DIÁLOGO
Utilizado como una manera de construir un discurso propio, el diálogo es una elaboración
textual de un autor, es decir, un texto que alguien elabora imitando o reproduciendo una
comunicación oral entre dos o más personas. En cualquier caso, se tratará ya de un discurso
citado que el emisor puede incorporar a su texto de diferentes maneras.
En conclusión, es necesario distinguir con claridad entre el diálogo en situación directa de
comunicación, que es un proceso comunicativo especial, y el diálogo (real o imaginario)
reproduciendo en un texto por un emisor, que es una variedad de discurso. Los diálogos
imaginarios o de ficción, que son los que se utilizan en los textos literarios.
En realidad, la reproducción del discurso es usual en cualquier tipo de texto. En el relato, se
convierte además en una técnica narrativa de singular importancia: el diálogo de los
personajes es, como la descripción, un mecanismo fundamental de los textos narrativos que el
autor utiliza con varias funciones:
- Supone una interrupción del hilo narrativo, por lo que repercute normalmente en el
ritmo de la narración. Din embargo, ha de tenerse en cuenta que el diálogo de los
personajes tiene también su propio ritmo, que por supuesto controla el autor: si las
intervenciones de cada personaje son largas, el ritmo se hace lento y pausado, pero su
diálogo puede estar también muy condensado, con enunciados breves y cargados de
sentido e intensidad, lo que dará al relato un ritmo más rápido. Además, como las
descripciones, el diálogo puede ser utilizado para marcar partes diferentes de la
estructura narrativa.
- Constituye uno de los pilares fundamentales de la creación y la caracterización de los
personajes. La presencia y la jerarquía de estos se justifica por su relación con la
acción narrativa, pero el diálogo, sin duda, contribuye a humanizarlos, a hacerlos más
reales para el lector, pues los dota de vida propia y de profundamente psicológica.
- En ocasiones, es incluso vehículo de la acción narrativa, especialmente cuando lo que
interesa es más la acción interna –es decir, la evolución de los personajes– que la
externa, como sucede en buena parte de la novela moderna.
El diálogo se inserta en el discurso del narrador mediante los distintos procedimientos de cita,
que son los que permiten reproducir un discurso ajeno, o un aspecto o parte de él, en
cualquier tipo de discurso propio, sea o no narrativo. Los más utilizados en la narración son el
estilo directo, el estilo indirecto y el estilo indirecto libre.
-
- Estilo directo: el narrador reproduce las palabras o pensamientos de los personajes
manteniéndolas supuestamente idénticas a como fueron pronunciadas. Por ello, los
diálogos en estilo directo mantienen el sistema de referencia deíctica del enunciado
original: la primera persona gramatical corresponde al personaje que habla, la segunda
al que le escucha y la tercera al resto de personajes de su entorno. Lo mismo sucede
con las referencias deícticas de caracter espacial y temporal: los pronombres
demostrativos y posesivos, los adverbios deícticos de lugar y tiempo y las formas
temporales de los verbos tienen como referencia el espacio y el momento de habla del
personaje. Sintácicamente el discurso citado en estilo directo aparece yuxtapuesto al
discurso del narrador que le sirve como marco. Este marco al que se yutapone la cita
suele ser una fórmula de introducción al discurso del personaje, una oración cuyo
verbo significa “dicción” (o verbo dicenci), como decir, expresar, exclamar, gritar,
preguntar, prometer, manifestar pedir, etc., y que puede aparecer delante, detrás o
insertada en el interior de la cita. La yuxtaposición sintáctica del marco y la cita se
expresa gráficamente con distintos mecanismos:
a) Mediante el uso de los dos puntos, si el “marco” precede a la cita. En tal caso,
la cita puede aparecer en la misma línea entre comillas o en la línea siguiente
iniciada por una raya:
Yo le dije: “Acércate hasta aquí. Hoy quiero tenerte cerca”
Yo le dije:
- Acércate hasta aquí. Hoy quiero tenerte cerca
b) Incluyendo entre rayas la fórmula introductoria en medio o al final de la cita:
- Acércate hasta aquí –le dije–. Hoy quiero tenerte cerca
- Acércate hasta aquí. Hoy quiero tenerte cerca –le dije
A veces, sobre todo en diálogos con varias intervenciones seguidas de los mismos personajes,
pueden faltar las fórmulas de introducción. Esta supresión permite que el narrador
desaparezca durante el diálogo de los personajes, lo que hace que el lector lo perciba como
más natural, más cercano al diálogo puro.
Características del diálogo en situación directa:
a) La sintaxis hablada no se puede someter a una lógica excesiva, ni tampoco se la
puede hacer caer en una anarquía desintegradora, por eso las innumerables variantes
coloquiales han de estar sometidas al freno de la situación y el contexto y a una serie
de recursos que tiene que ver con la coherencia y cohesión (la pragmática es un
intento de codificación de la lengua hablada) Cada dos generaciones el léxico del
coloquio cambia.
b) Las alteraciones de la lengua hablada, en sus realizaciones concretas, se traducen en
yuxtaposiciones, constantes anacolutos, continuas interferencias temáticas, olvido de
nexos constructivos, de ahí las constantes repeticiones, hipálages, paréntesis
inconexos, faltas de concordancia (todos fenómenos sintácticos) que se pueden suplir
con facilidad por la sencilla razón de que la expresividad de la lengua hablada, la
entonación, la mímica conversacional sirven de constante apoyo.
c) Si analizamos el léxico coloquial podemos encontrar infinidad de modismos, fórmulas
de cortesía, vulgarismos juramentos y palabras malsonantes, términos de bendición o
de maldición… la entonación y el ritmo son elementos básicos del diálogo, entendido
como coloquio conversacional.
d) Todo diálogo tiene que llevar su contexto y situación (de ahí la falsedad de todas las
enucnetas), especialmen el llamado familiar que es una síntesis de otros muchos. Si
quisiéramos poner un ejemplo de lengua escrita que se pareciera al coloquio familiar
habríamos de recurrir a la que empleamos en las cartas, cuando se basan en la
espontaneidad.
Entendido el diálogo en su versión más coloquial dispone de sus propias características,
siendo las más relevantes:
a) Las actitudes coloquiales
b) Puede producirse un enfrentamiento coloquial
c) Empleo de giros en lucha: se trata de deformaciones eufemísticas y dialogales de
nombres y cosas conocidas o suavización de los tacos
d) Iniciación y cierre de diálogo
Al intervenir la afectividad en el diálogo presiona sobre las palabras y la estructura de las
frases; empleamos una lengua dotada de una serie de condiciones, entre las que podemos
anotar las siguientes:
a) Interjecciones como apoyatura del diálogo
b) Expresividad vocativa
c) Formas sincopadas
d) Énfasis
e) Hipérbole
f) Reiteración expresiva o fórmulas expresivas
Problemática gramatical en el diálogo en situación directa:
a) El artículo suele rebasar los límites -lo neutro: Lo preciosos que eran tus pendientes
b) Presencia de sufijos en -ales dando lugar a formaciones nuevas: rubiales
c) Riqueza dialogal de la negación
d) Fórmulas evolucionadas de mandato o ruego
e) Fórmulas imperativas terminantes
f) Empleo de modismos con mucho valor en el diálogo: salió pintado
g) Es importantísimo el caudal de modismos y frases que se han incorporado a la lengua
procedentes del diálogo en su vertiente coloquial
- Estilo indirecto, el narrador no hace una reproducción literal del discurso o de los
pensamientos de los personajes, sino que los cuenta con sus propias palabras y desde
su propia perspectiva. Por eso se conoce también como discurso narrado. El sistema
deíctico que se toma como referencia es el del narrador, no el del personaje; es decir,
en este caso el yo corresponde al narrador y el tú al destinatario de de la narración,
mientras que las referencias a los personajes se hacen en tercera persona (excepto en
el caso del punto de vista interno, en el cual, como es lógico, el narrador también
utiliza la primera persona cuando el que habla es él mismo como personaje: Entonces
se atrevió a decirme que yo no tenía razón. La deixis del espacio y del tiempo toma
también como punto de referencia el lugar y el presente del narrador. Desde el punto
de vista sintáctico, el discurso narrado aparece como una subordinada sustantiva
dependiente del verbo dicendi, introducida por la conjunción o los pronombres
interrogativos correspondientes (que, si, qué, quién, dónde, cuándo…). Puede
comprobarse la diferencia con el estilo directo comparando el siguiente ejemplo:
Le dije que se acercara hasta mí, que ese día quería tenerlo cerca
Le preguntó qué quería y cuándo se marcharía
- El llamado estilo indirecto libre es un procedimiento de cita muy especial que apenas
se usa fuera de los textos narrativos, donde aparece para reproducir, sobre todo,
pensamientos y sensaciones de los personajes. Mantiene las características
gramaticales del estilo indirecto: los pronombres, los adverbios y las formas verbales
tienen como marco de referencia deíctica el del narrador. Se eliminan los verbos
dicendi introductorios y la cita aparece yuxtapuesta al discurso propio del narrador y
como formando parte de él, pero se percibe que se trata de un discurso citado porque
utiliza el punto de vista y el tipo de lengua característico del personaje: es como si el
narrador imitara en ese momento la forma de expresarse del personaje.
a) Mantiene en las especies épicas el cuño original de las frases de los
personajes, sin que sea necesario transcribirlas en su nombre
b) Posibilita la reducción de los gestos del personaje
c) Evista la acumulación pesada de “que”
d) Mantiene las interrogaciones y exclamaciones según formas originarias
e) Traduce estados mentales de los personajes, evitando el escollo de la
formulación lingüística integral y conservando la vivacidad del estado directo
El diálogo teatral: donde el diálogo adquiere su plenitud como variedad de discurso, hasta el
punto de constituirse en elemento central que da sentido al texto mismo, es en el teatro, el
género literario dialogado por excelencia. Esta especial forma de transmisión obliga a
considerarlo en dos dimensiones diferentes:
a) dimensión dramática
b) dimensión escénica
Una representación es una realización concreta de la obra.
El diálogo teatral es una recreación literaria, una imitación de los diálogos en una situación
directa de comunicación. El decoro es la coherencia entre la manera de hablar del personaje
(variedad de lengua utilizada, formas de expresión, contenido de sus intervenciones) y su
caracterización personal y social.
También forman parte del discurso del personaje los monólogos:
a) Soliloquio: habla en voz alta consigo mismo
b) Monólogo apelativo: se dirige a los espectadores
c) Monólogo subjetivo: consiste en la expresión de ideas y estados de ánimo sin afán de
diálogo con el interlocutor. Es una manera de verter algo que produce una situación
mental o interna, como un desdoblamiento de mi otro yo
d) Monólogo objetivo: se trata del actor de teatro que en escena dialoga por teléfono con
un supuesto ausente
Diálogo vs Monólogo
Monólogo:
a) Énfasis puesto sobre el hablante
b) Pocas referencias a la situación elocutiva
c) Marco de referencia único
d) Ausencia de elementos metalingüísticos, recurrencia constante a las exclamaciones
Diálogo:
a) Discurso que pone énfasis en el interlocutor
b) Referencias constantes a la situación elocutiva
c) Aparecen y se remite a varios marcos de referencia
d) Hay elementos metalingüísticos
e) Recurre constante a las interrogaciones
Reproduce la interacción que se da entre dos o más interlocutores. Es posible reconocer dos
partes: las intervenciones fácticas, que establece en el contacto ( como en los saludos), y las
intervenciones transaccionales, en las que se intercambia información. Estas intervenciones, a
su vez, suelen desarrollarse formando encadenamientos de réplicas y contras réplicas del tipo
ofrecimiento/ aceptación, ofrecimiento/ rechazo, pregunta/ respuesta, reproche/ defensa,etc.
Existen abundantes marcas de primera y segunda persona, las formas verbales se dan en
tiempo presente y hay referencias al tiempo y lugar compartidos.
El siguiente diálogo:
URBANO: ¡Hola! ¿Qué hace ahí?
FERNANDO: Hola, Urbano. Nada.
URBANO: Tienes cara de enfado
FERNANDO: No es nada.
URBANO: Baja al “casinillo”. (Señalando el hueco de la ventana). Te invito a un cigarro
(Pausa). ¡Baja, hombre! (Fernando empieza a bajar sin prisa). Algo te pasa (Sacando la
petaca) ¿No se puede saber?
FERNANDO: (Que ha llegado) Nada, lo de siempre… (Se recuestan en la pared del
“casinillo”. Mientras hacen los pitillos) ¡Qué estoy harto de todo esto!
URBANO: (Riendo) Eso es ya muy viejo, Creí que te ocurría algo.
FERNANDO: Puedes reírte. Pero te aseguro que no sé cómo aguanto.
Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera,1949
Elementos estructurales:
Intervenciones fáticas
Intervenciones transaccionales
Es un texto conversacional basado en parlamentos cruzados entre hablantes que elaboran
cooperativamente un acto comunicativo.
- Elementos estructurales: se forma con la alternancia de turnos de diálogo de los
participantes en la conversación.
- Organización: aunque suele ser informal y espontánea, el hablante tiene integrada una
estructura de conversación que incluye una apertura (saludos), unos turnos de diálogo
y un cierre, en el que aparecen fórmulas de despedida, Al ser principalmente
espontánea, el tema suele ir variando sin un orden determinado.
- Características lingüísticas: en la conversación oral suelen estar presentes emisores y
receptores, por lo que cobra importancia el código no verbal (gestos, miradas,
posturas…) para interpretar el significado. El registro es coloquial y abundan los
deícticos (mira esto, oye tú), las palabras comodín (cosa, hacer…), las oraciones a la
mitad, que se completan con los gestos, los coloquialismos (me gusta un montón, se
hizo el loco…) y las frases hechas (está en el quinto pino).
- Géneros: hay textos dialógicos planificados, como una encuesta o una entrevista, o
incluso un juicio, y otros con una estructura más laxa y flexible, debido a la
espontaneidad y a la falta de preparación previa, como los de la vida cotidiana. La
conservación escrita siempre ha existido en los diálogos de las novelas, con carácter
ficticio, o en las entrevistas de los periódicos, aunque siempre tenía un carácter más
formal. Actualmente, las redes sociales utilizan registros propios de la conversación
coloquial en el canal escrito (WhatsApp, X, Instagram).
– ¡Bueno, hombre!, ¿qué os pasa ahora?¿Me la vais a quitar?
– Echaba el brazo por los hombros de Carmen y la apretaba contra su costado, afectando
codicia, mientras con la otra mano cogía un tenedor y amenazaba, sonriendo:
– ¡El que se arrime…!
– Sí, sí, mucho teatro ahora –dijo Sebas–; luego la das cada plantón, que le desgasta los vivos
a las esquinas, la pobre muchacha, esperando.
– ¡Si será infundios! Eso es incierto
– Pues que lo diga ella misma, a ver si no
– ¡Te tiro…! –amagaba Santos levantando en la mano una lata de sardinas
– ¡Menos! –Chss, chss, a ver eso un segundo… –cortó Miguel–. Esa latita
– ¿Está?
– Sí, esa; ¡verás tú…!
– Ahí te va
Amarillo: deíctico temporal
Verde: frase inacabada
Rosa: deíctico demostrativo
Morado: deíctico espacial
Naranja: apelación al interlocutor
Azul: frases hechas