Los rincones de aprendizaje son espacios físicos que posibilitan intercambios diversos y
flexibles entre las niñas y los niños, mediante experiencias lúdicas, manipulativas, creativas,
exploratorias y de indagación. Cuentan con distintos materiales organizados en actividades
específicas para que, de manera individual o en pequeños grupos, los niños y las niñas
exploren, experimenten con ellos, usen su creatividad, desarrollen su imaginación y
jueguen, con lo cual se fortalece su proceso formativo.
Definición
Los rincones de aprendizaje propician el acceso a ambientes de aprendizaje autónomos. Se
ofrecen espacios organizados con base en una intención didáctica, provistos de distintos
materiales y actividades que impulsen la exploración, la experimentación, la creatividad y la
imaginación. Se pretende que las niñas y los niños tomen decisiones sobre las actividades a
realizar en cada rincón, organicen sus acciones, jueguen, investiguen, exploren -llevados
por la curiosidad- y hagan pruebas con la libertad y el tiempo suficientes para trabajar de
acuerdo con sus ritmos de aprendizajes e intereses, sin la exigencia de lograr algún
producto. Lo valioso es enriquecer la experiencia que les permita progresar en los Procesos
de Desarrollo de Aprendizaje (PDA)
del programa sintético.
Propósito
Las situaciones o temas que se aborden en los rincones de aprendizaje deberán tener un
vínculo claro con los contenidos curriculares; la selección de los PDA debe orientar las
actividades y, ser congruente con las necesidades e intereses de la comunidad de
aprendizaje en el marco del programa analítico.
Los temas, las situaciones, los problemas, las necesidades y los intereses a trabajar en los
rincones de aprendizaje parten de una lectura de la realidad del aula, la escuela, la familia o
la comunidad; en consecuencia, es importante que las niñas y los niños perciban la relación
que tiene su vida con la experiencia cotidiana en su territorio
natural y social.
Contenidos
A partir de una necesidad, un problema un aspecto a mejorar, un tema de interés o de
reflexión, una situación cotidiana o un acontecimiento -de acuerdo con la lectura de la
realidad en el propio territorio-, se disponen áreas delimitadas físicamente, cuyas
actividades están diferenciadas en cada una; que no establecen una secuencia o sucesión
entre sí, pero que se articulan en función de una propuesta más general, a modo de hilo
conductor que integra las actividades.
La guía de la educadora, se modifica por una que desarrolle
simultáneamente actividades distintas.
En el trabajo por rincones:
• Las niñas y los niños harán exploraciones y se relacionarán en cada rincón para que
libremente puedan aprender, reflexionar y ampliar su conocimiento. Al inicio, conviene
acercar al grupo a la necesidad, el problema, el aspecto a mejorar, el tema de interés o de
reflexión, la situación cotidiana o el acontecimiento que articula la propuesta general de
trabajo.
¿En que consiste? ¿cómo?
• Se organizará el trabajo mediante la presentación de los rincones de aprendizaje que se
implementarán, los materiales dispuestos en ellos y las actividades generales que llevarán a
cabo, recuperando ideas y experiencias que se tengan sobre lo que propone realizar en
función de los contenidos que se abordarán. Es posible que puedan darse la oportunidad de
que las niñas y los niños propongan incluir algún rincón no considerado, intercambien
opiniones, planteen actividades, valoren su pertinencia y preparen lo necesario para poder
integrarlo a la propuesta general.
• Es importante mencionar que las actividades deberán estar programadas, organizadas y
representadas por la educadora en una ficha con pictogramas por cada rincón; con ese
apoyo visual cuando las niñas y los niños acudan a él, podrán acordar y seleccionar
libremente las acciones a realizar. Esta ficha también funcionará como seguimiento de sus
avances.
Asimismo se deben definir cuántos días se dedicarán a cada rincón, así como el número de
participantes de modo que, al llegar a cupo establecido, las niñas y los niños deban acudir a
otro.
¿En que consiste? ¿cómo?
Convendrá establecer los tres momentos centrales en el desarrollo de cada jornada
dedicada al trabajo por rincones:
• La asamblea inicial, que es el espacio donde se organizan, se toman acuerdos y se
aclaran dudas.
• El trabajo en cada rincón
• La asamblea de cierre, donde se comparte lo realizado, lo aprendido, lo reflexionado, los
avances y los pendientes.
Lo ideal es alentar a las niñas y los niños a que elijan el rincón donde quieran trabajar. Es
importante que consideren sus necesidades, intereses, habilidades, entre otros aspectos
que les permitan reflexionar sobre lo que saben y quieren aprender. La educadora también
puede proponer formas de organización en los rincones, con la intención de favorecer el
apoyo mutuo entre niñas y niños.
Durante el tiempo de exploración en los rincones, podrán desarrollarse intervenciones para
dar seguimiento y retroalimentación formativa a las actividades que se realicen. Al concluir
lo programado de acuerdo con las actividades que seleccionaron en la ficha, las niñas y los
niños tendrán la posibilidad de cambiar rincón de aprendizaje; es posible que no todes
logren concluir las actividades previstas al mismo tiempo, situaciones que pueden
emplearse como un elemento para la toma de decisiones
¿En que consiste? ¿cómo?
colectiva durante las asambleas.
Lo importante no será concluir las producciones, sino atender los logros en función de los
contenidos y PDA del programa de estudio.
Es importante considerar que, con cada cambio de rincón, será necesario hacer una pausa
para valorar lo realizado hasta el momento, compartir la experiencia, y posteriormente,
promover la organización de nuevas agrupaciones. Cuando las niñas y los niños hayan
participado en todos los rincones de aprendizaje, o en la mayoría de ellos, será el momento
de hacer el cierre general; en éste podrán compartir lo realizado con los demás, con la
escuela o con otras personas que hayan participado en las actividades.
Toda la experiencia es susceptible de recuperarse para evaluar formativamente lo realizado;
por ejemplo, las interacciones que se establecieron, el trabajo con los materiales o las
actividades y su relación con lo que articuló la propuesta general de trabajo (necesidad,
problema, aspecto a mejorar, tema de interés o de reflexión, situación cotidiana o
acontecimiento).
¿En que consiste? ¿cómo?
Espacio
Es necesario cambiar la organización del espacio escolar en función de las características
del aula, las necesidades y los intereses del grupo, así como la cantidad de estudiantes que
podrán ingresar en un mismo momento en cada rincón.
La clase ha de organizarse de una manera cómoda y clara; es fundamental contar con
alguna zona para el trabajo colectivo de la asamblea inicial y final de cada jornada, así
como con espacios destinados a cada rincón de aprendizaje, los cuales pueden ir
cambiando en función de los intereses y las necesidades de las niñas y los niños.
Tiempo
El trabajo en los rincones de aprendizaje se realiza en apego a los contenidos curriculares;
esto supone no sólo destinar en específico, sino también considerar una estructura,
organización y planificación cuidadosos, contemplando que los rincones son la actividad
principal de la jornada de trabajo y que, idealmente, todo el grupo debería poder acceder a
ellos.
Debe privilegiarse que las niñas y los niños puedan pasar por todos o la mayoría de los
rincones de aprendizaje, durante el tiempo previsto para su abordaje y en función del
problema, situación o aspecto de la realidad que se haya considerado.
Espacio, tiempo y materiales
Materiales
Los materiales han de promover la exploración, la experimentación, el diálogo, la interacción
y las relaciones entre pares. Conviene que la educadora considere los recursos que puede
ofrecer a las niñas y los niños, priorizando promover su curiosidad y su interés para que
saquen el mayor provecho de las distintas propuestas en cada rincón. Se pueden incorporar
utensilios y materiales que no sean específicamente escolares, pero que tormen parte de la
vida cotidiana.
Cada rincón de aprendizaje ha de tener el material necesario, acorde con las características
del centro escolar, manteniendo siempre un equilibrio: ni demasiados objetos que aturden a
las niñas y niños, ni muy pocos que limiten la actividad lúdica o sean motivo de disputas. De
igual forma, se ha de involucrar a las niñas y los niños en prácticas que promuevan el
cuidado, la organización y el uso compartido de los objetos con los demás.
Espacio, tiempo y materiales
• Permite que los niños y niñas trabajen sin la presencia constante de una persona adulta, lo
que favorece su autonomía, mediante el aprendizaje de determinadas normas y el
desarrollo de una actividad mental independiente.
• Favorecer el diálogo entre las niñas y los niños, así como el intercambio basado en la
colaboración y ayuda, puesto que el acompañamiento de los adultos está limitado.
• Ofrecen herramientas a la educadora para poder obtener información que le permita hacer
una evaluación formativa de aquello que realiza cada grupo de niños y niñas en el rincón
donde trabajan, dando oportunidades para la retroalimentación cercana en función de lo que
se observa.
• Fomentan prácticas que, como el trabajo en la asamblea de inicio y de cierre en cada
jornada, favorecen el respeto, la aceptación y la asimilación de las normas y los valores
para la convivencia; además, el espacio propicia la revisión personal y colectiva de lo que
se realiza, creando oportunidades continuas para la autoevaluación y coevaluación.
Beneficio para l@s niñ@s
Involucrar a las familias mediante la explicación del tipo de organización que se piensa
incorporar para trabajar en la clase y la invitación a participar de la experiencia que se vive
en el trabajo por rincones; esta es la oportunidad para que valoren el desarrollo que
alcanzan las niñas y niños en términos de lo que hacen para dirigir su aprendizaje.
• Ofrecer cobijo a la diversidad de referentes culturales en los materiales y en las tareas que
se proponen a las niñas y los niños. Esta relación se puede concretar en la escuela llevando
elementos de la vida cotidiana que puedan compartir con el centro escolar y en aula. De
igual forma, los miembros de las familias pueden acudir para apoyar un rincón de
aprendizajes determinado; realizar una experimentación para poner a prueba una idea,
entre otras actividades que requieran supervisión.
Beneficio para la comunidad
Limitaciones
La educadora deberá estar pendiente para modificar actividades, actualizar o reemplazar
materiales. Igualmente, es importante prestar atención al estado de los materiales para
valorar su deterioro y que así los rincones de aprendizaje continúen siendo atractivos y
útiles.
El hecho de que la educadora no ejerza un control directo sobre la clase y abandone el
protagonismo clásico de asumirse como única "conocedora" del saber, posibilita la creación
de una organización donde las niñas, los niños y los adultos que participen interactuen
horizontalmente; para ello, las educadoras requieren confiar en sí mismas y en las
posibilidades que tienen las niñas y los niños.
Consideraciones
Es importante evitar perder de vista el respeto por la autonomía de las niñas y niñas y los
niños en el trabajo por rincones, puesto que la intención es que implementen acciones que,
de manera individual o en pequeñas comunidades, los lleven a planificar y autogestionar su
propio proceso de aprendizaje y la toma de decisiones relacionadas con el orden y el tiempo
que invertirán en cada experiencia.
Limitaciones y consideraciones
Participación del docente
Lo primero que debe contemplar la educadora es modificar sus ideas respecto del orden y
la disciplina, confiando en la capacidad de cada niña y niño para realizar las actividades que
libremente seleccionó. Se deben coordinar y prever las condiciones fundamentales para que
los niños y niñas puedan jugar y desarrollar sus capacidades de investigadores y creadores.
Es fundamental mirar lo que sucede en la jornada escolar como parte de un trabajo
estructurado y definido, a fin de evitar que los rincones de aprendizaje se desvirtúen y
resulten en la simple ejecución de acciones libres y sin propósitos que las niñas y los niños
realizan mientras la educadora se encarga de otra actividad. En esos espacios no se
"pierde" el tiempo, sino que se fomenta el aprendizaje como una consecuencia de un
trabajo debidamente planificado y organizado.
Es necesario que la educadora concrete las finalidades para cada rincón de aprendizaje,
considerando el desarrollo o fortalecimiento de determinadas capacidades, resulta
necesario plantear actividades de juego y manipulación de los materiales que contribuyan al
desarrollo de tales capacidades y que respondan al problema, necesidad, interés o situación
relevante. Es importante verificar, en la ficha de cada rincón, que exista una relación
estrecha entre cada actividad propuesta y las capacidades cuyo desarrollo se promueve, así
como los contenidos curriculares a trabajar.
Participación