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Adaptación cinematográfica de "Aquí"

El documento analiza la adaptación cinematográfica de la historieta 'Aquí' de Richard McGuire, destacando cómo la esencia de la obra original se ve afectada por los cambios necesarios para su transposición al cine. Se discuten las diferencias en el enfoque visual y narrativo entre el libro y la película de Robert Zemeckis, así como la fidelidad al contenido y las limitaciones impuestas por el medio cinematográfico. A pesar de las adaptaciones, se sugiere que la obra en su totalidad (historieta, libro y película) debe ser considerada para una evaluación completa.

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Adaptación cinematográfica de "Aquí"

El documento analiza la adaptación cinematográfica de la historieta 'Aquí' de Richard McGuire, destacando cómo la esencia de la obra original se ve afectada por los cambios necesarios para su transposición al cine. Se discuten las diferencias en el enfoque visual y narrativo entre el libro y la película de Robert Zemeckis, así como la fidelidad al contenido y las limitaciones impuestas por el medio cinematográfico. A pesar de las adaptaciones, se sugiere que la obra en su totalidad (historieta, libro y película) debe ser considerada para una evaluación completa.

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El punto fijo

Carlos Rehermann

Aquí

Cuando se piensa en lo que suele llamarse “adaptación” de un texto a cine, suele darse
por descontado que, si un texto cuenta una historia, la película debería contar la
misma historia. No queda claro qué significa “contar la misma historia”. Hay amplio
consenso en la opinión de que contar una historia no es sólo hacer un recuento de
unos hechos; el mundo emocional de los personajes, la voz que cuenta los hechos y el
punto de vista desde el que se cuenta son esenciales para definir el carácter de la
historia que se cuenta. Es frecuente que, aunque un texto y su adaptación a cine
cuenten los mismos hechos, los lectores y los espectadores sientan que no se ha hecho
justicia a una cierta esencia.

En cualquier caso, la trama de una ficción es uno de los componentes que con mayor
facilidad se reconoce en una adaptación o trasposición de texto a cine. Pero ¿qué
ocurre cuando el punto de partida, el libro, tiene muy poco texto y se compone casi
exclusivamente de imágenes? ¿De qué clase de trasposición hablamos?

La historieta Aquí, de Richard McGuire, se publicó originalmente en 1989 en Raw, una


revista editada por dos personas muy influyentes en el mundo del arte gráfico, Art
Spiegelmann y Françoise Mouly. El primero, historietista underground, autor de Maus,
la historia de un sobreviviente del campo de exterminio de Auschwitz; la segunda,
editora de larga trayectoria (por ejemplo, como editora gráfica de The New Yorker).

La historieta de McGuire tiene seis páginas, cada una con seis cuadritos, en todos con
el mismo punto de vista: un encuadre que representa la esquina de una sala de estar
de una casa. Unos cartelitos en un rincón de cada cuadrito informan el año de la acción
que se está representando. Así se recorren muchos años de la vida de unos personajes
dentro de ese rincón de una casa. Pero dentro de esos 36 cuadritos, hay insertos
cuadritos más pequeños, con cartelitos que indican otros años. Cada uno de esos
cuadritos-en-el-cuadrito es como una ventana a otro año. De esa manera, en total uno

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tiene 84 vislumbres de muchos años. (en algunos casos se muestra, siempre desde el
mismo punto de vista, lo que había antes de que se construyera la casa). No hay una
historia lineal. Ni siquiera hay una historia, pero al leer la historieta uno siente que ha
vivido la larga historia de un grupo grande de personajes.

En 2014, McGuire publicó un libro que amplía el alcance de la idea de su historieta. En


304 páginas despliega 152 dobles páginas, en las que incrusta un total de 322
imágenes que van desde 3 mil millones de años antes de nuestra era hasta 22.175

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después de Cristo. El punto de vista es siempre el mismo. Aunque el arco temporal es
muy grande, la mayor parte de los cuadros representa la esquina de la sala de estar de
la casa.

En 1991 se realizó un corto de animación basado en la historieta, y la novela gráfica de


2014 dio origen a tres adaptaciones: un e-book interactivo, un video interactivo de
realidad virtual (que se presentó en el Festival de Cine de Venecia de 2020, y, en 2024,
recién estrenada en plataformas, una película de Robert Zemeckis.

Y uno se pregunta cómo es posible que un libro que nace de una premisa tan dura y
formal —dibujar los cuadritos de la historieta sin cambiar jamás el punto de vista—
pudo haber servido de punto de partida para una producción de Hollywood, y, para
mayor sorpresa, de Robert Zemeckis, que nunca ha parecido muy ansioso por escapar
del surtido escueto de las recetas tradicionales del cine masivo.

Y Aquí

Toda la obra de McGuire se caracteriza por la firmeza de su fidelidad al sistema que se


propone desarrollar. En Aquí se mantiene inmóvil en su punto de vista, y eso es lo que

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le permite construir una obra trascendente, que sería banal si sólo atendiera a las
acciones de los personajes. Porque las acciones son banales: charlar, besar, comer,
limpiar, morir. Claro que para las personas (y para los personajes) quizá esas acciones
no sean banales; pero si no pasa nada (si sólo se charla, se besa, se limpia, se come o
se muere) no sirven para construir una historia. En Aquí no son las acciones las que
cuentan la historia, sino el punto de vista. Si se obliga al lector a quedarse quieto en el
mismo punto, durante millones de años, entonces se empieza a construir una historia
que incluye la conciencia de que se está contando una historia, y he ahí el interés de
Aquí.

Zemeckis convocó al equipo que hace treinta años trabajó en Forrest Gump (el actor
Tom Hanks, la actriz Robin Wright, el guionista Eric Roth, el músico Alan Silvestri y el
director de fotografía Don Burgess) para hacer una versión cinematográfica del libro de
McGuire.

Probablemente uno de los motivos para la realización tiene que ver con el ensayo de
una tecnología de Inteligencia Artificial que cambia la edad de las personas. Zemeckis
se ha caracterizado por poner en marcha artilugios llamativos: en ¿Quién engañó a
Roger Rabbit? hizo interactuar dibujos animados con actores; en Forrest Gump insertó
tomas de su actor en metraje documental del pasado; en El expreso polar convirtió a
sus actores en dibujos animados en 3D.

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El tema de McGuire es el tiempo, ese instante fugaz de la eternidad que es una vida
humana. Es difícil imaginar una mejor idea para ilustrar el paso del tiempo, en una
historia sin trama, que dejar quieta una cámara de cine para que pasen delante de ella
dinosaurios, aborígenes americanos, familias de clase media y turistas del siglo XXIII.

El software empleado cambia la edad de los actores sin necesidad de colocar


marcadores en sus cuerpos. Esto, según dicen los involucrados, facilita el trabajo de
actuación, ya que los actores no deben estar pendientes de dispositivos auxiliares y
pueden concentrarse en el trabajo de composición de los personajes. Al mismo
tiempo, el software ofrece una versión primaria inmediata del proceso de
rejuvenecimiento de los actores, lo que les sirve para ajustar su partitura gestual y
repetir tomas con una mayor conciencia del efecto que están produciendo. Esto es
posible en buena medida gracias al enorme archivo de imágenes de los actores
involucrados.

Zemeckis es fiel a los contenidos del libro de McGuire (los personajes, sus
circunstancias, las épocas) pero hace tres cambios: uno, obligado por el cambio de
medio; los otros, porque trabaja en Hollywood.

El primer cambio que hace el director tiene que ver con el encuadre de la habitación.
En el libro de McGuire se muestra una esquina de una habitación: sólo dos paredes. En
la película el encuadre muestra tres paredes: las dos de la esquina del libro de
McGuire, y una más, en la que hay una puerta. Este cambio tiene que ver con el
carácter del encuadre de cine, que es esencialmente distinto al encuadre de fotografía
o de pintura (o de historieta). Cuando en una fotografía hay un personaje, está adentro
del espacio que se representa; cuando no está, uno no siente que ese personaje tiene
una presencia, porque simplemente no se ve. Pero en el cine, si un personaje sale del
encuadre, permanece una presencia latente; está ahí, no lo vemos, pero sigue ahí,
fuera de los límites que toma la cámara. Para que un personaje realmente salga de
escena debe atravesar una puerta, debe realizar el acto de salir del espacio de la
acción.

Era imprescindible que Zemeckis pusiera una puerta para que la acción resulte clara y
sepamos siempre cuántos personaje están participando.

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Los otros cambios no tienen una justificación tan clara. La propuesta de McGuire exige
un punto de vista fijo. Pero ya se sabe que Hollywood no puede dejar quieta una
cámara. El motivo es simple: tenemos carros, grúas, steady-cams, drones, y si eso no
alcanzara, también tenemos animación 3D. Podemos mover la cámara; por tanto,
¡movámosla! En una película de Hollywood siempre se mueve la cámara, sea cual sea
el contenido de la toma. Despacio o rápido, unos metros o unos centímetros, con
suavidad o temblorosa, pero siempre, la cámara se mueve. Hacer una película en la
que la cámara no se mueva es una ruptura tan enorme para el canon de Hollywood
que eso basta para honrar el atrevimiento de Zemeckis al proponerse hacer la
adaptación de Aquí.

La crítica de Variety muestra perfectamente lo que se espera de una película masiva:


“Si Zemeckis hubiera construido esto como una instalación de museo en lugar de una
película, el punto de vista fijo probablemente habría tenido sentido. Pero hemos venido
para conmovernos, y para que eso funcione, la cámara también debería moverse”.

Es difícil saber qué vio el crítico de Variety, porque la cámara sí se mueve. La ansiedad
del director de Hollywood por conmover (o mover, como dice Variety ya que en inglés
ambos significados se expresan con la misma palabra) pudo más que el propósito de
cumplir con la premisa: aguantó un buen rato, pero la movió.

Otra diferencia notoria entre el libro y la película es el tratamiento visual: el libro


exhibe una estética de ilustración didáctica en la que predominan los colores planos
sin rastro de mano humana; en la película la textura visual es la de comedia de
televisión norteamericana. En este caso, el medio impone su realismo de una manera
que no ocurre con la ilustración, que tiene una mayor latitud de estilo visual. El
director usa un par de trucos más para eludir la dureza del planteo del libro, pero no
son tan gruesos como el movimiento de cámara.

Robert Zemeckis y Tom Hanks suelen noticiarnos de una cantidad de asuntos que, si
hemos visto suficiente cantidad de películas estadounidenses, ya sabíamos: que es
mejor ser buenos que malos, que los sufrimientos de esta vida se recompensan con un
más allá con buena tapicería (si usted es ateo, no importa: en ese caso la recompensa
es una muerte serena y sonriente), y, sobre todo, que la familia es lo más importante.

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El peso del buenismo de Hanks y de Zemeckis contribuye a bajar la expectativa acerca
de lo que va a pasar en la escena siguiente, pero la pintura de época y el tono
desencantado acerca del sueño americano le dan a la película un cierto espesor
dramático que sigue la tradición del teatro crítico estadounidense de mediados del
Siglo XX.

No es fácil, para quienes han leído el libro, evaluar la película, que quizá resulte
decepcionante si se mira sin tomar en cuenta las obras que la inspiraron. En todo caso,
el conjunto de las tres —la historieta, el libro y la película— crean una cuarta obra que
necesita de la totalidad para poder ser evaluada.

Common questions

Con tecnología de IA

In Richard McGuire's 'Here,' the point of view is a fixed perspective showing the corner of a living room across various points in time, providing a unique experience where the story is constructed through this immobile perspective. This aspect contributes greatly to the storytelling as it allows for the exploration of time and change without focusing on character actions, which are often banal and repetitive like chatting or dying . The challenge in adapting this to other media lies in maintaining the integrity of the fixed viewpoint while using cinematic techniques that typically involve moving cameras and dynamic scenes, as observed in Hollywood films . This required the production team, such as Robert Zemeckis' adaptation, to innovate while respecting the source material's original intent .

The adaptation of 'Here' reflects the challenges of maintaining the source material's essence across different media through the necessity to modify narrative techniques to fit cinematic forms while preserving thematic integrity. Richard McGuire's work, with its fixed viewpoint, posed a unique challenge in cinematography which traditionally involves dynamic visual storytelling . Robert Zemeckis faced the task of translating this perspective into a moving visual experience without losing the original's thematic focus on time and history . This required innovative use of technology to respect the narrative's intent while adhering to cinematic norms. Balancing these elements demonstrates the difficulty of faithfully adapting literature into film while meeting audience expectations and leveraging the distinctive storytelling capabilities inherent within each medium .

In Robert Zemeckis' adaptation of 'Here', technology plays a crucial role, particularly through the use of software that alters the age of actors on-screen without the need for physical markers. This innovation allows actors to focus more on their performance without being encumbered by technology that traditionally requires adjusting gestures to accommodate the presence of markers . The software also provides immediate feedback on rejuvenation effects, enabling actors to refine their gestural nuances, thus enhancing the authenticity of acting across different ages . Moreover, this technological integration reflects Zemeckis' ongoing commitment to pioneering cinematic techniques while maintaining creative storytelling .

The film adaptation of 'Here' differs visually from the graphic novel in that it transitions from the book's aesthetic of didactic illustration with flat, unexpressive colors to a more realistic, television sitcom-like texture . This shift impacts the audience's perception by grounding the film in a recognizable visual style, which may enhance accessibility but could dilute the distinctive illustrative style that characterizes the book . The change may alter the viewer's experience by focusing on realism versus the artistic, interpretive quality of the original illustrations, potentially affecting the narrative's depth and the thematic interpretation of time .

The theme of time in McGuire's 'Here' is portrayed through a static point of view that remains focused on one corner of a room, observing the passage of millions of years. This immobile perspective is pivotal in emphasizing the transience of human life as part of a much larger temporal expanse, creating an overarching narrative of continuity and change . By keeping the viewpoint unchanged, McGuire highlights time's relentless progression, allowing the reader to witness various occupants and historical moments from the same spatial point, thus vividly illustrating the concept of time as a dynamic, ever-present force .

The juxtaposition of mundane human activities with a fixed point of view in 'Here' enhances the conceptual understanding of time by emphasizing the continuity of ordinary life against an unchanging backdrop. Activities such as chatting, eating, and cleaning become significant as they recur over centuries, illustrating how human lives are fleeting compared to the permanence of the environment . This unchanging perspective allows readers to observe the evolution of human interaction and habitation, reinforcing the idea that time persists beyond individual existence. The mundane encased in the constancy of the view suggests a deeper reflection on life's transitory nature within an expansive timeline .

Robert Zemeckis incorporated traditional Hollywood elements in the film adaptation of 'Here' by integrating dynamic camera movements and leveraging advanced technology from Hollywood's toolkit. Despite the source material's unconventional fixed narrative perspective, Zemeckis used familiar cinematic techniques such as moving cameras and visual realism to meet audience expectations for visual engagement . Additionally, the narrative was slightly altered to include a more conventional storyline, aligning with typical Hollywood storytelling that often emphasizes plot and character arcs . The film's aesthetic reflects a television comedy style, contrasting the book's illustrative quality, further bridging the gap between avant-garde literature and mainstream cinema .

The use of a non-linear timeline in 'Here' effectively challenges traditional narrative structures by presenting scattered moments across vast periods, which requires the reader to piece together disparate elements to form a coherent understanding of the narrative's progression . This method enhances the conceptualization of time as a collection of individual experiences rather than a linear path, mirroring real-life perceptions of memories and history. By oscillating between different time frames, readers are prompted to reflect on the continuity and change of human experience and environment, creating a layered understanding of how historical and personal moments coexist and influence each other. The impact is profound, as it fosters a greater appreciation for time's fluidity and complexity, making the narrative both intellectually stimulating and emotionally resonant .

Adapting a graphic novel like 'Here' into a Hollywood movie involves challenges such as translating the fixed narrative perspective into a cinematic form that traditionally favors camera movement for dramatic effect. Robert Zemeckis had to contend with Hollywood's tendency to move cameras and use various cinematic tools like dollies, which typically contradict the static nature of McGuire's work . Innovations included using software to change actors' ages without markers, allowing them to focus on their performances . Additionally, Zemeckis expanded the visual scope by adding a third wall with a door to maintain clarity in character movements and scene transitions . These adaptations required careful balancing between honoring the source material and integrating Hollywood's cinematic conventions .

The critical reception of 'Here's' film adaptation highlights a clash between artistic intent and audience expectations of narrative style. Critics pointed out the challenge of keeping a fixed point of view engaging in a medium that thrives on movement and dynamism. Variety's review noted how the film might have been more suitable as a museum installation, suggesting that audiences expect movies to leverage moving visuals to convey emotion and narrative progression . This reception underscores the tension between adhering to the source material and adapting it to satisfy the cinematic experience that cultivates emotional and visual engagement, reflecting broader audience expectations for narrative clarity and excitement in film .

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