lo que desencadena la segunda etapa, que es la
desorganización crítica. Aquí la persona experimenta una tensión emocional
insoportable, tanto que realizará diversas actividades, generalmente
cargadas de agresividad, irreflexivas y atropelladas e incluso
autodestructivas, con tal de descargar toda la tensión que siente. En otras
palabras, la persona buscará descargar su frustración por no ser capaz de
resolver el problema.
En el caso de Obito, la desorganización crítica ocurre cuando masacra al
escuadrón shinobi de Kirigakure. Matarlos no revivirá a Rin, pero quizá la
venganza pueda aliviar en algo el sufrimiento del Uchiha. Aunque por
supuesto, al final Obito no se siente mejor, así que inevitablemente avanza
hacia la tercera etapa de la crisis, que es la resolución. Aquí la persona por
fin toma plena conciencia de la situación e intenta encontrar o aprender una
forma efectiva de resolverla. O también puede suceder que busque una
nueva fuente de ayuda, ya sea en personas, lugares o fuentes de
información a los que nunca acudió antes. Dicho de otra forma, este es el
momento en que la persona activamente se preocupa por obtener las
aptitudes o competencias necesarias para resolver la crisis. Por tanto y en
teoría, en esta fase la situación se resuelve, el estrés y la tensión
desaparecen y la persona sigue adelante con su vida.
Ahora, en el caso de Obito, quizá él pudo resolver su crisis fortaleciendo su
corazón y encontrando la fuerza interior para aceptar la muerte de Rin. O tal
vez buscando apoyo y consuelo en sus amigos, su maestro o en su aldea.
Aunque por supuesto, como bien sabemos, el chico no fue capaz de
fortalecer su corazón por sí mismo. Y al estar completamente solo, tampoco
pudo pedir o recibir ayuda. Así que tristemente avanzó hacia la cuarta y
última etapa, la retirada final.
Cabe aclarar que esta etapa solo se alcanza cuando la persona, por el
motivo que sea, no consigue el nivel de competencia o las habilidades
necesarias para resolver el problema. Por tanto, agotada por el estrés e
incapaz de lidiar con la crisis, la persona se retira de su propia vida. Ya sea
acabando consigo mismo, desarrollando una enfermedad psiquiátrica que lo
desconecte de la realidad o, como ya dije antes, cambiando completamente
de entorno e identidad. Que es justamente lo que hace Obito. Porque
incapaz de aceptar la muerte de Rin, el chico rechaza su propia identidad
para adoptar la de Madara. Y rechaza la realidad para crear un nuevo
mundo.
Al ser incapaz de superar su crisis, Obito entra en la retirada final. Que para
él consiste en rechazar la realidad en el sentido más literal. Porque el
adolescente regresa con Madara y decide colaborar con él para crear el
nuevo mundo donde absolutamente todos, incluidos Rin y él mismo, puedan
ser felices. Y aquí vale decir que esto es justo lo que Madara necesitaba. Un
peón que crea, que piensa y decide por sí mismo cuando lo cierto es que
está siendo manipulado.
Porque como ya dije antes, el anciano Uchiha preparó la tragedia de Rin y
Kakashi con el único objetivo de provocar en Obito una crisis que no pudiera
superar. Y que por tanto su única opción fuera rechazar la realidad.
Entonces, ahora sí, ahora que tiene al chico bajo su control, el Uchiha de las
leyendas puede hablarles sobre el plan Ojo de Luna.
Madara le cuenta a Obito sobre el sabio de los seis caminos y el poder del
Rinnegan. Sobre cómo él mismo despertó esta técnica ocular ya en su vejez
y después la trasplantó a un niño llamado Nagato. Le contó también sobre el
origen de las bestias con cola, sobre cómo manipularlas mediante el
Sharingan, cómo sellarlas en el Gedo Mazo y finalmente combinarlas para
crear al Jubi, que sería utilizado como fuente de energía para mantener el
Tsukuyomi infinito por siempre.
Por otro lado, el poder y habilidades de Obito jamás fueron una
preocupación para Madara, porque al fin y al cabo el chico era un Uchiha
con un Mangekyou Sharingan y un cuerpo sumamente resistente. Y
tampoco le preocupaba que tomara malas decisiones o se viera superado
por circunstancias inesperadas, porque al fin y al cabo él mismo lo instruyó
en el retorcido arte de la manipulación, le enseñó cómo crear y
aprovecharse de la oscuridad en los corazones de los demás. Y ademásle
brindó toda la información necesaria para que estuviera por delante incluso
de las cinco grandes aldeas shinobi. Así que con todas estas razones, con
todas estas herramientas, las posibilidades de que Obito fallara eran muy
bajas o prácticamente nulas. Sin embargo, Madara sí necesitaba asegurarse
de que Obito jamás lo traicionaría y que jamás desistiera de completar el
plan. Por eso, él mismo da por terminada la crisis del adolescente mediante
la retirada final. Lo despoja de su nombre, de su sentido de identidad y de
su sentido de propósito. Y en cambio, le otorga los suyos. Es por eso que lo
renombra como Madara.
Me explico, el sentido de identidad es el concepto que cada persona tiene
de sí misma. Es el conjunto de características que hacen que una persona
se vea a sí misma como alguien única y diferente de los demás. En el caso
de Obito, su sentido de identidad abarcaba todo lo que describimos en la
primera parte de este video. Él se veía a sí mismo como alguien que
deseaba y priorizaba el bienestar de las personas por encima de las normas.
Que era ciudadano de la aldea de Konoha, descendiente del clan Uchiha.
Que formaba parte del equipo shinobi de Minato Namikaze. Y que tenía un
grupo de amigos que lo querían mucho y entre los que estaban Rin y
Kakashi.
Por otro lado, el sentido de propósito es la razón que cada persona le da a
su vida más allá del mero hecho de existir. Y para el joven Uchiha, este
propósito era convertirse en Hokage y terminar con las guerras. Sin
embargo, cuando Rin murió, Obito perdió su propósito de vida porque
convertirse en Hokage y traer la paz al mundo ya no tenía sentido si Rin no
podía disfrutar de esta paz. Mientras que mantener su identidad tras la
crisis no superada, o sea, seguir siendo Obito, implicaba un dolor y
sufrimiento que no podía soportar. Por eso, cuando Madara le otorga una
nueva identidad, el chico no se resiste sino que la abraza. Porque siendo
Madara puede seguir viviendo sin que le importe absolutamente nada.
Puede desentenderse del sufrimiento de Obito. Puede desentenderse de su
propia realidad, vínculos y recuerdos. Puede desentenderse de su propia
historia y preocuparse únicamente por cumplir el sueño de Madara, que
ahora también es el suyo.
Es por eso que Obito, aun cuando tuvo un corazón tan noble, puede matar
indiscriminadamente, cometer incontables crímenes y atentar contra su
propia aldea e incluso intentar acabar con la vida de su maestro y toda su
familia. Porque el resultado de la crisis es que la persona llamada Obito ya
no existe. El resultado es que Obito se retiró de la realidad y de su propia
vida. Y ahora, en su lugar solo queda Madara Uchiha.
Entonces chicos, como vimos, Obito inició como un muchacho de corazón
sumamente noble, al que no le importaba ni siquiera romper las reglas o
ganarse una mala reputación si eso significaba ayudar o salvar la vida de
otra persona. Además, su propósito de vida era convertirse en Hokage,
terminar con las guerras y lograr una era de paz en la que Rin, Kakashi y
todas las personas del mundo pudieran vivir felices y tranquilas. Sin
embargo, tras ser herido de muerte en la guerra y ser salvado por Madara,
Obito atravesó una crisis que lo cambiaría por completo y para siempre.
Y es que el mismo anciano que lo salvó, al notar lo frágil que era el corazón
del joven Uchiha, preparó un escenario que lo rompería por completo. Se
aseguró de que el adolescente viera como Rin, la chica que amaba, era
asesinada y que Kakashi, su mejor amigo, rompía su promesa de protegerla.
Fueron estos los eventos que provocaron que Obito sufriera una crisis que
no pudo superar y en consecuencia terminó por rechazar la realidad. De
hecho, Obito decidió negar esta realidad al asociarse con Madara para crear
un mundo de ensueño donde no existieran guerras ni conflictos, pero sobre
todo, un mundo donde Rin estuviera viva.
Por otro lado, Madara consiguió el peón que quería, un Uchiha capaz de
controlar los bijus y usar el gedo mazo y que creía tener libre albedrío
cuando en realidad estaba siendo manipulado. Por eso, para asegurarse de
que jamás lo traicionaría y cumpliera con su parte del plan, Madara lo
despojó de su nombre, de su identidad y de su propósito de vida. Y en
cambio, lo convirtió en un nuevo Madara. Así fue como Obito Uchiha murió y
con él murieron sus sueños, sus vínculos, su lugar de origen, su ideología,
su sufrimiento y también su buen corazón. Y en su lugar, una nueva persona
nació, Madara Uchiha, el salvador de la humanidad. El hombre para el que
este mundo infernal no tenía valor ni sentido. El criminal cuyo único
propósito y objetivo era lograr el Tsukuyomi infinito.
Y listo chicos, eso es todo por este video. Espero
Lo disfrutaras y lo encontraras interesante. Y si fue así, por favor no olvides
apoyarme con tu like y suscribirte al canal de tu Hokage favorito para más.
Ampe Easyfasy, por favor no olvides apoyarme con tu
like y suscribirte al canal de tu youtuber favorito para más contenido
similar.
Y ahora, mientras aparecen en pantalla los tremendos chicos y chicas que
patrocinan este contenido, quiero decir que espero haber sido lo
suficientemente claro con la explicación y que ustedes pudieran
entenderme chicos, porque francamente al inicio el guion era muy distinto,
porque yo no conocía esta teoría del manejo de la crisis, así que en mi
primer borrador solo hablaba sobre cómo era Obito antes y cómo fue
después de la muerte de Rin.
Pero cuando me encontré la teoría, pensé que sería mucho más interesante
explicar el proceso que atraviesa el personaje la noche en que muere Rin y
cómo es que en este mismo momento la persona conocida como Obito
muere y solo queda Madara. Además, repasar y profundizar en el momento
en que Obito cambia de identidad y se convierte en Madara le da mucho
más sentido y mucho más valor narrativo al uso de la máscara y a la
conversación que tiene con Naruto al final de la guerra.
Es que de verdad, ya van a ver cuando lleguemos al momento de la
evangelización. Es que ya digo desde ahora, nada de guionazos porque todo
tiene muchísimo sentido.
Pero por ahora, eso es todo chicos. Así que mejor cuenten ustedes en los
comentarios qué les pareció esta explicación, si tiene sentido para ustedes,
si les queda alguna duda o si tienen alguna perspectiva totalmente distinta
sobre el tema, que yo estaré encantado de leerlos.
Y ahora sí, eso es todo. Se despide Hashirama Senju, sorprendido por el
cambio de Obito y expectante por seguir escribiendo sobre su desarrollo.
Nos vemos.