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Cuentos Cortos: Humor y Crítica Social

Los cuentos cortos de Maicol Alberto Armesto Bolaño presentan situaciones cómicas y críticas sobre la corrupción y la vida académica. En 'El alcalde y la vaca voladora', un alcalde corrupto es destituido tras ser descubierto usando un proyecto ridículo para desviar fondos. En 'La Venganza de los primíparos', un grupo de estudiantes intenta invocar al profesor que les deja demasiadas tareas, solo para recibir más trabajo como resultado.

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Cuentos Cortos: Humor y Crítica Social

Los cuentos cortos de Maicol Alberto Armesto Bolaño presentan situaciones cómicas y críticas sobre la corrupción y la vida académica. En 'El alcalde y la vaca voladora', un alcalde corrupto es destituido tras ser descubierto usando un proyecto ridículo para desviar fondos. En 'La Venganza de los primíparos', un grupo de estudiantes intenta invocar al profesor que les deja demasiadas tareas, solo para recibir más trabajo como resultado.

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CUENTOS CORTOS

Por Maicol Alberto Armesto Bolaño

Cuento 1: "El alcalde y la vaca voladora"


Género: Comedia con crítica a la corrupción

En el pequeño pueblo de San Cebolla, el alcalde Don Fulgencio llevaba 20 años en el poder. Era
famoso por inaugurar las mismas obras cada año y prometer un aeropuerto internacional, aunque el
pueblo ni carretera tenía. Un día, anunció con bombos y platillos el “Proyecto Vaca Voladora”: una
propuesta para entrenar vacas que detectaran baches desde el aire.
La gente se rió al principio, pero luego supieron que el gobierno le había aprobado un presupuesto
millonario. Don Fulgencio compró drones, les pegó orejas de cartón y los pintó con manchas negras
y blancas. Cada semana hacía una demostración en la plaza, donde un dron disfrazado sobrevolaba
un charco y él gritaba: “¡La vaca lo ha detectado!”. Todos aplaudían, menos Doña Rufina, que
sospechaba algo raro.
Una noche, Rufina y su nieto se metieron a la alcaldía. Descubrieron que los “informes técnicos”
del proyecto eran impresiones de memes y que la mayoría del dinero había sido usado para
remodelar la piscina del alcalde.
Rufina subió las pruebas a redes sociales. En menos de una semana, el caso se volvió viral y llegó
hasta la televisión nacional. Don Fulgencio fue destituido y el nuevo alcalde, un joven ingeniero,
usó lo que quedaba del presupuesto para tapar los baches... sin vacas voladoras. porque La
corrupción, por más disfraz que tenga, siempre termina cayendo… especialmente si intentas
disfrazarla de vaca voladora.

Cuento 2: "La Venganza de los primíparos "


El profesor Alfredo era conocido en toda la facultad de Ingeniería Agroindustrial por una sola cosa:
dejaba más tareas que cultivos tenía un invernadero. Ensayos, exposiciones, resúmenes y hasta
memes con análisis de discurso. Los estudiantes lo respetaban… y lo temían...
Especialmente el Grupo 1 del segundo semestre. Ese grupo estaba al borde del colapso académico
por tantas entregas. Un día, hartos, decidieron hacer algo al respecto: organizar una “noche de
invocación académica” para que Alfredo tuviera una revelación… o al menos se le olvidara la
próxima tarea.
La noche del ritual, los estudiantes se reunieron en el laboratorio de suelos, rodeados de apuntes,
lápices mordidos y tazas de café. Encendieron una vela hecha con cera de marcadores y
comenzaron a recitar frases célebres de oratoria que Alfredo repetía en clase:
—“¡Comunicar no es hablar, es conectar!” —gritaron.
De pronto, un viento extraño sopló dentro del laboratorio, y todos los resúmenes empezaron a volar.
Con gafas, un portátil en el que yacía abierta el aula virtual, y con muchas ganas de conversar…
apareció él.

—¿Quién se atreve… a invocarme?


Era él. O su espíritu académico, no estaban seguros. Les agradeció por pensar en él hasta fuera del
horario de clase y, como recompensa, les dejó una tarea extra sobre lo vivido.
Desde entonces, el Grupo aprendió la lección: nunca invoques a alguien que de verdad disfruta
dejar tareas.

The end

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