Utilidad:
¿Qué es la utilidad?
En el campo de la economía, se habla de utilidad para aludir a la medida de satisfacción
del consumidor al adquirir un producto o servicio. Dicho en otras palabras, se refiere al interés
o provecho que se saca del disfrute de un bien o un servicio, y que por lo tanto determina la
medida en que dicho bien es deseado (llamada demanda).
De esta manera, en cuanto mayor sea la utilidad que presenta un bien o servicio, mayor será
su demanda, lo cual sumado al resto de los bienes y servicios de un área del mercado (la oferta),
permitirá alcanzar conclusiones microeconómicas importantes, como las vinculadas a
la conducta de consumo.
Utilidad en contabilidad
En el ámbito contable, la utilidad se entiende como sinónimo de ganancia o diferencia, es la
cifra producto de la diferencia entre las ganancias obtenidas por un negocio o una actividad
económica, y todos los gastos en que se incurre durante el proceso.
Es decir, para la contabilidad, la utilidad es el resultado de descontar a los ingresos los gastos
de producción: si la cifra final es positiva, serán ganancias; si no lo es, serán pérdidas.
Utilidad marginal
La utilidad marginal es un concepto vinculado con la disminución de la satisfacción provista
por un bien o servicio, a medida que se lo consume en mayores cantidades. Esto es, como
dijimos antes, que el incremento de la satisfacción que provee el consumo aumenta hasta cierto
punto, a partir del cual disminuye: ese es el punto de saturación o punto de máxima utilidad.
Según esto, la utilidad marginal se distingue de la total en que mientras esta última aumenta
linealmente, es decir, aumenta porque el consumidor compra más bienes, la utilidad marginal,
directamente vinculada con la satisfacción provista, aumenta hasta cierto punto y luego
disminuye si se sigue consumiendo.
Pongamos un ejemplo: un niño come caramelos en una fiesta, tomándolos de un recipiente en
el que hay muchísimos. El primer caramelo le da una utilidad de 1 en ambos renglones, el
segundo de 2 y así sucesivamente hasta el punto de saturación (supongámoslo 5). Entonces,
mientras la utilidad total continúa aumentando a 6, la utilidad marginal se mantendrá en 5, y
con el siguiente caramelo disminuirá a 4, a pesar de que la utilidad total aumente a 7.
Utilidad bruta y neta
La utilidad bruta y la utilidad neta son conceptos de contabilidad, que se diferencian en detalles
específicos de su cálculo. La primera se refiere a la diferencia entre el total de ventas en efectivo
de un artículo o de un grupo de ellos en un tiempo determinado, y el coste total de su producción
y distribución durante el mismo período.
En cambio, la utilidad neta alude la utilidad resultante después de contabilizar los gastos y
los ingresos no operacionales, como los impuestos o la reserva legal. Esta utilidad es, a fin de
cuentas, la que se distribuye efectivamente a los socios de la empresa, es decir, la ganancia.
Inversión
La inversión es una cantidad de dinero que se desembolsa y se pone a disposición
de terceros con el objetivo de obtener unas ganancias.
A menudo, se confunde con ahorrar o consumir, pero lo que la hace distinta es que
está sometida a mayor riesgo y su satisfacción no es inmediata.
Cuantas más posibilidades de beneficio haya, el riesgo también será mayor.
Inversión financiera
La inversión financiera consiste en invertir en activos estratégicos y no tangibles para que el
negocio de una empresa o una persona prospere.
Consiste en asignar recursos en un activo financiero tal como una cuenta bancaria, acciones,
fondos de inversión, divisas y derivados. Además, se pueden realizar compras de activos
financieros. Este tipo de inversión puede producir o no un cambio, es decir, la empresa puede
percibir beneficios o no a corto plazo.
La empresa puede tener ganancias colocando dinero en inversiones financieras como una
cuenta de ahorros que devenga. También puede ser inversión financiera un gasto en educación
o una iniciativa empresarial que no solo permita obtener beneficios económicos sino también
generar trabajo y riqueza.
Inversión económica
Al hacer una inversión de tipo económica, se ponen recursos en algo que pueda generar
beneficios por encima de un coste inicial.
La inversión económica consistiría en la compra o actualización de maquinaria y equipo o la
adición de una fuerza de trabajo que suponga una ayuda o una mejora para la empresa, como
un programa de reembolso de matrícula para los empleados.
Tanto en la inversión económica como en la financiera, la empresa se somete a un análisis de
coste-beneficio para considerar el potencial rendimiento de la inversión. Estas inversiones
tienen riesgo. Por ejemplo, invertir en programas de formación podría costarle dinero a la
empresa si el empleado deja el trabajo un mes más tarde.