Desde el programa Laura en América, la conductora apoyó al régimen de Alberto
Fujimori y a su asesor Vladimiro Montesinos.[47][48] Se descubrieron cartas dirigidas
a Montesinos,[49] con quien la prensa y la fiscalía insistieron en que había mantenido
una relación sentimental y del que se acusó a la conductora de formar parte de la red
de corrupción, por lo que fue procesada por la Justicia. [50][51]
En 2002, el juez Saúl Peña Farfán denunció a la conductora por asociación ilícita para
delinquir y peculado, acusándola de recibir 10 mil dólares mensuales del SIN y tres
millones de dólares que le fueron entregados en seis remesas de 500 mil cada una,
según testigos. Así también de desprestigiar en su programa de televisión, a políticos
y personajes opositores al régimen del expresidente Fujimori por órdenes de Vladimiro
Montesinos.[52]
El 17 de julio de 2002, Bozzo fue arrestada en el Aeropuerto Internacional Jorge
Chávez cuando estaba abordando un avión con destino a la ciudad de Miami, debido a
una orden de impedimento de salida del país y de arresto domiciliario. [24][53] Bozzo
confesó que Andrés Hurtado la había acompañado mientras estaba en arresto
domiciliario.[48]
En el año 2002, el Poder Judicial ordenó mandato de comparecencia con restricción de
detención domiciliaria. Ante ello, Bozzo declaró como domicilio legal el estudio de
televisión desde el que grababa su programa en versión para el extranjero, Bozzo
permaneció en los estudios «Monitor» del distrito de San Borja en Lima hasta el 15 de
junio de 2005, día en el que fue liberada.[54][55] Previamente, el perito Orlando Vilca
Morato ratificó en 2003 ante un juez, la validación de tres informes que descartan un
supuesto desbalance en el patrimonio de Bozzo y de su familia. [56] En junio de 2004,
el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas abrió un expediente para
investigar la situación judicial contra el Estado Peruano. [57][58]
La liberación de Bozzo fue reprochada por políticos opositores a la red de corrupción
Fujimori-Montesinos como el congresista Javier Diez Canseco quien criticó a las
autoridades que permitieron que un set de TV se considere domicilio: «Uno no declara
que el lugar donde vive es su oficina de trabajo». Esta condición permitió que se
siguieran produciendo capítulos del programa de Bozzo para el extranjero sin que el
público peruano en general lo viera durante años (no se emitía para Perú por ser
arresto) y/o la opinión pública peruana pudiera dar crítica alguna de lo emitido.