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Reforma a la Ley de Salarios Mínimos

La Iniciativa de Reformas a la Ley Federal del Trabajo busca modificar diversas disposiciones relacionadas con los salarios mínimos, enfatizando la necesidad de garantizar una retribución justa que permita a los trabajadores vivir con dignidad. Se propone que la Comisión Nacional de Salarios Mínimos sea un organismo transparente y representativo que fije salarios adecuados basados en estudios socioeconómicos. La reforma busca abordar la creciente desigualdad y la pérdida del poder adquisitivo, asegurando que el salario mínimo cumpla con las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias.

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Reforma a la Ley de Salarios Mínimos

La Iniciativa de Reformas a la Ley Federal del Trabajo busca modificar diversas disposiciones relacionadas con los salarios mínimos, enfatizando la necesidad de garantizar una retribución justa que permita a los trabajadores vivir con dignidad. Se propone que la Comisión Nacional de Salarios Mínimos sea un organismo transparente y representativo que fije salarios adecuados basados en estudios socioeconómicos. La reforma busca abordar la creciente desigualdad y la pérdida del poder adquisitivo, asegurando que el salario mínimo cumpla con las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias.

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INICIATIVA DE REFORMAS A LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO EN MATERIA

DE SALARIOS MINIMOS.

Honorable Asamblea

Los suscritos diputados de la LVII Legislatura del H Congreso de la Unión,


integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, con fundamento
en lo dispuesto en los artículos 71 Fracción II de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, así como los artículos 55 Fracción II, 56 y 62 del
Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso de la Unión de los Estados
Unidos Mexicanos, sometemos a la consideración de esta H. Cámara de
Diputados, la presente Iniciativa de Decreto que adiciona y modifica diversas
disposiciones de la Ley Federal del Trabajo, con base a la siguiente:
Exposición de motivos.

1°.- Desde su fundación en 1939, Acción Nacional ha reiterado que "considerar el


trabajo humano como mercancía o como simple elemento material en la
producción, es atentatoria contra la dignidad de la persona y contra el interés de la
nación. Afirmamos que lo es en mayor grado aún, la explotación del trabajo como
hombre para fines políticos, a pretexto de disciplina y cohesión de las
organizaciones de trabajo".

Desde ese momento, hemos planteado que "todo trabajo socialmente útil, debe
tener la retribución justa que permita al trabajador vivir y formar decorosamente
una familia y obtener el más alto mejoramiento real posible".

También en la proyección de Principios de nuestra organización, en 1965,


señalábamos que "el derecho al trabajo es prerrogativa común de todos los
hombres porque, en última instancia, se fundan el derecho a la vida y a la libertad.
El trabajo, actividad inmediata de la persona, tiene preeminencia como principio
ordenador de la economía social".

Posteriormente Don Adolfo Christlieb Ibarrola señalaba "la lucha del hombre para
que se reconozca al trabajador el lugar preminente en las relaciones humanast
para que en la escala de valores morales y jurídicos se acepte que el derecho al
trabajo es una expresión del derecho a la vida, tiene prioridad al derecho del
capital o los bienes materiales, ha sido una lucha ardua y no termina".
Estas fundamentaciones de Acción Nacional plazman con claridad meridiana que
la persona humana debe ser el concepto clave y destinatario fina! del verdadero
proceso de desarrollo, ante la embestida de quienes pretenden desconocer la
dignidad del trabajo humano. Exigimos tal reconocimiento, que frente al derecho
de propiedad ejercida con la misma extensión sobre el hombre que sobre las
cosas, se impone al concepto universal de los bienes materiales e inmateriales
para el beneficio del hombre.
Es decir, el derecho que tiene el hombre y los hombres para gozar y disfrutar de
los bienes necesarios para vivir con dignidad, para desarrollar sus capacidades,
sin verse reducidos a simple instrumento de la voluntad de otros hombres, de
grupos sociales o facciones e incluso del Estado mismo.
Ha de reconocerse, que la miseria y la ignorancia se deben al desorden moral,
económico y político, y sólo podrá evitarse mediante un orden justo, basado en el
reconocimiento de los valores espirituales y en la realización del bien común, de
acuerdo con las situaciones históricas concretas. La cooperación habitual de todos
para realizar el orden justo, -no la lucha de clases- es el camino adecuado para
alcanzar la justicia social fuerza moral básica de la que dependen todos los bienes
de las personas y de la sociedad.
Como justicia del bien común, la justicia social se realiza mediante e! ejercicio y la
defensa de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones recíprocas,
especialmente en las relaciones de la persona y los grupos sociales con autoridad
y de los grupos sociales entre si. La justicia social tiene por objeto, con
fundamento en la igualdad esencial y en la solidaridad de los hombres, promover
el acceso de los mismos -particularmente de los nucleos más desvalidos de la
sociedad- a los bienes materiales y espirituales suficientes para que la comunidad
viva de la manera más justa, equitativa y equilibrada que sea posible, con respeto
para la libertad personal y para la dignidad humana.
Finalmente hay que puntualizar que la justicia social no implica solo exigencias,
sino también el cumplimiento de responsabilidades conforme al bien común
particular y nacional y de su subordinación a la productividad del trabajo.
En esta tarea de construir una patria con justicia y libertad, como afirmaba Don
Manuel Gómez Morín, "obliga al ejercicio de la gestión del bien común, de la
auténtica solidaridad sin distinción de personas o grupos sociales algunos".
2°.- El Constituyente de Querétaro definió el salario mínimo en la Fracción VI del
123 Constitucional como aquél "que se considera suficiente para satisfacer las
necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y
para proveeri a la educación obligatoria de los hijos". Esta afirmación del
Constituyente tiene el carácter de garantía social, de aquí que tanto la doctrina
como la jurisprudencia le ha venido reconociendo gran importancia y se ha
procurado rodearlo de las medidas necesarias para su protección, en atención a
que el salario mínimo es la UNICA fuente para satisfacer lasó necesidades del
trabajador y de su familia.
El tratadista Mario de la Cueva en su clásico tratado "Derecho Mexicano del
Trabajo", nos comenta que en la antigua Europa "el historiador francés Emile
Lavasseur relata que el emperador Dioclesiano expidió un Edicto fijando los
salarios máximos que podían pagarse a los trabajadores - 25 denarios a los
albañiles, carpinteros y herreros, ó a los mosaiqueros, etc. y la violación de estas
reglas se castigaba con la pena de muerte; pero parece no llegó a cumplirse el
Edicto. En la edad media la Iglesia Católica hizo múltiples recomendaciones a fin
de que se pagara un precio justo por los servicios de los trabajadores para
asegurarle su existencia y darles el trato humano que se merecían".
El maestro De la Cueva nos dice que el Capitan Cuché dijo que en una ley
visigoda, durante el imperio de los francos, se fijó el precio de la mano de obra. En
el año 1351, cuando estalló la peste negra en Europa, Juan el Bueno promulgó
una ordenanza fijando el máximo de los salarios. Con la Revolución Francesa se
planteó establecer salarios mínimos como norma, en lugar de máximos.
En México, en la época colonial, su organización y legislación era similar a la
europea, particularizando el caso en las denominadas Leyes de Indias, donde se
establecían condiciones sobre jornadas de trabajo, salario mínimo, forma de pago
de salario, etc.. En el México independiente, fue hasta Francisco I. Madero en
1911 que se estableció el Departamento del Trabajo, con el objetivo de determinar
y vigilar las condiciones de los trabajadores. En 1914, en el estado de Veracruz el
gobernador Cándido Aguilar promulgó la primera Ley que fijó el salario mínimo
para su estado. Salvador Alvarado, en Mérida, Yucatán promulgó la ley respectiva
en el mismo sentido, añadiéndole el término de salario justo. El estado de Jalisco,
la Ley de Manuel Aguirre Berlanga, de 1914, reglamentó varios aspectos
laborales, entre ellos el salario mínimo.
Finalmente el Constituyente de 1917 dio especial énfasis al salario mínimo, incluso
propuso establecer comisiones especiales que deberían formarse en cada
municipio, posteriormente modificado, a regiones y que, consideramos que por las
condiciones actuales debe establecerse una sola zona nacional.
En 1929 se hizo sentir la necesidad de uniformar las condiciones legales y
materiales de las relaciones de trabajo, lo cual se concretó en la Ley del Trabajo
expedida en 1931, que fue modificada en las reformas de 1962 que distingue el
salario mínimo general del salario mínimo profesional, y ratificado en las reformas
de 1970.
Es pertinente aclarar, que el recoger la necesidad de un salario mínimo como
fuente única para satisfacer las necesidades del trabajador y de su familia, se
fundamenta, además de lo enunciado previamente, en la Declaración Universal de
los Derechos del Hombre, proclamada en la Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1948 y en la Carta de la Organización de Estados Americanos, en la
Declaración Americaina de los Derechos y Deberes del Hombre y en la Carta
Internacional Americana de Garantías Sociales, surgidas estas tres últimas de la
Novena Conferencia Interamericana que tuvo lugar en Bogotá en 1948.
Siguiendo el espíritu del Constituyente y de los documentos internacionales
suscritos por nuestro país, el concepto de salario mínimo tiene como finalidad
allegar al trabajador y a su familia una remuneración conforme a la dignidad
humana y por ello deben ser suficientes para el desarrollo integral del trabajador y
de su familia en el orden material, social, y cultural.
Los salarios mínimos profesionales, además de los principios y finalidad del salario
mínimo general, tiene el objetivo de lograr una remuneración equitativa para los
trabajadores, que guarde relación con su capacidad, formación educativa y
destreza.
"Las reformas constitucionales y legales de 1962, -afirmaba el legislador de la
época-, son el producto de un hondo sentido humano, del retorno a las ideas de
Declaración de Derechos Sociales y del propósito de llevar a los trabajadores el
salario mínimo, los beneficios de la justicia social. De este conjunto de
preocupaciones nace el concepto nuevo, salario mínimo que se desenvuelve en
dos grados, los generales y los profesionales."
Como podrá observarse, el sentido del legislador de ambos grados es que la
fijación mínima es la retribución menor que debe pagarse a un trabajador, la cual
debe tener una extensión de aplicabilidad en toda la República, igual que la idea
de jornada máxima.
Y es que, el principio del salario mínimo general es un principio del más profundo
sentir humano, lo que obliga a que el órgano que dictamine la fijación de los
mismos deberá valorar con amplio conocimiento los problemas relacionados con
las actividades económicas y con el nivel de vida de los trabajadores. Ciertamente
la actual Ley Federal del Trabajo obliga a la Dirección Técnica de la Comisión
Nacional a elaborar los estudios técnicos correspondientes, mismos que nadie
conoce a la fecha, en atención a que la misma trabaja con tal sigilo y obscuridad,
que la opinión pública y menos el Congreso de la Unión conoce los resultados de
dichos estudios. Tampoco se conoce las deliberaciones y conclusiones a que
llegan los Consejos de Representantes que establece la normatividad vigente.
Es evidente, que el elemento básico que se debe tomar en cuenta para la fjación
de los salarios, debe estar constituido por el costo de la vida, medido en forma
indirecta a través de los indicadores del movimiento de los precios. Otro elemento
debe estar constituido por el presupuesto de satisfactores y servicios a que se
refiere la Ley, que permitan la satisfacción de las necesidades básicas de un
trabajador y de su famiíia en el orden material, social, cultural y espiritual.

3.- Por lo tanto, es menester tener un organismo de carácter nacional, que


valorando las condiciones; sociales y económicas de la República pueda fijar los
salarios, previo a investigaciones y estudios que técnicamente puedan determinar
el monto y condiciones de los salarios.
En el año de 1963 se creó la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, la cual ha
tenido múltiples reformas, teóricamente para que sus atribuciones den los
resultados de cumplimentación a lo establecido en el Art. 123 Constitucional.
Consideramos en Acción Nacional que este organismo deberá ser integrado
realmente por auténticos representantes de trabajadores y empleadores y el
Gobierno, con la participación de la Comisión del Trabajo de la Cámara de
Diputados en su carácter de observadora, para que el espíritu de la Fracción VI
del 123 sea cumplido realmente. Que los representantes de los trabajadores y de
los empleadores sean electos a propuestas de las organizaciones de trabajadores
y empleadores; determinados en una sesión de insaculación, con el fin de que los
mismos no tengan una posición de corte corporativo ni de trampolín político en
perjuicio de las determinaciones que deben tomar.
No basta que el trabajador mantenga su poder de compra, sino que también
participe de alguna manera en los beneficios del desarrollo, ya que de otra manera
estarían sujetos en forma permanente, sin posibilidad de mejoría, a las
condiciones de vida a las que no han podido tener acceso desde que se inició la
fijación de los salarios mínimos. Es menester que se considere para la fijación,
que la misma es el resultado de la apreciación conjunta de las condiciones
económicas generales del país, de la estructura de las actividades que se realizan
y del comportamiento de los mercados de producción.
Es evidente, que en el transcurso de los años la hasta hoy Comisión de Salarios
Mínimos no ha valorado cuáles son "las necesidades normales de un jefe de
familia en el orden material, social y cultural". No hay estudios recientes que
determinen qué entiende la Comisión Nacional a la frase de "jefe de familia". Ya
en 1963 estimó conveniente que para los efectos de fijación de salarios mínimos el
núcleo familiar se integrará en 5 personas, basándose en la cifra promedio de 5.4
que arrojaron los datos estadísticos del VII Censo general de población del 8 de
junio de 1960. En 1969 se presentó a la opinión pública una nueva investigación
directa por el citado organismo, donde determinaron de 7.3 integrantes por familia,
aunque la Comisión Nacional de Salarios Mínimos siguió considerando como 5
personas el núcleo familiar. Si fuera vigente esta última cifra, está claro que el
actual salario mínimo resulta inalcanzable para una vida digna y decorosa para el
trabajador y su familia.

4°.- En la última década como nunca tal vez, la Comisión Nacional de Salarios
Mínimos ha sido un aparato decorativo en atención que las condiciones y
determinaciones de los salarios se han fijado en los denominados pactos de
concertación económica. Datos existen, que acreditan una depreciación acelerada
en los últimos años. Simplemente para igualar los niveles adquisitivos de 1970, el
salario mínimo actual debiera ser de $78.86 y no de $26.70. El desequilibrio de lo
que debiera ser y no que en realidad sucede, provoca que con el salario mínimo
de 1997 sólo se puede comprar el 28.5% de lo que se compraba en 1970,
conforme al reciente estudio elaborado por el Comité Directivo Estatal de Acción
Nacional en el Estado de Sinaloa.
Añade, asimismo que el poder adquisitivo de 1970 a 1997, en porcentaje sobre
valor reexpresado del salario mínimo, refleja las siguientes cifras:
Siendo en enero de 1970 el 100%, para 1974 era de 111.2%, en 1978 el 1 19.4%,
en 1 982 el 1 44.2%, en 1 986 el 70.5% y en 1990 el 45.7%, en 1994. el 37.5% y
en 1997 el 31.5%.
A esta realidad, habría que añadir los saldos del actual modelo del priato cuyo
resultado son en 93 millones 400 mil mexicanos, a diciembre de 1996, la población
económicamente activa ascendía a sólo 35 millones 200 mil, de las cuales tenían
empleo estable únicamente 14 millones 800 mil. Los millones de desempleados y
subempleados van en incremento cotidiano. Hoy día, en la economía informal está
el 43.7% de la PEA. La población en extrema pobreza alcanza la brutal cifra de 24
millones de mexicanos, sumados a los 53 millones en niveles de pobreza. Los 3
millones 400 mil jubilados y pensionados se les trata en condiciones de
limosneros. Los 288 mil niños de la calle, más los ó millones de niños trabajadores
constituyen un reclamo que no podemos omitir.

5.- Por lo tanto, señoras y señores diputados consideramos | necesario modificar


la Ley Federal del Trabajo, para que la Comisión Nacional de Salarios Mínimos se
transforme en un organismo que cumpla realmente con la responsabilidad que
inspiró su creación, que esta Cámara conozca los resultados de su desempeño y
que opere con transparencia y claridad, para que tomando en consideración el
entorno socioeconómico nacional, determine el salario suficiente.
Por lo tanto proponemos que las tareas que realice el Presidente del Organismo,
además de informar al secretario de Trabajo y Previsión Social, turne copias a los
integrantes de la Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados. Asimismo, es
menester que los representantes de los trabajadores y de los empleadores que
hayan sido designados, sean del conocimiento de la opinión pública, por lo cual es
necesario que sea publicado en los medios de comunicación quienes fueron
designados, por insaculación. Igualmente consideramos necesario que en el
Consejo de Representantes se determine una sesión mínima mensual, así como
omitir en el texto de la Ley la expresión Areas Geográficas, que habla la Fracción
lil del 557 y los demás artículos relativos, en virtud que consideramos que por el
dinamismo y las condiciones socioeconómicas de globalidad nacional,
actualmente es absurdo seguir estableciendo diversas zonas económicas para la
fijación de los salarios mínimos.
Por lo tanto, los diputados de la LVII Legislatura de Acción Acional, ponemos a su
consideración la siguiente:

INICIATIVA DE DECRETO QUE DEROGA Y REFORMA DIVERSAS


DISPOSICIONES DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.
Articulo Primero.- Se reforman las siguientes disposiciones de la Ley Federal del
Trabajo en los términos subsecuentes:
Artículo 553.- El Presidente de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos tiene
los deberes y atribuciones siguientes
III.- Informar trimestralmente al Secretario del Trabajo y Previsión social, con copia
a los integrantes de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la H. Cámara de
Diputados.
Artículo 554.- El Consejo de Representantes se integrará:
II.- Con un número igual, no menor de 15, ni mayor de 25, de representantes
propietarios y suplentes de los trabajadores sindicalizados y de los patrones,
electos cada tres años, de conformidad con la convocatoria que al efecto expida la
Secretaría de Trabajo y Previsión Social. La Secretaría de Trabajo publicará en el
Diario Oficial de la Federación el 30 de junio del año que se trate, nombre,
domicilio, organización que representa de todos y cada uno de los representantes
propietarios y suplentes electos.
Artículo 557.- El Consejo de Representante tiene los deberes y atribuciones
siguientes:
I.- Determinar en la primera sesión, su forma de trabajo y las fechas de las
sesiones mensuales a solventar.
III.- Conocer el dictamen formulado por la Dirección Técnica y dictar resolución
respecto a los salarios mínimos. La resolución su publicará en el Diario Oficial de
la Federación.
Artículo 676.- Las reglas para la elección de representantes de los trabajadores y
de los patrones en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, serán las
contenidas en el presente capítulo.
Artículo 680.- Para la elección de los Representantes en la Comisión Nacional, se
abrirá una convocatoria nacional en la que nsrticinarán los trabaiadores
sindicalizados v los natrones. Los primeros participarán en los sindicatos,
federaciones o confederaciones que acrediten un mínimo de 2 mil 500
trabajadores y los segundos en organizaciones u agrupaciones con un mínimo de
mil 500 empleadores.
Los sindicatos y las organizaciones de empleadores que desearan integrarse al
Consejo de Representantes, entregarán su solicitud a la Secretaría del Trabajo a
más tardar el 30 de mayo del año de la elección,
El día de la Convención, en sesión pública, presidida por el titular de la Secretaría
de Trabajo y Previsión Social y representantes de la Comisión de Trabajo de la H.
Cámara de Diputados, se procederá a la elección del Consejo de Representantes,
por insaculación de los registrados en tiempo y forma.
Artículo Segundo.- Se derogan los siguientes numerales de la Ley Federal del
Trabajo:

Capítulo Vll del Título Once.


Artículo 682-A

Transitorio.
Unico.- El presente decreto entrará en vigor el día de su publicación en el Diario
Oficial de la Federación.

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